Todo el camino había sido como una lenta agonía. Bueno no tan lenta considerando que Yachiru prácticamente la obligó a subir a su lujoso coche lleno de tantas cosas extravagantes y un chofer bastante amanerado pero muy eficiente a la hora de manejar. Cuando descendió del coche sus ojos se abrieron de par en par ante la majestuosidad de la mansión Kuchiki y ahora se encontraba sentada en la salita de estar, jugando con sus nudillos.

Levantó la mirada y se quedó cautivada con cada adorno, cuadro y lámpara que se encontraba a su alrededor, todo parecía tan caro y de buen gusto, pero también transmitía un aire frío, aquello parecía más un museo que una casa.

- "Vamos" – Oyó a Yachiru y se quedó algo desconcertada pues no la había oído entrar en la salita.

- "¿Por dónde entraste?"

- "Por esa ventana" – Señalando una ventana entreabierta al final de un pasillo – "Te dije que Byakuya no quería verme así que tuve que ingeniármelas para entrar, vamos, sígueme, el cuarto de Bya-kun está por este lado".

- "P-pero el mayordomo me dijo que esperara" – Sui se resistió a dejarse arrastrar por Yachiru, a pesar de ser tan pequeña la pelirrosa era bastante fuerte.

- "Lo dijo por cortesía, Bya-kun ha dicho que no quiere ver a nadie así que ni siquiera le dirán que estás aquí, vamos" – Algo intrigada por las palabras de la pelirrosa decidió seguirla. Tomaron un largo corredor y al oír que se acercaba alguien del personal de servicio entraron en un ambiente contiguo que resultó ser la biblioteca, Sui quedó maravillada con tantos libros, estuvo apunto de tomar uno cuando Yachiru la hizo salir de la habitación para retomar el camino. Doblaron al llegar a un cruce de pasillos y subieron por unas escaleras talladas de madera que parecían sacadas de un cuento de hadas (de esas por donde descienden las princesas en los bailes reales), fugazmente divisó un cuadro donde se encontraba una familia de tres integrantes. Al llegar al piso de arriba se ocultaron tras un armario y oyeron a un par de criadas hablar sobre la telenovela de la tarde, algo sobre una maid de un lugar llamado Manhatan, cuando las voces se alejaron salieron para caminar por un corredor más y finalmente se detuvieron ante una puerta.

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UNDER A SKY OF CHERRY BLOSSOMS

By Maryeli

9th Cherry Blossom: Rival (Parte II)

Con cariño para Love Tamaki, Nessie Black, Shadow001 y Alessandra08 :)

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La tenue luz del sol apagada por las cortinas empezó a iluminar la habitación. Lo cierto es que casi no había podido dormir toda la noche por la emoción. Se puso de pie y caminó hacia el balcón y observó el lugar donde ella estuvo el día anterior apreciando el gran jardín. Suspiró. Lástima que era sábado y no habría clases porque ese día tenía muchas ganas de ir a la preparatoria. Con más energías de lo usual tomó un baño y bajó a desayunar. Su estado de ánimo no pasó por alto para su abuelo.

- "Me alegra que te encuentres mejor de salud, Byakuya" – Ginrei tomaba un poco de café.

- "Gracias, espero no haberte preocupado" – Byakuya estaba contento, devorando su desayuno.

- "Veo que tu apetito también mejoró" – Dejando a un lado su taza de café – "Me comentaron que recibiste visitas ayer, me alegra que finalmente traigas a tus amigos y amigas a casa, este lugar es tan silencioso que algo de bullicio no cae tan mal, nos vemos".

Byakuya despidió a su abuelo con una sonrisa. Y por el resto de la mañana a ratos sonreía recordando el "bullicio" al que seguramente se refería su abuelo. Bajó un momento a la biblioteca y la encontró aún desordenada, seguramente los sirvientes no tardaban en ir a acomodar todo. Recogió algunos libros del escritorio y los llevó a sus lugares de origen, recordando como Sui había querido llevarse varios de ellos para leerlos y al final se había venido abajo con todo un estante, al menos no se hizo daño, bueno, él se encargó de protegerla. Un pequeño objeto brillante en el suelo llamó su atención. Se inclinó para recogerlo y notó que parecía una especie de adorno, de esos que utilizan las chicas para sus celulares, con forma de gato. Un repentino brillo iluminó su mirada, ahora tenía la excusa perfecta para devolverle la visita.

