Los personajes de Ranma ½ pertenecen a la mangaka Rumiko Takahashi y solo escribo para los fans por diversión que aman esta genial serie de Anime y manga sin obtener algún ingreso económico.

9.

Cuando estuvo por lanzar la flecha, Pantimedias Taro puso su mano en su boca y con el otro brazo la enrolló en la cintura de la chica para llevársela cargando y lejos de ahí.

Regresando con la pareja, cuando Akane escuchó esas palabras se acercó a él para besarlo. Enrollo sus brazos en el cuello del chico y Ranma correspondió tomándola de la cintura para acercarla.

—¿Te vas a quitar…? —intentó preguntarle Ranma alejando un poco su rostro de ella, pero sin deja de ver los labios de Akane.

—Quítamelo—le pidió Akane

Ranma bajó la prenda por el hombro de la chica mientras besaba su cuello haciendo camino hasta su hombro, primero besando y después lamerlo. Teniéndola ahora completamente desnuda dentro del agua, la acercó poniendo su mano en su espalda y puso su boca cerca de la oreja con lentitud porque quería hacerlo así.

—Te amo—le susurró Ranma.

—Yo también—respondió con un suspiró

Llegó a su boca y la besó profundizándolo. Akane tenía sus manos en las mejillas de él y Ranma en la espalda baja de ella y subiendo sus manos para acariciar por toda su espalda. Ranma dejó de besarla para bajar a su barbilla y luego su cuello dándole pequeñas lamidas. El sabor de su piel con el agua le estaba encantando. La pegó a la orilla, pero lo que en verdad quería era sacarla para poder besar todo su cuerpo y así lo hizo haciendo que ella enrollara sus piernas en sus caderas.

La dejo en el suelo que era rocoso, pero Akane no sentía molestia, ya que él estaba encima de ella. Bajó nuevamente y se concentró en esas dos partes blandas haciendo que Akane suspirara y más cuando estaba en el centro de una de ellas. Le daba vergüenza hacer un sonido y le era difícil porque todo lo que hacía su esposo era placentero. Era la segunda vez que lo hacían y aunque ya la vio desnuda, sentía timidez y ella quería acariciarlo, pero temía hacer algo que no le gustará.

Bajó a su vientre y pensaba que se detendría y subir nuevamente, pero no lo hacía y al sentir que llegaba más abajo comenzó a sentir miedo. No quiso decir nada y lo dejó y tomó una buena decisión porque fue cuando no resistió e hizo sonido con su voz y Ranma se asombró y se detuvo un momento, sonrió y continuó un rato más. Bajó a sus piernas, besaba y lamia, pero sin verse muy hambriento o brusco. Todo este tiempo lo había hecho con lentitud, pero se aguantaba porque quería ser un animal con ella por lo excitado que estaba, pero ella se merecía algo más calmado y tal vez después lo haría.

Subió y con la mirada pidió permiso y ella asintió y en menos de un segundo ya eran uno solo. La besaba mientras hacían el acto y sus manos estaban en esa parte blanda donde apretaba. Ella abría la boca cada vez que lo hacía. Akane acariciaba la espalda de Ranma y esas pequeñas manos en su espalda le daba más energía y fue más rápido.

Terminaron y Ranma dejó descansar su cuerpo arriba de Akane. Respiraban agitadamente, pero ella sonreía porque en esta ocasión no se sintió extraña y ha veces sentía vergüenza, pero la mayoría del tiempo se dejó y olvidaba toda su realidad

Con Ranma fue lo mismo, pero definitivamente quería más, pero su cuerpo ya no podía más y pensaba o más bien estaba seguro de que ella estaba agotada.


La empleada de Minami estaba por cerrar, pero antes lavaría platos que se usaban para los dulces que recogía en esos momentos. Escuchó unos gritos y vio pasar a Minami con su hermano que la tenía en su hombro y ella no paraba de hacer berrinche. Solo los vio pasar y se quedó un momento pensando que ella no hablaba.

—Tal vez aprendió a hablar—se encogió de hombros y continuó.


Akane y Ranma entraban a su departamento y lo primero que hizo Ranma fue acostarse en el sillón.

—Estoy muerto, quiero darme una ducha y dormirme.

—Yo también—contestó Akane cayendo encima de Ranma.

—¿Y si… —Ranma puso su mano en la espalda de la chica y comenzó a acariciarla—, lo hacemos al mismo tiempo?

