¡Hola de nuevo!

Hace tan solo dos días que subí el capítulo 8, pero como he recibido tantas reviews he decidido subir el capítulo 9 ya.

En agradecimiento por vuestras reviews he pensado que os gustaría que adelantase la publicación del capítulo 9, así que aquí le tenéis.

Y antes de que os pongáis a leer, de nuevo MUCHAS GRACIAS por tantos reviews, favoritos y following que recibió la historia con el capítulo anterior.

.

.

.

Ángela PVO

Cuando escuché las puertas del ascensor cerrarse sabía que la empresa iba a tener un antes y un después tras este día.

Isabella era el alma de esta empresa, los trabajadores la teníamos gran estima y cariño, más que a Alice si cabe.

-¡Bella!- escuché un grito proveniente del despacho de Edward.

La puerta se abrió y Edward cruzó el pasillo como un bólido para buscar a Isa en su despacho.

-¿Dónde está?- dijo saliendo del despacho de Isa y caminando hacia mí.

-No lo sé, señor.

-Eres su amiga, algo tienes que saber- dijo desesperado.

-Se ha ido hace unos pocos minutos- digo señalando el ascensor- si se da prisa quizás la encuentre abajo.

Sin mediar palabra caminó hasta el ascensor y aporreó el botón sin descanso.

-Puta máquina de mierda- le escuché susurrar.

5 minutos después de que bajase en el ascensor, Edward volvió a subir.

-Se ha ido- dijo, no sé si dirigiéndose a mí o no.

-Lo sé, señor.

-Me ha dado una puta carta y se ha ido- dijo aun en trance.

Me dio pena verlo así, era como si alguien le hubiera dado un puñetazo en el estómago.

-¿Crees que estará en su casa? ¿Te ha dicho algo Ángela?-

-No me ha dicho nada, señor. Puede que esté en su casa, o no.

-Voy a ir a buscarla, la voy a traer de vuelta así sea de los pelos joder. Si se cree que puede dejarme con una carta es que no me conoce- dijo decidido antes de ir a su despacho a por unas llaves.

-Cancela todas las reuniones de hoy- me gritó mientras se adentraba de nuevo en el ascensor.

-Sí, señor-

Cuando me aseguré de que todos los compromisos estaban cancelados, caminé hasta el que había sido el despacho de Isa.

La vista era desoladora, era una habitación tan impersonal… no había cuadros, ni fotos, ni documentos sobre el escritorio, ni libros en la estanterías.

Iba a echar de menos trabajar con ella, siempre es bueno trabajar con una amiga. Ahora me había quedado sola en la empresa, primero fue Alice, luego Jess y ahora Isa.

El resto del día pasó de manera tranquila y algo aburrida.

Edward no volvió a la oficina ese día.

Ni tampoco al siguiente.

Ni al otro.

Pasó una semana hasta que finalmente volvió, con el peor aspecto que le había visto alguna vez.

-No me pase ni una sola llamada- me dijo al pasar por mi lado sin mirarme.

-Sí, señor.

A las 12 del medio día, el teléfono no había parado de sonar y pese a mi reticencia tuve que entrar en su despacho, había recados urgentes.

-Señor.

-Ángela, te dije que no me molestases-

-Lo sé, pero me temo que hay cosas urgentes que no pueden esperar, han de ser resueltas hoy mismo.

-Está bien- dijo suspirando.

-Hay tres empresas esperando a trabajar con nosotros.

-¿Tres? ¿Y sus análisis?

-La primera, H.Y.U, está confirmada, por lo que habría que concertar una reunión y realizar una visita a las instalaciones la próxima semana. La segunda es Costiers, inicialmente usted la confirmo, pero Isa... quiero decir la señorita Swan no dio su aprobación así que no sé si…

-Ella ya no trabaja aquí, así que dale mi aprobación.

-Está bien. La tercera empresa nos ha pedido ayuda ayer, no hay un análisis sobre ella.