Después del almuerzo emprendió la marcha. La casa de Sui estaba en una pequeña urbanización cruzando la línea del tren, subiendo una colina. La mayoría de familias que radicaban ahí tenían algún tipo de vínculo con la policía. El recuerdo del "interrogatorio" al que fue sometido por los hermanos de Sui vino a su mente, era más que obvio que todos eran policías. Un fuerte ladrido lo sacó abruptamente de sus pensamientos, un par de patas se posaron sobre sus hombros y se vió cara a cara con un pastor alemán.

- "¡Yan-Yan, sentado!" – oyó gritar a alguien. El perro obedeció de inmediato pero por la forma en que movía la cola y sus patas delanteras estaba dispuesto a saltar sobre él en cualquier momento. Así que optó por acariciarle la cabeza.

- "Como has estado, Yan-Yan" – Se sorprendió al ver que el perro levantó una pata en respuesta a su comentario.

- "Disculpe, normalmente no hace eso con las perso-nas… ¿By… Kuchiki?"

- "Hola, Shaolin" – Byakuya se enderezó y no pudo evitar sonreír al ver la expresión de sorpresa en el rostro de Sui – "¿Estas paseando con Yan-Yan?" - Apenas terminó la pregunta se sintió como un tonto, eso era más que obvio.

- "La verdad creo que él me pasea a mi" – Luego de dos segundos se reprochó mentalmente por responderle en ese tono tan familiar… y pensar que estuvo a punto de llamarlo por su nombre. Algo debía estar mal con su cabeza, y con su estómago, sentía como si algo revoloteara en su interior.

- "¿Puedo acompañarte? Si quieres puedo ayudarte con Yan-Yan, a mi me va mejor con los perros" – Sui asintió.

Caminaron calle abajo hasta llegar a un parque. Todas las jóvenes y algunas señoras que paseaban a sus mascotas se les quedaban viendo, bueno, más a Byakuya, y murmuraban cosas, se sonrojaban y reían como tontas, al menos eso pensaba Sui.

- "Kuchiki, ¿Por qué no hacemos una carrera? A Yan-Yan le haría bien estirar un poco las patas".

A Byakuya la idea le pareció poco ortodoxa, pero para no contrariar a Sui, aceptó. Pronto un grupo creciente de féminas los rodeó mientras se acomodaban para correr, la idea era darle tres vueltas completas al parque, una espontánea hizo de árbitro y dio el silbatazo de salida. Para sorpresa de Byakuya, Sui se estaba tomando la carrera en serio, así que no le quedó más remedio que correr en serio él también. Los dos iban muy a la par y ya estaban por la segunda vuelta. Aquel parque era bastante grande y una persona promedio se habría rendido a la primera vuelta, pero no la campeona de salto con obstáculos ni el futuro capitán del equipo de kendo de la preparatoria, ellos eran lo suficientemente obstinados para completar las tres vueltas. En la recta final la competencia se puso aún más reñida, el ambiente se puso tenso, las féminas hacían porras al elemento masculino para disgusto de Sui, cada uno de ellos aceleraba a lo que le daban las piernas y a un par de metros de la línea de meta Yan Yan cruzó como una bala y dio una vuelta más ajeno a todo.

Sui y Byakuya se dejaron caer sobre la hierba riendo a carcajadas. Estaban tan concentrados en ganar que se habían olvidado de Yan-Yan. Después de completar la cuarta vuelta Yan-Yan se sentó a un lado con la lengua colgando y jadeando, pero moviendo la cola.

- "Esto es una locura" – Byakuya se sentó al ver que Sui le alcanzaba una de las botellas de agua que traía en su mochila. Vio con sorpresa que ella bebió un poco de la segunda botella y le dio el resto a Yan-Yan – "Aunque digas que prefieres a los gatos me parece que también te gustan los perros".

