Peter no puede evitar sentirse aliviado cuando ve aquel impertinente chico casado con alguien que definitivamente no era su hija.
¿Sera que esta vez definitivamente se iba deshacer de él?
Bueno, eso deseaba de todo corazón.
— Parece que te estas divirtiendo. —
Peter aparta la mirada de Malia (Quien estaba al lado de Cassy hablando animadamente) para posarla sobre su esposa.
— ¿Por qué no debería estar disfrutando de esta boda? —
Corinne achica los ojos, mirándolo de una forma como si tratara de leer sus pensamientos. — Principalmente porque has roto el corazón de nuestra hija. — Habla su esposa con una cínica sonrisa.
Peter señala a su hija con la copa en su mano. — No parece estar sufriendo. —
Corinne ríe. Cualquiera que viera la escena desde lejos pareciera que estuvieran manteniendo una amable conversación entre esposos. Esposos que aún se aman. Aunque por lo menos por parte de Peter aún hay amor. Pero él jamás confesaría tal cosa.
— Ella está bien. Tiene a Jackson. —
Su esposa se acerca a él, pareciendo como si quisiera besarlo, pero en realidad ella no ha estado con él desde hace 8 años.
— Tal vez Talía no quiso alejar a Malia de mí. — Ella dice como un secreto. — Tal vez quiso protegerla de ti. —
Peter la observa ofendido, tal vez sea cierto que ha hecho cosas encontrar de la voluntad de Malia, pero él solo ha querido mantenerla segura y darle lo mejor. Malia es su única hija, su heredera, de verdad y sinceramente quiere lo mejor para ella y Stiles Stilinski definitivamente no era lo mejor.
Peter sonríe de medio lado, algo que Malia había heredado de él. — No hagas preguntas a la que no deseas respuestas. —
Corinne ríe sonoramente, una actitud muy sarcástica. — No era una pregunta, idiota. —
...
Cassy se encarga de presentar todos los amigos de Stiles a Malia y el resto.
Es por eso que Cora no puede evitar a Liam toda la noche como tenía pensado.
Jackson no había podido ir, parece ser que Peter le encargo algo de otro minuto y por eso tuvo que salir de la ciudad. Ella tuvo que enfrentar toda aquella payasada sola.
— Cora ellos son los amigos de Stiles. — Había dicho su rubia amiga, señalando a los chicos que tenía al lado. — Scott, quien fue su padrino. — La sonrisa de Cassy se agranda y para Cora no pasa desapercibido la mueca en el rostro de Malia. — Y Liam. —
— ¡Hola! — Exclama Liam, sorprendiendo a todos. — No pensé volver a verte. — El chico sonríe de una manera demasiado amable y Cora lo odia por eso.
— ¿Se conocen? — Pregunta Malia, quien estaba a su lado mirándola con curiosidad.
— Si. — Niega la cabeza repetidamente al segundo de darse cuenta de su error. — Digo no, él estuvo en la boutique. — Mira a Liam tratando de decirle con los ojos que no mencionara nada del desmayo. — Estaba buscando un regalo para su novia. —
Liam solo asiente, sin borrar su sonrisa, parecía que le había entendido en mantener un secreto entre ellos. Parecía que él chico no había cambiado demasiado después de todo.
— Oh. — Es el turno de Cassy de hablar. — La boutique Hale es una de las mejores de la cuidad. —
— Y por eso fui. — Liam le guiña un ojo a Cora, la beta siente su rostro arder y se siente estúpida por eso.
— Bueno. —Continúa Cassy, recogiendo la larga falda del vestido con las manos. — Cora es la prima de Malia, ella estudio con nosotras en la universidad. —
— ¿Y porque ninguna es abogada? — Malia mira a Scott de la misma forma que Cora lo hace, incomodas. — Lo siento, soy curioso. — Scott sonríe.
Ciertamente las tres habían estudiado derecho, pero la única que siguió con aquella profesión fue Cassy porque Malia luego que se graduó se dio cuenta que no quería eso, prácticamente había sido Peter quien la manipulo para que entrara a estudiar aquello, aun de las protestas de Peter Malia se hizo profesora y parecía ser feliz con los niños, mientras, Cora había disfrutado los estudios, había sido la mejor de hecho, sus calificaciones siempre tan altas, un amigo de la universidad incluso le dijo que podía hacer que su padre la contratara en una de las mejores firmas de abogados en Chicago, pero Peter en ese entonces había tenido problemas en mantener la boutique de la Loba cuando la Loba no hacía nada para trabajar en ella, se ofreció en ayudarlo solo por un mes, y luego simplemente se quedó definitivamente.
