Hola chicos! ¿Como andan? Lamento la demora, este capitulo es uno de los mas largos que he traducido, no pense que me iba a llevar tanto tiempo, pero bueno aqui esta :D
Disculpen las faltas de ortografía, sin mas que decir los dejo leer :3
Capítulo 9: Después de la escuela.
Natsuki estaba haciendo lo que mejor hacia en las mañanas: consumir cafeína y quejarse.
"Uhh. El descanso de Acción de Gracias no fue lo suficientemente largo" gimió ella "No puedo esperar para las vacaciones de Navidad. Necesito tomar un merecido descanso".
"¿De qué?" Pregunto Kumiko, concentrada en el camino.
"Por supuesto que de mi agenda ocupada" dijo como si fuera obvio "Y de verte a ti y a tu novia siendo ridículamente coquetas todo el tiempo"
"Lo siento" respondió Kumiko, con una sonrisa, en un tono que no lamentaba nada.
No se perdió en Natsuki, suspiro "No todos podemos ser tan afortunados en el amor. También debería conseguir una novia. En realidad, he estado pensando en cortarme el cabello. Optando por el aspecto de 'butch* suave' o algo así. ¿Crees que eso las atraería? ¿A las chicas?"
*Consultar al final.
"Tal vez, pero creo que la coleta te queda bien".
"Gracias, pero... espera, ¿no me dijiste una vez que tenías algo por las coletas?"
Kumiko se rió nerviosamente "¿Lo hice?"
Natsuki entrecerró sus ojos ante la sospecha "Si. He visto fotos de Azusa, y ella usualmente traía una coleta, ¿verdad? Y ahora Reina, ha estado usando más su cabello así... ¡Si, eso es! Me voy a cortar el cabello o me lo voy a dejar desatado".
"¡¿Qué?! ¿Por qué me gustan las coletas?"
"Si. Podrías empezar a fantasear conmigo"
"¡Oh vamos! No me atrae tu colega ni nada, solo creo que te queda bien. Estéticamente hablando. Platónicamente."
"Hm. No me gusta la idea de parecer uno de tus problemas."
"¡No es un problema! ¡Es simplemente una preferencia personal!"
"Mira, me he dado cuenta de que llevas mas tus lentes" declaro Natsuki, señalando el marco de estos en la cara de Kumiko "¿A Reina le gustan o algo por el estilo?" cuando su amiga no respondió, Natsuki comenzó a reírse "¡Lo sabia! ¡Ustedes dos son unas nerds tan gays!"
"Cállate"
"No puedo creer que se estén vistiendo para la una a la otra"
Hubo una pausa en la conversación antes de que Natsuki rompiera el silencio en voz alta "¿Sabes quien tiene el cabello de manera estúpida?"
"¿Quién?"
"Yuuko. Mas específicamente, esa estúpida y llamativa cinta que siempre usa. También es siempre de diferentes tamaños. ¿Crees que cambia dependiendo de su estado de animo?" Kumiko no pudo responder ya que Natsuki continuo su discurso violento "Apuesto a que tiene todo un guardarropas de esas malditas cosas, se levanta por la mañana y abre su armario y hay un millón de esos pequeños bastardos. Uno para cada día de la semana. De todos modos, ¿quien lleva cintas a la escuela a esta edad? Es raro. Ella también tiene cejas raras. Y su voz es molesta, y nunca deja de hablar. Dios, me vuelve loca" Su discurso apasionado fue interrumpida con los sonidos de su amiga riéndose. "¿Qué pasa?"
"¿Te gusta ella o algo?"
"¡De ninguna manera! ¡Absolutamente no!"
"Hm…" respondió Kumiko, sin creerle. Este fue un desarrollo interesante. Definitivamente tendría que mencionárselo a Reina mas tarde.
"No puedo creer que fui la ultima persona en saberlo" se quejo Shuuichi, cruzándose de brazos.
"Realmente no lo eres" contesto Kumiko, mirando a través de su casillero.
"En serio, hermano. ¿Cómo es que has tenido dos novias y yo no he tenido ninguna?"
"Supongo que las damas me aman"
"¡Tienes que darme un consejo!"
"Ser linda ayuda" sonrió ella.
Suspiro exageradamente. "Debe ser agradable ser querido por una chica…"
Kumiko recordó el extraño enamoramiento de Hazuki con el chico, pero decidió no mencionarlo. "Lo es"
"Supongo que esto significa que Kousaka le gustan los grandes tontos—"
"¿Alguien dijo mi nombre?"
Shuuichi se sobresalto una vez mas por la repentina aparición de Reina. El cómicamente salto hacia atrás con un grito.
"Oh, hola Reina" le dijo Kumiko con una sonrisa, sin inmutarse por los gritos de Shuuichi. "Extrañe verte en el almuerzo"
"El recado para mi profesor termino tomando demasiado tiempo…" explico Reina.
"¿Pudiste comer?"
La pareja entro en conversación, entrando en su pequeño mundo, al parecer, olvidando que Shuuichi todavía estaba ahí.
