Hola chic s! Odienme por la tardanza u.u Esta escuela realmente me esta torturando. Muy bien a los que trataron de adivinar de quien se trataba, para ellos, pues les mandaría dinero pero soy pobre! xD Asi que les mando un... ¿Beso guapo? xD

Gracias a Raven Sakura, Ale Downey Stark-Potts, jannet748, SelenitaLunar, Valeria-9,Brenda Stkar... en fin, a todos los que siguen comentando! :3

en fin, basta de hablar de mi :P y a leer x3 LOL


Capitulo 9: Escape

— ¡Tony! —Se escuchaba como esa voz insistía en seguir clamando ese nombre. Parecía una voz masculina, una que ya antes había escuchado… más sin embargo, no parecía reconocerla.

Su corazón comenzó a palpitar rápidamente. No era exactamente por volver a estar cerca de él, sino porque alguien estaba en la planta inferior del edificio. Y si existía la más mínima posibilidad de que esa persona se encontrase con ellos estando, cubiertos por sabanas, y él, por sus bóxers, era obvio lo que pensarían y dirían.

—Tony… —Su nerviosismo era más que notable, incluso en su voz. Que ahora le costaba trabajo decir algunas palabras, incluyendo el nombre de él.

Se liberó de la pequeña área que había entre ambos. —Hay alguien haya abajo….

—Aja….

—No seas tonto —Caminaba por el cuarto preocupada, intentando cubrir aún más cualquier parte de su anatomía con varias cobijas, queriendo desaparecer o por lo menos regresar el tiempo y evitar que esta locura haya ocurrido. Esta locura… que ahora, no sabe si se ha convertido en un sueño, o una pesadilla. ¿Porque fui tan débil ahora Tony? ¿Cómo es que ahora, y no hace años? Pensaba. Fue quizás porque ya no podía seguir fingiendo ser solo tú "asistente personal" y decir que solo cumplía con el deber de… protegerte, incluso de ti mismo.

Aquella voz se escuchaba cada vez más cerca de la habitación. Como si ya se encontrara en el segundo piso y tuviera la intensión de abrir la puerta.

—Tranquila, solo es Rhodey…

Decía mientras caminaba a grandes pasos para volver a sujetarla con fuerza. Teniendo a su esbelta cintura cerca de él.

Rhodey. Aunque fuera el amigo más cercano de ambos, había cosas de las cuales era mejor que no se enterara que sucedieron.

—Por favor… —Sus pequeños y delicados brazos no parecían tener la fuerza necesaria para poder escapar de la posesión de su hombre. Lo miro a los ojos, él no parecía estar preocupado por lo que se avecinaba, mientras que los azules ojos de ella decían todo lo contrario.

—Me encantas Pep. —Beso sus labios con ternura, antes de dejarla ocultarse tras esa pequeña obertura que unía a una sala con otra. Aquella donde se había dicho a si mismo estúpida.

— ¿¡Tony Stark donde demonios estas…!?

Pepper había cerrado la puerta del pequeño cuarto para tratar de no ser vista. Trató de mantener la calma, y respirar lenta y profundamente, controlando el miedo y la inseguridad que sentía.

— ¡Tony…! —Rhodes, vio atentamente a su amigo. La manera en la que le sonreía, estaba tratando de ocultar algo. Lo que si no era posible de ocultar, era el desastre que había en esa habitación… si es que se podría llamar a eso desastre. —Vaya veo que… estuviste ocupado… —Se puso serio.

—Rhodes… Me alegra de que estés aquí… —Su rostro intentaba ocultar la verdad, mientras que sus ojos decían otra cosa. Y ¿Alegrarse? Por favor, en el interior quería explotar. — Y… ¿Qué te tiene por… aquí?

Mientras esperaba el discurso que el coronel daría en cualquier momento, se vestía con unos simples pants deportivos. Deseaba que ya se fuera, aun tenía que hablar seriamente con ella.

