DISCLAIMER: Éste fanfic fue escrito por fans sin animos de lucro. Total Drama es propiedad de Jennifer Pertsch/Tom McGillis, y licenciado por FreshTv, Cake Enterteinament, Teletoon y Cartoon Network Intl.
DISCLAIMER 2: Las canciones en que el presente fic se inspiró son propiedad intelectual de Sonata Arctica bajo la autoría de Tony Kakko, y bajo licencia de Nuclear Blast Records.
Don't Say a Word
Pt. 5 No digas nada
Casa de Heather, en algún suburbio de Quebec. Diecisiete días tras el ataque.
Dawn no sabía como tratar a un fan, y menos a uno que fuese hermano menor de una de las competidoras más despiadadas de la historia de Drama Total. Y menos aún que fuera alguien cuya aura es demasiado... amarilla.
Tampoco tenía una idea de como tratar a sus improvisados anfitriones. Muy pocas veces ella ha sido huesped de alguien. Para cuando llegaron la madre y hermana menor de Heather y Garrett, el chico solo se encogió de hombros y la presentó.
Si bien Garrett era fan acérrimo de Dawn, no era tan abrasivo como Sierra. Más bien procuraba que a la hija de la luna no le faltara nada, por lo que al dar la medianoche, ella estaba cómodamente instalada en la habitación del oriental (cubierta, en su mayoría, por fotografías de paisajes invernales.
-¿Sigues cómoda? -preguntó ansioso Garrett, mientras le ofrecía a Dawn una humeante taza de té de manzanilla y menta.
-¿Quieres una respuesta sincera o una optimista por la falta de atención de tu padre compensada con una profunda devoción a las figuras amables
-Una sincera... si crees que pueda soportarlo -suplicó el chico-.
-De acuerdo... odio estar cómoda mientras personas maravillosas arriesgan su vida por una persona que les unió. Me siento tan... tan...
-No termines esa oración... por favor, linda -entornó sus ojos mientras, distraído, sumergió un dedo en su chocolate caliente, sin inmutarse siquiera por el calor-. Solo... relájate y descansa.
Sin previo aviso, una foto de la repisa cayó estrepitosamente al suelo, estrellandose el cristal en pedazos.
Olvidandose de hablar por un momento, ambos se pusieron pantuflas (las que Dawn usaban pertenecían a Heather) y fueron hacia la chimenea, tan solo para limpiar los pedacos de cristal del suelo de duela.
Consternada, Dawn levantó el portarretrato caído y se percató de una cosa que (si es que era posible) causó que ambos se miraran a los ojos y palidecieran.
Era una foto reciente de Gwen, Heather y Courtney, de una "noche de chicas" en un bar en Toronto. Garrett pensó, con terror, que a su hermana mayor le había ocurrido algo.
En un motel de la provincia de Ontario.
Pagaron su cuenta en el café del motel y se retiraron a la habitación que Izzy (en ese momento Cerebrilla) pagó en recepción. Y, siendo sincero, a Daniel le provocaba escalofríos estar con alguien como Mike, el novio de Zoey, antes de perder a sus personalidades. Al menos, durante una nevada que se soltó al anochecer, misma que les obligó a detenerse.
-Definitivamente tacharé las fibras musculares de Bos taurus cubiertas por pan y vegetales de mi lista de alimentos previstos para ingesta y digestión -se dijo la sicótica mientras se desvestía, despreocupada, para dar paso a un estrafalario camisón color verde aguacate-. Esto seguramente me provocará gases.
-No inicies una guerra que no puedas ganar -exclamó Daniel desde la ducha-. Si Gwen no me ha vencido en algo en toda mi vida, esas son las guerras de gases y eructos.
-Es deleznable que formas de vida a base de carbono compitan usando particularmente molestas.
-Ok... si tu lo dices, trataré de contenerme tanto como pueda.
-Aunque... -cambió la expresión seria de aus ojos a una más soñadora- extraño un poco el hedor de los gases de la forma de vida con base de carbono llamada Owen... no tengo idea del porqué.
-Podemos pasar el tiempo de otras formas -contestó el chico mientras salía, vestido solo con una polera blanca y unas bermudas verdes-.
