Capítulo 9: Seiya y Bart estaban listos para destruir el Pilar del Pacífico Norte, simplemente debían lanzar su golpe que derribaría aquel colosal monumento y así dar paso hacia la siguiente parte de su misión: Destruir los demás Pilares y de ahí, ir hacia el "Gran Soporte Principal" y liberar a Saori de su cautiverio, antes de que el agua cubriera su cuerpo, terminando así el sacrificio que Poseidon le había contado.
Pero justo en el momento en el que iban a dar el golpe final contra el Pilar del Pacífico Norte, aquel Guardián que pensaba que había muerto tras recibir el golpe combinado de los dos Caballeros de Athena, el General Bian de Caballo Marino, utilizando sus últimas fuerzas, se trató de levantar, pero su cuerpo estaba muy debilitado por el ataque recibido anteriormente, pero tenía una advertencia por darles a aquellos intrusos que lo habían vencido.
- Es imposible. Les dijo con su voz cansada y con un hilo de sangre saliendo de sus labios.
- ¿Qué fue lo que dijiste? Preguntó Seiya, al darse la vuelta para ver al rival aún vivo.
- Aún cuando el Cosmo de ustedes dos sean tan altos como el de los Caballeros de Oro, les será prácticamente imposible derribar el Pilar que sostiene el Pacífico Norte. Respondió a su pregunta que le habían hecho anteriormente.
- ¿A qué te refieres? Preguntó ahora Bart, acercándose hacia él.
- Agh, ni siquiera todos los Caballeros de Oro podrían hacerle un solo rasguño al Pilar. Volvió a responderle el Marina.
- Esas son tonterías -Negó Seiya la imposibilidad de que no se pudiera destruir el objetivo-.
- Es imposible, al final venceremos. Dijo sus últimas palabras, dando una oportunidad futura de que tal vez ellos, los Marina y Poseidon, saldrían victoriosos, para luego, finalmente, el General Bian de Caballo Marino murió por las heridas recibidas y su cuerpo cayó el suelo.
- Los Caballeros seríamos capaces de hasta despedazar el suelo -Dijo Seiya, alzando el puño, sabiendo que no se iban a rendir- Es posible que destruya ese insignificante Pilar de un solo golpe. -Se dijo así mismo, mientras que Bart llegaba hasta él e incrementaban sus Cosmo- ¡Lo haremos! ¡"COMETA PEGASO"! -Pero cuando se lanzó su ataque, nada pareció afectar al Pilar- Pero, ¿qué pasa? Preguntó Seiya, asombrado de ver intacto el objetivo.- Vaya, parece que Caballo Marino tenía razón, no tiene ninguna pequeña grita, no puede ser. -Reconoció el castaño que tenía razón el General Marino caído, acto seguido, se volteó hacia donde estaba el cuerpo del rival abatido- Oh, rayos, no puede ser verdad lo que veo. Ahora intentaremos con el "Meteoro Pegaso": ¡"Meteoro Pegaso"! -Al atacar de nuevo, no sirvió para nada- No puedo derribarlo, será inútil, aún venciendo a los Siete Generales. El Gran Soporte Principal, donde se encuentra Saori será indestructible, a menos de que destruyamos los Siete Pilares. ¡Oh! Tengo que hacer algo, sino de lo contrario, el Planeta se cubrirá de agua y Athena...Athena morirá. Temió Seiya de que no hubiera una forma de destruir los objetivos y pensó en Saori, encerrada en aquella cámara que se iba llenando de agua. No podemos permitir que eso suceda. Dijo Seiya, quien buscaba con Bart el modo de destruir el Pilar.
A su vez, Kiki estaba prisionero de Thetis, la cual estaba listo para eliminarlo, en especial por los insultos que le había dicho el pelirrojo, algo que nunca se lo iba a perdonar, pero a su vez, sobre la superficie, allí se encontraban en el bote que habían traído desde los Puertos de Portland, Dipper, Mabel, Ford, Stan, Wendy, Soos y Pacífica.
- Bien, es aquí, justo en el Norte de las costas que dan a la Roca de Portland. Señaló Stan en el Diario que tenía en su poder.
- ¿Seguros? Preguntó Dipper, quien no sabía si estaban en la posición correcta.
- Sí, estamos justo en la X, niños. -Respondió Ford, mirando el mapa y luego se dirigió hacia los niños, de los cuales se iban despidiendo de su Tío Stan y de sus amigos.
- Suerte, chicos, mucha suerte. Les deseó Pacífica, la cual se dio un fuerte abrazo con Mabel.
- Lo mismo a ustedes, tengan cuidado, ni más bien nos hayamos sumergido en el remolino, vuelvan a Liberty City para defenderla. Les pidió Dipper, quien se acercó hacia el borde de la proa.
- Así lo haremos, siempre estaré orgulloso de ustedes, no solo salvamos a Gravity Falls de Bill en el Pasado, ahora ustedes serán los héroes de todo el Mundo. La historia hablará de esta aventura. Dijo Wendy, quien le dio a Dipper un beso en la mejilla, dejándolo sonrojado.
- Amen por lo que dijiste, Wendy. -Le agradeció Mabel y de ahí se acercó a su gemelo, abrazándolo con fuerza- ¡Adiós, Amigos, nos volveremos a ver! ¡Porque vamos a volver con vida! Prometieron ambos niños y se zambulleron en las aguas frías del Atlántico Norte, ingresando en el remolino, el cual se cerró.
Por su parte, Kiki estaba aún bajo el control de la Sirena, la cual estaba lista para eliminarlo.
- ¡Ahhhh! Gritó el pelirrojo, mientras que la danesa alzaba su mano derecha, preparada para matar.
- ¡Cállate! ¿Estás listo para morir? Le preguntó ella, pero Kiki se logró zafar de su control y huyó, llevando a Thetis a iniciar una persecución.
- ¡Que terrible situación, realmente es una mujer brusca, es igual a Shaina! Gritó aterrado el pelirrojo, volteando la vista hacia atrás para comprobar que no lo estaba siguiendo, pero al volver la mirada al camino, Thetis apareció de golpe, causando que Kiki chocara contra ella y cayera al suelo.
- Es mejor que te rindas y aceptes tu muerte, Tapón de Alberca. Dio ella la opción de que él se rindiera y asumiera la consecuencias.
- ¡Ohh Ohh! Gritó Kiki, tratando de escapar, pero cuando Thetis iba a dar el golpe definitivo, alguien se interpuso, atacándola y ocasionando que ella evadiera aquellas energías, saltando por los aires hacia unas ruinas.
Detrás de una columna, una voz familiar salió a desafiar a la Sirena.
- Será mejor que lo dejes en paz. Yo seré tu contrincante. Le ordenó aquella persona, la cual fue la responsable del ataque.
- ¿Quién? ¿Quién eres tú? Preguntó la danesa.
- Soy un Caballero de Plata, Shaina de Ofiuco. Se presentó ella y llevando alegría a Kiki de que alguien llegara para salvarlo.
- ¡Es Shaina y hablando del Rey de Roma, gracias. Estoy tan contento! Se alegró el pelirrojo de verla y corrió para abrazarla.
- Kiki, lleva este cofre a Seiya y Shun, lo manda el Maestro. Date prisa. Dio ella esa misión para el joven, mientras que se quitaba el objeto de su espalda.
- ¡Ah! ¿El Maestro? Preguntó Kiki.
- ¡"METEORO PEGASO"! Volvió a atacar Seiya con Bart al Pilar nombrado, pero al volver a lanzar su ofensiva contra el objetivo, éste no cedía ni nada, simplemente permanecía de pie, como un gigante imposible de derribar. Tras haber atacado varias veces y agotados, Seiya cayó al suelo.
- ¿Por qué no se cae? Preguntó Bart, quien estaba tratando de pensar en cómo derribar el Pilar.
- Lo hemos golpeado muchas veces pero no se mueve ni siquiera un centímetro. -Dijo Seiya a su Estudiante- Bian dijo que ni todos los Caballeros de Oro juntos podrían hacerle el mejor rasguño. Posiblemente él tenía razón -Recordó las palabras del General Bian de Caballo Marino y observaron el Pilar- Por lo tanto, tenemos que hacer algo pronto posible, sino nuestros esfuerzos serán en vano. ¡Claro! Aún tengo la última opción, es golpear mi cuerpo con ese Pilar; será la última oportunidad. Dijo Seiya, decidido en cumplir su misión.
- Yo lo ayudaré, Maestro, necesitaré también de mi fuerza para derribar el Pilar. Se sumó el chico de EEUU.
- Perfecto, Bart, pero aunque nuestros cuerpos queden destrozados, debemos derribar ese Pilar. Le contó Seiya, pero ambos no se iban a rendir e incrementaron su poder.
A su vez, Kiki se había teletransportado y llegó hacia una zona de rocas.
- ¡Ah, esperen, Seiya y Bart! Pidió, ya que los había visto y volvió a tele-transportarse.
Y en un parpadeo, apareció detrás de Seiya y Bart.
- ¡Seiya! Gritó el chico, acercándose con el cofre en su espalda.
- Kiki. Dijo el castaño al verlo y éste depositó en el suelo el cofre.
- Shaina dice que el Maestro te lo envía. Le comunicó el mensaje de la chica y al ver los signos, vieron que ésta era ya conocida.
- Es la Armadura de Libra. Se sorprendió de verla.
Inmediatamente, el cofre comenzó a abrirse y una luz segadora apareció en el ambiente, revelando el contenido.
A su vez, Shaina y Thetis habían empezado el combate, con una persecución, donde la peli verde saltó en el aire contra la rubia, pero la danesa evitó el golpe de su rival.
- "Gracias, Maestro, con la Armadura en mi poder, podré destruir cualquier Pilar" Agradeció la chica, mientras que resistía a la fuerza de Thetis.
