Todos los personajes aquí mostrados, son propiedad de sus distintos dueños.
Al terminar ese día, todo transcurría normalmente, y nadie sospechaba que dos de sus amigos habían sido secuestrados.
-Hola Asuna- Saludaba konoka al ver a su compañera de cuarto, sin embargo se preguntaba dónde estaba aquel niño maestro, la miro detenidamente y no quiso preguntar, ya que ella sentía, que aquella joven se molestaría, así sin más, y por el cansancio de la actividad de ese día, se fue a dormir, sin darse cuenta que su compañera se había ido en la oscuridad de la noche.
-Asuna- se preguntaba Chisame al ver en la calle, a aquella chica, ya que había solo ido a comprar una soda de la máquina, sin embargo su rostro era serio, algo que hizo que la joven no se acercara – Y Negi?- se preguntaba por el niño, que anteriormente les había dicho que no la dejaran sola por el ataque sufrido en el mundo mágico, en ese momento un movimiento en los arbusto la asusto, hacienda que perdiera de vista a la chica –A donde se fue?- pregunto al verse sola en el lugar.
-Están listos-la chica de coletas ya se encontraba en la oscuridad de un callejón, de entre la oscuridad de aquel sitio, se asomaban unos niños.
-Si mi señora- decían con obediencia, -la colocación de la barrera esta lista, el Exorcista no se dio cuenta de nuestra presencia- su delicada e infantil figura se distorsionaba, hacienda entre ver un gran monstruo.
-Muy bien, es hora de el movimiento- En el momento aquella mujer tornaba su apariencia normal, mientras no dejaba atrás la piel gris, en ese momento una gran explosión se vio a lo lejos, en el edificio principal de la escuela.
-que fue ese sonido- Los maestros ya estaban alerta, ya que habían mantenido guardia durante todo el día.
-Una explosión en el edificio principal- Una mujer confirmaba la sospecha de los maestros- Sera un ataque- se preguntaban al dirigirse al lugar, mientras otros tantos estaban en los dormitorios tratando de evacuar a los alumnos.
Repentinamente en otro edificio una gran explosión se escuchó nuevamente, los exorcistas quienes habían llegado primero al lugar, en su camino se habían encontrado con la joven ninja y la espadachín.
-Exorcistas-san- La ninja y la espadachín venían ya preparadas para la acción, juntándose con los demás que se dirigían a la segunda explosión, Lavi, Lenalee se separaron en el camino, tomando rumbo hacia la primera –Creen que sean los akumas degozaru-Preguntaba la chica con duda a los demás chicos.
-Y Negi-san y las demás chicas-preguntaba Miranda: quien estaba siendo cargada por Allen, al ver que solo estaban ellas.
-No hemos podido contactar a Negi, desde la mañana-decía con preocupación Setsuna, al recordar que solo en esa tarde lo había visto, y que misteriosamente sus tarjetas paction no habían funcionado como comunicador.
-Les paso algo-preguntaba el chico de cicatriz extrañado, al ver el rostro de aquellas mujeres, al parecer se sentían culpables de no haber notado algo, esa tarde, que habían estado ocupadas con el evento deportivo, y las pocas veces que los habían visto, se distraían y desaparecían.
Ya casi llegando al lugar, se podían ver las grandes llamaradas que se encontraban –Bravo llegaron- Una mujer se acercaba con ellos al verlos ahí parados, se colocaban en guardia, al ver que su piel se tornaba gris.
-Noah- decía Setsuna al ver a la mujer, esta solo sonreía dejando relucir su Mirada penetrante, repentinamente fueron rodeadas por un ejército de akumas –Tch!- reaccionaba la chica al saber que sus poderes solo cortarían aquellas cosas, mas no los mataría.
Mientras tanto en el lugar de la primera explosión, llegaba Lenalee y Lavi, encontrándose con Ku Fei, y Mana, también estaban en la misma situación, en ese caso, eran los gemelos Noah los que aparecían.
En ese momento luchas en diferentes lugares se llevaban a cabo, la escuela había sido completamente sitiada, para que nadie entrara, ni saliera, muchos de los jóvenes que se encontraban el sitio, fueron puestos en un lugar seguro, con una barrera mágica, y dormidos para que no se dieran cuenta, lo único que beneficiaba que hubiera menos gente, es que era un día festivo y muchos habían salido fuera del campus.
-Esto es serio- Decía Takamichi, al verse rodeado por más demonios, que solo observaban detenidamente sin atacar, junto a él estaban más maestros, que aún no entendían la situación –Porque solo que quedan ahí-preguntaba al no ver movimiento, los demás decanos habían ido a evacuar a los demás, sin embargo la mayoría habían sido rodeados.
-El conde-tama, no quiere que se unan aun a la diversión- una sombrilla decía con alegría, mientras aparecía de entre todos esos demonios, una niña jugaba con él, respondiendo a la pregunta del maestro de gafas.
-th th th- la chiquilla tornaba su piel gris, mientras negaba con la cabeza con diversión –Para sus amigos y ustedes hay algo especial –decía con alegría, mientras daba a entender que los demás estaban en la misma situación.
-que es lo que quieres decir-Otros de los maestros reaccionaba, ante la negación de aquella joven, atacándolo repentinamente con una de sus extraños conos, había colocado un escudo pero había sido roto con facilidad.
