Lo primero, primerísimo… ¡!MUCHISIMAS GRACIAS POR TODOS LOS COMENTARIOS!. No sabéis lo que me animáis y como alimentáis a la "Musa" que me inspira jejejejeje. Juro y prometo, que cuando termine la historia o daré las gracias uno por uno y personalmente, ¡por que sois unos amores!.

Os dejó nuevo capi, espero que mas larguito que los otros, ya que me habéis dicho que son un poco cortos. Pues en este pasan bastantes cositas y da pie a imaginar lo que se avecina en el siguiente capi. Espero de todo corazón que os guste. Muchísimos besos!

Capítulo 9:

Chichi:

Miraba casi sin pestañear e hipnotizada, a la delgada aguja que se encargaba de contar los segundos del reloj que había colgado en la pared.

-Las seis de la mañana. – Dije para mí misma en voz baja.

Aquel día nos es que hubiera madrugado, simplemente es que no había dormido. Y ahí estaba yo, sorbiendo de mi taza favorita un espeso y cargado café sin apartar los ojos del reloj.

La noche anterior fue imposible conciliar el sueño, los remordimientos me lo impedían. Ni siquiera quise dormir en la misma cama con Yancha, así que dormí en el sofá.

Esa misma noche, a las tres de la mañana, Yancha entró en casa después de su turno de trabajo en la comisaria. Y evidentemente me vio en el sofá. Pero yo disimule haciéndome la dormida cuando él se acercó y me zarandeo ligeramente del hombro para que despertase y me fuera a la cama. Al no obtener respuesta, me dejó que siguiera en el sofá y me tapo con una manta para no pasar frio. Cuando por fin sentí que Yancha se había marchado a la que era nuestra habitación, abrí los ojos y seguí dándole vueltas a lo ocurrido con Goku. Solo quería que amaneciese para poder ir a trabajar y así esquivar a Yancha todo el día….al menos, hasta que dejara de sentirme tan culpable y tener el valor de mirarle a los ojos.

Volví a sorber de mi taza aquel cargado y negro café, cuando al subir el brazo me dio un tirón en las cervicales. Seguramente como consecuencia de no descansar en toda la noche y permanecer en la misma postura sobre el sofá durante horas.

-Ayyyyyyyyy….- Exclame en voz baja y con dolor sobándome las cervicales. – Como me vendrían de bien, los masajes para las contracturas que da Goku…..- Dije pensando en Goku y fantaseando con él, casi sin darme cuenta. -No, no….NO, GOKU NO. ¿Qué estoy haciendo? tengo que dejar de pensar en él, él…él es la tentación…está mal. No está bien, yo tengo novio y además, mi vida es muy complicada. Goku es mi jefe, su familia es muy importante y conocida….Pero…me siento muy atraída por él. Lo que pasó ayer más que una tristeza debería de ser una alegría, ya que pude sentir deseo y pasión por alguien, me sentí mujer por primera vez después de aquello….Pero esa no es la manera definitivamente NO ESTÁ BIEN. – Pensé mientras negaba con la cabeza notoriamente.

-AHHHHHHHHAAAHHHHHHGGG- Sentí de repente un bostezo a mi espalda. -¿Ya estas despierta?, ¿no es muy temprano aun?, ¿acaso no entras a trabajar a las nueve? El Gimnasio Saiya está solo a dos manzanas de aquí. Puedes ir andando, no tienes que madrugar tanto… – Decía Yancha tras de mí, mientras se restregaba los ojos para desperezarse y me volvía loca con su asedio de preguntas.

-Hola cariño, buenos días. – Le salude nerviosa girándome rápido, pero sin atreverme a mirarle a la cara por la culpabilidad y vergüenza. -No tenía sueño, ayer estuve hasta tarde limpiando el apartamento y acabe rendida en el sofá. Me he despertado pronto. Pero tú….tu sí que has madrugado. Pensé que estarías durmiendo, ayer deberías de llegar a casa de madrugada ¿verdad?. –Le dije a Yancha haciéndome la disimulada, como si no supiera a la hora que llegó a casa, mientras dándole la espalda fregaba la taza de café que había utilizado.