—Creo que, tuviste una buena noche… ¿Qué tal estuvo? —Llego a uno de los extremos de la cama, tomo asiento, y pudo notar que en su buro, no había un una sola foto. Ya fuera de el o de alguien más.

—Uff… —Trató de volver al estilo Stark —Fue… muy bueno.

Que idiotez has dicho Tony, idiota, eres un idiota… Se decía para si mismo.

—Claro que sí Tony… —Sonrío deliberadamente, mientras que su fiel amigo también, aunque, era realmente falso. —Eres un idiota —Dijo levantándose de su lugar y lanzándole una almohada al rostro de Tony.

— ¡Oye! —Reprocho.

—Después de lo de la llamada del otro día, me quede preocupado. Ni tú, ni tu asistente aparecieron después de las 10:00am… —Veía como Tony, seguía colocando ropa sobre sí mismo. —Ahora llego aquí y me encuentro con tu sala "destrozada" y a ti… despertando después de una gran noche. Me encanta tu modo de preocuparte.

Pepper sentía como un gran nudo en la garganta se formaba sobre sí. Sentía que el mundo se desmoronaba sobre ella. Sabía que era exactamente lo que quiso decir Rhodes con "Una buena noche", más sin embargo, si sabe que la noche no la paso con cualquier mujer, aunque no haya dicho su nombre, su vida acabaría. O por lo menos su relación laboral. Lo que más la sorprendió fue la respuesta de Tony. Muy bueno, creé que nunca podrá sacar esas palabras de su mente. Ahora estaba más segura de que era un completo idiota. Todo esto se había convertido en un desastre. Un desastre maravilloso, o, un desastre horripilante. Quería volver a llorar, liberar toda aquella tensión que se acumulaban cada vez más en su mente y corazón. Esto podría ser peor que un estrés después de una larga y cansada jornada laboral. Pero sobre todas las cosas, tenía que ser fuerte.

—Creo que nunca cambiaras Tony —Se dijo algo decepcionado. Se dirigía hacía la salida —Tenemos que hablar. Te espero abajo… y más vale que limpies rápido este lugar.

—Si... —Aclaro la garganta —Perdón sí. Ahora bajo.

Ella se puso de pie, decidida a salir de ahí lo mas pronto posible, engañando a su mente obligándola a recitar varias veces "No sucedió nada Potts, nada". Por fin escucho el crujido de la fina puerta de madera cerrándose. Este era el momento. El momento de escapar.

Salió del baño con la cabeza baja, evitando cualquier contacto con los oscuros ojos pertenecientes a ese hombre, que la observaba con extrañeza.

Llego hasta el armario. Abrió la puerta, dejando caer las sabanas a la alfombra color vino que tapizaba aquel frio suelo de mármol.

Ya no había nada, de su cuerpo, que esconder. Después de todo, ahora son uno.

Se incorporo en una de las playeras con estampados de las muchas bandas de rock preferidas de éste, deslizándola hasta llegar a sus muslos. Era algo grande, pero cómoda y suficiente en este momento.

¿Qué pasara ahora? Todo era confuso.

Aún queda aquel asunto pendiente. Aquel problema, aquella persona que no sabe si puede llegar a depositar su confianza, o participar en la teoría de que él fue el secuestrador. Ante la ley, era un delito grave, pero Stark era un superhéroe. Parece que no necesita de "políticos y policías" para solucionar sus problemas. Era uno de los héroes más poderosos, así era como lo llamaba la población, los civiles. Mientras que para ella, ¿Quién era él? Podría ser Tony Stark, su jefe y compañero de trabajo. O Tony Stark, su fiel y prohibido amor.

—Oye Potts… —Se levanto de su cama King size con dirección hacía ella.

Sus luceros azules comenzaban a humedecerse, pareciese que regresaba al color rojizo que tenía cuando unas rebeldes lágrimas decidieron salir de ellos.

—Tengo que irme, Anthony.