Ella aún no estaba segura de sí se quedó por Jackson, la Loba, o en realidad le gusto trabajar en la boutique y ser su propio jefe.
— Cassy era la única con el talento para eso en realidad, no nosotras. — Finalmente responde Malia.
— ¿Y qué hay de vosotros? — Pregunta Cora, queriendo cambiar la conversación acerca de ellas.
— Soy agente del FBI. — El alfa McCall señala a Liam. — Y él está estudiando medicina. —
Liam había hablado con Cora acerca de eso en una ocasión, le había dicho que le encantaría ser doctor al igual que su padrastro. Liam era un fiel admirador de su padrastro.
La beta se siente orgullosa del chico.
Ella mira directo a los ojos de él, nota que de hecho Liam jamás había apartado los ojos de ella, instintivamente sonríe y Liam devuelve la sonrisa.
La escena es interrumpida cuando Isaac llega al lado de ellos y saluda a Cassy con un beso en la mejilla. La atención de Cora ahora viaja hacia la compañía de su compañero de manada.
— Hola chicas. — Les saluda Isaac con una sonrisa, ignorando por completo a Scott y Liam. Malia le da una amable sonrisa y Cora solo saluda con un gesto de la cabeza, demasiado concentrada en la chica al lado de él y la niña agarrada fuertemente de la mano de esta. — Esta es, hum, mi cita. — Él se veía tan tímido, Cora se encuentra sorprendida por su actitud. — Kira Yakimura y. — Señala a la linda niña. — Esta princesa es Millie. —
Kira era una chica asiática que parecía tener la misma edad que todos ellos, llevaba un hermoso vestido negro ajustado a su cuerpo, su cabello negro como la misma tinta lo tenía perfectamente ondulado, deslumbraba, mientras que la pequeña niña portaba un vestido rosa con volantes blancos, largas medias blancas y brillantes zapatos negros con una gran flor rosa en la punta de estos, su cabello también estaba ondulado pero no era negro como el de su madre si no castaño y tenía pequeñas flores en el recogido. Lo único parecido que podía encontrar entre madre e hija era los ojos, que eran del mismo color marrón.
— Kira, Millie, ellas son mi familia. — Isaac señala a Malia y a ella. — Cora y Malia Hale que son la sobrina y la hija de mi padrino Peter. — Isaac ahora señala a Cassy, que se mantenía en silencio y tensa en su lugar sin apartar los ojos de Isaac. — Y la hermosa novia es Cassandra Miller. —
— Hola. — La chica, Kira, parecía tímida, ella sonríe amablemente y estrecha la mano con cada una de ellas, aunque Cassy al principio duda en recibirla, y eso lo notan casi todos los presentes, incluso Kira porque su sonrisa se disminuye. — Es un placer conocerlas. —
— Lo mismo digo. — Cora no puede evitar sonar burlona mientras habla. — La verdad creía que Isaac ya no salía con chicas. —
— Cora. — Reprende enseguida el beta.
Cora ríe. — Lo siento, es una broma. — La cara confundida de Kira provoca que quiera reírse más fuertemente, pero ella se calla tratando de ser amable.
El silencio entre ellos reina por bastantes minutos, hasta que la niña jala de la mano a su madre, llamando la atención de todos.
— Yo lo conozco. — Dice la niña a su madre señalando a Scott. El alfa McCall luce sorprendido.
Kira frunce el ceño, ve a Scott y luego de nuevo a su hija. — ¿Enserio? —
La niña asiente energéticamente, se balance sobre sus pies y abre la boca para decir algo pero Scott se adelanta a tomar la palabra.
— Claro, eres la niña de la cafetería. —
Millie sonríe, parecía feliz de que Scott le recordara. — ¿Lydia también vino? — Ella pregunta con inocencia, sin darse cuenta de la importancia de sus palabras.
Tanto Isaac como Cora giran su cabeza a la dirección de Scott sincronizados. ¿La niña de verdad acaba de decir aquel nombre? Pero... ¿Scott recuerda todo? El alfa nota las miradas pero no ve a Isaac si no que a Cora, y la beta se siente horrible cuando entonces se da cuenta que sí, que Scott ya estaba enterado de todo.
— No, no pudo venir. — Habla el alfa tratando de lucir normal. — Discúlpenme, tengo que irme. —
— Pero...— Antes que la niña terminara su protesta Scott se había alejado dejándolos a todos sorprendidos.