-Si llegué sobre las tres de la mañana más o menos y me extraño verte dormida en el sofá. Intente despertarte para que vinieras a la cama, pero estabas profunda….. tu y la limpieza, que le vamos a hacer. Sé que eres una maniática con eso, lo tengo asumido.- Decía Yancha bromeando.- He visto que había luz en la cocina y me he despertado. He venido también a por un vaso de leche caliente, para seguir durmiendo después. Aún es muy temprano.-Dijo Yancha, abriendo la nevera y sacando de ella una botella de cristal llena de leche.

-Está bien, sigue durmiendo y descansa. Yo seguiré en la cocina pensando en la cena de esta noche antes de ir a trabajar….se me olvido completamente que hoy es Noche Buena.- Pensé casi ahogándome de agobio por la situación que se avecinaba por la noche. No podía ni mirar a Yancha a la cara y encima esta noche cenaríamos los dos solos en paz y armonía Navideña…¡que panorama!.

-Cariño…..se me olvido decírtelo….uppsss… amor, perdona de verdad- Decía Yancha nervioso y lamentándose mientras sacaba su vaso de leche del microondas. – Es que verás, esta noche tengo otra vez guardia en la comisaria. Lo siento de verdad, pero nadie me ha cambiado la guardiaha sido imposible y no puedo hacer nada. – Dijo cabizbajo y apenado.

-Bueno…..no pasa nada, lo entiendo.- Dije aliviada por no cenar con Yancha pero un poco fastidiada de pasar la Noche Buena sola. No es que a mí me entusiasmara mucho la Navidad, pero odiaba que en una fecha así no tuviera ni un poco de compañía, como casi el resto de la gente. – Cenaré una ensalada y así mañana no tendré dolor de estómago provocado por una copiosa cena.- Dije sonriendo mientras bromeaba, para quitar hierro al asunto.

-Pero….¡Dios mío no te di la carta!. Que cabeza la mía, tantas guardias nocturnas acabaran conmigo y mi memoria. Espera….- Dijo Yancha, dándose una palmada en la frente mientras salía como un rayo de la cocina a alguna parte del apartamento. – Toma… - Dijo volviendo a entrar en la cocina y depositando una tarjeta en mi mano. – El cartero la dejo ayer en el buzón…..la he leído porque venía abierta. – Dijo Yancha sonriendo, esperando pacientemente que yo leyera la carta. Y así hice un poco desconfiada y desconcertada.

"Con motivo de la celebración anual por la cena de Noche Buena, usted y su acompañante están oficialmente invitados a la ceremonia que organiza la familia Saiya para conmemorar tal acontecimiento. Será en la residencia de la familia, el día 24 de Diciembre a las 9 p.m. El anfitrión Don Vegeta, ruega la asistencia de todos sus invitados. Gracias

Posdata: Obligatorio ir vestido de etiqueta"

-No, no, no, no…..no, no, no, no- Dije negando con la cabeza en repetidas ocasiones y con los ojos abiertos como platos por la impresión. No me podía creer lo que acababa de leer…yo invitada a esa cena, la cena de la que me habló Goku, hace dos semanas…..la cena de su familia. – Esto tiene que ser un error…el cartero se ha equivocado- Dije muy impresionada, cuando Yancha hizo un gesto con la mano para que le diese la vuelta a la carta y leyera el reverso.

"A la a tención de la Señorita Chichí Mao"

-Ahhh sí, soy yo, va dirigida a mi…..Esto tiene que ser una broma.- Dije finalmente desconfiada.

-Lástima que yo no pueda asistir por la guardia en la comisaria….¿te imaginas la de gente importante que tiene que ir a esa cena?, ¿no es increíble?- Dijo Yancha emocionado.

-Pues yo no pienso ir….prefiero cenar sola esta noche con una sopa de sobre.- Dije de brazos cruzados, ante la atónita mirada de Yancha.

-Pero…..cariño ¿Qué estás diciendo?, ¿acaso no sabes lo genial que es que te hayan invitado y la suerte que tienes?. Millones de personas lo darían todo, por poder ir a esa cena….¿cómo que no vas a asistir?- Decía Yancha incrédulo y boquiabierto.

-Me da igual la gente. Yo no pienso ir, tengo mis razones y punto. Además que disparate, no sé qué pinto yo en esa cena. – Dije sentándome de nuevo en el taburete de la cocina para reponerme de la impresión.