— ¿Anthony? —Se detuvo en seco a unos pasos de ella. —Solo te diriges a mí de esa manera cuando estas… molesta conmigo.

—No sigas Stark… —Levantó la mirada, observándolo, a la vez con angustia, a la vez con odio. —Lo que paso… ¡Dios! —Suspiro —No quiero seguir hablando de esto. Para ti no tiene ni la más mínima importancia lo que estoy diciendo.

Ahora su rostro estaba cubierto por esas gotas saladas, que salían a prisa de su vista. Ya no podía controlarlo.

— ¿Crees que no significo nada para mí, Virginia? —Notaba en el rostro femenino un expresión de sorpresa por llamarla de esa forma —Esto no fue, solo "sexo", si eso es lo que tú piensas… —Hizo una pausa —Para mi fue, hacer el amor…

No parecía posible que él tuviera pronunciando esas cosas. Parecía cursi, pero verdadero…

Volvió a tomar cordura. Aquellas palabras, la habían dejado atónita.

—No seas patético… —Se resignaba a creerlo —Tengo asuntos que atender…

Caminó a la puerta. Estaba a punto de salir cuando sintió como era que él la aferraba nuevamente y la atraía a sus labios con pasión. Sujetando su espalda y cintura para evitar su huída.

No debía, no quería. Pero no pudo resistirlo. Correspondió el ardiente beso. Ese beso que parecía decir la verdad…

Fueron separándose despacio, al igual que sus ojos se abrían para poder verse el uno al otro.

—Esto esta mal…

—Por favor… —Se oponía a soltarla —No te quiero perder… Quiero que escapemos… Que nos vayamos de este lugar y comencemos una nueva…

—En verdad, esto, se esta saliendo de control.

A su mente vino aquel recuerdo. Donde esta supuestamente intentando besarla, cuando en realidad su única intensión era agradecerle por haberle soportado otra más de sus estupideces. Dejándola ir…


—Hasta que por fin decidiste salir.

En cinco minutos se dio un baño rápido, se vistió con un elegante traje. Y bajo la escalera para terminar con el problema preocupante.

—Lo siento… en verdad, estoy mal.

— ¿Escuche a Tony Stark disculparse? —Bien. Ahora el moreno amigo estaba más confundido —Tony… ¿Qué ha pasado?

Opto por sentarse en uno de los sofás de piel color blanco. Alejados del bar, donde estaban algunos cristales rotos reposando en el suelo.

Comenzó por contarle desde el principio, eliminando las cuestiones personales. Eso tenía que seguir siendo secreto.


Mientras tanto, Pepper fue una completa espía. De traslado sin hacer el mas mínimo ruido de una habitación a otra. Llegando a aquella que ya parecía su habitación. Ahí tenía varios elegantes vestidos, por emergencia. Había un recuadro de ella antes de venir a California, uno donde mostraba aquel bello paisaje que en ocasiones desearía volver a regresar.

No hay vuelta atrás.

Escogió un vestido negro con mangas, y sus tacones de charol. Un juego de joyería, bastante sencillo. Y su brazalete. Que por alguna razón permanecía en ese mismo lugar. Como si estuviera enganchado a su piel. No le tomo importancia. Decido salir por la puerta trasera. Así, evitara encontrarse con… ambos.

Podía escucharse como era que Tony le relataba la historia que se había llevado a cabo en estos días. Caminaba lo más lento posible. Era una suerte de que hubiera un elevador privado para no tener que bajar por la escalera de caracol que llevaba directo a la sala.

—Es extraño…

—Tienes que resolver esto Tony…

—Lo se, es solo qué… —Se frotaba la sien. Esperando las palabras correctas evitar decir o confesar alguna situación.

— ¿Pepper?

Potts pensaba que la había logrado ver desde donde estaba oculta. Detrás de una de las gruesas paredes. Su respiración se agito.

— ¿Pepper? —Dijo Tony nervioso…


Gracias por leer,y hasta un nuevo capitulo! ;D

JAKISANZ