"¡Escucha Kousaka!" De repente hablo, rompiendo la burbuja. "¡Tengo algo que decirte!" Para ser una chica tan pequeña, Reina podría ser bastante intimidante, pero Shuuichi supero sus miedos, el amor que sentía por su "hermano" no tenia limites. Hincho el pecho. "¡Sera mejor que trates bien a mi hermano! ¡Ella es como una hermana para mi!"
Las dos chicas le dirigieron una mirada en blanco. "Eso no tiene sentido" dijo Kumiko.
Continuo, imperturbado, señalando con el dedo a Reina. "¡Si le rompes el corazón o la tratas mal, será mejor que te cuides! ¡No te tengo miedo!" dijo, como si ella no lo hubiera asustado dos veces antes.
El comentario continuo "Deberías tener. Ella es atroz".
"¡El hecho de que seas una chica no significa que voy a ser fácil contigo si la lastimas! ¡Haré de tu vida un infierno!" Intento buscar mas palabras, pero no encontró ninguna. "Así que… ¡Si! Supongo que eso es todo"
"No te preocupes Tsukamoto" respondió Reina con una sonrisa divertida, entrelazando su brazo con el de Kumiko. "Me preocupo mucho por ella. La tratare bien"
"¡Pues mejor!" El asintió, cruzando los brazos de nuevo, pero con satisfacción. "Pero en serio… si se meten en problemas, avísenme. Si alguien les causa problemas, entonces tendrán problemas conmigo"
"Gracias hermano" contesto Kumiko, extendiendo su mano libre para un golpe de puño. "Lo aprecio"
No importaba que, ella siempre tenia amigos con quien contar.
Otra parte de tener amigos, era quejarse de ellos.
"Son repugnantes"
"Ellas realmente lo son"
El orgullo de Natsuki y Yuuko de haber unido a Kumiko y Reina se convirtió rápidamente en arrepentimiento una vez que se dieron cuenta de que tipo de monstruo adorable de una relación habían ayudado a crear.
Habia pasado un mes en esa locura de amor, y su lista de quejas seguía creciendo.
"Todo esto es tu culpa" le dijo Yuuko a Natsuki.
"¿Mi culpa?" Natsuki se señalo así misma, horrorizada, y luego señalo a Yuuko "¡Tu también participaste en esto!"
"Fuiste tu la que se llevo todo el crédito por esto. Espero que estes feliz"
"¡Y tu fuiste la única que presumía de lo genial que eres al juntar parejas lindas! ¡Al igual que Nozomi y Mizore! ¡Tu misma lo dijiste!"
"Esas dos son también son asquerosas"
"Y totalmente tu culpa, así como esta situación—"
"¡Ah, amor joven!" Asuka proclamo, materializándose desde lugares desconocidos. Se acerco a Natsuki y Yuuko, colocando una mano en cada uno de sus hombros y empujándolas sutilmente. "Y ahora ustedes dos, se están uniendo por el disgusto mutuo de los resultados de reunir a sus mejores amigas" Mirando hacia arriba a nada en particular, sus ojos parecían brillar. "En cierto modo, creo que eso es hermoso"
"Ew. ¿uniendo? ¿con ella? ¡de ninguna manera!"
"Ese pensamiento también me disgusta"
"No hay necesidad de ocultar sus verdaderos sentimientos jóvenes" sonrió Asuka.
"Eres una para hablar" replico Natsuki. Tratando de distraerla, ella agrego, "Creo que tu novia te esta buscando"
"Oh, ¿Cuál?" Asuka respondió, levantando una mano para escanear exageradamente la habitación.
"Muy graciosa. Estoy hablando de Kaori. Ella podría necesitar algo de atención".
"Oh, ella esta bien" dijo Asuka, agitando esa misma mano con desdén. "pero bueno, se cuando no me quieren. Las dejare solas para que continúen compartiendo su sufrimiento juntas" Ella guiño el ojo.
Después de que Asuka se fuera, Natsuki continuo, aun no alcanzaba su cuota de ese día para quejarse, "De todos modos… volviendo a lo que estaba diciendo. En serio, son horribles. El otro día al canción "A Whole New World" paso en la radio y comenzaron a cantar juntas y pensé que iba a vomitar. Y cuando me queje de sentir nauseas con Kumiko, ¿sabes que dijo? 'mi conducción nunca te ha molestado antes' ¡Pero no es la conducción!"
Yuuko se rió de eso. Era diferente a su habitual risa en alrededor de Natsuki, esta era genuina en lugar de burlona. Cogió a Natsuki por sorpresa.
"Tienes suerte de no tener que ir con ellas" agrego Natsuki, incapaz de evitar sonreír. Después de todo, era buena en hacer reír a las chicas.
"¿No tienes licencia?" Yuuko pregunto, genuinamente también.
"Tengo, pero mi auto… bueno, es una larga historia"
"Ya veo" Yuuko pareció pensar por un momento. "Si son realmente terribles, siempre puedes ir conmigo"
Eso también atrapo a Natsuki por sorpresa. "¿En serio?"
"Quiero decir" Yuuko aparto la mirada, agregando con un resoplido "Yo no tendré que escuchar muchas quejas de ellas. Así que tu ganas yo gano"
"Eh" Natsuki lucho con la idea por un momento antes de decir tranquilamente "…Entonces, tal vez te tome la palabra"
Mientras tanto, ellas hablaban de Nozomi y Mizore, Reina escucho una conversación entre las dos mientras guardaba sus cosas.