-Pero….. ¿y si te despiden del trabajo por no ir?- Me preguntó Yancha inquieto.

-Me da igual, no le temo a las consecuencias….no me pueden obligar. No sé por qué me han invitado. Yo no soy famosa, ni importante, ni nadie de esa familia….Por otro lado, no tengo constancia de que hayan invitado a ninguno de los demás compañeros y profesores del gimnasio….todo es muy raro. Cuando vea a Goku, hablaré muy seriamente con el.- Dije molesta y recelosa.

Goku:

Estaba tumbado sobe la cama de mi habitación y no podía dejar de pensar en ella….Chichí.

-¿Qué fue lo que nos pasó ayer?...-Pensaba una y otra vez sin encontrar explicación.

Recordaba su pequeño y frágil cuerpo estremecerse contra el mío, el olor de su cabello, su boca, su suave lengua….y la fogosidad de su ser.

Estaba emocionado, prácticamente era la primera vez que besaba a una chica ya que mis primeros besos y lo demás que le sigue a los besos….estaban muy borrosos en mi cabeza. Por más esfuerzo que hiciera, no lo recordaba. Nunca pensé detenidamente en el tema y en ese momento, aquello vino a mi cabeza. Me entristeció un poco que aquella primera experiencia, fuera con una chica desconocida que ni siquiera recordaba. Según me contó mi primo Vegeta, era una "profesional del amor" que Raditz y el contrataron para demostrar mi hombría. La verdad es que de esa noche de hacía ya dos años en la que desperté en un callejón en tan mal estado y no recordando nada, era para olvidar y mejor dejarlo así.

El besar a Chichí fue tan increíble, tanto que parecía que la había besado antes. Al pensar en aquella escena en el gimnasio una y otra vez, sentía un cosquilleo en el estómago que me subía hasta el pecho provocándome un acelerado latir del corazón.

Pero no fue solo el beso, fue la pelea, la emoción del momento y que además esa chica fuera Chichí. La verdad es que aun decepcionado por la brusquedad de romper aquel momento tan caliente, agradecí que Chichi cortara aquello y se fuera de allí en ese instante. Tenía miedo de cómo pudiese acabar aquello….estaba tan nervioso y excitado que temía hacerle daño a Chichi, con algún comportamiento irracional que no pudiese controlar. No sabía canalizar lo que se estaba despertando dentro de mí.

-Pero….¿por qué se fue de esa manera tan de repente?...¿y llorando?...o Dios mío, creo que si la ofendí o hice algo mal…Tengo que disculparme con ella-. Pensé inquieto y preocupado aun tumbado en la cama.- ¿Por qué hoy no puedo ir a trabajar?, no veré a Chichí entonces, hasta dentro de dos días ya que mañana es Navidad y no se trabaja. Que estúpida norma de mi familia el estar todo el día preparándose para la cena de esta noche-. Pensé indignado y malhumorado mientras me estiraba sobre la cama y colocaba mis brazos detrás de la cabeza.

-Goku….¿Goku?...¿Puedes venir a mi dormitorio un momento?- Escuche una voz sacándome de mis pensamientos al otro lado de la puerta de mi habitación. – Si ya voy- Dije vociferando y levantándome de la cama de un salto, reconociendo que era Bulma quien me llamaba.

-Entra, la puerta está abierta-Escuche decir, aun en el pasillo de la segunda planta, desde la habitación que compartían mi primo y Bulma

Gire el pomo y vi que Bulma estaba de espaldas con la espalda descubierta.

-¿Podrías subir la cremallera del vestido que luciré esta noche?. -Dijo Bulma, girando ligeramente su cabeza para mirarme con mirada rara y directa a los ojos sin girar su cuerpo del todo.

-Claro- Dije sin mucha importancia procediendo a subir su cremallera.

-Ten cuidado, no seas bruto…..podrías romperlo con tu fuerza…. hazlo despacio- Dijo Bulma, cuando esta dio un saltito al notar que estaba subiéndole la cremallera de su vestido. -¿Te gusta?, lo llevare en la cena.- Dijo Bulma terminado de girarse, mientras colocaba sus manos en la cintura y las bajaba lentamente hacia sus caderas dejándolas ahí.