La Armadura de Libra había aparecido ahí en el patio del Pilar, donde estaban Seiya, Bart y Kiki.
- Tienes razón, Shaina, con tu ayuda venceremos fácilmente. Le agradeció el castaño a la Guerrera de Plata.
- Oh, ¿vas a usar la Armadura de Libra, Seiya? Preguntó asombrado Kiki.
- No lo haré -Se negó a utilizarla- Solo hay una persona en este Mundo que merece llevar la Armadura de Libra, él es el principal personaje de los 88 Caballeros y esa persona es el Maestro. Esa Armadura puede dividirse en seis diferentes pares de armas; 12 armas en total, Athena no aprueba que usemos armas desde la Mitología, pero hay una excepción que es cuando el Caballero Libra, el Maestro, piensa que es necesario, entonces si nos permite usar armas. Solo por la Justicia. Dio a entender Seiya el motivo de por qué no usarla.
- "Seiya, Bart, eso es todo lo que puedo hacer por ustedes, por favor, salven a Athena. No olviden que confío en ustedes" Depositó Dohko sus esperanzas, mientras que permanecía en la zona de las Cascadas.
Inmediatamente, de la Armadura de Libra, una de las balanzas, la de la derecha se salió de la cadena y voló hacia Seiya, quienes atónitos junto con Bart y Kiki. El castaño logró atraparla a tiempo
- El Escudo, eso significa que debo utilizarlo: Maestro, gracias, será un honor utilizarlo. Le agradeció el Caballero de Pegaso a Dohko.
- Seiya. Dijo Kiki.
- Aléjate, Kiki, puede ser peligroso -Le pidió él, quien se acercó con Bart hacia el Pilar y ellos encendieron su Cosmo para lanzar el Escudo, el cual emitió un brillo dorado- ¡PILAR DEL PACÍFICO NORTE, DESPEDÁZATE! Gritaron Seiya y Bart, lanzando el Escudo atado a una larga cadena de oro, éste atravesó el centro del mismo monumento, emitiendo un brillo enorme y de ahí vino la espera.
- ¡Ah, Seiya, Bart, el Escudo está regresando! Alertó Kiki y lograron agarrarlo a tiempo.
- ¿Habrá funcionado? Preguntó Bart.
- Solo podremos esperar, pero no pierdas la Fe, Bart, ese Pilar no nos detendrá en nuestra misión para salvar a Saori. -Dio esperanza Seiya y luego, tras el impacto con el Escudo pudo ver su poder- Así que este es el poder del Escudo, es tan pesado y firme. Estoy seguro que podría destruir enormes Estrellas. Mencionó y en ese momento, las grietas comenzaron a aparecer en el Pilar del Pacífico Norte, las cuales comenzaron a expandirse por todo el monumento.
- ¡Miren, Seiya, Bart, miren el Pilar! Señaló Kiki ante la sorpresa de como las grietas se expandían por todo el Pilar, para luego colapsar y desaparecer para siempre.
- ¡Lo logramos! ¡El Pilar del Pacífico Norte se está derrumbando, al fin hemos destruido el primer Pilar de los Siete que hay en el Templo de Poseidon! El grito de victoria no se hizo esperar.
- ¡Sí, Seiya, lo logramos! Festejó Kiki, mientras que veían como desaparecía el monumento, pero en ese momento, un fuerte temblor se empezó a sentir por el sitio.
- ¿Y ahora qué? Preguntó Bart.
- ¿Qué está sucediendo? La Tierra está retumbando, ¿qué es esto? Se preguntó, por su parte, el Caballero de Pegaso.
- Seiya. Temió Kiki, mientras que aumentaba el terremoto.
- ¡Ahh! Gritó Shaina, saltando en el aire y quedando de nuevo cara a cara con Thetis de Sirena.
- Después de todo no eres tan mala -Felicitó ella a su rival, pero su mirada cambió a sorpresa, ya que camino abajo, vinieron Shiryu, Hyoga, Martin y Allison-.
- ¡Shaina! Gritó el oriental hacia ella, quien se volteó y Thetis saltó en el aire, aprovechando ese pequeño momento de distracción para atacar a la peli verde, quien evadió todos los ataques de la danesa.
Pero cuando se estaba preparando para pelear contra ellos, un eco muy fuerte se hizo sentir en todo el lugar, parecían las hondas de una explosión, todos giraron la vista hacia el Norte, el lugar de origen de aquel sonido.
- ¿Tendrá que ver con el pilar? Preguntó Hyoga.
- No es posible -Intentó negar Thetis las palabras dichas por el ruso-. El sonido se hacía más fuerte y parecía ahora como una tormenta feroz con vientos intensos que iban incrementando su velocidad.
- Es como un tornado. Dijo Allison, al recordar el clásico sonido que hacen aquellos fenómenos.
- N...No puedo creerlo, pero se escucha como si una parte del techo en el Templo de Poseidon se viniera abajo. -Dijo Thetis, escuchando y mirando hacia el Norte, donde aún podía sentirse el feroz derrumbamiento- No es posible que el Pilar del Pacífico Norte haya sido destruido. No podía dar ella crédito a aquel sonido que significaba una desgracia para el Imperio de Poseidon, simbolizaba que sus palabras que les había dado a Seiya y los demás, argumentando la futura muerte de Athena y la victoria de Poseidon, terminarían dándose vuelta los papeles, llevando ahora desgracia hacia las Marinas y el Emperador.
- Muy pronto escucharás el sonido de otros Pilares derrumbándose, Thetis. Dijo Shiryu.
- Serás el primer testigo. Dio Hyoga aquella "función" para la rubia danesa.
Inmediatamente, la chica de armadura roja tomó posición de combate, al escuchar esas palabras de ofensa hacia ella y los Generales.
- Espera -Se interpuso Shaina en el camino de la pelea entre Shiryu, Hyoga, Martin y Allison- Te dije que sería tu contrincante -Dijo la peli verde, haciéndole saber que solo ellas dos pelearían- Shiryu, Hyoga, Allison y Martin, dense prisa. Les pidió ella de que se apresuraran.
- Muy bien, Hyoga, Allison, tenemos que irnos con Seiya y Bart. Impartió la orden de la Guerrera de Plata, el oriental.
- Shaina, ten mucho cuidado. Le pidió el ruso, quien se fue con Shiryu, Martin y Allison; dejando a la chica sola con la danesa.
Thetis trató de atacar a los que se estaban dirigiendo a los demás Pilares, pero su camino fue bloqueado por Shaina, al ver que no podría detener el avance de los Caballeros de Athena, se vio obligada a hacerle frente a la peli verde.
Yendo por un sendero plano, Shiryu y Hyoga, junto con sus estudiantes, se dirigieron hacia los respectivos Pilares que tenían que destruir. Justo en el momento en el que llegaron a un gran monolito que dividía el camino en dos, los cuatro tomaron senderos diferentes, Hyoga y Allison fueron por la derecha y Shiryu y Martin por la izquierda.
Aquel sonido de retumbe se seguía sintiendo en la zona del Pilar del Pacífico Norte, parecía ser interminable.
- Seiya, ¿por qué retumba la tierra? Preguntó Kiki, mirando hacia arriba con los dos Caballeros.
- No sé, probablemente se debe que el Pilar del Pacífico Norte ha desaparecido, ¿no crees? Y debe haber cambios, mira, Kiki. ¿No crees que el nivel del mar está bajando poco a poco?. Respondió a su pregunta el castaño, para luego avisarle de que mirara al Cielo
- Así parece. También comienza a lloviznar. Notó los cambios producidos en el ambiente.
- Kiki, no queda mucho tiempo, llévale a Shun y los Hermanos Flanders la Armadura de Libra. Bart y yo iremos a combatir al siguiente Pilar. Pidió como recado al pelirrojo de que llevara aquella Armadura hacia sus amigos.
- Claro, Seiya. Respondió afirmativamente Kiki.
- Y asegúrate de que llegue a manos de Shun y sus Estudiantes. Finalizó el castaño con el recado.
Cara a cara se miraron Shun y sus Estudiantes con el General del Pacífico Sur, Io de Escila, se encontraba a los pies de las escaleras que conducían al Pilar que mantenía bajo su vigilancia. Los tres llevaban sus Cadenas en sus manos, listos para el combate que se iba a desatar, pero en ese momento, sintieron aquel familiar sonido que venía desde el Norte.
- "Seiya y Bart lograron derribar el Pilar del Pacífico Norte. Ahora es nuestro turno" Pensó Shun, reconociendo el éxito de sus amigos en aquella parte de la región.
- Jeje, los Caballeros del Zodiaco no son tan inútiles, pero tú eres desafortunado por haberte topado con Io de Escila. Se burló de Shun el peli rosa, pero no hizo lo mismo sobre los Alumnos que llevaba el peli verde con él.
- Más respeto a nuestro Maestro, Io de Escila. Le advirtió Todd, apuntando sus Cadenas hacia él.
- ¡Sí! Él nos ha enseñado muy bien a combatir en el campo de batalla. Detalló Rod al respecto.
- "Muchas gracias, niños" -Les agradeció él y luego observó al rival que enfrentarían- "Io de Escila, ya he escuchado ese nombre, está en la Mitología Griega: La parte superior del cuerpo es la de una bella mujer, pero la parte inferior está formada por seis bestias; es un monstruo marino, cuando un barco navega cerca de su cueva, captura a seis marineros y rápidamente los devora. Eso es lo que está escrito de Escila en la Mitología" Recordó esa historia sobre el temible monstruo que llevaba a los barcos y sus tripulantes hacia la perdición.
- Ja, así es y tú serás la presa de las Seis Bestias de Escila. Respondió de sorpresa el peli rosa y dando su amenaza hacia el peli verde.
Shun y sus Alumnos tomaron posiciones de combates.
- Ahora van a la fuerza de las Bestias Sagradas. -Les dijo, mientras que lanzaba su ataque contra ellos-.
