Nuevo Cap!
ariscereth: Igualmente Espero que pases muy felices fiestas y mis mejores deseos
Y Felices Fiestas a todos, muchísimas gracias por seguir esta historia, se que muchos de ustedes son lectores anónimos así que les agradezco por este medio infinitamente que tomen un poquito de tiempo para leerme :)
Pase varios días sin saber nada del Sr. Albafica, unos días después de su visita Yuzuriha me comentó que no podía seguir siendo mi guardia y que iba a tener que retirarse a cumplir una misión importante por lo que ya no la vería en un tiempo, durante los días que estuvimos juntas llegué verdaderamente a apreciarla, era bueno para mi convivir con otras mujeres ya que pues desde que tengo memoria solo hemos sido mi padre y yo. Ella me enseño bastante en el poco tiempo que la conocí, me enseño cosas importantes para crecer como ser humano y también para incrementar el control de mi cosmos, además de que compartió conmigo su historia; escuchar como fue que su familia murió me partió el corazón y me hizo respetarla aún mas como ser humano, simplemente es una mujer digna de admiración.
-No te preocupes – me dijo antes de despedirse – no estarás desprotegida aun hay en el santuario varios caballeros, los cuales tienen la encomienda de velar tanto por tu seguridad como por la de todas las personas de la villas cercanas al santuario.
-Muchas gracias… por todo – le dije no sabiendo que mas decir en estos momentos
-No fue nada, no tienes que agradecer de verdad creo que tu me ayudaste más a mi de lo que yo pude haberte ayudado a ti, pero en fin… no soy buena en las despedidas así que creo que ha llegado el momento de partir
Antes de poder pensarlo un impulso me llevó a abrazar fuertemente a la caballero de la grulla y algunas lágrimas se escaparon de mis ojos, sabía que lo mas probable era que no la volvería a ver…
- Por favor prométeme que no morirás y que una vez que esta guerra termina nos volveremos a encontrar y seguir nuestro camino, se que muy probablemente esto suene demasiado tonto pero de verdad he llegado a apreciarte y te he tomado un gran cariño, en lo que a mi concierne eres mi amiga y me dolería bastante tener que decirle adiós a la única mujer que se ha ganado ese título…
-Muchas gracias, te prometo que este no es un adiós regresaré y volveremos a practicar pero una vez que lo haga te hare pasar por el entrenamiento completo y tendrás que estar preparada por que el hecho de ser mi amiga no me hará que te de trato especial en el entrenamiento, sabes?- me dijo dirigiéndome una sonrisa
- Lo se y lo entiendo, te prometo que cuando regreses estaré irreconocible y empezaremos ese arduo entrenamiento- le dije mientras le guiñaba un ojo – cuídate mucho por favor
-Nos vemos después Agasha – Fueron las últimas palabras que escuche antes de que saliera de la habitación donde nos encontrábamos.
Los días después de que Yuzuriha se marchara fueron una constante monotonía, remedios, cama, baño, cama otra vez, sueño, remedios, platicas superficiales con caballeros que hacían guardia en la habitación donde me encontraba, baño y sueño; todo se convirtió en una gran rutina, la verdad es que era demasiado aburrido y frustrante solo quedarme recostada alguien como yo que está acostumbrada al sol y al calor no podía continuar así por lo que una tarde decidí comenzar a explorar los aposentos del patriarca aunque no se si tenga permiso para hacerlo pero la verdad es que si seguía ahí encerrada iba a perder la cabeza. Lo mas sigilosamente que pude salí de la habitación en la que me encontraba y comencé a deambular por los amplios corredores flanqueados por pilares de un blanco inmaculado, no había rastro de polvo o suciedad alguna la verdad es que es muy impresionante que todo luzca de esta manera estando en plena guerra santa
-Quien hará la limpieza de este lugar? La verdad es que merecen todo el reconocimiento del mundo esto esta impecable…- Dije en voz alta hablando conmigo misma
- Les haré llegar tus felicitaciones pequeña – Respondió una voz dulce e imponente desde un lugar entre las sombras, nunca había salido de la habitación que se me había asignado por lo que no sabía si estar ahí admirando el corredor más inmaculado que existe en el mundo era algo correcto para mi, mi cuerpo se tensó instintivamente ante la posibilidad de haber ofendido a alguien
-Yo… solo estaba… - no quería mentir, mas bien no podía hacerlo a fin de cuentas estaba en el santuario de Atena y era un lugar sagrado no podía mentir en ese lugar sería una gran ofensa aunque tampoco creo que hubiera estado bien el hecho de decir que solo estaba husmeando por ahí, piensa Agasha, piensa! – estaba…
-No te preocupes lo que "estabas, estabas" haciendo es natural, no ofendes a nadie si decides estirar un poco las piernas llevas mucho tiempo enclaustrada en una habitación por cierto me da gusto que ya te sientas mejor- Me dijo la misma voz que se veía interrumpida por el resuene de pasos en el abovedado espacio de la cámara del patriarca – Mi nombre es Sage y soy el patriarca del santuario – Se dirigió a mi el hombre que detuvo su andar frente a mi – Tu eres Agasha, verdad?