- "Jamás dije que no me gustaran, pero debes admitir que los gatos son mas misteriosos e independientes" - Acariciando el lomo de Yan-Yan – "Además Yan-Yan ha estado con nuestra familia por siete años, es como un hermano menor".

- "Ah, es cierto" – Buscando en uno de sus bolsillos hasta sacar algo – "Ten, lo encontré en la biblioteca de mi casa".

Sui extendió la mano y sonrió al descubrir lo que Byakuya había puesto en ella.

- "Gracias, creí que lo había perdido" – Sacando su móvil de su bolsillo para colocar el adorno en su sitio – "Es de edición limitada, ya no hacen de este modelo" – Al observar que el sol empezaba a ocultarse – "Ya es tarde, debo volver a casa".

Byakuya observó como Yan-Yan se dejaba colocar la correa y se dejaba guiar por Sui, aparentemente aún seguía cansado. Decidió acompañarlos hasta la línea del tren.

- "Gracias por tomarte la molestia de venir para traer el adorno y por acompañarnos" – Dijo Sui a modo de despedida.

- "Shaolin, ¿Tienes planes para mañana? Podríamos llevar de paseo a Yan-Yan o tal vez ir al cine" – Aquella proposición se sintió algo tonta, pero Byakuya tenía que admitirlo, cuando estaba cerca de Shaolin no parecía el mejor estudiante de la preparatoria.

- "Lo siento, mañana tengo algo que hacer" – Sui hizo una venia a modo de disculpa y se alejó calle arriba con Yan-Yan. Byakuya se quedó observándola hasta que ya no pudo seguirla con la vista.

- "Así que la invitaste a salir, no puedo creerlo" – Se oyó una voz por detrás de un árbol. A Byakuya le saltó una vena en la frente.

- "¿Desde cuándo espías lo que hago, Ichimaru?"

- "Solo desde hace un rato, y no espiaba, ustedes estaban en un lugar público" – Dejándose ver – "Lo que me sorprende es que ella te rechazó".

- "Piérdete" – A Byakuya no le hizo la menor gracia el último comentario de Ichimaru. Caminó a pasos rápidos tratando de perderlo de vista pero vaya que era persistente – "Deja de seguirme".

- "No te sigo, vivimos uno al lado del otro, ¿Lo olvidaste?" – Gin sonrió al ver la expresión desencajada de Byakuya – "Ah, es cierto, no has ido a clases así que no te has dado cuenta, me mudé a la casa de al lado hace un par de días".

Eso ya era demasiado. Byakuya caminó a pasos regulares intentando ignorar la presencia de Ichimaru.

- "Me pregunto que tendrá que hacer Sui mañana, porque ha de ser algo muy importante para rechazar una cita con el mejor integrante del equipo de kendo de la preparatoria, tal vez tenga una cita, con el tipo de la foto… tal vez y hasta es su novio"

- "¡Cállate!" – Byakuya tenía sujeto a Gin del cuello de su chaqueta y lo miraba amenazadoramente. En verdad daba miedo. Sin embargo Gin ni se inmutó.

- "Tienes que admitir que es una probabilidad" – Mirando fijamente a Byakuya – "Ya quita esa cara, en verdad no te favorece en lo absoluto".

Byakuya bufó y soltó a Gin. Extendió una mano para detener un taxi, por ahora lo único que quería era estar solo.

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Aquella mañana despertó temprano para llevar a Yan-Yan de paseo. Desayunó con Chew y su padre, sus demás hermanos tenían trabajo así que estaban en algún lugar de la ciudad. Apenas terminó el desayuno subió a su habitación para terminar sus deberes y repasar algunos temas, después de todo el examen semestral estaba cerca. A la hora del almuerzo Zhuo apareció con Yoruichi y conversaron un buen rato sobre ser escolta motorizado. Zhuo comentó que Yoruichi era una excelente motociclista e incluso comentó que pronto la llamarían para una exhibición por el aniversario del departamento de policía de su distrito. Por primera vez Sui se la pasó muy callada y apenas y probó alimento. Aquello no pasó desapercibido para Yoruichi pero prefirió no hacer comentarios para no llamar la atención de los demás Feng, en especial de Chew que a veces podía ser bastante insoportable.

