Capitulo 9
¿Cara ó cruz?, el suicidio de Sasuke
Tal como lo previó, no pudo pegar los ojos en toda la noche, durante más de tres horas trató en vano de conciliar el sueño, iban a ser las cinco de la mañana cuando decidió que no tenía caso seguir intentándolo, fastidiado, dejó su cama y se encaminó de mala gana a la salida de su habitación.
Al atravesar el pasillo y pasar delante de esa puerta, no pudo evitar detenerse frente a ella, se había prometido a si mismo no entrometerse, pero le intrigaba más de lo que quisiera las razones por las cuáles Hinata había huido de su casa, ese fue uno de los motivos que le llevó a abrir aquella puerta e introducirse sigilosamente al interior de la habitación, sin hacer el menor ruido, se acuclilló al lado de la joven, cerciorándose de que no hubiese huido luego de dejarla sola, para su sorpresa, ella se encontraba profundamente dormida, sonrió involuntario al verla descansar, y sinceramente la envidió, él daría cualquier cosa por poder, cuando menos por una noche, dormir tan apaciblemente como ella lo hacía ahora.
Impulsivo, acarició sutilmente con la yema de los dedos el rostro durmiente de la chica, su respiración era calma y acompasada, empero todos los problemas, tenía un sueño tranquilo, podría jurar que un aló angelical iluminaba su bella cara, tomando vida propia, llevó sus dedos hasta sus carnosos labios levemente abiertos, esos labios que le resultaban tan deseables y...
En cuanto se dio cuenta de lo que estaba haciendo, apartó de presto la mano y se separó de ella, encaminándose con trote sigiloso a la salida, cerrando con cuidado la puerta para no despertarla, así se siguió de frente su camino por el pasillo y escaleras abajo, sacudiendo reprobatorio la cabeza y meditando profundamente los últimos sucesos acontecidos, sobre todos los de la madrugada para tratar de olvidar su último episodio de debilidad.
Había visto antes a la Hyuuga derrotada, pero nunca destruida, algo realmente malo debió ocurrirle para llegar a un estado tan deplorable, eso, independientemente de lo ocurrido con Naruto, no creía que ese baka fuera un factor lo suficientemente poderoso para que ella se viera obligada a escapar de la mansión, era absurdo considerarlo si quiera.
Cruzo el vestíbulo y llegó hasta el patio trasero, se sentó calmamente en el suelo de madera que había bajo el cobertizo que daba al exterior, sus ojos no mirada no tardó en perderse en el horizonte, contemplando calmo el claroscuro del cielo matutino, muy pronto amanecería, una noche más sin descanso se le había escapado, fijó sus negros ojos en la vegetación del jardín, la tormenta dejó algunos estragos a su paso, había hojas y ramas de árboles caídas por doquier, el pequeño estanque se había desbordado, inundando medianamente el patio, tendría mucho trabajo por hacer, quizás el único beneficio que había traído consigo la tormenta, era la frescura en el ambiente, era una bendición luego de los casi cuarenta grados que se habían registrado en días anteriores, un aliciente necesario para sosegar ciertos deseos profanos que se empeñaban en despertar dentro de él.
La luminosidad en el exterior fue haciéndose más intensa, los rojizos rayos del sol naciente paulatinamente fueron posesionándose de todo con su cálido tacto, Sasuke suspiró cansado, iba a necesitar una buena dosis de café si quería permanecer más o menos cuerdo lo que restaba del día, dejo su lugar bajo el cobertizo una vez que el sol alcanzó una altura considerable en el firmamento y se dirigió a la cocina resuelto a prepararse un café bien cargado.
A penas tomó la cafetera, escuchó unos fuertes golpes provenientes de la puerta principal, tan insomne como estaba, nunca imaginó quiénes serían sus visitas, y una vez abierta la puerta, casi se arrepintió de haberlo hecho, una comitiva de tres Hyuugas que no conocía, estaban plantados delante de él.
- ¿A qué debo el "honor" de su visita? – ironizó, sabía perfectamente el por qué se encontraban ahí, algo que involucraba a cierta Hyuuga que había tomado bajo su resguardo.
- Sabes muy bien por qué estamos aquí Uchiha... – le contestó altaneramente una puberta, de catorce o quince años, cuyas señas particulares eran una larga cabellera castaña, ojos blancos y fríos como el hielo además de un altivo porte, que daba entender que era quien encabezar al grupo.
- Lo único que sé es que están irrumpiendo indebidamente en mi territorio… – su semblante se endureció al punto de parecer de piedra, realmente era escalofriante ver directamente en sus vacíos ojos negros, cualquiera podía percibir el peligro que de él emanaba – espero que tengan una razón que justifique su estancia aquí ó de lo contrarío debo pedir les que se marchen...
- No queremos problemas contigo… – aparentemente calmada, la adolescente retomó la palabra, lo cierto era que el tono despectivo del Uchiha logró intimidarla – Hinata-neesan está aquí, hemos venido por ella...