-¿Como cuales? No estoy a favor de un intercambio de materiales genéticos y fluídos corporales en el acto denominado...
-Ok, ok, ya entendí el mensaje, aunque no me refería a eso.
De su escaso equipaje sacó algunas cosas que llevó consigo. Los restos de las raciones de campaña del Chef Hatchet, una libreta, el movil y un collar que Gwen había confeccionado con el cabello que Heather había perdido ya hacía mucho tiempo.
-Quizás... podamos ver una película o escuchar algo de música -propuso Daniel-.
-Supongo que algo de música de estructuras cada vez más predecibles y repetitivas vendría bien -en el acto, tropezó con la alfombra de la habitación y se golpeó la cabeza contra el suelo.
Tardó minutos en despertar, por lo que el chico, aprovechando, puso en el reproductor una pieza bastante suave. Y, para su desgracia, Izzy volvió a su "estado normal".
-Whoa... mi cabeza... Dan, dime que no querías que nos besuqueemos -se incorporó al tiempo que sonreía de manera pícara-.
-De hecho el plan era otro... y ya que caíste y te golpeaste duro la cabeza, solo me quedaba recostarte en la cama y escuchar música hasta dormir -respondió con precisión Daniel-.
-Entonces...
-Solo que hay un problema.
Sacó su billetera y, orgulloso, mostró la foto de una chica de cabello negro, bronceada y de ojos verdes, misma que estaba sobre una foto de toda la familia Fahlenbock durante unas vacaciones en las cataratas de Niágara, antes de que a su padre lo transfirieran a Irak.
-Ella... es Clarisse. La chica más dulce que he conocido en años.
Izzy, normalmente excitada de conocer a nuevas personas, se decepcionó, derramando una solitaria lágrima que cayó justo en la cara de Gwen en la foto familiar (que vestía una falda plisada azul, una campera con el dibujo de un pato en el corazón y usaba una gorra de la Fuerza Aerea).
Ninguno de los dos notó que la cara de Gwen, en ese momento, comenzaba a desdibujarse, pues volvieron al plan que Cerebrilla había aceptado.
Centro de Halifax, Nueva Escocia.
-Vuelvo a preguntar... ¿Que es lo que hacen ustedes dos... en mi departamento?
El aspecto de Sierra era poco menos que espectral. El maquillaje blanco, gracias al helado baño, empezaba a correrse y a gotear, causando que el delineador tambien chorrease sobre los pómulos. El cabello, antes morado, empezaba a denotar raíces negras mientras mechones maltratados caían sobre sus hombros, tan desharrapado como si de una banshee se tratara.
-¿Sabes? Al final... tu demencia explotó -respondió Heather con franqueza-. Te ves peor que de costumbre, Sierra -al pronunciar el nombre de la morena, la asiática dejó ir todo el veneno que le era posible.
-No fue esa mi pregunta, Heather.
-Mira... la cosa es -comenzó a hablar Gwen- que tienes algo que no te pertenece. Algo a lo que decidí atarme.
-No se a que te refieres, ramera -soltó Sierra con acritud-.
-Le has hecho daño a tanta gente que no te das cuenta -siguió la pelinegra mientras avanzaba amenazante- de lo que otras personas sentían hacia tí.
-¿Por donde puedo iniciar? -secundó Heather- ¡Oh, si! Puedo empezar con los robos que Cody sufrió en el avión de la Gira Mundial, los objetos que obligaste a Harold venderte solo por ser tocados por Cody, la vida social de Cameron, la salud mental de ese chico, Dave... y solo estoy empezando.
-¡Para de una vez, maldita bruja! -protestó Sierra-.
-Me llamaste "Nueva Heather"... cuando sabías perfectamente que Duncan rompió con Courtney -agregó la pelimegra-. Inventaste problemas y parejas donde no había nada, quebraste a Sky y casi asesinas a una persona que seguramente muy pocos extrañarían. Por no decir que jodiste mi embarazo.
-Gracias por decirme eso, Gwenny -musitó satisfecha de su suerte-. Ahora no voy a tener muchos remordimientos por matar a una cerda parturienta.