- ¡Protégenos, Gran Cadena! ¡"CADENA DE ANDRÓMEDA"! Ordenó Shun y con los dos niños se defendieron del ataque de Io.
- ¡No tiene sentido, tú defensa con la Cadena de Andrómeda no funciona en segundas ocasiones! -Advirtió seriamente el General Marino, quien volvió a atacar y éste tomó la forma de un águila negra-.
- ¡¿Qué es esto?! Se preguntó horrorizado Shun.
- ¡"Águila Poderosa"! Lanzó su ataque Io, el águila logró destruir la defensa de los tres Guerreros de Athena y hasta llegó a herirlos, para después caer al suelo.
- ¡Ahhh! Gritó Shaina, lanzando un golpe contra Thetis, el cual esquivó.
Acto seguido atacó con una fuerte patada, el cual la rubia esquivó, no sin antes recibirlo en la pierna derecha, para luego caer al suelo y volver a levantarse, aunque un poco adolorida por el ataque recibido.
- ¡Shaina! -Le llamó Seiya, quien iba con Kiki y Bart hacia ella y con la Armadura de Libra en su poder- Shaina, gracias, gracias a la Armadura de Libra que me enviaste, logramos vencer a ese Caballero. Agradeció el castaño por el envío.
- No me lo agradezcas a mí, sino al Maestro. Deben rescatar a Athena lo más pronto posible. Shiryu, Hyoga y sus Alumnos están en camino hacia los Pilares Índico y Antártico, ustedes partir al siguiente Pilar en este instante. Respondió al agradecimiento ella, mientras que enfocaba la vista hacia su rival y de ahí, pidió de que se dirigieran al rescate de la Diosa. Thetis se reincorporó del golpe recibido.
- Pero, ¿qué es lo que vas a hacer? Preguntó Seiya.
- No te preocupes por mí -Respondió ella, mientras que alzaba la mano derecha- ¡Váyanse ya! Ordenó.
Seiya asintió y partió de allí con Bart y Kiki con dirección hacia el siguiente Pilar.
Pronto volvieron a quedar ambas chicas cara a cara.
- "Seiya, Bart, confío en ustedes" Depositó la chica sus esperanzas.
- Kiki, debes asegurarte que la Armadura de Libra llegue a manos de Shun, ¿me has entendido? Le ordenó Seiya al chico, mientras que se iba alejando con Bart hacia el siguiente objetivo.
- Claro, no te preocupes, amigo. Dijo el pelirrojo, dándole su palabra de que le llevaría la Armadura a sus amigos.
- No entiendo cómo se valen del poder de la Armadura de Libra. ¡Impediré que vuelvas a casa! Atacó Thetis a Kiki, para evitar que siguiera su camino.
- ¡Kiki, cuidado! Gritó Shaina, saltando en el aire pero el chico logró evadir el golpe, tele-transportándose de allí.
La peli verde volvió a tocar el suelo.
- ¿Es que todavía no lo comprendes? A menos que me aniquiles, no podrás salir de aquí. Dijo ella, quedando cara a cara frente a Thetis.
Por su parte, Kiki reapareció en una zona de corales, donde apareció flotando en el aire y tras caer, le cayó encima el cofre con la Armadura de Libra.
- ¡Ah! ¿En dónde estoy? ¿En dónde se encuentra el Pilar del Pacífico Sur? La magia de Thetis me arrastró hasta este extraño lugar. Oh, no puedo confiar mucho en mi telekinesis, por lo que veo, soy un inútil tapón de alberca. Se preguntó, mirando el sitio en donde se hallaba, decidió no perder más tiempo y se colgó el cofre en la espalda, pero en sí se sentía mal consigo mismo por el fallo en su poder.
Volviendo con Shun y los Flanders, éstos se hallaban en el suelo, tras el golpe del Águila de Io de Escila.
- Jejeje. Río burlonamente el General del Pacífico Sur, al verlos tan débiles y heridos por los golpes recibidos.
- "¿Cómo es logró tan fácilmente el poder de la Cadena? Se preguntó Shun y el rival bajó las escaleras.
- Ja, ya te lo expliqué, el mismo tipo de defensa no funciona por segunda vez: ¡Ahora lo sentirán una vez más; "Furia del Lobo"!. Le respondió a su pregunta que se había hecho así mismo Andrómeda y de ahí, se lanzó al ataque de nuevo, convertido en un gigante lobo negro.
La criatura se abalanzó sobre Shun, mordiéndolo muy fuerte en el brazo derecho, causando una herida sangrante, mientras que gritaba de dolor tras sacarse de encima a aquel lobo.
- ¡Maestro! Gritaron los niños Flanders y se lanzaron contra Io.
- ¡Lo lamentarás: "Sagrada Natalicio"! Atacó Rod con Todd.
- Jeje, son muy pequeños para ser Caballeros, pero con gusto pelearé contra ustedes: ¡Los enviaré a lo más profundo del Infierno! Respondió al golpe de los Hermanos Flanders, Io y de ahí, quebró el mismo con el mismo ataque le había hecho a Shun, arrojando a los dos hermanos al suelo.
Shun no pudo hacer nada para ayudar a sus estudiantes debido al golpe sufrido.
- Ha mostrado a dos bestias: El Águila y el Lobo. Dijo tras el ataque.
- ¿Qué te gustaría sentir a continuación, Andrómeda y compañía? ¿Qué tal la picadura de una Abeja Reina? ¡"AGUIJÓN DE LA ABEJA REINA"! Propuso Io, quien estiró su dedo, apuntándolo hacia Shun y los niños, para luego lanzar su ofensiva contra ellos, Shun y los suyos alzaron las Cadenas como defensa.
Pero por desgracia, fue otro fracaso.
- ¿Qué te ocurre, Andrómeda? Preguntó burlonamente el General Marino, viendo a Shun muy herido junto con los Flanders.
- "La Defensa de la Cadena de Andrómeda es ahora inservible" Pensó Shun, al levantarse tembloroso por el golpe, Io alzó su mano derecha y de una de las escamas que formaba parte de su armadura, brilló una luz.
- ¡"SERPIENTE ASESINA"! Invocó su ataque, el cual una gigantesca serpiente se enroscó sobre Shun y sus estudiantes, asfixiándolos.
- "Mis huesos se hacen añicos, no puedo permitir que mis Estudiantes mueran" Pensó Shun, cuando en ese momento, la Serpiente desapareció y los tres cayeron de nuevo al suelo.
Io de Escila permanecía de pie, victorioso, mientras que la sangre de sus oponentes formaba un charco debajo de ellos y empapaba el suelo.
- Tu cuerpo como el de tus Estudiantes, están llenos de heridas, es una tontería un despilfarro que permitas que el suelo absorba tu sangre, es la sangre de un Caballero, aunque sea uno de baja categoría. -Le dijo el rival, mientras que se preparaba para dar otra ofensiva- ¡"ATAQUE VAMPIRO"! Ordenó y las dos alas que tenía detrás en su armadura se extendieron.
Un Ejército de Murciélagos se lanzaron sobre Shun y los Flanders, atacando al cuello, en busca de sangre para saciar la sed que los atormentaba.
- ¡Vampiros, succionen la sangre de Andrómeda y sus Aprendices, no dejen ni una sola gota! Les dio la orden Io a sus bestias.
- "Siento que voy a desmayarme, ¿acaso este animal acabará con nosotros? Perder la vida de esta manera, ¡Todavía no he hecho nada!" Temió Shun en sus pensamientos, mientras que Io se preparaba de nuevo.
- El siguiente ataque acabará con ustedes: Andrómeda, Hermanos Flanders; ¡CONOCERÁN EL PODER DEL "GRAN OSO"! ¡"OSO INFERNAL"! Exclamó orgulloso el Caballero, mientras que un gigantesco Oso Pardo emergió y con sus enormes y afiladas garras, lanzó a los tres protagonistas por los aires, gritando de dolor, llegando hasta la superficie para de nuevo caer al suelo.
Por su parte, más hacia el Sur se hallaban Dipper y Mabel Pines, los cuales habían llegado a través del remolino en el Atlántico Norte, donde se arrojaron y terminaron en los dominios de Poseidon.
- ¿Eh? ¿Qué? Mabel, ¡Mabel, despierta! Le despertó Dipper, tras quedar ambos inconscientes por unas horas.
- ¿Qué? ¿Qué pasó? ¿Ya vamos a desayunar? Preguntó la chica un poco mareada aún.
Pero luego de eso, se quedaron asombrados al ver en donde estaban.
- El Tío Stan y Ford tenían razón, estamos en los dominios del Emperador de los Mares. Reconoció Dipper en el "Diario Número 1"sobre la posición en donde estaban.
Justo en ese momento, vieron como tres personas eran arrojadas en el aire y luego caían como proyectiles contra el suelo.
- ¿Qué habrá sido eso? Se preguntó Dipper.
- No lo sé, pero...¡Vayamos a ver! Pidió Mabel y fueron corriendo, tomados de la mano, hacia el Pilar del Pacífico Sur.
- Jajaja, Andrómeda, ¿Con cuál de mis Seis Bestias te sentiste más complacido hasta ahora? Ninguna los atacó mortalmente, cada una posee "Poderes Infernales" que podrían hacerles pedazos, pero pensé que será mejor para ti y tus Alumnos, elegir aquella que acabará con sus miserables vidas. Jejeje. -Les preguntó Io de Escila, pero en ese momento, Shun no respondió como tampoco pudieron los Flanders- Ahora elijan una, Andrómeda, lo mismo ustedes, Hermanos Flanders. ¿Cuál de mis temibles Bestias desean que acaben con ustedes? -Les preguntó, pero en ese momento, Io sintió una extraña presencia en la zona- .
