Uff! Después de varias semanas vuelvo :D disculpen la demora, como siempre la escuela me tiene prisionera (literalmente) y no podía escribir, además tenía un leve bloqueo mental que se me hizo eterno y horrible (Fue horrible, horrible!)

Bueno sin más les dejo el nuevo capítulo :3, espero que es guste.

Mikasa se encuentra con un hombre vestido de negro. Hanji está en busca del libro de dibujos de Eren. Erwin y Nile están huyendo de alguien pero se separan. Levi recuerda su primer amor y por fin toma una decisión.

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En la casa Ackerman, se veía a una chica siendo manipulada hasta el mayor de los extremos por un hombre alto, de cabellara larga y ropas negras.

-¿Entonces… - Mikasa medito sus palabras y luego las dejo ir – Eren está vivo? –le pregunto con los ojos abiertos de par en las al hombre o anciano, lo que fuera.

El viejo ladeo la boca y formo una mueca un tanto engañosa, ya tenía a la muchacha entre sus dedos y la podía utilizar como más se le antojara; se volvería una fiel sirvienta. Kenny no podía creer con cuanta facilidad había caído en su trampa pero eso le daba igual, pues si no cai, simplemente la desangraría y luego la dejaría transformarse para poder manipularla.

-Así es y yo puedo llevarte con él, pero antes tienes que pasar por la muerte –sentencio con una sonrisa, que parecía más bien la mueca.

-¡Lo hare! Si eso es todo lo que tengo que hacer, ¡lo hare! Todo sea por traer de regreso a Eren.

Mikasa estaba segura de que Eren no estaba muerto, pero lo que Kenny no le conto es que en realidad él no sabía de ninguna forma el paradero del chico y tampoco le dijo que la quería para poder eliminar por fin a Levi, su "hijo" más molesto y fuerte que tiene.

Kenny sabía que Levi era un monstruo y que si él no lo hubiera transformado, eso no hubiera pasado; pero por más que lo negara, Levi era su más grande creación y eso nunca lo dudaría.

Excepto cuando lo vio débil y sensible por un simple humano, un humano que el mismo Levi pensó que había muerto, pero Kenny sabia de sobra que él podía traerlo a la inmortal vida solo con una mordida suya y justo así lo hizo.

Ahora tenía dos aras con las que acabar con su desagradable hijo, solo faltaba encontrarlo y nada más.

Lo más seguro es que cuando llegara a Rusia, ya tendría a Erwin esperando por él y con noticias de su otro plebeyo, por llamarlo así; sabía que algo bueno sacaría de mentirle a Erwin sobre la muerte del chico rubio.

Las ramas de los pinos se mecían al son del viento que corría, causando el único sonido que podía escucharse en ese momento; Erwin llevaba varias horas ahí en ese lugar esperando a que Nile apareciera pero no podía soportar esperar más por él. Se había preocupado por su amigo y amante pero debía de ir con Kenny para informarle que no había encontrado a Levi en ninguna parte.

Aun así decidió esperar otro par de horas, mismas que corrieron son el aire y se fueron en un instante; Erwin se puso en marcha, ya luego buscaría a Nile, aunque seguía preocupado por él.

El camino a Rusia fue corto y apresurado, tenía que decirle a Kenny que no había encontrado a Levi y que seguramente alguien ya lo había matado o que se mantenía en tan constante movimiento que era casi imposible localizarlo; solo esperaba que le creyera esa última mentira, pues ya no quería formar parte de esa horrible y desastrosa familia.

Sin embargo cuando llego a casa de Kenny, sus sirvientes le dijeron que salió y no había vuelto, que si gustaba lo esperara y así lo hizo.

Tenía prisa pero si se iba tendría más problemas y el "fósil" jamás lo dejaría ir.

Mientras tanto, en la noche que Erwin y Nile durmieron juntos, en la casa Ackerman.

Levi dejaba de pensar en Farlan, era suficiente, ahora amaba a Eren con todo su corazón, si es que aun tenia uno; y no necesitaba estar pensando en los recuerdos de las personas que se fueron y nunca volverán.

Se levantó del sillón que había tomado durante casi toda la noche y salió por el balcón de la sala, camino un poco por e jardín y cuando llego al centro se dispuso a dar ligeros y delicados pasos de baile.

La nieve lo acompañaba de vez en vez cuando esta levantaba al sentir las ondas de aire que causaba el azabache, los etéreos movimientos fueron acompañados una vez más con la dama de nieve, que siempre participaba en ellos cuando el invierno llegaba.