- "¿Neesan?" – aquel aspecto llamó su especial atención, no tenía idea de que Hinata tuviera una hermana, lo que era comprensible, pues cuando estaban juntos ambos evitaban hablar a toda costa de su familia, a excepción de Neiji, a quién ella tenía en altísima estima – ¿Enserio? – se cruzó despreocupadamente de brazos y se recargó en el marco de la puerta, mirando con desdén a la altanera mocosa, intentaba encontrar en ella algún mínimo parecido a su hermana mayor, pero aparte de los distintivos ojos blanquecinos de los Hyuuga, no veía ningún rasgo en común, fuera en el aspecto físico como en el interior, le parecían tan opuestas como el agua y el aceite – ¿y qué pasaría si ella no quiere marcharse? – le retó intencionalmente, tratando de descubrir el misterio.
- Nos veremos obligados a llevarla a la fuerza... – el semblante de Hanabi se agravo.
- Perfecto... – sonrió burlón – sólo hay un pequeño inconveniente... – Hanabi le miró recelosa, la actitud del Uchiha había cambiado de repente y eso no le gustó en lo absoluto.
- ¿De qué hablas?
- Para que Hinata los acompañe, antes necesitan pasar sobre mí…, y en el dado caso que se atrevan, siendo intrusos estoy en mi derecho de hacer lo que crea conveniente... digamos que lo vería como una directa afrenta de su parte, y no me importaría echarlos de aquí ya sea vivos ó muertos.
- ¡Neesan ha cometido una grave ofensa contra nuestra familia y debe pagar por ello, no es algo que a ti te incumba…! – siendo tan orgullosa como era, no iba a permitirse que el Uchiha la humillara, por lo que decidió ponerse al tú por tú con él.
- Si no tienes una mejor excusa que esa, te pido "amablemente" que te marches de mi casa, hasta ahora eh sido tolerante, pero incluso yo tengo un límite, Hinata no se marchará mientras ella no lo desee – miró a los alrededores, como si estuviera hablando con alguien más – y den por hecho que si algún otro Hyuuga vuelve a pisar mi territorio, no seré tan amable como ahora – sus ojos se pusieron rojos como la sangre y tres aspas negras aparecieron en el interior, una clara advertencia de que si no se marchaban en ese instante, los sacaría a la fuerza.
- B-bien... – por primera vez la Hyuuga titubeó, el peso del intento asesino de Sasuke sobrepasó ampliamente el de suyo – pero esto no se quedará así... – hizo un ademán con la cabeza a los ninjas que la acompañaban, emprendiendo la retirada.
A penas hubieron desaparecido, el impávido semblante de Sasuke se desvaneció, le preocuparon las palabras de la chiquilla, algo realmente malo debió pasar después de todo, y sin importarle si Hinata estaba dispuesta a cooperar o no, dispuso que obtendría las respuestas que buscaba.
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Sintió los primeros rayos del sol dar de lleno sobre su cara, abrió perezosamente lo ojos, al principió se sobresaltó un poco al darse cuenta de que el lugar donde se encontraba, no era su habitación, el susto pasó pronto, todo se aclaró y lo vivido el día anterior vino a su mente, se abrazó a sus piernas, en posición fetal, debía marcharse cuanto antes, Sasuke era muy amable en querer protegerla, pero no había nada que él ó nadie pudieran hacer, hundió su rostro entre sus rodillas, no podía seguir causándole problemas a las personas que le tendían la mano, no era justo para nadie.
Pero antes de marcharse iría a despedirse de Sasuke, era lo menos que le debía después de todo lo que había hecho por ella.
Una vez doblado el futón y las mantas, tal y como los hubiera recibido, salió de la habitación, recordando el camino que había seguido antes, se dirigió al final del pasillo y bajó las mismas escaleras de la noche anterior, suspiró profundamente, era sumamente difícil decir "adiós".
- ¿Sasuke-kun? – le llamó, no hubo respuesta, siguió buscándolo hasta escuchar algunos ruidos cercanos.
Creyendo haber escuchado su voz en el vestíbulo, dirigió sus pasos hasta ese lugar, pero se quedo inmóvil al escuchar la flemática voz de su hermana menor «Hinata-neesan está aquí, hemos venido por ella... » le escuchó decir claramente, el pánico la invadió de inmediato, la habían descubierto «¿Enserio?» está vez escuchó la voz de Sasuke, por el tono utilizado supo que no estaba de muy buen humor «¿y qué pasa si ella no quiere marcharse?» prosiguió, y Hanabi no tardó en responderle «Si es necesario, nos veremos obligados a llevarla a la fuerza... » no pudo escuchar más, retrocedió instintivamente y por poco cae de bruces al tropezar con una mesita que se interpuso en su camino, se dio rápidamente la media vuelta y corrió a la parte trasera de la casa, si Hanabi-neechan estaba ahí, eso significaba que estaba rodeada, no podría escapar.
Activó su byakugan para cerciorarse, en efecto, había varios Hyuugas apostados en los alrededores de la casa, ya no había otro remedio, tendría que apresurarse y dar fin a todo antes de ser atrapada, aspiró profundamente y exhalo con lentitud, con el byakugan todavía activado, adoptó una pose de ataque, llevaría a su cuerpo a tal extremo de agotamiento que su corazón no lo resistiría.