-Si….es bonito…supongo.- Dije sin mucha importancia girando sobre mi mismo para marcharme.

Me lo estaba probando para terminar de pensar con que complementos o joyas lo puedo acompañar. Pero…¿no crees que tiene mucho escote?- Dijo colocando las manos bajo sus pechos y caminando latamente hacia mí. - ¿A ti que te parece?, ¿debería de ponerme sostén?-Dijo finalmente a una distancia muy corta de mi cara, mientras me miraba haciendo un recorrido desde mis ojos a mis labios.

-No se….lo que mejor te parezca.- Dije sin importancia pero un poco nervioso por la proximidad de Bulma, que no me agradaba demasiado con ese comportamiento tan extraño.

-¡Bulma….Bulma!- Dijo a voces y haciendo una rápida aparición en la habitación mi primo Vegeta, que abrió la puerta casi de una patada haciendo que Bulma se separar rápidamente de mi. – Llevo buscándote por toda la casa desde hace una hora….¿se puede saber mujer estúpida donde te metes?-Dijo Vegeta mirando a Bulma muy sobresaltado.

- ¿No se te ha ocurrido mirar en nuestro dormitorio?. Estaba probándome el vestido que llevare esta noche. -Dijo Bulma mirando a su marido con el mismo gesto de hostilidad que él, girándose posteriormente para darle la espalda y quedar frente a un gran espejo.

- ¿Ese vestido?...¿acaso quieres que nuestros invitados piensen que eres una furcia?. Ponte algo con lo que no parezcas una zorra barata.-Dijo mi primo mirando a su mujer con repugnancia.

-Esto en un chanel carísimo….y el escote hasta el ombligo es tendencia- Dijo Bulma frente al espejo, hablándole al reflejo de Vegeta mientras se atusaba el cabello.

-He dicho…¡QUE TE PONGAS OTRA COSA!- Dijo Vegeta muy furioso, haciendo que yo casi me cayera al suelo por el susto. El era una persona mal humorada de por sí, pero solo Bulma lo hacía ponerse tan histérico.

-Está bien…."mi amo y señor"- Dijo Bulma sarcástica mirando a Vegeta con cara de odio.

-Y…. ¿tu?...¿qué haces aquí?- Dijo Vegeta mirándome y percatándose de mi presencia en la habitación.

-Pues…Bul…..- Estaba contestando a Vegeta, cuando Bulma se adelanto y me interrumpió.

-Está aquí, porque le dije que se llevara esas pesadas cajas al desván. Son cajas con ropa que ya no utilizo- Dijo Bulma señalando a una pila de cajas de cartón, que había amontonadas en la pared.

-¿A si?...Pues venga pedazo de vago, ¿qué haces que aun no lo has hecho?...no eres más que un flojo Kakarotto-Dijo mi primo mirándome de arriba abajo con cara de enfado.

-Sí, está bien…..¿son todas estas Bulma?- Pregunte agachándome para agarrar todas las cajas de una sentada.

Chichi:

Hacia dos horas que había llegado al gimnasio. Estaba en el interior del despecho de Goku, pero este aún no había llegado y eso me estaba molestando un poco.

-¿Acaso hoy no viene a trabajar?- Pensé resoplando indignada.

Salí del despacho y baje las escaleras para preguntarle a alguien si sabría el motivo de la ausencia de Goku.

-Quizás estará molesto conmigo por lo de ayer y hoy no querrá verme- Palidecí ante ese pensamiento, buscando que fuera otra la respuesta como que quizás se había puesto enfermo.

Buscando a alguien que supiera sobre el paradero del jefe, vi como una aparición fugaz al hermano de Goku, Raditz.

Yo nunca había hablado con Raditz, solamente aquella vez de hacía dos semanas cuando me presenté saludando y él me dejo de piedra sin contéstame el saludo. Solo lo vi un instante aquella vez, pero lo justo para no darme muy buenas vibraciones. Pero decidí acercarme antes de que abandonase el gimnasio para preguntarle por su hermano.

-Ho…hola. ¿Eres Raditz verdad?- Dije muy tímida a su espalda, dándole un pequeño toque a su hombro para que se girase. – Soy Chichí, la contable…..la chica que hace el trabajo que tú hacías antes.- Seguía diciendo tímida pero sonriendo.