Akane se puso tensa. Aun sentía cierta timidez el tener este tipo de relación. No lo habían hecho nuevamente desde las aguas, pero recordó algo que habían acordado y no cumplió Ranma, o bueno ella también no lo cumplió. Akane se levantó y miró a Ranma.

—Se supone que tú y yo no lo haríamos hasta que tuviéramos una cita—le recordó.

Ranma no se acordaba de ese acuerdo, pero era inevitable si está muy cerca de Akane. De por si, en casa tenía tentación de besarla, ahora ellos solos era aún más y de otra manera, pero tenía razón, no se dieron esa oportunidad. Salían, pero no como pareja.

—Es cierto, perdón—se disculpó—, ¿Adónde quieres ir?

Akane sonrió.


Ranma estaba decepcionado, porque no fueron muy lejos y solo bajaron.

—Bienvenidos al café books "Minami", estoy a sus órdenes—dijo con una sonrisa la empleada de Minami y con una libreta pequeña en sus manos.

—Y todavía le pone su nombre—comentó Ranma con una sonrisa amarga.

—Pensé aquí porque creí que no tenías dinero para una velada romántica, por eso quise venir, además de conocer como había quedado—explicó Akane.

—No te preocupes, así son los hombres—comentó la empleada—. Si así es en el noviazgo, imagínate de casados.

—Estamos casados—aclaró Ranma.

—Oh…—habló la empleada—, que triste.

—¡¿Cómo que triste?!

La empleada se sentó en una silla de la mesa redonda que estaba en medio de ellos.

—Lo explicare… en mi caso, detesto pagar una cita, y ella pensó que no tenía dinero y eso es algo tierno porque lo quiere y se preocupa por usted—dijo la empleada—. Muchas mujeres no les importa eso y si no traen dinero, los veta, o quien sabe porque eso hacen mis amigas, por eso me da vergüenza pedir en grande y pido lo más económico—toco el hombro de Ranma y le sonrió—. Aproveche la hermosa mujer que tiene, cualquiera querrá tenerla.

Ranma miró a Akane y ella a él. Akane le sonrió porque era cierto.

—Yo les recomiendo un pastel con café y también hay comida—le sonrió poniéndose de pie y lista para anotar.

Ranma y Akane esperaron a que se fueran para hablar.

—¿Es en serio? —preguntó Ranma

Akane asintió.

["Aun existía el dinero, pero en ese momento no me acorde y me sorprendí de que él no lo recordara, pero creo que Ranma no hubiera permitido que usáramos ese dinero"]

—Además quería algo dulce—le sonrió.

Ranma sonrió.

—Si no hubiera gente, te besaría.

—Lo sé.

Akane acercó su mano a la de él.

—Pero esto si podemos hacer—sonrió.

Él correspondió a ese afecto y la empleada los miraba desde la barra y sonrió.

—Como quisiera uno así.

Enfrente de ella dejaron un plato y un vaso que estaba limpio. La empleada miró y vio al chico que todos los días veía, era muy extrovertido, se vestía de negro y casi siempre tenía la mirada hacia abajo, su cabello era negro y piel muy blanca.

—Ya le había dicho que no es necesario que lo traiga, yo puedo ir a la mesa a recogerlo—dijo la empleada.

Él no respondió, solo asintió y se retiró. La chica vio que también le había dejado el dinero.

—Que chico tan extraño y hasta me da tristeza verlo que sea de esa manera—dijo para si misma.

Ese chico salió del local y chocó con alguien. Se disculpó y recogió el mapa que tenía la persona. Se lo dio y salió corriendo. Ryoga miró al chico correr, pero no le dio importancia y siguió su camino, sin ver por la ventana que Ranma y Akane estaban sentado disfrutando de un pastel.


Akane y Ranma entraron a su departamento, pero poco tiempo de haber cerrado la puerta tocaron. Los chicos suspiraron porque nuevamente los interrumpían.

—Nos molestan, pero al menos no destruyen el lugar—comentó Akane.

—Eso es cierto, yo voy—dijo Ranma.

Ranma abrió la puerta y agrandó los ojos al ver a una persona de las dos que venían.

—O posiblemente si destruyan el lugar.

Akane fue y se sorprendió.

—Lamento la interrupción, Ranma Saotome—dijo Pantimedias Taro que tenía a Minami de la parte de atrás del cuello de su vestido.