Empezó con algunos golpes suaves, haciendo gráciles movimientos en los que su chakra iba fluyendo naturalmente a través de sus manos, los movimientos de sus manos se hacían cada vez más rápidos hasta el punto de ser casi invisibles a la vista, dejando a su paso finos hilos luminosos que al entrecruzarse forjaban una red, era un bello espectáculo, a pesar del fatídico fin que perseguía.
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Sasuke no podía creer lo que veía, Hinata danzaba ágilmente sobre la superficie desbordada del pequeño estanque, por un momento quedó embelesado por la singular distracción que el agua mostraba al envolver a Hinata en una especie de esfera, la cristalina superficie brillaba de tal forma ante el reflejo de los dorados rayos del sol, que un prismático arco iris multicolor podía ser visto, pero no tardó en salir del letargo y comprender lo que Hinata realmente pretendía.
- ¡Hinata necesitamos hablar! – aseveró molesto, pero la aludida lo ignoró deliberadamente, y en cuanto la burbuja de agua fue liberada en un sinnúmero de gotas, prosiguió con su danza, aplicando repetidos movimientos de taijutsu al aire – ¡Hinata, déjate de estupideces, es necesario que hablemos! – la llamó por segunda vez, más ella aceleró su ritmo, su respiración se había vuelto pesada y entrecortada, lo que a Sasuke no le pasó desapercibido, muy pronto llegaría a su límite – ¡detente ahora mismo! – se sintió sumamente irritado al ser intencionalmente ignorado por ella – ¡eh dicho que te detengas!– cansado de su absurda actitud, la detuvo bruscamente, tomándola con mediana fuerza del antebrazo, ella perdió el equilibrio y se fue de espaldas al suelo, por la inercia y al tenerla sujeta, él cayó junto con ella, quedándole encima, en una posición bastante comprometedora.
No obstante, aprovechó ese infortunado accidente para sujetarla fuertemente de ambas muñecas, obligándola a parar por completo, Hinata respiraba agitada, viéndolo con cierta impotencia al saberse más débil físicamente que él, estaba atrapada.
- ¿Explícame por qué los Hyuuga te buscan…? – Hinata forcejeo inútilmente, su último recurso fue guardar silencio, no hablaría aún si la torturaba
- D-déjame, me estás lastimando… – chilló.
- ¡No te lo estoy pidiendo! – arremetió de nueva cuenta – te exijo una explicación – ella desvió la mirada para retener las lagrimas, intentando en vano liberarse del fuerte agarre.
- ¿P-por qué ... ? – farfulló ella con los dientes apretados, evitando a toda costa llorar una vez más frente a él, estaba cansada de que siempre se interpusiera en su camino – ¡¿por qué no me dices de una buena vez lo que quieres de mí y me dejas morir en paz?!– su respuesta lo sorprendió en extremo, era la primera vez que ella se atrevía a alzarle la voz, algo realmente grave debía ocultar, pero él no era una persona que se diera tan fácilmente por vencido y mucho menos se amedrentara por una respuesta tan simple, indiferente a su inestable estado de animo, la cuestionó de nuevo.
- No cambies el tema Hinata ¿qué es lo que está pasando? – a sabiendas de que él no cedería, ella tampoco lo hizo.
- ¡T-tan sólo dime qué es lo que quieres de mí…! – lo evadió, cerrando fuertemente los ojos para no caer presa de sus inquisidores ojos negros – ¡haré lo que sea con tal de saldar mi deuda! – exclamó finalmente en un grito ahogado.
Sasuke la miró como si fuese la primera vez que lo hiciera, no mentía, realmente estaba decidida a morir en ese instante, tenía que encontrar una manera de saldar esa maldita promesa sin que ella diera nada a cambio, pero igualmente sin que cometiera una estupidez, y de pronto lo supo, una idea algo descabellada, pero cien por ciento efectiva formuló su cerebro.
- ¿De verdad harás lo que sea? – seguro de recibir una negativa, siguió adelante con su recién trazado plan.
- Y -yo… – titubeó por un segundo, hubo algo en su forma de preguntar que le hizo tener un mal presentimiento – l-lo haré ... ha-haré cualquier cosa que me pidas… – lo encaró, verdad era que sentía miedo de lo que sea que fuera a pedirle, pero a parte de su palabra, debía cortar con ese invisible hilo que se empecinaba en unirlos.
- Bien ... – sonrió malicioso, causándole escalofríos a Hinata, quien estaba tan concentrada en librarse de él, que hasta ahora no había prestado el más mínimo interés en la poca distancia que los separaba – lo que quiero es… que te cases conmigo… – Hinata abrió desmesuradamente sus perlados ojos, sin creerse lo que acaba de escuchar – la única forma en que saldes nuestra deuda, es que te conviertas en mi esposa ... – reiteró, estando seguro de que ella le daría un rotundo no, lo supo en cuanto vio desdibujarse una atónita mueca en su cara.
- Po-por favor no… – su voz se quebró por el desconcierto, él se limitó a ampliar su sonrisa, complacido de no haber errado en sus suposiciones.
- Elige, ó te casas conmigo ó quedas en deuda, y como sé que eres una persona de palabra, confió en que tomaras la mejor decisión ... – dicho lo último, la soltó y se apartó, más fácil no pudo haber sido.