-Pues hágalo.

-Verá señor, yo no me encargo de ese trabajo. Podría hacerle una recogida de datos, pero para la fase de análisis no estoy formada para ello. La señorita Swan era quien lo hacía.

-Lo haré yo mismo, ¿algo más?-

-Es todo- dije caminando hacia la puerta- bueno no, ¿ha logrado hablar con Isa? Sé que es un tema personal y estamos en el trabajo pero…

-No, no he logrado localizarla. No está en su casa, sus vecinos llevan toda la semana sin verla y tampoco está con mi hermana Alice, así que no sé nada de ella.

-Lo siento- dije con compasión.

-Lo cierto es que no podía aguantarme las ganas de saber si tú habías tenido más suerte que yo y habías podido hablar con ella, pero tras lo que me acabas de preguntar asumo que no sabes nada.

-Nada en absoluto. Y estoy preocupada, cuando se fue de aquí… no estaba bien.

Edward levantó la mirada hacía mí.

-La jodí del todo, ¿no es cierto?- preguntó pasándose una mano por el pelo.

-Le hiciste daño.

-No medí las palabras, estaba preocupado y nervioso. Le rompió la nariz a Rosalie- dijo incrédulo.

-No es propio de ella actuar así, supongo que Rosalie dijo algo que la alteró demasiado.

-Alegó que Bella podría convencerme de rechazar a la empresa Costiers al acostarse conmigo.

-Entonces creo que yo hubiera actuado igual que ella.

-¿Tú crees?- me preguntó con curiosidad-¿no crees que ella se pasó de la raya?

-Isa vive su trabajo, o lo vivía al menos. Hizo de esta empresa lo que es hoy junto a tu hermana, los primeros dos años casi ni dormían, solo trabajaban y trabajaban. Conoce esta empresa como la palma de su mano. Y perdóname por lo que te voy a decir, pero cuando Rosalie la dejaba a un lado y consultaba las cosas contigo directamente y tú la diste la razón menospreciando su trabajo, es como si le hubieses dicho a una madre que no conoce a su hijo y que debería aprender de la niñera.

-Ya veo…

-Luego Rosalie también se metió con su vida personal. En otras palabras dijo que Isa se acostaba contigo para que la dieras la razón en el trabajo. Me apuesto lo que sea a que eso no es cierto, si ella se acostaba contigo o no, era porque quería, no para tener poder sobre ti en el trabajo. Tú deberías saberlo, ¿crees que ella estaba contigo para tener más influencia laboral?

-¡No! ¡Claro que no! Pero si me costó meses que me diera una oportunidad- dijo ofendido.

-Por otra parte Isa y Alice eran un equipo, el ying y el yang, se complementaban a la perfección. Primero se fue Alice y se quedó sola, luego vino Rosalie , con la que no puede chocar más, a intervenir en su trabajo y después llegas tú diciéndole que haga equipo con Rosalie. El equipo de Isa es Alice o tú en su defecto.

-Oh gracias- dijo fingiendo sentirse ofendido.

-No te menosprecio como jefe. Isa y tú teníais una relación amorosa, eso hace que el equipo que pudiese formar contigo en el trabajo sea más débil. Con Alice casi nunca discutía, pero cuando lo hacía cada una se iba a su casa, al día siguiente hablaban las cosas y las arreglaban, sin más. Pero cuando discutes con tu jefe que además es tu pareja… digamos que te afecta más.

-¿Crees que si ella y yo no hubiésemos estado juntos no habría renunciado al trabajo?

- No lo sé Edward.

-Si hablas con ella, ¿puedes decirle que lo siento y que me permita disculparme directamente con ella?

-Claro- dije antes de salir del despacho.

.

Pasó un mes y no había tenido noticias de Isa. Edward tampoco.

La relación con Edward se había hecho más cercana, éramos algo así como amigos. La ausencia de Isa era lo que nos unía.