"Nozomi" comenzó Mizore, su voz tímida y tranquila como solía ser "Hoy, tu forma de tocar fue muy hermosa"
"Oh, gracias bebé" Nozomi sonrió alegremente a su novia, acariciando su cabeza. La oboísta parecía ronronear ante el afecto. "También el tuyo. ¡Pero siempre lo es!"
Escuchar la palabra 'bebé' le dio a Reina una idea brillante. Con la velocidad de un rayo, cerró su caso de trompeta, agarró sus cosas y prácticamente corrió hacia Kumiko.
"Hola Reina" saludo Kumiko, levantando su mochila sobre su hombro "¿Lista para irnos?"
"Kumiko" comenzó, sin responder a su pregunta. "Necesitamos nombres cariñosos para la una a la otra"
Kumiko la miro por un momento, parpadeando. Luego dejo escapar una carcajada por su expresión demasiado sería "¿Lo necesitamos?"
"Si"
"Está bien...¿tienes algo en mente?"
"Todavía no. Solo pensé en eso"
"Eres linda" le sonrió con cariño. "Vamos"
"Gracias a dios es viernes" dijo Natsuki, estirándose mientras se incorporaba una vez que llegaron a su casa. Se inclinó hacia adelante y le dijo a Kumiko. "No tengo que ver tu cara durante dos días completos"
"Gracias" respondió Kumiko sarcásticamente.
Natsuki se volvió para decirle a Reina "No te preocupes, tu cara está bien, Kousaka"
"¿Que tal la cara de Yuuko?" Kumiko pregunto con una sonrisa maliciosa.
"¿Que hay con eso?"
"¿No la vas a extrañar?" ella tarareo.
"¡Uhh!" Natsuki gimió antes de agarrar su mochila y abrir la puerta con un movimiento rápido. "Está bien, me voy de aquí, antes de que me enfermes. ¡Hasta luego, pequeñas!"
"Esa fue una salida rápida" comento Reina mientras observaban a su amiga correr hacia la puerta principal y desaparecer en su casa.
"Lo fue" Kumiko se rió "Creo que le gusta Yuuko"
"¿En serio? ¿Que te hace decir eso?"
"Ella no dejaba de quejarse de ella está mañana"
Reina parecía confundida "¿Eso significa que le gusta?"
"No conoces a Natsuki como yo. Es así como ella muestra su amor"
"Hm, supongo que es así...Ahora que lo pienso, Yuuko también se queja de ella" Recientemente, ella había sido la destinataria de las quejas de su amiga sobre la pelirroja en las últimas mañanas.
"¿Podrían gustarse una a la otra?"
"Tal vez. Aunque...si que son raras"
"Supongo que no más raras que nosotras" Al salir del vecindario, Kumiko pregunto, "Cambiando el tema, querías ir a tomar unos batidos antes de ir a mi casa, ¿verdad?"
"Si, pero me siento un poco mal por no invitar a Natsuki"
"Ah, estoy bastante segura de que a ella no le importará"
En el establecimiento de los batidos, Reina se distrajo momentáneamente de sus profundos pensamientos sobre el tema de los nombres cariñosos cuando fueron llamadas para ir por sus bebidas, Kumiko se levantó de su mesa para ir por ellas. Más específicamente, lo que le llamó la atención fue el ambiente descaradamente coqueto dirigido a su novia por la chica que se encontraba detrás del mostrador. Reina había investigado el tema lo suficiente como para reconocer las intenciones detrás de una linda sonrisa como esa y la forma en que las yemas de sus dedos para entrar en contacto deliberadamente durante el intercambio de bebidas.
"Aquí tienes, linda" dijo Kumiko después de regresar, colocando el batido frente a Reina.
"Gracias" respondió ella, antes de preguntar "¿'Linda'?"
"Si. Eres linda, así que 'linda' encaja, ¿no es así?" Kumiko sonrió tímida mientras se rascaba la parte de atrás de su cabeza.
"Tu eres la linda" replicó Reina, desviando sus ojos y sonrojándose. Intento mantener un tono serio "De hecho, tan linda que la cajera estaba coqueteando contigo"
"¿Qué? ¡¿De verdad?!"
Reina suspiro. "Realmente eres idiota"
Kumiko se rió ante el repentino malestar de la otra chica. "Uh oh. No me digas que eres del tipo celosa"
"¿Y que si lo soy?" Pregunto Reina, su tono cambio de juguetón a amenazante.
Kumiko comenzó a fingir encogerse de miedo. "Realmente da miedo..."
"De todos modos" dijo Reina, cambiando el tema después de tomar un sorbo lento "De vuelta al tema de los nombres cariñosos..."
