Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a la maravillosamente talentosa Sra. Stephenie Meyer, mis historias solo son para desahogar el impulso de lanzarme sobre Edward aunque este casado (lo siento Bella) C:
Summary: Cuando ya no te queda algo seguro a lo cual aferrarte, cuesta volver a creer en las personas, aunque vengan a ti con una sonrisa tímida y una mirada pura.
Pueden poner su playlist para este capítulo:
Dulce Locura - La Oreja de Van Goh
I`m with you - Avril Lavigne
Fantasmas del pasado
-¿Estás bien? Sé que es tonto preguntar pero no lo puedo evitar…
Me aclaré la garganta, aun no podía quitarme el tremendo nudo que tenía allí, era casi insoportable, pero debía hacerlo por él.
- ¿Qué si estoy bien? ¡Debería preguntarte eso a ti! ¿Estás bien después de todo esto? ¿Realmente bien? Quiero decir…
- Estoy bien, Bella. Si no los tuviera a todos ustedes, sería nada ¿recuerdas? Ahora dime, ¿estás bien?
- Lo estoy. Gracias por contarme, significa tanto que… que hayas sido tan sincero conmigo. ¡Te quiero Edward! Creo que me siento algo mareada pero aliviada… es extraño… -no sabía cómo expresar exactamente que me pasaba, pero estaba segura que necesitaba decirle cada vez que podía que lo quería, él estaba al mismo nivel que yo en entendimiento del dolor, un dolor precoz para ambos, tal vez yo lo había merecido, no estaba segura de nada, ÉL se había encargado de convencerme durante tantos años que era mi culpa todo lo que me hacía, que ya no sabía que creer, pero estaba convencida que Edward jamás mereció nada de eso, ningún vacío podría reemplazarse con el que deja una madre, ninguno, y ahora… entendía su forma de defenderse del mundo, de volverse hostil.
- Vamos a dormir, es demasiado tarde, Rose no se levantará hasta mañana y nuestros padres ya deben estar descansando. Mañana hablaremos de todo y de nada ¿ok? No me gusta verte estresada y menos triste. Recuerda que ya queda poco para los exámenes… Debes estar calmada. Descansar.
- Tienes razón, mañana será otro día.
Apenas y pude dormir sin sobresaltarme esa noche, Edward se quedó conmigo un rato hasta que me quedé dormida por un momento pero después sentí su ausencia y pegué el ojo por muy poco tiempo. Me sentía exhausta, pero los pensamientos abundantes que tenía hasta ese momento evitaban que por fin pudiese dormir por un tiempo prudente.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-T Q T.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Cuando abrí los ojos nuevamente eran apenas las 7 de la mañana, era sábado, nadie tenía que levantarse temprano ¿no?
Baje las escaleras hasta el living, pues oí unas voces discutiendo, la de tío Carlisle era clara, y la otra voz no sabía de quién era, pero estaba malgastada, cansada, como si hubiese estado gritando y ahora estuviese ronca. Era la voz de una mujer, eso sí lo podía identificar…
Bajé sin hacer mucho ruido, y no comprendía exactamente porque tenía una sensación extraña que me mareaba en la boca del estómago.
Era como si una fuerza extraña me llamase a ese lugar de la casa a pesar de tener el presentimiento de que no debía ni asomarme. Era aterrador, como presenciar una película de terror en cámara lenta. Ella estaba allí, podía reconocerla porque se parecía muchísimo a Edward, era Camile Elizabeth Masen, discutiendo con Carlisle. Si ella estaba muerta ¿porqué…?
Me sobresalté cuando me vio a los ojos, fue como si traspasase mi presencia con la mirada, todo aquel terror en mí se originó por esa mirada y abrí mis ojos en medio del terror de esa visión.
- ¡Shhhh! ¿Qué pasó? Soy yo, solo fue un sueño, todo está bien cariño.
Dios, mi corazón estaba en mi boca.
- ¡Edward! Yo… fue horrible, ella me miraba a mí, me comía con los ojos…
- ¿Ella? ¿De quién hablas?
