Hola me quiero disculpar el retraso, estaba estudiando como mejorar mi escritura (lo se, no es excusa), funciono (o eso pienso) pero aun así seria genial que ustedes me clasificaran el capitulo... y por adelanto me disculpo por las palabras fuertes (Sobre todo mini Aquarius: es parte de su personalidad). Sin más disfruten del capitulo.

Disclaimer: Fairy Tail y sus personajes le pertenecen a Hiro Mashima.


- Estúpida araña, podrás crear todas las telarañas que quieras pero ni así podrás detenernos a nosotros, los doce – y con eso él también se fue corriendo al lugar a donde había enviado a mini Aquarius y mini Virgo.

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Capitulo 9

~La tejedora~

- ¿Estamos perdidas? – mini Virgo dijo al ver con indiferencia su alrededor. Ya era la sexta vez que lo preguntaba en los cuarenta minutos que llevaban caminando por el extenso bosque. La idea principal era alertar a cualquiera de sus compañeros, ya sean del zodiaco o los magos, de la mujer araña traicionera que los engaño para caer en su trampa de mentiras, pero ¿Cómo hacerlo si estaban perdidas en medio de la nada? No era eufemismo, de todo lo que caminaron, no habían encontrado nada más que árboles; no ríos, no animales, ni siquiera terrenos desnivelados y eso era muy extraño contando que el bosque no puede ser más grande que la isla.

- Estamos perdidas ¿verdad? – mini Virgo volvió a preguntar, más para molestar que por verdadera curiosidad. Ella había notado que su compañera la había estado ignorando desde su tercera pregunta, dejando de responderle, o siguiera hablarle. Lo raro es que mini Virgo podía notar hasta el más mínimo detalle a su alrededor pero no había notado la vena cada vez más grande en su compañera del zodiaco… o tal vez muy en el fondo ella esperaba que mini Aquarius explotara de ira e hiciera algo más emocionante que simplemente fruncir el ceño y gruñir – Estamos per…

- Ya me lo preguntaste ocho veces y desde que deje de responder, la respuesta sigue siendo la misma. No estamos perdidas. – mini Aquarius resoplo con fastidio. Sentía ganas de volcar una gran marea en su compañera zodiacal, y en el maldito bosque eterno ¡Que parece estar burlándose de ella y su inteligencia!

Mini Aquarius suspiro para liberar la energía contenida. Una técnica respiratoria que el Rey Espíritu Celestial le enseño cuando, en un ataque de ansiedad, había inundado una cuarta parte del mundo celestial.

- Perdidas~ estamos perdidas… perdidas~ - la pequeña manipuladora de agua apretó los puños al oír la cancioncita de mini Virgo, preguntándose si no era muy tarde para volver a donde la mujer araña y darle la peli rosada como aperitivo. Demonios, hasta podría envolverla en un lazo y rogarle a la arácnida por el favor de quitarme el problema - Mmm~… Aquarius si no estamos perdidas ¿Entonces cuanto nos falta por llegar con los demás?

Mini Aquarius suspiro cansada. Tenía que admitir que llevaban mucho tiempo caminando en lo que parecía un interminable bosque, no era ingenua ni estúpida para no notarlo, pero aun con esa realidad en mente a la pequeña Aquarius le era muy difícil aceptar, y menos en voz alta, la verdad. Era muy terca y orgullosa como para hacerlo.

- Solo tomamos otro camino. Si dejaras de hablar el tiempo avanzaría más rápido y llegaríamos más rápido.

- ¿Mi culpa? – Ladeo la cabeza con inocencia, pensando en cómo esa lógica podría realmente podría funcionar en la cabeza de su compañera - ¿También es mi culpa que tomemos el camino largo? Porque evidentemente estamos tardando más de vuelta que de ida.

- Grr, solo cállate y camina.

¿Pero dónde estaría la diversión en eso? Y menos con la pequeña Virgo que por mucho tiempo había sido influenciada por Leo y sus diversas travesuras con consecuencias desfavorables.

- Dicen que es mi culpa~ que Aquarius tomara el camino más largo~ Largo~ muy, muy largo~ - sonrió imperceptiblemente al ver no uno sino tres grandes venas latiendo en la cabeza de su amiga. Algo había servido el ver como Leo se metía en problemas, y el cómo alterar los nervios de los demás. Aunque hay que admitir que Aquarius era demasiado susceptible como para tomarlo como un esfuerzo.