Sin salir de su asombro, Hinata permaneció callada e inmóvil, pensaba angustiada en la propuesta, se arrepentía de haber dado su palabra, apretó los labios, no, no podía retractarse de lo dicho, por más abrumador que le resultara la idea, su honor, que era lo único que le quedaba, prevalecería ante todo, analizó sus posibilidades, no encontró ninguna viable, pero igual y quién le aseguraba que seguiría viva para cuando la boda se llevara a cabo.
En cuanto hubo analizado los pros y los contras, desganadamente se enderezó para ponerse en pie, meditando detenidamente las palabras que pronunciaría a continuación, era hora de encararlo.
- ¿P-por qué ... ? – murmuró débilmente, más Sasuke, estando tan acostumbrado a su quedo tono de voz, la escuchó a la perfección – ¿por qué quieres casarte conmigo? – fue lo primero que pensó en cuanto escuchó semejante proposición, Sasuke imaginó que preguntaría algo así, no podía decirle la verdad, ¿cómo decirle que lo hacía para liberarla de la ridícula promesa que la obligó a hacer?, bastaba con que le diera un "no" para quedar libre, mataría dos pájaros de un tiro, pues él no aceptaría otra cosa a cambio y ella no moriría hasta no saldar la deuda.
- Mis motivos no te incumben... – fue cortante, quiso parecerle desagradable en caso de que ella pudiera considerarlo, Hinata no pronunció palabra, estaba en medio de una tremenda crisis interna, lo que era evidente para Sasuke, quien prosiguió – no es necesario que contestes ahora, aguardaré tu respuesta el tiempo que sea necesario –se dispuso a retirarse, dirigiendo sus pasos hacía el interior de la casa, pero se detuvo abrupto al escuchar la musical voz de Hinata, esa dulce melodía, que producía una catástrofe cada vez que se mostraba segura de sí.
- Acepto... – fue la devastadora respuesta que salió de sus labios, esa simple palabra lo arruinaba todo, Sasuke giró lentamente su cabeza, limitándose a verla de reojo, por la altura del hombro, ocultando su desconcierto, ella debió haber respondido lo opuesto – a-acepto ser tu... – le costaba pronunciar la última parte de la oración – tu esposa Sasuke-kun... – no podía revelarle el desencanto que le causaba escucharla, en su maravilloso plan pasó por alto un pequeñísimo, pero importante detalle, le había pedido matrimonio a la persona más impredecible que conocía, debió haber previsto la posibilidad de que algo así podría ocurrir, ahora tenía que disuadirla por todos lo medios a su alcance, claro, sin que ella sospechara lo que intentaba hacer, ó de lo contrario quedaría en ridículo.
- ¿Estas segura? – expresó en un neutral tono de voz, disfrazando la verdadera angustia que sentía.
- Ha-hai... dí mi palabra de que haría lo que fuera por ti y no pienso retractarme... – fue firmé en acentuar lo último.
- ¿Aún cuando existan algunas condiciones de por medio? – sondeó el terreno, debía encontrar cuanto antes una forma de hacerla cambiar de opinión.
- ¿Con... condiciones? – tragó saliva, su indecisión le señaló a Sasuke un camino a seguir, recobrando la confianza y su altiva sonrisa, teniendo presente lo que debía hacer para obligarla a dimitir.
- Así es... existen varias condiciones especificas que debes cumplir SI aceptas el trato... – por un instante ella quiso retroceder, aunque en realidad ya no lo fuera, empezaba a dudar si el camino ninja que se había trazado era el correcto, ese camino era algo que la marcaría de por vida – sabiendo eso ¿todavía aceptas ser mi esposa? – Hinata tomó hondamente aire para calmarse, apretó los puños y exhalo lentamente, ya no había marcha atrás, la respuesta que daría, sería la definitiva.
- Di-dije que acepto y no cambiaré de opinión – ahora el que estaba en un serio aprieto era el Uchiha, nunca contó con el aplomó de Hinata.
- Si ya no ha duda de tu parte, de acuerdo, estas son las condiciones… – su ágil mente no tardó en procesar un último recurso – primero que nada, a partir de este momento y bajo ninguna circunstancia volverás a usar tu byakugan… – la petición le resultó un tanto extraña, pero Sasuke tenía un propósito especifico – segundo, igualmente no podrás hacer ningún esfuerzo que ponga en riesgo tu salud… – y entonces ella lo comprendió, le estaba obstruyendo cualquier posibilidad que tuviera a una muerte próxima, Sasuke se regocijó internamente al ver la incredulidad que ella proyectaba, si frustrándole el suicidio no lograba hacerla desistir, se le acababan las ideas – tercero, seguirás al pie de la letra todas las indicaciones de godaime...
- De-demo .. demo... – intentó oponerse, pero Sasuke no le dio oportunidad, iba a llevarla a tal extremo de ponerla en jaque.
- ... y lo más importante, al convertirte en una Uchiha, romperás cualquier lazo que te até a tu familia – tal vez si Sasuke no hubiese mencionado lo último, su respuesta habría sido otra totalmente distinta, pues sin dudarlo, respondió.
- ¿Mi familia…?
- Así es.
- Sasuke-kun.., seré tu esposa... – fue más firme que nunca, la estupefacción de Sasuke no pudo ser mayor, ¿y ahora que iba a hacer?, se le terminaron los argumentos y ella no daba muestras de dudar de lo dicho. Sus planes no salieron como pensó, y ahora era él quien no podía retractarse.