Cora vuelve su atención a Isaac, ambos se ven sin saber que exactamente hacer, jamás habían imaginado que Lydia podía haber ido a buscar a otro que no fuera Malia, pedir ayuda, que estúpidos habían sido.
Peter iba a ponerse furioso.
Lo siguiente que pasa es desastroso, Liam va detrás de Scott. Malia parecía hipnotizada, estúpida, viendo a la niña. Cassy tal niña mimada camina hacia Stiles que había estado todo este tiempo hablando con su padre y Natalie. Kira ve a Isaac completamente confundida, apretando el agarre de la niña mientras que la pequeña le sonreía a Malia.
— Por favor quédate aquí, volveré en un momento. — Isaac le pide a Kira, la chica asiente y Isaac se aleja.
Iba a buscar a Peter.
No, si Peter se enteraba podría hacer una locura y esta era la boda de su amiga, faltaba tan poco para que Stiles se fuera a su luna de miel y tal vez entonces no volverían a verle ya que tenía planeado irse con Cassy a Londres, pero si Scott sabía todo... O podía que no supiera nada, también todo podía ser un malentendido y harían enojar a Peter por nada.
Cora no pierde más tiempo pensando y sale corriendo a dirección de Isaac.
...
Scott corre hacia la cocina, donde sabía que debía estar Lydia esperándole con la poción. Aun no era tiempo de darla pero parecía que sus planes habría que adelantarlos.
Era increíble que sus planes estuvieran en peligro por simplemente una niña, jamás pudo creer posible aquella coincidencia de volver a encontrar a la pequeña, ni mucho menos que ella pudiera conocer a alguien de la manada de Peter.
Cuando llega a la cocina, varios de los meseros y chefs le miran pero por suerte ninguno le impide el paso, olfatea hasta el encontrar el olor de Lydia y lo sigue, llega hasta la mesa donde estaban preparando las bebidas, la banshee estaba trabajando demasiado concentrada en servir los cocteles, lucia el uniforme de mesera color negro bastante bien. Siendo sincero aún estaba bastante sorprendido de lo bien que Lydia se había colado en este lugar.
Él se acerca a ella y la agarra del brazo para llamar su atención, Lydia gira a verle sorprendida.
— ¿Qué haces aquí? —
Mira a su alrededor antes de responder. — Se complicaron las cosas. — Agarra dos copas y las tiende hacia Lydia. — Isaac y Cora ya lo saben. —
...
— ¡Isaac espera! — Grita Cora a través de la música del lugar. Corre tratando de no tropezar con nadie detrás del beta, y cuando finalmente llega hasta él lo detiene interponiéndose en su camino.
— Cora quítate, no podemos perder tiempo. — Él trata de apartarla pero ella se lo impide. — ¿Qué sucede? —
— No podemos simplemente ir hacia Peter sin saber nada. —
— ¿Sin sabes nada? — El chico luce confundido. — Millie dijo que lo vio con Lydia. —
Cora se asegura de que Peter no estuviera cerca antes de decir; — Exacto, dijo Lydia pero no sabemos si es nuestra Lydia. — Isaac frunce más el ceño, Cora suspira. — ¿Qué tal si es otra Lydia? ¿Te imaginas lo furioso que se pondría Peter si es una falsa alarma? —
— ¿Te imaginas lo furioso que se pondrá Peter si es nuestra Lydia y hace algo para decirle todo a Malia? — El chico niega con la cabeza. — No nos podemos arriesgar. —
— No estoy diciendo que no le digamos a Peter, si no que investiguemos antes para no cometer un error. — Agarra a Isaac del brazo. — Por favor, lo que menos quiero ahora es una guerra sin sentido. —
Odiaba la guerra, la última vez fue horrible, recuerda perfectamente lo preocupada que estaba por Liam, tal vez en esta ocasión Peter es capaz de matarlos a todos. Isaac también parecía estar indispuesto de luchar en vano, él estos años ha sufrido demasiado por la muerte de Allison, y aunque duda bastante al principio finalmente parece ceder, suspira y aleja la mano de Cora.
— De acuerdo, seguiré a Malia, tu trata de investigar donde esta Scott y que está haciendo. —
Cora asiente, parecía un buen plan.
...
— ¿De dónde conocéis a Isaac? — Malia pregunta.
— Él va muy seguido a la cafetería donde trabaja mi mamá. — Responde Millie, dándole otro mordisco al cupcake.
