Declaro atentamente que niguno de los personajes, así como acontecimientos o alguna otra cosa que tengan similiaridad con los libros de Harry Potter son de mi pertenencia si no a J.K Rowling.


La revelión de los Mortífagos.

C á p i t u l o VIII

FIESTA CLUB SLUG

— ¡Quieren creerme! —Pateó con fuerza el piso— Lestrange, Nott y Malfoy son Mortífagos!

— Es qué… —Y Harry explotó.

— ¡Demonios Hermione! —se levantó enfadado. Tomó el mapa merodeador y la capa y caminó hacia la salida. Algunos chicos que iba entrando se vieron afectados por un empujón de su parte.

Lestrange estaba esperando a que Malfoy apareciera al igual que Parkinson que ahora traía cabello largo. Sus ojos destellaban mejor junto con unas largas y enchinadas pestañas bañadas en un poco de rímel. Sus labios estaban rosados tal cual lo había aconsejado Greengrass. De verdad Parkinson había cambiado, Que maravillas puede hacer el maquillaje y más si es mágico. Se vio obligada a alagarla, después Greengrass le aconsejó lo mismo.

— Deberías peinar ese cabello enmarañado que tienes. Y esos ojos —hizo una mueca de asco— el rímel te irá piel… puedes intentar poción alisadora —Lestrange frunció el ceño.

— Vuelve a mencionar otros de tus estúpidos consejos de maquillaje y te juro será lo último que hagas —la apuntó con su varita. Parkinson la traía harta, las chicas de Slytherin la traína harta alagando a Parkinson y encima venía Greengrass a darle estúpidos consejos de maquillaje.

No era por nada pero Parkinson no estaba nada mal. Su largo cabello lograba ocultar esos duros rasgos, su nariz achatada ya no se veían tan mal después de todo y sus ojos mostraban misterio bajo un flequillo y largas pestañas. Estaba un poco celosa.

"Maldita Parkinson, se ve bien" pensó. Cerró su puño con fuerza, apreció un dolor en su palma.

Malfoy hacia presencia en la sala común, acompañado de Crabbe y Goyle, ambos lucían tan enfuñados como si hubiera tenido que escribir una pergamino de 100 cm para McGonagall. En parte del rubio, lucía tan cansado, desquiciado, enfermo y su humor empeoró al por todas las Slytherins chillar, era hora que ya sabían porque Parkinson se había puesto guapa y esperaban una escena digna como las novelas de Rita Skeeter.

Pero Lestrange quería hablar con Malfoy.

— Draco —se levantó con gracia de su asiento, fue directo hacia él y no dudo en mandarles miradas fulminantes a sus tontos guardaespaldas.

Malfoy la contempló. Se veían muy guapa, ¿Y por qué no? Seguirle el juego. Era sangre pura, codiciada, con dinero y ella daría todo por una noche con él ¿Un poco de diversión no hace daño? Tomó su mano y Parkinson se sonrojó. "Maldito, desquiciado" Lestrange apretaba sus dientes, sus puños, fruncía el ceño. "Ahora no, ahora no". Y no salieron hasta no quedara nadie en la sala común, sólo Crabbe y Goyle. Cuando Parkinson salió triunfante del dormitorio de Malfoy no pudo negarlo… ella y él… maldito, asqueroso, irreprimible. Antes de que entraran a sus dormitorios ella les ordenó que lo llamaran, si no venían juraba que los maldecía. Como si fuera crías de elfos domésticos asintieron y después de 20 minutos Malfoy bajaba las escaleras con una elegante bata negra. Resaltó sus facciones, sus ojos se veían más fríos de lo normal y su ceño fruncido le recordó al tío Lucius. Fue hacia ella con tanta molestia, una vez que estuvo frente a ella se dobló de brazos, tomó una posición relajada pero sin apartar ese ceño fruncido que destilaba el más puro veneno de basilisco que se pudiera encontrar.

— ¿Qué quieres Lestrange? —ella le regresó la mirada. Malfoy no le era un ser intimidante, sabía que había un cobarde dentro de él.

— ¿Cómo lo hiciste? —fue directo. Malfoy pestañeó un poco, se remojó los labios, después sonrió aunque había cierta decepción en sus ojos.

— Madame Rosmerta —ella abrió los ojos. No pudo haberlo hecho, no. Esto ya estaba mal— base la maldición imperius —Ya era mucho. Malfoy usando una maldición imperdonable. No era tonto lo sabía al menos no tan tonto como para usar su propia varita, eso lo condenaría a Azkaban.

