Capitulo 9

Sus ojos estaban abiertos como platos. Le costaba asimilar todavía lo que acababa de pasar no más de 30 segundos atrás.

Una enorme pila de material magnético proveniente de la arena de la playa se encontraba amontonado enfrente de ella. Ya ni sentía el dolor de sus tripas saliéndose por su estómago.

Escuchó por su oído derecho unos jadeos de cansancio y una respiración muy agitada. Es cierto, Kid la había salvado de aquel golpe.

-¿K...

-¿Estás bien? - le interrumpió con la voz todavía agitada.

-Sí.

Suspiró y apretó su cuerpo contra el de la pelirrosa con su único brazo.

-¿Qué mierdas acaba de pasar? - se preguntó a sí mismo en voz alta - Siempre que estoy contigo me meto en peores líos que por mi propia cuenta...

Ella intentó reír, pero en su lugar escupió mucha sangre.

-¡Dios mío Mina! - exclamó asustada Hina corriendo a su lado - ¡Debemos curarte las heridas en cuanto antes!

Un temblor proveniente del montón enfrente de ellos comenzó a hacerse más fuerte. Y de pronto Stussy salió de él, totalmente malherida. Les miró con una gran cara de odio y rabia, pero sin que la sonrisa abandonara su rostro.

-Supongo que no debí haberos subestimado... Pero tranquila - miró a Mina exclusivamente, quien intentaba levantarse para ponerse en posición de batalla, sin mucho éxito - Me aseguraré encontrar a tus amigos y matarlos de la forma más dolorosa que se me ocu...

Un golpe de Smoker le dio por sorpresa.

-Mira, el simple hecho de que un ex miembro del antiguo Gobierno Mundial siga vivo es preocupante, y yo, como marine que aboga por la justicia y la libertad no pienso permitir que alguien como tú siga merodeando libremente por ahí - su voz era seria e intimidante - ríndete y a lo mejor no te ejecutan.

Ella comenzó a reírse alocadamente.

-¿Perdona? ¿Acaso estoy siendo amenazada por un marine? - continuó riéndose, pero tosía sangre mientras lo hacía - Vaya, ahora sí que he caído bajo... No te preocupes, no soy tan tonta como para pensar que puedo vencer con tanta gente en mi contra.

Comenzó a volar gracias a la técnica de Geppo para alejarse de la isla. Antes de marchar sin embargo, se dirigió por última vez a la revolucionaria con una sonrisa:

-Niña, yo de ti vigilaría más mis espaldas - la pelirrosa la miró fijamente - No soy la única que busca tu cabeza.


Mina se encontraba descansando sus heridas, las cuales eran curadas por Tashigi y Hina lo mejor que podían. La marine miraba de reojo a su hija, no era muy bonito aquel moratón morado que le ocupaba casi toda la cara, aunque desde luego era mejor que la herida abierta de su estómago.

Realmente debía ser duro ser ella ahora mismo ¿Qué rondaría por su mente después de las amenazas de Stussy? Para ella, saber que mucha gente la buscaba para matarla y que así sería por siempre le daba un poco de náuseas, estaba acostumbrada a la violencia siendo marine, pero no al nivel que lo estaba su hija, ni siquiera Smoker.

La chica sin embrago se veía bastante tranquila, aunque no había dicho ni una sola palabra y no había relajado sus puños.

Un pelícano de correo apareció por el cielo y la pelirrosa lo llamó para que bajara.

-Sé que no es tu trabajo - le dijo al ave - Pero es muy importante que entregues lo que te voy a dar - le extendió un mechón de pelo rubio al ave, quién lo miró con curiosidad - Entrégaselo al chico que encontrarás con la Vivre Card - le dio un trazo muy pequeño de papel.

-¿De parte de quién, señorita?

-De la Armada, él sabrá quién soy.

El ave asintió y emprendió su vuelo con lo que la chica le había dado.

-¿Y eso? - preguntó Smoker.

-Tenía planeado encontrarme a Stussy tarde o temprano, se filtró que seguía viva y que había reanudado su labor en los bajos fondos como proxeneta. Mi compañero terminará de ocuparse de ella.

Todos se miraron entre ellos un poco asombrados. Aún cuando la guerra hacía tiempo que había acabado, ellos seguían actuando como revolucionarios...

-Mina-san - rompió el silencio Tashigi - ¿No estás preocupada por las palabras de la ex Agente del Cp0?

-No - su voz era tranquila y seria - Las amenazas del Cp0 hace muchos años que dejaron de emocionarme, no son más que una panda de perros con mal perder, me preocupa más el hecho de que siga suelta por ahí...

-Niña, hay más gente que va a por ti - dijo Smoker.