-¡Hola Chichi!, ¿qué tal?. Dime preciosa, ¿para que soy bueno?- Dijo efusivo al verme, como si me conociese de toda la vida.

-Pues verás es que no sé si es porque se ha retrasado, pero Goku aún no ha venido a trabajar…..¿sabes algo?. – Dije con interés a su contestación.

-Sí, es que el día de noche buena, él no suele venir a trabajar. Toda la familia estamos inmersos en los preparativos de la cena de esta noche….Yo me he acercado un segundo al gimnasio por que olvide aquí las llaves de mi "porsche". Ahh por cierto, espero tu asistencia- Dijo Raditz haciendo un repaso de todo mí ser con sus ojos, mientras sonreía de forma libidinosa.

-¡¿Qué?!...Si, precisamente quería ver a Goku para hablar de eso. No me parece justo que me haya invitado a mí y no al resto de…..-Dije impresionada, sin esperarme que Raditz me sacara el tema de la invitación, cuando antes de que terminara la frase me interrumpió.

-No, Goku no te ha invitado…..he sido yo. Él no sabe nada de esto- Dijo dejándome totalmente petrificada.

-Pero….pero….pero, ¿por qué?- Dije tartamudeando de la impresión.

-Porque a esa cena, van todos los socios e inversores de la empresa familiar. Y como el gimnasio también es un negocio de la familia, pues tú al encargarte de la parte contable…..eres casi como un socio del negocio. Así que debes asistir…..con acompañante si quieres.- Dijo Raditz, dándome una explicación lógica a esa invitación.

-No, mi pareja no podrá asistir por motivos de trabajo….iría sola. Pero…..me…. mejor no. Es que….ni siquiera tengo un vestido largo de noche, como se pedía en la carta. – Dije tratando de excusar mi no asistencia.

- Eso no es problema. Creo….creo que a ti te sentaría de miedo un Armani rojo y largo, que vi en alguna revista de esas que colecciona la mujer de mi primo.-Dijo mirándome otra vez de la cabeza a los pies, muy despacio como si me estuviera haciendo una foto con los ojos.

-Pero….- Dije tratando de nuevo de excusarme, cuando Raditz me interrumpió.

- No hay peros que valgan. A las siete y media de la tarde un chofer se pasara por tu casa y te dejará el vestido adecuado para la cena. De paso, te llevara de camino a la Mansión. – Dijo dándose la vuelta sobre sí mismo, cuando a la lejos dijo. – No lo olvides el chofer pasara a por ti a las siete y media. –Dijo Raditz, saliendo por la puerta del gimnasio para desaparecer.

-Está bien….¡gracias!.- Dije sonriendo por último, dándome por vencida y aceptando ir a aquella cena de Noche Buena.

Goku:

Eran las siete de la tarde y una de las sirvientas de la casa, llamó a mi habitación para dejarme el smoking, planchado y listo solo para ponérmelo.

Como odiaba ese dichoso traje, era lo más incomodo del mundo y verme con él me hacía sentir ridículo.

Me vestí rápido y me mire al espejo con cara de pocos amigos.

-Con esto no puedo hacer una triple patada de judo.- Dije suspirando resignado.

Salí de mi habitación y baje por las escaleras hasta llegar a la planta baja, en donde estaba la cocina. Faltaban dos horas para que llegasen todos los invitados y ya había un gran "catering" de comida esperando a ser devorado.

-Ummmmmmmmm….vaya pinta tiene todo- Dije eufórico y casi salivando, cuando al estirar mi mano para agarrar un "canapé", una sirvienta me dio un fuerte manotazo en la mano.- ¡Ayyyyyyyyyy…eso ha dolido!-Dije enfurruñado mirando a la sirvienta.

- Usted vaya a otro sitio que aquí estamos trabajando. Además se va a manchar el traje estando aquí.- Dijo la sirvienta regañándome mientras me apuntaba con una cuchara de madera.

-Está bien.- Dije haciendo pucheros fingidos.- Pero….¿me podríais dar un poco de ponche de huevo?...venga, que hay que ser generosos que estamos en Noche Buena- Supliqué indignado al ver la indiferencia de la sirvienta.

Chichi:

A las siete y media en punto, el chofer de la familia Saiya pulsó el botón del edificio que correspondía a mi apartamento.