Minami tenía un rostro que mostraba su mal humor y era aún más en la presencia de Ranma.

—¡Que esperas, saca tu libreta! —le exigió Pantimedias a Minami.

Minami obedeció y comenzó a escribir.

"Quiero pedir disculpas en nombre de tooooooodas las chicas mudas del mundo por haber utilizado feromonas para que hicieran cosas locas y los juntara. Yo provoqué el supuesto intento de suicidio de Akane."

—¡¿Qué tu que?! ¡Ahora si me colmaste la paciencia! —Ranma iba hacía a ella para golpearla, pero Akane lo detuvo.

—Ranma—dijo Akane, ella miró a Pantimedias Taro—. ¿Por qué estás aquí y que eres de Minami?

—Minami es mi hermana pequeña—respondió.

—¡Ahora entiendo porque nos molesta! ¡Acaso te quieres vengar de mí! —dijo Ranma sin dejar de estar molesto.

—Si—dijo Minami en su mente.

—Me sorprende porque no se parecen—comentó Akane—. Pero sé que no lo hiciste con intensión de molestarnos, solo querías jugar porque te sentías sola, ¿no?

Los tres chicos levantaron una ceja ante la inocencia de Akane.

["Si a veces soy ingenua. Ya no, claro"]

—Si, es que ella es muy traviesa—tapó la verdad Pantimedias Taro, pero él se encargaría de que ella no lo volviera a hacer.

—¡Akane estuvo a punto de morir por su culpa! ¡Para mí eso no es ser traviesa!

Minami le sacó la lengua.

Pantimedia Taro agarró su lengua y la apretó. Ella se quejó por supuesto.

—¡Discúlpate! —le exigió Pantimedias Taro.

Ella se soltó de su hermano e hizo reverencia y salió corriendo.

Pantimedias miró a los chicos.

—No lo volverá a hacer—dijo y se fue a seguir a su hermana.

Más al fondo, Minami estaba escondida atrás de la pared y sonrió. Escribió en su libreta.

"Mis pensamientos: Ya no lo haré, porque llegó la hora de mi verdadera venganza"


La empleada de Minami entra a la cocina y se asusta al ver a un chico con un mapa y un paliacate amarillo.

—¿Qué hace usted aquí? —preguntó la empleada estando a la defensiva.

Ryoga vio los alrededores y no sabía dónde estaba.

—¿Dónde estoy? —preguntó Ryoga.

La empleada alzó una ceja y no entendía lo que pasaba. Después de un rato, la empleada lo llevo a la puerta para que pudiera salir del local y seguir su camino. Le dijo adiós con la mano y una sonrisa. Pero justo en ese momento bajó Minami y miró al chico.

"Mis pensamientos: Debo de deshacerme de ese cerdo"

—¿De que cerdo? —preguntó la empleada apareciendo al lado de Minami y mirando el letrero.

"Es una metáfora. Continua con tu trabajo"

Se fue corriendo para seguir a Ryoga y deshacerse de él antes de que se encontrara con Ranma y Akane.

La empleada de Minami miró a su jefa hasta desaparecer.

—Eso no era una metáfora—dijo.

Más adelante, Izana venía de regreso, pero vio a Minami siguiendo a un chico y por el rostro que tenía sentía que algo malo pasaría.


Ranma le dio una última pasada a la mesa con el trapo y suspiró de cansancio y se sentó en una silla.

—Al fin terminamos—dijo Ranma.

Akane terminaba de lavar los platos. Lo que decidieron era limpiar toda la casa para quitar todo rastro de esa sustancia.

—Solo nos hace falta el agua para tomar—dijo Akane—. Izana dijo que cuando tomó agua en casa de su suegra, sintió ganas de "devorar" a su novio—hizo comillas en "devorar".

—Desde un principio te dije que esa mujer me daba mala espina y estaba en lo correcto—le recordó—. Además, Nagisa me contó que a ella la corrieron de su aldea cuando era pequeña.

—¿Aldea?

—No entiendo porque tiene un nombre en japonés si es china, lo cual también le preguntare a Nagisa porque son primas.

—Eso quiero decir que estamos conociendo a la familia de Pantimedias Taro.

—Parece ser y eso no me agrada.

—¿Prefieres esto a que no estén molestando nuestra familia y enemigos? —le preguntó con una sonrisa.

—Bueno… hemos tenido problemas con los vecinos, pero al menos no destruyen y ni están invadiendo nuestro espacio o bueno si—pensó Ranma de que tal vez era preferible esto que estar con su familia.

