¡Hola a todos!
Disculpen por no haber actualizado en mucho tiempo. Surgieron muchas cosas y no encontraba el momento :(
Pasó tanto tiempo que ya ni recuerdo cómo se hacía esto xD
Ahora que estoy en vacaciones de verano, voy a poder actualizar más seguido, lo prometo :D
Cuéntenme que les pareció en los review, y si hay algo que les gustaría que pase en la historia. Realmente voy a estar contenta de leerlos :)
Nos leemos la próxima. Sp~
CAPÍTULO 9: MALENTENDIDOS
- ¿Alguien puede tomar mi orden por favor?
- Señorita, ¿podría atenderme?
Se quejaban los clientes en el café
- ¡Un momento! ¡Ya voy! – se disculpaba una pobre Ichigo, llevando cuatro bandejas juntas, intentando atender a todo el mundo.
Era un día inusual en donde cada vez entraba más gente al café, ya casi no quedaba lugar. Ichigo sentía que en cualquier momento explotaría por el exceso de trabajo.
- ¿Ichigo, qué estás haciendo? Los clientes se están quejando – dijo Ryou regañándola.
- ¡No puedo con todos, son demasiados! ¡Necesito ayuda! – lloriqueó Ichigo
- Deja de quejarte y tráeme más té – ordenó Mint
- ¿Qué? ¡¿Mint, por qué estás dando más trabajo en vez de ayudar?! – reprochó Ichigo
- Vamos gatita, deja de quejarte y ve a traernos algo dulce acá también – exigió Kisshu, que estaba sentado en la mesa de al lado con Saya.
- ¿QUÉ? ¿Qué significa esto?
- Kisshu-kun, tengo sed. ¡Dile que se apure! – dijo Saya con una voz sensual
- No te preocupes cariño, solo es una gata dominada. Obedecerá las órdenes de cualquiera – respondió Kisshu, marcando una expresión de superioridad.
Ichigo no podía más de la ira, se la estaba guardando todo este tiempo pero ya no aguantaba más.
- ¡ERES UN IDIOTA KISSHU! ¡TE ODIO! – gritó con mucha rabia.
Ichigo despertó, esa última frase la había gritado en voz alta. La había gritado tan fuerte que todos en la clase se quedaron pasmados.
Sí, Ichigo se había dormido en clase, y ahora estaba roja como un tomate.
…
La clase por fin había terminado. Ichigo, como castigo por haberse dormido en clase, había recibido tarea extra.
Toda la clase se preguntaba por qué había nombrado a Kisshu en sus sueños, y más aún, ¿por qué lo trataría como un idiota? ¿Acaso había pasado algo entre ellos?
Ichigo salió de clase rápido antes de que sus amigas la invadiesen con preguntas. Después de la visita de Kisshu en la noche anterior, no había podido pegar un ojo en lo que restaba de la noche, se había quedado pensando en lo sucedido.
Últimamente se sentía muy exhausta, como si no pudiera moverse libremente. Se sentía como si la limitaran y no pudiera hacer lo que realmente quería, y lo peor de todo es que quizás Kisshu tenía razón y ella se comportaba como un gato dominado. Ichigo estaba deprimida.
- ¡Ichigo, amor! ¿Qué haces aquí? Te estuve esperando a la salida del instituto, pero Miwa y Moe me dijeron que ya te habías ido.
- Aoyama-kun, ¿cómo me encontraste? – preguntó asombrada
- Supuse que estarías aquí, en el parque. ¿Sucede algo? ¿Por qué te fuiste tan rápido? – preguntó Aoyama algo preocupado
- A-Aoyama-kun... tenemos que hablar… - dijo Ichigo cabizbaja
- Sí amor, ¿qué sucede? – inquirió Aoyama con asombro
- Aoyama-kun, yo… te amo. Te amo más que a nadie, pero siento que no confías en mí, y me obligas a actuar de formas que van en contra de lo que siento – confesó Ichigo, temerosa de la reacción de su novio
- Ichigo… ¿esto es por lo de Kisshu?