- La boda será en una semana – sentenció irritado.
- ¿U-una semana? – dijo no muy convencida, pensó que tendría más tiempo.
- Si…, ¿algún problema? – tuvo una leve esperanza de que se arrepintiera, pero no lo hizo.
- N-no... una semana está bien – lo dijo aparentemente de acuerdo, pero por el amor de kami ¡¿quién puede organizar una boda en una semana?!, necesitaría toda la ayuda posible y sin embargo, no tenía la menor idea de a quién recurrir, a menos de que fuera una boda en secreto, ahí no necesitarían mas que al ministro.
- Alístate, iremos a hablar con Godaime ahora mismo... – Hinata se asombró, ¿todo era enserio?, la grave expresión en el rostro de Sasuke le hizo entender que si, no tuvo más remedio que asentir y se dirigió apresuradamente a la habitación en que durmiera la noche anterior, llegando ahí recordó que más allá de la sencilla pijama de seda (lo que no era nada adecuado para andar por la calle) no tenía ropa, en su apuro de huir de la mansión no hubo tiempo de llevar nada más consigo, suspiró resignada, era vergonzoso, pero nada podía hacer al respecto.
Se lavó la cara y acicaló el cabello, tratando en vano de verse presentable, llegando con las mismas fachas al pasillo, donde Sasuke la esperaba. Éste alzó una ceja desconcertado, observando detenidamente el particular atuendo la muchacha (que por cierto era suyo) los holgados shorts y la playera negra que casi le llegaba a las rodillas, ella no tardó en explicarle el motivo.
- Etto... n-no tengo ropa… – bajó apenada la cabeza y centró su atención en el movimiento incesante de sus dedos, Sasuke puso los ojos en blanco, debía encontrarle algo que pudiera usar, al menos hasta que le comprará un nuevo guardarropa, suponía que ahora sería una de sus obligaciones después de todo.
- Sígueme – ordenó fastidiado, Hinata respingó, pero al acto, ella acató lo dicho y le siguió por un oscuro corredor que daba al ala este de la mansión Uchiha, al final había unas sombrías escaleras, esa parte era completamente distinta de la que ella conocía, sigilosamente imitó sus movimientos, quedando frente a la puerta de una de las habitaciones que había en el corredor, al final de las escaleras, por un momento sintió a Sasuke titubear cuando tomó el picaporte de la puerta, era la primera vez que veía duda en sus acciones, finalmente lo giró y así fue que entraron en una oscura y lúgubre habitación.
Su guía corrió una cortina que cubría una terraza, corrió con cuidado la puerta que daba al exterior y al filtrase, la luz del sol dejó al descubierto una descuidada habitación, cubierta de una gruesa capa de polvo y telarañas, parecía que en años, nadie había puesto un pie ahí.
En el fondo había una gran cama de dos plazas y sobre la mesita de noche, algunos retratos, Sasuke se dirigió directamente al armario, mientras Hinata, curiosa, se acercó a la mesita de noche para tomar uno de los retratos, que al igual que todo, estaba cubierto por el polvo.
Con cuidado limpió el polvo que nublaba el vidrio, sonrió inconscientemente al ver el cuadro familiar que había en la fotografía, inmediatamente reconoció a Sasuke, quien sonreía alegremente, no tendría más de dos años y denotaba tanta inocencia y ternura que era difícil imaginar que se tratara de la misma persona con la que ahora convivía, Sasuke estaba siendo cargado en brazos por una hermosa mujer de largos cabellos negros, su expresión era amable y bondadosa, no necesitó preguntárselo para saber que era su madre, a su lado estaba un hombre robusto, de severa mirada y gesto adusto, el padre de Sasuke, pensó, y en el medio todos, un niño de largos cabellos negros y expresión melancólica, ahí reconoció a Uchiha Itachi, acarició inconscientemente el cristal, esa era la familia de Sasuke, la familia que le fue arrebatada y por la que por tanto tiempo clamó venganza, entonces lo supo, estaban en la habitación de los padres de Sasuke, una habitación que no se había abierto desde el día que murieron. Al levantar la mirada, sus orbes perla se toparon con las negras oxidianas de él, que le veían con severidad y hasta reproche.
- G-go ... gomen, no era mi intención – dejó prontamente el retrato en el mismo lugar del que lo había tomado, Sasuke no dijo nada al respecto, pero Hinata supo al instante que había hecho mal, las facciones de él se habían endurecido.
- Úsala ... – Sasuke se limitó a extenderle una prenda, Hinata asintió y la tomó rápidamente.
-A-arigato, en un momento estaré lista… – abrazó la sencilla yukata de color amarillo y se dirigió de presto a la salida de la habitación, dejando a Sasuke solo, el Uchiha desvió sus ojos de la entrada y miró el retrato que segundos atrás, Hinata sostuvo entre sus manos, lo tomó y lo miró detenidamente por unos instantes.
- Sólo espero estar haciendo lo correcto… – murmuró antes de depositar de nueva cuenta el retrato sobre la mesita.