- De tu madre, ella estaba allí, era ella, estoy segura… -temblé como cuando Billy Black estaba cerca con su aliento nauseabundo inundando mis fosas nasales.
- Hey, solo fue una pesadilla, tranquila. –Edward intentó calmarme, pero ¿cómo iba a hacerlo si esos ojos endemoniados estaban detrás de mi párpados? Estuvo un rato apretándome a su costado y luego frotó mi espalda despacio, logrando que dejase de temblar tan exageradamente. ¿cómo se teme a un sueño? ¿a un muerto?
- ¿Estás mejor? ¿te traigo agua? Creo que…
- No, espera, -lo apreté de nuevo a mi lado- solo quiero que no te vayas.
¿Cuándo me había vuelto tan dependiente de él? ¿Por qué? No tenía ninguna respuesta probable o razonable. Pero me sentía completa mientras estaba a mi lado, sin tanto que temer, por mí y por el mismo.
.
.
.
…... T Q T ...
- ¿Cómo es eso de que se encontraron con Billy? ¿les hizo daño? Mis pobres niños, tan indefensos y yo aquí feliz y tranquila. ¡Qué horrible madre soy! -se autorecriminaba entre sollozos, Esme.
- Tranquila amor, todo fue una mera coincidencia, Billy no los ha visto, sino estaríamos desesperados buscándoles ¿no crees? Es mejor que nos calmemos, todo se resolverá, ya he hablado con McArthy, él también está interesado en no dejar desprotegido a Edward, y va a brindarnos ayuda especializada. Tendremos un abogado mañana por la mañana aquí y nos dirá como conseguir la custodia de Bella, puede que no se haya comportado como un buen padre todo este tiempo con Edward, pero quiere recuperar el tiempo perdido, aunque no le apetece que Edward se entere… Prefiere mantenerlo alejado hasta que se sienta suficientemente dispuesto a darle una oportunidad para hablar -intervino Carlisle, no muy convencido de la respuesta de su hijo ante aquel ofrecimiento.
- ¿Crees que en algún momento Edward quiera hablar con él? Es muy obstinado, no me sorprendería que se haga el desentendido a propósito, y no creo que eso sería suficiente para juzgarle tampoco, su padre le ha hecho demasiado daño manteniéndose al margen de su vida… Yo no me sentiría en obligación de interceder por ese hombre.
- Claro que sí cariño, es solo que a veces uno se da cuenta de los errores demasiado tarde. Pero yo confío en que Edward va a ser capaz al menos de escucharle, aunque le tomará un tiempo, de eso si estoy seguro.
- Eso espero amor, eso espero.
.
.
.
…... T Q T...
Alguien había llegado a casa en la mañana. No alcancé a verle, pero supe que era un señor por el tono de voz grave que se oyó al saludar en la entrada.
Después de desayunar, tío Carlisle y Esme le recibieron corteses y aparentemente felices. Se fueron al estudio para hablar en privado mientras Rose, Edward y yo terminábamos de ver "Miss Spider" en la Tv.
Poco rato después intentaba que Edward me explicase cosas que aun no me quedaban exactamente claras para el examen de cálculo que tendría la semana siguiente...
Después Rose devoró mi tiempo.
- Bella, Bella, Bella. Be-lla. -repetí una y otra vez, con el fin de que lograse pronunciar lo que tanto anhelaba, aunque tampoco la forzaba demasiado, todavía no tenía ni dos años así que no es que pudiese llevarla muy lejos, aunque debo resaltar que Rose no era un bebé que se rindiese con facilidad. O que no aprendiese con rapidez, pero si le estaba costando un poquito pronunciar mí nombre.
- Ella definitivamente será la mejor estudiante… si le pone tanto empeño solo a hablar imagínate como será con lo demás…
- Si en eso estoy de acuerdo contigo Edward, Rose será la envidia de todos, será inteligente y preciosa.
- Digna hija de Esme. –asintió.
- Sí, es y será muy, muy hermosa.