El almuerzo terminó y Sui subió a su habitación para cambiarse, al bajar se cruzó con Yoruichi en el recibidor, se despidió de ella y salió prácticamente corriendo. Yoruichi suspiró. Ya habían pasado tres años. Yoruichi salió a la entrada y subió a su motocicleta, tenía ganas de da una vuelta para despejar la mente, estaba a punto de ponerse el casco cuando notó una presencia a unos metros, oculto entre unos matorrales.

- "Hey, ¿Sabes que pueden arrestarte por espiar en propiedad privada?" – arrojando su casco con una puntería perfecta.

- "L-lo lamento" – El joven golpeado por el casco lo tomó en sus manos y caminó hacia Yoruichi, solo entonces pudo ver quien era.

- "Tú eres… el compañero de clases de Sui" – Notando las grandes ojeras marcadas en su rostro – "¿Qué te pasó? Tienes un aspecto terrible. Si buscas a Sui ella salió hace un rato".

La expresión de decepción en la cara del chico no pasó desapercibido para Yoruichi. Aún cuando la niña pelirrosa le dijo que no era el novio de Sui a ella le parecía que él muchacho actuaba bastante raro.

- "Sube, te llevaré a dónde está, solo no le digas que te ayudé, ¿Vale?"

Byakuya miró confuso a aquella mujer.

- "¿Piensa ayudarme sin preguntar?"

- "Es más que obvio que te preocupas por ella, solo espero que seas lo suficientemente maduro para manejar la situación o yo misma me encargaré de castigarte, niño".

La cara que puso Yoruichi al momento de decir eso era bastante seria, y el color de sus ojos le recordaban mucho a los de un gato, pero no tenía nada que perder después de todo apenas y pudo dormir torturado por las palabras de Gin, así que finalmente subió a la moto con Yoruichi.

Luego de casi treinta minutos se detuvieron en lo que parecía un templo, Yoruichi miró con melancolía la entrada pero apenas Byakuya bajó encendió la moto y se marchó. Byakuya contempló aquel lugar preguntándose que encontraría en su interior, después de varios minutos se animó a entrar. El lugar parecía un dojo antiguo, tenía varios patios, jardines, y ambientes que seguramente se utilizaban para el entrenamiento en interiores. El lugar estaba bastante silencioso, lo recorrió pensando que iría a hacer Shaolin a un lugar así si para empezar a ella no le gusta el kendo. Sus meditaciones fueron interrumpidas por el sonido de una shinai cortando el viento. Para una persona promedio distinguir el silbido de una bokken o una shinai en el aire del viento sería prácticamente imposible, pero para él era algo vital a la hora de pelear. Guiado por el tenue sonido llegó hasta una puerta, colocó la mano en el dintel y la deslizó. Lo que vió lo dejó boquiabierto, Shaolin estaba ahí, practicando ¿Kendo?

- "¿Kuchiki?" – Realmente estaba contrariada por presencia de Byakuya allí.

- "Y-yo…" – Notoriamente contrariado por lo que acababa de descubrir – "Oí de este templo y pensé que los responsables estaban aquí… ¡Creí que no te gustaba el kendo!"

Aquel último comentario la dejó desencajada. Cuidadosamente sacudió la shinai antes de guardarla en una especia de estuche y caminó hacia él.

- "Los encargados salieron un momento, si deseas puedo decirles que viniste" – Cogiendo una mochila que estaba en un rincón.

- "¿Piensas quedarte?"

- "No, voy a cambiarme" – Indicándole con la mirada que salieran de ese lugar para luego guiarlo a una sala frente a la entrada – "Las personas acostumbran tocar el timbre antes de entrar, no olvides cerrar la puerta al salir".

- "¿Puedo esperar a que termines de cambiarte? Tal vez los dueños vuelvan" – Byakuya quería pasar un rato con ella aunque intentaba no ser tan evidente. Sui levantó los hombros.

- "Como quieras" – Y caminó hacia una habitación contigua con su mochila. Byakuya empezó a hurgar en aquella sala, no era tan grande y tenía algunas sillas, vitrinas con trofeos y varios cuadros, parecía más una especia de sala de estar o recepción. En una de las vitrinas una foto captó su atención, en ella se veía a una Shaolin más pequeña vestida con un yukata acompañando a dos adolecentes vestidos con el uniforme de kendo, uno de ellos era Zhuo, el hermano de Sui pero el otro… era el mismo de la ahora destruida foto del casillero.

