Para mi desgracia, Edward - al igual que la mayoría de estos personajes - no son mios, Son de la genial y fantasticosa Sra MEYER!. La historia es de mi completa imaginación


pero no es facil ya lo ves
somos humanos
sentimos todo y no podemos evitarlo
hemos nacido por amor y casi siempre por amor es que lloramos
no es nada facil, si se tienen sentimientos,
porque la vida no es como un libro de cuentos
y el que no siente su dolor es solo por una razón
porque esta muerto.

Sería fácil - Luis Fonsi (L)


Capitulo 9

Jacob

Edward POV

Las semanas pasaron y las cosas han cambiado lentamente, casi como en cámara lenta ante mis ojos.

En el hospital me han recibido con los brazos abiertos gracias a mi gran curriculum y por ser hijo del gran Carlisle Cullen. En principio se especulo que estaba allí solo por ser hijo de quien soy, pero después de verme en acción en urgencias se convencieron de que solo me he hecho un nombre en la medicina. Tenga varios conocidos en el área de cirugía como Mark, Derek y Alex, y en trauma esta la Dra. Torres quien es una mujer muy agradable, diría que es la única mujer del hospital que no se me ofrece cada cinco minutos. Con el paso de los días comencé a tener más pacientes, logrando tener al cabo de un mes la mayor cantidad de pacientes en el área de trauma.

Las cosas con mi familia estaban mejor que nunca, mis padres se habían ido de viaje a una segunda luna de miel, que no se tomaban desde que me fui de casa. Rose y mi cuñado ya estaban afinando los últimos detalles de su boda que se realizaría en menos de un mes, a finales de noviembre. Mi relación con Alice volvió a ser la misma que era desde nuestra infancia, solo que ahora ella buscaba cada idea para volver a unirme a Bella, y Jasper gastaba cada energía que tenía en cuidar y proteger a su mujer muy embarazada.

Había tomado mi papel de padre como debía de ser. Todos los días me hacía un tiempo para ir a ver a mi hijo y cuando no podía por los turnos del hospital, lo llamaba para saber como había ido su día. Siempre tenía una enorme sonrisa en su rostro, similar a la que tenía yo cada vez que hablaba de mi hijo. Amaba sentirme así de pleno desarrollando esta nueva faceta en mi vida, donde sabía que una pequeña personita dependía de mi, de mis cuidados y mi cariño, aunque aun no había pasado un fin de semana entero con él.

Bella. Mi bella… era una situación aparte. Después de la pelea que habíamos tenido - de la cual ya había pasado un mes - su actitud hacia mi había cambiado completamente. Ya no me evitaba como lo hacia en un principio, no usaba el trabajo como escusa para no verme. Cada vez que iba a su casa, me preguntaba como iba el día o como estuvo mi día de trabajo, lo que me hacía gran ilusión… Ya me imaginaba llegando a casa después de el trabajo donde me esterarían mi hijo para jugar y mi mujer con un dulce beso y preguntando como estuvo mi día… ese era mi sueño, solo esperaba hacerlo realidad. En fin, Bella había estado llena de trabajo durante los últimos días del mes, con todo eso de que se acerca navidad, pero siempre estaba en casa, me invitaba a cenar con ellos, simplemente era lo mejor.

Hoy era el primer fin de semana que tenía completamente libre desde que comencé a trabajar, hace más o menos media hora había pedido una pizza para comer mientras ordenaba un poco mi departamento. Soy hombre y por mucho que mi madre me alla educado para ser ordenado, no podía darme el lujo de ordenar en vez de dormir un poco más cuando podía.

Estaba vestido con un pantalón deportivo con una sudadera blanca manga corta y descalzo – una manía que mi madre odiaba – cuando comenzó a sonar el timbre, corrí desde mi habitación deslizándome por el piso de la sala, logrando chocar con la puerta.

No estaba preparado para ver a quien estaba del otro lado cuando abrí.

Tan hermosa como siempre estaba mi dulce Bella, tomándose las manos nerviosamente mientras un tenue sonrojo aparecía en sus mejillas. Estaba vestida como casi siempre lo hacía – unos jeans que se ceñían a sus caderas, un sweeter verde cuello alto y una chaqueta negra que hacía que su piel se viera más pálida aún – se veía sencilla pero terriblemente apetecible para su propia seguridad, supongo que más de algún idiota se le quedo viendo cuando venía hacia aquí…

Tranquilo compañero, sin celos… o quieres ver a Bells furiosa de nuevo, no! Claro que no, entonces ve calmándote!

Aun en mi estado de idiotez momentáneo viendo a la maravillosa mujer que estaba ante mis ojos, pude apreciar que sus ojos estaban brillando con tanta intensidad que podría decir que me estaba comiendo con la mirada, y eso me agrado.

