Deke intentaba dormir en el sofá de la pelirroja, pero era demasiado incómodo ¿Por qué aceptaron quedarse en su departamento si eran como 20 personas? ¿Por qué escucharon a la más ebria del grupo? No había una explicación lógica, suponía que todos quedaron un poco excitados con la pelea de Rose y Carrie… Solo faltaba echarles gelatina o ponerlas en ropa interior para que sea perfecto… No, solo faltaba que su ex esposa se les una ¡Eso sí hubiese sido perfecto!
Dominique Weasley, esa preciosa fiera seguía igual de letal que cuando la dejó. Un año había pasado desde que había enterrado su miembro en las profundidades de la rubia, un año desde que había tocado el paraíso. Un año y el poder de esa criatura mitológica sobre los hombres no había desaparecido.
Joder, Deke tenía a Tara, a Elena, a Bea, a Laurie, a la sumisa de cabello castaño que no recordaba el nombre ¿Por qué tenía que perder la cabeza cuando se trataba de la rubia?
Aún recordaba su aliento de menta y canela, sus jugos con sabor dulce, los gemidos que salían de su boca y las dulces suplicas para que le permita correrse. Recordaba los pezones endurecidos de la rubia, su raja perfecta y depilada para él, recordaba su boca alrededor de su miembro y la sonrisa que ponía antes de tragar su semen.
Mierda… Una erección se estaba formando en los pantalones del moreno ¿Acaso no podía pensar en su ex esposa sin que una erección amenace con surgir? Bueno, no podía… Dominique Weasley tienes más control sobre mi miembro que yo mismo.
Se obligó a sí mismo a pensar en cosas no sexuales ¿Qué podía contrarrestar el efecto de la rubia? ¿Qué tal la abuela de Scorpius? No... Anciana y todo, pero Narcissa también tenía lo suyo… Un momento, ¿Por qué comenzó a oler a vainilla? ¿Por qué siento que alguien se echa a mi lado en el sofá? ¿Por qué siento unas suaves manos jugando con mi abdomen?
Deke abrió los ojos, como siempre le pasaba cuando tenía a Dominique cerca, pensó que se trataba de un sueño. Debió haberse quedado dormido y la rubia como siempre invadía su cabeza. ¿Qué harás ahora Dominique de mi imaginación? ¿Por qué no estas con tu disfraz de la princesa Leia? Oh Dominique, tendré que castigarte por esto…
Deke tomo el culo de la rubia de sus sueños y ¡vaya! ¡Se sentía muy real! ¿Podría ser que…?
- ¿Dominique? - Preguntó Deke mientras estrujaba el culo de la rubia para comprobar que no desaparezca. Todavía no estaba convencido del todo de que no se trate de un sueño.
La rubia se mordió su labio ¡Joder, amaba cuando Dom hacía eso!
- ¿Puedo dormir contigo? - Preguntó la rubia con los ojos oscurecidos.
Sabía que donar dinero a la caridad traería sus recompensas. El cura de la iglesia le hablo bien a Dios de Deke, ahora Dios le mandaba a su mejor creación para satisfacerlo.
El moreno pasó su lengua por los labios de su ex esposa, la rubia abrió los labios como respuesta permitiéndole la entrada. Comenzaron a besarse mientras acariciaban sus cuerpos ¡Joder, como había extrañado ese cuerpo!
Escuchó unos pasos y ambos se detuvieron. La cabellera de Rose se reflejaba con la luz que entraba por la ventana, la pelirroja salió del departamento. Vale, podía ser sonámbula ¡Que importaba! Estaba a punto de tener sexo con su ex mujer.
Deke volvió a la acción, mientras besaba el cuello de Dominique y se colocaba encima de ella, pasó las manos por el short de su pijama y se lo quitó con devoción. Dominique no se quedó atrás, sacó la camiseta de Deke y araño su espalda mientras abría sus piernas para darle acceso a esa dulce raja que lo tenía loco.
