Despues de un largo año regresé, perdon por la demora en actualizar , no crei que este año iba a ocuparme demasiado, pero como quiero y lo prometi, voy a terminar esta historia, Tom merece una segunda oportunidad nwn
Gracias por los reviews, las alertas por todo, solo espero que quienes estaban siguiendo la historia desde el principio no se decepcionen con este capi despues de tanto tiempo, y quienes van a comenzar a leer el fic por que acabo de actualizar espero que les agrade esta historia
perdonen de nuevo la demora , la ortografia y demas, todo mi cariño es para ustedes
A medida que el vehículo avanzaba, se fueron alejando de la ciudad, observando como el camino era rodeado de arboles y se lograban apreciar las verdes montañas a lo lejos. Tom y sobre todo Hermione se deleitaban con aquella tranquila vista, pasando cerca a riachuelos, un lugar completamente desconocido. Tom estaba acostumbrado a la ruidosa y mugrienta ciudad muggle y jamás había estado por mucho tiempo en un lugar tan tranquilo y natural. Hermione estaba maravillada, ella conocía perfectamente Londres y le asombraba ver enormes campos y bosques donde en su presente serian grandes edificaciones y mega carretera .Dumbledore conversaba con el conductor sobre cosas banales mientras atentamente prestaba atención a los chicos
Poco a poco fueron llegando a su destino, a lo lejos divisaron un pueblo, el cual tenia hermosas y acogedoras casas, con amplios jardines, flores y arboles por doquier, prestos a dar su sombra en aquel caluroso verano. Aquel pueblo parecía sacado de un libro de cuentos
-Este es el lugar mas seguro que existe en Londres, ya que al ser una población pequeña y retirada no es un blanco para los bombardeos muggles ni para los propósitos de grindelwald-Dijo Dumbledore cuando finalmente habían descendido del auto frente a una pequeña casa –Bienvenidos jovenes a su nuevo hogar de verano- Dumbledore les decía mientras abría la pequeña puerta que daba paso al jardín de la casa. Ellos avanzaron mientras estudiaban detalladamente el lugar, el pasto estaba podado, el camino hacia la entrada principal, estaba hecho con piedrecillas de rio y bordeado con lirios blancos
La casa era blanca de un estilo antiguo, el marco de las ventanas al igual que el de la puerta era negro, en el inferior de las ventanas había una gran maceta en la cual había pequeñas flores sembradas
Dumbledore les abre la puerta principal y antes de dejarlos entrar le entrega la llave a Tom –A pesar de que la casa pertenece en un principio a la señorita Granger se acordó que el Joven Tom debería tener una copia de las llaves del lugar, para que la estadía de ambos sea más confortable, junto con el ministerio nos hemos tomado la molestia de revisar la casa por su seguridad así que permítanme enseñársela-
Ellos estaban en la sala ,al lado izquierdo de ellos se encontraban las escaleras hacia el segundo piso, en la sala de estar había un sofá y un sillón, para las visitas, delante de ellos en la pared había un pequeño estante de libros, la sala estaba iluminada por los ventanales que habían y por qué se podría apreciar el techo del segundo piso desde allí. Dumbledore les abrió la puerta que estaba frente a ellos, en medio de las escaleras y del estante.
La habitación en la que habían ingresado, era el comedor, al lado derecho del comedor habían dos puertas una llevaba al baño y el otro a la cocina. La cocina no era muy grande ni tampoco diminuta, contaba con todos los implementos. Hermione se acerco a ella y abrió los anaqueles y la nevera, la cual estaba llena de alimentos muggles
- he de recordarles que no es aconsejable que practiquen la magia aquí, una gran actividad mágica podría llamar la atención de aquel mago tenebroso, es por ello que deberán realizar todas sus tareas sin ayuda de la magia-
-lo entendemos muy bien profesor- Decía Tom, siendo lo mas gentil con el viejo, para demostrarle que no haría nada malo
Continuaron con su recorrido mas allá del comedor se encontraba el cuarto de los menesteres de la casa, donde estaban todos los implementos para asear, mantener la casa y para limpiar sus ropas, contaba con un lavadero y demás herramientas, al final del cuarto de aseo había una puerta que daba directo al jardín trasero.
