Nota Inicial:

Hola mis queridisimos amigos, mil disculpas por tano tiempo de desapisión pero lo importante es que ya estoy aquí, infinitas gracias a todos los que siguen esta historia y les agradesco aún más a todos los que se toman unos minutos más para dejarme un review.

Gracias Chicas y Chicos por su apoyo y muestras de cariño.

Debo decirles que este capitulo esta dedicado a mis querid s amig s:

Kagome de Taisho.

Gaby

Faby Sama

Coneja

Paovampire

Sasunaka Doki

Bueno sin más vamos a leer, que ya hemos perdido suficiente tiempo.

Capitulo 9

"Despertando el deseo"

Segunda Parte

*******En Inglaterra********

(Narra Inuyasha)

No sabia como pero ahora me encontraba frente a la mujer que en antaño robo cada uno de mis suspiros y me hizo amar intensa y locamente por primera vez, me acerque a ella y la sostube por la cintura, esto me paresio mal pero se sentia tan bien; luego bese su cuello y las cosas poco a poco fueron suviendo de tono, beso trás beso, carisia trás carisia, era como si con el calor que desprendia su delicado cuerpo mi ahora intranquila alma se calmase ante el rebuelo de los sentimientos que me imbadian.

Tome un mechon de sus lacios cabellos entre mi mano derecha y lo lleve con cuidado hasta mi nariz, inhale profundamente para que el olor que desprendia se impregnara en mi y esto me hizo reaccionar; y que ha mi mente regresaran las memorias de mi nueva vida al lado de mi princesa, mi Kagome, que es lo que estaba haciendo?, si me atrevia a llevar este encuentro a algo más podria dañar al angelical ser que me amaba por completo, kagome me habia demostrado de todas las maneras posibles la inmensidad de su amor por mí y yo aquí, apunto de tomar un cuerpo que no era el sullo, uno que desde años a traz me habia sido arrebatado para entregarlo a otro.

Pero nuevamente fui abordado por un canoroso beso, senti esas suaves manos pasar por mi espalda y apretar mi cuello como exigiendo mi cercania, de nuevas cuentas mi mente se nublo y me deje llegar por aquello que yo mismo había reiniciado ahora, pues su inicio fue varios años atraz y solo había estado suspendido en el tiempo.

No podia negar que Kagome era mi princesa y le había prometido estar a su lado por siempre pero es que yo ame tanto a Kikyo que la verdad no se si aún le amo o de manera más precisa creo que la adoro desde antaño.

Tome a Kikyo de las caderas y la levante para colocarla sobre las mias, ella solamente continuo propinando besos, carisias y palabras, su cuerpo era ya tan conocido por mi que no olvide tocar cada uno de sus puntos sencibles y cuando finalmete estabamos preparados para finalmente entralasar nuestros cuerpos, escuche su calida voz.

Kikyo: Inu, vamos al cuarto.

Inuyasha: Claro!

Kikyo: Pero con cuidado, recuerda que Daiki duerme.

Inuyasha: Jamás lo olvidaria.

Y sellamos nuevamente nuestros labios, camine con ella sobre mí pues con sus piernas entrelazadas se sostenia de mis caderas y así llegamos finalmente a esa habitación que nos regalaba la oportunidad de dejar fluir esa pasión que nos teniamos en todo su esplendor.

Arroje a Kikyo sobre la cama, pude ver como en ojos se encendia esa chispa de lujuria que nos gustaba tanto el uno del otro, siempre que teniamos la oportunidad de entregarnos lo disfrutabamos en exceso y sin pudores o miramientos, en esos momentos solo importabamos los dos y en la satisfacción que le proporsioanbamos al otro y hoy finalmente lo disfrutariamos como antes.

Permanesi de pie al lado de la cama a la espera de su reacción y sucedió me sonrio picaramente mientras se acercaba a mí gatiando por sobre la amplia cama, de un jalón me despojo de la camiseta que llevaba puesta y con sus habilidosas manos toco cada centimetro de mi torso mientras sus labios besaban feroz mente mis labios para luego sentir como una de sus suaves manos se filtraba en mis short para tocar mi ahora duro miembro.

Kykio: Por lo visto ya estas más que listo!

