Voy con mucho estrés con los exámenes de Junio pero os dejo un capitulillo más... ^^


Capítulo 9 - La Muñeca

Después de pasar la última semana ingresada en un gris hospital, resultaba absolutamente perfecto estar de nuevo en casa, pensó Pepper dejando escapar un suspiro al entrar en el dormitorio que compartía con Tony. Llevaba a Rose en brazos, su cabecita descansaba sobre su hombro izquierdo, el traqueteo del viaje en coche la había dejado medio dormida.

Miró hacia la mesita y cayó en la cuenta del enorme ramo de flores que le daba la bienvenida. Tony, fiel a su estilo, parecía haber encargado en la floristería las flores tropicales más ostentosas que pudo encontrar. Se elevaban sobre el transparente papel de celofán rivalizando en altura con los globos de colores atados a la cesta llena de productos de higiene infantil que había justo en el suelo.

Se acercó al enorme ramo y cogió la tarjeta, en la que podía leerse con su inconfundible letra elegante, picuda y apretada "Para mis dos chicas, bienvenidas a casa. Con amor. Tony". La estuvo observando, entre sorprendida y emocionada durante varios minutos. Sopesando qué hacer con ella. Finalmente, la cogió con delicadeza para guardarla en su joyero. Sabía que no recibiría gestos de ese calibre de romanticismo por su parte demasiado a menudo, así que la conservaría como un tesoro.

Justo cuando estaba terminando de cerrar el cajón de la cómoda, notó que Rose se removía, despertándose y emitiendo pequeños sonidos de disgusto, que podían pronto transformarse en llanto si no la atendía.

Se dirigió hacia el cuarto de la niña, durante las reformas decidieron que sería el inmediatamente contiguo al suyo. Era pequeño y acogedor. Las paredes pintadas en un neutro y brillante color verde vivo. Sobre la cuna convertible de madera blanca (especialmente diseñada para que Rose pudiese utilizarla en el futuro inmediato como cama, en cuanto fuese un poco más mayor) se disponían las estrellas y lunas fosforescentes que se iluminaban en la oscuridad. Un móvil de planetas y satélites del Sistema Solar ocupaba la cabecera de la cuna. Había sido un regalo de Claire.

Sonrió mientras depositaba a su hija con suavidad sobre el cambiabebés. Como sospechaba, se trataba de que estaba mojada. Procedió a realizar el cambio de pañal, empezaba a tener maña en estos menesteres. Una vez estuvo cambiada y seca, la niña empezó a levantar las piernecitas arriba y abajo, sonriendo y abriendo sus ojillos marrones de par en par.

Era una niña muy despierta, Pepper pensó momentáneamente en las implicaciones que esto tendría en el futuro, pero decidió que ya tendría tiempo de preocuparse de tener dos genios excéntricos en la casa, en vez de uno. La miró embelesada. Sus dedos de los piés eran totalmente perfectos, decidió. Y sus pequeños deditos de las manos. LLevaba un buen rato jugando con ellos, y desde su punto de vista, Rose era nada más y nada menos que la perfección, con su piel rosada y suave.

Pepper nunca había pasado demasiado tiempo con niños. Había sido canguro en su juventud y había jugado con los hijos de algunos amigos y primos, pero en los últimos diez años sus contactos con seres tan adorablemente dulces habían sido muy limitados. Pensó que no estaba siendo imparcial, pero cuando Rose le devolvió la mirada, sonriéndole con su boquita perfecta medio entreabierta, sintió tanta ternura surgiendo de su interior, que amenazaba con anegarle los ojos en lágrimas de absoluta y pura felicidad.

- Eres mi pequeña bebé y te adoro…-le cantó con voz suave, mientras la cogía de nuevo en brazos para acunarla en su regazo. Pepper sonrió acercándola a su cara e inhalando el limpio y suave aroma de su piel. Deslizó sus dedos sobre los pequeños hombros a través del vestidito violeta que le había puesto.

El sonido de un misterioso "click" a su espalda, la sobresaltó momentáneamente. Se giró a tiempo de recibir de lleno el siguiente disparo de flash. Apoyado en el quicio de la puerta estaba Tony con su pequeña cámara digital en la mano. Desde que naciera Rose, aquel pequeño artilugio parecía una extensión de sí mismo. Rápidamente siguió haciéndoles algunas fotos más.

- ¿Quieres soltar de una vez ese maldito cacharro? Me siento como una modelo estresada, haciendo una sesión de fotos para Vogue.

- Bah, las modelos no se estresan con las sesiones, más bien disfrutan de que el fotógrafo saque lo mejor de ellas, he conocido a muchas y…

- Olvidaba sus amplios conocimientos sobre la materia, Sr. Stark...