- "Entonces no nos ha atacado con todas sus fuerzas. En verdad es un hombre malvado. Debe ser la reencarnación de Escila, que esconde a seis enormes Bestias bajo sus escamas" -Pensó Shun sobre el por qué no habían muerto ellos por los duros golpes recibidos- Tú poder...Dijo Shun, poniéndose de pie junto con los niños.
- Pero qué ocurre, Andrómeda, ¿ni siquiera te quedan fuerzas para pensar? -Le preguntó, pero no obtuvo respuesta- No hay problema, yo elegiré por ti. Recibirán la "Picadura de la Abeja Reina" en tu corazón y se despedirán de este Mundo. -Dijo finalmente el rival, quien volvió a atacarlos con aquella bestia- ¡"AGUIJÓN DE LA ABEJA REINA"! Atacó Shun con los Flanders, en ese momento, algo salió mal en la ofensiva de Io.
- ¡Ahhh! Gritó Shun, lanzando sus Cadenas.
- ¡¿Qué demonios es eso?! Preguntó sorprendido Io al ver como la Cadena de Andrómeda había formado una especie de telaraña, la cual atrapó a la Abeja Reina.
- ¡"TELARAÑA DE ANDRÓMEDA"! Exclamó Shun y el lugar quedó cubierto de aquellas redes.
Ahora Io de Escila estaba atrapado en las redes de la araña.
- ¡Sí, ahí tienes! Festejaron los Hermanos Flanders, mientras que abrazaban a su Maestro Shun por el éxito de la defensa que habían hecho.
- ¿Qué? ¿"Telaraña de Andrómeda"? Su Cadena se transformó en una enorme telaraña que capturó a mi...Abeja Reina. Quedó sorprendido y atrapado Io, mientras que los papeles se invertían ahora.
- Escila, tú fuiste quien me dijo que un truco no funciona por segunda ocasión, ¿cierto? -Hizo recordarle las palabras que le había dicho anteriormente al combate, pero el General no respondió- Ya he visto todos tuyos. -Le comunicó ahora el cambio en el cuadro de la pelea- Además, mi leal "Cadena" tiene varias formas de protegerme, cuando se presenta un peligro: La "Cadena de Andrómeda" se transforma de acuerdo al tipo de ataque del enemigo: La Abeja quedó atrapada en mi telaraña, ahora acabaré con ella de una vez por todas. Finalizó Shun, mientras que la "Cadena" se formaba una gran prisión sobre Io de Escila.
Y de ahí lanzó su ofensiva.
- ¡"CADENA DE ANDRÓMEDA"! Atacaron los tres juntos.
- ¡NO! ¡¿Qué vas a hacer?! Preguntó aterrado Io de Escila, tratando de detener el avance de la "Cadena", pero sus intentos fueron en vano, ya que ésta golpeó con fuerza la protección en el brazo izquierdo, destruyendo la misma con las escamas, causando un gran dolor en él.
La Abeja Reina había sido destruida.
A su vez, en Liberty City, Mordecai y Rigby habían vuelto al hotel donde se habían alojado con los demás y fue allí donde les contaron de lo que habían hecho los Pines en los Puertos de Portland.
- No y no. Se negó Benson con permitir que sus dos empleados fueran hasta allí.
- Pero, Benson, es para enfrentarlo a ese tipo, nos destruyó nuestro hogar y hasta los sitios donde nos divertíamos. Trató Mordecai de hacerle entender.
- Es cierto, hasta perdimos la casa rodante con los vídeo-juegos y Starla perdió su casa. Defendió Musculoso a sus amigos.
- ¿Lo ves? Es necesario ir allí y enfrentarnos a Poseidon. Señaló la firme decisión del castaño, Rigby.
- ¿Acaso se piensan que es fácil vencer al Emperador de los Mares? No, es de lo peor, ese chico que vieron, se llama Sorrento de Sirena y es uno de los Siete Generales de las Fuerzas de Élite de Poseidon, su misión es proteger, cada uno, los Siete Pilares del Templo y a su vez, el "Gran Soporte Principal" -Les trató de hacer entrar en razón Skips sobre lo que pasaría si iban allí, pero en ese momento, supo que tal vez debían ir y pelear- Aunque lo hacen ustedes por una causa y está bien. Justificó la decisión de sus amigos.
- ¡¿Qué?! Preguntó Benson alterado.
- Iremos todos a enfrentarlo. Dijo Rigby sonriente, mientras que cerraba los puños, en busca de acción.
- ¡Yeah, sí! Gritó Musculoso, sacándose su remera azul y agitándola como si estuviera en un partido de fútbol.
- ¡Vamos a enseñarles quién manda! Se unió Fantasmano a los festejos y como Benson no tuvo otra opción.
- Aunque sería una misión suicida, ¿qué más? Si no puedes con ellos, úneteles: ¡Además yo perdí mi auto nuevo por culpa de las inundaciones y tiene que pagar! Gritó el Jefe de ellos, mientras que se ponía rojo por lo ocurrido.
- ¡Así se habla, vayamos a por él! Pidió Eileen.
- No será fácil, pero conozco el camino por donde hay que ir, así que vayamos preparando nuestras armaduras con todo lo que tengamos y al Atardecer, nos iremos para los Puertos. Dijo Skips, cuando en ese momento llamaron a la puerta.
Al abrirse, se encontraron con una sorpresa.
- ¿Hay espacio para nosotras también? Preguntó Garnet, quien venía con las demás Crystal Gems, incluyendo a Lapis, Peridot, Steven, Connie y Ronaldo.
- Por supuesto que sí, adelante. Les invitó a pasar Mordecai y entró aquel grupo a la habitación para discutir sobre los planes que deberían hacer y de las armaduras que iban a diseñarse.
La destrucción de la Abeja Reina fue un golpe duro para Io de Escila, quien cayó de las redes hasta el suelo y desprendiéndose de su casco, quedando sus cabellos color rosa al aire.
- No puedo creer que sea tan fuerte, ha exterminado a mi poderosa Abeja Reina. Dijo el peli rosa, quien al principio no creyó que sus rivales fueran muy fuertes.
- ¡Y no solo será tu Abeja! -Le gritó Shun, ahora listo para seguir con el enfrentamiento- Si insistes en impedir en que destruya el Pilar del Pacífico Sur, tendremos que destruir las Escamas en donde escondes a las cinco Bestias restante. Le advirtió Shun.
- ¡Tonterías! -Gritó Io- ¡Inténtalo y sufrirán las consecuencias! ¡Enfrenta a mi "Gran Águila! Dio él también su advertencia.
- ¡Te digo que tu defensa es inútil! Trató de avisarle Shun pero Io se lanzó al asalto.
- ¡"ÁGUILA PODEROSA"! Atacó con sus fuerzas a los tres rivales.
- ¡"RED DE ANDRÓMEDA"! Respondieron al ataque Shun y los Hermanos Flanders, lanzando sus "Cadenas".
- ¿Qué es eso? La "Cadena" ha vuelto a cambiar. -Se preguntó Io al ver que la misma red se formaba en el aire- ¡Es increíble! Gritó, al ver como el Águila quedaba atrapada en la trampa.
Acto seguido, Shun volvió a lanzar su Cadena con los Flanders, volviendo a destruir otra de las Escamas de Io, causando un gran dolor en el General Marino y cayendo al suelo.
- Ahora ya conocemos todas tus técnicas y poderes. A partir de este momento, mi leal Cadena elegirá la forma de defensa más adecuada y fuerte, dependiendo de la bestia que intente salir al ataque. Encontró la mejor protección al asalto de la Abeja y de tu Poderosa Águila. ¡Jamás vencerás! Pero en realidad a mí no me gusta pelear, así que si aceptas terminaremos este encuentro. Le dijo Shun, mostrando el cambio de papeles.
Io se volvió a levantar y no parecía nada feliz por los dichos de Shun.
- ¡Vaya, ¿y qué usarás para esto?! -Le preguntó furioso, incrementando su Cosmos- ¡"SERPIENTE ASESINA"! Invocó su ataque y el temible animal cuando intentó atacarlos, fue atrapado por las Cadenas de los tres protagonistas, ahora ella era la que se estaba asfixiando.
- ¡"ESPIRAL DE ANDRÓMEDA"! Atacaron los tres a la Serpiente y al destruirla, las Escamas de la Armadura de Io, pero esta vez en el lado derecho fueron las destruidas ahora y volvió a caer herido al suelo.
Shun se lo quedó observando junto con los dos niños.
Por su parte, Seiya iba con Bart hacia el siguiente Pilar, atravesando un sendero de las montañas que iba en ascenso, cruzaron las escaleras, internándose más en el sitio, lo mismo se podía decir de Shiryu y Martin, quienes pasaron unas pequeñas cascadas.
A su vez, en el Templo de Poseidon, el Emperador se encontraba paseando por unas escaleras en donde corrían unas cascadas, de ahí pudo sentir a la Diosa.
- "Athena, ¿cuándo te darás por vencida? Si lo quisieras, podrías salvar tu vida". Le preguntó el joven.
- "Ya te lo he dicho, Poseidon, no gustaría sobrevivir y ver que los Terrestres sufren tanto" Respondió ella a su pregunta.
- "¿Aún no cambias tu manera de pensar? Vaya, parece que a ti y a mí nos une un destino misterioso, ¿verdad?. Por ejemplo, comprendí que Poseidon reencarnó en mí, la primera noche en la que te conocí" Le hizo otra pregunta al respecto y recordando la noche de su cumpleaños, cuando apareció el Tridente de Poseidon en Cabo Surion y el encuentro con Thetis de Sirena.
Flashbacks: El rechazo de Athena hacia él, tras haberle mostrado su propuesta de matrimonio y el impacto que sintió en sí por las palabras de la Diosa, fueron cambiadas cuando en esa zona de la costa apareció un brillo dorado, él fue a ver y se encontró con el Tridente de Poseidon y a Thetis arrodillada frente a él como si fuera un Monarca.
- ¿Quién eres tú? Preguntó.