Eren se había despertado después de no sentir el frio que Levi e transmitía a su cuerpo, se sentó en la cama con la boca reseca y con un hambre feroz; tenia sed.

Se levantó completamente y busco a Levi, aun no conocía en su totalidad la casa y no quería vagar por toda ella buscando en cada habitación la cocina, fue el pasillo que daba a la sala y cuando abrió la puerta, se sorprendió de ver a Levi bailando.

Bailaba justo como cuando lo vio en el techo de la casa de los vecinos, recordaba a la perfección esa noche y justo ahora se reía de ser tan tonto de creer que se mataría si caía del techo.

Sin pensárselo mucho, corrió a su lado para bailar con él; ese sería su primer baile y Eren estaba más que feliz por poder acompañarlo y no solo tener que verlo como tantas veces lo hizo, mientras se conocían, cuando él era humano y aún estaba en la maldita silla de ruedas.

Levi se percató de la presencia de Eren y en un último giro que realizo abrió los brazos y recibió a Eren con ellos.

Lo levanto del suelo de nieve y lo giro sobre el mismo lugar varias veces, mientras se veían fijos a los ojos uno al otro; una pequeña sonrisa por aquí, otra por allá y listo. No era necesario ver más de ellos para saber que se amaban y nuca se separarían.

Todos en la casa, ya estaba despiertos cuando los vieron bailar, mientras el Sol subía por entre las montañas y coloreaba el cielo de tonos claros y brillantes.

Y así como apareció el Sol en el firmamento, los que habitaban en a casa se dispusieron a trabajar para tener todo listo para el desayuno de ese día.

Por otra parte Hanji no llego nunca a la casa de Eren después de encontrar a alguien su camino.

Simplemente no podía creer que existieran tan magníficos seres en la tierra, eran demasiado bellos y asombrosos. En su camino al poblano de origen de Eren se topó con un par de niños muy tiernos y lindos, que intentaban cobijarse con unos cuantos cartones y una hojas de periódico; del frio que hacia esa noche.

Se quedo un buen rato observándolos desde el tejado de la casa que estaba sobre ellos y los refugiaba de la poca nieve que caia.

Deseaba ayudarlos, pero no sabia exactamente que hacer, pronto llego a la conclusión de darles algo con que acobijarse y tan pronto como pudo, entro a una casa cualquiera y sin hacer si quiera un ruido alguno, robo un par de mantas para dárselas a los pequeños.

Cuando regreso a donde estaban los pequeños, estos habían desaparecido; vio todo el desastre de cartones y periódico. Alguien los estaba persiguiendo y ellos habían salido huyendo, sin más subió a los tejados y empezó a buscarlos desde ahí. No tardo mucho para encontrarlos, pero para ese momento vio como un par de muchachos mayores los golpeaban a ambos. Al parecer estos tenían un jefe que les decían de vez en vez: "Más fuerte, quiero que griten y lloren pidiendo clemencia".

Sin embargo ninguno de los dos niños, lloraba y mucho menos gritaban; solo daban pequeños quejidos por cada golpe que les propinaban. Hanji no soporto ver tales acciones ante dos infantes que no pueden protegerse así mismo y que no tienen a nadie.

Ese hecho cambiara esa misma noche.

Hanji se abalanzó sobre el jefe de los chicos que golpeaban a los niños y lo jalo hacia atrás tapándole la boca para que no gritara y lo mordio, le saco cada una de las gotas que tenia de sangre y sin pensárselo ni un segundo, le arrebato la vida, después de decirle en un surruro y cerca del oído.

-Aprende a meterte con alguien de tu tamaño, basura.

El muchacho solo la veía horrorizado por lo que le estaba haciendo, pero no tuvo tiempo siquiera de pedir clemencia, pues Hnaji ya había acabado con él.

Tiro los restos del joven en ese mismo lugar y mientras se limpiaba los restos de sangre que bajan por las comisuras de sus labios, les hablo a los otros dos bribones que n se detenia de golpear a los pequeños.

-Sera mejor que los dejen.

Ambos tipos la vieron de arriba abajo y sonrieron, esperaban que su jefe llegara para atacarla, pro no aparecía y fue cuando fijaron sus vistas al callejón que quedaba cerca y vieron la mano de que fuera su jefe.

Estaban asombrados y muy preocupados por su jefe, dejaron a los niños y se fueron contra Hanji que los recibió a ambos con un par de puñetazos, el primero en el estómago y el segundo en el rostro. Después de recibir semejantes golpes, ambos jóvenes cayeron al suelo y se retorcieron de dolor, seguramente tenían un par de costillas rotas y con algún fragmento de la cara fuera de su lugar.