-Hola – dije sonriendo como idiota

-Hola – susurró devuelta con una tímida sonrisa

-¿cómo estas?

-Bien gracias – dijo mirando sobre mi hombro - ¿no me invitas a pasar o me quieres tener aquí afuera toda la tarde? – sonrió de esa forma tan bella que hacía que mi corazón se parase.

-Oh! Lo siento, pasa y siéntete como en tu casa

Entró directamente a la sala, viendo y analizando todo con sumo cuidado, de repente tomó un cuadro que estaba en una de las mesitas de café que estaban a un costado del sofá. Yo sabía que es lo que veía, era una foto de ellos de no más de un año, de Bella y Eddie en el columpió que estaba en el jardín interior de la casa de ellos, era una imagen totalmente hermosa.

-De donde la sacaste – preguntó con los ojos fijos en el marco

-Esme

-¿Eh?

-Mi madre tiene muchas fotografías de ustedes, me ha dicho que algunas te las saco cuando no estabas atenta. Mientras estaba viviendo con ellos, me las enseño y yo mande a copiar las que mas me gustaban – reí porque simplemente todas las fotos me gustaba.

-mmmm – devolvió el marco a su posición original.

-¿quieres algo de beber? – pregunté después de un largo silencio – tengo agua, soda, jugo, vino, lo que quieras

-agua si no es mucha molestia

Le indique que se sentara en la sala mientras iba a buscar agua para ella y unas zapatillas para mi.

Me sentía emocionado de que ella estuviera aquí sin que yo la hubiese forzado a venir, eso podía ser muy bueno o muy malo…

Volví rápido a la sala y ella ya se encontraba mirando mi pequeña biblioteca. Sabía que una de las cosas que más le gustaban era los libros, pero no los libros nuevos, tenía una pequeña obsesión por los libros usados. Antes cuando vivíamos en Forks una vez le pregunte porque no le gustaban los libros nuevos y me dijo "Cada libro tiene su historia, un libro nuevo es como si nunca se hubiese vivido esa historia ¿me entiendes?" en realidad jamás lo comprendí pero esas cosas fueron las que me hicieron adorarla más de lo que ya lo hacía.

-Piensas quedarte parado allí todo el día o me vas a entregar mi vaso con agua – me saco de mis cavilaciones y estaba parada frente a mi con sus ojos dulces y una sonrisa divertida.

-Lo siento – me disculpé mientras la alcanzaba – aquí tienes – susurró un suave 'gracias' mientras nos sentábamos en la sala

-Aún te gusta andar descalzo por la casa – me miró

-Si, es una de las cosas que nunca cambiaran, supongo que aun te molesta que lo haga

-En realidad no… Eddie hace lo mismo todo el tiempo, así que ya estoy acostumbrada, es más hasta yo lo hago cuando estoy muy cansada

Woooooow! Eso sí que es nuevo, que mi hijo tenga alguna de mis pequeñas manías es algo que yo no sabía.

-No es que me moleste Bella, pero ¿Cómo sabes que vivo aquí? – en verdad me intrigaba saber como llego

-No es como si no conociera a tú familia Edward, pero si quieres saberlo Rose le preguntó a tu madre y ella me dio la dirección – sonrió burlonamente

Quise darme con una roca en la frente. Muy bien Edward muy maduro de tu parte, parece que fuera la primera vez que vez a Bella, tranquilízate. Pero estoy realmente nervioso, hace bastante tiempo que no estamos solos.

-Y ¿Edward? – pregunte un poco más tranquilo

-Esta con Alice, pasando un tiempo madrina – ahijado, digamos que una vez al mes ellos tienen su tiempo libre y así él no se siente desplazado por la bebe – explico tranquilamente.

Suspiré pesadamente pensando cuantas cosas me había perdido, en realidad son demasiadas cosas las que no conozco de él, no sé que le gusta y que no, si tiene miedo de algo o quizás que cosas le hacen feliz. De pronto sentí su mano en mi rodilla y la acariciaba dulcemente, con los ojos – probablemente sorprendidos – busque su mirada y pude ver a mi Bella, la dulce y tierna chica de la que me enamoré como un idiota y que se convirtió en la mujer más fuerte y decidida – por no decir testaruda – que jamás había conocido.

-Lo siento – suspiro bajando la mirada – he estado pensado mucho este ultimo tiempo ¿sabes? Y tenías razón en todo lo que me dijiste aquella vez que peleamos…

-Be… - me interrumpió

-Por favor déjame terminar – me pidió y como soy un caballero tenía que dejarla – gracias. Como te estaba diciendo, me comporte algo infantil y estabas en todo tu derecho de desconfiar de mi, tal como yo lo hago contigo, pero me cansé de que mi hijo y tú paguen las consecuencias de las cosas que hicimos mal Edward. Tú tienes que empezar a formar parte de la vida de nuestro hijo.