- Soy Thetis de Sirena, Se presentó ella.
- ¿Sirena? ¿Por qué dices que ese Tridente es mío? Le preguntó Julian sobre la procedencia de la chica rubia y el emblema de poder de los Mares.
- Te pertenece a ti, Julian Solo, quiero decir Poseidon, Emperador del Océano. Respondió ella, hablando en un tono de respeto hacia el joven de cabellos azules, éste se dio vuelta ante las palabras que había oído.
- ¿Poseidon? Preguntó ahora asombrado, mientras que las olas de la marea alta golpeaban suavemente las rocas.
- Julian, Poseidon, el Emperador del Océano reencarnó en ti. Él gobierna todos los mares desde la Era Mitológica. Respondió ella.
- ¿Poseidon reencarnó en mí? Hizo otra pregunta, aún no podía salir del asombro.
- Así es. Ha renacido en ti en más de 200 años. -Respondió de nuevo ella- Ahora por favor, sígueme que te llevaré hasta el Templo de Poseidon. Pidió la rubia, quien se levantó de la reverencia.
- ¿Templo de Poseidon? Dijo asombrado, no podía dar crédito a lo que escuchaba.
- Sí, es el Santuario del Gobernante de los Océanos. Ahí te esperan todos los Marinos Guerreros, incluyendo a los Siete Generales. ¿Partimos ahora? Terminó de explicarle todo, mientras que tomaba al joven y se zambullían en las aguas.
- ¿Qué? ¡¿Qué intentas hacer?! ¡Ahhhhhhhhhhhhhhhh! Preguntó aterrado y gritó, mientras que se hundían en las profundidades del mar.
Bajo las aguas, Poseidon era llevado por aquella rubia danesa, pero no podía respirar, temía que ese sitio fuera su tumba.
- "No puedo respirar, voy...a desmayarme" Pensó en ese momento y perdió el conocimiento.
Poco después, despertó en un sitio desconocido.
- ¿En dónde estoy? Nos sumergimos en el agua, ¿no es así? -Preguntó con la voz debilitada y alzó la mirada, contemplando un hermoso Templo griego- Estoy en el fondo del mar, pero ¡No hay agua alrededor, el agua está arriba! -Se sorprendió de ver que estaba vivo- Entonces, es un hecho de que estoy en el fondo del mar. Reconoció el hecho que estaba viviendo.
- Correcto, al llegar hasta el fondo del mar, te adentros en el interior del Emperador del Océano. -Respondió Thetis, mientras que él se levantaba del suelo, para luego ella señalarle el camino- Señor, ese es tu Templo. Señaló ella aquella edificación griega.
- ¡¿Cómo es posible que este Templo tan grande se encuentre en el fondo del mar?! ¿Es este el Santuario del Templo de Poseidon? Preguntó él ante aquella hermosa obra arquitectónica.
Y algo más llamó su atención.
- ¿Qué es eso? Preguntó al ver el Tridente con la Armadura del Dios de los Océanos a los pies de las escaleras. Inmediatamente aquel objeto emitió una fuerte presencia del poder que despertaba, un aura dorada y otra azul emergieron a ambos lados de las escaleras.
Pronto la Armadura atrajo a Julian Solo y acto seguido, se armó para que luego, las partes se unieran al cuerpo del joven, quien finalmente fue "coronado" Emperador, ahora con los símbolos del poder y las tropas arrodilladas ante su Señor, él ya era la reencarnación de Poseidon en persona.
Fin del Flashbacks:
- "Ese fue mi destino, comprendí que vine a este Mundo para triunfar y gobernar el Mundo entero. Ahora escúchame, Athena, por decirlo de algún modo, tú y yo fuimos elegidos por un Ser Supremo; Yo diría que somos Dioses" -Le dijo con todo el orgullo, mientras que los relámpagos y los truenos mostraban el sufrimiento en el Mundo con las inundaciones y tsunamis- "Los Humanos han contaminado el Planeta que se les dio, ahora están sufriendo y no es otra consecuencia de haber sido inútiles y desaprovechados" Habló sobre el castigo que merecían los habitantes de la Tierra por las malas acciones que habían tomado.
- "No creer lo que estoy escuchando" Se negó Athena a comprender aquellas palabras llenas de odio, mientras que el agua subía.
- "¿En verdad quieres sacrificarte por gente así? No deberías hacerlo porque no vale la pena, lo mejor es que permanezcas a mi lado y que construyamos una magnífica Era juntos". Le ofreció su oferta de unir fuerzas.
- "No puede ser magnífica si la construyes a costa del sufrimiento de los demás y basándote en un poder maligno" Se negó la Diosa a formar parte de ese proyecto, algo que no le cayó nada bien al Emperador.
- ¿Qué es lo que has dicho? -Preguntó el peli azul, cerrando el puño de la mano derecha- Eso significa que continúas rechazándome. Se mostró molesto por la decisión firme de Saori.
- Confío que el Planeta entero y sus habitantes serán salvados por los valientes y poderosos Caballeros de Athena. Dio ella su confianza en sus fieles guerreros que no la dejarían morir.
- ¡¿Qué más pueden hacer los Caballeros?! -Preguntó furioso Poseidon, mientras que su Cosmos aumentaba a un fuerte color azul y las cascadas de la sala aumentaban su fuerza- ¡El destino futuro a empezado a manifestarse!. Exclamó, mientras que se podía oír el rugir de las cascadas aumentar más su potencia.
A su vez, Shun con los Hermanos Flanders estaban listos para enfrentar a Io, tras haber destruido a dos de sus Bestias, el General Marino de cabellos rosas trataba de recuperar la delantera en la lucha y así destruir a sus rivales, antes que el Pilar del Pacífico Sur fuera destruido.
- ¡"ATAQUE VAMPIRO"! Invocó su ataque, mientras que sus alas se extendían y las hordas de Murciélagos se abalanzaban hacia sus presas.
Shun y sus Aprendices lanzaron sus Cadenas, formando un muro de defensa contra aquellas criaturas.
- Lamento decirles esto, pero a diferencia de las demás Bestias, los Murciélagos están equipados con radares especiales, no importa qué técnica utilicen, jamás podrán capturarlos. -Les dijo, viendo que esta vez podría ganar, Shun y los suyos seguían lanzando sus Cadenas para destruirlos- Morirán después de que ellos absorban toda su sangre, ¡SUFRE ANDRÓMEDA! Exclamó Io.
- ¡NO MORIREMOS! Gritó Shun, haciendo un movimiento diferente con la Cadena.
- ¡¿Qué?! ¿Qué es ese movimiento? ¡Está formando círculos, es como...! Se preguntó sorprendido el peli rosa, viendo la caída de sus Murciélagos a manos de Shun y los suyos.
- ¡"BOOMERGANG DE ANDRÓMEDA"! Gritó Shun con su ataque, destruyendo a aquellas bestias.
- ¡Agh! -Gritó Io, cuando en ese momento, las Cadenas destruyeron las alas que tenía en su espalda, eliminando al Murciélago- ¡Pero, ¿por qué el Vampiro perdió su fuerza de ataque?! Se preguntó y volvió a desplomarse.
- Te lo he dicho muchas veces, la Cadena de Andrómeda puede reaccionar ante cualquier técnica que utilices y ataca eficientemente: Un ataque directo de la Cadena no funciona con tantos Murciélagos volando en diferentes direcciones. Dijo Shun hacia el General Marino, el cual trataba de recuperar la posición de combate, estando en el suelo muy golpeado.
Él lo miró.
- Por eso los movimientos circulares son los mejores, mi "Boomerang de Andrómeda" es infalible: Nuestro objetivo no es destruirte, sino demoler ese Pilar. Dejémoslo ya. Dio a conocer el objetivo por el que estaban metidos todos ellos, pero ante las palabras de que él le pedía a Io de dejar de pelar, él no iba a tirar la toalla.
- Te has olvidado que soy Seis Bestias, aún no vences a todas. -Le hizo recordar y de su yelmo brilló un fuerte color rojo, lanzándose a la carga y convirtiéndose en un Lobo-.
- Entonces tendré que seguir peleando contigo -Dijo Shun y de ahí, unas lágrimas pequeñas salieron de sus ojos y volvió a atacar contra Io de Escila-
- ¿¡Ah?! ¡¿Qué es lo que pasa?! ¡La Cadena se ha transformado en una especie de trampa?! "¿Qué es eso?" Observó el cambio de aquella arma.
- ¡"TRAMPA DE ANDRÓMEDA"! Invocó su ataque y la trampa capturó al Lobo Negro que se dirigía hacia ellos, lanzando un grito de dolor.
- ¡Ahhh! ¡Nunca pensé que podrían hacerle esto a las Bestias de Escila! Se sorprendió Io al ver como su yelmo se destruía y volaba en miles de pedazos.
- Escila, espero que ahora comprendas que cualquiera de tus malvadas técnicas son inservibles ante mi poderosa Cadena de Andrómeda. Habló Shun hacia él, quien no podía creer que tres Caballeros lo estaban venciendo al General del Pacífico Sur.
Pronto, Shun extendió su brazo donde tenía las Cadenas.
- Por favor, quítate de mi camino -Le pidió para así destruir al Pilar- Debemos destruir el Pilar del Pacífico Sur, lo más pronto posible. Rogó él.
- Aún me queda una fuerza y esta es la Bestia más fuerte y enérgica de todas. Mostró su última carta.
- Entonces no aceptarás tu derrota hasta que acabe con todas las Bestias, ¿no es verdad? Alegó al ver que el rival iba a dar una última pelea.
- ¡"OSO INFERNAL"! Atacó Io de Escila con su Bestia más fuerte, la poderosa garra de aquel animal, emitiendo una llama azul, se lanzó hacia Shun y los suyos, pero lograron evadirla y así poder contra-atacar.