- Pero no creo que te supere, tu sí que eres… -Edward detuvo su diatriba cuando iba a completar la frase ¿porqué de repente estaba ansiosa de oír lo que iba a decir de mí? Edward me veía algo asustado… ¿Por qué? ¿Sería algo demasiado revelador? ¿Se habría confundido de persona? Bueno, eso no tendría sentido, pero la forma en la que iba diciéndome todo lo que me decía no llevaba a otro sentido –aunque irracional- de halagarme con sus palabras. ¿Se habría arrepentido de decirme lo que sea que estaba pensando?
- ¡Hijos, a comer! –regresó el color a su rostro de Edward, había estado conteniendo la respiración al parecer… pero ¿porqué?
- Eh… creo que mamá nos llama. –asentí y llevé a Rose a lavarnos las manos, esto no me estaba gustando… ¿Desde cuándo Edward se ponía nervioso o temeroso al estar a mi lado? Algo estaba muy extraño… demasiado.
Almorzamos entre risas a pesar de que Edward parecía estar algo incómodo al principio, bueno, hablaríamos luego cuando estuviésemos solos, o al menos eso supuse.
Estaba nerviosa, no podía evitarlo, aunque con tanto problema aporreando a mi puerta, no sabía que ocasionaba tanto nerviosismo de mi parte, no tenía ningún sentido pero quería dejar de sentirme tan débil... tan vulnerable a su lado. Tal vez volvía a comportarme irracionalmente.
Rose se acostó un rato después de comer el almuerzo, era hora de su siesta.
Edward se disculpó después de la sobremesa, según él tenía que enviar algunos correos electrónicos a su escuela.
Intenté no pensar en que solo estaba dando excusas para no hablar conmigo, me refiero a que tampoco iba aponerme pesada e insistirle hasta que me dijera que es lo que estaba pasándole, pero no negaré que me daba muchísima curiosidad.
…...
Edward evitó durante todo el día acercarse a mi más de lo necesario.
Yo estaba confundida, pero Rose me quitó cualquier tontería que estaba rondando mi cabeza. Nos pusimos a jugar un rato hasta que inevitablemente se hizo de noche y me quedé dormida en su habitación. La rareza del comportamiento de Edward disminuyó pero el tema no entró jamás en coalisión con lo que sea que hablamos. Los días pasaron rápidamente...
.
.
.
- Bella, despierta cariño. Debes ir a dar tus exámenes con la mente despejada.
Entre desorientada y despierta abrí los ojos. Unos de color miel me dieron la bienvenida a otro día.
- Buenos días Esme. ¿Qué hora es?
- Las siete aún, te queda tiempo para el desayuno, Edward está con Rose esperándote abajo, debo salir solo diez minutos, luego te llevaré a la escuela.
- Gracias, voy a asearme.
Me metí en los servicios a darme un baño rápido y procuré no demorar mucho vistiéndome.
- Hola Bella, Rose quiere decirte algo. Antes que vayas a la escuela.
- Be…la, suete. –se me hinchó en corazón con tremenda velocidad que no me di cuenta que estaba abrazándola cuando Edward, aun la sostenía en sus brazos. Así que abrace a ambos.
Me sorprendí de lo rápido que había ido esa última semana. No entendía cómo es que todo el asunto de Billy Black había quedado prácticamente atrás, ya que no se había tratado en absoluto, al menos no delante de mí. Aunque si notaba que tío Carlisle estaba más tiempo presente en casa y yo no me opondría jamás, al fin de cuentas ni él ni su familia –que también era la mía- debía estar en peligro si él se acercaba, solo me llevaría a mí. Y yo no me resistiría por el bien de todos.
- Gracias bebé hermosa. Tu hermano es un excelente tutor, así que no tendré ningún problema.
Rose me sonrió y volvió a abrazarme.
- Te quelo, Bela. –mi corazón quería salir de mi pecho esta vez.
- Yo también, muchísimo, muchísimo, muchísimo. Nos vemos en el almuerzo, ¿está bien?
Ella asintió con expresión dubitativa.
- No demoraré mucho, ya verás.
Edward la dejó en su sillita de comer para poder abrazarme solo él.
