Capítulo 9
Papá
Sesshoumaru llegó a la casa, Inuyasha corrió a él, lo saludó y siguió hasta donde Rin, poniendo una mano en su cuello, la hizo echarse hacia atrás y la besó apasionadamente.
-Hola, preciosa...
-Hola, mi amor... cómo te fue?
-Como siempre... me iré a dar un baño...
-Hm! Qué rico!
-Me acompañas?
-Si me da tiempo, estoy haciendo la tarea con Inuyasha.
Sesshoumaru sonrió y la besó nuevamente, acarició su marcado vientre.
-Hola, mi amor! Papá ya llegó!
Rin rió al sentirlo moverse.
-Está contento...
-Es niña.
-Es niño.
-No importa, es sano...
-Tienes razón...
Sesshoumaru subió las escaleras, Inuyasha se sentó junto a Rin nuevamente.
-Me puedo bañar con ustedes?
-No, no es una piscina, es la tina.
-Pero se van a bañar juntos...
-Inuyasha... aveces los esposos, necesitamos un momento a solas.
-Y qué hacen en el baño?
-Nos damos masajes... hablamos de cosas... Vamos, termina tu tarea...
Sesshoumaru se terminó de duchar y se pasó a la tina, Rin entró al baño en ese momento.
-Hm! Qué rico estás, mi amor!
Sesshoumaru rió, recostado del borde de la tina, la vio ducharse, al entrar con él, lo primero que hizo fue acariciar su vientre.
-Kami, no lo puedo creer, voy a ser papá!
Rin sonrió, se quedaron abrazados un largo rato, compartiendo tiernos besitos y caricias. Sesshoumaru se emocionó al sentirlo moverse.
-Te amo, Rin...
-Y yo a tí, mi amor...
-Preciosa... hablas español, verdad?
-Sí.
-Hm! Mi mujer no sólo es hermosa, es inteligente también...
Rin rió mientras Sesshoumaru se la comía a besos.
-Pero para qué quieres saberlo?
-No te gustaría pasarte una semana en el Caribe?
-En serio?
-Sí... Me están proponiendo invertir en una línea de cruceros, así que tengo que probarlo...
-Pero mi amor... si combinamos los movimientos de un barco, con mi embarazo... no es bonito el panorama...
Sesshoumaru suspiró.
-No se te quitan las náuseas?
-No... las he controlado un poco, pero no del todo...
-Tengo que ir, preciosa...
Rin lo besó con ternura.
-Ve, mi amor...
Sesshoumaru se quedó viéndola y le puso una mano en la frente.
-No me vas a armar una escena de celos? Así de fácil dices que sí?
Rin rió.
-Yo no puedo ir... pero es tu trabajo... además... creo que necesitas un tiempo a solas...
-Nunca repitas eso, Rin...
-Sessh...
-No lo vuelvas a decir, cómo voy a estar necesitando separarme de mi esposa, en qué rayos estabas pensando?
-No te enojes...
-Es que tú...
Sesshoumaru se calmó, acarició sus mejillas.
-Por qué piensas eso? Por qué piensas que necesito separarme de ti?
-No duermes... te la pasas preocupado... me revisas los zapatos 3 veces al día cuando menos... alfombraste la escalera! Sesshoumaru, eso se va más allá de lo ridículo, quién alfombra una escalera de mármol?
-Lo último que quiero es que te vuelvas a caer, no duermo, es verdad... me paso la noche viendo tu vientre y al bebé moverse, y me pregunto cómo sería... qué se siente tener a un ser dentro de uno... me la paso pensando en como será cuando nazca... nombres... me pregunto si seré un buen padre...
-Serás un padre maravilloso...
-No lo sé, Rin... no lo sé...
-Yo sí...
-Y tú eres experta?
Sesshoumaru se arrepintió de sus palabras al momento en que abandonaron sus labios, Rin se apartó de él con los ojos rojos.
-Eres un reverendo imbécil!
Rin se puso la yukata y salió del baño. Sesshoumaru se sumergió en el agua, al salir, Rin no estaba.
-Rin!
Salió al jardín, la buscó por todas partes, cuando pensó que no estaba en la casa, fue al jardín de las rosas. Rin estaba sentada en un banco, se acariciaba el vientre con lágrimas en los ojos.
