Hola a todos!! ya estoy aki de nuevo!! mil disculpas por tardame tanto, pero las vacaciones de semana santa llegaron y pos no pude hacer otra cosa que descansar y dormir jejeje me entienden no? Listo el cap desde ayer, que ironia!! juto el dia de mi cumpleaños lo termine jeje me sentia muy comprometida...
estonces... a leer!!
Capitulo 8. Renovando mi imagen.
-chicas, por favor! Que les pasa?! No están jugando como siempre!-les dije a mitad del segundo set.
Perdimos el primer set, y el segundo iba en las mismas sino nos poníamos las pilas a toda potencia. Había pedido el segundo tiempo muerto del segundo set. Acudimos a la zona libre próxima a los respectivos banquillos.
Aun seguía con la mala comunicación entre nosotras, y lo peor es que me había comprometido a ganar el torneo del estado, por lo menos. ¿Cómo iba a hacer tal cosa si mi equipo me quería tres metros bajo tierra?
-son muy buenas… -dijo Amaya son cansancio y jadeando.
-es verdad… todos mis saques los han respondido…-musito Nozomi, la mejor sacadora que tenia el equipo.
-si, son buenas, pero nosotras también lo somos! Todavía podemos alcanzarlas, si ganamos el segundo set nos iremos a un tercero!
-eso ya lo sabemos Hanade!-me grito Tomoko con mala cara, mientras se acomodaba los protectores en las rodillas y los codos.
-en lugar de andar buscando bronca conmigo, deberías de preocuparte por jugar bien Fujita!-le espete con enojo. Ni en estos momentos dejaba de ser tan insoportable.
-Yulia tiene razón, Tomoko… quieres ganar o no?
-claro que quiero ganar, Rinako!
-entonces solo juega tan bien como siempre lo haces en las practicas, o es que acaso están tan nerviosa que no puedes jugar bien? –le espete provocándola mostrando una sonrisa burlona.
-a quien estas diciendo nerviosa?! –me respondió dando un paso hacia mi de forma amenazante, pero yo no retrocedí.
-pues que otra excusa tienes?!
-ninguna! Te demostrare que soy tan buena rematadora como tu!
-eso quiero verlo!-le espete con violencia para luego hablarle a mis demás compañeras-bueno chica, es hora de jugar, quiero verlas moverse!
-eh… Hanade-san…
La vocecilla de Yukari Yamashita me hizo voltearme antes de dirigirnos todas a la cancha para reanular el partido. La note muy nerviosa y me preocupo.
-que pasa?
-eh… me toca sacar a mi…
-si, lo se… aun estas nerviosa?-recordé que ella no era buena sacando. Mayormente no lograba pasar el balón de la línea central y siempre se le quedaba en la red.
-un poco… -bajo la cabeza avergonzada-sabes que soy mala en los saques…
Me acerque a ella y apoye mis manos en sus hombros para tratar de confortarla y darle confianza.
-no te preocupes, si se te hace muy difícil sacar por arriba entonces ve a lo seguro, saca por abajo, de acuerdo?
-si…
-les diré a Rinako y a Nozomi que hagamos pantalla para cubrirte, tranquila lo harás bien!
Lo que temía era que las del equipo contrario se dieran cuenta de los nervios de Yukari, que afectaban mucho su rendimiento y no la dejaban jugar bien, y atacaran ese hueco que teníamos.
Eso era algo con lo que tenia que lidiar cuando tuve mis primeros partido. Me ponía tan nerviosa que volaba los balones al sacar o no podía controlar bien la fuerza con la que bloqueaba las jugabas, desperdiciando oportunidades valiosas. Poco a poco y con el paso del tiempo fui adquiriendo seguridad en mi modo de jugar.
El primer set lo perdimos 25-12 y en el segundo hasta ahora íbamos 15-10. Después de haber hecho la rotación, mi posición había quedado en la zona dos, un paso delante de la línea de ataque. Rinako y Nozomi seguían la posición tres y cuatro como delanteras. En la zona defensiva, se hallaban Tomoko y Amaya. Detrás de la línea de fondo, en la zona de saque y esperando por el silbatazo del primer arbitro, estaba Yukari lista para el servicio.
Gire un poco mi cabeza para sonreírle a Yukari antes de acercarme junto con las delanteras frente a la red y colocar las manos encima de la cabeza, haciendo la pantalla.