-que grosero- decía la joven mientras refunfuñaba, los demás solo la veían con enojo, ya que estaban rodeados –Bueno, creo que les diré algo –la chiquilla decía con entusiasmo, pero fue interrumpida por una niña que aparecía detrás de ella.
-Vaya, vaya, interrumpiendo mi sueño- Una niña de largos cabellos rubios aparecía, con un signo de enojo –Así que ustedes son los noah – decía con una sonrisa, al ver que su magia no hacia efecto – Yo la más poderosa de los magos, no puede ser ignorada- sus ataque se tornaban más agresivos, la jovencita enemiga solo sonreía al ver la frustración de su enemigo.
-Jajaja…diviérteme mas- decía la chiquilla mientras esquivaba arriba de aquel hablador paraguas, la otra niña solo esquivaba aquellos coloridos conos, mientras los maestros al ver la distracción, trataban de escapar –tc tc, no hagan eso queridos invitados- la niña a pesar de su evidente diversión, no había descuidado su principal labor.
-vaya, vaya- Un hombre de imponente figura aparecía, a lo lejos –creo que llegue en buen momento- iba a dirigirse al lugar cuando fue detenido por un extraño campo de fuerza –pff ese gordinflón, en serio que me sorprende – Se paró en seco al ver que detrás de el aparecían tres figuras – Hola- saludaba con despreocupación mientras esquivaba unos ataques –tan cálida como siempre mercenaria-
-Cállate, en verdad no tienes por qué estar aquí- la chica se enojaba ante aquel comentario.
-Y vergil- preguntaba la otra chica ignorando por complete la situación que sucedía a su alrededor, el hombre solo encogió los hombros en manera de no saber, esta solo sonrió.
-Que te trae por aquí Dante- el joven con capucha, preguntaba, al dejar entrever su rostro dudoso, y algo molesto.
-Solo pensé que ocupaban ayuda- decía despreocupado, el hombre de imponente gabardina roja, sacando su gran espada, y sonriendo en dirección del campus que se encontraba frente de el –Solo que el Viejo panda, me contacto, para que le ayudase- todos sonrieron ante tal afirmación.
-pues es hora de entrar, supongo- La joven despreocupada, solo se Adelantó al hombre –Allen- pregunto al chico que se quedaba detrás de él, este solo toco su frente y se alzaron unos cristales.
-Es hora de empezar- se adentraban a aquellos grandes cristales que desaparecen en la oscuridad de la noche.
Mientras tanto el joven maestro volvía en sí, -Donde estoy- se preguntaba al tomarse de la cabeza- ASUNA-SAN-gritaba con preocupación al recordar lo que había sucedido, al observar bien su alrededor, estaba en un cuarto completamente estrellado –Donde estoy- se preguntaba mientras se acercaba a una de las puertas.
-Ya despertaste chico- aparecía el joven que anteriormente se habían topado, a lo cual el joven de inmediato reacciono poniéndose en guardia –mph-sonrió el hombre sin tomarle importancia, mientras de sus bolsillos sacaba un cigarrillo –pff, sabes antes era muy difícil conseguir esto- observaba aquel cigarrillo, mientras expulsaba su humo con cierta galanura.
-Sabes, eso te hace daño- el chiquillo comentaba, para sonrisa de aquel hombre, que lo apagaba al ver el rostro del niño –y Asuna-san- preguntaba, aun sin bajar su guardia.
-Hablas de la joven marioneta- preguntaba al observarlo, sonriendo al ver la reacción de enojo de aquel chico- bueno te contare una historia- decía para sorpresa de este, -siéntate, que es larga- aparecía detrás del chico, para sorpresa de este, sentándose atrás de él, perdiendo por complete su galanura, -ándale ven- señalaba el piso, aquel niño solamente se sentó en dureza, mientras mantenia su distancia – HACE MUCHO TIEMPO….
Las chicas del 3A se habían escapado gracias al artefacto de una de ellas, que los hacia desaparecer –Que estará sucediendo- se preguntaba Chisame, al ver a lo lejos a los maestros rodeado, y a Evangeline peleando con la otra niña.
-Negi-sensei- Nodoka estaba preocupada, pues no lo había visto desde esa tarde, todas estaban tomadas de las manos, y trataban de dirigirse al árbol del mundo, al gran sótano que se encontraba al fondo.
-Vaya, vaya, señoritas, es malo escabullirse por ahí- un hombre aparecía de la nada, las chicas solo se quedaron en silencio, no pensaron que se dirigiera a ellas, ya que la carta pactio aún estaba activada –NO ME IGNOREN- decía mientras de su enojo emanaba una extraña aura que hacía que la carta perdiera su poder, todas no sabía que pasaba, su magia no funcionaba. –Así esta mejor- el hombre reponía su compostura, creo que ustedes no deberían andar por ahí- decía con certeza mientras su piel se tornaba gris, todas las chicas recordaron aquello que se les había explicado, preguntándose si así era un noah.
-Que juguetes tan más interesante-otro hombre aparecía con un turbante en la frente, detrás de ellas, dirigiéndose a los extraños artefactos que simultáneamente habían activado –Cartas pactio- comentaba para sorpresa de todas, en ese momento iba a tocar a una de ellas cuando esquivo un ataque.
-No deberían atacar a mis estudiantes – dos niños aparecían, uno de cabellos plateados y otro de cabellos negros, hacienda señas para que escaparan las jovencitas, quedándose ellos atrás.
Muy bien hasta ahí queda el fic, espero que les haya gustado, si tienen alguna duda o comentario me avisan.
Gracias