-Rin...
-No eres mi persona favorita en este momento...
-Rin... lo siento... fue una estupidez... amor... onegai...
-Crees que no tengo miedo también? Pero yo sé... yo sé que amando a mis hijos como lo hago, no puede salir mal!
-Tienes razón, preciosa... lo siento...
Sesshoumaru se sentó a su lado.
-Es una responsabilidad tan grande... Rin, primero creí que sí, que sería maravilloso tener un hijo... pero... la verdad es que tengo miedo... ahora que es tan real... que está ahí, que lo veo crecer... Kami, preciosa, no puedo dejar de pensar en los miles de cosas que puedo hacer, equivocarme... cosas que le pueden arruinar la vida a mi hijo...
-Sessh...
-Ninguno de los dos tuvo una niñez normal...
-Pero mira a Inuyasha! Ya tenemos tres años con él...
-Pero no soy su padre!
-Yo tampoco... pero lo amo... Sesshoumaru lo amo, como si fuera mío y yo sé que lo estamos haciendo bien, viviendo lo que él vivió, es un niño feliz!
Sesshoumaru se inclinó sobre su vientre.
-Tú de verdad crees que podremos hacerlo?
-Estoy segura, mi amor... además... no es algo que podamos echar atrás...
Sesshoumaru la besó en el vientre.
-Me perdonas?
Rin lo besó con ternura como toda respuesta. Sesshoumaru se quedó recostado de su regazo, acariciando y besando su vientre, le subió la blusa, Rin reía por la cosquilla de sus dedos sobre su piel.
-Será un bebito precioso como su papi... con el corazón de pan de azúcar y la mirada de miel...
-Se lo van a comer...
Rin rió, con sus dedos perdidos en la densa cabellera platinada, Sesshoumaru tomó su mano y la besó.
-Es una niña, recuérdalo...
-Mi amor...
-No importa... sólo es el primero...
-El primero? Y cuántos quieres tener?
-Hmmm... qué te parecen 5.
-5?! Pero de dónde te sale a ti tener tantos hijos?
-Quiero una familia enorme!
-Con Inuyasha serían 6 y nosotros dos 8!
-Sí!
-Estás loco, mi amor... pero sí me gustaría tener 3...
-Al menos...
-Como mucho.
-Ya verás que te convenzo de lo contrario...
Rin rió nuevamente. Comenzaron a caer gotas de lluvia, se apresuraron a la casa, pero el aguacero los sorprendió. Entraron empapados y riendo. Inuyasha los vio y se llevó una mano a la frente.
-Uy! Qué tontos!
Ambos rieron a carcajadas.
-Tengo hambre, mi amor, qué vamos a cenar?
-Ya la cena está casi lista... mandé a preparar pasta y filete de cerdo.
-Hm! Rico! Vamos a secarnos...
Rin subió las escaleras con Sesshoumaru detrás de ella, una vez en la habitación le pellizcó el trasero.
-Ouch! Estás demente, lo sabías?
-Demente por besar tus labios y perderme en tus curvas...
La abrazó y la besó apasionadamente. Rin rió entre sus brazos.
-Mi amor... el bebé se está moviendo!
Sesshoumaru puso sus manos sobre su vientre, la vio sonriendo y la besó con ternura.
Sesshoumaru entró en la sala de partos como caballo desbocado, Rin pujaba con todas sus fuerzas.
-Kami, no puedo!
-Tú puedes, amor!
-Quién es es él? Señor, no puede estar aquí...
-Es mi esposo!
Cuando la contracción pasó, Sesshoumaru la besó en la sien.
-Preciosa, yo sé que puedes...
-Deberías estar en un avión...
-Perdí el vuelo, cuando llamé a la casa, tu abuela me lo dijo...
-Me alegro! AAAGHHH!!!
Sesshoumaru cambió de color al ver cómo era realmente un parto, haciendo de tripas corazón, se quedó junto a Rin.
-Ya salió la cabeza! Espere, no puje!
-Lo estás haciendo bien, mi amor...
-Es un niño!
-Un niño? Un niño! Es un niño! Mi amor! Es un niño!!!!
-Papá? Nos hace los honores?