Escuche el silbatazo y observe como atravesaba el balón la red haciendo un globo en el aire para caer en la zona defensiva del equipo contrario, que contesto con facilidad. Inmediatamente después de la recepción, nos colocamos en nuestros lugares, para buscar la intercepción de los ataques del contrario al primer toque saltando junto a la red con los brazos alzados buscando devolver directamente el balón al campo del contrario, o en su defecto, estrecharle el campo de ataque para inducirlo a echar el balón fuera del terreno de juego.
Increíblemente el bloqueo causo que el balón saliera disparado al área de ataque del equipo enemigo, lo que lo convirtió en un punto para nosotras. Yukari continúo sacando, debido a que aun no habían roto su saque. A pesar de que los servicios con el balón por debajo de la cadera no son muy bien vistos en el volley ball a nivel preparatoria, no evitaba que fuera la manera más segura de no fallar al pasar la pelota.
Obligamos al equipo contrario a cometer errores no forzados al hacer el bloqueo con las tres delanteras, lo que nos dio la oportunidad de alcanzarlas en el marcador, pero al realizar el punto para superarlas, nos ganaron el saque. Cada vez que intentábamos alcanzarlas de nuevo, el rival hacia remates con fintas muy certeras en el área de defensiva, lo que nos tomaba desprevenidas, convirtiendo el segundo set en el mas parejo.
Peleamos continuamente para no permitir puntos tanto en la zona defensiva como en la zona de ataque, donde era su especialidad. Al final, dos puntos hechos por mí y por Tomoko cerca de la línea de fondo nos hizo ganar el segundo set.
Fuimos de menor a mayor y el equipo contrincante nos dejo crecer hasta acabar en el tercer set, concientes de la importancia de ganar el segundo juego.
-lo logramos!-escuche que gritaba Rinako.
-pudimos alcanzarlas!-le siguió Umiko.
-ahora ya sabemos donde esta el punto débil de su defensa!-les dije a mis compañeras de equipo en el tiempo muerto y después de haber cambiado de cancha-tenemos que atacar en las línea de fondo y en las líneas laterales.
-son débiles cerca de las líneas de división!-opino Amaya.
-exacto! Lo único que hay que hacer es dirigir todos los remates de ataque cerca de las líneas laterales-hable con firmeza, mientras veía como todas me ponían atención-yo me encargare de atacar en las líneas laterales y Tomoko me apoyara en la línea central para hacer fintas.
Como vi que ella no tenía ninguna objeción, proseguí.
-Nozomi, necesitamos que tus saques estén lo mas cerca posible de la línea de fondo, de acuerdo?-le hable a mi mejor sacadora.
-claro! Confía en mi!
-gracias linda!-le dije con cariño-muy bien chicas! Vamos a jugar y a ganar!
Nuestro equipo pudo construir una serie de buenos puntos gracias a los saques en el tercer set y definitivo, donde no sólo doblegamos la recepción del rival, sino que también anotamos varios puntos por esa vía, lo que ocasiono que cometieran muchos errores al definir.
Shohoku, en cambio, no fallaba: una contra la número quince que no pudo contestar un engaño de Umiko al cambiar el remate por una bolea en el último instante. La visita intento recuperarse con un bloqueo de tres delanteras, pero Amaya fue lo bastante inteligente para enviar recepciones altas.
Ya con los ánimos abajo y bastante agotadas, el equipo enemigo no lograba encontrar un hueco en nuestra defensa, que yo defendía con uñas y dientes, quedando el marcador estancado 21-17, hasta obtener un punto con un cañonazo mío en la esquina de la línea de fondo que nos devolvió el servicio.
Tomoko metió una gran bomba desde el saque, haciendo dos aces consecutivos, pero su tercer servicio fue bloqueado por ser muy flojo, obteniendo un punto en contra. Como única rematadora en el área defensiva, los últimos dos tantos fueron contraataques con mi firma personal.
Al regresar el saque a nuestra cancha, Yamashita recibió el balón, Rinako me acomodo la pelota cerca de la red al escuchar que la pedía con un fuerte "voy" para luego dar un saltar alto, aflojar el brazo y pegarle con fuerza al balón clavándola debajo de las piernas de la numero cinco, que no pudo hacer nada para contestarla.
El ultimo tanto y el que nos dio la victoria, fue de igual manera, pero el potente remate lo coloque en la línea lateral izquierda, que fue imposible de detener para la defensa contraria, cerrando el marcador 25-19. Y dándonos así el triunfo.