-Si no quieren que les pase algo más, se irán y no volverán nunca a este lugar y si es posible, vayan se dé la cuidad y del país; que si yo los veo acabare con lo que empecé –dijo Hanji con una voz cargada de odio y rencor, que podía cortarse con un cuchillo; se agacho a su nivel y tomo a uno de ellos por el cuello de a camisa y lo levanto para que la viera a los ojos -¿Entendido o lo explico de nuevo?

El joven con grandes dificultades y con un gran dolor en todo el cuerpo, asintió mientras veía los ojos rojos de Hanji.

-Muy bien, así se hace –finalizo y lo dejo caer en el suelo de nuevo –tienen una semana.

Sin mirarlos, se levantó y camino hacia los dos pequeños, que estaban inconscientes después de haber recibido tal paliza.

Hanji los miro, uno de ellos era rubio y carita era redonda, el otro castaño y tenía la carita alargada; debían de tener al meno años. Los arropo a ambos con las mantas que aun traía, en ese momento se dio cuenta de que ambos estaban muy delgados.

Quería llorar y de una vez matar a los malditos que los lastimaron, pero se detuvo; no deseaba revivir recuerdos dolorosos de su infancia, mismos que acabaron cuando Levi la saco de casa de su tutor Kenny. Ahora era feliz pero los recuerdos estaban ahí y de vez en vez la lastimaban y deseaba encontrarse con el anciano para matarlo y así acabar con todo el dolor que tenía dentro. Nunca lo había hecho, ella no sería capaz de hacer tal cosa.

Tomo a los dos pequeños entre sus brazos y los llevo de vuelta a casa, su casa, la casa de Levi; esperaba que no se molestara por llevarlos, pero de todas formas le daba igual. Ella cuidaría de los pequeños.

Mikasa estaba un tanto contrariada con lo que hacer, el hombre de negro le había dicho que volvería la siguiente noche y si ella deseaba ver a eren de nuevo que lo esperara en la habitación del mismo y si no quería hacerlo, que no apareciera.

Era más que un hecho que ella deseaba ver de nuevo al castaño, pero no sabía cuánto había de cierto n lo que le dijo el anciano; ella recordaba haber encontrado a Eren en su habitación sin vida, también sabía que Grisha había sido quien reviso a Eren y él no podía equivocarse, era doctor; sencillamente era absurdo y por ultimo ella había visto el cadáver de Eren ser llevado al cementerio, después de que ella bajara la puerta del féretro donde descansaba.

Realmente no sabía qué hacer.

Por la mañana llegó Armin a la casa de los Jeager donde estaba Mikasa desayunando junto a sus padres adoptivos, quería que salieran a jugar pues desde la muerte de Eren, ella no había ido a ninguna parte y no salía por ninguna razón de la casa, así que pensó en animarla para que no estuviera triste más tiempo.

Sin embargo Mikasa le dio la negativa, ella no quería salir de casa, ni aunque la forzaran, no iría a ninguna parte; Armin al final declino su oferta y le sugirió que jugaran dentro de la casa, pero nuevamente recibió una negativa y esta vez Mikasa alegaba que estaba lo suficientemente grande para andar jugando como una pequeña por toda la casa.

Armin al final se di por vencido y regreso a su hogar donde lo esperaba su abuelito.

Mikasa lo vio marcharse y justo en ese momento tomo la decisión más importante de su vida.

Se iría con el anciano para ver a Eren, eso era todo, ella no tenía otro objetivo más que ese. Deseaba ver a su hermano y amor prohibido una vez más aunque todo fuera un engaño, ella iría con tal de verlo.

Después de horas insufribles, por esperar a Kenny, Erwin estaba desesperado e irritado; debía marcharse ya si quería buscar a Nile y encontrarlo. El sonido de su pie chocando cada dos segundo contra el piso de madera se detuvo cuando vio como llegaba Kenny por el pasillo derecho y hablaba con otra persona, que lo seguía de cerca.

Erwin estaba asombrado, no podía ser cierto. Ahí estaba el traidor que lo abandono cuando él no quiso transformarlo en un ser inmortal.

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Eren Levi son felices, por ahora. Hanji rescata a un par de niños. Mikasa decide irse con el hombre de negro. Erwin recibe una sorpresa. ¿Dónde está Nile?

Bueno eso es todo por este capítulo, espero que lo hayan disfrutado y gracias por leer.