- Ahora que lo pienso, quizá no fueron tantas…-enarcó las cejas y torció el lado derecho de la boca en su gesto característico.- En fin, lo que quería decir es que no me he podido resistir a tener un recuerdo de este momento. Estáis preciosas las dos.

Pepper sonrió alegremente.

- Por cierto, gracias por el ramo de flores, ha sido todo un detalle.

- Me alegro de que te gustara.

Tony entró en el cuarto tras Pepper y las siguió hasta la cuna, se acercó a la niña y le dio un beso en la naricilla mientras pasaba a su lado. Rose se movió levemente y bostezó.

- Creo que tiene sueño otra vez, vamos a acostarla…

Pepper se interrumpió mientras hacía el gesto de dejar a la niña en la cuna. Acababa de reparar en el hecho de que, en una de las esquinas, apoyada junto a los barrotes de madera, había una preciosa muñeca de trapo. Con el pelo pelirrojo recogido en dos largas trenzas, los ojos azules y la carita graciosa llena de pecas que parecía sonreírle, como si estuviera viva. No pudo dejar de pasar por alto el parecido que la muñeca tenía con ella misma. El vestido estaba hecho de pedazos de tela blancos y verdes. Los zapatos eran morados. La señaló con un gesto leve de la cabeza.

- Tony, eso es… una muñeca de trapo ¡como la que yo tenía! No me digas que esto es en lo que llevas trabajando todos estos días.

Él le sonrió orgulloso y solo contestó:

- La he creado para Rose.

Pepper terminó de acomodar al bebé en la cuna. No podía dejar de mirar la muñeca. Se agachó ligeramente y alargó la mano para cogerla y examinarla mejor. Conociendo a Tony como lo conocía, no se trataría de una muñeca normal y corriente, ni muchísimo menos. Pero lo que sucedió a continuación la cogió desprevenida. Nada más tocarla, una extraña burbuja azulada se disparó desde el pecho de la muñeca, envolviendo la cuna entera. Pepper se vió obligada a retroceder de un salto hacia atrás, quedando fuera del alcance de la barrera azulada. Una vez parcialmente recuperada de la sorpresa inicial, se dispuso a meter la mano dentro, era una especie de escudo… Tony le retiró la mano con delicadeza antes de que lograra su objetivo.

- No hagas presión, o te disparará una descarga eléctrica.

- ¿Qué?-lo miró atónita.

- Todavía no estás identificada en el sistema operativo. Es una barrera energética a prueba de intrusos. Impenetrable, incluso a prueba de balas, créeme la he estado probando durante estos últimos días que estuviste ingresada en el hospital.

Pepper lo miró con espanto.

- ¿Has estado dedicándote a dispararle a una muñeca de trapo con balas de verdad? ¿Y si hubiesen rebotado contra tí? Tienes idea…

- Estaba dentro de la armadura, Pepper…-continuó.-Había que probar todas las aplicaciones del escudo.-se defendió Tony encogiéndose de hombros, como si fuese lo más normal del mundo.- He usado una derivación de mi tecnología. Es lo último de lo último en seguridad pasiva.

Ahogó un suspiro. Jamás se acostumbraría a los repentinos ataques de locura autodestructiva que de vez en cuando le daban al padre de su hija. Rose, mientras tanto, se había dormido con total tranquilidad, ajena por completo a la luminosa barrera azul que la rodeaba… pero Pepper no las tenía todas consigo.

- ¿Estará bien ahí dentro?

- Por supuesto, ya te he dicho que llevo toda la semana probando todos los parámetros minuciosamente con ayuda de JARVIS. Antes de ayer desplegamos la barrera a mí alrededor. Nunca me habría arriesgado a que le pasara algo al bebé…

Tony extendió su mano y posó la palma sobre la barrera azul. Al instante una especie de escáner la recorrió y una voz robótica femenina, infantil, dulce, y pausada dijo:

- Usuario PAPÁ identificado.

Automáticamente, la barrera azul desapareció, dando paso a un panel de control holográfico, muy parecido a los controles de JARVIS que había diseminados por toda la casa. Tony apretó un botón y, al instante danzaron ante sus ojos varias tablas con datos, gráficas y más comandos de dispositivos. Las fue pasando con un movimiento rápido de la mano una tras otra, mientras explicaba:

- Microambiente cuidadosamente seleccionado: temperatura óptima, cantidad de oxígeno en orden, constantes vitales normales. Nos avisará de cualquier incidencia, fuego, monóxido de carbono, intrusos… y también en caso de que la niña se ponga enferma.-dijo mientras señalaba cada uno de los parámetros programados.