— ¿Sólo así? ¿Cómo trajiste el collar? —Malfoy sonrió de nuevo. Amaba ser admirado o al menos lo que estaba haciendo ahora su prima que no era precisamente elogiarlo.

— Sí. Aun que no creí que Bell fuera tan tonta para abrir el paquete. ¿Qué se puede esperar de un Gryffindor? —Suspiró—. Fue Madame Rosmerta. ¿Eso es todo?

— ¿Qué tienes planeado ahora? ¿Quieres seguir con esto? —Ella sabía que era estúpido pensarlo, sin embargo no creía capaz a Malfoy de matar a alguien y mucho menos a Dumbledore. Él no era un acecino como si padre o Bellatrix, era una persona a la cual le había lavado el cerebro así como habían intentado hacerlo con ella, pero él no era un persona que dejaba al air el libre sus sentimientos, era tan frío como un bloque glacial y no iba a admitir si quería hacerlo o no, sólo repetiría las palabras que Voldemort quería oír, porque temía de él.

— Lestrange, deja de decir estupideces, pareces una Gryffindor —escupió con asco—. Dumbledore es lo peor que le pudo pasar al Hogwarts y… —lo interrumpió.

— ¿De verdad crees eso o es tu padre quien lo opina? —Malfoy palideció de la ira. No había forma de negarlo no la iba a convencer aunque le diera una buena razón de hacerlo.

— No te metas en lo que no te importa —sintió tantas ganas de llamarla sangre sucia pero no hablaba con Granger en ese entonces.

— Sí por algo se de tu misión es porque me concierne, ¿No crees Malfoy? —Alzó las cejas con superior. Malfoy se cansó, esto era la gota de derramaba el vaso, odiaba que ella fuera tan entrometida y que de repente se le vieran ideas raras y estúpidas como para cuestionarlo en sus acciones, esto ya no era su asunto, sí lo sabía era por su madre no porque el propio Voldemort se lo dijera.

— Lestrange deja de entrometerte y haz cosas que en verdad valga la pena —si se hubiera tratado de otra persona Malfoy hubiera sido más severo, pero ahora le quedaba muy en claro quién era ella, no era tan fuerte como antes creía, era débil, vulnerable, no era como su tía.

Desde ese momento Malfoy acordó no decirle más sus planes, prefería evitarse sermones y sus típicas: "Tenemos que hablar". Se estaba volviendo tan insufrible y desquiciadle, entrometida ¿quién creía que era ella? ¿Su madre? Sólo era su prima, 1 año y meses menor que él sin embargo ella se creía mucho mayor. "Las mujeres maduran primero que los hombres" creía haber escuchando a la sangre sucia de Granger y ella era lo más asqueroso que había conocido en Hogwarts, era tan asquerosa como un Muggle en reproducción.

Sin embargo Lestrange no se iba a quedar así, se volvió más hostigadora con Malfoy tal grado como Pansy lo hacía sólo que ella con fines… adulterados. Comenzó a seguirlo sin embargo siempre había una distracción, algo siempre la distraída y era chicas siempre era diferentes. La llamaban, le hacían comentarios acerca de su ropa (cosa que era estúpido puesto que vestían lo mismo) alagaban sus ojos (No era bonitos por así decirlo, o al menos que te gusten los parpados gruesos) le decían sobre su cabello y pociones alisadoras. Comenzaba a sospechar que esto ya era artimaña de Malfoy.

Harry sin embargo ahora estaba haciendo lo mismo que Lestrange. El sabía que se escondía en el cuarto de requerimientos más son podía entrar. Malfoy debía estar adentro en una habitación indicada para él. No sabía en qué tipo de habitación se convertía así que prácticamente no podía entrar. Intento varias veces tratando de pensar las palabras correcta pero nada pasó, fueron casos fallidos y decidió marcharse, tal vez lo atrapaba cuando saliera sin embargo le ocurría lo mismo que a Lestrange: Algo siempre los distraía, en ese caso era Hermione o algún estudiante con notas de Dumbledore o Slughorn.

Hermione reprendía a Harry. Ahora debía de averiguar el verdadero pensamiento de Slughorn más no meter sus narices en otras partes. Él estaba consciente de la importancia de ese recuerdo más su mente vagueaba por otros lugares. Ya no era curiosidad lo que sentía, no, se había vuelto una obsesión una necesidad, tenía que saber qué demonios estaba planeando Malfoy y sabía que era malo, era un corazonada de las que solía tener y nunca fallaban.

Las vacaciones de Navidad se estaban acercando, en ese entonces muchas cosas habían pasado, por ejemplo, Gryffindor había ganado el primero partido de la temporada con Slytherin, lo que cual grandioso o por lo menos no para Hermione. Lavender Brown había estado tratando de coquetear con Ron o lanzaba indirectas consiguió besarlo en la fiesta de celebración de partido de Quidditch. Brown se había ensimismado en besar a Ron de cualquier forma, se lo aseguro a Parvati.