- S-sí, yo… realmente siento que él cambió. Lo siento más maduro, ¡ya no es el mismo de hace 4 años!. Incluso tú y yo cambiamos. ¡¿Por qué no lo puedes ver así?!
- Pues no, discúlpame. Para mi sigue siendo un ser egoísta y malévolo. ¿No te das cuenta que solo estoy tratando de protegerte? ¡Maldita sea!
Aoyama estaba empezando a enojarse.
Era algo inusual ver a Aoyama enojado, siempre había sido un ser pacífico. Pero en estos cuatro años eso había cambiado un poco.
En todo ese tiempo, Ichigo pudo conocer ese lado de Aoyama. Un lado que la aterraba (quizás por el hecho de que le recordaba a Deep Blue). De cualquier forma, no pasaba tan seguido.
- Aoyama-kun… lo siento - pronunció Ichigo, casi al borde del llanto. Pero armándose de valor, prosiguió: – Gracias por preocuparte por mí, realmente lo aprecio. Pero… quiero confiar en mis sentimientos. – dijo decidida, mirándolo a los ojos - Si nunca hubiese creído en ellos, no me hubiese animado a confesar mi amor hacia ti. Creo que los alienígenas son seres maravillosos, y hay muchas cosas de ellos para conocer. ¡Son mucho más de lo que aparentan!. Aoyama-kun, quiero ser amiga de ellos, que nos llevemos bien y compartir grandes momentos. La guerra ya acabó hace tiempo – Ichigo estaba siendo lo más sincera que podía, deseaba mucho que su novio pudiera entenderla – Por eso… me gustaría que confíes en mí, y no te enojes. Si llegaras a tener razón y fuera todo un plan malévolo de ellos, estoy dispuesta a equivocarme – concluyó con una tranquilizadora sonrisa.
- Ichigo… - Aoyama se quedó boquiabierto, no esperaba que Ichigo dijera eso. Estaba muy enojado, no quería que ella estuviera al lado de ese odioso alienígena de pelo verde. No le importaba si era bueno o malo, no quería verlos juntos a como dé lugar - …¿entonces no te importa lo que tu novio piense? ¿te vas a ir con ese estúpido? – contestó Aoyama alzando la voz
Ichigo se asustó un poco por la brusquedad de Aoyama
-N-No, no estoy diciendo eso. Yo te amo Aoyama-kun, ¡solo quiero estar contigo! Pero quiero ser amiga de ellos también. ¿Podrías tratar de entenderme? – suplicó Ichigo
- No Ichigo, no te entiendo. No entiendo por qué quieres estar con él si me tienes a mí. Pero si es lo que quieres, entonces vete. Terminemos – respondió Aoyama amargamente
- ¿QUÉEE? ¿Aoyama-kun, qué estás diciendo? ¡Yo quiero estar contigo! ¡A ti es a quién amo! – dijo Ichigo llorando desesperadamente
- Pues tendrás que elegir, son ellos o yo
- ¿Por qué tiene que ser así? – Ichigo se quedó llorando en silencio unos minutos, intentando pensar en una solución. Odiaba que las cosas hayan terminado así, se sentía como una niña pidiéndole permiso a su padre para salir. ¡Un momento! ¡Eso era! ¿Por qué se tenía que sentir así? Ichigo se acababa de dar cuenta de eso en ese momento. Incluso se le vino a la cabeza la voz de Kisshu diciendo "gato dominado".
- Y bien Ichigo, ¿vas a responder? – preguntó Aoyama fríamente
- … A-Aoyama-kun… lo siento, voy a ser amiga de ellos – respondió
Se produjo un silencio incómodo entre los dos, Aoyama no podía creer que Ichigo se había decidido a ponerse del lado de ellos. Estaba seguro que si le tenía que hacer elegir entre estar con ellos o perderlo a él, lo elegiría a él. ¡No podía creer que había perdido!
Sin decir más nada, dio media vuelta y se marchó, conteniendo toda su rabia.
Ichigo cayó al suelo y lloró.
En el café estuvo callada todo el día, aún no estaba segura si realmente había hecho lo correcto, por eso, prefirió no hablar del tema.