Hace unos minutos Kira se fue a buscar a Isaac, ella le pidió a Malia cuidar a Millie, ella respondió enseguida que sí porque siempre ha amado a los niños, por lo menos eso tiene sentido no el hecho que Malia no pudiera dejar de ver a la niña.
Algo en la niña le parece tan conocido.
Ambas se fueron a sentar en una de las mesas vacías, ya que la gran mayoría de invitados estaban en la pista de baile.
— ¿Conoces a Scott? — Pregunta de pronto la pequeña, llamando su atención.
— ¿Eh? — Sacude su cabeza, aclarando sus pensamientos antes de ver de nuevo a la niña. — Bueno no realmente, le he visto un par de veces, es el mejor amigo del novio. —
Millie luce decepcionada. — ¿Entonces tampoco conoces a Lydia? —
Malia niega con la cabeza, la niña hace un puchero que le parece adorable, sonríe y acerca un poco más su asiento al de la niña. — ¿Por qué Lydia parece tan importante para ti? ¿Es tu mejor amiga? — Bromea.
La pequeña se encoje de hombros. — Solo la vi una vez, pero me agrado mucho. — Los enormes ojos chocolates de la niña brillan y sonríe ampliamente. — Tú también me agradas mucho, Malia. —
Un sentimientos cálido atraviesa el pecho de Malia, la werecoyote sonríe. — Tú también me agradas. — Limpia el glaseado que tenía la niña en su nariz. — Pero no deberías confiar enseguida de desconocidos. —
— ¡Pero siento como si te conociera! — Exclama la niña. — Me paso lo mismo con Scott y Lydia, y eso no me sucede seguido. — Malia ríe divertida, Millie era demasiado amigable y adorable ciertamente. — La otra chica también me agrado. —
— ¿Quién? —
Millie piensa varios segundos, también le da otro mordisco a su postre antes de responder. — Cora. —
— Perdón. — Una chica castaña interrumpe su conversación. — ¿Quiere una copa? — Extiende hacia ella una bandeja con una copa de vino rojo, a Malia no le gustaba beber pero ella acepta ante la mirada atenta e intensa de la chica.
— Gracias. — Le da una sonrisa a la chica.
La chica hace un asentimiento con la cabeza y se va sin más. Malia frunce el ceño ante el extraño servicio de aquel lugar, le da un sorbo a la bebida antes de volver a dirigir su atención a Millie.
...
Liam se siente perdido en mitad de aquella fiesta, la mitad de los invitados no los conocía y Scott se había ido de pronto hacia la cocina, Liam no fue capaz de seguirlo porque tal vez el chico solo quería espacio, pensó en ir junto con Stiles pero pudo oír al alfa Stilinski discutir con su padre, su madrastra y ahora se unió al grupo Cassy por lo que prefirió también mantenerse alejado.
No parecía ser la mejor boda, incluso la música era aburrida para su gusto, hasta hubiera sido mejor haberse quedado con Hayden en el hotel.
Hayden, no quiere pensar en el gran problema que tendrá cuando llegue al hotel, su novia debe estar furiosa, no importaba que él fuera un werewolf, no podía negar que le daba cierto miedo su chica de vez en cuando.
— ¿Quiere una copa? —
Liam mira a la chica que se le había acercado, una hermosa castaña de ojos verdes, tenía una charola de plata en sus manos y en la mitad de esta una copa de vino de un color muy rojo.
Parecía sangre.
— No gracias. — Le da una sonrisa amable.
Esperaba que con eso se fuera pero la insistente chica se hace enfrente de él. — Vamos, solo me falta una copa para terminar mi turno. — Liam frunce el ceño. — Es un vino muy costoso. — Ella le regala una enorme sonrisa, mostrando sus dientes, a Liam le parecía vagamente familiar la chica. — Por favor. —
Liam siente extraño la insistencia de la chica, pero también algo en los ojos de ella le hacen sentir cómodo por lo que sonríe y acepta la copa, le da un gran trago para hacer feliz a la mesera y de hecho ella sí parece complacida porque le sonríe emocionada antes de irse sin decir nada más.
— Hay mucha gente extraña aquí. — Comenta para sí misma y luego sigue bebiendo de su copa.
De hecho sabía bastante bien.
...
Kira se siente bastante herida cuando ve a la tal Cora agarrar el brazo de Isaac con tanta devoción. ¡Ella era su cita y él simplemente la dejo apenas llegaron! Pero que idiota.