Pepper observaba atentamente sin poder apenas creer lo que estaba viendo. Una nunca se acostumbraba a la extraordinaria genialidad de Tony Stark.

- Ven, vamos a activarte en el sistema como usuaria.

Tecleó rápidamente varios códigos en el panel holográfico, cuando terminó le cogió la mano derecha y la aproximó a un pequeño cuadrado que acababa de surgir delante de ellos como de la nada. Al tocar la superficie del cuadro holográfico, la silueta de su mano quedó grabada en el sistema. Automáticamente se escuchó un sonido de confirmación. La misma voz dulce e infantil de antes dijo:

- Sujeto identificado como Virginia Evelyn Potts con privilegios de administración, usuario MAMÁ.

Igual que si estuviera viva, la muñeca se giró hacia ella y siguió hablándole:

- La joven señorita Stark se encuentra en este momento apaciblemente dormida, su temperatura corporal es de 37,2 ºC y no presenta ningún signo de alarma.

Poco después, todas las pantallas se cerraron y desaparecieron en el interior de los ojos de la muñeca, que se quedó apaciblemente quieta al lado de Rose, velando su sueño. Pepper asintió conmocionada y miró a Tony que sonreía satisfecho. Le encantaba impresionar a los demás, con cosas como aquella. Otro de sus magníficos inventos.

- También canta nanas, cuenta cuentos y todo ese tipo de cosas que hacen los juguetes normales… Lo tengo todo pensado, cuando Rose sea más mayor, reconfiguraré los parámetros para que sea capaz de manejarla por sí misma, activando las funciones mediante la voz, igual que hacemos nosotros con JARVIS. Es sólo el diseño original. Iré ajustando los cálculos con el tiempo, según nuestras necesidades.

- ¿Tiene nombre?-preguntó Pepper interesada.

- Lo llamo dispositivo MIDIA, abreviatura para Monitor Infantil Dotado de Inteligencia Artificial… Sé que no es un gran nombre, pero el día de mañana Rose puede bautizarla con el nombre que ella prefiera.

- Mi muñeca se llamaba "Trapitos".-sonrió Pepper al recordarla con nostalgia.

- Podemos llamarla así, si tú quieres. Por cierto, JARVIS está conectado a la red de MIDIA, comparten atribuciones y configuraciones generales. ¿Qué te parece JARVIS?

- MIDIA todavía no es capaz de funcionar de modo totalmente independiente, comparto mis utilidades con ella. Es como si yo también tuviese una hija, señor.

Ambos sonrieron ante la ocurrencia de la inteligencia artificial, muchas veces tenía esas contestaciones tan ¿humanas? Bendita programación de interfaz.

- Pronto funcionará a pleno rendimiento, JARVIS y ya no tendrás que realizar diagnósticos y transferencias de datos continuamente.

- Sí, señor.

Tony acarició con ternura la cabecita dormida de su hija, mientras la contemplaba absorto.

- ¿Sabes Pepper? una vez pensé que la armadura de Iron Man era mi mejor creación. Que había tocado techo creativo…

Pepper le miró intrigada, enarcando las cejas…

- ¿Y no lo es? ¿Tienes pensado inventar algo mejor que todo esto… armaduras que te convierten en superhéroe, inteligencias artificiales que parecen estar vivas, barreras de protección energéticas autodefensivas que…

Tony se giró para mirarla a los ojos, dejando la pequeña cámara digital encima del mueble cambiabebés, con un movimiento lento y estudiado.

- Ahora entiendo lo que quería decir mi padre…

- ¿Tu padre?-preguntó sin entender.

- He creado algo mucho más importante, Rose es mi mejor creación.

- Oh…

Pepper lo miró fijamente, por unos instantes conmovida, pero enseguida reaccionó, divertida.

- Así que es TÚ creación, vamos como si yo no hubiese tenido nada que ver con ella… ¿Qué son nueve meses de…?-no pudo seguir hablando porque él se había ido acercando poco a poco, llegando a tomar su cara entre sus manos. Callándola con un beso. Tierno, lento. Cuando se separaron, prosiguió:

- NUESTRA mejor creación, al fin y al cabo somos un equipo indivisible.

- Bueno, eso está mejor Sr. Stark. Merezco parte del mérito. Y esta vez no admito menos del 50% que me corresponde.

- Es justo.-replicó él con una enorme sonrisa.

Pepper le sonrió, se relajó y suspiró, apoyada sobre el borde de la cuna. Tony le pasó el brazo por encima de los hombros, susurrándole en el oído:

- Creo que tú también necesitas una buena siesta…

- ¿Vas a ser mi mullido osito de peluche?-dijo lanzándole una mirada de reojo algo burlona.

