Capitulo 8: Compartiendo apartamento.
Suspire y observe la ventana que se encontraba a mi lado, ver a la gente pasar me daba curiosidad ¿Cómo serán sus vidas? ¿Tendrán problemas iguales a los míos? Mire al cielo, que bonito es, en el tiempo que estuvimos juntos me enseñaste a ver figuras en las nubes y contemplarlo por horas sin aburrirme, diablos, cuanto te extraño.
— ¡Temari!—me agitaron de mi brazo— ¿Escuchaste?— me pregunto el castaño frente a mí.
—... Perdón Kankuro, ¿Que dices?— gire un poco mi cara de confusión.
—Estas en otro mundo mujer—bromeo Karin— ¿Segura que estas bien?
—Sí, sólo que...— los mire y suspire—quiero ir a casa.
—A mi hermana en su cumpleaños se le cumple todos sus deseos—me sonrió Gaara poniéndose de pie.
—Bien, vamos— nos informo Kankuro sacando su cartera y colocando suficiente dinero para pagar la cuenta del restaurante.
Nos pusimos de pie y caminamos al estacionamiento, tomamos el auto y los dirigimos a la casa, nadie dijo nada, era molesto a veces.
Llegue y a punto de que me fuera a tirar a mi habitación para dormir toda la tarde me detuvo la pelirroja.
—Hey cuñada, ven aquí que las sorpresas aún no acaban—sonrió.
Sólo accedí y fui al comedor donde acomode y cruce mis brazos sobre la mesa y apoye mi cabeza sobre estos, para evitar captar cualquier movimiento que estuviera ahí. Suspire fuertemente y espere esa sorpresa.
—Feliz cumpleaños—...
Al sentir su voz mi columna se erizó, mi piel se tensó, mis bellos saltaron, mis orbes se abrieron, mis labios hicieron una forma de O, mi respiración y corazón se aceleró.
Levante poco a poco mi rostro para encontrarme frente a mí un pequeño pastel de fruta, Levante un poco más los ojos para topar unos brazos largos que lo sostenían, después un pecho que se me hizo familiar por algunas veces que lo había besado, un cuello largó que era su punto débil, una sonrisa ladeada, nariz respingada, ojos dormilones pero que tenía una sensual mirada, un cabello pelo piña.
Era el.
Ya no aguantaba mis mejillas, sentía que la presión que causaba mi sonrisa acabaría reventándolas.
Dejo el pastel en la mesa y me miro de nuevo.
— ¡SHIKAMARU!— grite para abalanzarme y colgarme de su cuello, para seguir dándole pequeños besos en las mejillas—Tonto, ¿Por qué esperaste tanto tiempo para venir?
—No quería, pero ahora te necesitaba.
Se acerco a mí y me tomo de la cintura para sonreír cerca de mis labios.
— ¡Feliz cumpleaños!—grito un tercero.
— ¿Naruto?—me separe bruscamente de él.
— ¿Qué tal?—salió detrás del refrigerador para darme un gran abrazo.
—Te extraña pequeño idiota—Lo abracé por un buen tiempo.
—No pude hacer que te quedarás, pero sí que él te acompañe— río Karin tomada del brazo de Kankuro.
— ¿De qué hablan?—me dirigí frente a ellos.
—Es nuestro nuevo inquilino—agrego Gaara—como dirían, compañero de apartamento.
— ¿Qué?—gire para estar frente al Nara que me sonrió.
—Gane una beca que cubre todos mis gastos para estudiar en esta universidad, lo pensé, te extrañaba, recibí tu mensaje de voz, llegue tarde la vez que viajaste—me miro—no podía dejar las cosas así.
— ¿Eso significa que...?
—Me vengo a vivir a Osaka, contigo.
No pude más, me lance a él y me colgué de su cuello para rodear mis pierdas en su cadera, no podía creer lo feliz que me había hecho en unos instantes.
— ¿Y todo? No puedes dejar tu escuela, tu familia, sólo por mí.
—Te prometí que te protegería siempre, y lo voy a cumplir.
— ¿Y tú?— le pregunte al rubio.
—Yo sólo vine a visitarte, todos te echan mucho de menos de verdad.
Reímos un rato y probamos ese delicioso pastel.
—Quien lo diría quedarte prendada de tu compañero de apartamento— agrego El pelirrojo.
Mire una cara no muy convencida por parte de Kankuro.
—Yo la cuidare— le dijo el Moreno al percatarse de su molestia — ¿No es mucho que me haya cambiado de ciudad por que la extraño? Confía en mí.
—No te atreves a lastimarla— dio autorización Kankuro.
— ¿Entonces ya son novios?—puso cara de asco el menor.
—No— dijo Shikamaru y se acercó a mi—Bonita, tu eres testigo de las tormentas que hemos pasado juntos, es un honor para mí haberte conocido, y bueno, gracias a este viaje me di cuenta de muchas cosas, una de ellas, es que—suspiro— tu eres la indicada, la chica más problemática de todas pero la las guapa. ¿Quieres ser mi novia?
Sonreí, no lo pensé.
—Sí.
Nos miramos y con el permiso de todos los presentes me abrazo entre esos brazos fuertes y beso con ternura mis labios.
—Te quiero—dijimos al unísono.
—Yo trate de decirte cuando Shikamaru llegó— agrego Naruto—te grite ¡Ahí viene! Pero el auto arranco.
—Escuche eso, pero… ¿era porque había llegado?
—Sí— contesto el moreno— pero no importa, ahora ya estamos juntos, aunque seas muy problemática.
—Cállate flojo.
No podía más, era feliz.
Shikamaru viviría conmigo y ahora es mi novio. Que vueltas da la vida.
Conoces a cientos de personas y ninguna te deja huella, conoces a una y te marca la vida para siempre.
Me sentía tan bien al estar con él, como una paz radiante, lo quería, mucho, de eso estaba muy segura.
Todo lo que te puede pasar si te enamoras de él, de tu compañero de apartamento.
—Deja de estar tan nerviosa ¿quieres?— me detenía Shikamaru al escuchar el golpeteo de mi zapato con el piso de la sala.
—Estoy ansiosa— me puse de pie y camine tres pasos para girar en mi misma y volver a pisar las huellas— ¿Nadie puede avisar nada?
—Tranquila, Tsunade es la mejor que existe, me desgaste horrible para conseguir la cita, aparte tuve que estudiar como loco con Neji para darle información útil, a veces ni llegaba a dormir y lo sabes, hemos estudiado la situación, todo saldrá bien— Tomo mi mano para darme confianza.
—No vienen—soltó otro suspiro el castaño.
—Tranquilo— le dijo Karin tomándolo del brazo.
—Gracias por conseguir que Tsunade operara a Gaara, te quiero amor— bese su frente y le di un abrazo.
—No importa— se sonrojó y optó por girar se.
El Nara me abrazo para tranquilizarme y así pasaron otros 40 minutos más.
Por fin la puerta del consultorio se abrió y salió la cara de Shizune con una sonrisa, estaba claro.
La operación había sido un éxito.
¿Qué más puedo pedir?
Estudio lo que me gusta.
Vivo en mi ciudad natal.
Gaara estaba fuera de peligro para siempre.
Me entere de que Choji e Ino iniciaron una relación, algo que me sorprendió mucho.
Y me enamore, soy novia y vivo con el que me enseño mucho en tan poco, si el, Shikamaru, Shikamaru Nara. Un nombre tan cortó para una personalidad tan grande.
Y así de sencillo comenzó nuestra historia.
Compartiendo apartamento.