-ganamos el partido!-grite tan alto que muchos de los chicos de la practica de baloncesto me miraron con desconcierto al verme llena de euforia. Reconocí por ahí al capitán Miyagui y al defensa Mitsui. Solo los ignore.
-eso es genial Yulia-chan! –musito Ayako con igual entusiasmo con el abanico blanco en la mano vigilando los movimientos básicos de Sakuragi, que seguía en un rincón practicando los dribles.
-aun no me lo puedo creer, sabes?
-pues deberías, me han dicho que jugaste estupendamente bien!
-estuviste viendo el partido?-pregunte extrañaba. Se suponía que todos los alumnos estaban en clase a esa hora, al menos que se haya saltado alguna clase para vernos.
-yo no… pero si alguien mas…-dijo con una mirada cómplice.
-quien?-quise saber, solo por curiosidad.
-oh! Me lo dijo un pajarito!
-Ayako-san!
La voz de Hanamichi retumbo en el gimnasio y se levanto como si fuera propulsado por un resorte. Los ojos de ambas se posaron en él, pero Ayako estaba sonriendo.
-a que te refieres con pajarito eh?!-bramo el numero diez con la cara contraída y con unas pequeñas chapitas de rubor en sus mejillas.
-ay! No seas tan escandaloso, es solo una forma de decirlo.
-tu fuiste a ver el partido, Hanamichi?
-eh… bueno si… -se llevo el brazo detrás de la cabeza, visiblemente chiveado- pero solo pude ver la mitad del tercer set. Estuviste genial!
-gracias! Eres muy lindo! –le dedique una sonrisa radiante mientras disfrutaba como se chiveaba de nuevo-Nunca pensé que fueras a verme jugar.
-pues claro que si!-se hizo el ofendido-fui a apoyarte, somos amigos o no?
-por supuesto! La próxima vez, iré a apoyarte también!-le dije dándole un golpecito en el brazo.
-por cierto, Yulia-chan, por que el corte?-dijo Ayako fisgoneando mi cabello.
-es verdad… no lo había notado…- Sakuragi ladeo su cabeza tomándose el mentón entre los dedos en un gesto pensativo mientras me miraba.
-ah! Por nada en especial, se me apetecía un cambio-conteste con ligereza tocando un mechón de cabello que me llegaba a la altura de la oreja.
-te queda bien!
-gracias Ayako!
-mmm…-Hanamichi seguía observándome intrigado, que me hizo fruncir el ceño. Después de unos segundos que según utilizo para reflexionar de no se que tanto, levanto el dedo pulgar en señal de aprobación- me gusta! Te ves bien!
-por que te tardaste tanto?!-le reproche mostrándole el puño.
-bueno, es suficiente, Hanamichi Sakuragi tienes que seguir practicando!
Me quede en el gimnasio admirando a los del club de Basket ball por un largo rato, ya que la practica de mi club se había suspendido hasta el día siguiente. Evitada por todos los medios posibles de no cruzar mi vista con la de Kaede Rukawa. Supongo que esto seria un borrón y cuenta nueva, pero ya no estaba dispuesta a dar un paso en falso. Esto seria como en el principio, donde él no sabía que existía y a mí me daba igual lo que hiciera con su vida. Eso pensé hasta que recordé a su hermana, que estaba involucrada.
Como si la hubiera invocado, escuche mi celular sonar y lo saque de mi bolsillo. Verifique el numero; era de Karin. Conteste alejándome un poco de la multitud para poder tener un poco mas de privacidad.
-Yulia-chan?-escuche la voz dulce de Karin del otro lado de la línea.
-hola Karin, como estas?
-ah… bien…-la oía contrariada-estas ocupada?
-no, claro que no!
-podríamos vernos? Necesito hablar contigo.
-si, por supuesto. Donde quieres que hablemos?
-hay una cafetería cerca de la preparatoria, se llama Talk Peace.
-ya se cual es!
-que bien! Entonces te veo ahí, vale?
-claro, haya te veo!
Luego de despedirnos, colgué, preocupada por la forma en la que se había dirigido a mi, como si temiera que algo malo ocurriera. ¿Acaso le había causado problemas a su madre y hermano por haberme metido en su casa? Bueno, no tenia caso calentarme la cabeza en esos momentos, todo se aclarara estando en la cafetería, que era mas bien un tipo de restaurante de comida rápida.