Sesshoumaru cortó el cordón umbilical, cuando le acercaron el pequeño a Rin, ella lo recibió con lágrimas en sus mejillas.
-Es precioso...
-Te amo, Sessh...
Se besaron con ternura, se llevaron al pequeño para limpiarlo.
-Satoshi...
-Cómo?
-Satoshi... el nombre de nuestro hijo...
-Satoshi Kazami... me gusta...
Sesshoumaru la volvió a besar.
Sesshoumaru entró en la habitación, Rin amamantaba al pequeño.
-Preciosa...
-Hola, mi amor...
Dejando las flores a un lado, Sesshoumaru la besó con ternura. Acarició la cabeza de su pequeño.
-Satoshi...
Rin sonrió.
-Amor, deja de traerme y enviarme flores, ya no caben...
-Llenaré todo el hospital de flores... Inuyasha y Anna están afuera...
-Espero que termine rápido...
-Estás incómoda?
-No... duele mucho!
Sesshoumaru sonrió.
-No hay mucho que pueda hacer...
Rin se recostó de su hombro.
-No importa...
Cuando el pequeño terminó se quedó dormido. Rin sonrió y lo besó con ternura.
-Eres precioso, mi amor... tan bello como tu papi... tal y como te soñé, cariño...
Sesshoumaru dejó que Anna e Inuyasha entraran.
-Nii-chan...
-Es tu sobrino, Inuyasha...
Inuyasha se quedó viéndolo, vio a Rin.
-Es muy bonito, mama...
-Gracias, mi amor...
-Es un bebito precioso, Rin...
-Abuelita...
6 meses después.-
Sesshoumaru llegó con Inuyasha a la casa al medio día. Escuchó la risa de su pequeño, fue a la habitación, Rin lo tenía acostado y lo hacía reír a carcajadas.
-Hola!
-Hola, mi amor!
Rin lo besó con ternura, Sesshoumaru profundizó el beso.
-Hm! Mi amor!
-Pa!
-Cómo?
Sesshoumaru cargó al pequeño que rió y poniendo sus manitas en su mejilla repitió su primera palabra.
-Pa!
-Pa-pá!
-Pa!
Sesshoumaru sonrió y lo llenó de besos, el pequeño reía a carcajadas.
-Lo oíste?! Lo oíste, mi amor? Dijo pa!
-Sí, cariño...
Rin sonreía, se quedó viéndolos, sentada en la cama.
-Preciosa... pasa algo?
Sesshoumaru se sentó a su lado.
-Rin...
-Estoy un poco cansada de estar en la casa... quiero volver a trabajar... ya Satoshi está comenzando a comer sólido...
-Pero necesita su leche, Rin...
-Puedo extraérmela... además, ya no me sale mucha.
Sesshoumaru se quedó viendo al pequeño, se sentó junto a Rin.
-Mi papá murió intentando escapar de un secuestro. No confío en nadie... y mucho menos para el cuidado de mi hijo.
El pequeño continuaba jugando con el rostro de Sesshoumaru, él lo sentó en su regazo. El pequeño comenzó a llorar protestando, se pasó a los brazos de Rin.
-Calma, mi amor...
Rin logró calmarlo, lo vio meterse los dedos a la boca, suspiró.
-Tienes razón, no puedo hacerlo...
-Rin...
-Tienes razón... yo creo que moriría si algo le pasara a mi bebé... olvida que hablé, fue una estupidez...
-Rin...
-No se puede tener todo lo que se desea, verdad?
-Rin, amor... lo último que quiero es que te sientas prisionera...
-Siempre pensé que podría seguir trabajando... pero no puedo, verdad? Al menos no casada contigo...
-Qué quiere decir eso?
-No es que...
-Qué quiere decir eso? Que te estoy forzando a quedarte aquí?
-No, Sesshoumaru no tiene nada que ver!
-Entonces?!
El pequeño comenzó a llorar.
-Te arrepientes de tener a Satoshi?
-No!
-Kami, Rin, si es así, necesitas ayuda y rápido!
-No me arrepiento de tener a mi hijo! Estás loco!
-Loco yo? Tú eres quien se arrepiente de algo!
-De nada! Kami, Sesshoumaru! Sólo te comenté que me gustaría volver a trabajar!