- ¡¿Por qué no cantas el cómo eres irritante hasta el cansancio?! Ah no, pero Capricornio tenía que ponerme con Virgo porque, según sus palabras, éramos las mejores para el trabajo, que ambas hacíamos buen equipo, ja ¡Que se joda! ¡Cuando lo vea de nuevo le meteré veinte litros de agua por donde menos le quepa, grrr!

Guau ¿Sera a eso lo que le llaman el no tener pelos en la lengua?... ¿O era el tener el demonio liberado? Mmm… ¿Cuál era?

- ¡Si es que no ahogo primero a la rosada insoportable! – siguió despotricando sin notar la falta de interés que mostraba su compañera en sus palabras ni en la cara intrigada que ponía al verla, como si estuviera observando un experimento interesante. Muy difícilmente podría notar otra cosa que no sea en sus planes para con todos con los que le caía mal, que no eran pocos, y echando a la basura las técnicas de relajación que el gran Rey le había dado en su momento.

Ambas chicas estaban tan concentrada cada una en sus propios pensamientos que tardaron en notar el leve temblor bajo sus pies. Fue mini Virgo quien lo noto antes por su poder de tierra, aunque tardo unos segundos perpleja por tal anomalía. No era un temblor en sí, concluyo mientras ladeaba la cabeza, más parecía a la sensación de algo o alguien viajando bajo tierra, un sonido muy familiarizado para ella gracias a su poder. Aunque al ser la única en el mundo de los espíritus en usar esa técnica, le parecía fascinante el no ser ella quien estuviera provocando tal manifestación.

No tardo mucho en reaccionar a tiempo y agarra a mini Aquarius por la parte trasera de la camisa y saltar a la rama gruesa más cercana, justo antes de que el suelo aparecieran manos podridas.

- ¡¿Qué coño estás haciendo?! ¡Suéltame! – sacudió para liberarse de su agarre, o al menos eso intentaba hasta que vio con horror y desagrado lo que había bajo de ellas, o más bien de la "cosa" bajo ellas. Secretamente agradeció la velocidad de mini Virgo en salvarla, aunque nunca admitiría que fue en parte su culpa por estar más pendiente en maldecir y gritar a los demás que en prestar atención a su alrededor, o el casi morir… o cualquier cosa que provocaran esos zombis desagradables que se arrastraban bajo de ellas.

- Salvadas – Mini Viro miro sin emoción a las criaturas que se arrastraban en la tierra. Le parecía más interesante el saber si de verdad eran muertos vivientes o solo criaturas sin inteligencia y con piel podrida y verdosa. Pensaba en lo divertido que sería llevar uno de esos a Leo, seguramente lo usaría en una de sus travesuras, o a los magos… ¡Que diversión seria ver la reacción de Lucy a eso!

- Eso estuvo cerca – Mini Aquarius tembló a cada minuto que seguía observando a la aberraciones, porque eso eran, errores que no deberían de existir en el mundo y que solo traían problemas – Que asco.

- Bueno, salieron de la tierra así que…

- ¡Aunque los bañes con el perfume más caro, siguen siendo asquerosos! – refuto molesta e irritada ¿Por qué no le toco a una persona más normal como compañera? Tal vez alguien como esas chicas en las películas de terror donde solo gritan mientras corren y en donde la amiga más estúpida es siempre la que termina muriendo primero. Joder, eso era mejor que la mirada de loca que estaba poniendo mini Virgo mientras observaba con morbosa fascinación a los zombis, no quería ni pensar en que estaría pensando hacer con ellos.

La pequeña Virgo presto atención a mini Aquarius después de escuchar su exclamación. Ladeo la cabeza mientras la analiza ara luego darle una mirada picara. Se tapo la boca con una mano de forma burlesca y tapando la sonrisa socarrona que a veces se le escapa en momentos inesperados – Aquarius no pensé que tuvieras esas aficiones… Si tanto quieres bañar a unos zombis y rociarlos con perfume…

- ¡Tu!- mini Aquarius respiro profundo para tranquilizarse, ya no aguantando la mentalidad de Virgo, ni los nervios que le provocaba. Miro a las grotescas criaturas del mal y sonrió malvadamente, sabiendo como liberar su estrés. Es hora del método número dos, el método Aquarius. Se trono los dedos emocionada, alzando las manos ansiosa por invocar el poder del agua - ¡Lluvia de lanzas!

