Al día siguiente, Stiles y Scott se encontraban en la escuela, bastante alertas de evitar a la manada enemiga. No, no es porque tuvieran miedo, la verdad es que les molestaba tener que verlos, especialmente cuando actuaban tan… ¿Cómo decirlo? Tan confiados, como si fueran los chicos más geniales de la escuela. Y eso era totalmente lo contrario.
—Por Dios.– Stiles dijo en un gemido. —Tienes que estar bromeando.–
Scott no entendía por qué Stiles estaba quejándose, hasta que vio a Theo y a su manada a cinco metros frente a ellos. —Tranquilo, no harán nada. Eso dijimos.– El Alfa le dijo a su mejor amigo.
Las cuatro quimeras pasaron a sus lados, mirándolos fijamente, como si pensaran que eran seres inferiores. Cosas que, en términos de supervivencia, Stiles es el inferior por ser un humano. Pero que no te engañe su apariencia, es un depredador vestido de oveja.
—El Escuadrón del Mal.– Stiles le dijo a Scott en un susurro cuando estuvo seguro que ninguno de los otros jóvenes eran capaces de escucharlo. —Incluso se ven peor juntos. Los detesto.– El joven bufó.
Scott rodó los ojos. —Estaremos bien. Tenemos a nuestra manada.–
—Dirás tu manada.– Stiles lo corrigió. —La cual está fragmentada. Kira no está. Malia no se muestra muy cooperativa. Liam sigue sin poder verte.– Stiles dijo, alzando un dedo con cada nuevo nombre. —No creo que Lydia esté en condiciones de apoyarnos. Sólo me tienes a mí y a Derek.–
—Es mejor que nada.– Scott dijo, suspirando. —Vamos, debemos ir a la próxima…– El Alfa dijo a medias, viendo a una chica en particular.
Hayden. Hayden Romero.
—Scott, ¿estoy viendo mal o esa es Hayden?– Stiles dijo, igualmente sorprendido.
—Sí.– Scott dijo en apenas un susurro.
—Pero, ¿no dijo tu mamá y Mason que había muerto?– Stiles le preguntó, no teniendo idea de lo que pasaba.
—Eso dijeron.– Scott dijo sin salir de su estupor. —No entiendo cómo puede ser posible. Mi mamá no pudo haberse equivocado.–
—Tu mamá se equivocó o…– Stiles dijo a medias, viendo fijamente a la chica. —Alguien la revivió.–
—Y sabemos quién fue capaz de revivir a otras personas.– Scott dijo.
—Theo.– Dijeron al unísono.
El par de amigos fueron detrás de Hayden, asegurándose de mantener la distancia para que la chica no los viera. O captara sus aromas, lo que fuera. Necesitaban espiarla.
—¿Saben? No son tan buenos espiando como creen.– Hayden dijo de repente, deteniéndose y dando la vuelta, mirándolos. —¿Por qué me están siguiendo?– Les preguntó con las cejas fruncidas.
—¿Siguiendo? ¿Quién te está siguiendo? Porque nosotros no. Sólo estamos caminado. Para llegar a nuestra clase. Lo usual.– Stiles dijo sin poder detenerse, estaba divagando. —Mejor guardo silencio.– Dijo pasándose el pulgar y el índice por sus labios, haciendo un mimo de cerrar su boca con un candado.
Scott rodó los ojos ante eso. Stiles a veces era tan infantil. Incluso más que él mismo. Eso era mucho decir. —Lo lamentamos, Hayden. Pero sí, estábamos siguiéndote.– Le dijo.
La chica se cruzó de brazos. —De eso me di cuenta.– Les dijo. —Lo que quiero saber, es la razón por la cual lo hacen.–
—Creímos que habías muerto.– Scott le dijo. —Mi mamá y Mason dijeron que moriste. Mi mamá estuvo ahí cuando pasó.–
—Bueno, se ha equivocado.– Hayden le dijo, totalmente frustrada. Se suponía que no dudarían de ella. Ese no era el plan que Theo le dijo que siguiera.
—¿Cómo es eso posible?– Scott le preguntó.
—Te revivió Theo, ¿verdad?– Stiles le preguntó, no pudiendo mantenerse callado. —Fue él, ¿no es así? No trates de mentir, Scott sabrá que mientes.– Stiles le dijo retadoramente.
Hayden miró a los ojos al pálido de los dos chicos. —Sí, Theo fue quien me revivió.– Dijo honestamente. Eso haría que confiaran en ella. —Pero fue lo único que hizo. Nada más.– Por suerte, el adolescente malvado le había enseñado a mantener la calma cuando mentía. Sabía que le sería útil en algún momento.