Había estado tan nerviosa por esta cita, pero ahora veía que era estúpido porque Isaac no parecía tener interés real por ella, solo había necesitado una cita de último momento para no parecer como idiota soltero en la boda.
Lo peor era que de hecho a ella si le gusta Isaac, pero él no podía tener interés en una madre soltera.
¡Que estúpida había sido!
Camina hacia donde había dejado a Millie. Su hija hablaba con la amable chica, Malia, quien en realidad parecía un poco distraída. Al llegar a la mesa agarra a su hija de la mano.
— Millie nos vamos. —
— ¿Qué? — Pregunta su hija. — ¡Pero aun ni han cortado el pastel! —
— ¡Tenemos que irnos ya! — Ella jamás le había gritado a su hija, pero en ese momento no pensaba con claridad.
Jala a su hija quien lucía bastante triste, y eso hace sentir peor a Kira.
— Oye. — Alza la mirada para ver ahora a Malia que se había levantado de su asiento. — ¿Estas bien? —
La kitsune asiente, aflojando el agarre sobre su hija. — Si. — Responde con sequedad. — Gracias por cuidar de Millie. —
Malia niega con la cabeza. — No fue nada. —
Millie se suelta de la mano de su madre y abraza a Malia, sorprendiendo tanto a la kitsune como la otra chica. Cuando Malia sale de su asombro corresponde el abrazo agachándose para quedar a la altura de Millie.
— Gracias por el cupcake, Mal. — Habla su hija, luego se separa del abrazo y vuelve con su madre.
Malia sigue asombrada pero se levanta y sonríe. — Adiós, Millie. —
Su hija se despide con la mano y sonriente.
Algo en todo aquello hace sentir realmente mal a Kira, como si fuera una intrusa.
Una clase de villana.
...
Stiles sabía que invitar a su padre y la esposa de este era mala idea, ellos habían arruinado su boda, no podía odiarles más justo en ese momento.
— Deja de comportarte como un niño. —
O tal vez sí.
— ¿Un niño? — No me molesta en ocultar su ofensa. — ¡Papá es mi boda y esta señora no tiene derecho de tratar de mandar en ella! — Mira con enojo a Natalie.
Martin rueda los ojos. — Solo dije que no sirvieran vino porque no es elegante. —
— ¡Es mi boda y si quiero que haya vino habrá vino! —
Okay, tal vez todo esto era demasiado enojo por algo tan trivial como era tener vino o no en su recepción, pero él odiaba tanto el hecho que Natalie creyera el derecho de tomar decisiones que no eran de su incumbencia, ella no tenía nada que ver en su vida, por eso se fue de casa hace 7 años, prefirió alejarse de su padre que aguantar a Natalie Martin.
— Stiles estas llamando la atención. — Habla Cassy, su ahora esposa, al lado de él. — Creo que todo esto no es importante, porque mejor no lo olvidamos y nos divertimos. —
Se siente un poco mal de estar arruinando el día especial de su esposa, pero... Pero todo esto también era una excusa para no pasar tiempo a solas con Cassy.
En la ceremonia se sentía tan extraño, como si estuviera cometiendo el peor error de todos, Cassy era la mejor, tan amable y comprensiva con él pero sentía que no era para él. ¿Por qué le pidió matrimonio desde un inicio? No tenía ni idea, en ese momento ya no se sentía seguro de nada.
Luego estaba Malia, cuando ella se acercó para felicitarle él no pudo contenerse de abrazarla y por algún motivo sintió la enorme necesidad de disculparse por haberse casado con Cassy, haber cometido aquella decisión tan precipitadamente cuando desde hace días sentía cosas por Malia y no por Cassy.
— Cassy tiene razón. — Scott llega de pronto, tenía una expresión divertida en el rostro y una copa de vino entre las manos. — Mirad Stiles, te traje vino, ya no hay porque discutir. —
Su amigo siempre queriendo conseguir la paz. Stiles lo mira enojado pero recibe la copa y la bebe de un solo trago, le entrega la copa vacía a su esposa y se va, no quería perder más tiempo con aquellas personas que no quería ver en ese momento, ahora menos que nunca cuando su cabeza era un desastre.
Sale del salón, queriendo tomar air y despejarse, en pocas horas tendrá que irse de luna de miel con Cassy, increíblemente era lo que menos le emocionaba. Su matrimonio estaba empezando bastante mal.
Deseaba tanto ver a Malia, pero luego de la ceremonia no han podido verse a solas ni siquiera la ha podido ver de lejos.