Ignore sus palabras hasta que mis short calleron al piso e inmediatamente ella tomo mi miembro y se lo llevo a la boca, senti como el placer de esa acción continuaba calentando mi sangre y no pude más la empuje sobre la cama y me subi a sobre ella, rapidamente baje los tirantes de su vestido para dejar al aire libre esos bellos prisioneros que eran sus senos, introduje uno a mi boca mientras acarisiaba el otro cn mi mano izquierda, aprete dolorosamente sus pesones entre mis dedos y claramente los mordisquie un poco pero como recordaba a ella le provocaba mucho placer y esto lo sabia por sus suaves jadeos ya que al pareser se contenia debido a la valiosa compañía que teniamos en el otro cuarto.

Baje mi mano a lo largo de su cuerpo hasta llegar a su vagina y fue cuando senti esa calida humedad que salia de ella y que momentaneamente humedesia su delgada ropa interios, acarsie su entrada sobre dicha prenda y dirigi mi mirada a ella; note como entre jadeos me exijia que continuara o mejor que pasaramos a lo mejor y era más que claro que yo también lo deseaba pues mi cuerpo no resistia más necesitaba adentrarme en ella.

Rapidamente la despoje de la diminuta renda que nos separaba y me introuje en ella de un solo golpe, dejo salir un fuerte jadeo y me vio a los ojos exigiendome sin palabras que continuase y obedesi, iniciamos un frenetico momento donde yo me introducia hasta lo más profundo de su cuerpo y alcazabamos juntos la gloria para que finalmente despues de tantas carisias y largas horas de entrega fuimos ivadidos por el cansancio y ella aún sobre mi se quedo dormida, ante esto solamente la abraze fuertemente pues no podria dejarla ir de mi lado nuevamente, no después de todas estas emosiones redescubiertas.

Deperte por la mañana a eso de las seis y ella no estaba a mi lado, la busque con la vista por todo el cuarto pero no la encontre y cuando estaba a punto de salir a buscarla ella atraveso la puerta solamente cubierta por una bata de color dorado; me sonrio y se lanzo en la cama llevandome con ella, caimos suavemente pero esta vez fue ella quien se posiciono obre mi y sin ningún aviso introdujo mi miembro dentro de ella e inicio con esos fuertes movimientos en sus caderas, no sabia que hacer estaba nervioso por Daiki que haria si entraba y nos encontraba de este modo.

La mire diractamente a los ojos y ella como sabiendo lo que me sucedia, hablo:

Kikyo: No te preocupes Inu, se acaba de ir a un paseo por todos los museos con otro niños de su escuela.

Inuyasha: Pero no estaban de paseo?

Kikyo: Nosotros si, pero su maestra llamo ayer antes del paseo para decirme que algunos alumnos estaban aquí en una escursión y que podia aprovechar para que el los acompañara.

Inuyasha: Entonces te tengo solo para mí!

Kikyo: Si querido y creo que ya sabes lo que quiero que hagamos.

Inuyasha: Esta más que claro.

Instantaneamente Kikyo reanudo sus movimientos, yo sencillamente me sente cuidadosamente para no interrumpirla y la espoje de su bata, le acarisie cada parte de su cuerpo sin ningun pudor y me deje tocar de la misma manera, nos besamos como nunca y finalmente cuando nuestros cuerpos ya no pudieron más ella alcanzo ese anhelado orgasmo junto a mí, deje que mi esperma quedara dentro ella pues me suponia que se estaria cuidano pero eso no me importaba, siempre quise un hijo con ella.

Pero por kami que cosas decia, Kikyo era una mujer casada, espere hasta que se recosto a mi lado y la mire inquisidoramente, nunca fui para nada tranquilo y deseaba que me dijera que sucederia entre nosotros apartir de este momento.

Kikyo: Qué pasa Inu?

Inuyasha: Es solo que estoy confundido, que sucedera con nosotros y nuestras parejas?

Kikyo: No lo sé!

La mire con la mayor de la seriedad posible ya que lo que diria yo y la respuesta de su parte cambiaria nuestras vidas para siempre.

Inuyasha: Tú serias capaz de dejar a tú esposo y casarte con migo?