Conteste al interfono y le abrí para que pudiera acceder al interior de la vivienda. Subió hasta la puerta y un gracioso hombre mayor uniformado con gorro de chofer como en las películas, me entregó una gran caja de cartón.

-¿Quiere algo de beber mientras me visto y maquillo?- Le dije al chofer por cortesía, ya que estaría un gran rato esperándome.

- No se preocupe señorita, no es necesario, la esperare abajo en el coche.- Me dijo el Chofer sonriendo.

Pasada una hora, ya estaba lista del todo. El vestido que había elegido el hermano de Goku era precioso, desde luego estos ricos tenían buen gusto. Además había pensado en todo ya que la caja también había zapatos de tacón y bolso de mano perfectamente a juego con el vestido.

Como dijo el hermano de Goku, el vestido era un Armani en de tela de raso, con tirantes y escote en la espalda, largo hasta los pies y de color ojo burdeos. Un vestido precioso. También tenía una impresiónate raja en la falda, que hacía que cada vez que diera un paso, mi pierna derecha se quedara al descubierto. Solté mi cabello y lo dejé caer sobre mis hombros, tapando un poco el escote de la espalda. Por último y antes de salir de mi habitación, mire la caja en donde estaba el vestido y en ella había una nota que decía:

"Es un regalo, disfrútalo. Raditz"

-Vaya cariño, estas…..¡preciosa!, ¡pareces una diosa!- Dijo Yancha mirándome embobado, cuando salí de la habitación. –Lástima que no te pueda acompañar a la cena, pero en media hora ya tengo que estar en la comisaria.

- No pasa nada, lo entiendo es tu trabajo. -Dije aun sin atreverme del todo a mirar a Yancha a la cara.

- Como ya no nos veremos hasta mañana…que tengas feliz navidad.-Dijo Yancha un tanto melancólico.

- Feliz Navidad para ti también- .Dije intentando parecer cariñosa, sin mucho efecto.

Finalmente, dispuesta a abandonar mi apartamento, agarre una "pashmina" muy ancha para cubrir mis desnudos hombros y no pasar frio aquella gélida noche, cuando el teléfono de Yancha comenzó a sonar. Tras un buen rato al ver a Yancha inmóvil y no atender la llamada, me gire y le reproche desconfiada.

-¿No lo descuelgas para saber quién es?.- Dije confusa mientras el teléfono seguía sonando y Yancha le hacía caso omiso a este.

-No….no te preocupes cariño, es….de la comisaria….no será nada importante, los veré dentro de un rato.-Dijo Yancha, nervioso y raro al hablar.

-Está bien... Adiós cariño, que tengas buena noche en la comisaria. – Dije despidiéndome de Yancha, sin pasar por alto lo extraño que me pareció aquello del teléfono. ¿Acaso me estaba ocultando algo? Me pregunte.

Salí a la calle y vi el impresiónate coche que me estaba esperando. Nada menos que un Mercedes modelo Gullwing 2010, en color plateado.

-Señorita ¿me permite?.- Dijo muy educadamente el Chofer, abriendo la rara puerta del coche para que entrara en el.

En el interior del vehículo de camino a la residencia de la familia Saiya, empecé a tener miedo a lo que me pudiera a encontrar en aquella cena. No se aun por que acepte, quizás sería por no pasar sola la Noche Buena o porque allí estaría Goku. Necesitaba verle y hablar con él, explicarle que lo del día anterior fue un grave error y pedirle perdón. Pensaba tantas cosas que Goku pudiera imaginar de mí. Desde que yo era alguien que quería trepar en los negocios con malas artes, hasta que era una ninfómana o algo así. Me urgía hablar con él y explicarle….explicarle que no se por qué lo hice, que fue un impulso….un impulso que solo me ha pasado con él y….y que jamás se repetiría.

Estaba sumergida en mis pensamientos, cuando de repente el Chofer me hablo sacándome de ellos.

-Ya hemos llegado Señorita- Dijo el Chofer parando el vehículo enfrente de una enrome mansión muy lujosa, decorada con miles de adornos navideños ,muy caros y finos que resplandecían como estrellas creando un mágico eterno. Estaba totalmente alucinada y boquiabierta viendo la mansión desde el cristal del auto.

To be continued….