Sus deseos se hacen realidad, cuando sale al pasillo de cristal la ve, estaba caminando apoyada en la pared de vidrio, parecía estar mareada. Stiles frunce el ceño, camina con sigilo hacia ella pero no se acerca lo suficiente para que notara su presencia. La Luna brillaba y su luz se colaba por las ventanas bañando con su esplendor a la werecoyote, ella lucia tan hermosa, Stiles se da cuenta que jamás se sentiría atraído por otra persona que no sea Malia Hale.
La sigue con cautela, pero cuando ella se tambalea Stiles se apura para ayudarla antes que cayera al suelo sosteniéndola por la cintura.
— ¿Malia? — Aparta unos machones sueltos de su cabello, su peinado ya no estaba tan perfecto como cuando apenas empezó la velada, parecía normal pero en un estado ebrio pero eso era imposible. — ¿Estas bien? —
Malia agarra su camisa con fuerza. — Me duele, Stiles. — Es en ese momento que se da cuenta de los ojos llorosos de Malia. — Me duele mucho, por favor ayúdame. —
Stiles la aprieta a él, su pecho se llena de preocupación. — ¿Qué te duele? — La observa detalladamente, buscando alguna herida, lo que sea para poder ayudarla, pero no ve nada fuera de lugar.
— La cabeza. — Ella se toca la frente con una mano. — Me duele mucho la cabeza. —
No sabía qué hacer, ella era una werecoyote y tenía entendiendo que las werecreatures no podían simplemente enfermarse, ¿será que alguien le hizo algo? — ¿Te tocaron? ¿Alguien te hizo algo? — Malia niega con la cabeza dejando caer lágrimas, Stiles se siente tan impotente de no saber cómo ayudarla.
Entonces lo recuerda, el poder que tenía, podría quitar su dolor hasta encontrar a alguien que pudiera ayudarlo para saber que le pasaba, encontrar una solución. La agarra de los hombros y se concentra para tratar de quitar su dolor.
Pero no pasa nada.
Vuelve a intentarlo con más fuerza pero entonces los sollozos de Malia aumentan. El miedo empieza invadirlo.
— Mal, por favor. — Limpia lagrimas con sus pulgares. — Tienes que decirme que sucede, que fue lo que paso para poder ayudarte. — Estaba empezando a impacientarse pero trata de mantenerse en calma para no asustarla.
Malia lo mira a los ojos, era como si estuviera pidiéndole en silencio ayuda y él se sentía tan horrible de no poder hacer algo para aliviar su dolor, entonces ella grita dolorosamente antes de caer desmayada entre sus brazos.
— ¡Malia! — Grita preocupado, se concentrada hasta poder oír los latidos del corazón de Malia y eso lo relaja solo unos segundos, porque aún tenía a Malia desmayada entre sus brazos y no sabía qué hacer.
Pensaba volver entrar a la fiesta, llevarla hasta sus padres para saber si tal vez ellos si supieran lo que le estaba sucediendo, pero antes de poder hacerlo Scott llega con un Liam desmayado entre sus brazos.
¡¿Qué estaba sucediendo?!
— Oh, aquí estaban. — Dice Scott, con tal tranquilidad que pone nervioso a Stiles. — A Lydia se le perdió de vista Malia cuando Cora se interpuso. —
— ¿Que? — Stiles alza a Malia y se acerca a Stiles. — ¿De que estas hablando? ¿Quién es Lydia? — Mira a Malia desmayada y luego de nuevo a Scott. — ¿Qué le han hecho? —
Stiles nunca antes se ha enojado con su mejor amigo, pero él lucia tan descarado ante la inconsciencia de Malia e incluso de Liam.
— Stiles tienes que confiar en mí. — Como puede, ve la hora en su reloj de muñeca. — No tenemos mucho tiempo. —
— ¿Tiempo para qué? —
Scott sonríe, una sonrisa que no era común en él. Stiles se siente impaciente. — El brindis. —
...
Cora no puede creer que realmente este haciendo esto.
— Estúpida, Lydia. — Dice entre dientes.
Se había encontrado con la banshee luego de seguir a Scott, en realidad jamás se había esperado verla como mesera en la cocina del lugar. ¿Cómo había logrado colarse? Definitivamente todos habían subestimado a Lydia. No logro oír mucho de la conversación entre la banshee y el alfa porque había llegado justo cuando Scott salía con una copa entre sus manos de la enorme cocina, antes de que ella también saliera le llego el olor de la banshee, solo que estaba bastante oculto entre un perfume barato, tal vez así fue que logró evadir a Peter e Isaac. Se acercó a la rubia-fresa y la jalo del codo, haciendo que regara un poco del whisky que estaba sirviendo en unas copas.