—¿Estás segura?– Stiles le dijo, desconfiando claramente.
—Stiles.– Scott le dijo a su amigo, no quería que se pelearan, mucho menos en el pasillo de la escuela.
—Si no me crees, quizá Scott deba escuchar lo que digo.– Hayden miró al Alfa a los ojos. —No soy parte de la manada de Theo.–
Scott escuchó el ritmo cardiaco de la chica, sin notar algún cambio en él. Le dijo la "verdad". —No miente, Stiles.– Le dijo a su amigo.
—¿Ves? No hay razón para que desconfíen de mí.– La chica les dijo, rápidamente cambiando su actitud defensiva a una más abierta, gentil, amigable. —No soy parte de su manada.–
Stiles no dijo nada, sólo se quedó pensando. Estaba a punto de decir algo más, pero fue interrumpido cuando sonó el timbre de la escuela. Debían llegar a la próxima clase. —Bueno, en ese caso, nos veremos pronto. Vámonos Scotty.– Stiles se despidió de la chica, jalando a su amigo de un brazo, apartándolo de Hayden.
Scott sólo tuvo tiempo de despedirse de la chica con un saludo. —Stiles, ¿qué te pasa? ¿Por qué actúas tan raro?– Le preguntó, por fin soltándose del agarre de Stiles. —Escuché su corazón, no estaba mintiendo.– Le aseguró.
—Te creo.– Stiles le dijo. —Pero a ella no.–
—¿Por qué no puedes confiar por una sola vez?– Scott le preguntó, sabiendo que discutirían si la conversación se prolongaba.
—Scott, nadie mencionó la manada de Theo.– Stiles dijo, y Scott se dio cuenta que, en efecto, no se lo mencionaron a Hayden. —¿Cómo podría ella saber que tiene una manada?–
—Puede ser que Theo le dijera que estaba formando una.– Scott racionalizó.
—Lo dudo mucho.– Stiles le dijo.
Scott suspiró. —Si te hace sentir apoyado, mantendré un ojo abierto por si hace algo sospechoso.–
—Eso me hace sentir mejor.– Stiles dijo honestamente. —Ahora vamos, no quiero llegar tarde a la clase de Cálculo.–
—Creí que era la clase que menos te gusta.– Scott dijo con una ceja alzada.
—No, esa es la clase de Economía.– Stiles le informó. —Pero preferiría estar en cualquier clase a tener el riesgo de toparme con el Escuadrón del Mal otra vez.–
—Eres tan extraño.– Scott dijo con una ligera sonrisa.
—Lo sé, y eso mismo nos ha mantenido vivos en el medio del mundo sobrenatural.– Stiles dijo con algo de egocentrismo.
Luego se dirigieron a la clase de Cálculo. Afortunadamente, no volvieron a toparse con Theo y su manada por el resto del día.
Derek se encontraba recostado en la cama de su apartamento, con sus brazos por debajo de su cabeza. Estaba vestido con una playera sin mangas, y unos pants color negro. No tenía mucho qué hacer en el día, así que se pasó la mayor parte del tiempo pensando en alguien de cabello castaño y de ojos de color café tan claros que parecían hechos de dulce miel.
Pensaba en Stiles. Stiles Stilinski. El chico que lo traía loco. Más o menos.
El hombre lobo había procurado en que sus pensamientos no se volvieran tan violentos; refiérase a pensar en algo pecaminoso. No porque le pareciera malo, pero sí inadecuado. Especialmente porque ni siquiera le había dicho a Stiles acerca de sus sentimientos por él.
Además, no es como si el joven pudiera tomarlo en serio. No lo hacía muy a menudo. Pero estaba seguro que si se lo decía en la forma apropiada, haría que Stiles le creyera, y quizá lo besara.
Porque eso era lo que quería. Besar a Stiles. Besar esos suaves y rosados labios que tenía el adolescente. Tocar su cara llena de lunares, envolver su delgado cuerpo entre sus brazos, proveerle calor con su propio cuerpo.
Derek detuvo su tren de pensamientos cuando empezó a sentir que se excitaba. Eso, y alguien estaba tocando la puerta. Derek inhaló el aire, gimiendo al percibir el aroma de Stiles. "Genial. Lo que me faltaba. Más tortura." Derek pensó, pero la verdad es que sentía alegría de que Stiles viniera a su apartamento, era la primera vez que lo hacía.
Derek se levantó de su cama, bajó por las escaleras de caracol del apartamento y se dirigió a la puerta. "Qué extraño. Stiles sale de la escuela más tarde." El hombre lobo pensó, viendo la hora en su teléfono, el cual marcaba la 1:37 p.m.