Nuestro hijo sonaba realmente maravilloso

-Nuestros problemas, pues tendrán que solucionarse el algún punto – murmuro mientras gesticulaba con las manos – porque estaremos compartiendo más por Eddie. Cuando la otra noche me pediste que confiara en ti – suspiró – realmente quise hacerlo, con todo el corazón, pero no… no puedo, me cuesta mucho…

-Cariño – tomé sus manos para poder decirle que estaba allí con ella – se que si nos sentamos a conversar y buscamos solucionar nuestras diferencias, podremos superar esto, pero eso lo haremos a tu tiempo. Mientras me dejes estar junto a ustedes yo puedo esperar lo que sea necesario. No lo digo por querer ganarme tu simpatía, lo digo porque de verdad lo siento

-Lo sé – dijo mirándome a los ojos – nunca me has podido mentir mirándome a los ojos.

-Gracias

-Solo una cosa más – dijo y yo me tensé – relájate no es nada malo – rió

Su risa, hace mucho tiempo que no la escuchaba. Era la música más perfecta para mis oídos. Si puede sonar muy cursi, pero ¿me pueden culpar por ser un idiota enamorado?

-Solo… sin presiones, tiempo al tiempo

-Está bien

-Bien. Aclarado este punto – se giro buscando algo bajo su chaqueta que descansaba a sus espaldas – ten

Deposito en mis manos un libro azul marino con el titulo bebe bordado con hilos plateados. Se veía bastante grande y bastante antiguo. Miré a Bella con una nota de curiosidad y ella sonrió nuevamente.

-Eso – indicando el libro – es una especie de "diario" de Eddie - izo las comillas en el aire, pero mi mirada confusa le hizo reír – Edward no puedes ser tan lento.

-Lo siento, pero no puedo leer esa cabecita como para saber de que hablas – murmuré mientras ella tomaba nuevamente el libro entre sus manos

-Cuando supe que estaba embarazada, fue el día más feliz de mi vida pero la persona mas importante de mi vida no estaba allí para compartir ese momento conmigo – su voz se quebró mientras sus ojos se llenaban de lágrimas, tomé su mano para que supiera que ahora si estaba con ella y que escucharía todo lo que ella tuviera para contarme – Así que para que no te perdieras realmente nada de ese momento comencé a escribir todo lo que pasaba y los cambios que sentía. Como me conoces mejor que nadie, sabía que comprenderías todo con tan solo describirlo y así comenzó esto – señalo el libro – después de… eso… pensé en no seguir escribiendo, ya no tenía sentido hacerlo, pero pensándolo mejor seguí con él porque un día se lo entregaría a mi hijo y supiera que lo amaba desde el primer segundo que supe de su existencia – se encogió de hombros – y aquí esta, para que lo tengas tú y sepas lo que tienes que saber de él

Estaba completamente en shock, esta mujer era impresionante. Era una madre excelente, preocupada y queriendo asegurar un recuerdo tangible de el momento más importante de nuestras vidas. Con este simple hecho me sentía eufórico porque de verdad significaba que quería que formara parte de la vida de nuestro hijo.

El timbre sonó mientras procesaba esta información, sentí como Bella se levantaba para ver quien tocaba.

Al minuto Estaba Bella junto a mi con una caja de Pizza en la mano y unas latas de soda en la otra, me miraba entre divertida y preocupada.

-Me he invitado a comer contigo – dijo sentándose a mi lado – espero no te moleste

-Para nada – susurré y después me comencé a reír como histérico

Definitivamente a ti te esta fallando algo en el cerebro, lo sé, pero ¿Qué quieres que haga?, Dios! Todo tengo que hacerlo yo. Claro, por eso eres mi conciencia

-Edward – me llamó - ¿Te sientes bien?

-Mejor que nunca – dije cuando pude volver a respirar – es solo que eres completamente fascinante y con este simple gesto me has hecho muy feliz

-Oh – dijo

Comenzamos a comer mientras me contaba todo desde el inicio de su embarazo, desde el día que supo que estaba embarazada hasta los cinco meses. Se veía divinamente feliz contándome todo con lujo de detalles, como si quisiera mostrarme cada imagen como en verdad fue. Terminamos de comer y me ayudó a limpiar la sala para poder seguir conversando más tranquilamente.

Logramos tener un ambiente realmente cómodo y agradable, yo estaba sentado en la alfombra con la espalda apoyada en la mesa de centro mientras ella estaba tumbada en el sofá mirando hacia mí.