Se quedaron en silencio un momento.

—¿Habrá quedado algo de esa sustancia? —preguntaron ambos—. ¿Cómo para que? ¿Piensas lo que estoy pensando?

—Hasta que al fin pensamos al mismo tiempo en algo pervertido—sonrió Ranma.

—¿Pervertido? Yo pensaba en jugar un poco con Izana y Koji… ¡Eres un pervertido pensabas en que lo usáramos para hacer cosas no debidas!

—En primera estamos casados, en segunda no pasara nada—confiaba Ranma.

—Quise lanzarme por la ventana y si esta vez somos los dos o peor, lo que quisiste hacer conmigo, tener sexo siendo chicas—tembló al recordarlo.

—No sabía que te molestara tanto mi maldición—dijo dejando de sonreír.

—No me molesta, solo que siendo chicas… sería raro—contestó con vergüenza—. Es como si yo fuera quien se convirtiera en hombre, ¿tu estarías bien teniendo sexo con un hombre?

—Es diferente.

—No es diferente.

—¿Y un beso siendo chicas? —preguntó Ranma con seriedad.

Akane atragantó. Esta platica ya se estaba poniendo incomoda.

—Eso quiere decir que si te molesta.

Ranma se iba a ir a su habitación.

—Un beso si quisiera—respondió Akane antes de que se fuera.

Ranma ya le daba la espalda y no entendía porque se había puesto en ese plan. Nunca lo pensó. Pero era importante que ella lo aceptara. Sabía que a ella no le importaba, pero siempre estuvo esa espina por saber que era lo que pensaba sobre su maldición.

—No tienes que demostrarme nada—dijo Ranma—. Es incómodo y lo entiendo.

Sintió el agua fría y vio cómo se convertía en chica. De repente, Akane estaba enfrente de él y lo besó siendo una chica. Él estaba con los ojos abiertos y no podía creer lo que hacía. Pero era Akane y era obvio que correspondería a ese beso. No era uno apasionado o con hambre, pero tampoco uno pequeño. Se separaron y sintieron una presencia. Miraron y brincaron del susto. Izana los veía atentamente.

—Lamento la interrupción, pero…

—¡¿Por qué entró sin tocar?! —exigió Ranma.

—Sabía que diría eso. Pero, la puerta estaba abierta.

—Yo la cerré cuando entré—recordó Ranma.

Minami estaba escondida atrás del sillón con un cuchillo en la mano izquierda y en la otra la libreta que decía. "Yo la deje abierta… malamente"

["Tiene razón Ranma, aquí también nos interrumpen"]

—¿Qué sucede? —preguntó Akane.

—Lo que sucede es que vi a Minami siguiendo a una persona. A un chico. Ella me vio y siguió otro camino, pero el chico cayó al lago que está a la vuelta y pues dije… tal vez sea amigo de ustedes—Izana sacó a P-chan de su bolso.

—¡P-chan! —sonrió Akane de felicidad.

Cuando Ryoga vio que su amada abrió los brazos, brincó a ella.

Ranma se maldecía, prefería la interrupción de sus vecinos a esto.

—Sabía que era amigo de ustedes.

—Es mi mascota—dijo Akane sin dejar de abrazarlo.

Minami escribió en su libreta.

"Mis pensamientos: ¡Necesito deshacerme de ese cerdo!"

—¿Ósea que tienes de mascota a un chico de tu edad que se convierte en cerdo? —preguntó Izana.

—¿Cómo?

Ranma esperaba que no fuera lo que pensaba que diría la chica. Minami se calmó porque tal vez no haría nada.

—Dije que Minami seguía a un chico que cayó al lago que está a la vuelta y se convirtió en un cerdo—repitió Izana.

Akane pestañó y miró al cerdo. Estaba procesando la información que ella le había dicho. La chica caminó al fregadero y abrió el agua caliente y lo echó ahí, aunque este se quejara.

Paso lo que tenía que pasar y las dos chicas se sorprendieron. Mientras Minami se levantó y sonrió con maldad.

"Mis pensamientos: Nada hará que separe a mi pareja favorita, de eso me encargaré"


Yo también pienso lo mismo que Minami, estoy de acuerdo n.n Estamos a dos capítulos y en el siguiente leeremos la historia de Minami y como conoció a Ranma. Saludos y nos leemos el miércoles.