A la hora acordaba, ella ya estaba ahí esperándome, sentada en uno de los asientos a lado de la ventana que daba a la calle, con una malteada de fresa en la mesa.
-hola Karin!-me acerque sentándome frente a ella.
-hola Yulia-chan!-levanto el rostro con una sonrisa-te cortaste el pelo!
-eh? Ah si! Me quedo un poco chueco pero…
-te ves muy bonita!
-gracias, esperaste mucho?
-no te preocupes, no tiene mucho que llegue.
La mesera se acerco a preguntar si deseaba ordenar, a lo que solo acerté por pedir otra malteada pero de chocolate.
- y… de que querías hablar?
La chica subió los ojos mirándome unos segundos y los volvió a bajar a la mesa. Se notaba que no sabía como empezar. Sus manos rodeaban el vaso de vidrio con la malteada aun entera.
-supongo que oni-chan ya te habrá contado lo que paso.
-que cosa?
La joven alzo la cara consternada.
-no te ha dicho nada?
-decirme que?
La cara de Karin no podía ser de mas asombro, así que se dispuso a contarme lo que había pasado entre Rukawa y ella; como él había entrado en su habitación y encontrado los letreros y la manta colgada, como se había quejado y enfadado con ella por haberme dejado entrar a la casa y la riña que tuvieron por tratar de defenderme. Con forme me iba contando, el sentimiento de remordimiento se fue posando en mi pecho.
-hacia tiempo que no lo veía tan enojado conmigo, es la primera vez que me peleo así con él-seguía con el relato manteniendo la cabeza gacha-lo siento, yo trate de explicarle todo pero no me escuchaba y…
Coloque mi mano sobre la de ella, interrumpiéndola sutilmente.
-tu no tienes la culpa Karin, te agradezco muchísimo que a pesar de todo hayas tratado de apoyarme, pero tu hermano esta en su derecho de enojarse y tiene razón. En tal caso la que debería disculparse soy yo por causarte tantos problemas.
-pero tu no eres una mala persona!-dijo casi al borde del llanto, lo que me conmovió mucho.
-gracias linda, no sabes cuanto aprecio que te hayas arriesgado por mi.
-discúlpame por favor… pero mi hermano me dijo que… ya no quería que fuera tu amiga… -dijo apretando los ojos.
-ya me lo imaginaba, no es bueno que sigan enojados.
- perdóname… ni siquiera pude ayudarte para que te llevaras bien con él…
-no te preocupes por eso, ya es carne pasada.
-como dices?
-ayer hice mi ultima jugada, sabes?- y le conté lo que sucedió ayer en torno a la decisión de regalarle el balón autografiado y la carta que lo complementaba donde me comprometía a no molestarlo mas. Por supuesto que omití algunas partes como lo del corte de cabello. También le explique lo que paso ese día en el receso cuando me encontré con Rukawa en la azotea de la escuela y la reacción de él.
-le regalaste un balón de basket ball autografiado por Magic Jonson a mi hermano?!-exclamo exaltada aun sin creérselo-¡wow! Oni-chan debe de estar emocionado!
-pues si lo estaba, no lo demostró mucho que digamos-puse los ojos en blanco.
-y mi hermano te dio las gracias por el balón?!-me pregunto acercando su rostro al mío.
-aunque no lo creas-le afirme- yo también quede igual de sorprendida que tu. Pero me pareció sincero.
-vaya! Eso significa que realmente te ha perdonado! Es estupendo!
-puede ser, aunque eso ya no me importa… -cruce mis brazos en un modo de sonar mas indiferente.
-eso significa que aun podemos ser amigas Yulia-chan!
-eh?-la mire sin comprender.
-si! Mira… -dijo con el dedo índice levantado, como si estuviera explicando un tema relevante- si mi hermano ya te perdono, eso quiere decir que no se enfadara conmigo si somos amigas, verdad?
-eh… bueno… eso podría ser pero… "conociendo a Rukawa esa excusa no le bastaría" pensé con desilusión.
-lo ves?! Entonces podemos seguir siendo amigas!
-no quiero sonar negativa, pero y si aun no me ha perdonado? No quiero meterte en mas problemas.
-claro que te perdono! Lo conozco muy bien Yulia-chan, y aunque pienses que esa palabra no es gran cosa, para él significa mucho.