-Los antojos fueron la peor parte de todo – sonrió mientras acariciaba distraídamente su vientre – cuando vivía en Forks con mis padres, Charlie siempre se levantaba a mitad de la noche para comprarme lo que quería comer y cuando no podía le llamaba a Jake y siempre llegaba con la mitad de las cosas que pedía, pero la intención es lo que cuenta

Jake era el estúpido mejor amigo de Bella que siempre estuvo enamorado de ella, aunque ella jamás se dio cuenta. Él y yo no pudimos llevarnos bien, pero siempre le estaría agradecido por cuidar de ella mientra no estuve a su lado.

Un detalle que no me paso desapercibido es que cuando nombró a Jacob sus ojos perdieron ese hermoso brillo que tenían, volviéndose tristes hasta medio acuosos.

-Cuando vine a vivir aquí todos estaban al pendiente de mi – rió – Rose se pasaba el día conmigo y nos llegamos a conocer muy bien, así que ahora somos amigas, tú madre siempre me cocinaba algún postre que sabía que me podía gustar, Carlisle era el peor de los tres – rió con mucha más energía – no me dejaba moverme siquiera me dejaba sentada como si estuviera enferma. Supongo que de él sacaste tú lado sobre protector.

-Claro que sí, mi padre siempre me enseño que hay que tratar a las mujeres como unas princesas y más si están embarazadas

-Hombres – suspiró exasperada – bueno en cuanto a los antojos, Emmett y Jasper siempre estuvieron allí cuando llegaban. Podrían ser las dos de la madrugada y ellos iban a comprar lo que necesitaba. Se podría decir que no estuve sola en ningún momento.

-Y yo tengo que agradecerles que no te dejaran sola – dije mientras tomaba su mano

-No es necesario, ellos siempre me dicen que lo hicieron porque me quieren – apretó mi mano

-Por lo mismo, todo eso debí vivirlo yo contigo. Yo debí levantarme cada vez que tenías un antojo, debí cuidarte y no dejarte trabajar para que descansaras como debías, yo…

-Para, para, para – me interrumpió – eso ya paso y no sirve de nada que te mortifiques por eso ¿esta bien? – me miro severamente

-Está bien

El tiempo comenzó a pasar rápidamente mientras el sol se comenzaba a esconder entre los edificios. Lo suaves tonos del atardecer comenzaron a llenar la sala generando el mas dulce contraste con la cómoda cercanía que había entre Bella y yo. Ambos estábamos en el mismo sofá, ella sentada y yo con mi cabeza en su regazo mientras que ella peinaba mi cabello suavemente con sus dedos, como siempre solía hacerlo, había sido la más perfecta de las tardes mientras ella me contaba sobre su vida desde que me fui, en verdad una pequeña luz de esperanza se veía en el horizonte, pero no debía bajar la guardia porque con Bella las cosas nunca fueron fáciles.

-Entonces cuando empezaron las contracciones – rió – Emmett comenzó a gritar como niña mientras corría por la sala diciendo "viene el bebe, viene el bebe" – ambos estábamos a carcajadas mientras imaginaba a mi cuñado corriendo de un lado a otro – subió a no se que y salio de la casa diciendo que iba al hospital… Pero me de dejo a mi en casa

-Es un idiota – dije cuando pude controlar la risa

-Sips, pero idiota o no es mi hermano oso

-¿Hermano oso? – pregunte curioso – eso no lo sabía

-Bueno, cuando Eddie tenía como dos años me pregunto si Em era un oso, le dije que sí y cuando lo vio de nuevo Emmett se auto proclamó mi hermano oso, y yo soy la pequeña osita-cariñosita – bufó

Ante eso no me quedo más remedio que reír hasta que sentí un golpe en la frente

-Hey! Y eso porque fue

-Por burlarte de mi – respondió divertida

El silencio se prolongo, pero fue un silencio cómodo, como las que siempre compartíamos. Por fin sentía que las aguas estaban volviendo a su curso natural, pero había algo que aun no sabía y que era de suma importancia

-¿Bella?

-mmmm – supongo que eso fue un sí

-¿Cómo esta Jacob? – su reacción no me la espere.

Sus dedos se detuvieron entre mi cabello y su cuerpo se tensó completamente. Me volví a verla, estaba sentada rígidamente mientras sus labios temblaban, a pesar que sus ojos estaban cerrados, pude ver que de a poco comenzaban a llenarse de lágrimas que luego de unos instantes se desbordaron y corrieron por sus mejillas. Esa una imagen completamente sobrecogedora, la había visto llorar muchas veces en los últimos dos meses, pero nunca con así, con tanto dolor que desprendía de cada poro.