-¿Que más va a ser? ¿Vas a secuestrar y matar a quienes se parezcan a Cody solo porque se parecen a un sueño que retorciste a conveniencia?
Sierra podía soportar muchas cosas. Pero ¿que una mujer a la que ve como el demonio mismo le endose todos sus crímenes en cara?
-Lo siento, no te escuché, Gwen. No sabía que los perros hablaran -murmuró exasperada la morena-.
-Tampoco las chinches -rió la pálida en respuesta-. Y estamos aquí hablando con una.
-Ese fue bueno -rió también Heather-.
Las tres empezaron a reir, mientras el sonido de la habitación contigua se hacía màs fuerte. Golpes, gruñidos... se hacían más intensos, a la par que Sierra, mientras reía, sacó algo de su bolsillo.
Quitó el seguro y soltó un disparo a la rodilla derecha de Heather, que cayó al suelo retorciendose de dolor.
-¡Agh! ¡Maldita seas! ¡¿Que trauma te persigue, loca?!
Esa bruja no fue tu amiga nunca, Sierra,¿No lo sabes? Quiso tanto a Cody para ella como todas. ¡No le des oportunidad!
-Lamento que hayamos tenido que pasar por esto, cielo -dijo Sierra mientras guardaba su arma-. Pero todas lo han buscado. Todas... quieren un trozo de mi hombre. ¡Al final, todas buscan a mi Cody!
-Tu Cody... -respondió Gwen- ¿Tu Cody?
-¿No crees que es hermoso? ¿Crees que lo mereces? -cuestionó la morena, a la par que algunas sirenas se escuchaban- ¿No crees... que se vería bien en el altar conmigo?
-Escucha, Sierra... no tengo intenciones de hacerte daño. Solo vine por una de las pocas personas que de verdad he querido cerca. He cometido errores... errores que he pagado. Excepto uno.
-¿De que error hablas? -se envalentonó, tomando la pistola y quitando el silenciador- Cerrando sus ojos, nunca le dirás más que lo amas, perra.
-De uno que cometí en Jamaica.
-Basta, Gwen. ¡Nunca creería tus palabras! ¡Sé que mentías!
-¡¿Quieres callarte, imbécil?!
-¡Cuando está allí la vida, ahí está la desesperación!
-¿De verdad quieres saberlo, Sierra?
-Compláceme ahora, y vivirás esta noche... te prometo... que acabará antes de que amanezca.
-El error... de haberte creído una amiga.
Por un momento, la mente de Sierra se quedó en blanco. Calculó toda suerte de escenarios. Disculpas, afrentas, lamentos... ignorando totalmente lo que "su enemiga" podría contestar. Desde una reacción totalmente disparatada como que ella se retirara hasta una posible declaración de amor. Y ningún escenario era como el presente.
Flashback PoV Sierra.
Tiempo: Drama Total Gira Mundial. Post-desafío en Jamaica... fuera de cámaras
-¿Hay alguien aquí? -pregunta Sierra mientras entraba a la improvisada enfermería del campamento montado durante la forzada estadía del grupo en Jamaica.
-¡Por favor! ¡Dime que traes comida! ¡Papitas! ¡Pollo frito! ¡Aunque sea el maní del avión! -suplicó Owen.
-Lo siento, Owen. El Chef me mandó solo con dos tazones de sopa de pollo -mostró su carga, un poco reluctante-.
-¿Dijiste sopa de -Gwen se convulsionó un poco por una descarga vestigial del ataque de anguila qe sufrió-... pollo?
-Si, aunque sea la receta de su abuela -respondió Sierra, un tanto asqueada al recordar la incomestible "basura del Chef".
-Un poco más de respeto, Sierra. Hay cosas que al viejo le salen bien, y su sopa de pollo es muy buena.
-¿En serio?
La gótica se levantó con pesadez del camastro, yendo por su sopa, al tiempo que un gimoteante Owen se quejaba de algo que "ni siquiera es comida".
-Mira... lo que hay entre Cody y yo es solo amistad.
-¿En serio? ¿Como puedo creerte?