Salió de ahí con una expresión sombría, a pesar de los años transcurridos, todo aquello aún despertaba en él terribles recuerdos, que por más que deseaba, no lograba borrar, seguía culpándose de no ser capaz de haber hecho nada por sus padres ó por su hermano.
- - -
Esperó a Hinata en el vestíbulo, tan inmerso como estaba en sus recuerdos, no advirtió el momento en que Hinata estuvo frente a él, la miró asombrado, por un segundo creyó ver de nuevo a su madre, sacudió levemente la cabeza para apartar lo que consideró "absurdos pensamientos", hurgar en el pasado no le hacía ningún bien.
- Y-ya estoy lista... – anunció ella y él asintió con la cabeza, tomando la delantera para salir de la casa.
Hinata se sintió un poco incomoda, no tenía ni la menor idea de cómo actuar ahora que era la "prometida" de Sasuke. Agachó la cabeza, ocultando su rostro encendido de las indiscretas miradas de los aldeanos, ¿qué sería lo que dirían ahora, cuando la noticia sobre su compromiso se supiera?, de forma ambigua, al final los rumores sobre ellos resultaron ser ciertos, el color en sus mejillas subió hasta el tope, con tantos problemas aquejando su vida se olvidó por completo de esos rumores, miró a Sasuke de reojo, ¿él sabría?, negó fuertemente con la cabeza, si fuese así ya se lo habría dicho.
Suspiró apesadumbrada, tratando de alejar esas tonterías de su cabeza, volviendo la vista de nuevo al frente, de pronto se detuvo y tomó inconscientemente el brazo de Sasuke, extrañado de su actitud, se volvió para verla, otra vez tenía esa expresión de terror en el rostro, ella temblaba levemente y no necesitó verlo para saber la causa de dicho temor, frente a ellos se encontraba Hyuuga Hiashi en persona y a la cabeza de una pequeña comitiva, si bien daba la impresión de ser un encuentro casual, era obvio para Sasuke que los habían estado esperando.
- Él ya no puede hacerte nada – le susurró tan bajo, que sólo ella pudo escucharlo, Hinata lo miró desconcertada – no olvides que ahora eres una Uchiha – expresó seguro de si mismo, Hinata se relajó y asintió levemente con la cabeza, era verdad, al aceptar ser su esposa, eso la convertía automáticamente en miembro del Clan Uchiha, suspiró aliviada, pero no por eso soltó a Sasuke, al contrarío, se afianzo más fuerte a él, llegando a sentir una seguridad que nunca antes había tenido frente a su padre.
- Ya no estas en tus dominios Uchiha... – con rostro apático, Hiashi tomó calmamente la palabra cuando estuvieron frente a frente – no pienso tenerte más consideraciones, si no te apartas de mi hija en este momento, tendrás que atenerte a las consecuencias – Sasuke sonrió arrogante ante la trillada declarativa del líder de los Hyuuga.
- No hace falta que estemos en mis dominios, eso no cambia el hecho, Hinata no irá con usted – sentenció tajante el moreno, mirándole desafiante.
- Eres un insolente, Hinata es una Hyuuga y está obligada a obedecer las normas del Clan... – el encuentro se enfrascó en ellos dos, la aludida, miraba angustiada tanto a uno como a otro, sin saber cómo actuar, era mucho peor que cuando Sasuke y Neiji se enfrentaron, al menos en esta ocasión tuvo la suerte de que Sakura-san interviniera oportunamente, pero ahora, nada ni nadie podría hacer nada en caso de una confrontación.
- Se equivoca Hyuuga... – le miró altivo, con la sonrisa made in Uchiha impresa en los labios – Hinata ya no pertenece más a su Clan... – esa afirmación, indudablemente llamó la atención de Hiashi y de todos quienes estaban a la expectativa.
- ¿De que hablas Uchiha? – le miró receloso, no le gustó la forma tan segura en que se expresó.
- Hinata ya no pertenece a su Clan, puesto que ella aceptó ser mi esposa – el indiferente semblante de Hiashi se transfiguró por uno sorprendido y posteriormente colérico, clavando acusador sus ojos sobre la figura de su primogénita, quien angustiada, bajo la cabeza, evitando a toda costa el contacto visual – ahora soy yo quien le exige que se abstenga de acercarse a ella, usted mejor que nadie debe saber los tratados entre clanes y recordará que en el momento que ella aceptó ser mi esposa, paso a pertenecer a mi familia, usted ya no tiene ningún derecho sobre ella – la tensión no pudo haber sido mayor, por un lado un provocador Uchiha y por el otro un disgustado Hyuuga, nada bueno podía presagiar eso.
- Tal vez así sea, pero yo te recuerdo que se necesita la expresa aprobación del padre de la novia para que se lleve a cabo dicha unión... – Hiashi recobró la compostura, de ninguna manera el Uchiha podría rebatir ese argumento, Hinata miró angustiada a Sasuke, le intrigaba que siguiera mostrándose tan impasible cuando llevaban todas las de perder.
- Cierto, aunque existe otra persona que puede dar dicho consentimiento... , alguien cuyo poder y voluntad pesen más que las del líder del Clan... – rebatió de forma oportuna el moreno, con una expresión de superioridad, el calmado semblante de Hiashi sufrió un nuevo cambio, notándosele a todas luces una clara intención asesina – estoy seguro que Hokage-sama no pondrá ningún impedimento para que nuestro matrimonio se consume – expresó terminante, sabía que ante eso Hiashi nada podría hacer.