-que palabra?
-"gracias"- pronuncio con claridad y sonriendo, justificando la actitud de Rukawa. Me pareció que esa sonrisa reflejaba el gran cariño que sentía por él y que le agradaba expresar las cualidades de su hermano mayor a alguien que no supiera realmente su esencial.
-oh!... –nunca lo hubiera imaginado, Rukawa realmente tiene un corazón debajo de toda esa hilera de insensibilidad. Aun no estaba del todo convencida, era una buena hipótesis y una manera de zafarse del arreglo. Pero tampoco quería hundirme más en el lodo.
Se me salio un suspiro y al voltear mi rostro, note que en una de las mesas del otro lado de la cafetería, tres tipos con uniforme escolar desordenado se nos quedaban viendo de forma sugestiva y por completo cínica.
Me había percatado desde hace unos minutos que nos estaban observando, pero no les preste mucha atención por que solo se volteaban a vernos de ves en cuando, pero ahora se estaban volviendo mas indiscretos. Les dirigí la mirada más hostil que pude, pero solo ocasiono que uno de ellos me lanzara un beso mientras los otros dos se reían a carcajada abierta.
-idiotas… -gruñí con desprecio.
-que pasa?... –Karin pregunto al verme mi rostro contraída.
-nada… es que… hay unos sujetos que nos están mirando y me molestan…-si los tipos fueran por lo menos guapos, no me importaría, pero tenían cara de maleantes. Dos de ellos, que quedaban frente a mi, tenían una argolla en la oreja, uno con el pelo pintado de rubio y el otro rapado con tatuajes en el brazo. El que me quedaba de espaldas, y me había enviado el beso, era de pelo largo negro y con un percing en la ceja.
-solo ignóralos, no les hagas caso!
-ojala fuera tan fácil… - susurre por lo bajo, tratando de concentrarme en la conversación.
Como ella me sugirió, intente ignorarlos, aunque me costo trabajo ya que me sentía incomoda, y eso funciono por lo menos hasta que salimos de la cafetería después de terminarnos las malteadas y seguir platicando de lo que sea. Los hombres ya se habían retirado.
-podemos vernos mañana también?-dijo esperanzada.
-tengo practica a esa hora-dije con desilusión-pero si quieres podemos vernos mas tarde aquí mismo.
-me encantaría!-me sorprendía la alegría que esta chica desbordaba y la comparación con Rukawa no pude evitarla. Eran tan diferentes, completamente opuestos.
La despedida fue rápida. Era muy reconfortante saber que no estaba sola del todo en un lugar donde al principio la gran parte de las personas no les caías bien y ahora resultaba consolador darme cuenta de que no estaba aun completamente fuera del circulo social donde me mantenía a duras penas adentro, gracias al partido de hoy y a la hermana de Kaede Rukawa.
Había sido un día muy bueno para mi: a las locas admiradoras les había salido el tiro por la culata cuando el "nuevo corte" resulto ser un éxito que me hizo ganar popularidad entre los chicos de la preparatoria; mi relación con el super locky no había mejorado mucho, pero tampoco había empeorado, así que ya no tendría mas problemas con él después de haber tenido esa pequeña, pero reveladora conversación en el techo; y por ultimo, obtuve el respeto (o cuando mucho la aprobación) del equipo de volley después de ganar de manera espectacular el partido de practica. Ah! Y por supuesto, encontrar a una gran amiga en Karin. Poco a poco estaba comenzando a sentirme aceptada y aliviada.
Bueno, tampoco todo fue miel sobre hojuelas. El día estuvo medio opacado por los sujetos de la cafetería, pero ese detalle tan insignificante que no daño a nadie lo puedo pasar por alto.
Para demostrar mi estado de ánimo tan elevado, me la pase bailando y escuchando a todo volumen a uno de mis ídolos de la música latinoamericana: Olga Tañon, mientras preparaba la cena. Las molestias que pudiera ocasionar el ruido a los vecinos francamente me tenía sin cuidado.
Un día literalmente normal al día siguiente, si no fuera por que estaba mas acoplada en la escuela como nunca me había sentido antes. Ayako y Haruko se acercaron en la hora del almuerzo y luego se nos unieron Hanamichi y Yohei Mito, a quien apenas me habían presentado recientemente a pesar de que era bastante famoso. Los rumores que circulaban alrededor de él sobre que era un chico problema que solo buscaba peleas no tardaron en llegarme, pero lo que he aprendido es que no te debes dejar influenciar por los chismes ni pos la primera impresión. Eso lo sé gracias a mi misma y a Hanamichi Sakuragi.