No aguante más y la envolví entre mis brazos, so logrando soportar verla así de mal. Hundió su cara en mi pecho y sollozó mientras empapaba mi camiseta con sus lágrimas, deje que se desahogara todo lo que quisiera, porque quería que contara conmigo.

Después de un tiempo prudente se alejo un poco de mi, sus ojos estaba rojos y con una sombra que no me gustaba para nada.

-¿Estas bien? – negó - ¿Qué pasa? – guardo silencio mientras veía mis ojos. Era como si buscara algo en ellos y no sabía si lo estaba encontrando – Bella, cuéntame que pasa, sabes que no me gusta verte así corazón. Sabes que puedes contarme lo que quieras si eso te hace sentir bien.

Siguió viéndome a los ojos y al parecer encontró algo en ellos. Lo que siguió me dejo completamente fuera de combate, se levantó y suavemente se sentó en mi regazo abrazándose fuertemente a mí mientras enterraba su carita en mi cuello, en menos de un segundo ya estaba aferrado a su cintura, pensado probablemente que eso no se volvería a repetir.

Suspiro pesadamente alejándose para ver algo mas en su regazo.

Flash Back Bella POV

Cuando Jake supo que estaba embarazada estaba tan feliz porque su "hermanita" menor le iba a hacer tío.

Desde un principio supe que estaría allí para mi cuando lo necesitase al igual que su novia, Vanessa a quien conoció después de que Edward se fuera a Italia. Ellos se veían tan felices y tan llenos de amor que me llegaba a dar envidia. Extrañaba tanto a Edward que verlos a ellos me hacía un poco mal.

Los meses comenzaron a pasar y la relación entre ellos se hacía cada vez mas sólida, tan solo llevaban unos meses juntos y ya tenían planes de casarse a mas tardar a fines de ese año.

El 24 de mayo, comencé con las contracciones en la casa de los Cullen en Seattle ya que Esme no estaba tranquila que durmiera sola en mi casa cuando llegara el gran momento y gracias a Dios que logro convencerme.

Estaba llena de pánico y necesitaba a alguien a mi lado, Edward ya no estaba así que tenía que recurrir al único familiar que tenía cerca

-Rose – jadeé por el dolor de la contracción – por favor…. Pásame… mi móvil

-Bells, no es tiempo de llamar a nadie, vas a tener a tú bebe – me reprendió dulcemente

-Pásame el maldito móvil Rose si no quieres verme más furiosa de lo que estoy

-Esta bien – se lo paso – pero no te alteres, no les hace bien

Me sentía mal de tratar así a mi amiga, pero tenía tanto miedo que necesitaba que alguien me llenara de paz ahora.

A pesar de estar a plena madrugada, sabía que no le iba a molestar.

-¿Sí no es algo de vida o muerte – contesto una voz adormilada – considérate muerte en este instante?

-Ja… AAAAAAAAAH! – no alcancé a llamarlo completamente cuando una nueva contracción llego

-¿Bells?

-Jake… el bebe… viene ahora… - conteste como pude mientras hacía la respiración que me habían enseñado en las clases de pre – parto

-¡¿Qué? – preguntó - ¿Dónde estas?

-Estoy esperando… a que el… idiota de Emmett – tuve que guardar silencio porque una contracción aun mas fuerte que las anteriores llego – vuelva a buscarme

-Bien pequeña, relájate y recuerda como respirar

-¿Quién es amor? – escuche como la voz de Vanessa se escuchaba de fondo

-Es Bella ya entro en labor de parto – dijo algo nervioso

-Pasámela – dijo Ness – Bella, soy Vanessa… trata de cálmate, se que es difícil pero si no lo haces las contracciones dolerán un poco más.

Claro! Como ninguno de ellos esta en labor de parto, todos pueden decir que me calme

-Vamos corazón Carlisle te llevará, ya llamo al hospital y te están esperando – me dijo Esme dulcemente. Ella no trataba de calmarme porque sabía como yo lo que era sufrir este dolor

-Bien Bells… nosotros trataremos de llegar a Seattle antes de tiempo – La voz de Jake se escuchaba ansiosa por la llegada de su sobrino

-Jake, por… favor… trata de tener cuidado, es de noche y es peligroso andar en moto tan tarde

-No te preocupes de mi pequeña, preocúpate de ese pequeño campeón y nos veremos en unas horas

-Te quiero Jake, gracias por todo – agradecí con un nudo en la garganta. Tenía un mal presentimiento

-Yo también te quiero Bells, no tienes nada que agradecer – me lanzó un beso – nos vemos luego

-Ya es hora Bells, toma mi mano – me ofreció Rose cuando ya estábamos de camino al hospital

Como bien dijo Esme, ya había todo un equipo preparado para la llegada de un nuevo Cullen a penas puse un paso en la entrada del hospital. Todos querían estar presentes para el nacimiento del nieto de Carlisle Cullen.