Un silencio absoluto invadio la habitación.

Los pensamientos de Kikyo la golperon de frente, como esperaba que le respondiera eso de esta manera tan repentina, la realidad es que ella era una mujer casada, tenia un buen esposo, un hijo y porsupuesto una familia que siempre habia exigido y guiado por buen comportamiento aún que jamás habia sido completamente Feliz pues le faltaba él, Inuyasha; y ya no esperaria más tiempo para tenerle sin importar lo que le costara porque se habia dado cuenta de que su amor aún existia entre ambos.

Kikyo: Sí lo haría y tú?

******En Japón*******

(Narra Seshoumaru)

Por fin había caído la noche sobre nosotros y lastimosamente esta seria la ultima que compartiria a solas con Kagome, creo que la peor de las decisiones que he tomado en el transcurso de mis años ha sido el venir solamente acompañado por ella; claro que esto no estaba dentro del margen laboral pues ella era la profesinal más excepsional que he conocido pero es que todo lo que ella es me encanta, creo que este viaje solamente me sirvio para reafirmar los dudosos sentimientos que tenia por ella.

Camine en dirección a la ventana para apresiar esa hermosa vista que en realidad fue ella quien me enseño a amar, ahora veia el mundo de una forma distinta quizás no soy más blando pero si puedo persivir algunas cosas que antes ignoraba por completo como la hermosura de la luna tan delicada y magestuosa, desde como desprende su tenue luz para inmiscuirse sutilmente entre el manto nocturno y esas bellas estrellas que marcan un camino por entre el universo.

Me dirigi a la habitación pues ya era hora de arreglarme para la cena que tenriamos hoy con nuestros nuevos accionistas, pero lo que más me agradaba era que Kagome estaria en ella y podria admirar nuevamente su belleza e inteligencia, es que acaso Kami no pudo enviarmela años atrás cuando aún era soltero, porque no pudo cruzarse en mi camino antes de que tubiese que cumplir con mis obligaciones como un Taisho; yo juro por Kami que no me hubiese importado quedarme sin herencia, sin techo, sin nada con tal de tenerla a ella; pero ahora era todo distinto tenia una familia con Kikyo y claro aún hijo que amo con todo mi corazón por lo tanto no seria capaz de provocarle tantos problemas a mi dulce Kagome, todos la criticarian y claro la tacharian culpandole por cosas que ella no provoco pues mi corazón finalmente fue caturado por el amor.

Termine de cambiarme, esta cena seria formal por lo tanto me puse uno de mis mejores trajes me vi en el espejo para asegurarme de estar completamente pulcro; mis cabello recortados estaban divididos pon una raya al lado derecho y bien aplacados; mis traje de color negro con corbata de color rojo y finalmente mis zapatillas de un negro completamente obscuro.

Según mis estandares de calidad estaba bien por lo tanto me dirigi al restaurante que para mayor comodidad era el del hotel además de que según los inversionistas era el mejor de toda la isla, no pasaria por Kagome ya que justo antes de salir el telefono habia comenzado a sonar:

Seshoumaru: Diga!

Kagome: Hola Sesh soy Kagome, verás he tenido un problema con mis cosas por lo visto alguien entro a la habitación y se llevo todo.

Seshoumaru: Llamaste a la policia? Y tú como te encuentras?

Kagome: No te preocupes ya hable en la recepción y según dicen ellos se encargaran de todo, solamente tengo que ir a comprar algo para ponerme hoy y listo además creo que si esto me paso fue por que Kami así lo quizo además no tenia nada de valor en las maletas.

Seshoumaru: Esta bien por ahora sal y compra lo que necesites lleva la tarjeta de la empresa pero luego vamos a aclarar algunas cosas con la administración del hotel.

Se notaba en la voz de Seshumaru que estaba muy molesto, a decir verdad en esos momentos a ella no le daba miedo como a los demás en cambio sentia placer por ver su rostro mucho más serio y ese tono de voz exigente le gustaba, sonrio internamente al pensar de verdad que estaba un poco loca.

Kagome: Claro Sesh no hay problema, además al igual que tú quiero saber para que querrian mis calzones.