Hanamichi y Yohei se llevaban muy bien, no paraba de reír con sus continuas bromas y burlas donde a menudo me les unía. La risa de Haruko era como un nutriente en el corazón de Hanamichi, lo que pude notar inmediatamente. El amor que el chico sentía por ella era algo que no podía ocultar, aunque la propia chica no se diera ni pizca de cuenta. Pobrecito, era un buen chico y me lamentaba el verlo tan enamorado y que Haruko no mostrara signo alguno de percibirlo, aunque algo me decía que a la muchacha no le era indiferente del todo.
De regreso a los salones para reiniciar las clases, caminando junto a Yohei por los pasillos de segundo y escuchándome hablar sin parar, me percate de que una de las admiradoras me miraba con odio desde la entrada de uno de los salones. Por supuesto que yo me hice de la vista gorda.
-no es esa una de las chicas del club de fans de Rukawa? -me cuestiono el joven al notar que la chica no paraba de mirarme feo.
-creo que si… -dije sin darle importancia y encogiendo los hombros, mientras nos alejábamos de su vista.
-tienes problemas con ellas?
-yo no tengo problema con ellas, ellas tienen problemas conmigo-aclare con un poco de aprensión.
En ese momento, Rukawa iba caminando en dirección contraria a nosotros y llego antes a la entrada del salón, que atravesó no sin antes lanzarme una mirada penetrante.
-pues parase que son muy grandes-dijo soltando una risita y colocando las manos en sus bolsillos del pantalón. No sabia a ciencia cierta si se había fijado en lo que Rukawa había hecho, pero por su comentario, parecía que si.
-lo que ellas digan o hagan la verdad me vale y se me resbala- musite de manera fría- ellas no me dan de comer.
Pude percibir una sonrisa por el rabillo del ojo por parte de Yohei.
-eres una chica peculiar.
-como se supone que debo tomar eso?-le espete entre enfadada y confundida.
-no me malinterpretes, no me refiero a que seas rara o algo así. Me refería a que eres… como decirlo… interesante. No me extrañaría que ellas se sintieran amenazadas por ti.
-amenazadas? Por que iban a sentirse amenazadas por mi?
-pues por que eres lista, divertida y para nada fea-al decir esto, se me llenaron las mejillas de un rubor leve. No recordaba la última vez que me habían dicho halagos que no resultaran groseros o grotescos-es normal que ellas estén celosas de ti, especialmente cuando estas en el mismo salón que Rukawa.
-te refieres a que tienen miedo de que les quite a Rukawa?
-algo parecido…
-pero eso es estúpido! A duras penas y hablo con él. Ni siquiera tenemos una comunicación como compañeros de clase!
-eso puede ser cierto, pero recuerda que Rukawa no es el maestro de la comunicación. Además, lo que les duele a ellas es que él te note más que a la mayoría de las chicas de la escuela, cosa que no ha podido hacer ninguna chica hasta ahora.
-entonces tengo que sufrir solo por que un chico se haya dado cuenta de mi presencia?-espete alterándome un poco.
-se sienten amenazadas, ya sabes, si Rukawa no puede ser para ellas, entonces no puede ser de ninguna otra.
-que obsesivo! Ahora entiendo por que las odia tanto.
-así es como lo ven ellas-Yohei se encogió de hombros.
-y mientras yo tengo que pagar los platos rotos, no?-suspire de forma exagerada, me despedí de Yohei y me encamine al salón numero diez, donde faltarían unos cinco minutos antes de que mi asignatura favorita comenzara: la de química. Incluso era extraño que Rukawa entrara a esta clase, por que casi siempre se la saltaba.
Después de haber concluido el entrenamiento de volly, donde para mi sorpresa, todas se mostraban bastante cooperativas y amables conmigo, (a excepción de alguna otra que no podía faltar), termine de empacar mis cosas en la maleta y salí a toda prisa camino a la cafetería Talk Peace.
El local no estaba muy lleno, tal ves por la hora (ya iban a dar las siete de la tarde) lo que nos facilito encontrar un lugar adecuado para platicar a gusto.
-a pasado algo con mi hermano?-pregunto ansiosa por información.