-Porque no estás conforme con todo lo que te doy!
-Con lo único que no estoy conforme es con pasarme el día como un quicio!
-Estás loca! Tienes la responsabilidad más grande de todas!
-Satoshi duerme 17 horas al día!
Rin cerró los ojos y se calmó.
-Antes de que inventes otra estupidez y me provoques reventarte a palos... vamos a dejarlo así...
-No!
-YA CÁLLATE LA MALDITA BOCA! Por que te juro que te voy a romper lo irrompible como vuelvas a decir que no quiero a mi hijo!
-Estás demente!
Sesshoumaru salió de la habitación tirando la puerta, Rin se quedó calmando al pequeño.
-Lo siento tanto, mi amor... tú no tenías que oír nada de esto... perdóname...
Rin lo calmó y lo dejó en su cuna. Sintió el estómago gruñirle, bajó al comedor. Mientras comía, Sesshoumaru no le dirigió la palabra, dejó de comer y subió corriendo a la habitación.
-Nii-chan...
-Come.
-Pero...
-Come.
-Mamá estaba llorando...
Sesshoumaru golpeó la mesa, Inuyasha se estremeció.
-Cállate y come.
Sesshoumaru subió después de comer, vio a Satoshi dormido en su cuna, y escuchó a Rin en el baño.
-Rin...
Abrió la puerta, Rin estaba vomitando todo lo que comió, estaba completamente sudada, al terminar, se metió a la ducha. Sesshoumaru se quedó sentado en la cama. Si había una razón de fuerza para que Rin no trabajara, era precisamente esa, la tensión le trancaba la digestión. Rin salió del baño, vio a Sesshoumaru recostado de la cuna.
-No tienes que trabajar?
-Lo siento...
-Sessh...
-Lo siento, Rin, no sé... no sé qué me pasó, lo siento, en verdad... dije cosas fuera de lugar, cosas que no son lo que siento ni lo que pienso... te herí... y de verdad lo lamento...
Rin desvió la mirada.
-No quiero seguir con esto... onegai... no me siento bien, déjame sola, por favor...
-Rin...
-Por favor, Sesshoumaru... si seguimos discutiendo así me va a salir una úlcera... por favor, déjame sola...
Sesshoumaru salió de la habitación. Exactamente 4 horas más tarde, Rin bajó las escaleras. Lo vio jugando con su anillo entre sus dedos. Lo apretó en un puño y cerró los ojos, vio una lágrima traviesa escaparse y rodar por su mejilla.
-Sesshoumaru...
Sesshoumaru levantó la mirada y volvió a bajarla. Rin se arrodilló frente a él, le levantó la cabeza, él la desvió con los ojos aún cerrados.
-Sessh, estás actuando como un niño...
-Qué nos pasó, Rin?
-Sessh...
-Qué no pasó? Estábamos, bien... felices, y de repente... Kami, Rin, gritarnos frente a Satoshi no es precisamente indicativo de que estemos bien...
-Yo... yo creo que te dio un ataque de celos...
-Sí!
-Pero de qué, Sesshoumaru? Celos de qué?
-Quieres volver a trabajar, Rin... qué quieres hacer? El Kenjuutsu o mercadeo? Volverás al Kenjuutsu poco a poco... yo sé que no era ni seré el único hombre en andarse medio desnudo frente a ti...
Rin rió a carcajadas.
-Y tú crees que eso funcionó?
-Te casaste conmigo, no?
Rin se sentó a su lado y acarició sus mejillas.
-Sessh, cariño... aveces puedes ser taaan tonto! Sí tienes un cuerpo delicioso, pero mi amor, yo me enamoré de ti y en eso, al menos en mi caso, no es ni el 10 por ciento de lo que buscaba en un hombre... de hecho, al principio pensé que eras otro idiota más que le gustaba lucir sus músculos.
Sesshoumaru rió a carcajadas, Rin lo besó en la mejilla.
-Quiero volver a trabajar en mercadeo. Del kenjuutsu, seguiré entrenando, pero no para pelear... sólo para mantenerme en forma...
-Pa!
Rin fue por el pequeño, al volver junto a Sesshoumaru, Satoshi se pasó a sus brazos, Rin sonrió y lo besó con ternura.