- ¿Sabes la deshonra que esto nos traerá Hinata? – viendo venir una inminente derrota, decidió atacar a quien siempre había considerado más débil. Intimidada por su padre, la muchacha retrocedió un paso, soltándose de Sasuke – no sólo eres un fracaso como ninja, ahora te atreves a traicionar a tu Clan – fue un golpe certero y directo, a Hinata le calaron hondo esas palabras, le había llamado fracaso frente a todos, frente a Sasuke, pisoteando una vez más su orgullo sin que pudiera defenderse, sintió ganas de salir huyendo y lo hubiera hecho de no haber sentido el cálido contacto de alguien, miró a Sasuke agradecida, él había tomado su mano, infundiéndole la confianza que necesitaba en esos momentos.
- Y -yo ... – apretó fuertemente la mano de Sasuke, asombrosamente, eso le dio el suficiente valor para continuar – gomen ne otousan, demo... deseo ser la esposa de Sasuke-kun – lo encaró con suma serenidad, cierto, sus rodillas temblaban y los latidos de su corazón retumbaban en sus oídos, incluso aún sentía la necesidad de salir huyendo despavorida, pero el saber que tenía a Sasuke a su lado, la revestía de un valor que no creía ser capaz de poseer, tal vez era esa seguridad que él siempre demostraba lo que la hacía sentirse así, no lo sabía, pero por primera vez en su vida era capaz de hablar de frente con su padre.
- ¿Eres conciente de la barbaridad que estás diciendo? – se sorprendió al ver el aplomó de su hija, durante años intento en vano que ella tuviera el carácter que ahora mostraba, se sintió irritado, sobre todo por el motivo, Hinata estaba mandándolo todo al diablo por un maldito traidor.
- Gomen, s-sé… – por un instante titubeó, pero supo que ya no había vuelta atrás– sé que eh vuelto a decepcionarlo, demo, ya no puedo seguir tratando de ser alguien que no soy, desearía que las cosas fueran distintas, demo, por más que me esfuerce nunca podré cumplir sus expectativas… – e increíblemente fue honesta, nunca antes había podido hilar mas de tres palabras seguidas estando en su presencia, si tan sólo en el pasado hubiese tenido ese valor, las cosas habrían sido muy distintas entre su padre y ella.
- ¿Estás decidida entonces? – conciente de que ya no había nada que pudiese hacer, era mejor dar por terminado el espectáculo, suficientes habladurías levantarían por ese infortunado encuentro.
- Hai... – respondió con firmeza.
- De acuerdo, pero que te quede claro que al decidir convertirte en una Uchiha has despreciado el nombre de tú familia y nada de lo que hagas podrá remediarlo – echo a andar, mostrando un impávido semblante, dando a entender que poco le importaba su decisión, no obstante, se detuvo al quedar paralelamente a Hinata, hablándole con voz tan baja, que aparentemente sólo ella lo escuchó – este día no sólo me has causado la peor de las decepciones, sino que también has muerto para mí, Hyuuga Hinata ya no existe – dicho lo último, le pasó de largo y siguió de frente su camino sin volver la vista atrás.
De no ser porque Sasuke aún sostenía su mano, se hubiese desplomado sobre sus rodillas, ahí tenía su respuesta, no hizo falta morir realmente para saber lo que pensaba su padre, ella no era más que una mancha en su vida que deseaba borrar, un estorbo, alguien que jamás debió nacer.
Como una autómata siguió a Sasuke, sin saber lo que pasaba a su alrededor, estaba destrozada, pero era incapaz de llorar, ni de sentir, poco importaban los señalamientos y habladurías en su catatónico estado, Sasuke la tomó más fuerte de la mano, era como arrastrar a una muñeca rota, la miró impotente, sintiendo como nunca antes la necesidad de protegerla, él si escuchó las últimas palabras de Hyuuga Hiashi, ganas no le faltaron de partirle la cara, si se contuvo fue precisamente por Hinata, no deseaba mortificarla más, suficiente debía tener con sus conflictos internos. Sencillamente su mente no era capaz de entender cómo alguien tan dulce y gentil como Hinata, podía tener un padre tan despreciable, su propio padre se quedaba corto comparado con él.
Continuará…
(Dudas, sugerencias, felicitaciones y jitomatazos, favor de dejarlos en un review, gracias -o-)
NOTA DE SALEM:
Pss aquí yo otra vez reportándome, luego de sobrevivir a la gripe (pero no a la porcina, aviar, humana ó como sea que se llame ahora XD, con eso de que ya no se sabe ni a que atenerse o-O), mare!, anduve como zombi de resident evil por una semana o-o, lo bueno fue que ya había adelantado parte de este capítulo que si no, quién sabe cuánto me hubiese tardado, y hablando del capitulo, espero que les haya gustado tanto, como a mí me gustó escribirlo ^-^, felicidades a viicoviic que se ganó el chocolate d^u^b, ahora se viene la parte interesante de la historia XD, sobre todo por las reacciones de los demás personajes cuando se enteren jaja, well, es todo lo que tengo que decir por el momento, me despido, les mando besos, abrazos, cuídense mucho, se portan bien y si no me invitan XD, ahora paso a responder los review:
kierinahana: Casi todos los personajes de Naruto me gustan, pero Neiji es uno de mis consentidos, (es por eso que le doy tanto protagonismo XD), y si Hinata y él tienen una relación tan cercana en este fic, es porque me imaginó que así es en la realidad (pero no una relación incestuosa, como a muchos le gusta creer o-ó, aunque eso me dá una idea para un sketch jaja ), y pss las personalices de Hinata y Sasuke seirán modificándose gradualmente a medida que pasen los capítulos, pero sin perder su esencia, porque pase lo que pase, Sasuke seguirá siendo Sasuke y Hinata, Hinata, valga la redundancia XD.