Unos pasos… Mierda, la estúpida cabellera rubia de su amigo también se alejaba por la puerta. Deke espero a que Scorpius salga y volvió a la acción… saco la parte de arriba del pijama de Dom ¡Como extraño esos pechos! Dominique tomo el pantalón de Deke con las dos manos y se lo bajo de golpe. Su erección salió como un resorte, jugaría un poco más con la preciosa rubia y luego la follaría como un animal.
Nuevos pasos. ¡Joder! ¡Maldita la hora en la que se ofreció para dormir en la puta sala! Solo rogaba al cielo para que Dominique no se harte y se vaya… Su hermosa rubia comenzó a acariciar su erección, no le importaba que la gente camine por su lado ¡Justo cuando pensaba que no podía ser más perfecta!
Volvió a agacharse pero esta vez no se detuvo en el cuello, bajo un poco y paso por esos pechos que lo tenían loco, mordisqueó sus pezones y su ex esposa levantó las caderas ofreciendo su sexo. Mientras masajeaba un pecho con una mano recorrió su abdomen con la lengua… Joder, estaba cerca de su sexo, esa hermosa raja que lo…
Más pasos ¡Pero por el amor de Dios! Molesto levantó la cabeza y vio al imbécil novio de la imbécil pelirroja salir del departamento mientras gritaba "Rose, Rose" como una niña. Vale, de vuelta a la acción. Deke paso su lengua por los labios de la rubia y… más pasos. La pelirroja y su novio entraron al departamento.
Estaba a punto de llorar, lanzarles un puñete o poner un cartel que diga "prohibida la circulación, hombres trabajando" Vamos, ¿Cómo podía tener tan mala suerte?
Vio que Dom se metía un dedo a la boca y luego lo bajaba para acariciar su clítoris. ¡Por Dios! Esa mujer tenía el poder de hacer olvidar todos los males del mundo. La tomó por las caderas y… ¿un tatuaje?
La luz que entraba por la ventana era poca, pero iluminaba lo suficiente como para que Deke pueda reconocer el tatuaje que se hicieron la noche en la que se casaron ¿no fue el único que se quedó con el tatuaje? La rubia había advertido que se lo quitaría con láser lo antes posible, paso un año y la prueba seguía ahí…
Deke sintió algo en su pecho ¿esperanza? ¿Podría ser que Dominique sea suya? El corazón se le estrujo al imaginar a su hermosa rubia a su lado. No podía ser posible, Dominique odiaba a los hombres… Pero ¿Por qué tenía aún su tatuaje?
El moreno acarició el corazón… Ahí estaba escrito su nombre… La mujer más hermosa del mundo tenía su nombre tatuado, la mujer más hermosa del mundo nunca se lo borró. La mujer más hermosa del mundo le pertenecía…
Con fervor, Deke acercó su boca al sexo de la rubia y comenzó a pasar la lengua sobre toda su raja para humedecerla, empezó a mordisquear el clítoris mientras Dominique movía las caderas suplicando silenciosamente por ser penetrada. Se entretuvo así unos minutos, le encantaba el sabor de la rubia, era lujuria y pecado.
Un gemido salió de la garganta de Dom, Deke le mordisqueó con más fuerza el clítoris como advertencia. En realidad no le importaba si su rubia despertaba a todos con alaridos de éxtasis, pero debía demostrar su dominio de alguna forma.
Dom se mordía los labios para no gritar, su cuerpo comenzó a sudar y tenía unos leves espasmos por la excitación, pero ningún gemido salía de su garganta. Deke tenía sometida a la fiera.
Metió un par de dedos por su sexo ¿era normal que su mujer sea tan perfectamente estrecha? Recordaba la deliciosa sensación de estar dentro de ella. Dominique era perfecta por dentro y por fuera… Y su personalidad también le gustaba.