"Realmente estás pensando mucho en esto" noto con una sonrisa divertida "Tal vez no deberías intentar forzarlo"
Ignorando el consejo, Reina continuo "¿Qué tal... ya que eres tan dulce, te llamó... cariño?" Kumiko comenzó a reírse. "Deja de reírte de mí"
"En serio, eres demasiado linda..." Ella seco un lágrima que fue causada por su risa. "Como quieras llamarme está bien, de verdad"
"Entonces te llamaré idiota"
Después de que terminaron sus bebidas y salieron de la tienda, repentinamente comenzó a llover durante la caminata hacia el auto de Kumiko. Una vez dentro del vehículo, su salida del estacionamiento fue detenida temporalmente por las gotas de agua en los lentes de Kumiko. Se los quitó para tratar de limpiarlos con el borde de su camisa, pero eso solo hizo que se esparciera más el agua en los lentes.
"Augh" se quejó ella. "¡Es por eso que los lentes son una molestia!"
Reina se rió de ella mientras buscaba en el tablero del coche buscando una toallita limpiadora, pero tuvo que conformarse con una servilleta. "Ese es el costo de la belleza"
Kumiko siguió refunfuñando y limpiando sus lentes. "Las cosas que hago por amor..."
"Amor, ¿eh?"
"Erm" La morena se congelo, un rubor se arrastró hasta su cara cuando se dio cuenta de lo que salió de su boca. "S-si... De todos modos, ¡vámonos!" dijo rápidamente, volviendo a ponerse los lentes. No estaban tan limpios como deberían estar, pero tendría que quedarse así.
La lluvia fría continuo aumentando en el camino a la residencia de los Oumae. Reina optó por dejar el estuche de su trompeta en el auto de Kumiko, solo agarrando su bolso para la noche antes de que los dos entraran rápidamente a la casa.
A pesar de su velocidad, ambas estaban empapadas. "¡Que horror!" Kumiko se quejó de nuevo, y por el momento se rindió, colgándose los lentes en su camisa.
"De todos modos, ¿que tan mala es tu visión?" Le pregunto Reina "¿Cuántos dedos ves?"
Kumiko le lanzó una mirada fulminante. Esa era una broma que nunca iba a ser graciosa. Se inclinó hacia la cara de la otra chica. "Tengo miopía, así que puedo verte claramente desde aquí y también puedo ver que eres un dolor"
"Sabes que te encanta"
"Tal vez" respondió Kumiko, mirando hacia otro lado con una sonrisa enigmática, otro rubor se estaba exteniendo.
Las dos se dirigieron escaleras arriba para secarse. Reina se sentó en el borde de la cama de Kumiko, secándose el cabello húmedo. Después de secar el agua de la parte posterior de su cuello, esa deshizo su coleta. Kumiko volvió a salir del baño, habiendo optado por volver a ponerse sus contactos, cansada de lidiar con los lentes por ese día.
"Aw" se quejó la morena "¿No más coleta?"
"Aw" repitió Reina "¿No más lentes?"
Kumiko se sentó a su lado. "No entiendo tu fetiche por los lentes"
"Y yo no entiendo tu fetiche por las coletas"
"¡Hay una buena razón para ello!" Kumiko le dijo, sonriendo maliciosamente, moviéndose aún más cerca "Es más fácil hacer esto..."
Reina estaba a punto de preguntar '¿hacer qué?' antes de obtener su respuesta cuando Kumiko movió su cabello hacia un lado y comenzó a besar su cuello. Se mordió el labio en un intento por evitar de que se le escaparan ruidos vergonzosos, y un hormigueo la recorrió de inmediato. Kumiko había descubierto rápidamente que su cuello era uno de sus más grandes puntos débiles, y a menudo le gustaba usarlo contra ella, tanto para su disgusto como para su satisfacción.
"De-detente..." ella gimió débilmente, retorciéndose. En ese momento, el asalto a su cuello termino. Con esas sensaciones placenteras desaparecidas, sus facultades regresaron rápidamente a ella, y una sensación de recepción. "¿Eh?" ella gimió de nuevo "¿Por qué te detuviste?"
Kumiko parecía comprensiblemente confundida. "Me dijiste que lo hiciera" explico con naturalidad.
"Oh" Reina tímidamente miro hacia abajo, sonrojándose. "No quise decir eso"
Kumiko se rió de eso, encontrando que era demasiado adorable su novia "Oye, vamos, no me des mensajes contradictorios" bromeó "Dime como te sientes realmente".
"Podría decir lo mismo de ti" dijo Reina, acercándose para apoyar su frente contra la de Kumiko.
"Hm...no te entiendo"
"Creo que lo haces"
Llevaban casi una semana bailando alrededor del tema, quererse decir 'Te amo'. Habiendo estado saliendo solo por un mes, a ambas les preocupaba que pudiera ser demasiado temprano para decirlo, y no quería asustar a la otra.
Ninguna de las dos dijo algo por un momento mientras se miraban a los ojos, dejando que esas dos pequeñas palabras no pronunciadas quedarán en el aire.
"Reina, yo—"
Lo que fuera que Kumiko iba a decir se vio interrumpido por el ruido de la puerta frontal.
"Oh, alguien está en casa" noto Kumiko, levantándose para ir a revisar la ventana para ver qué auto se había estacionado. "Es mi mamá"
Reina todavía ni siquiera había conocido a la Sra. Oumae, pero no podía luchar contra los no agradables pensamientos que entraron brevemente a su cabeza, maldiciendo el mal momento en que llegó la mujer. Estaba segura de que su novia iba a decir algo importante.