Las Cadenas aprisionaron a Io como a su Oso, impidiéndoles atacar, estaban prácticamente inmovilizados.
- ¿Qué me está pasando? Se preguntó el General Marino, al verse prisionero de las Cadenas.
- ¡Captúralo, Cadena! Ordenaron los tres y éstas lograron dar en el blanco.
- ¡Ahhhhh, las Escamas se han roto! ¡¿Acaso vas a estrangularlo?! Preguntó aterrado, viendo su Armadura totalmente destruida.
- No te preocupes, no morirá. -Prometió el peli verde, mientras que tenía prisionero al que tenía- Lo dejaré ir tan pronto como destruya al Pilar del Pacífico Sur. Informó al respecto, muy calmado, después de la pelea.
- ¿Qué fue lo que dijiste? Preguntó Io pero no obtuvo respuesta, Shun y sus Aprendices contemplaron aquel colosal monumental.
- ¡Pilar del Pacífico Sur, de inmediato desintégrate! ¡"Nebulosa de Andrómeda"! Ordenó el hermano de Ikki, lanzando sus Cadenas con las de los niños hacia el Pilar. Pero ni más bien lanzaron su ataque, la Cadena rebotó y volvió hacia ellos.
No había sido destruido el Pilar.
- ¡¿Qué?! No puedo creerlo -Se asombró de ver el fallido ataque- ¿Cómo? Ni siquiera tiene un rasguño. ¿Cómo podremos destruirlo? Pero ¿por qué?. Dijo sorprendido Shun.
- Ahhh, por todos los Cielos -Se dijo Kiki, quien estaba en el borde de un risco- ¿Alguien podría decirme dónde estoy? ¿En dónde está el Pilar del Pacífico Sur donde se encuentran Shun y los Hermanos Flanders? -Preguntó así mismo y puso rumbo hacia el Sur-.
Por su parte, Dipper y Mabel habían llegado al sendero que habían recorrido Seiya y los demás, cuando en ese momento, ambos niños fueron interceptados por un escuadrón de Soldados de Poseidon.
- ¡¿Qué es esto?! Preguntó Dipper, mientras que las tropas imperiales les bloqueaban el paso.
- Este lugar está prohibido el paso para los intrusos, están ingresando al territorio de Io de Escila. Les advirtió el Capitán de aquel grupo.
- ¡A un lado, tenemos que detener a Poseidon, sus marejadas e inundaciones destruyeron nuestro hogar en California y Gravity Falls! Les ordenó Dipper de que se alejaran del camino.
- ¡Sí, obedezcan o atacaremos: Somos los Gemelos Pines! Advirtió Mabel a las tropas.
- ¡Jajajaja! Se rieron ellos, pero en ese momento, Dipper sacó el "Diario Número 1".
- ¡Si no se ocurren, lo haremos nosotros! ¡"Portal Universal"! Invocó aquella puerta, en la cual ingresaron, dejando sorprendidos a los Soldados, los cuales no pudieron detenerlos.
- ¡Búsquenlos, ahora, de prisa! Ordenó el Capitán a los suyos y éstos se dividieron para buscar a los intrusos.
- Jejeje, ¿finalmente comprendiste? Desde la Época Mitológica, el Gran Pilar del Pacífico Sur ha sostenido al mar, ni la magnífica Cadena de Andrómeda puede hacerle daño alguno. Además serías demasiado tonto que creas que has derrotado a Io de Escila, Andrómeda. Les advirtió el rival, quien se liberó de su cautiverio.
- ¿Qué es lo que pasa? Detuvo el poder de la Cadena, ¿cómo es que pudo desatarse de las fuertes amarradas que tenían amarrado al temible Oso Infernal? Se preguntó Shun asombrado de la liberación de Io.
- ¡Hay que detenerlo antes de que se lance al ataque! Pidió Todd.
- ¡Y rápido! Agregó Rod.
- Jeje, Andrómeda, tú y tus Soldados son los primeros Guerreros que obligan a Io de Escila a llegar tan lejos. No creía necesario utilizar mi fuerza secreta en ti, pero ahora temo que debo hacerlo: Les demostraré el verdadero poder de las "Seis Bestias". Sus muertes están aseguradas. Señaló Io de Escila, felicitando a sus contrincantes por haberlo atrapado, pero que ahora iban a ver su verdadero poder oculto.
Inmediatamente se lanzó con su ofensiva.
- ¡SENTIRÁN DESDE EL FONDO DE SUS ENTRAÑAS MI FUERZA SECRETA: "TORNADO VIOLENTO"! Exclamó Io, sus ojos resplandecieron de un fuerte color amarillo y de ahí, los atacó con una gran violencia.
Quedaron atrapados en aquel vendaval infernal.
- ¡Siento como si mi cuerpo fuera arrastrado por una fuerza corriente! ¡Si esto continúa así, quedaremos hechos pedazos! Gritó Shun, mientras que eran arrastrados por los feroces vientos, para luego ser arrojados al aire y terminaron golpeando el piso, acto seguido, Io se acercó a ellos.
Inmediatamente, Shiryu y Martin estaban llegando hacia el siguiente Pilar que se encontraba allí en el centro de la zona.
- Ya lo veo. Señaló Martin.
- Perfecto, será mejor que lo destruyamos rápido, el tiempo está en nuestra contra. Y ahí está, con que ese es el Pilar que sostiene al Océano Índico. Pidió máxima rapidez Shiryu en terminar con la tarea.
Cuando estaban por subir las escaleras, un Tridente voló hacia ellos, pero lo esquivaron justo a tiempo y una voz destruyó el silencio al paso de las escaleras.
- ¡Caballero de Atenas, me alegro de que hayas venido! Dijo aquel personaje.
- ¿Quién eres? Preguntó Shiryu.
Una mano tomó el Tridente que les había lanzado y un joven de tez morena oscura, sus cabellos tenían una especie de cresta con la cabeza semi rapada y a su vez su cabellera larga, sus ojos eran de color blanco y pupilas azules. Un rasgo que se notaba era que no tenía cejas.
- Soy el Guardián que defiende el Pilar del Océano Índico, me llamo Krishna de Crisaor. Se presentó el General que protegía aquel Pilar.
En ese momento, Martin sintió como una herida cortante se producía en su rostro, al igual que Shiryu.
- ¿Qué fue lo que sucedió? La lanza que nos arrojó nunca tocó mi cuerpo ni el de Martin pero siento que logró hacernos una herida muy profunda. ¿Acaso será que el aire que impulsó la lanza provocó esta lesión? Entonces es un Guardián muy poderoso. Mencionó el oriental, tras tocar su rostro, en la mejilla derecha donde se había producida aquella herida por la lanza y la sangre salía de allí. Reconocía muy bien el poder del rival al que estaban por enfrentar.
- ¡Así es! La Lanza Dorada de Crisaor no es una lanza cualquiera -Le dijo desde lo alto de las escaleras- Desde los tiempos de la Mitología, Crisaor, hijo del Emperador Poseidon, era reconocido como un valiente guerrero. Su nombre en griego significa el "hombre con la Lanza Dorada dotado de una gran fuerza bélica". Con su Sagrado Poder, esta Lanza Dorada puede atravesar cualquier cosa; es tan fantástica y colosal que nunca nada podrá detenerla. Contó la historia de aquella arma, la cual emitía una fuerte luz dorada.
- Sagrado Poder para hacer el Mal. ¡Estás haciendo sufrir a muchos Terrestres inocentes! ¡¿Cómo te atreves a considerarte Sagrado?! Le preguntó furioso Shiryu, tras haber dado aquellas palabras hacia Krishna, acto seguido tanto él como Martin tomaron posiciones de combate.
- ¡Pronto dejarán de hablar tonterías! ¡Sientan el poder de mi fantástica Lanza! Exclamó el General Marino y los atacó con aquella arma, logrando los dos Caballeros de Athena evadir el poder de la misma.
Pero no resultó nada fácil, ya que con aquellos movimientos tan rápidos, Krishna produjo heridas en Shiryu y en Martin, haciéndolos sangrar.
- ¡Ahhhh, es hora que conozcas a "Excalibur"! ¡"EXCALIBUR"! Atacó Martin, estando herido, a Krishna, pero no fue lo suficiente rápido para evadir otro certero golpe que le hirió cerca del pecho.
- ¡Puede que esa espada que llevas, Martin de Lobo, sea la mítica Espada Excalibur de los tiempos mitológicos de Inglaterra, pero aún así, tu arma es inferior al poder de la Lanza Dorada! Le dijo el moreno, quien los siguió atacando con una gran fuerza.
Inmediatamente, lanzó otro severo golpe que dejó a los dos Caballeros tirados en el suelo y sangrando a más no poder.
- Estamos cerca, ya casi llegamos. Dijo Dipper, mientras que podían ver el Pilar del Pacífico Sur en el Horizonte.
- Esto va a ser divertido, jamás en mi vida había vivido una aventura así, en el fondo del mar, ¡Sí! Dijo Mabel feliz, mientras que saltaba de alegría, tomada de la mano de su hermano gemelo.
A su vez, Seiya y Bart se encontraban en el camino de ascenso por las montañas marinas, justo antes de subir unas pequeñas escaleras, el Caballero de Pegaso se detuvo.
- Qué extraño, no hay rastro del Pilar de ni su Guardián, siento como si estuviera caminando alrededor del mismo círculo. Dijo Seiya, mientras que subían las escaleras hasta que una voz les llamó.
- "Seiya, ¡Seiya!" Le llamó aquella persona.
- Maestro. Dijo Bart.
- ¿Eh? ¿Qué pasa? Preguntó el joven castaño, dándose vuelta y en lo alto de las escaleras, una figura familiar apareció.
- Mire, Maestro Seiya. Le señaló Bart a aquella persona.
- ¡Es la voz de Marin! Exclamó al verla a ella.
- Seiya. Le dijo la pelirroja.