- Por favor - Suplicó su ex esposa levantando las caderas para que la penetre…
Deke tuvo una idea, tal vez estaba arriesgando demasiado y luego pierda toda oportunidad de tener algo con su hermosa rubia, pero joder, si la rubia accedía seria la gloria… Sacó los dedos del coño de la rubia y comenzó a llevar sus jugos a su ano. Con el índice comenzó a hacer círculos por el pequeño orificio para prepararlo un poco. Joder, estaba tan emocionado, su erección era increíblemente dolorosa, pero la espera valdría la pena.
La rubia estiró el brazo hacía afuera ¿Qué estaba haciendo? ¿No le gusto? ¡Mierda! No, por favor. Dominique te prometo no hacerlo por ahí, pero no te vayas… ¿Un condón? Dominique le lanzó un condón mientras sonreía desde arriba. ¡Gracias Dios! ¡Gracias Buda! ¡Gracias Zeus! ¡Gracias Batman! ¡Gracias a todos!
Deke se puso el condón y Dom se puso de cuatro, dándole una vista espectacular de su trasero. El moreno escupió en el orifico para lubricarlo más e introdujo un dedo. Un suspiro increíblemente sensual escapó de los labios de Dom… Su mujer no podía hacer ruido, esa era la regla. No pudo evitarlo y le dio una nalgada en ese perfecto glúteo, logrando que la rubia arquee la espalda. Vale, la rubia aún no lo mandaba a la mierda, esa era una nueva señal.
Se agacho y mordió una de las nalgas de Dom con gusto, luego volvió a escupir en el ano de la chica e introdujo un segundo dedo. Al principio los músculos se tensaron pero luego la rubia se obligó a relajarse y Deke pudo mover los dedos penetrándola por el ano, no soportaría mucho tiempo así... Tenía que apurarse, pero no podía apurarse demasiado o lastimaría a Dom ¡Joder! Estaba a punto de explotar.
Hizo círculos con su pulgar mientras seguía penetrando su ano con los otros dos dedos, cuando vio que era el momento metió lentamente un tercer dedo… Dominique se tensó, tal vez era demasiado para ella, tal vez era demasiado.
- ¿Estás bien? - Preguntó Deke con la voz ronca por la excitación.
- ¿Te pusiste el condón? - Preguntó la rubia de vuelta
- Si…
- Follame.
¿Alguna vez le dijeron algo más romántico? Con una sonrisa en la cara Deke sacó sus dedos del ano de Dom, dejándolo considerablemente dilatado. Obviamente no se comparaba con su miembro, pero lo haría lento. Estaba decidido a hacer disfrutar a Dom con el sexo anal.
Lentamente colocó su glande en el orificio e hizo presión, poco a poco y leyendo las señales corporales de Dom fue metiendo su miembro hasta que los testículos chocaron con las nalgas de su rubia. Se detuvo un momento, disfrutando de la estrechez de su ex esposa en ese sitio prohibido y acostumbrando los tejidos de Dom a la invasión.
Comenzó a envestirla suavemente mientras acariciaba uno de sus pechos, pero ya no podía soportarlo más, subió la velocidad de las envestidas y los gemidos de Dom no pudieron ser reprimidos. No importaba ¡Que todos en el departamento despierten! ¡Que todo el edificio despierte! ¡Que todo el mundo los oiga! ¡Estaba teniendo sexo anal con Dominique Weasley!
La rubia bajo una mano hasta su clítoris y comenzó a acariciárselo en círculos. Mierda, estaba por terminar. Aumento la fuerza y el ritmo de las embestidas, aumentando también los gemidos de ambos, sintió una corriente eléctrica por sus testículos, en su miembro, en su glande… Termino mientras le mordía el hombro a su ex esposa y esta se corría a la vez con un alarido excitante.
Se echaron agotados, Deke se sacó el condón y lo lanzó al suelo, luego lo buscaría. Abrazó a su ex esposa y puso una mano en su cadera, en la cadera con el tatuaje. Mientras acariciaba su propio nombre escrito en la piel de la rubia se quedo dormido.