Reika-Deathless: Bueno, en ese caso alargaré el fic todo lo que pueda para que mi vida no corra peligro XD, y mira lo que son las ironías de la vida, quien terminó enfermándose no fue Sasuke, sino yo XD.
Le Petite Vicky: Bienvenida seas por estos lares y sip, actualizo cada 15 días, espero que la historia te siga gustando y ojalá te pases seguido por aquí n-n.
adriefernan19: Gracias n-n
Dark Amy-chan: Pss ahora si luego de este capitulo Sasuke le frustró el suicidio completamente jaja, y es verdad, ya me había fijado que hace tiempo no actualizabas, sólo puedo darte mi apoyo moral para que todo salga bien d^-^b y ojalá que la musa inspiradora te ilumine como a mí después de ver a Minato-sama °o°.
gaahina-4e: Espero que luego de este capitulo se hayan despejado muchas dudas, y créeme que tomaré en cuenta ese dialogo (salem toma nota -_ó)
Mari-chan Uchiuga: Actualice incluso contra mis propios pronósticos, de veras que creí que ya no actualizaba hoy, pero aquí está el capi, con todo y contratiempos jaja.
LennaParis: Ojalá que te haya ido bien en tu parcial, y aunque usted no lo crea, ahora si le paso una cosa buena a Hinata, indirectamente, pero le paso jaja, (claro, aparte de dormir en la casa de Sasuke, y tienes razón, no eres la única que aprovecharía esa oportunidad jojo ^o^), ten por seguro que más cosas interesantes le pasarán de ahora en adelante, ya vas a ver lo que tengo planeado muajajaja.
okashira janet: ¡Neiji para Hokage!, bueno, no tanto, pero me gustó escribir esa parte en el capi anterior, aunque me gustó mucho más escribir la parte de Sasuke XD, y tu lo has dicho, ¡que autocontrol!, a ver cuánto tiempo aguanta luego de lo que paso en este capitulo y más ahora que la deuda va a ser pagada jaja
elizza malfoy: Gracias por el apoyo y sigo trabajando en la historia.
scarlet3: Bienvenida a bordo, lo cierto es que yo tampoco pensé que escribiría algo así XD, pero es que luego de leer tantos fics en los que Hinata era todopoderosa y en los que de la nada se volvía más fuerte que el mismísimo Kyubi, ya que lo cierto es que Hinata no es así, ella es tímida y se esfuerza por salir adelante, aunque no sea la mejor, ni la más fuerte, lucha por ser reconocida, y eso es lo que me gusta de este personaje, que nunca se da por vencida, fue por eso que quise hacer un fic con una Hinata derrotada, para mí era más interesante ver cómo se sobrepone a una situación tan difícil como la de su muerte, pero igual y creo que se me paso de depresiva jaja, aunque para eso está Sasuke, para que la ayude, mare ya te dí un megadiscurso que de seguro ya te aburrió, así que aquí le corto n-n.
helen: Hola y la verdad muchas gracias por las flores, no sé si la historia sea tan buena, pero trato de hacer lo mejor que puedo, y en realidad a mí me ha sucedido varias veces lo que me cuentas, de hecho eh descubierto algunas buenas historias así XD.
Hina_19: Pues por poco y lo hace, mi segunda opción era que Sasuke la rescatara de morir ahogada y darle respiración de boca a boca XD, cosa que no ocurrió por cierta cosilla que va a suceder más adelante.
xxXkmiXxx: Pss no se si vivas en México, pero lo que es aquí en Jalisco las vacaciones siguen hasta el 18 por la influenza, y en cuanto a tú incógnita, aún no se si Naruto se entere de los sentimientos de Hinata, pero sería interesante ver su reacción, así que lo consultaré con la almohada porque ya me dejaste a mí también con la duda, y en cuanto al triangulo amoroso, será en un próximo fic, ya que en este, Itachi ya murió u-u, iwal y lo tengo en cuenta, ya veré que resulta al final XD.
viicoviic: Din ding ding, felicidades amiga mía, te acabas de ganar ese chocolate ^o^, mismo que podrás recoger en mi perfil jaja, no, ya en serio, que bárbara, que poder de deducción, de verdad espero que el capitulo haya sido mejor de cómo lo imaginaste.
angela-hinata: Muchas gracias, se hace lo que se puede, sólo espero no perder el rumbo jaja.
gesy: Gracias y haré lo que pueda en cuanto a las actualizaciones n-n.