Sin pensarlo más, Derek abrió la puerta, revelando a Stiles. —Hola Derek.– Stiles lo saludó con una sonrisa en la cara, y sutilmente mirando al hombre lobo de pies a cabeza.
—Hola Stiles.– Derek le devolvió el saludo con una ceja alzada. —¿Qué haces aquí?– "Eso sonó mal." Pensó.
—Lo lamento, no quería interrumpirte.– Stiles dijo. —¿Es un mal momento?– Le preguntó.
Derek agitó la cabeza. —No, en absoluto.– Se hizo a un lado en la puerta, dejando espacio para que Stiles entrara. —Adelante.–
Stiles entró en el apartamento, esperó a que Derek cerrara la puerta y luego se sentaron en uno de los sofás. El joven dejó su mochila a un lado de éste. —¿Acaso estabas durmiendo?–
Derek alzó una ceja. —No. ¿Por qué lo preguntas?–
Stiles señaló su cuerpo. —Por lo que llevas puesto.– Le dijo.
En ese preciso momento, Derek se dio cuenta que no llevaba ropa muy presentable, mucho menos cuando estás con alguien que te gusta. Aunque no sabía que Stiles lo encontrase aún más atractivo de esa forma.
—Ohhh Bueno, no hice mucho en el día, así que no creí necesario ponerme otra cosa.– Derek le dijo encogiéndose de hombros, tratando de evitar su mirada por la pena que sentía.
—Descuida, te comprendo.– Stiles le dijo. —También andaría vestido como tú si estuviera en mi casa y no tuviera nada qué hacer.– Le aseguró. —Además, he venido sin avisarte.–
—Siempre eres bienvenido a mi apartamento, Stiles.– Derek dijo sin pensarlo.
El joven no se creía lo que escuchaba. —Gracias, es muy amable de tu parte.–
Un silencio incómodo cayó entre ambos. —¿Y qué haces aquí?– Derek le preguntó. —Recuerdo que sales más tarde de la escuela.– Agregó al darse cuenta que la pregunta no era muy educada.
—Los profesores de las últimas clases no fueron a la escuela.– Stiles dijo con alegría. —Así que pensé en pasar a verte.– Stiles abrió los ojos ampliamente con lo que dijo, sintiendo su cara caliente. —Ya sabes, para preguntarte si podemos entrenar hoy.– Agregó para que no fuera tan extraño.
Derek también se había sonrojado por lo anterior que Stiles dijo. —De acuerdo, me parece bien.–
—Y así, puedes quitarte la pena de estar vestido así. Es bastante cómodo entrenar con esa ropa.– Stiles dijo.
Derek decidió ignorar ese comentario, notando que Stiles había dicho mucho acerca de su ropa; incluso si le gustaba, era un poco extraño y, ¿por qué no?, halagador.
Pocos minutos después, Derek y Stiles se encontraban entrenando nuevamente. Stiles era un poco más rápido en esta ocasión, aunque sus golpes eran fáciles de predecir para el hombre lobo.
—Tus golpes siguen siendo fáciles de adivinar.– Derek le dijo.
—Trato de hacerlo diferente, pero no me doy idea de cómo.– Se quejó Stiles.
—Si no te distrajeras tanto, podrías hacerlo mejor.– Le sugirió el hombre lobo.
—Es más fácil decirlo que hacerlo.– Stiles dijo entre dientes. —Especialmente cuando no eres tú quien tiene TDAH.–
Derek rodó los ojos. —Sólo esfuérzate un poco más.– Y siguieron entrenando.
Derek esquivaba los golpes de Stiles, y Stiles hacía lo mejor que podía esquivando los golpes de Derek; quien sin decirlo, había empezado a usar ligeramente sus poderes para ayudar a mejorar los reflejos del adolescente.
Sin embargo, en algún momento durante el entrenamiento, Derek se distrajo y fue suficiente oportunidad para que Stiles lo venciera. Stiles tomó a Derek del brazo cuando logró esquivar uno de sus golpes, y con su pierna derecha lo pateó fuertemente en la parte interna de su muslo izquierdo, haciendo que perdiera el equilibrio y cayera al suelo. Cuando Derek estuvo en el suelo, rápidamente Stiles se sentó sobre su regazo y lo sostuvo por las muñecas; inmovilizándolo.
—Ahora has sido tú quien se distrajo, Sourwolf.– Stiles dijo con alegría, gimiendo por el cansancio y su cara brillante por el sudor.
Derek estaba sorprendido. Stiles había sido capaz de derribarlo con bastante felicidad. —Creo que estoy enamorado de ti.– Derek dijo con una sonrisa. El pobre hombre creyó que lo había pensado.