Emmett estaba avergonzado esperándome al lado de una silla de ruedas y como castigo le toco quedarse al mi lado mientra apretaba fuertemente después de cada contracción. Después de un tiempo infinito llego Jasper y Alice, ambos preocupados por saber como estaba pero yo sabía que algo andaba mal, muy mal y no sabía que era.

El momento del parto llego y por lejos es la experiencia mas dolorosa que he vivido en mi vida… pero también lejos la mas maravillosa, sentir como traes a este mundo una vida, sangre de tu sangre no tiene precio. Ni todo el oro del mundo puede pagar ese maravilloso momento.

Luego de horas desperté adolorida pero feliz, tenía ganas de ver a mi hijo y estrecharlo entre mis brazos, quería saber si se parecía en algo a mi o a… él. Alice, Rose y Esme estaba allí conmigo felices de conocer a mi pequeño Edward Thomas – sí Edward, por mucho que lo odiase él era su padre y el amor de mi vida – cuando llego Jasper y su mirada estaba cargada de tristeza.

Alice, como su compañera del alma se acercó a él y lo abrazo sin un motivo aparente, pero lo que más me sorprendió es que Jasper rompió a llorar como jamás lo había visto en mi vida.

-jazzy amor ¿Qué pasa? – preguntó Alice mientras yo me pasaba una y mil posibilidades

-A… Alice – susurró – se fue

-Jasper – elevé un poco la voz – ¿le paso algo a mi bebe? – dije llena de pánico

-N-no Bells – se tranquilizo un poco – es j-ja-jake – susurró antes de volver a llorar

-¿Qué le paso a Jake? – pregunté… sabía que algo malo le iba a pasar

Antes de que Jasper hablara, entró Emmett al cuarto con su mirada completamente triste y los ojos rojos por el llanto, esto era malo… realmente malo. Emmett y eran amigos de Jacob hace años, muchos años antes de que los Cullen se mudaran a Forks y si algo malo le pasara a alguno de ellos, lo sentirían en el alma.

-Osito ¿Qué pasa? – preguntó Rose

Nadie tenía en cuenta mis pobres nervios, lo estaba pasando realmente mal. Jacob era como el hermano que jamás tuve y por eso confiaba tanto en él

-Bella – me llamó Carlisle, todos habían salido de la habitación menos él y Esme que estaba a mi lado – necesito que estés tranquila… no te hará nada bien que te alteres, ¿me lo prometes?

-Te prometo lo que quieras Carlisle, pero no me dejes con esta duda

-Jacob – inspiro y expiro profundamente – Jacob tuvo un accidente en moto junto a su novia a la salida de Forks cuando venían de camino hacia acá

La salida de Forks… allí habían unas curvas realmente peligrosas, es el punto donde se producían la mayor parte de los accidentes ya que si se iba a alta velocidad no se veía si un auto venía a tu encuentro…

-¿Esta bien? – pregunte llena de pánico. Una opresión en el pecho me izó contener la respiración – Carlisle respóndeme – me estaba poniendo histérica, Esme tomó mi mano acariciándola dulcemente. De pronto recordé las miradas de mis amigos y algo en mi encajo y se quebró en mil pedazos

-Lo siento mucho Bella – sus ojos se ensombrecieron – pero no lo logró. Jacob murió

Trate de entender sus palabras pero no lo lograba, hablaba pero no lograba escucharlo, la opresión en mi pecho no me dejaba respirar y se volvió todo negro.

Fin Flash Back

-En realidad no recuerdo mucho que sucedió después – susurró mientras se secaba las lágrimas con su manga y yo acariciaba suavemente su espalda – tú madre me dijo que me desmaye como un mecanismo de defensa ante el dolor. Se supone que ese día era el más feliz de mi vida pero no puedo dejar de pensar que si no fuera por mi Jacob estaría conmigo y Vanessa también tendrían su vida, hijos y serían felices – volvió a llorar.

No podía imaginarme lo que sentía mi Bella en este momento, perder a un amigo, un hermano es realmente doloroso y más si se culpa de lo que sucedió

-Amor – la llamé suavemente – no es tú culpa lo que…

-Sí lo es – dijo levantándose de mi regazo – yo lo llamé para que estuviera conmigo. Si no hubiese sido así, no hubiese tenido que salir tan rápido de La push para estar conmigo. Pero No! – gritó llena de dolor – yo tenía que hacerlos venír, no podía conformarme con las personas que estaban conmigo. Si hubiese sido todo distinto no hubiese perdido la estabilidad de la moto y..y.. – cayó de rodillas en el piso llorando como jamás pensé verla

Corrí como pude a su lado y la abracé, no podía hacer más por ella. No soportaba ver tanto dolor en su pequeño y frágil cuerpo… ella de todas las personas del mundo era la que menos lo merecía.