Lydia no luce sorprendida cuando le ve.
— Casi haces que riegue whisky en mi uniforme. —Dice la chica con tal descaro.
— ¿Qué es toda esta estupidez? — Lydia ni siquiera parpadea y le ve con aburrimiento. — ¡Te dije que te alejaras y ahora Scott sabe la verdad! ¿Qué ocurre contigo? —
Lydia se suelta del agarre con brusquedad y deja la botella en la mesa de cocteles con un golpe demasiado fuerte, pero sin lograr que la botella se rompiera. Los meseros que pasaban ni siquiera se inmutaron ante la actitud de la rubia-fresa.
— Te dije que iba hacer todo hasta conseguir la felicidad de Malia. —
— Malia esta con Jackson. — Ella trata de verse sin emocione alguna aunque eso le dolía. Jackson es el padre de su hijo después de todo. — Y se ve bastante bien con él. —
Todo lo que recibe como respuesta es silencio, Cora no puede oler ningún sentimiento en particular de la chica, pero jamás aparta sus ojos de ella y eso le incomoda.
— Estas embarazada. —
No se sorprende del todo cuando aquellas palabras salen de la boca de Lydia, después de todo a la chica las voces también le habían informado del embarazo de Malia hace años atrás, lo que teme e intimida es la posibilidad que ella también sepa quién es el padre.
— ¿Eres una prueba de embrazo andante o qué? — Dice con cuidado. — Como sea eso no es lo importante aquí, si no él hecho que quiere poner a las manadas en guerra de nuevo. —
Lydia suspira con aburrimiento. — Ahora que serás madre deberías entender porque lo hago. — Cora frunce el ceño sin entender a lo que se refería. — Después de todo no se le has dicho a Peter que estas embarazada por algo. —
Luego de aquello Lydia le amenaza con que le dirá a Peter sobre su embarazo, y tal vez eso no debía asustarla tanto pero lo hace, aún estaba demasiado presente todo el asunto del embarazo de Malia y como el bebé había nacido muerto y ni Peter o Adina dieron explicación para eso. Cora no quiere que su bebé naciera muerto, por eso acepta, y la banshee no le pide algo muy grave, solo era mantener a Isaac ocupado.
No le dijo nadas más del plan o que era lo que pensaba hacer.
Como sea cumple su parte del trato, había buscado a Isaac le dijo que Scott ni hizo gran cosa y que tal vez solo estaban siendo paranoicos y disfrutaran de la fiesta, fue entonces cuando Isaac le dijo que Kira se había ido, Cora se aprovechó de aquello y lo convenció de ir a buscarla mientras que ella se encargaba de vigilar que nadie de la manada McCall/Stilinski se acercara a Malia, no necesito decirle mucho más porque Isaac se fue y entonces los planes de Lydia estaban más que seguros.
O eso creía.
Fue a la mesa de sus tíos, la mesa que Cassy había designado a todos los Hale y noto una extraña actitud con la Loba, seguía con la mirada a una mesera castaña, y luego de unos minutos es que nota que era Lydia con una peluca.
¿Su tía lo había notado también?
Qué bueno que Peter estaba ocupado hablando con Natalie y el sheriff.
Se levanta de la mesa con cuidado de no llamar la atención, sabiendo que su tía probablemente le estaría viendo no se acerca a Lydia pero el miedo empieza a invadirle cuando todos finalmente note que Lydia estaba en la fiesta de infiltrada.
¿Qué debía hacer? ¿Y si mejor le dice todo a Peter?
Ella nunca ha sido parte de ningún bando realmente.
— Hey. — Se sobresalta cuando Liam se acerca a ella de pronto. — ¿Estas bien? —
Mira al chico a los ojos, se veía tan bien, mucho más maduro, incluso ahora ya podía beber, tenía una copa de vino en la mano izquierda.
Ciertamente jamás ha sido parte de ningún bando, pero ella tampoco hizo nada para luchar por Liam, tal vez inconscientemente todo este tiempo ha sido parte del equipo malo, Malia, Lydia y Liam pueden acusarla y odiarla porque ella permitió que Peter hiciera lo que quisiera sin oponerse a pesar que supiera que estaba mal, jamás dudo en seguir ordenes de Peter, no hizo nada para ayudar a Malia en su embarazo, odia a Stiles solo porque Peter les ha dicho que Stiles el enemigo, pero su prima estaba enamorada de verdad de aquel idiota.