- "Se llamaba Wang Lee, era el mejor luchador de kendo que he conocido, Zhuo nunca pudo ganarle" – Oyó la melancólica voz de Shaolin a sus espaldas. Se dio la vuelta de un brinco, obviamente desconcertado por ser descubierto y por el comentario de Sui – "Por varios días me pregunté como es que Yachiru sabía de la foto de mi casillero o si solamente la tomó porque si".

- "Creí que ya no estabas molesta por eso" – susurró Byakuya, algo preocupado pues él tenía algo que ver con la reacción de Yachiru, si tan solo no se hubiera quedado viendo esa foto de Shaolin con el tal Wang Lee.

- "Aún lo estoy" – Poniendo voz seria – "Lee era alguien muy importante para mi, incluso me estaba enseñando kendo".

Byakuya sintió una opresión en el pecho, Ichimaru no estaba tan equivocado después de todo.

- "Vamos, los dueños no vendrán hasta entrada la noche" – Sui se dirigió hacia la entrada.

- "¿No vas a esperar a Lee-san?" – Byakuya preguntó, herido en su amor propio. Sui suspiró profundamente.

- "Este dojo pertenece a la familia de Lee, y hoy todos fueron al cementerio porque se cumplen tres años de su muerte".

Byakuya se sintió terriblemente avergonzado, pero no pudo decir nada pues se oyeron golpes en la puerta, Sui abrió.

- "Ohayo".

- "Tú" – Sui cerró la puerta de golpe intentando dejar fuera al indeseado visitante pero este ya había puesto un pie dentro.

- "AUCHHH… Eres mala Sui, como tratas así a un invitado"

- "No recuerdo haberte invitado, Ichimaru" – La mirada de Sui era tan intensa que parecía que salían llamas de fuego de sus ojos – "Además ya estábamos de salida" – Abriendo la puerta y sacando a Kuchiki de un tirón – "Nos vemos".

- "¡Oigan, espérenme!" – Al ver que Sui corría a toda velocidad llevando a Byakuya a rastras de la mano.

- "Creo que lo perdimos" - Deteniéndose al doblar una calle – "¿Cómo es que Ichimaru supo del dojo?" – Mirando a Byakuya con el rabillo del ojo.

- "Yo no sé nada, lo juro" – respondió Byakuya. En ocasiones como esa decir la verdad es lo más seguro si sientes que tu vida corre peligro.

– "¿Por qué eres mala conmigo, Sui Feng?" – Una voz se oyó por sobre el hombro de Sui haciendo que su piel se erizara como la de un gato – "Yo solo quiero ser tu amigo, como soy amigo de Byakuya" – Abrazando demasiado efusivamente a Kuchiki.

- "Tu y yo no somos amigos" – Intentando deshacerse del abrazo de Ichimaru sin mucho éxito – "Suéltame" – Mirándolo como solo un Kuchiki puede hacerlo.

- "Esto me gano por preocuparme por ustedes" – Soltando a Byakuya y parándose en medio de ellos – "Sólo recibo maltratos" – Emitiendo un sonoro suspiro – "Por cierto, ¿Están ustedes dos solitos?" – Mirando alrededor algo cómicamente – "No me digan que están en una cita" – Golpeando con bastante fuerza a Byakuya en la espalda – "Así que ni pierdes el tiempo, pillín".

- "¡Tú… Deja de decir TONTERÍAS!" – Sui pateó a Ichimaru con tanta fuerza que lo envió a muchos metros de distancia. Solo después de hacerlo recordó a Kiyone peleando con Sentarou y se preguntó si ella se habría visto igual de ridícula mientras peleaba con Gin, la simple idea le dio escalosfríos.

- "Detendré un taxi para llevarte a casa" – Se ofreció Byakuya al notar lo callada que se había quedado. Cada día su teoría de la doble personalidad de Shaolin o un posible trastorno bipolar ganaba más peso.