Los ojos de Stiles se volvieron grandes ante lo que escuchó. —¿Qué!– Stiles soltó a Derek, levantándose rápidamente de su regazo, quedando de pie a unos pasos del cuerpo caído del hombre lobo. —¿Qué has dicho?– Estaba anonadado.
El hombre lobo estaba confundido. "¿Qué le sucede?" Pensó. —No he dicho nada.–
Stiles lo señaló acusadoramente con un dedo. —No te hagas el tonto conmigo.– Le reprimió. —Dijiste "Creo que estoy enamorado de ti."– Le dijo.
Los ojos verdes de Derek también se agrandaron con eso. "No puede ser." Pensó con desesperación. Derek se levantó del suelo a la velocidad de la luz, quedando de frente a Stiles. —Stiles… Yo no… No quería…– Trató de explicarse, pero las palabras simplemente no salían de su boca.
—Tengo que irme.– Stiles le dijo, dirigiéndose a la puerta, agarrando su mochila al lado del sofá. —Necesito hacer otras cosas.– Abrió la puerta, listo para irse.
"No puedo dejar que se vaya así." El hombre lobo pensó. —Stiles, espera.– Le dijo tratando de detenerlo.
—Nos vemos después.– Stiles dijo antes de salir por la puerta, cerrándola al salir.
—¿Qué he hecho?– Derek se dijo, sentándose en el sofá y cubriéndose su rostro sudoroso con las manos. Estaba completamente frustrado y molesto consigo mismo. "Lo arruiné todo con Stiles." Derek pensó con amargura, permitiéndose llorar por la rabia que sentía.
Stiles corría por las calles que lo conducían a su casa, su rostro estaba lleno de lágrimas. "¿Cómo Derek puede jugar conmigo de esa manera?" El joven pensó para sí mismo. Pues estaba seguro de que alguien que se viera como Derek no sentiría nada por alguien como él. Por supuesto, tenía la esperanza de que el hombre lobo le diera un oportunidad, pero lo que le dijo y en el momento que lo dijo, no podían significar nada.
Stiles entró gimiendo a su casa y, haciendo caso omiso a su padre quien lo llamaba, subió a su habitación. Tiró su mochila en algún lado y se dejó caer de rostro en la cama, dejando fluir libremente sus lágrimas sobre su almohada.
—¿Stiles?– El joven escuchó que su padre lo llamaba desde la puerta de su habitación. —¿Qué te sucede?– John le preguntó muy preocupado, sentándose en la cama a un lado de su hijo. —¿Qué te pasó?–
El joven alzó la cabeza de la almohada para responderle. —Jugaron conmigo, papá.– Le dijo entre sollozos.
El hombre sostuvo a su hijo sobre sus brazos, colocando la cabeza de Stiles obre su hombro. —¿Quién jugó contigo, hijo?– Le preguntó pasando suavemente su mano sobre su cabello castaño.
—Deurehc.– Stiles le respondió ahogadamente.
John no dijo nada, sabiendo que lo que haya ocurrido entre su hijo y el hombre lobo era un total malentendido. —¿Por qué crees que Derek jugó contigo?–
Stiles trató de estabilizar su respiración. Un ataque de pánico sería lo último que quisiera en el momento. —Me dijo que estaba enamorado de mí.–
—¿Y por qué eso sería algo malo?– John le preguntó confundido. —No me parece extraño en lo absoluto.–
—¿En serio, papá?– Stiles le dijo con sarcasmo. —Es evidente que Derek no siente nada por mí. Y estoy seguro que de alguna forma descubrió que me gusta.– Agitó la cabeza, cubriéndose los ojos con las manos.
—Hey.– El hombre apartó las manos de su hijo, mirándolo a los ojos. —Puede ser que Derek lo haya dicho en serio.– Le sonrió. —Eres un chico muy guapo.–
—Sólo lo dices porque eres mi papá. Los padres están obligados a decirle eso a sus hijos para que no pierdas su confianza.– Stiles dijo amargamente.
—Puede ser.– John le dijo asintiendo. —Pero lo digo en serio, Stiles. Cualquiera debería estar feliz de tenerte como su novio.–
—¿En serio lo crees?– El joven preguntó inseguro.