-No volvamos a discutir por algo tan estúpido, si?
-Está bien, preciosa...
Se pasaron el resto de la tarde jugando con los niños, ya en la noche, los llevaron a dormir, Rin acomodó a Inuyasha en su cama.
-Mamá, ya no quieres a mi nii-chan?
-Claro que sí, mi amor...
-Pero pelearon muy feo hoy...
-No te preocupes, cariño... ya todo se resolvió...
El pequeño se acomodó para dormir, Rin lo besó en la mejilla.
-Dulces sueños...
Rin fue a su habitación, la cuna de Satoshi no estaba, fue a la habitación del pequeño. El pequeño reía sentado en la cuna mientras Sesshoumaru la acomodaba en su lugar.
-Así que te lo llevaste de paseo...
-Ya es hora de que duerma solo...
-Y el monitor?
-Ya lo encendí.
Rin lo besó en la mejilla, cargó al pequeño y lo amamantó. Una vez dormido, salieron de la habitación tomados de la mano.
-Me daré un baño...
-Puedo ir contigo?
Rin sonrió y se comenzó a desnudar dándole la espalda. Mientras se duchaba, continuaba de espaldas a él, pero lo veía babearse por encima de su hombro.
-Vamos, Rin, tarde o temprano, tendrás que darme el frente...
-Cierra los ojos.
Sesshoumaru obedeció. Rin se acomodó sobre sus piernas y lo besó con ternura.
-Ya puedes abrirlos...
Sesshoumaru la rodeó con sus brazos a la vez que volvía a besarla.
Rin se acomodó sobre el fornido pecho de su marido, vio la pantalla del monitor y sonrió.
-Mira, mi amor...
Sesshoumaru la acariciaba a todo lo largo del surco de su espalda, vio la pantalla y sonrió, Rin besó su pecho y vio el monitor sonriendo.
-Es precioso...
-Mira... tú haces eso!
Sesshoumaru sonrió, era cierto, el pequeño se pasaba la mano por el rostro pero dormido, Rin apoyó su barbilla en su pecho.
-Te amo, Sessh... gracias por hacer mis sueños realidad...
-Es un dulce placer, preciosa...
Se besaron apasionadamente antes de entregarse al mundo de los sueños.
-Pa! Pa! Pa!
Sesshoumaru dejó correr su cremosa esencia en el interior de su mujer, la vio relajarse, con los ojos cerrados y una sonrisa en los labios.
-Preciosa...
-Hm! Eso fue increíblemente delicioso!
Se besaron apasionadamente, estuvieron apenas unos minutos, compartiendo tiernos besitos.
-PAAAAA!!!
-Hm! Este enano tiene una puntería... era más bonito cuando no sabía hablar...
Rin rió a carcajadas, soltándose de los brazos de su marido, se puso la yukata y fue por el pequeño.
-Hola, mi amor!
Satoshi sonrió al verla, levantando los bracitos le pidió que lo cargara, al hacerlo, se aferró a su cuello. Rin lo llenó de besos haciéndolo reír.
-Quieres ver a papá? Vamos con papá?
-Pa!!!
Rin sonrió, llevó al pequeño a la habitación, al ver a Sesshoumaru sonrió y estiró los brazos hacia su padre.
-Pa!!!
-Ven aquí, enano!
Sesshoumaru cargó al pequeño y lo llenó de besos a la vez que le hacía cosquillas. Rin se acomodó a su lado, recostada de su hombro, vio a su pequeño reír a carcajadas, Sesshoumaru la vio y la besó en la cabeza.
-Qué piensas, preciosa?
-Que hacemos unos bebés muy bonitos...
Sesshoumaru rió a carcajadas y la besó con ternura.
-Tienes toda la razón, mi amor...
Rin lo besó en la mejilla y se soltó la yukata.
-Me voy a bañar antes de levantar a Inuyasha... vas a pensar en mí?
-Y lo dudas, preciosa?
Rin sonrió, besó al pequeño en la cabeza y se metió al baño. Sesshoumaru vio a Satoshi, señalar a Rin ya desnuda al entrar al baño.
-Tu mami me quiere volver loco...