-Podrías preguntarle a él y a Trent -respondió mientras tomaba la primera cucharada del potente caldo del ex-militar-.
-Podría pregutarles después... de que me lo digas.
-Bien -dejó en la mesita de la estancia la sopa-. Imagino que has visto toda la primera temporada.
-Em... no realmente. Hubo dos semanas que estaba en examenes finales y descuidé el blog. Para cuando lo retomé, ya habían salido Izzy y Tyler.
En eso, Owen empezó a canturrear con desgano Oh, Izzy, mientras comía lo que le trajo Sierra.
-Centrémonos en lo que pasó antes de que saliera ella. Cody hizo un... trato con Owen del que me enteré luego.
-¿Como que un trato? -se asombró la pelimorada.
-Si Cody obtenía -se detuvo antes de meterse en cuestiones personales-... algo de mi parte, Owen lavaría los platos de Cody mientras ambos duraran en el show. Si fallaba, él le daba la mitad de sus cenas hasta que los eliminaran.
-¿Y que tiene que ver Trent?
-En el viaje de ida a la Isla de los Huesos lo tuve por compañero de balsa... y digamos que no lo traté muy bien. Yo era su chica soñada, aunque me gustaba más Trent.
-¿Con quien se fue él? -quiso saber, ansiosa como estaba.
-Trent se había ido con Lindsay y Beth, y digamos que me hizo un favor.
-¿Un favor?
-Cody le salvó la vida, y Trent cambió de lugar con él.
-¡Iiiiii! -chilló como colegiala mientras empujó sin querer a Owen- ¡No solo es tierno! ¡Codykins tiene palabra! ¡Tan pronto lo anote en mi blog y en Twitter, todos los lectores se van a volver locos!
Saltó de felicidad hasta la puerta hasta que la pálida le detuvo.
-¡Sierra! Oye... gracias.
-¿Por qué me das las gracias? -preguntó antes de salir
-Por ser una buena amiga. Y...
-¿Algo más?
-Que no salga de los cuatro... lo que a Cody le dí fue -mientras hablaba, se ponía tan roja como un tomate-... mi sostén favorito.
-¿Por qué se lo diste?
-Como un favor personal -concluyó, presa de una gran vergüenza-.
-Uh... que hábil -dijo Owen con una risita pervertida... cortada por una almohada que le arrojó Gwen y una dolorosísima patada de Sierra en los "kiwis"-... ¡AAAAAAAAAAAAHH!
Fin Flashback
Si en la mente de Sierra quedaba algo de cordura, en ese momento terminó por deshacerse en mil pedazos.
Mientras Sierra y Gwen discutían, Heather se movió como pudo, arrastrándose en el suelo y siguiendo los ruidos de la habitación ensombrecida por la penumbra.
El hedor era terriblemente insoportable, tanto como el cesto de ropa sucia de Carlos, su cuñado, tras una fuerte sesión de entrenamiento de soccer del estado cuando volvía a casa. Trató de recordar las cosas más pestilentes con las que había entrado en contacto. Orina de zorrillo, el confesionario cuando LeShawna le encerrara en el final de la primera temporada luego de que Owen expulsara la magdalena laxante que era para Gwen de "Trent", los calcetines sudados del Chef Hatchet, los sandwiches de calzones de Harold, la caca de cerdo a la que fue disparada desde un cañón, el retrete de la quinta temporada, el aliento de Gwen luego de que ésta bebiera jugo de fruta en polvo disuelto en agua de retrete, la comida para perro que Owen comió... nada era comparable al hedor de excremento, orina, comida podrida y algo que no pudo reconocer.
Llegó a la cama (o lo que parecía una) y, al tratar de trepar, encontró algo parecido a unas esposas. De un lado, una de las patas de la cama. Pero del otro, sintió algo tibio que se agitó...
Ese algo gruñó, mientras que se agitaba frenéticamente al menor contacto con la oriental. Ésta llegó a la irrevocable conclusión de que encontró a Cody.
-Calmate un momento, nerd -chistó Heather, al tiempo que le sacaba la mordaza de la boca-. Voy a sacarte de aquí...