No hizo nunca nada en las noches cuando Malia lloraba por Stiles, no tuvo la intención de consolarla jamás.
¡Ella era una de los malos!
No le responde a Liam, corre directo en busca de Lydia.
...
— Roma es hermosa en esta época del año. — Comenta Peter con una sonrisa.
Natalie bufa. — Roma es hermosa en todas las épocas del año. —
Peter ríe, estando de acuerdo con la mujer. Él y Natalie siempre tuvieron una buena relación, ella siempre tan agradecida con él por haberla ayudado de deshacerse de su maltratador marido. Aún recuerda con nostalgia esos momentos agradables en los que Natalie, Argent y él habían trabajado en equipo.
Ahora él solo estaba rodeado de niños.
— Pareces feliz con Noah. — Dice, luego que el sheriff de Beacon Hills se disculpara porque iba por una bebida.
— Él me hace sentir normal. —
Peter niega con la cabeza, luego le da un trago a su vaso de whisky. — Eres una banshee, un hada poderosa, pero jamás has querido aprovechar ese poder. —
Natalie sonríe. — No todos solo deseamos poder como tú, Peter, y te aseguro que oír voces en tu cabeza todo el tiempo no es agradable. — La mujer ve a Corinne sentada en una de las mesas completamente sola, luego vuelve la vista a Peter. — Ella no luce bien. —
Peter se encoge de hombros con verdadera indiferencia. — A diferencia de ti, ella jamás ha entendido por qué hago las cosas. —
— Ta vez lo hiciera, si, ya sabes, le dices todo. —
Decirle la verdad a Corinne implicaba decírselo a todos, admitir derrotas, poner en peligro a Malia, él no estaba dispuesto a todo eso, las cosas en realidad estaban bastantes bien como para arruinarlas ahora.
— Tampoco quiero parecer un héroe, tengo una reputación, Nat. — Peter le guiña el ojo en broma.
Natalie ríe, y el sheriff vuelve y se reincorpora la conversación sobre los viajes que la pareja ha tomado estos años.
Todo parecía tan normal, Peter debió haber sospechado por aquello mismo, pero dejo engañarse por la falsa calma.
Primero se oyen murmullos entre los invitados, luego la música se detiene por completo, antes de que pueda procesar lo que estaba pasando Corinne estaba a su lado y Natalie se tensó. Pasa la mirada por el lugar, todos los presentes viendo hacia el escenario, al principio creo que alguien había subido para dar su brindis, pero entonces Cassy se acerca, confundida, junto con su alcohólica madre.
— ¿Quién es ella? — Pregunta la novia.
Es entonces cuando finalmente ve hacia el escenario.
Arriba había una chica con largo cabello castaño, portaba un vestido brillante blanco, el reflector hacia brillar sus ojos verdes.
— No puede ser. — Dice, dando un paso al frente.
La chica alza una copa de champán al frente, luce una brillante sonrisa mostrando los dientes.
— Quiero brindar porque a pesar de todos los obstáculos el amor siempre gana. — Sus ojos se encuentran con los de Peter. Deja caer la copa al suelo, rompiéndose por completo, luego se quita la peluca revelando su brillante cabello pelirrojo. — Tres cosas no pueden ocultarse mucho tiempo; El sol. — Todos los reflectores se prenden apuntando por todos lados, dejando ciega a los invitados y a Peter por unos segundos. — La Luna. — Los reflectores vuelve apagarse, todo queda a oscuras por completo, la gente jadea. Corinne se aferra a él. — Y la verdad. —
La luz no vuelve, y se da cuenta que todo este espectáculo solo fue una distracción.
— ¡Malia! — Grita, a pesar que sabe que ella no estaría en ningún lado en realidad. — ¡Lydia! — Concentra sus sentidos y se da cuenta que de hecho la banshee se había ido entre la confusión.
Se separa de Corinne y recorre el enorme salón buscando a cualquiera de los chicos, gritas sus nombres, pero no estaban, ni siquiera sus olores lo que quiere decir que de hecho se fueron desde hace bastante tiempo.
Había estado tan distraído como para notar eso.
¡No! ¡Esto no podía estar pasando! La preocupación le invade y empieza a dar vueltas, desorientado, tropezando con las personas en la oscuridad sin importarle en lo más mínimo.
Debía encontrar a Malia.
Debía mantener segura a su hija.