John volvió a asentir. —Por supuesto.– Limpió las lágrimas del rostro de su hijo. —Es cierto que eres desesperante en muchas ocasiones, y que eres muy testarudo como para escuchar a los demás de vez en cuando.– Rió al ver que Stiles hacía una mueca. —Pero también tienes un lado amable, eres leal y cuidas a las personas que te importan.– Esta vez, Stiles sonrió suavemente. —Eres una persona de buen corazón; incluso teniendo esa Oscuridad a su alrededor por el sacrificio que hiciste para salvarme.– Le dijo, poniendo su dedo índice en el medio de su pecho. —No eres el tipo de persona que suele encontrarse en todas partes.–
—Papá.– Stiles dijo, volviendo a llorar, esta vez de alegría. —Necesitaba escuchar eso.– Le dijo dándole un fuerte abrazo.
—Bueno, es la verdad.– John le dijo devolviéndole el abrazo.
—¿En serio crees que alguien como Derek pueda estar enamorado de mí?– Stiles le preguntó a su padre, una vez se apartó del abrazó. —Digo, Derek podría tener a la persona que él quisiera, ¿por qué escogerme a mí?–
—Probablemente es capaz de ver lo mucho que vales en realidad.– Su padre le dijo. —Cierto, Derek es un joven bastante atractivo, pero no quiere decir que no sea alguien romántico. No creas en los estereotipos, hijo.–
—Si es cierto lo que dices, Derek ha de estar igual que yo por lo que hizo.– Stiles abrió los ojos enormemente. —Derek, por Dios.– Dijo cubriéndose la boca. —Papá, Derek ha de estar arrepintiéndose por habérmelo dicho. Creerá que lo arruinó todo.– Exaltado se levantó de la cama. —Podría hacer una locura.–
John igualmente se levantó de la cama, se acercó a su hijo y lo tomó por los hombros. —Derek es capaz de lidiar con esto solo.– Le dijo. —Y no es tan tonto como para cometer una locura… Espero.– Stiles rió suavemente. —Pero para que estés más tranquilo, le llamaré por teléfono y le diré que no haga nada.–
Stiles sonrió. —Gracias.–
John le dio un beso en la frente y salió de la habitación para llamarle a Derek. Stiles se quedó esperando sentado en la cama a que su padre regresara.
—Ya le llamé.– El hombre dijo, guardando su teléfono en el bolsillo de su pantalón. —Le dije que no hiciera nada malo.– Arrugó un poco las cejas. —Dijo que lo lamentaba mucho, que no quería arruinar de esa forma las cosas entre ustedes.–
—Oh por Dios, ahora me siento aún peor.– Stiles dijo con un gemido. —Debo hablar con él.– Hizo una pequeña pausa. —Pero será mejor que deje pasar unos días, sería raro hablar con él mañana.–
—Tómate el tiempo que sea necesario, Stiles.– John se levantó de la cama. —Ahora, debes darte una ducha. Apestas a sudor.– Le dijo a su hijo con la nariz arrugada.
Stiles rió fuertemente. —Ya sé, tomaré una ducha inmediatamente.– Se levantó de la cama, se dirigió a su escritorio y tomó la toalla que estaba encima de la silla.
Cuando Stiles estaba a punto de entrar al cuarto de baño, su padre volvió a hablar. —Derek te mintió.–
El joven se detuvo repentinamente, su cuerpo poniéndose rígido. —¿En qué me mintió?– Le preguntó a su padre, sin querer darse la vuelta. Si era algo malo, no quería ver la expresión de John.
—Acerca de que lo contraté como tu guardaespaldas.– John le respondió.
Ante eso, Stiles se dio la vuelta, mirando a su padre a los ojos. —¿Qué estás diciendo?–
John suspiró. —La noche que Derek regresó a Beacon Hills, me llamó y me pidió que te dijera que lo contraté como tu guardaespaldas.– Le dijo.
—Entonces, ¿estuviste mintiéndome?– Stiles le preguntó a su padre, quien asintió. —¿Y por qué me lo dices ahora?–
El Sheriff se encogió de hombros. —Me pareció el momento apropiado.– Le dijo. —Quizá así puedas creer más en lo que Derek te dijo.–
—Gracias por decírmelo, papá.– Stiles le dijo y esta vez entró en el cuarto de baño.
El joven se dio una ducha larga, permitiéndose perderse en sus pensamientos mientras las tibias gotas de la regadera caían sobre su pálida piel. "Entonces existe la posibilidad de que Derek en serio esté enamorado de mí." Stiles pensó con entusiasmo. "Y sé que estoy enamorado de él. Y no sólo por su físico. Sino todo él." Stiles sintió confianza crecer dentro de su cuerpo, envolviéndolo con seguridad. "Puedo hacer esto. Sé que puedo." Apretó sus puños, energía empezaba a recorrer su torrente sanguíneo. "Puedo hablar con Derek y decirle al fin lo que siento por él.