Lanzas de agua cayeron sobre los enemigos, sepultándolos en una lluvia masiva. Aunque el ataque era poderoso no fue suficiente para detener a los muertos vivientes en levantarse de nuevo y arrastrarse a ellas, rascando el tronco para poder alcanzarlas, aun a costa de sus propias uñas.

Mini Virgo resoplo al ver esto, más divertida por el fracaso de mini Aquarius que alterada por la resistencia de los zombis - No les hizo nada, y por cómo se ven solo lograste enfadarlos más.

Su amiga no le hizo caso aunque era evidente que escucho su declaración por la vena latiente en su sien. Le dio una media sonrisa confiada, que más parecía una declaración de guerra; si para los zombis o su compañera, eso solo lo sabia ella.

- ¡Lluvia de lanzas! ¡Lluvia de lanzas! ¡Colmillo de agua! ¡Ola de agua! ¡Lluvia de lanzas! – uno tras otro, lanzo ataques llenos de rabia, esperando descargar todas las energías reunida y contenidas en esos insufribles cuarenta minutos en compañía de la peli rosada, imaginando a cada zombi representando a cada una de las personas a las cuales de verdad desearía estar dándoles esos ataques. Jadeo cuando termino de usar su poder, satisfecha con el resultado.

Todos los zombis estaban echados en la tierra, empapados, y rodeados de lodo, que se creó gracias a la masiva humedad a la que fueron expuestos. Estaba festejando interiormente de su victoria, con ganas de dar uno de sus comentarios arrogantes cuando se lo tuvo que tragar al ver a las desagradables criaturas volviéndose a parar con dificultad… pero parándose al fin y al cabo.

- Tch, son persistentes ¿Por qué no terminan de quedarse tumbados, como deberían estar, de una vez?– mini Aquarius vio con fastidio lo inútil que fue su ataque, irritándose al ver el poco esfuerzo de su compañera zodiacal en ocultar su evidente burla mostrada en su cara.

- ¿Y ahora cual es el plan, "señorita a quien le gusta bañar a los zombis"? – deletreo con lentitud la última frase, disfrutando plenamente de lo fácil que era irritar a mini Aquarius.

La peli azul volteo a ver a su compañera con ira ¿Cuándo entendería que no era el momento de estar jugando? ¿Qué esa chica no sentía inquietud por la tenacidad de esas aberraciones?- ¡Y no me gusta bañarlos, deja de decirlo de una vez! - Mini Virgo la ignoro olímpicamente mientras veía con curiosidad la forma extraña en que se movían los cadáveres – Si, cuando lo encuentre la envuelvo en ese lazo de regalo para la araña mutante – susurro, sintiendo casi de inmediato como un pequeño dolor de cabeza empezaba a nacer, ya afectándole físicamente las diferentes emociones intensas y cambiantes en tan poco tiempo… y el molesto dolor solo parecía crecer a cada minuto que pasaba. Y reservar también un lazo para el imbécil de Capricornio, que tuvo la grandiosa idea de emparejarme con ella.

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El grupo de Erza

La búsqueda de Gajeel, que ya llevaba una hora desaparecido, llego a una conclusión sin resultados productivos. Al principio les fue de mucha ayuda el olfato de Natsu, que con esfuerzo pudo captar el débil aroma dejado por el mago de hierro, aunque eso solo les funciono hasta que el aroma se perdiera en un pasillo oscuro. Natsu uso su magia de fuego para iluminar el camino pero se horrorizo al ver lo que hasta ahora era la parte más lúgubre vista del barco; un largo pasillo con manchas secas de sangre por todo el suelo y parte de las paredes.

Al principio creyeron que se trataba de una larga alfombra roja, que se había estropeado por el abandono y la suciedad, aunque la poca presencia de luz también dio ese pensamiento, dulce e inocente esperanza, pero el olor putrefacto encerrado entre esas paredes echaron todas las opiniones inofensivas por la ventana. Cabe decir que fue un impacto enorme para el grupo entero, el saber que en ese mismo lugar habían muerto muchas personas, ya que tanta sangre no podía pertenecer solo a una persona y la cantidad de sangre presentada… nadie sobreviviría a esa masacre.