- Sabes que estoy orgulloso de ti, ¿verdad?
- Cuando apruebe los…
- No me refiero a eso, sin que me digan algún número de calificación sé que eres una gran estudiante. Así que solo confía en ti misma y todo saldrá bien.
Sonreí al oír sus palabras de aliento, comparando con las pláticas casi vacías que habíamos tenido durante la última semana, estas palabras eran bastante más… adecuadas y expresivas.
- Gracias Edward.
- Te mereces esto y más, Bella. Ahora, la señorita Rosalie, necesita irse conmigo a planear una fiesta de cumpleaños, que ya no falta mucho.
- Es cierto… ¿Quiénes vendrán a casa? Tengo entendido que los Withlock, tienen un hijo pequeño al igual que los Cooper. Pero no sé si tienen algún otro familiar con niños pequeños de por medio…
- Pues con que vengan los familiares que la quieren, es más que suficiente. Los Copper tienen un niño que se desvive por jugar con Rose, y los Withlock pues no siempre están por aquí así que no importa mucho que digamos, en realidad.
Me dirigí a Rose para apretar un poquito su mejilla redonda, besé a Edward en la mejilla antes de salir con Esme a la escuela, estaba nerviosa pero contenta porque a decir verdad me apetecía demasiado continuar con mi vida sin temor a que alguien me rondase en la calle.
Estaba segura que pronto se acabarían mis temores, ya que mi familia estaba conmigo.
.
.
.
Llegué algo cansada de la escuela, había rendido tres exámenes, dos de los cuales habían estado sencillos. El tercero -química- me había tenido pataleando un poco pero estaba confiada en mis conocimientos.
Tío Carlisle estaba en casa, vi su auto estacionado fuera en cuanto llegué con tía Esme a casa.
- Bella, cariño, ¿puedes venir un segundo?
Era tío Carlisle el que me llamaba.
- Claro ¿está todo bien?
Me había llamado justo cuando estaba yendo a buscar algo a la cocina para refrescarme y noté que había un hombre con él en el estudio.
- Buenas tardes. -Saludé.
- Buenas tardes, jovencita. -estiró su mano- soy Jason Jenks, abogado de la familia. -la estreché con algo de titubeo.
Miré confundida... ¿abogado? ¿para que necesitaban un abogado?
- Bella, cariño, necesitamos que tomes asiento. -habló mi tío- Hay unas cosas que debemos contarte acerca del curso en que están avanzando las cosas con respecto a ... Billy Black. -me estremecí ligeramente. No deseaba malas noticias en absoluto. No quería oír nada referido a ese hombre jamás.
- Yo...
Tranquila, corazón. -tía Esme apareció detrás de mí- esto solo es un comunicado, no ha pasado nada realmente, solo debemos contarte cosas y preguntarte otras... Por ejemplo, ¿te molestaría si empezamos un proceso para adoptarte como hija nuestra?
Eso si que no me lo esperaba.
Su hija. ¿su hija? Con algo tan maravilloso no había dudas para mí de que Dios tarda a veces, pero llega.
¡Hola!
me demoré, no me odien.
Pero, primero gracias inmensas a las lectoras hermosas que se tomaron el tiempo de pasarse por este espacio que está dedicado a todas y cada una, y mandarle millones de besos y apapachos, las adoroooooooooooooooooo. Segundo también para darle un abrazo más que traumante (jajajajja) a mis chicas adoradas que me dejaron RR. Y darle la bienvenida también a las nuevas lectoras... sin ustedes también me sentiría perdida en un mundo sin luz...
Gracias nunca es suficiente pero hago el intento.
De verdad me gusta cuando me dicen que piensan o sienten con esta historia que un día loco surgió de la nada y ahora llena mi vida... ok, me puse sentimental... (me seco las lagrimitas que no pude evitar soltar)
Las amo nenas!
C:
Ale!
o/
Espero no demorar para el siguiente capi. Por lo que ven Billy aun no sale a la luz... y esperemos que siga sin salir. O mejor dicho sin lastimar a nadie y cumplir con sus macabros planes. ¿que creen que se viene?