Ambos estallaron en risas, ya que como siempre Kagome era tan ocurrente y divertida, en ocasiones dudaba que esa chica fuese la misma fiera que atrapaba cuanto negocio se le pusiera enfrente.

(Narra Kagome)

Finalmente estaba terminando de arreglarme para la cena de esta noche, ya tenia diez minutos de retraso y practicamente sali corriendo hacia el retaurante o Seshoumaru me mataria por quedar como irresponsable con nuestros nuevos socios.

Llegue muy cansada pero antes de entrar me tome unos minutos para retomar la compostura, acomode mis cabellos y listo entre.

(Narra Seshoumaru)

Vi como la mayoria de los comenzales giraban su rostro en dirección a la puerta, esto me causo curisodad e hize lo mismo de maneradisimilada pero me fue imposible apartar la vista del cruel motivo que llamaba nuestra atención pues era ella, Kagome Higurashi quien venia con un deslumbrante vestido color rojizo que se amoldaba completamente a su cuerpo, largo haza sus tobillos cada curva de su esbelto cuerpo era enfundada por la suave seda que acarisiaba suave y delicadamente su piel, camino en dirección a nosotros con esa angelical sonrisa que adornaba siempre su rostro, el cual como de costumbre venia suavemente maquillado, quizas el hecho de que el labial rojo adornara sus labios o quizas esa delicado delineado negro en sus ojos provocaba que se viera aun mas impactante.

Me puse de pie y camine en dirección a ella, extendi mi brazo como ofresimiento e inmediatamente ella lo acepto caminamos juntos hasta la mesa y le ayude a sentarse, aúnque creo fue mi peor error ya que pude ver como su esquizita piel estaba complatamente expuesta por el moderno diseño de su vestido que dejaba a plena luz toda su espalda hasta casi alcanzar el inicio de sus gluteos.

Me sonrio y como era de esperarse lo correspondi y procedi a sentarme junto a ella, se notaba como cada hombre dentro del amplio salón la miraba de manera deboradora y las mujeres de un modo inquisidor pues aun con lo audaz de su vestuario se veia completa y enteramente exquisita, nadie podia criticar su buen gusto, en medio de charlas y argumentos altamente intelectuales, algunos tragos y copas de vino transcurrio la noche pero como era de esperarse también se dio ese momento un tanto incomodo cuando el joven Akioki Hojo invito a Kagome a bailar una pieza que tocaba la pequeña orquesta del hotel y más que claro era que ella no podia negarse ya que lo considerarian un despresio para con una de las familias más importantes de japón, me molesto de sobre manera el ver como ese chico la veia, como se atrevia a tocarle, pero que demonios pensaba ese para venir y creer que puede robarle a su Kagome solo con una estupida sonrisa, buenos modales y ese comportamiento cariñoso; finalmente cuando la pieza termino via a Kagome sonreirle muy tiernamente y esa fue la gota que colmo el vaso, me use de pie y la tome de la mano para que bailase ahora con migo.

Ella como siempre no me despresio y procedimos a bailar una del más bellas piezas que he escuchado en mi vida, quiezas tubiese mucho que ver con la compañía, terminano esta caminamos hacia la mesa en donde nos esperaban muy contentos nuestros socios

Al llegar solamente se despidio de Hojo y su padre quienes al pareser ya se marchaban.

Hojo: Muchisimas gracias por consederme esa hermosa pieza Kagome.

Quién se creia para hablarle así, sin ingun formalismo, es que acaso sus padres no le habían dicho que sobre todo se debe respetar a las mujeres.

Kagome: Fue un verdadero placer Hoyo, a decir verdad bailas muy bien.

Que cosas decia Kagome, acaso le gustaba este tipo.

Hojo: Me encantaria poder verte en otra ocasión, creo que desde ahora estare más al tanto de los negocios entre mi familia y las empresas Taisho.

Kagome: No te preocupes, te aseguro que todo saldra como lo hemos previsto y claro que podemos volver a vernos pero la proxima vez conoceras a mi prometido.

Hojo: Me encantaria, además debo saber quién fue el afotunado o más bien el ladron que se ha llevado an magestuosa joya.

Mi sangre estaba hirbiendo y lo peor fue que el tomo su blanca y delicada mano para plantar en ella un beso, para luego marcharse junto a su padre y dejarnos por fin solos.