- "Espera, por aquí cerca hay un restaurante de ramen buenísimo, es por este lado" – Sui sonrió y él se dejó guiar, después de todo su mayor rival era solo un recuerdo en la memoria de Shaolin y ahora más que antes tendría razones para intentar conquistar su corazón.

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El lunes Sui salió a clases tan temprano como solía hacerlo antes del torneo de kendo, y con un inusual brillo en la mirada y con tanta energía que ni siquiera Chew se atrevió a bromear con ella. Como era de esperarse aún no habían muchos estudiantes, después de cambiar de zapatos fue a su casillero por algunos libros y luego caminó lentamente hacia el salón de clases. Contempló por la ventana como el cielo lucía gris, pronto empezarían las tormentas de nieve.

- "A esperar seis meses para volver a ver los cerezos" – Una voz susurró por sobre su cabeza.

- Byakuya… - Sui lo dijo en forma inconsciente, pero Byakuya alcanzó a escucharla y sus ojos se abrieron de par en par por la sorpresa.

- "¿Otra vez los dos tórtolos solitos?" – Gin apareció junto a ellos y los envolvió a ambos por los hombros dejándoles demasiado cerca el uno del otro.

- "Ichimaru deja de decir cosas sin sentido" – Sui intentó hacer a un lado a Gin pero terminó apartando a Byakuya de un empujón – "Disculpa Kuchiki, no era mi…"

- "No te preocupes, no ha sido nada" – Aparentemente aún emocionado – "Entremos al salón, tengo algunas dudas sobre los ejercicios de álgebra que hicieron los días que falté" – Mirando seriamente a Gin para luego observar a Shaolin y sonreír.

- "Oh, por supuesto" – Sui estaba a punto de abrir la puerta pero Byakuya se le adelantó, algo contrariada entró seguida de Byakuya y Gin.

- "¿Me explicarías a mí también? Es que los números no me van muy bien" – Jalando una silla al lado del lugar de Sui y sentándose con cara de niño bueno. Sui suspiró resignada.

- "Solo no interrumpas hasta que haya terminado la explicación, ¿Vale?" – Gin asintió enérgicamente y contempló al singular par, todo indicaba que Byakuya solo necesitaba un pequeño aventón pues la pequeña Feng no le era tan indiferente como él creía. Alguien dio golpecitos a la puerta captando la atención de los tres.

- "Sui-san" – Ise Nanao y Kotetsu Kiyone estaban paradas en la puerta – "¿No te gustaría almorzar con nosotras el día de hoy?" – Preguntó tímidamente Kiyone.

- "¿Yachiru les pidió que me invitarán?" – Después de todo Sui aún tenía que desconfiar.

- "Claro que no" – Nanao tomó la palabra – "Es solo que el otro día la pasamos bien y creímos que podríamos repetirlo".

- "¿Hay algo que me perdí cuando falté a clases?" – Byakuya preguntó intrigado.

- "Claro, yo te contaré" – Gin arrimó su silla muy cerca de Byakuya para empezar a narrarle el incidente del comedor. Sui no pudo explicar la cálida sensación que sintió en su pecho, una especie de agitación agradable difícil de definir con palabras… no era tan fuerte como el malestar en el estómago que le producía Byak… Kuchiki cuando estaba cerca, pero era muy reconfortante.

- "Esta bien, nos vemos en la cafetería".

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Y llegamos a las 3021 lecturas (yo en verdad estoy muy sorprendida, más aún porque Sad Love Song tiene 3930 pero más reviews XD) y como son lectores en su mayoría desconocidos para mí les he de mandar saludos a todos que desde México, Perú, Estados Unidos, Chile, Venezuela, Argentina, Ecuador, España, Uruguay, Costa Rica, Brasil, Colombia y ¿Rusia? Me regalan unos minutos de sus vidas para leer este fic :) un fuerte abrazo para cada uno de ustedes y nos leemos uno de estos días

Kisses

Maryeli – Milly-chan

:P

Lima, 7 de Abril del 2013

Y EN EL PROXIMO CAPITULO: RIVAL III PARTE

Un nuevo estudiante llega a complicarle la vida a… si quieren saberlo tendrán que leer

;)