- Marin, ¿has venido a ayudarme? ¡Marin! ¡Marin, espera, Marin!. Respondió el muchacho al ver a la chica, pero ella no respondió, se dio la vuelta y salió corriendo de allí. Seiya y Bart fueron tras ella.
En Liberty City había una extraña calma, las calles estaban llenas de gente, los vehículos iban y venían, la Policía cumplía las órdenes del día, habían actividades de la Mafia y otras organizaciones criminales, pero nada más que eso. Pero si tú eras alguien que había perdido su hogar por las inundaciones y los tsunamis y buscaban venganza o tal vez, en el mejor caso, sumarse a una Guerra Santa que no conoces, pero lo haces por una causa justa, eso si puede darte sentido.
- No puedo dejar que ellos vayan solos. Dijo Stan muy asustado por la seguridad de sus nietos.
- Tranquilo, hermano, ellos están bien, son muy valientes, además, si pudimos derrotar a Bill en el pasado, podemos vencer a Poseidon, solo hay que tener Fe. Dijo calmando sus miedos, Ford, eso llevó a su hermano a sentarse en el sillón.
- Deberíamos ir a verlos. Sugirió Robbie.
- Es muy arriesgado y ese remolino ya no está más. Le detuvo Pacífica.
- ¿Entonces? Preguntó Wendy.
- Solo pueden producirse este tipo de "Puertas" cuando se producen tsunamis o si el poder de Poseidon está muy elevado. Mostró Stan en el "Diario Número 3".
Justo en ese momento, en el barrio de Newport, ubicado en la Isla Stauton, se encontraban subidos a una Torre de Vigilancia enorme dos Oficiales de la Policía, quienes tenían la misión de vigilar y alertar ante la presencia de marejadas.
- Hace mucho que no vemos algo así. Dijo uno de ellos.
- Tranquilo, hoy no pasará nada, es obra de Dios de que estemos a salvo. Respondió su compañero, cuando en ese momento, las risas y la tranquilidad se vieron sacudidas cuando el primero tomó unos binoculares y observó a lo lejos una pared de agua dirigirse hacia Liberty City, inmediatamente, su compañero tomó el teléfono para llamar a la Central de la Policía.
- ¡Contesten, malditos! Pidió desesperado.
- ¡Carajo! Gritó el compañero del Policía, haciendo sonar las alarmas y las campanas.
En la Central, en medio de tanto trabajo, uno de los Oficiales se dirigió con una taza de café en su mano, hacia el teléfono, mientras que en las Torres, ya comenzaban a escucharse las campanas y las alarmas para que la población fuera a los refugios.
- ¡¿Hay alguien ahí?! Preguntó.
- Sí, ¿qué ve? Preguntó el agente.
- ¡Tsunami, al horizonte! Alertó el Policía.
- Gracias. Agradeció el agente y el Jefe de la Sección entró corriendo a la sala.
- ¡TSUNAMI AL FRENTE, ALERTEN A LOS MURALLISTAS! Pidió el Jefe, mientras que las alarmas se encendían en toda Liberty City.
El Jefe de la Policía se encontraba en las Murallas junto con el Alcalde Miles O´Donovan y Bill Dewey, justo en ese momento recibieron la alerta.
- ¡VAMOS, VAMOS, POR FAVOR! Pidió pidieron varios Bomberos, mientras que los civiles iban a refugiarse.
Era todo un caos en las Murallas, mientras que llegaba la señal para que se activaran las defensas anti-marejadas.
- ¡A TODA VELOCIDAD! Ordenó el Jefe de Máquinas a sus Ingenieros.
- ¡ALERTA ENVIADA! Respondió un cadete de la Policía.
Parecía como si se viniera la guerra, todo parecía ir tan lento en un momento así, en donde se tenía que rezar y mucho para que no golpearan las violentas olas.
- ¡Vamos, muchachos, demuestren de qué estamos hechos! Animó el Ingeniero Jefe de las máquinas.
- ¡Activen las Murallas! Ordenaron los trabajadores para que se activaran los muros.
Dentro de las tres Centrales de la Policía junto con los Cuarteles de Bomberos y las Fuerzas Armadas reinaba una tensa calma.
- ¡¿Por qué no se activaron las Murallas?! Preguntó desesperado el Jefe de la Policía.
- ¡¿Están alertados?! Dijo por su parte uno de sus Lugartenientes.
En ese momento, cuando vieron que el tsunami iba a golpear a Liberty City, los muros se levantaron y evitaron que las olas se metieran en la Ciudad.
Esa fue también la oportunidad para las Crystal Gems junto con Mordecai y sus amigos para dirigirse hacia los dominios de Poseidon, lo mismo para el grupo del Tío Stan y Ford.
- Bien, parece que hoy tenemos suerte. Dijo Stan al ver que el poder de Poseidon había creado un nuevo remolino.
- Es extraño esto, no tiene sentido, pero con gusto los acompañaré. Dijo Ronaldo, mientras que Peridot y él se tomaban de la mano y no se separaban.
- Ese tsunami pude detenerlo a tiempo, por eso no llegó hacia las Murallas, aún así, tenemos que movernos, no sé cuándo podrá Poseidon lanzar otro ataque. Pidió que se apresuraran, Lapis Lazuli.
Shun y sus Estudiantes yacían inconscientes en el piso destruido, a sus pies se encontraba Io de Escila ya sin su Armadura, él había logrado salir del control de las Cadenas de ellos tres y había atacado a sus rivales. Lo que no sabían, era que dos gemelos se encontraban dentro de aquel territorio, ya que habían logrado escaparse de Soldados de Poseidon.
- ¡Wow! Eso si que fue un gran viaje, hagámoslo de nuevo. Pidió Mabel, pero en ese momento, cuando Dipper iba a hablar, escucharon una voz que venía abajo de las montañas y que daban a un gigantesco Templo con un Pilar colosal.
- Andrómeda, eres sensible, demasiado sensible -Le dijo en tono de burla Io- Derrotaste a las Seis Bestias pero no me heriste mortalmente. ¿Por qué no acabaste conmigo cuando pudiste? Por haberte tocado el corazón, ahora es un hecho de que perderás tu miserable vida. Habló con un tono de victoria el rival, mientras que los dos niños Flanders trataban de atacarlo pero eran pateados por Io.
Shun movió un brazo, haciendo unos pequeños movimientos, logrando reincorporarse.
- ¿Cómo es posible que esté en pie después de haber recibido mi "Tornado Violento"? Nunca nadie ha salido con vida. ¿Es que acaso que todavía tienen fuerzas para combatir conmigo? Le preguntó el General Marino, cuando en ese momento, Shun lanzó su Cadena hacia el Pilar pero volvió a rebotar y cayó al suelo.
- Está moribundo y aún intenta demoler el Pilar. Y sabe que en estos momentos yo llevo la ventaja de vencr. Dijo Io y al decir eso, sus palabras llegaron hasta donde se hallaban espiando Dipper y Mabel.
- ¿Quién? ¿Quién lo está? Preguntó Mabel.
- Ese chico y sus dos amigos. Señaló Dipper.
Shun y sus Aprendices hicieron un máximo esfuerzo en volver a ponerse de pie, costaba, el dolor era terrible, pero sabían que no tenían todo el tiempo a su favor en esos momentos tan tensos.
- Debemos destruir ese Pilar. Dijo muy debilitado.
- ¡Ya basta! ¡No importa cuánto lo intentes, nunca podrás destruirlo. Date por vencido y enfrenta tu muerte: "Tornado Infernal"! Gritó Io, invocando su "Tornado" de nuevo.
Y desde los riscos.
- ¡No podemos permitir que los lastime, debemos ayudarlo! Gritó Mabel.
- ¡Tienes razón, vamos, al ataque! Dijo Dipper y ambos se lanzaron como aves en picada hacia Io de Escila.
El ataque arrastró por los aires a Shun y los Hermanos Flanders, gritando de dolor, fueron lanzados con fuerza contra el Pilar y luego cayeron contra el suelo una vez más.
A pesar de haberles causado heridas muy serias a sus oponentes, Io se sorprendió de la gran fortaleza que tenían ellos, ya que ellos intentaron volver a reincorporarse.
- ¿Otra vez? -Se quedó sorprendido- No es posible, para estos momentos el "Tornado" debió de haberlos matado. -Dijo y los vio caminar, tambaleando hacia el Pilar- Están entregados en cuerpo y alma pero no para destruirme a mí, sino al Pilar del Pacífico Sur. Yo debo impedir que intenten demolerlo, pero, ¿cuál es su afán de destruirlo? ¡¿CUÁL?! Se preguntó y tras eso, lanzó una feroz bola de energía azul hacia sus oponentes, la cual dio en el blanco, arrojándolos a los pies de las escaleras.
En ese momento, Shun y los Flanders empezaron a subir escalar hacia los peldaños de las escaleras, en un intento por llegar hacia el Pilar, parecía que Io iba a lanzar otra ofensiva, pero en ese momento, para su sorpresa, dos gemelos se interpusieron frente a él, llegando hasta el peli verde y los dos niños.
- ¿Quiénes son ustedes? Preguntó Shun.
- Tranquilo, vinimos a ayudarlos, nosotros lo distraeremos, ustedes vayan hacia el Pilar del Pacífico Sur. Le dijo en respuesta un joven castaño.
- ¿Cómo se llaman ustedes? Preguntó Todd.
- Soy Dipper de Sextante. Se presentó el chico.
- Y yo soy Mabel de Pavo Real. Se presentó la chica a ellos.
- ¿Son Caballeros de Athena? Nunca los habíamos visto antes. Quiso saber Rod.
- No, somos dos niños que buscan luchar contra las personas responsables de la destrucción de nuestros hogares en California y Oregon. Respondió Dipper.
- Pero ahora no tienen tiempo, de prisa, destruyan el Pilar. Les animaron los Gemelos Pines.