-Así es Sr. Patriarca
-Por favor, solo Sage… ya bastante gente me llama patriarca, sería bueno escuchar mi nombre en voz de alguien más
-Claro Sr. Sage, si es lo que desea así lo llamaré- le dije con una sonrisa
En ese momento se escucho un repiqueteo de pasos y aparecieron frente a nosotros un caballero con ropas de entrenamiento y un chico, no era mayor que yo pero en su cara se veía reflejada la experiencia, esa clase de experiencia que te da el haber vivido mas cosas de las que deberías para tu edad, el tenia la clase de mirada que tenían aquellos pequeños que entrenaban en el santuario aun inocentes pero entrenados para lo peor, ambos detuvieron su andar a unos pasos de nosotros y se arrodillaron ante el Sr Sage, fue el chico en ropas de entrenamiento quien rompió el silencio
-Sr. Patriarca, he regresado de la isla de los curanderos cumpliendo la misión que me asignó, el es uno de los mas reconocidos curanderos de aquel lugar, si bien parece joven no deje que su semblante lo engañe, el fue aprendiz de quien en vida fuera el mejor curandero de la isla Luko por lo que está mas que calificado para la tarea, además de que fue el quien insistió en venir.
El patriarca se quedó unos segundos meditando las palabras del chico en ropas de entrenamiento y solo depues de dirigir una mirada analizadora al otro chico habló -Levanta la cabeza, jovencito – Dijo Sage mirando al pequeño
- Patriarca – respondió el chico levantando los ojos del piso
- Dime, cuál es tu nombre?
- Mi nombre es Pefko
-Muy bien pequeño Pefko la razón por la que has sido traído hasta aquí es para atender en la medida de lo posible a los caballeros que han sido heridos peleando la guerra contra Hades, además de hacerle compañía a esta señorita, te presento a la Srita Agasha, ella será tu primera paciente, perdió mucha sangre hace no mucho tiempo y aunque ya se ve mucho mejor que la última vez que nos vimos no podemos dejar que siga sin que alguien la revise, si necesitas ayuda por favor siente la confianza de pedírsela, ella te ayudara en todo, verdad Srita Agasha?
-Claro –respondí con una sonrisa – Mucho gusto, mi nombre es Agasha y si vamos a hacernos compañía trataré de ser tan útil como sea posible
-Muchas gracias – me dijo mientras estrechaba la mano que le tendí
-Se que será difícil atender a la cantidad de caballeros heridos y también se que Agasha no es de las que se quedan sentadas sin hacer nada razón por la cual te la he asignado como ayudante, cuatro manos pueden más que dos; lo único que te pido es que la revises primero y me comentes si está en condiciones de cumplir con esa tarea
-No se preocupe patriarca, entre más rápido revisemos a la Srita mas pronto podremos poner manos a la obra – Dijo el pequeño con una sonrisa
-Bien entonces Srita por que no escoltas a ambos caballeros hacia la habitación donde estabas anteriormente la cual ahora compartirás con Pefkos- dijo dirigiéndose hacia el pequeño y a mi - y solo una vez que ellos lo pidan podrás retirarte – se dirigió al chico con ropa de entrenamiento
-Como ordene patriarca – respondió el chico
-Por el momento no podré estar con ustedes mucho tiempo, me disculpo por eso pero siéntanse libres de explorar si es lo que desean, pero antes debo pedirles que una vez terminada la valoración de la Srita ambos me acompañen a la cámara de Atena ya que ahí se encuentran algunos caballeros que han regresado de la batalla y necesitan de su ayuda
- Claro Sr. Patriarca, solo permítame instalarme y revisar a la Srita y una vez que eso quede listo regresaremos para poner manos a la obra
-Muy bien, en cuento estén listos los espero en aquel salón – dijo apuntando con su largo índice a las enormes puertas de manera blanca al final del corredor donde estábamos parados –de ahí partiremos a la cámara de Atena
-Muy bien – dijo el chico tomándome del brazo y jalándome en la dirección contraria a las puertas – vamos!, muéstreme nuestras habitaciones para poder empezar cuento antes si Srita Agasha?
-Solo Agasha por favor y está bien Pefkos vamos a que te instales – le dije mientras emprendíamos el camino seguidos por el chico en ropas de entrenamiento.