-He... He... Heather... -tartamudeó el cautivo, mientras élla trató de usar de nuevo el pasador como ganzúa- Sierra está...
-Armada, lo se tonto -se quejó mientras levantó (no sin soltar un leve quejido) la pierna derecha-. En cuanto te libere, nos largamos.
-Mi error fue confiar en tí. Todos confiamos en tí, hasta que arruinaste a todos cuantos tenían algo contigo -en ese momento, sonó el móvil de Sierra. La morena enfundó su arma y se encontró con un mensaje de voz-.
El número del remitente era nada menos que el de la casa en que había vivido hasta hace poco. Ligeramente ansiosa, reprodujo el mismo.
-Sierra... he cometido demasiados errores contigo.
"De verdad te odié sin más razón que el parecido extremo con tu padre, con ese miserable ebrio y jactancioso idiota. Y no puedo esperar para decirtelo cara a cara".
De verdad me das asco.
El día que tu padre murió... le dije a ese desgraciado que habías muerto, que lo último que viste fue a un idiota que te destrozó la cara con una escopeta.
Quise convertirte en una versión mejorada de mí, y lo único que he logrado contigo han sido fracasos. Decidiste no graduarte, te enamoraste de la sombra de un chico que realmente era bueno y al que mentiste, casi matas a Chris y al otro... ¡Diario me llegan cartas de todo el país con amenazas de muerte! ¡Mi correo está siempre saturado de los mismos mensajes que me reclaman el haberte dado a luz!
Suerte con tu vida, pequeña bastarda. Nunca. Quiero. Volver a verte. En la mía.
De repente, tuvo un pequeño acceso a su memoria del día en el que audicionó para Drama Total. Su madre había salido de compras esa mañana de Abril, y su habitación, tapizada con fotografías de Chris McLean y algunos bocetos de un pequeño proyecto de cómic, era (a su juicio) un perfecto sitio.
Aunque el requisito del video solicitado era una duración máxima de un minuto, le había costado más de ese tiempo hablar de sus cualidades y fortalezas para el reality. Trabajó tanto en un busto de mimbre mientras grababa, que el video alcanzó cinco minutos de duración. Razón suficiente para que no la contemplasen para Isla del Drama.
Cuando días después recibió la negativa, su madre la impulsó para iniciar el primer blog, y tanto Juliet como Jani le apoyaron como era posible. Diseño del sitio, cobertura, fichas... tanto como le fuera posible. El resultado no pudo ser mejor, pues el sitio se había viralizado tanto que colapsó, ocasionando que, con molestia, su madre le pagara un servidor más potente y un sitio mucho más grande para la siguiente temporada.
La mirada de Sierra, perdida en su memoria, recobró un demencial interés en quien declaró su mortal enemiga. Todo un plan de vida desbaratado... y ni el consuelo de saber que Gwen le quiso por un tiempo le quedaba.
La mala suerte quiso que la morena se distrajera un segundo hacia la puerta. Olvidó notar el pestilente aroma de la habitación. Recordaba que Heather había logrado abrir la cerradura y la puerta, pero ¿A donde había ido?
Esa distracción bastó para que Gwen saltara sobre la morena, derribandole y dando al suelo de un golpe que hizo añicos la ferula que llevaba.
Ambas realizaban un feroz intercambio de golpes, mientras el suelo se empezaba a llenar con algunos mechones de cabello y sangre de ambas. Para Gwen, no solo las experiencias pasadas (las peleas con Milo Kauffman, las sesiones con Courtney y Zoey durante Drama Total Todos Estrellas, los cursos tomados de un amigo de su padre) le dieron problemas a Sierra, sino que una furia negra aguzaba sus sentidos. La morena, por su lado, no se quedaba atrás. No era tan rápida como su adversaria, pero ingenio no le faltaba para conectar un golpe certero a la mandíbula o una patada al abdomen, y su alcance era mayor
Mientras, Heather y Cody se escabulleron como pudieron, hasta que, accidentalmente, el castaño golpeó la puerta con una de las esposas que llevaba en el brazo izquierdo.
A causa de ello, Gwen se distrajo, al tiempo que Sierra desenfundó su arma y disparó.