Rin lo escuchó y rió. Se dio un largo y refrescante baño, buscando así calmar sus ansias por hacerle el amor a Sesshoumaru nuevamente.
Al salir del baño, Satoshi lloraba pidiendo comida, Rin lo amamantó antes de despertar a Inuyasha.
-Mi amor...
-Mama...
-Cariño, es hora de levantarse...
Rin acariciaba sus mejillas, el pequeño se abrazó a su cintura aún dormido.
-Iie, mama...
-Inuyasha... mi amor...
El pequeño abrió los ojos, vio a Rin sonreírle.
-Mama...
-Buenos días, cariño... cómo dormiste?
-No sé...
Rin acarició su rostro.
-Vamos, amor... debes ir al colegio...
-No puedo quedarme hoy?
-Porqué te quieres quedar? Si siempre te gusta ir al colegio?
-Ya no...
-Pasó algo, mi amor?
-No... no importa...
Rin veía al pequeño desganado, comió casi a la fuerza e iba cabizbajo.
-Inuyasha, cariño, pasa algo?
-Iie...
Rin se despidió del pequeño con un beso en la frente, Seshoumaru la rodeó con sus brazos.
-Preciosa...
-Me preocupa Inuyasha...
-Estará bien... prepárate para el medio día... quiero que me acompañes a un almuerzo...
-Está bien...
Sesshoumaru la llenó de tiernos besitos haciéndola reír.
-Ya, detente...
-Así me gusta más... uno más...
Se besaron apasionadamente, Sesshoumaru se marchó con Inuyasha. Rin se pasó la mañana con Satoshi, pero no se sentía calmada con la expresión de Inuyasha al marcharse. Deicidió ir al colegio, estaban precisamente en el descanso y al verla, Inuyasha corrió a ella.
-Mamá!
-Inuyasha, cariño...
Rin tenía a Satoshi en brazos, se bajó a la altura de Inuyasha y acarició su rostro.
-Hola, Satoshi...
El pequeño sonrió y se abrazó a Rin.
-Inuyasha, mi amor, porqué no querías venir al colegio?
-No importa, mami...
Rn acarició sus mejillas.
-Estaré en la dirección...
-Sí...
Rin quería saber la edad mínima para poner a Satoshi en el colegio. Mientras esperaba por la directora, entró una profesora con Inuyasha tomado de la mano, el pequeño tenía el labio partido.
-Inuyasha!
-Mama!
Inuyasha la abrazó con fuerza y se aferró a su cintura.
-Inuyasha, te peleaste?
-No! Mama! No! Yo soy bueno!
-Qué pasó, mi amor?
-Ese niño es...
-Disculpe, por favor...
Rin le limpió el rostro y lo besó en la frente.
-Vamos, cariño, dime...
-Unos niños dicen que soy raro...
-Raro? Los raros serán ellos, porque tú eres un niño precioso...
-No es eso...
-Y qué es?
-Por que te digo mamá... está mal?
-No, mi amor! Claro que no! Si soy feliz cuando mi niño bello me llama mamá!
Rin escuchó la versión de la profesora y pidió un permiso para llevarse al pequeño temprano.
-No puede hacer eso.
-Claro que puedo, legalmente soy su madre!
Rin ya estaba un tanto exasperada, era obvio que la profesora estaba en contra de que Inuyasha la llamara mamá. Cuando la directora le dio el permiso, Rin se marchó con ambos pequeños. Ya en la casa, dio instrucciones de la comida para los niños y se fue a preparar. Mientras se vestía, Inuyasha entró en la habitación.
-Kami, Inuyasha!
-Sólo los feos se esconden... tú eres muy bonita, mama...
Rin sonrió.
-Aún así...
Rin se terminó de vestir y se sentó en la cama junto con el pequeño.
-Dime, cariño...
El pequeño la besó en la mejilla y le entregó una rosa.
-Te quiero mucho, mami...
-Y yo a ti, mi amorcito! Gracias por la flor, la voy a dejar sobre mi almohada, para que huela así...
Rin se terminó de maquillar y se soltó el pelo.
-Wow! Mami estás muy bonita!
-Gracias, mi amor...
Rin lo besó con ternura, escuchó a Sesshoumaru subir las escaleras.