Cada viernes por la noche solíamos ir a tomar una copa al bar de la esquina. Y el tema siempre era ella.

-La echo de menos- dije bebiendo mi cerveza.

-Y yo-

-No puedo creer que no me haya llamado. Era mi amiga- me quejé.

-Era mi novia- dijo intentando sonreír.

-Dime una cosa, ¿tú te veías con ella a largo plazo? Es decir, ¿viviendo juntos, yendo al super juntos, quizás casándoos algún día o incluso teniendo niños?

-Tú sí que preguntas poco a poco eh- dijo con una sonrisa y dando un trago a su cerveza.

-Responde.

-Sí- dijo mirándome fijamente- Tengo solo 23 años, pero Bella fue como… no sé, como llegar a un sitio y saber que no quieres moverte de allí jamás. Y si ella quería el lote completo, niños, casa, perro, coche… se lo daría por estar con ella. ¿Por qué querías saberlo?

-Me siento fatal diciéndote esto después de la respuesta tan profunda que me has dado. Simplemente te quería decir que si no te veías con Isa a largo plazo, esta es una buena oportunidad para dejarla ir, pero sintiéndote como te sientes, sé que la esperarás- dije sonriendo.

-Bueno la esperaré, si algún día aparece.

-Lo hará- dije dándole ánimos desde el otro lado de la mesa.

.

Otros dos meses más pasaron y aun no sabíamos nada de Bella. Ya iban tres meses sin saber nada de ella.

Las cosas en la empresa no iban bien.

Rosalie había dejado el trabajo a pocas semanas de su reincorporación. Dijo que en esta empresa no iba a poder crecer.

La empresa Costiers había vuelto a cambiar de presidente y eso había hecho que nuestra empresa perdiera fiabilidad y bajará en bolsa.

El puesto de Bella no había sido ocupado por nadie, aun teníamos esperanzas de que volviera pero habría que contratar a alguien si esto continuaba así.

Edward había ido perdiendo un poco de brillo cada día, yo intentaba distraerle y se podría decir que Ben y yo lo habíamos adoptado como un hijo. Le invitábamos a cenar, a pasar fines de semana fuera, a salir, le presentábamos gente… pero notaba que le faltaba Isa.

Entré en el despacho de Edward después de escuchar un fuerte ruido que venía del interior.

Cuando entré me encontré a Edward sentado en su silla, pasándose la mano por el pelo con asiduidad, y con gesto de desespero.

-¿Edward qué ocurre?- dije llegando a su lado.

-Me acaban de llamar los de la empresa de WUDI, quieren romper su contrato con nosotros.

-¿Estás seguro de que es WUDI?

-Sí, Ang, estoy seguro.

-¿Por qué? Llevan con nosotros más de diez años.

-Por la puta Costiers, sus números van en picado, esa empresa es un descontrol, no quieren que les afecte.

-Rompe el contrato con Costiers- le aconsejé.

-No puedo- dijo riendo.

-¿Por qué no?

-El contrato es por un año, solo han pasado tres meses.

-Mierda.

-Sé que es todo mi culpa, pero joder, necesito que Bella esté aquí. Ella sabría cómo arreglar esto, maldita sea- dijo dando un golpe a la mesa.

-Tranquilízate, ¿vale?

-Creo que la estoy empezando a odiar.

-¿Qué? ¿A quién?

-A Bella. La tengo rencor por largarse sin dejarme disculparme, por dejarme esta empresa solo para mí, por no cogerme ni una puta llamada en estos tres meses, no decirme si quiera si está bien o no.

-Edward, Edward, tranquilo- le dije abrazándole -Isa no está, alguien tiene que hacer su trabajo, deberíamos contratar a alguien porque Ben me va a matar si sigo llevando trabajo a casa todas las noches y tú vas a morir joven si sigues pasando más horas en este despacho que en tu casa.