- Tienen razón, y ya te hemos dado nuestras razones, Io. Le contestó Shun, mientras que comenzaban a subir con dificultad las escaleras.
- ¡¿Qué dices?! ¡¿Y ustedes quiénes son?! Preguntó a ambos grupos el General de cabellos rosa.
- ¡Háganlo, vamos, Caballeros de Athena, nosotros los cubrimos! -Les animaron los niños y entonces Dipper se dirigió hacia Io con su hermana gemela- Nosotros somos los Gemelos Pines, yo soy Dipper de Sextante. Se presentó ante el General Marino el castaño.
- Y yo soy Mabel de Pavo Real, hermana gemela de Dipper. Añadió ella a su presentación.
Pero parecía que eso no le hacía sentir ningún temor a Io, quien simplemente se río de ellos.
- ¡Jajajaja! Ustedes ni siquiera son Caballeros de Athena o de Plata, simplemente son unos niños intrusos, no debieron venir hasta aquí, este sitio será su tumba. Se burló y luego les advirtió de que se fueran.
- Las inundaciones y marejadas que tu Señor Poseidon han causado, mataron a nuestros padres en Piedmont, California, destruyeron nuestro hogar allí y también nuestro segundo hogar en Gravity Falls, Oregon, en el Noroeste de EEUU. Le dijo Dipper muy serio.
- El Emperador Poseidon tiene en mente un proyecto de dominación mundial, los Humanos como ustedes, simplemente deben morir bajo las aguas, pero veo que quieren pelea. No se las daré a ustedes, no sin mi objetivo, así que...¡ A un lado! Les ordenó Io, quien se preparó para atacar a Shun y a los Flanders.
- Debemos tirar ese Pilar para así poder salvar a Athena y al Mundo entero. Dijo así mismo Shun, animándose junto a sus dos Estudiantes, pero Io se dirigió hacia él.
- ¡Tontos! Por eso digo que son demasiado sensibles. Pudieron haberme matado desde hace mucho tiempo pero dejaron pasar la oportunidad, por eso, ahora sufrirán las consecuencias de su bondad. Si alguna vez tienen clemencia de tu enemigo, eso te conducirá a una muerte segura. Piensa esto, Andrómeda, si mueres, no podrás tirar el Pilar y todo habrá sido en vano, ¿verdad? . Dijo serio el peli rosa, al verlos subir los escalones que llevaban al Pilar y dándole ese consejo de nunca apiadarse de su enemigo, inmediatamente aumentó su Cosmos de nuevo.
- ¡No te lo vamos a permitir! Gritó Dipper y entonces junto con Mabel se tomaron de las manos, listos para detener el futuro ataque de Io.
- ¡No interfieran! -Les dijo, mientras que los arrojaba con su poderoso "Tornado" al suelo y luego se dirigió a Andrómeda y sus Estudiantes- ¡Les daré una lección aumentando mi energía a su máxima potencia! -Gritó, mientras que iba a atacar, Shun y los suyos se dieron la vuelta y se prepararon para defenderse-.
- La hora de morir nuestra no ha llegado todavía: Athena, Caballeros de Oro, necesito fortaleza con mis Aprendices; Cosmo-Energía, danos todo nuestro poder defensivo ¡Eleva nuestro "Séptimo Sentido"! ¡Ahora! Invocó Shun y con sus Alumnos, lanzaron su ataque contra Io de Escila.
- ¡"DESTRUCCIÓN TOTAL"! Atacó el peli rosa por su parte, mientras que Dipper y Mabel, los cuales habían sido arrojados contra los bordes de la plataforma del Pilar, sin resultar heridos, se cubrieron porque allí iba a producirse una verdadera batalla final.
El ataque del Marina no salió bien y comenzó a fragmentarse.
- ¿Qué pasa? ¡Se desintegró mi "Tornado"! Su gran poder lo ha dividido y y...y pasa a sus lados sin tocarlo. Exclamó Io al ver como su ataque fracasaba.
Acto seguido, las Cadenas de los tres personajes atraparon al General del Pacífico Sur, sin darle opción de contra-atacar.
- Je, ya les dije que esa Cadena no funciona ante mi energía. -Les hizo recordar el error que habían cometido, pero esta vez no pudo salirse del control- ¡Ahh! ¿Qué? ¡No, no puedo creerlo! ¡¿Qué es esto?! Pero ¿qué pasa con la Cadena? Se ha vuelto de oro y...y no solo la Cadena. No es posible: La Sagrada Armadura de Andrómeda y de sus Aprendices brillan como si fueran de oro. Preguntó, observando el cambio de color de las Cadenas, que ahora resplandecían en oro y lo mismo pasó con las Armaduras de Shun, Rod y Todd.
- Bien, todos permanezcan juntos, este remolino tiene una corriente muy fuerte. Pidió extremada precaución Garnet.
- Deberemos también cuidarnos de cuando lleguemos a los dominios de Poseidon. Añadió Steven, quien iba con Connie.
- Sí, no sabemos con qué clase de criaturas marinas o enemigos poderosos podremos toparnos. Dijo la novia de Steven, sabiendo que se estaban por adentrar en la aventura más peligrosa y fascinante de sus vidas.
- Pase lo que pase, no confíen en los Generales Marinas de Poseidon. Pidió Skips y cuando estaban por saltar hacia el remolino, vieron que de un auto bajaba el Alcalde Dewey junto con Claude Speed y CJ.
- ¡Esperen! Les pidió Bill Dewey, quien fue hacia ellos, en especial hacia una cierta Crystal Gem que él amaba.
Se acercó a Perla, él había temido muchísimo desde que habían empezado las evacuaciones en Ciudad Playa de que algo le hubiera pasado a ella, por lo cual, la abrazó con fuerza, mientras que las lágrimas humedecían sus ojos y hacían un efecto en ella.
- Cuídate mucho, lo mismo ustedes, ¿sí? Ustedes son los grandes héroes de Ciudad Playa. Les pidió el Mandatario, quien se secó las lágrimas y Steven se acercó a él, devolviéndole el abrazo.
- Muchas gracias, Señor Alcalde, prometo que volveremos después de derrotar a Poseidon. Le dio su palabra el hijo de Rose Cuarzo.
- Así será, en marcha. Ordenó Garnet, cuando en ese momento, Perla se fue corriendo hacia Dewey, llorando por la despedida.
- ¿Así que eras tú la persona que siempre estuvo preocupada por mí cuando empezaron las evacuaciones? ¡Eso es lo más dulce y bueno de usted, Señor Alcalde! ¡Gracias! ¡Prometo, como dijo Steven, que volveremos a la superficie! Juró ella, en medio de las lágrimas y la emoción, fue entonces en la que ambos compartieron un beso, un poco largo, algo que deseaba extender tanto el Alcalde Dewey como Perla, pero fue entonces que ella debió partir hacia el remolino.
- ¡Muchas gracias, Señorita Perla! ¡Suerte, amigos, contamos con ustedes! Les deseó el castaño y fue entonces que ellos ingresaron en aquel torbellino marino, Perla fue la última en saltar y antes de hacerlo, le mandó un beso volador al Mandatario, cosa que también imitó él, para luego saltar hacia el sitio. También ingresaron en el remolino Mordecai, Rigby y sus amigos, todos con las Armaduras que se habían fabricado.
Pero cuando justo estaban por cerrar el remolino, dos personas más se metieron.
- ¡Abran cancha! Pidió Star, quien venía con Marco.
- ¡Sí! Gritaron ambos, mientras que iban descendiendo por las corrientes marinas hacia los dominios del Emperador de los Mares.
Y por último, también se lanzaron el grupo conformado por Stan, Ford, Wendy, Soos, Pacífica, Robbie y hasta Gideon, quien había llegado a Liberty City días antes que ellos, debido a las inundaciones en el Noroeste.
- Aquí vamos, Dipper, Mabel, vamos a ayudar también. Dio Stan su palabra, mientras que los citados personajes, en sus respectivos grupos y los que se quedaron en Liberty City, se prepararon, tanto para combatir a Poseidon y sus Fuerzas de Élite, como también para defender la ciudad del Norte de los EEUU de las marejadas e inundaciones.
Ahora las cosas sí se habían puesto muy serias.
¡Fuuuuuua! Creo que batí récord por la gran cantidad de palabras escritas en este capítulo XD. Perdón si me demoré unos días en subirlo, pero el Viernes a la madrugada, cerca de las 1:12 AM, hubo un corte de luz o apagón, como quieran llamarlo, en mi casa, no podía subirlo ni nada el capítulo nuevo, así que tuve que esperar para que volviera, la cual regresó a las 2:00 AM la luz, pero quería también extender la participación de los otros personajes, así que aquí tienen :D.
Muchas gracias a Shadowkitty Moon1999 y a lady-sailor por sus votos, ya que había preguntado si les gustaría ver combatir a las Crystal Gems junto con Connie, Steven y otros grupos que ingresaron en los dominios de Poseidon, de enfrentarse a los Generales Marinas, por lo tanto, les dedico este capítulo a ambas seguidoras. :D. Muchas gracias por sus aportes :D, les mando un saludo y un fuerte abrazo de mi parte desde Buenos Aires, Argentina.
Y a no desesperarse, que también Clarence y los demás también participarán en esta Guerra Santa. También verán en las futuras peleas a Mordecai y Rigby enfrentarse a Sorrento de Sirena en una batalla musical, a Star y Marco luchar contra poderosos enemigos, lo mismo las Crystal Gems, jeje, pero no nos apresuremos, todo a su tiempo.
Bien, en la semana comenzaré con el nuevo capítulo. Comenten, agreguen a favoritos y dejen reviews.
Saludos para Shadowkitty Moon1999, aletuki01, lady-sailor, y Slash Torrance.
Que tengan un buen Domingo, se despide de ustedes, su amigo y Camarada, MontanaHatsune92.