El segundo pensamiento, el más angustiante, fue que parte de esa sangre pudiera pertenecer a su compañero perdido, pero tanto Erza como Natsu rápidamente tranquilizaron al grupo explicando la imposibilidad de ese hecho al ser sangre seca de mucho tiempo atrás. Ya más calmados y centrados les surgió el pensamiento perturbador del por qué Gajeel vagaría por un lugar tan siniestro como ese y completamente solo.

- Solo lo sabremos al preguntárselo – Erza frunció el ceño, decidida a cumplir con ese objetivo; ir a donde Gajeel y exigirle las respuestas en persona - Vamos a seguir adelante. Natsu iras al frente y nos guiaras con tu fuego. Los demás nos encargaremos de vigilar los alrededores por posibles enemigos… y no hagan caso a la sangre ¿Queda claro?

Todo asintieron a la clara orden dada, más que feliz de que entre ellos haya alguien capaz de darlas sin inmutarse por su alrededor, o por lo menos no demostrarlo en el exterior.

Deambularon varios metros por el tétrico pasillo. Hasta el momento solo habían encontrado puertas, tres en total, donde dos solo llevaban a cuartos llenos de tesoros empolvados. Cada tesoro, aun con toda la suciedad que opacaba su resplandor, tenía esa notable esencia distinguida de la nobleza; representaban historias de diferentes culturas. Joyas, esculturas de oro, tapices, anillos de diamantes y perlas y varios cofres cerrados con candados, con seguramente más oro guardado adentro. Incluso Lucy pudo distinguir una antigua joya perteneciente de la desaparecida familia Law y que fue convertida en leyenda por su singularidad.

El último cuarto parecía más ser un estudio personal que cualquier otra cosa, no contenía joyas ni artículos valiosos, aunque si había exquisitos muebles que si no fueran por la suciedad y el pasar del tiempo serian valioso en cualquier museo. La habitación era menos oscura que los otros cuartos, y la mayoría del lugar, también era más espaciosa. En el centro había un sofá y una mesa de madera con un empolvado mapa abierto sobre ella. Al otro lado del cuarto había una silla en forma de trono con un escritorio en frente y alrededor de la habitación había múltiples cuadros de diferentes lugares. Al otro extremo del cuarto, casi oculto, había una puerta cerrada.

- Estos piratas tienen la misma cantidad de dinero que cualquier familia adinerada – Lucy miro boquiabierta el lugar… y eso que aun no habían revisado el barco entero, ni los cofres cerrados bajo llave.

- Ellos no pueden ser tan ricos ¿verdad? – Erza frunció el ceño confundida. Era imposible que simples piratas, por muy buenos que sean en su trabajo, tengan tanto dinero como una familia rica.

Todos vagaron por la habitación, viendo con atención cada detalle del lugar, o tocando cada cosa por curiosidad; los gemelos, Natsu y Happy.

- ¿Qué le habrán pasado a estos piratas? – Charle se cruzo de brazos - ¿Y por qué molestarían a simples pueblerinos que evidentemente no tienen riquezas?

- Eso es lo que me gustaría saber a mi también – una ronca voz dijo entre la oscuridad, asustándolos a todos en el acto. Fue Lucy quien se recupero primero al ver a los gemelos reír y flotar hasta el dueño de la voz, aplaudiendo divertidos al ver a quien faltaba del grupo, a su compañero perdido; Gajeel Redfox.

El mago de metal se mostro bajo un rayo de luz reflejada en un orificio de la pared. Mostrando entre sus fauces aun felinas, un libro viejo y desgastado.

- Gajeel ¿Dónde has estado? – Lucy grito molesta y aliviada de ver al chico sano y salvo; finalmente poder aflojar la tensión que había estado reuniendo en sus hombros desde que supo su desaparición.

- Lo siento, estaba ocupado siguiendo una pista

- Más importante ¿Qué tienes ahí? – todos vieron con una gota en la cabeza la forma despreocupada de ser de Erza.

¿Más importante, dijo? Pensaron todos, sobretodo un mago de hierro, que sintió como su integridad quedaba en segundo plano para Erza.

Gajeel resoplo irónico – Es un libro.

- Eso no es lo que te pregunte – Erza gruño fastidiada. Después de saber que su compañero estaba sano y salvo, decidió que era más importante descubrir la razón, y el único motivo viable era el extraño y peculiar libro que llevaba. Tan solo si el mago de hierro se lo pusiera más fácil - ¿Ese es tan importante como para separarte del grupo y deambular por tu cuenta en territorio desconocido?