-Primero tenemos que quitarnos el problema de encima y luego contratamos a alguien.

-De acuerdo, creo que sé quién puede ayudarnos- dije.

-¿Quién?

-Tú hermana.

Edward resopló y se giró a mirar el skyline.

-De acuerdo, llámala.

Alice llegó a Londres en menos de un día. Llegó a la empresa como la jefa que fue, relegó a Edward, ocupó el despacho de Isa y comenzó a dar órdenes a diestro y siniestro.

La relación entre hermanos era espantosa. No había día en que Alice no echara en cara a Edward que por su culpa Isa no estaba.

Edward aceptaba las críticas, bajaba la cabeza y cambiaba de tema o se iba de la habitación.

Edward me había hecho prometer que no contaría a Alice el tipo de relación que mantenía con Bella, pues todo se pondría aun peor.

El contrato con Costiers había quedado reducido a un mal recuerdo, WUDI seguía trabajando con nosotros y poco a poco fuimos recuperando el prestigio.

Esa mañana escuché a Edward y a Alice discutir como todas las mañanas. Entré al despacho donde estaban discutiendo como críos pequeños y oí su conversación.

-¿Qué le hiciste Edward? ¿Qué le hiciste? Isa es esta empresa, nunca la habría dejado por decisión propia.

-Que te lo cuente ella.

-Se lo preguntaré en cuanto la tenga delante, no lo dudes. Ahora, tú puesto en esta empresa sí que deberías ponerlo en duda. No llevas ni un año y mira.

-Alice, fue una mala decisión. La persona que nos ofreció Costiers para trabajar con nosotros, ya no trabaja aquí, está despedida. ¿Qué habrías hecho tú en mi lugar?

-Hablarlo con Isa, por supuesto. Ella sabe más que tú de cómo funciona está empresa.

-Bueno, por si no te has dado cuenta ¡Bella no está!- le gritó Edward.

-¿Bella?- preguntó Alice- ¿deja que la llames con ese sobre nombre cursi?

-Ese no es tu problema- dijo bajando la mirada.

-Haz el favor de no llamarla así delante de mí, me da dentera- dijo Alice haciendo un gesto despectivo.

-La llamaré como quiera.

-Ella es mi amiga, mi mejor amiga, si hablamos de derechos según el grado de relación que tengamos con ella, creo que yo te gano por goleada hermanito.

-¡No tienes ni puta idea! Ella será tú amiga pero es mi…

-¿Tu qué Edward?- pregunté para parar lo que iba a decir.

-También es mi amiga- dijo a regañadientes.

-Si claro… como si Isa pudiera relacionarse con un tío como tú. No le llegas ni a la suela del tacón, alguien como Isa no puede tener más que una relación laboral con alguien como tú.

-¡Alice!- grité.

Vi como un ofendido Edward salía del despacho cabizbajo, y decidí que esto ya había sido suficiente.

Salí a mi mesa de trabajo, cogí mi móvil y marqué el número de Isa.

Como de costumbre me saltó el contestador:

¡Isabella Swan, ya está bien joder! Te necesito en Londres ya, la empresa sin ti no va bien, Alice ha tenido que venir a ayudarnos de emergencia y cada día que pasa destroza un poco más a Edward. Edward te necesita Isa, cometió un error, ven y deja que se disculpe, porque pagar créeme que ya lo ha pagado todo. Ven antes de que Alice le quite lo que tú le ayudaste a conseguir.

.

.

.

¿Dónde se habrá metido Bella? ¿Creéis que Edward ya ha tenido suficiente castigo?

Decirme que os ha parecido el capítulo en un review, me encanta saber vuestra opinión y es mi mayor motivación para escribir.

De nuevo disculpas por no contestar los reviews dándoos el adelanto como os dije, pero he creído que preferirías tener el capítulo entero publicado.

Saludos, Bella Bradshaw.