Kisshu intentó acercarse y hablarle en varias ocasiones, quería preguntarle por el incidente del sueño que había ocurrido en la escuela, pero ella solo lo esquivó y siguió atendiendo a la clientela.
…
Finalizado el día en el trabajo, Ichigo volvió a su casa, tomó un baño y trató de relajarse pensando en otra cosa.
Cuando estaba por irse a dormir, recordó la tarea extra que le habían dejado por dormirse en clase. ¡Lo había olvidado completamente!
Se puso inmediatamente a hacerlo, a pesar de que estaba cansada, pero se dio cuenta que muchas de las cosas no las entendía, después de todo, nunca había sido muy buena en matemática. ¡Estaba perdida!
- ¡Hola gatita! ¿estás estudiando a estas horas de la noche? – preguntó Kisshu que acababa de teletransportarse al lado de donde ella estaba
- ¡Kisshu! ¿qué haces aquí? – preguntó Ichigo
- Ten – Kisshu extendió su mano y le dió una rosa – creo que a las chicas les gusta que les regalen cosas así – respondió mirando para el costado, un poco sonrojado
- ¿P-p-por qué me regalas esto? – preguntó Ichigo muy sorprendida y avergonzada
- No me malinterpretes, hoy noté que estabas mal en el café, y quería hacer algo para levantarte el ánimo – respondió con una cálida sonrisa
- Kish… gracias – dijo Ichigo casi por comenzar a llorar, había sido el único lindo gesto que había recibido en todo el día
- ¿Q-qué? ¿Por qué lloras? ¿Hice algo malo? Lo lamento mucho gatita, ¡por favor no llores! – suplicó Kisshu, odiaba ver a su amada llorar
- No Kish, no hiciste nada malo, perdón por llorar – respondió Ichigo secándose las lágrimas, y dándole una cálida sonrisa
Kisshu se sonrojó, pero trató de cambiar de tema antes de que no pueda contenerse y sus impulsos hagan que quiera besarla (xD)
- ¿Qué estabas haciendo gatita? ¿Matemática? – preguntó Kisshu al ver el escritorio de la chica
- Sí, el profesor me mandó tarea extra por dormirme en clase, y si no la hago va a matarme – lloriqueó Ichigo
- Eso se arregla fácil, puedo ir a matarlo ahora mismo y asunto arreglado. Ningún profesor idiota te hará sufrir – contestó Kisshu seriamente
Ichigo no pudo contenerse más y se empezó a reir. Le causaba gracia la seriedad con la que Kisshu había dicho eso. Kisshu casi que no entendía, pero se sentía bien de haberla hecho reír.
- No Kisshu, no puedes hacer eso. Solo tengo que terminar la tarea y ya
- ¿Quieres que te ayude? Soy bueno en matemática – contestó Kisshu orgulloso de sí mismo
- ¿Lo dices en serio? – dijo Ichigo asombrada y al mismo tiempo feliz, como si él hubiese caído del cielo para salvarla del monstruo de las matemáticas
- Claro – sonrió, contento de poder ayudarla
Ellos se quedaron un par de horas haciendo la tarea, la cual no llevó mucho tiempo ya que Kisshu realmente era bueno en matemática.
- ¡Siii, por fin terminamos! – festejó Ichigo mientras se estiraba – Gracias por todo Kish – le regaló una dulce sonrisa
- Por nada, linda – respondió provocando el sonrojo de la chica – me alegra que estés mejor, odio verte triste
Ichigo se sentía contenta, Kisshu podía ser muy molesto, pero a la vez muy amable y cariñoso. Estaba segura que no había visto ese lado de él antes (o aunque sea la parte amable). Se sintió feliz de que, por primera vez en todo el día, sintió que la pelea con Aoyama, había tenido su parte buena.
- Kish… - pronunció acercándose a él, y rodeándolo con los brazos, le dio un cálido abrazo – gracias~
Kisshu se sorprendió mucho, ¿Ichigo lo estaba abrazando? ¿realmente?. Él correspondió el abrazo, se sentía muy feliz, dudaba si era un sueño o era real. Pero decidió actuar y no pensar. Después de todo, si llegara a ser un sueño… era un lindo sueño.