-Pa!
Sesshoumaru entró en la habitación con el pequeño en brazos.
-Luces hermosa, mi amor...
-Gracias...
Se besaron tiernamente, Satoshi se pasó a los brazos de Rin, ambos rieron al verlo quedarse idiotizado viendo el escote de su madre.
-Esto elimina todas dudas de si es tu hijo o no!
-Aba! E-TE!
Rin le dio su leche antes de marcharse, ya en el camino, Sesshoumaru tomó su mano.
-Luces espectacular, mi amor...
-Gracias, cariño... no estaba muy segura de qué ponerme...
-Te queda muy bien... preciosa... me llamaron del colegio...
-No sé qué te dijeron, pero las cosas no son así...
-No sabes de qué te voy a hablar.
-Entonces?
-Ahora quiero saber, qué pasó?
-Unos niños molestan a Inuyasha porque me dice mamá. Hoy lo golpearon y le partieron la boca, yo fui para ver cuándo puedo inscribir a Satoshi y me lo llevé a media mañana.
Sesshoumaru suspiró.
-Qué significa eso?
-Qué cosa?
-Eso, ese suspiro!
Llegaron al lugar, Sesshoumaru se aparcó, dejó el auto encendido.
-Yo pienso que es algo confuso para Satoshi y para el mismo Inuyasha, llamarte mamá siendo la esposa de su hermano.
-Pero la doctora dijo...
-Comprendo que te haya tomado tanto cariño y sí eres una figura maternal para él... pero...
-Sesshoumaru, eso ya no se puede echar atrás. Hacerlo cambiar es aceptar que ya no tiene madre y que nunca la tendrá... él se siente bien así.
-Y Satoshi?
-Cuando Satoshi tenga la edad suficiente para razonar así, comprenderá muy bien lo que ha pasado.
Sesshoumaru asintió.
-Olvidemos esto, sí? Vamos a pasarla bien...
Rin asintió. Sesshoumaru la besó con ternura.
-Hay algo que debes saber...
-Qué cosa?
-No te preocupes, te lo diré después...
Entraron al restaurante. Sesshoumaru la llevaba de la mano, pidió su reservación y de inmediato lo llevaron a la mesa.
-Sessh... esta mesa es para dos...
-Eso era lo que iba a decir... esto es sólo para nosotros dos...
Rin sonrió, Sesshoumaru tomó sus manos y las besó.
-De ahora en adelante... todos los días vamos a salir... sólo tú y yo...
-Sessh...
-Lo de ayer no es más que estás cansada de hacer siempre lo mismo...
-No es eso, Sesshoumaru... disfruto mucho de estar con Satoshi... de verlo aprender y de aprender cosas nuevas de él... es sólo que ya...
Rin bajó la mirada.
-Qué cosa, preciosa? Qué pasa?
-Es que ya no me siento atractiva... siempre que llegas estoy despeinada, con ropa de casa, aveces apesto a leche cortada, antes de ayer llegaste y Satoshi recién me vomitó encima... bueno, esto no es tema de restaurante... pero sí me gustaba más que te me quedaras viendo...
-Y crees que aún no lo hago? Rin, todo cambia, un hijo cambia mucho a una pareja... pero, mi amor... no es cierto que no eres atractiva. Lo eres y mucho... de por más está decir que eres sensual y excitante...
-Pero no me siento así! Me siento... me siento como una de esas mamás gordas y desarregladas que salen en los programas de televisión...
Sesshoumaru se sentó a su lado, acarició sus mejillas y sus labios, la besó con ternura.
-Créeme cuando te digo, preciosa... que al menos para mí, fuiste la embarazada más sexy del mundo... y ahora eres la mamá más sexy del mundo...
-Es todo lo que cuenta...
Ambos rieron y se besaron apasionadamente. Disfrutaron de un almuerzo romántico, al llegar a la casa, se despidieron con un apasionado beso, Sesshoumaru debía volver a la oficina.
N/A: Bueno, hago una pausa, porque hasta yo quería publicar ya! La masacre continúa hasta noviembre, pero... qué le vamos a hacer? quién me mandó a mí a estudiar medicina, ah? En fin, espero que les guste y espero sus reviews (onegai).
Besos
Mizuho