Hermione se hundió en un mar de lágrimas. Ella sabía que Ron era algo importante para él, siempre le había costado darle la mano, despedirse de un beso, alguno había jurado que ella estaba enamorada de Harry ya que no tenía problema en hacer con lo que Ron no hacía. Todo había empezado en cuarto año cuando salió con Victor Krum. No obstante el beso confirmo todo, ella en verdad sentía algo por Ron y se sentía tan estúpida por haberlo dejado pasar o tan enfadada por verlo besar a otra chica y que él hubiera enloquecido cuando salió con Krum. La chica no lo pensó dos veces he hizo que lo atacara un parvada de pájaros conjugados por ella ¿Quién se creía que era ese Ronald? ¿Con que derecho viene y le dice con quién salir cuando el no se lo dice a ella? ¡Cómo se atreve!

Harry también se sentía irritado, era porque cada vez que estaba Ron a su lado aparecía Lavender siempre queriendo besarlo; abrazarlo; tomarlo de la mano y de las mejillas, esos estúpidos y ridículos apodos que daban nauseas, y por si no fuera poco: La infantil voz chillona con la que lo llamaba, Harry sentía el mismo efecto que había conseguido al abrir el huevo de oro.

Lavender consiguió apartar a Hermione, separar el famoso trío dorado, ahora sólo Harry podía hablar con ella en la biblioteca y si quería decirle lo mismo a los dos no podía, tenía que hacerlo por separado y eso resultaba todavía más incomodo y molesto.

OOO

La gran fiesta de Slughorn iba a ser la sensación, Todos los miembros del Club estaría ahí con sus respectivas parejas, claro podías invitar a alguien que no estuviera adentro, por lo que Blaise Zabini invitó a la Olivia, no era porque le gustara o tal vez sí, sólo que ninguna de las chicas Slytherins le era lo demasiado interesante como para llevarla y su primera opción fue Lestrange. En primera no era estúpida como Parkinson, ni hablaba tanto y menos con voz chillona en segunda era prima de Malfoy; tercera Daphne Greengrass no era de su interés por no hablar tanto. Olivia era perfecta en esa ocasión.

Por lo que se estaba oyendo y desquiciaba a todos los Slytherins era que todas las chicas querían una cita con Potter, asistir a la fiesta con él y más Romilda Vane, una chica de tez morena, al igual que sus ojos y sus rizados cabellos, ¡Merlín! No era fea, era muy atractivas más no le daba resultado perseguir a Harry. Ella insistió mucho, le mandó centenares de notitas, chocolates peor nada le dio resultado porque en Gran Harry Potter, ¡Él elegido! Decidió un con Luna Lovegood o como muchos la llamaban a sus espaldas "Loony".

No fue de esperar que saliera con un extraño conjunto, un vestido tan horrendo sin embargo lucía bonita. Había peinado su larga cabellera, puso dos broches brillantes sobre él… sí, ese fue el peinado pero al menos lo peinó.

Romilda Vane estaba que se la llevaba el diablo.

— ¡Maldita sea Blaise, deja de mirarla! —Bramó Lestrange. La cita con Zabini no estaba saliendo del todo bien. No, no estaba celosa, si no que todo lo que decía Lestrange, Zabini se distraía con cualquier chica. Incluso miró a Weasley.

— Celosa —Alzó las cejas, ella sólo roló los ojos.

— Para nada Zabini. Solamente cuando te hable quiero que me prestes atención —en ese preciso instante la mirada de ella se encontró con la de Potter que escoltaba a Loony. Blaise echó una risita. Seguro ya sabes lo que debió haber pensado.

N/A: muchas gracias a las persona sque s etomaron el tiempo para leer mi fic. Creo que estoy haciendo un bune trabajo o al menso en lo que llevo escrito en word me parece que es muy bueno.

Como verán aquí estoy poniendo partes del libro pero hay alguno datos que no estoy segura como por ejemplo: Quién trajo en collar a Hogmeade? Bueno esa parte no sé, entonces lo que puse es que fue Malfoy quien puso un imperius sobre Madam Rosmerta para que así ella le diera el collar a Bell. NO QUIERO HACER UN MARY SUE! así que por favor s son tan amables de enviarme un review acerca de esto y si es Mary sue. Sí encuentran de que Olivia es muy buena en duelo o en clases de artes oscuras recuerden que Bellatrix lo era, ella es muy parecida a su madre en cualidades.