-bueno… la verdad no, y no espero que pase algo.
-ya veo…-se veía desilusionada.
-por que te importa tanto juntarnos, Karin?
-pues… pienso que le vendría bien a Kaede tener una novia, sabes?-dijo con tranquilidad, escuchándola por primera ves decirle a su hermano por su nombre de pila-mamá y yo hemos estado esperando a que se interese por una chica que le ayude a tener otra perspectiva de la vida.
-pero no creo que a él le interese ligar con chicas o algo así, él no tiene otra cosa en la cabeza que no sea el basket ball-de repente, se me vino a la mente una posibilidad y me estremecí un poco al pensarlo-oye… no será que…tiene otra clase de… preferencias?
-eh?...- me miro cándidamente.
-si, ya sabes… me refiero a que si camina chueco o… come arroz con popote o… es del otro lado…
Esto se estaba poniendo difícil, la cara de Karin no podía ser de mas enredo, parpadeando ingenuamente, y yo no me estaba dando a entender bien. Por todos los santos! Que va a saber una niña de secundaria de estas cosas! En especial cuando de quien estamos hablando es de su propio hermano. Me hacia sentir avergonzada de andar hablando con ella de algo tan delicado.
-mira… quiero decir que es posible que no le gusten las mujeres… -le manifesté con un hilo de voz.
-ah eso!-su actitud de lo mas normal me impresiono, ¿o tal ves no lo explique bien?-no lo creo, de vez en cuando me escabullo en su habitación y entro a su computadora. He encontrado varias fotos de modelos estadounidenses y europeas, y algunas porristas de la NBA.
-vaya… tiene gustos finos el niño ese… -no se por que, pero un aire de alivio se apodero de mi pecho.
-él casi no tiene amigos, y mucho menos amigas. Por eso mi mamá y yo nos pusimos muy contestas al conocerte. Pensamos que por fin Kaede se animaba a tener alguien a su lado.
-pero por que yo?-dije señalándome a mi misma-Es decir, hay miles de chicas en la preparatoria que se mueren por tu hermano.
-por que tu eres perfecta para él! Además todas esas jóvenes no quieren a oni-chan de verdad, son unas tontas hipócritas y egoístas. No me agradan para él-dijo cruzando los brazos. Se veía muy graciosa al no estar acostumbrada a verla con la cara enfadada.
-eso no te lo discutiré, yo tampoco las soporto. Supongo que es por eso que Rukawa no quiere saber nada de ninguna chica. ¡Como quieren que se fije en ellas si todas lo ven como una golosina o un pedazo de carne!
-tienes razón, pero… es que antes no era así… al menos desde que papá murió…
El tono de su voz disminuyo conforme hablaba y me di cuenta que estaba entrando en una zona sensible. Aun así, la escuche con atención.
-tal ves tu no lo notes tanto por que estas acostumbrada a su forma de ser, pero la verdad es que él antes sonreía mas a menudo y era muy amable, pero… desde que papá murió se ha estado comportando distante y frío.
Pude percibir melancolía en su voz.
-no crees que se siente presionado por que tiene que cuidar de ti y tu mamá? Después de todo es el mayor y el único varón.
-él siempre se ha preocupado por nosotras y se ha esforzado por sobresalir en el deporte que le apasiona y que le enseño papá… pero…
-disculpen…
La palabra de la mesera nos interrumpió de repente, depositando una malteada de fresa y otra de chocolate sobre nuestra mesa.
-disculpe señorita pero, nosotras no pedimos esto… -le dije desorientada.
-son de parte de los chicos de ahí… -la mesera señalo una mesa detrás de nosotras e inmediatamente mi corazón dio un vuelco. Eran los mismos sujetos de ayer, pero ahora con dos más.
-quienes son? Los conoces Yulia-chan?
-no, nunca los había visto, pero no me dan buena espina-en ese momento tome una decisión cuando vi que uno de los sujetos nuevos se paraba de su asiento con una sonrisa socarrona-vámonos Karin.
-que?... pero y las bebidas?
-déjalas, solo salgamos de aquí.
Coloque un billete en la mesa y la tome de la mano para literalmente arrastrarla a la puerta de salida. Ya estábamos frente a ella, cuando el sujeto que se había parado se nos adelanto, bloqueando la salida.