Kumiko se sentó a su lado. "¿Estás nerviosa por conocer a mis padres?"
"Yo no me pongo nerviosa" respondió Reina con confianza antes de admitir en voz en baja "Pero si, lo estoy"
Kumiko se rió entre dientes. "No lo estés. Por lo que ellos saben, solo eres una amiga mía" Agarró la mano de la otra chica, sosteniéndola suavemente, mirándola con una expresión muy seria. "Así que no puedes actuar como mi novia. Ellos no saben que soy gay"
"¿Qué? ¿Crees que no puedo ser sutil?"
Kumiko levantó una ceja hacia ella, respondiendo de manera no verbal a su pregunta. "Está bien, está bien. Estaré completamente oculta" ella pregunto suavemente "¿Por qué todavía no les has dicho?"
Kumiko miro hacia abajo, con los ojos tristes. "No... no parece una buena idea. No sé cómo reaccionarían. Dudo que me echen o algo así, pero... prefiero evitar el drama" Reina asintió en comprensión. "De todos modos" continuo Kumiko, tratando de parecer más alegre "¿por qué no nos dirigimos abajo? Quiero presentarte a mi madre"
"¿Crees que yo le guste?"
"Por supuesto. Eres muy adorable" le dijo Kumiko antes de besarle en la mejilla, lo que la hizo reír.
Las dos bajaron las escaleras. El pasillo delantero conducía directamente a la pequeña cocina y al comedor, separado de la sala de estar por una pared abierta.
"Hola mamá" dijo Kumiko. Señaló a la chica que estaba cerca de su lado, pero no demasiado. "Ella es mi amiga, Reina".
"Oh, hola" la Sra. Oumae la saludo calurosamente. "Así que tu eres la que menciono antes Kumiko. Soy Akiko Oumae. Es un placer conocerte.
"También es un placer conocerla, señora" respondió Reina con respecto. "Gracias por recibirme"
"¡Cualquier amiga de Kumiko es mas que bienvenida! Lo siento, está noche no tengo comida casera para ustedes niñas" dijo Akiko en tono de disculpa, sacando algunas bandejas de comida de una bolsa de papel grande. "Ha sido una semana larga y no tenía ganas de cocinar" fiel a sus palabras, parecía estar bastante cansada. "Espero que la comida china este bien".
"Eso está bien, señora. Gracias."
Kumiko observó la conversación con una sonrisa. Ella pregunto "¿Dónde está papá?"
"El debería estar en casa pronto".
Después de tomar algunas bebidas de la nevera, las chicas se sentaron en la mesa de la cocina para esperar, y pronto oyeron que la puerta principal se abría.
"¡Kumiko!" Una áspera voz masculina llamo desde la puerta principal que se cerraba ruidosamente.
"Uh oh" dijo Kumiko en voz baja, pero Reina pudo escucharla. "¿Que hice esta vez?"
Entró un hombre alto que también parecía estar bastante cansado. Como Kumiko había experimentado antes, sus lentes estaban cubiertos con gotas de lluvia de la actual. No fue lo único que estaba empapado, al parecer, mientras sostenía la fuente de su actual molestia: un periódico mojado. "¡Mira esto! ¡El periódico es ilegible! ¿Como se supone que sabré las noticias de hoy? ¿Por qué no lo metiste?"
"Todavía no estaba aquí en la mañana cuando me fui" respondió Kumiko.
"Hrmm" refunfuño. "Pero ya estaba aquí cuando llegaste a casa, ¿no es así?"
"Si, pero... ya estaba lloviendo bastante fuerte. Nosotras corrimos y no lo pensé. Lo siento."
Ante la mención de la palabra 'nosotras', eso pareció alertar al Sr. Oumae de la presencia de una persona diferente en su mesa. "Oh" dijo, pareciendo ligeramente avergonzado por regañar a su hija por un papel mojado frente a un extraño. "Hola. ¿Quien podrías ser?"
"Ella es Reina" contesto Kumiko por ella. "Ella es una amiga mía de la escuela"
"Hola, señor" saludo Reina, sin saber si debía levantarse de la silla o no, pero decidió permanecer sentada. "Encantada de conocerle"
"Lo misma para ti" respondió con un asentimiento. "Olvide que Kumiko había invitado a un amigo"
Mientras su marido tiraba el periódico en el bote de basura, Akiko sugirió "Tal vez debería conseguir una tablet, cariño".
"Son demasiado caros" se quejó de nuevo. Salió de la cocina, aflojando se la corbata.
"No le pongas atención" le dijo Akiko a Reina "Estoy segura de que el también tuvo una semana larga"
Reina asintió en respuesta, sin esperar que esa fue su primera presentación al padre de Kumiko. Miró a su novia, que parecía inquieta, encogiéndose de hombros.
Mientras el Sr. Oumae se encontraba secándose, todos agarraron su comida y se sentaron, esperando que reapareciera. Akiko se adelanto y le preparo el plato a su marido.
"Gracias, cariño" le dijo a su esposa mientras se sentaba. Después de tomar un sorbo de su te favorito, se dirigió a Reina, que estaba sentada frente a él. "¿Así que también eres una amiga de la escuela? ¿También estás en la banda?"