-Nada nuevo, también hace bastante años que me di por vencida en vivir tranquilamente - cerró los ojos - Ser revolucionario es un trabajo para toda la vida, una vez te metes en ello jamás puedes salir, nadie te obliga, pero sabes que es tu deber.

-¿Te arrepientes de ello Mina-san? - le preguntó Coby.

-Jamás - lo miró a los ojos - Te aseguro que jamás me arrepentiré de luchar por la libertad de aquellos que no pueden hacerlo, aunque tenga que ser perseguida durante toda mi vida por ello, o jamás ser reconocida, nada de eso me importa. Nunca creí en el mundo ideal de Dragon-sama y Sabo, es estúpido pensar en que una utopía como la suya es posible. Vivimos en un mundo podrido con gente podrida, y me pregunto todas las noches cuánto tardará en seguir el siguiente dictador.

-Pensé que seguías la filosofía de Trafalgar - dijo Smoker mientras levantaba una ceja.

Mina rió.

-No confundas Vicealmirante - le mostró una mueca sarcástica - No es lo mismo luchar a favor de los débiles que contra débiles. Y de cualquier forma, no es una oración desencaminada: los débiles, sea cual sea su condición, no eligen cómo morir.

Kid soltó una risa grave por lo bajo. Dudaba que alguien como los marines entendieran el verdadero significado de esas palabras, no tenía sentido que ella trata de explicarlo.

-Pero sí que creo en que hay que luchar contra eso, no porque sea algo inevitable significa que debamos quedarnos con los brazos cruzados. Si puedo evitar que un pueblo, o una persona, sea libre entonces jamás me detendré, sin importar las consecuencias. La represión hacia su propio pueblo es el peor de los pecados del hombre.

Kid sonrió mientras se encontraba apoyado en una palmera muy cercana a la conversación.

-Flashback de hace dos años-

Mina se encontraba en la guarida de los piratas de Kid en aquella isla perdida en mitad del Nuevo Mundo. En aquel momento estaba escribiendo unos informes para su jefe.

Kid y Killer la observaban desde atrás mientras ésta escribía al mismo tiempo que tarareaba una canción que el pelirrojo jamás había escuchado.

-¿La conoces? - le susurró a su segundo de abordo.

-¿El qué, a Mina?

-No idiota, la canción.

-Era broma - rió bajo - Lo que me sorprende es que tú no lo hagas.

-¿Eh?

-Es el himno revolucionario. Últimamente se escucha por todas partes.

El capitán miró a la chica. En cierta forma admiraba el trabajo que hacía, aunque jamás lo admitiría en voz alta.

-Habría sido genial.

-¿El qué? - dijo el pelirrojo al escuchar las palabras del rubio.

-Que alguien como ella hubiera venido a ayudarnos cuando éramos pequeños en el mar del sur. Tal vez ahora mismo seríamos doctores y todo.

-¿Como el capullo de Trafalgar? Prefiero estar como ahora - resopló.

Killer rió.

-Es bueno que gente como ella exista, aunque nadie lo diga en voz alta.

Ponte de pie por la gente de tu lado

que yace a tu lado como cadáver,

pues esa es la realidad para aquellas

personas que trabajan horas extras

y no pueden seguir viviendo de las limosnas del Gobierno.

Así que levántate por tus compañeros.

Ponte en pie por el hombre a tu lado

porque todos somos libres en estas tierras

nadie nos detendrá,

no vamos a caer tan fácil.

-Fin del flashback-

Nadie lo sabía, pero una de las cosas que más le gustaba de ella era su enorme determinación.

Quizás Killer tenía razón, las cosas hubieran sido muy diferentes si alguien como ella hubiera ido a ayudarlos en aquellos tiempos...


-En un lugar del Nuevo mundo-

Un pelícano mensajero bajó de los cielos y se posó en su antebrazo, entregándole un mechón rubio.

-De parte de la Armada.

-Gracias - le agradeció con una sonrisa y le dio dinero y comida al ave - Has sido de gran ayuda amigo.

El ave se despidió del hombre y emprendió su vuelo.

Kaito miró el mechón de pelo.

-Qué eficaz eres Mina - se rió. Estaba bastante sorprendido con la rápidez con la que había contactado con él.

Gracias a aquel mechón que le había proporcionado su nakama podía hacer una Vivre Card de Stussy, encontrarla, y matarla. Si el paquete sólo había sido eso era que probablemente se la había encontrado por casualidad y había luchado contra ella, pero ambas habían quedado en términos iguales durante la batalla. Lo único que le extrañaba de ella es que no lo hubiera llamado por DenDen Mushi ¿Habría pasado algo? Bueno, era Mina, ya se apañaría sola, era muy eficaz.

Cogió un funda de guitarra, que claramente no contenía una guitarra, y comenzó su viaje para encontrar a aquella pequeña perra y salvar a Keimi.