Como única respuesta, Tony rozó su barbilla a lo largo de su cuello, haciéndola estremecer. Pepper levantó ligeramente su cabeza hasta que sus ojos se encontraron. Los azules inmensamente perdidos en los marrones y le acarició el cuello lentamente, llevando sus manos hasta su pelo corto y suave. Tony no pudo contenerse más tiempo y la besó ferozmente, con urgencia, ella abrió la boca para que sus lenguas se encontraran en su interior y saboreó sus labios, mientras sus manos seguían jugueteando con su pelo.

Fue un beso apasionado, intenso, que les hizo sentir de inmediato lo mucho que se habían echado de menos, como si quisieran fundirse el uno en el otro para siempre. Las manos de Tony se deslizaban arriba y abajo por su espalda en caricias que seguían estremeciéndola de placer. Casi sin resuello, se separaron lo justo para tomar aire, luego Tony empezó a besarla suavemente por todo el cuello, primero con besos cortos que fueron haciéndose más largos e intensos poco a poco, Pepper empezaba a perder el dominio de sí misma cuando un pinchazo en cierto lugar de su anatomía, le recordó que tan sólo hacía siete días que había dado a luz un bebé. Con toda la fuerza de voluntad que fue capaz de reunir, cogió su cara entre sus manos y le obligó a mirarla a los ojos.

- Tony… cariño no… no podemos… todavía… es demasiado pronto.-se mordió el labio nerviosa esperando que él comprendiera lo que trataba de decirle.

Él le sonrió ampliamente, animado por su turbación.

- Pepper, tranquila. Lo sé… JARVIS ha actualizado sus archivos de memoria con amplia información sobre el parto, la lactancia y el cuidado de bebés. Sé lo de la cuarentena.-Acarició su mejilla con suavidad. Pepper se relajó automáticamente.-No pensaba en… es decir, no es necesario llegar a… ¿Los dos tenemos manos, no?-sonrió pícaramente.

- Oh… yo…

- Relájate, Pep. Sólo quiero besarte, abrazarte y acariciarte… esta última semana sin ti ha sido una tortura. Te echaba de menos todo el tiempo, y por las noches era aún peor… Jamás me había dado cuenta de lo enorme y vacía que está la cama sin ti…

Pepper se abrazó contra él, emocionada. Ella sentía exactamente lo mismo. También le había echado de menos todos y cada uno de los días, su abrazo, su olor, la forma de su cuerpo junto a la suya, la luz azulada del reactor ARK que iluminaba la habitación por las noches sin necesidad de lámparas accesorias… Tony la atrajo hacia sí y volvieron a besarse lentamente, saboreándose el uno al otro. Y cuando se rompió el beso, él susurró en su oreja con voz profunda:

- Nunca te alejes de mi Pepper…

Y de improviso la cogió en brazos como si pesara lo mismo que una pluma, ella pasó los brazos alrededor de su cuello y se sintió balancear en el camino hasta la habitación contigua que compartían.

- Creo que la amo, Srta. Potts.-dijo Tony solemnemente mientras se perdía en la inmensidad de esos ojos azules que lo miraban sin parpadear.

- Yo también le amo a usted, Sr. Stark.-vino la inmediata réplica entre risas, mientras él la depositaba suavemente sobre la cama y volvía a atacarla con otro beso largo, tierno y apasionado.


Bueno, espero que lo disfrutéis porque ahora si que pasará bastante tiempo hasta que vuelva por aquí... ¿Virginia Evelyn Potts? Os estaréis preguntando... WTF? Bueno me hacía ilusión... y desconozco si en algunos de los cómics se comenta el nombre completo de nuestra querida Pepper Potts si es así, pido disculpas pero realmente he leído MUY POCOS cómics de Iron Man. Si, os recuerdo que cuando empecé este fanfic NO había leído ninguno, pero bueno, puesto que ha pasado tantísimo tiempo desde entonces... ahora puedo decir que si que llevo leídos unos cuantos números de la serie "El Invencible Iron Man" de Matt Fraction y Salvador Larroca, el cual os recomiendo porque es genial (Pepper tiene una armadura y todo ¡si! el MARK 1616 y su nombre de batalla es Rescate ^^) Aún así no sé su nombre todavía... y no sé si se ha mencionado alguna vez, porque en unos cómics con tantos números y tanta historia, todo es posible. Me lo he inventado. Y me he quedado tan feliz jajajaja xD Por favor si alguien sabe su nombre que me lo diga en una review y lo corrijo. Nos vemos en cuanto me sea posible actualizar. Ahora sí, tras los terribles exámenes de Junio. ¡Hasta dentro de, al menos, dos semanas! Un abrazo ^^