Cuando ya habian atravezado las puertas del salon la mire a los ojos y sin darme cuenta ya estaba tomando sus manos entre las mia y para darle un beso que borrase el que ese estupido niño le haba dado; cuando finalize la acción fui caaz de pensar en lo que hacia y suavemente fui suvieno mi rostro para ver como ella estaba completamente ruborizada.

Kagome: Que, que haces Sesh?

Seshoumaru: Acaso no es claro, solamente borro la hueya de esos labios.

Talvez era el efecto del alcohol que habiamos consumido pues no solamente yo estaba actuando más tranquilamentes sino que Kagome aun con esta muestra de afecto solamente me dijo un suave: gracias; tomo mi mano y salimos juntos del restaurante.

Caminabamos a paso lento por las salas del hotel hasta que ella me halo en dirección a la playa; su sonrisa como siempre me ignoizo y no opuse resistencia solamente me deje guiar por ella; cuano sali de mi ensoñasion me percate de que ya estabamos muy cerca de la arena y Kagome se puso de rodillas frente a mi para desatarme las zapatillas lo cual me causo asombro, lo más seguro es que ella lo noto pues me dijo:

Kagome: No pensaras meterte a la arena con tus zapatillas, ni te imaginas lo dificil que sera sacarla después.

Su rostro siempre cariñoso y ante mis ojos más bien amoroso me desubico y le sonrei hacia años que no estaba tan tranquilo con una persona.

Seshoumaru: Esta bien pero deja que lo haga yo mismo.

Kagome: No es necesario, me agrada hacerlo.

Entonces la deje, con cuidado desato ambas zapatillas y con mucha suavidad senti el rose de sus manos cuando me las quitaba dejando mis pies descalzos, cuano ella se iva a quitar sus zandalias decidi que debia hacerlo yo por lo que halando sus manos para que se pusiera de pie la mire a esos ojos que paresian dos tazas de un chocolate tan obscuro e intenso y le dije:

Seshoumaru: Permiteme hacerlo.

Kagome: Esta bien.

Me puse de rodillas ante sus esbeltas piernas y procedi con el mayor cuidado a despojarla de sus zandalias para luego ponerme de pie, para mi Kagome siempre ha sido como un libro abierto puesto que desde que la conosco ha sido un ser transparente y en este momento tan intimo entre los dos me fue imposible hacerle esa pregunta que torturaba mi alma y corazón desde el mismo día en que la conoci:

Seshoumaru: Kagome, mirame a los ojos y respondeme una pregunta!

Observe como con timides elevaba su rostro para ver el mio pues ahora sin sus altas zandalias volvia a ser más baja que yo y centrando sus pupilas en las mias me decia.

Kagome: Dime lo que deseas saber, Sesh tu sabes que jamas te mentiria.

Seshoumaru: Sientes algo más que una amistad por mí?

Habrian pasado con mucho unos cinco minutos cuando finalmente ella me respondio.

Kagome: Sí!

Y para mi esas dos letras acababan de marcar una nueva etapa en mi vida y de verdad creia que seria la más feliz de mi excistencia, me acerque sin ningun cuidado a ella la abraze fuertemente entre mis brazos a lo cual ella solamente me respondio con uno igual; instantaneamente sin ningun pudor le di el beso más cargado de amor que habia dado en toda mi vida al cual sin esperarme ella correspondio abrieno sus suaves labios para permitir la entrada de mi lengua, pude sentir la calida humedad de sus labios, ambos intensificamos el beso, nuestras lenguas danzaban en un sensual contacto; mis manos viajaron hasta su cuello el cual acarisie suavemente y cuando nos quedamos finalmente sin aire nos fuimos separando de la manera mas lenta posible como no queriendo romper el hechizo bajo el cual habiamos caido, nos vimos por un momento y como si acabasemos de profanar un santuario sagrado, salio corriendo dejandome solo y confundido sobre la calida arena y en la obscuridad de la noche.

Nota Final:

Bueno que les ha paresido, si les gusto dejenme su comentario y si no les gusto igual.

Besitos

Me despido con Cariño:

Simpre suya Johan