-Por ultimo y mas importante sus habitaciones- Habían subido por las escaleras y al lado derecho había un pasillo, el cual a su lado derecho había una baranda desde donde se podría apreciar la entrada de la casa y la sala, al lado izquierdo del pasillo estaban las habitaciones, la primera habitación era la de Hermione, la segunda era de huéspedes y la tercera era la habitación de Tom, cada habitación contaba con su baño, un escritorio , su cama , dos mesitas de noche , un armario y un baúl que completaban el ajuar, al fondo de la habitación había un ventanal enorme el cual tenia sus cortinas abiertas, al acercarse se podría ver un balcón que daba al patio trasero de la casa . Dumbledore al haberles enseñado su casa, mágicamente había subido el equipaje a sus respectivas habitaciones.
-Espero disfruten su estadía aquí y se diviertan descubriendo este pequeño pueblo, si necesitan algo no duden en llamarme, apareceré de inmediato, cuando sea el regreso de clases, este mismo auto los recogerá -
-ha sido usted muy amable profesor permítame acompañarlo a la puerta-Hermione le decía cordialmente
-Muchas gracias señorita Granger, así Tom podrá desempacar tranquilamente- lo decía ya que se encontraban en la habitación de Tom
-Hasta el comienzo de clases profesor-Tom se despidió y cuando Hermione y Dumbledore estaban en la puerta Dumbledore le dijo una ultima cosa antes de marcharse –este verano es crucial para los dos y lo que suceda aquí, será decisivo es por eso Hermione ten calma y vive tranquilamente, disfruta esta extraña situación en la que estas envuelta, no te arrepientas de tus decisiones, por que se que son las mejores que elegirás...-
Hermione suspiró cuando su maestro se retiró, cerró la puerta y se recargo contra esta, de ahora en adelante, durante todo el verano, tendria que vivir bajo el mismo techo con Tom, sin profesores o alumnos cerca, sin clases y sin sabia queTom se las arreglaria para hacer magia, despues de todo en aquel verano Tom asesinaría a su padre.
Hermione miró el reloj, faltaba una hora para el almuerzo, desempacaría mas tarde, lo primordial era preparar algo de comer para ambos aún si el heredero de Slytherin reusara a probar su comida.
Mientras tanto Tom acababa de desempacar y guardaba su maleta vacía en el armario, disfrutaba esos momentos a solas, sin sentir al viejo de Dumbledore vigilándolo a toda hora, pero aun así, no podía evitar sentir aquel sin sabor, durante toda su infancia deseo una casa tranquila, sin mocosos, en buen estado, con todo lo necesario, para poder vivir sin preocuparse por compartir lo poco que le daban. Justo ahora que al fin le otorgan eso, justo cuando por fin abandonaría el orfanato para apoderarse de la mansión Riddle y trabajar en sus planes, lo obligan a vivir en una casa, vigilada por el ministerio y Dumbledore, sin olvidar a aquella sangre sucia que cada vez mas, llega mas lejos que cualquier otra persona, involucrándose mas con su vida, conociendo sus puntos débiles y convirtiéndolo en un ser mas sentimental y dócil, la ventaja de todo esto es que la tiene cerca , para asegurarse de que no le revele nada a nadie y con sus dotes de caballerosidad enamorarla, controlarla, manejando a su vez sus sentimientos nacientes hacia ella.
Tom, llevaba un buen tiempo en su habitación, planeando lo que haría para llevar a cabo su cometido y poder conocer a su familia, cuando de repente un cálido y delicioso aroma invadió su olfato. Había olvidado que ya era hora del almuerzo, aunque en verano, por la precariedad del orfanato, el prefería, encerrarse a leer en su habitación para no pensar en el hambre que le causaba la mísera comida que le brindaban, su cuerpo se había acostumbrado a funcionar con la poca comida del verano, pero ahora, aquel aroma confundía sus sentidos. Se levantó y se dirigió hacia la puerta para saber de que se trataba, colocó su mano en el pomo cuando de repente escucho un golpecito en la puerta.