Los segundos siguientes se le hicieron eternos a la ex-gótica. Cayendo hacia atrás, sintió que una bala le perforaba el vientre, por debajo del estómago. Veía, como si fuese en camara lenta, a Sierra reincorporarse, con varias heridas distribuídas entre el cuerpo, los brazos y la cara. Al caer, Gwen vió como Heather y Cody se arrastraban patéticamente sobre el suelo, en un esfuerzo por huir.
Cody, pasmado ante lo que veía, al fin reaccionó desde el interior de su ser. La sorpresa inicial (causando que el efecto del sedante se le pasara) fue reemplazada por un enojo que nunca había sentido. Y, por un breve instante, se levantó y corrió hacia Sierra, mientras varios oficiales de policía entraban al departamento.
-¡NO! ¡CODY! -Alcanzó a gritar Heather, sin que ella o los oficiales pudieran hacer nada.
Lo último que logró ver Sierra, fue a Cody, con la mirada desencajada, tomandola por el cuello, y éste empezó a azotar su cabeza contra el suelo.
-¡TE ODIO, SIERRA! ¡NO... DIGAS... NI UNA... PALABRA! -vociferó mientras golpeaba el suelo con la cabeza de Sierra. Ésta tomó su arma y disparó sin rumbo aparente.
Mother always said "my son... do the noble things..."
La pregunta en sí es... ¿Amar es algo noble que amerite torturar a una persona con la que se está obsesionado?
Hay algo con lo de la Historia del acosador que, al parecer, me tomé una licencia sin saberlo hasta que me percaté de ello sobre la marcha. Sabemos que Caleb insulta y violenta (en más de una forma) al objeto de su podrida pasión. Sabemos que ella llega a un punto de quiebre, pero... ¿Como es que Caleb muere?
No lo dejan muy explicado, y Juliet (la parte final de dicha historia) no es de gran ayuda. Menciona algo de beber un veneno, al más puro estilo de Romeo y Julieta... aunque en una oscura versión, y una aún más oscura metáfora. Aquí es donde entra la licencia tomada. Dos fuerzas antaño antagónicas frente a una interpretación que, más allá de lo mencionado hace tiempo, terminó siendo un peligro para sí misma y quoenes rodeaban su entorno íntimo. Algo llevado de lo metafórico a lo literal con un dejo de brutalidad.
De nuevo, hubo un cambio de título de úlima hora. Entre Deathaura (pieza deThe days of grays y, por tanto, del mismo disco que Juliet) y Don't... me decanté, oficialmente, por la segunda. Ok, Deathaura tiene un poco de insinuación, pero decidí irme por la conclusión más obvia, sumando el hecho de compartir con Shamandalie (Reckoning Night, 2004) la peculiaridad de ser un título compuesto (Death y aura; juntos significarían algo como Aura mortal, mientras que Shamandalie procede de Shame and a lie, vergüenza y una mentira).
Y, viene siendo la hora de responder las reviews acumuladas *Suenan las tan sabidas fanfarrias* Pasante... te ganaste tus vacaciones en San Diego...
Sobre Luna llena... hum... no hay nada.
Sobre el inntermedio que fue Testamento... sin nada.
Sobre Reconociendo la noche:
ScaleneCandy, si. El fandom está un poco muy muerto. Y aquí seguimos, con promesas de una nueva temporada con el dueño de unos varoniles zapatos de cuero talla 36, sonrisa de c$10.000.000 y actitud laxa.
Sobre las muertes de Juliet y Milo, me fuí a los extremos. Una muerte inmerecida sin pena ni gloria... contra un descenso brutal con más honra que la merecida. Digamos que ambas fueron una suerte de ensayo.
Por último, les informo que he estado ocupado, bastante, en el fandom de The Loud House, con un proyecto igual de ambicioso. Deportación. donde sueñan los chicos con diez hermanas.
Si les gustó, dejen review. Si no les gustó o tienen algo que objetar, dejen review. Si lo que desean es que una tortuga me muerda los bizcochos por c$30 dls., dejen review.
Con afecto, Sam the stormbringer.