Todos se quedaron atrás, viendo la evidente discusión que se avecinaba entre los dos. Lucy estaba a punto de intervenir antes de que las cosas empeoraran cuando Gajeel respondió la pregunta que les rondaba a todos por igual.

- No sé si es valioso o no pero me rebelo muchos secretos de este barco y de los piratas – abrió el libro en una página en particular – sobre todo esta parte interesante que habla de una mujer tan hermosa como la rosa y tan astuta como un zorro, que fue admitida en el grupo de bárbaros y les ayudo en sus robos...

Natsu le interrumpió impaciente - ¿Por qué es tan importante eso?

- A eso iba – Gajeel fulmino a Natsu, empezando a sentirse impaciente el también – este es una parte del texto dejado; Y ella es tan hermosa, tan letal y tan astuta que ciega a los demás. Llegó como un ángel del cielo, enseñándonos un nuevo nivel de engaños y depravación, no era un ángel de alas blancas, eso seguro. Era tan buena en armar trampas y engaños que nos consiguió riquezas y victorias a cada lugar nuevo que íbamos, era tan buena en manipular y seducir al resto que nadie notaba su engaño hasta que era muy tarde… tan buena era en lo que hacía que logro engañarnos a nosotros también… tan experta en hacer telarañas que para nosotros ya era muy tarde cuando nos dimos cuenta de su verdadera naturaleza. La mujer araña es mortal, engañosa y sinvergüenza, que ni siquiera siente compasión por los "suyos"; tristes esclavos bajo su dominio. La tejedora Rita, no parara hasta conseguir todas las almas... hasta conseguir un gran ejercito de cadáveres.

Gajeel dejo de leer, dejando a todos con un frio en sus corazones. Solo una frase resonaba en sus mentes; "La tejedora Rita"

- ¿Qué no la que nos contrato se llamaba Rita? – Fue Happy quien rompió el pesado silencio.

- Y es casualmente la líder de un pueblo fantasma… – Charle asintió impasible - … que es amenazado por piratas inexistentes.

Erza estrello su puño en la pared a su lado al entender la magnitud de ese descubrimiento. Al pensar en el peligro en que, no solo ellos, sino sus otros compañeros que esperaban en el pueblo corrían; sobre todo los niños zodiacales - Bueno, joder…

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- ¡Moo, ahí voy Lucy~! – un niño pelirrojo corría a toda velocidad, esquivando los árboles y ramas con unos reflejos impresionantes.

El niño a su lado, que mostraba una increíble rapidez que rivalizaba con su amigo, gruño irritado por la excesiva emoción mostrada; sobre todo a quien, personalmente, era mostrada – Deja de gritar… ¡Y Lucy es mía!

- Oh vamos Leo – El pelirrojo se quejo - comparte el grandioso cuerpo de Lucy~

- Por mucho que deseo dejarte abandonado, tenemos una misión que cumplir– Leo corrió más rápido para demostrar lo fácil que podría dejarlo atrás.

Flashback

- Leo y Taurus irán a donde se encuentra el barco pirata – mini Capricornio no término al notar el desinterés que ambos chicos mostraban. Mini Leo bostezaba con sus brazos tras la nuca, mientras que mini Taurus solo se rascaba la oreja y seguía el movimiento de las hojas con atención; y cero interés de ambos en cualquier cosa. Mini Capricornio suspiro cansado, sabiendo exactamente que decir pero irritado a tener que usar siempre las mismas tácticas para manipular a sus compañeros – Vayan donde Lucy, a defender a Lucy, ella está en el barco pirata.

Ambos chicos se animaron al oír el nombre de "su chica" y asintieron al comprender parte de la misión. Lucy, proteger y barco.

- Déjanoslo a nosotros Capri – Mini Leo hizo un saludo de soldado, más que feliz de ir a donde su amada Lucy. Bueno también ira Taurus pero él es solo un problema menor en sus planes de conquistas.

- No me llames así – bufo adusto ¿Cómo es posible que mentes tan fáciles siempre consiguen tocar sus nervios más sensibles? Eso no lo sabia, y prefería tomarlo como un misterio más en el mundo en vez de aceptar que él también tenia sus debilidades - Bien los demás irán...


¿Les gusto? Please reviews ;).