"Si, señor. Toco la trompeta".
"¡Oh, que divertido!" Akiko sonrió. "Toque el clarinete cuando estaba en la escuela. Tengo muchos buenos recuerdos de cuando estuve en la banda. ¡Debes atesorarlos!"
"Lo haré, pero también quiero tocar profesionalmente, como mi papá".
"Tocar profesionalmente, ¿hm?" El señor Oumae levantó sus cejas, mirándola con escepticismo. "Supongo que sería más fácil con un padre que lo esté haciendo" se volvió hacia su hija. "Pero dudo que puedas salirte con la tuya tocando el eufonio para vivir".
"Ah, jaja..." Kumiko se rió incómodamente. Ella ya se había designado a ese destino, pero por alguna razón, sus palabras ahora dolían. "Probablemente no"
"Si ella quisiera, podría" Reina la defendió de inmediato. "Ella es muy talentosa"
Kumiko dudaba de esas palabras, pero de todos modos las apreció.
"Sin embargo, no sería exactamente la trayectoria más estable" continuo el señor Oumae. "No hay muchas oportunidades para los intérpretes de eufonio. Pero, es bueno tener sueños. ¿Has pensado en alguna carrera Kumiko?"
"Oh, uh, he estado pensando que podría ser profesora de música"
"¿En serio? Eso es nuevo."
"Desafortunadamente, los maestros no parecen ganar mucho dinero" señaló Akiko.
"Claro" suspiro el señor Oumae, "pero al menos obtienen beneficios estatales. Ganarías más dinero si enseñas a nivel universitario"
"Me gustaría trabajar con niños" aclaró Kumiko.
"Eres buena con los niños, cariño" sonrió Akiko. "Oh, eso me recuerda que me encontré con la señora Sakamoto ayer mientras recogía el correo, y ella me dijo que probablemente pronto tendrá más trabajos de niñera para ti. Ha estado realmente rogándole a su esposo por unas cuantas citas de noche..."
"¿Tu cuidas niños?" Reina le pregunto a Kumiko.
"Si" respondió ella. "Tengo que ganar algo de dinero de alguna manera"
"Espero que lo estés guardando" comento el señor Oumae.
Kumiko volvió a reírse incómodamente, optó por tomar otro sorbo de té en lugar de responder, pensando en donde se iba su dinero: comida, juego, música... y ahora en su linda novia.
Reina estaba empezando a desear que el padre de Kumiko se calmara un poco, pero ocurrió lo contrario cuando el teléfono de Kumiko parpadeo un par de veces por las notificaciones de texto.
"Oh, vaya" dijo Kumiko, poniéndolo en vibrador después de comprobar rápidamente de quién eran los mensajes. "Lo siento"
"Kumiko" comenzó su padre, pareciendo más fatigado. "¿No te he dicho de no tener tu teléfono en la mesa?"
"Lo siento, señor" se disculpó de nuevo.
"De todos modos, ¿quien era? ¿No saben que no deben molestar a la gente a la hora de la cena?"
"Era Natsuki. Ella realmente no tiene un horario fijo de comida". El horario de su amiga era bastante extraño en general
"Recuérdame, ¿quien es Natsuki?"
"Ella es la pelirroja con la coleta", respondió Kumiko como si no lo repitiera muchas veces.
"Oh, esa" recordó. "¿Todavía la estás llevando a la escuela?"
"Si... pero ella me da dinero para la gasolina" Más un poco más de dinero extra para sus problemas, que también se dirigía a los vicios de Kumiko.
"¡Eso espero! Solo porque ella sea tu amiga no significa que pueda beneficiarse de ti"
"Creo que Natsuki es realmente agradable" Reina intento agregar a la conversación.
"Ella fue divertida esta mañana" dijo Kumiko con una risita. "Ella está realmente esperando las vacaciones de Navidad"
"¡Yo también!" Akiko dijo, confundiendo a Kumiko, antes de aclarar "Mamiko vendrá a casa. ¿No es maravilloso?"
"Oh, supongo"
"¿Has hablado con ella últimamente?"
"Realmente no"
"¿Por qué no? ¡Ella es tu hermana! Ustedes dos solían estar tan unidas"
"Ella nunca parece querer hablar conmigo..." Kumiko se detuvo tristemente.
"A veces necesitas poner de tu parte" agrego el señor Oumae.
Kumiko murmuró en voz baja "Pues dile a ella..."
"¿Que dijiste?"
"Nada señor"
"¿Tienes hermanos Reina?" Pregunto Akiko.
"No, señora. Solo soy yo"
"Ah, es una pena. Tener un hermana puede ser bueno, pero ser hija única también tiene sus beneficios. Sin embargo, como eres su hija única, estoy segura de que tus padres se volverán locos cuando traigas a un chico a casa, si no lo has hecho ya" Kumiko termino asfixiándose con el té verde nuevamente, cortesía de ese comentario. Sin darse cuenta de la difícil situación de su hija, Akiko continuo con una sonrisa "Probablemente el chico querría huir"
Reina trato de mantener una cara sería, recordando que Kumiko ya había recibido un tratamiento de traer a un novio un tanto estereotipado, sin el conocimiento de la señora Oumae. Afortunadamente para ambas adolescentes, Kumiko había sido aceptada en la familia Kousaka con los brazos abiertos.