-Disculpa Tom, me he tomado la molestia de preparar el almuerzo, eres bienvenido si deseas almorzar- Hermione habló del otro lado de la puerta con un tono que daba a entender que temía haberlo molestado con su intromisión, ella rápidamente se giró para bajar al comedor, sin esperar la respuesta de Tom, al escuchar los pasos de Hermione alejándose de la puerta él sin tener control sobre su cuerpo, abrió la puerta y salió tras ella.
Tom aun no creía lo que hizo, el generalmente se quedaría tras la puerta, sin darle tanta importancia-Espera un momento, seria muy insolente si no te acompañara al comedor-Tom le ofrece su brazo y una Hermione un poco confundida acepta sin comentar, al parecer ambos estaban confundidos por el comportamiento de Tom.
Hermione ya había puesto la mesa, y en el centro de la pequeña mesa, se encontraban las bandejas con los alimentos, Hermione había preparado una receta heredada de su familia así que no tendría nada futurista para Tom, era algo extraño que ambos comieran en el mismo comedor y no separados como el protocolo de la escuela indicaba al ser de distintas casas.
Tom había agradecido por la comida y mientras almorzaban en silencio, se preguntaba sobre lo misterios que guardaba Hermione en su mente, el como ella había obtenido la información acerca de él, por que ni siquiera Dumbledore conocía acerca de la ubicación de la cámara de los secretos, poco a poco mientras pensaba en que ella tarde o temprano arruinaría sus planes, hizo hervir su sangre, el dolor de la grieta de su alma se incrementó, recordándole hacia donde quería llegar y que ella era solo un interesante obstáculo en su camino. Al terminar su comida dijo –Deliciosa cena, digna de una ama de casa muggle, ya que las mujeres solo están para servir al hombre- sonreía burlescamente, mientras veía a Hermione alterarse un poco aun así manteniendo sus compostura
-ya me preguntaba, cuando se acabaría el efecto de tu extraña amabilidad, bueno, siendo una dama no solo soy diestra a nivel académico, también soy excelente en este entorno…acaso querido Tom, ya descubriste como obtener la información que deseas de mi?–Hermione le respondía, sin inmutarse, de todas formas estaba acostumbrada a discutir con el señor oscuro, y mucho antes había aprendido de su amistad con Ron
-Lastimosamente no, querida sangre sucia, realmente si lo supiera no estaría tardando tanto-Tom suavizaba su tono de voz
-Comprendo y le recuerdo que si yo hubiese deseado destruirlo lo habría hecho el primer día de clases, así que por favor no sienta que me entrometo en sus planes-mientras decía esto Hermione se levanta, recogiendo los platos, llevándolos al fregadero.
Tom se queda en silencio, recordando las palabras que le había dicho en la enfermería, ella no quería que su talento se desperdiciara en Azkaban, y a pesar de lo sucedido con la sangre sucia del baño, ella no lo repudio como el asesino que era, cualquiera le habría temido o lo habría odiado, pero ello solo sintió tristeza en ese momento.
Su ira se había calmado, pero solo ella era capaz de hacerle sentir un gran odio y posteriormente apaciguarlo , solo ella podía ponerlo en peligro y hacerlo sentir seguro, aquella comida fue extrañamente agradable aun cuando no hablaron y justo antes de obsesionarse con el misterio que la envolvía.
Tom salió a caminar para despejar su mente, no quería permanecer junto a ella tanto tiempo, por que se dio cuenta que no sabría si la próxima vez que la viera, la besaría o la torturaría con un crucio.
Hermione lo vio partir, cuando de repente su mente se aclaró y pudo dar explicación a lo que le sucedía a Tom
-"Tom acaba de crear su primer horrocrux, al dividirse su alma por primera vez, su espíritu está inestable, es por eso que está propenso a tomar decisiones equivocadas"- Hermione deseaba ahora mas que nunca evitar que Tom creé un nuevo Horrocrux, por que así se alejaría de la luz y su alma se llenaría de la oscuridad que lo llevara a tan doloroso fin.