Respuestas a los comentarios:

- Maricruz-Dragneel: A cualquiera pero aunque no lo creas llevaba un tiempo pensando en dicho personaje; tiene algo de atractivo para película de horror.

- cookie-chan: Lo siento (T.T). Cuando respondí los comentarios y leí "Actualiza rápido", sentí como si te hubiera decepcionado. Espero que esto no sea motivo para que dejes de leer la historia.

Quiero proponerles un juego, es sencillo y tendrá sus premios ;).

En toda la historia puse dos objetos que serán responsables principalmente del capitulo titulado "La apuesta y uniendo piezas" donde será el principio del infierno de Lucy Jijijijiji ahem, ahem.

El juego trata sobre adivinar que serán esos objetos. Les daré algunas pistas:

~ Uno de los objetos ya fue propiamente dicho en la historia; tienen que adivinar ¿Cuál es?

~ El otro objeto también aparece pero no se sabe lo que es; intenten adivinar ¿Qué es?

;) Suerte.


Pov Charle

Wendy y mini Aries estaban sentadas en el medio del cuarto. Nos dimos cuenta lo tranquila y obediente que era la pequeña cuando cumplía todas las indicaciones que le dábamos; un gracias a Lucy por ponernos juntas. Aunque era muy reservada y callada.

- ¿Quieres hacer algo, Aries- chan? – Wendy hizo otro intento de sacar alguna conversación pero como las otras veces obtuvo una negación silenciosa. Wendy me lanzo una clara mirada de auxilio.

Suspire, sin tener ni idea de que hacer.

- Aries ¿Qué haces para divertirte?

Ella lo pareció pensar un rato, aunque era difícil saberlo con su flequillo tapando sus ojos – Leo y Virgo son quienes me dicen que hacer.

Ya, seguro que ellos harían lo que fuera por incrementar a su grupo y sus travesuras, sin importar si es alguien tan dócil como mini Aries.

- ¿Y haces algo que no sea manejado por ellos?

Mini Aries asintió con una pequeña sonrisa – Scorpio y Aquarius me dicen lo que no debo hacer… que es siempre lo contrario a lo que me dicen Leo y Virgo.

Sonreí nerviosa ¿Qué clase de cosas hacen pasar a esta niña para que solo tenga dos opciones; seguir a los correctos o a los que no?

- ¿Pe- pero no haces algo más, um… deliberado? – Wendy busco una palabra suave para describirlo. Mini Aries solo negó con la cabeza indecisa.

Pasaron unos minutos en un incomodo silencio, sin nadie saber el cómo romperlo. Tal vez la pequeña Aries eras demasiado sumisa, aun para nosotras. Ella me recordaba a cuando Wendy y yo nos empezábamos a conocer, era tan incomodo que tuvimos que tuvimos que usar un hábito…

¡Claro, eso es! Agrande mis ojos al no verlo. Solo tenemos que hacer lo que Wendy y yo hacíamos cuando nos costaba acostumbrarnos a la otra. Fui a la pequeña maleta donde guardábamos nuestras pertenencias, sacando lo que tanto buscaba – Aries ¿Quieres peinarme el pelo?

Mini Aries vio confundida el peine en mis patas, vacilante sobre qué hacer. Le di una mirada de apoyo a Wendy, que entendió el método que estaba proponiendo – Aries es divertido peinar a Charle, ves.

Wendy se sentó atrás mío, peinándome. Ella le dio el peine a mini Aries para que se animara a participar. Con renuencia lo hizo. Tanto Wendy como yo compartimos una mirada alegre y confidente, recordando viejos recuerdos que esto traía.

No fue unos quince minutos después que mini Loke y mini Virgo tocaron la puerta, buscando a mini Aries – Ella se fue a dormir, y ustedes deberían estar haciendo lo mismo.

- Aw ¿Ahora quién jugara con nosotros? – mini Loke puso ojos de cachorro, creyendo de verdad que eso sería suficiente para convencerme. Le cerré la puerta en la cara, eso le enseñara a usar a mini Aries como chivo expiatorio… por muy irónico que eso suene.

- ¿Qu- quién era? – la más pequeña del cuarto me miro con timidez, aunque ¿Cómo saberlo con ese flequillo? Ese mechón esta empezándome a molestar.

- No era nadie, solo molestias errantes pero dime, Aries... ¿Qué piensas de cortarte ese flequillo y de mostrarnos tus ojos?