-Shhhh – la tomé en brazos y la llevé a mi cuarto, recostándola en mi cama.

Me tomo por el cuello y enterró su cara en mi pecho, mi intención era dejarla en la cama mientras iba a llamar a Alice para decirle que en un momento iba a buscar a Eddie, pero ella sujeto fuertemente su abrazo

-No… no te vallas – pidió suplicante. Nunca la dejaría suplicar por mi compañía

-Nunca amor, nunca más – me recosté junto a ella y se acurrucó en mis brazos nuevamente

Sabía que era un momento duro, pero no podía evitar sentirme llenó de dicha de tenerla otra vez en mis brazos, así como por tanto tiempo la añoré día y noche.

Los minuto pasaron y ella aun estaba aferrada a mi, sabía que no estaba durmiendo, pero si estaba más tranquila, eso era bueno, no pensaba verla así nunca más. Yo me encargaría de que sonriera todos los días de mi vida si ella me lo permitía.

-Gracias – susurró con su voz un poco ronca – gracias por escucharme

-No tienes nada que agradecer – dije mientras acariciaba su espalda y su pelo suavemente – para eso estoy aquí, para escucharte cuando lo necesites. Antes que nada somos amigos y pasa eso están los amigos.

Sorprendiéndome como siempre, se levantó un poco y beso mi mejilla dulcemente. Eso es mejor que nada campeón! Vamos bien!. Estúpida mente que estaba llena de felicidad por ese simple gesto.

-Gracias de todos modos – volvió a acomodar su cabeza en mi pecho

-Solo tengo una duda – dije rompiendo el momento IDIOTA!

-Dime

-Por eso le pusiste a nuestro hijo así – pregunté atento a un nuevo ataque de llanto

-Tranquilo, no empezaré de nuevo – dijo un poco más tranquila pero con una sombra en sus ojos – sip, por eso le puse así, es como un pequeño reconocimiento a mi mejor amigo casi hermano. Hace años que no hablaba de esto con nadie, en verdad Edward gracias por escucharme, sé que él no era la persona mas agradable del mundo contigo, pero solo lo izo porque me quería demasiado.

-Lo sé pequeña – me senté a su lado – no tienes que decir nada más

Asintió mientras me levantaba

-¿Donde vas? – preguntó levantándose y arreglando su ropa

-A llamar a Alice – me miró interrogante – para decirle que pasare por Eddie en un momento más, así ella no se preocupa por si te paso algo

-Oh! – dijo y noté la desilusión en su cara – tienes razón ya es muy tarde y debería irme a casa

-¡NO! – exclamé – no quiero que te vallas. Es… que… verás yo… quisiera que se quedaran aquí conmigo

-Oh! – ahora sonó sorprendida – Esto… gracias por el ofrecimiento pero como sabes tengo mi casa y Eddie… - en eso sonó si móvil y al ver quien era sonrió alegremente

-Hola Allie – respondió

-Hola Belly-Bells – contestó de la otra línea, Bella había puesto el altavoz y se sentó palmeteando el asiento a su lado - ¿Cómo te fue?, ¿ya arreglaron todo?, ¿te quedaras con él?

-ALICE! – grito mientras yo trataba de no reírme

-Dime Bells, soy tu mejor amiga del mundo entero y tengo derecho a saberlo

-Lo siento Alice, pero… Edward no quiere saber de mi – la mire sorprendido y me guiñó el ojo – es más me hecho de su casa y ahora ando dando vueltas por la ciudad viendo que le diré a mi hijo

-¡¿QUE? – chilló – no puede ser mas idiota!... tranquila Bells, ya esta tú amiga Alice al rescate – de pronto comenzó a sonar mi móvil, pero Bella fue más rápida y lo apago – este idiota me corto!

-Lo siento Alice, pero no quiero hablar de esto ahora – susurró Bella con fingida voz rota y cortó

La carcajada que salió de Bella no tenía precio alguno, y no pude evitar reírme con ella, esa risa realmente era contagiosa

-Bells, eres malvada… como le dice eso – pregunté

-Bueno, eso es por planear cosas a mis espaldas, porque no creas que me olvido de la llamadita con alta voz de la otra vez – sonrió lo que me indico que solo estaba de broma

-Por que no la llamas… debe de estar muy preocupada por tu salud mental

Llamo de nuevo a casa de Alice y al segundo toque ella respondió

-¿Bells?