"No estoy interesada en tener un novio" respondió Reina honestamente.
"¡Eso es bueno! No te molestes con los chicos o citas en este momento, no son más que problemas" Akiko se rió de nuevo. "Probablemente encuentres un buen chico para establecerse una vez que llegues a la universidad. Eso es lo que siempre le digo a Kumiko. Aunque, su hermana probablemente podría hacerlo mejor que con el chico que esta saliendo actualmente..."
"Voy a ser bastante infeliz si termina siendo mi yerno" dijo el señor Oumae, refunfuñando de nuevo.
La sugerencia de que Kumiko 'se estableciera con un buen tipo' hizo que se formará un extraño pozo de disgusto en el estómago de Reina. Ella asumió que su novia se sentía igual.
"Entonces, ¿que van hacer ustedes esta noche?" Akiko pregunto inocentemente.
Probablemente muchos besos, ambas pensaron.
"Solo pasar el rato" dijo Kumiko en voz alta.
Durante la cena, Reina noto la diferencia en el comportamiento de Kumiko con sus padres. Sus respuestas para ellos fueron muy cortas y tranquilas, su actitud muy tenue. Ciertamente era diferente a comparación con lo que Reina estaba acostumbrada a ver, pero supuso que no era tan inusual que ella pudiera ver un lado diferente de ella.
Sin embargo, se sentía como si Kumiko realmente no pudiera ser ella misma. Era como si se estuviera escondiendo detrás de una máscara.
...
Después de la cena, las chicas regresaron a la habitación de Kumiko, asegurándose de cerrar con llave la puerta detrás de ellas, por supuesto, solo por razones de privacidad.
"Tus padres son amables" comento Reina.
"No son tan geniales como los tuyos" replicó Kumiko, dejándose caer de espaldas en su cama.
"Los míos no son geniales, son vergonzosos" respondió Reina, recostándose junto a Kumiko y acurrucándose contra ella. Después de un momento, ella hablo de nuevo "En realidad, ¿puedo ser honesta?"
"Por supuesto"
"Tu papá parece ser... muy duro contigo"
"Hm, si. Eso es normal. Me lo merezco como el 95% de las veces"
"Estoy segura de que no" insistió Reina, apartando tiernamente un poco de cabello en la cara de Kumiko. "Me gustó que pareciera molesto porque llevaras a Natsuki. Haces eso porque eres muy amable."
"Si, a veces soy demasiado buena para mí propio bien"
"Es una de las cosas que amo de ti"
"¿De verdad?" Kumiko desvío su mirada, sonrojándose, preguntando tranquilamente "¿Qué más amas de mi?"
Reina rodó los ojos drásticamente y un 'hmm' como si tuviera que pensar mucho en la respuesta. "Bueno, eres linda, divertida y dulce... y buena besando"
"Es bueno saberlo" se rió ligeramente.
"También es fácil hablar contigo. No es de extrañar que todos te amen... Y... en realidad, Kumiko, yo..."
Sus intenciones fueron interrumpidas por el sonido de la señora Oumae llamando a su hija por las escaleras, sorprendiéndolas a las dos a la vez. Reina maldijo internamente de nuevo. A ella realmente le gustaba la madre de Kumiko, pero su paciencia estaba empezando a agotarse.
Kumiko se levantó y abrió la puerta. "¿Si mamá?" ella pregunto.
"¡Tenemos un poco de helado! ¿Les gustaría a ti y a Reina?"
"Oh, claro" respondió Kumiko, antes de darse la vuelta para preguntarle a la otra chica. "¿Quieres un poco de helado?"
"Por supuesto" Antes de que las dos salieran de la habitación, y asegurándose de que la madre de Kumiko estuviera fuera del alcance del oído, Reina le dijo "El helado suena bien, pero tus labios tienen un sabor más dulce"
"Reina..." Ella comenzó a reírse de ella otra vez. "Eso es realmente cursi"
"Cállate" resopló ella, ahora sintiéndose avergonzada.
Después de que las chicas tomaron un postre, decidieron jugar algo de Smash Bros, ya que Reina se divirtió mucho con el juego la última vez que vino, principalmente porque ella seguía ganando, para gran consternación de Kumiko.
"¿Sabes a quién deberías elegir?" Kumiko hablo mientras estaban de vuelta en la pantalla de selección de personajes después de un puñado de rondas. "Zero Suit Samus"
"¿Por qué? ¿Es buena?"
"Si, pero ella me recuerda principalmente a ti" Reina enarco una ceja, curiosa. Kumiko explicó con una sonrisa tonta "Ella es sexy y se ven bien con una coleta"
Reina se rió, sintiéndose halagada. "¿Entonces por qué no la escoges?"
"Prefiero que ella me golpeé"
Reina lucio exageradamente sorprendida. "No me di cuenta de que eras una pervertida..." bromeó ella, sacudiendo la cabeza con diversión. "¿Sabes a quién me recuerdas?... a Kirby"
"¿Por qué, porque come mucho?" Kumiko dijo con una mirada en blanco, esperando una respuesta como esa.