-se van tan pronto?-dijo hablando de manera insolente, el tipo llevaba el pelo largo sujetado con una coleta y al sonreírme se le asomaba un diente de oro-ni siquiera han terminado sus malteadas.
-déjenos pasar, por favor…-dije tratando de sonar amable, al principio.
-uuuyy que sumisa!-la voz rasposa de otro hombre se escucho a mis espaldas, que me hizo estremecer-yo me la esperaba mas "entusiasta".
-también yo… -una tercera voz se unió.
¿Me querían entusiasta? ¡Ahora verán lo que es ser entusiasta!
-¡fuera de mi camino!-dije con potencia pero sin llegar a gritar. No les convenía armar una trifulca dentro de la cafetería.
El hombre frente a mi soltó un gruñido y miro a uno de sus compinches a su derecho. Con mala gana se hizo a un lado, dejando el camino libre y aproveche para salir huyendo llevándome a Karin de la mano.
Antes de que pudiéramos llegar a la esquina, uno de los hombres ya estaba de pie del otro lado de la calle con un cerillo en la mano. Me di rápidamente la vuelta para dirigirme a la otra esquina donde no había nadie. Ya empezaba a oscurecer y las luces de la calle empezaban a parpadear con la llegada de la noche, las cosas se estaban poniendo color de hormiga. No era muy buena distinguiendo las calles en plena noche, y eso nos podía en una situación más peligrosa.
De nuevo sucedió lo de antes, uno de los tipos apareció en el borde de la avenida y tuve que tomar otro camino precipitadamente cuando lo oí gritar:
-no se vayan preciosas!
-imbécil…-murmure con desprecio en español, mientras seguía caminando junto con Karin a grandes zancadas en otra dirección buscando estar lejos de ellos.
-esto no me gusta… Yulia-chan… nos están persiguiendo… -dijo con la voz nerviosa y asustada, sujetándose con fuerza a mi mano.
-tranquila… solo tenemos que correr fuera de su alcance… -pero la verdad era que no sabia a donde ir, solo estaba caminando (casi corriendo) a donde mis pies me llevaran a cualquier lugar lejos de ellos. Pero no importaba donde doblara, siempre estaba uno de ellos ahí esperando por nosotras y cada vez me invadía mas el pánico por no poder perderlos de vista.
-oni-chan!
Voltee bruscamente mi cabeza al escucharla. Estaba hablando por celular con la voz temblorosa… con Rukawa!
-necesito que vengas por favor! Estoy muy asustada! -se detuvo un segundo-estábamos en la cafetería Talk Peace y unos sujetos nos molestaron y… No! no se donde estamos ahora!... Nos están siguiendo y…
Una mano sujeto con fuerza la muñeca de Karin, ocasionando que ésta tirara el celular al suelo.
-no te atrevas a llamar a nadie mocosa!
-déjala en paz, estúpido!
Me interpuse entre Karin y el hombre para propinarle una bofetada con todas mis fuerzas, lo que ocasiono que la soltara. Tome a mi amiga de la mano y echamos a correr. Llegamos a un callejón cerrado y al voltear para desviarme, los cinco sujetos nos bloqueaban el paso.
En ese momento lo entendí. No nos estaban persiguiendo… ¡Nos estaban pastoreando cual ganado!
Las risas de todos me erizaron la piel de puro miedo. Karin se aferraba a mi brazo como una niña y la sentí temblar. Estábamos a la merced de esos tipos, y no podía pensar con claridad para buscar en una salida alterna que nos pudiera sacar de ahí. Me sentía tan idiota e impotente, y no podía mas que mirarlos con rabia impregnada en mis ojos.
oooooooooooooooooooooooooooo
contesto reviews:
Ybelawen: jajaja imagine que la odiarian, pero es ke tenia que ponerle mas suspenso al asunto ya sabes jaja no he pensado (todavia) en alguna forma de venganza hacia ella, pero las sugerencias son bien recibidas jejeje
Elena: claro!! de hecho cuando se enteran (como ya explique en esta cap) le haran la vida imposible a la poble mujer, pero no se preocupen que alguien pos ahi estara listo pa salvar el dia jejeje
Shadow Dante: siempre te dejo ser! y ahora la sorprendida fui yo por haber sido uno de los primeros en leer jaja gracias!
Espada Rota: ya sabes lo que pienso ¬¬
Veronik: disculpa por la tardansa... y muchas gracias, me estoy esforzando!!
sigan enviando reviews por fa!!