-Sip… lo siento Alice – se rió – era una broma – se rió con más ganas y yo no pude contenerme

-¿Edward? – preguntó llena de confusión – no puedo creerlo! – chilló – son los peores mejores amigos que puedan existir

-Lo siento duende – dije – pero no puedo negarle nada a Bella – dije y ella se sonrojo

-Esta bien, los perdono – dijo – solo porque veo que las cosas están bien

-Ehm Al… esta mi hijo por hay – dijo Bella cambiando el tema

-Si… ahorita lo llamo - se escucho un cariño, mami te llama y unos pequeños pasos antes de que tomaran el teléfono

-¿Mami?

-Hola corazón – dijo Bella llena de ternura

Me fascinaba cada vez que la veía interactuar con nuestro hijo, se veía tan radiante y llena de vida.

-¿Onda tas? Ti escho de menos – dijo el pequeño

-Yo también amor… ¿a que no sabes con quien estoy? – preguntó guiñándome un ojo

-nup no te

-Hola campeón – dije cuando me indico que podía hablar

-¿Papi? – preguntó

-si, estoy con tu mami en mi casa

-ooooooooooooooooooh! – chilló – poque ta Eddie sholito onde nina Alie – preguntó

-Porque tenía que venir a hablar con tu papá algo de grandes

-Tonces ya va a vivi com nosotos ¿mami? – pude ver que Bella se puso nerviosa, se mordía el labio y se sonrojo furiosamente

-Aún no pequeño – respondí a lo que Bella me miró sorprendida

-¿po que?

-Porque tenemos… esto… hablar cosas de grandes primero – susurró Bella - ¿te has portado bien?

-Sip, tio Jaz me seño pitoeros y sodados de a gueda – Bella frunció su ceño en seña que eso no le agradó

-OK amor, cuando vallamos a casa hablamos de eso – se comenzó a despedir – dile a tía Alice que en un rato más estoy allí por ti ¿esta bien?

-SI MAMIIIIIIIIIIIII! – grito – te quiedo mucho papi

-Yo también campeón, te amo demasiado

Después de una despedida Bella colgó el teléfono

-Gracias por ayudarme a salir del paso con ese pequeño intruso

-No te preocupes – dije – hablaba enserio cuando dije que te daría tu tiempo

-Gracias – dijo – creo que ya es tarde y debó irme – tomó su chaqueta y su cartera – gracias por la tarde de hoy, hace tiempo quería tener esta charla contigo.

-Yo también, y no tienes nada que agradecerme yo soy quien agradece la compañía… nada es mejor para mi que estar contigo – dije mientras me besaba la mejilla como despedida

-Esto ¿Edward? – preguntó

-Dime

Estábamos en el umbral de mi puerta cuando se giró bruscamente sorprendiéndome

-¿Cuándo tienes un fin de semana entero libre en el hospital?

-mmm creo que en unas dos semanas ¿Por qué?, ¿quieres que hagamos algo con el niño? – pregunté llano de ilusión

-No exactamente – dijo - ¿quieres pasar un fin de semana enteró con él?

Eso si que me sorprendió, sabía que podía llevarlo a pasar al parque cuando quisiera, pero nunca más de unas horas, pero pasar dos días enteros con él realmente era mucho mejor que no tener nada

-Me encantaría

-Entonces ¿nos vemos?

-Nos vemos

Este día había sido lleno de contrastes, desde la alegría al dolor, pero había terminado de la mejor forma. En dos semanas más por fin podría ser padre por más allá de unas horas. Aprendería a ser el papá de Edward y tendríamos unos días llenos de diversión.


CHICAAAAAAAAAAS!

Me he dado un pequeño descanso para actualizar!

Gracias por los 24 Reviews del cp anterior... hora si respondi cada uno de ellos, tambien gracias por los favoritos tanto como de historia y autora!

A las niñas que estan esterando Enamorado de una Fans... tendran que esperarme un poco, como se habran dado cuenta escribo sobre la marcho y mi tiempo ahora es bastante limitado por así decirlo.

Otro AVISO! Estos días (por lo menos dentro de las proximas tres semanas) me será imposible actualizar como quisiera. Empecé con los examenes finales en la universidad y aunque no este reprobando nada, quiero pasar con la mejor nota posible.

Las adoro!

que tengan un bella semana!

Romita!

PD1: Quedan 2 días para el estreno de ECLIPSE! y 3 para el estrano en mi país! y ya tengo mi entradita ^^

PD2: VAMOS CHILE QUE PASAMOS A CUARTOS DE FINAL!