"Iba a decir porque es el más lindo, pero..." Reina se calló, apartando la mirada con una expresión no tan inocente que confirmo que estaba de acuerdo con esa suposición.
"Muy graciosa. Debería darte una paliza"
"No me importa el dolor" respondió con un guiño.
Los ojos de Kumiko se ensancharon. "Y me dices a mí pervertida"
Después de unas cuantas partidas más, Kumiko hablo "Estoy aburrida de Smash por hoy. En realidad, estoy un poco cansada. ¿Podemos simplemente acostarnos y hablar?"
"¿Solo hablar?" Reina pregunto con una sonrisa maliciosa.
Kumiko decidió no responder, y en cambio anuncio "Me voy a poner la pijama"
"Sabes, no tienes que ir al baño a cambiarte. Las dos somos chicas. No me importaría si te desnudas delante de mí".
"¡Realmente eres una pervertida!" Kumiko dijo con una risa nerviosa, cruzando sus brazos protectoramente sobre su pecho.
Más tarde, Kumiko estaba acostada en la cama, mirando distraídamente el techo, esperando que Reina saliera del baño. Al oír el sonido de la puerta abrirse, miro hacia allá y vio a la otra chica con una prenda de vestir familiar sobre su pijama. "Oye, qué diablos. ¿Es esa una de mis sudaderas?"
"Si" respondió Reina, moviéndose al otro lado de la cama para recostarse frente a Kumiko. "Tenía frío. Parecía cálido. No te importa, ¿verdad?"
"No, en absoluto" respondió Kumiko alegremente, girándose para mirarla. Ver a su novia vestida con su ropa la lleno de felicidad y una extraña sensación de orgullo. "Sin embargo, es un poco grande para ti" bromeó. La prenda ya era bastante grande en el cuerpo de Kumiko, por lo que la chica más pequeña estaba prácticamente ahogándose en la tela.
"Un poco, pero es cómodo" También olía a ella.
"¿Sabes de qué está hecho?"
"¿De que?"
"Material de novia"
"...Eso es terrible"
"Si, lo es" dijo, acercando a Reina a si misma. Sin embargo, su alegría pareció durar poco, cuando Reina vio que el humor desaparecía de sus ojos, reemplazado por una mirada casi sombría.
"¿Estás bien?"
"¿Hm? Kumiko dijo distraídamente, ahora jugando con el cabello de Reina como a menudo le gustaba hacer"
"Pareces... triste. O como si algo estuviera en tu mente"
"Estaba pensando en lo bonita que eres". Ella insistió "Estoy bien, de verdad"
"Vamos. Puedes decirme cualquier cosa".
Kumiko abrió la boca, a punto de decir algo, antes de cerrarla de nuevo, insegura. Su expresión era ilegible, sus ojos tenían un brillo peculiar para ellos. Después de un momento, ella pregunto "¿Alguna vez deseaste ser... normal?"
"¿Estás diciendo que soy anormal?" ella bromeó "Pero no. Quiero ser especial, sobresalir"
"Claro, por supuesto. Como se esperaba de la increíble Reina Kousaka. Esa fue una pregunta tonta."
"Me sigues diciendo increíble, pero sabes, tu también lo eres". Kumiko se burló de eso, claramente no creyéndole. "Lo digo en serio. ¿A qué te refieres con ser normal?"
"Ah, bueno... quiero decir normal como... no tener que fingir"
Reina tuvo la sensación de que sabía a qué se refería.
"Quiero besarte" dijo Kumiko de repente. "¿Puedo?"
"Puedes" respondió Reina, incapaz de decir no a esa cara y la forma en que Kumiko la estaba mirando.
Reina aún no había recibido besos así de ella. Parecían casi desesperados, suplicando... Era como si ella estaba respondiendo a la pregunta de Reina con una propia, en cada una de sus respiros bruscos de aire entre sus bocas 'estoy bien, esto esta bien, ¿tu estás bien...?'
Como actualmente no podía responder verbalmente, ella respondió físicamente. Beso a la otra chica con suavidad y le acaricio la espalda, con la esperanza de calmar su frenética energía.
Quería mostrarle a Kumiko cuánto la amaba.
Incluso si no podía todavía decirlo.
Uff! por fin termine de revisarlo, tarde casi dos horas y media xD
Recuerden que la historia no me pertenece y originalmente se llama "Signs of Love" de karukaro, si alguien gusta dejarle algun comentario sobre su historia, estoy segura que se los agradecerá, después de todo, es lo que no anima a nosotros 😊
Por cierto, ¿han visto las nuevas imágenes que ha sacado KyoAni de Kumiko y Reina? y así no quieren que las shippeemos?! Osea, quien los entiende 😒 Pero la verdad son hermosas 💕😍 si no las han visto, las subiré a mi facebook pero no se cuando, supongo que hasta que face funcione :v
Y apoyen a Park Bom con su come back! 🙌😉
Bueno me despido, este capitulo estuvo demasiado largo, si no mal recuerdo, fueron entre 6000 y 7000 palabras, nuestro querido autor estaba bastante inspirado 😲
Nos vemos!
Panda2501🐼
