Cenando.

Harry, Ron y Ginny se encontraban charlando muy amenamente acerca del entrenamiento de quidditch de aquella misma tarde mientras que Hermione leía un libro de runas antiguas durante la cena en el gran comedor.

Ron estaba sirviéndose puré de papa por cuarta ocasión mientras que Ginny narraba entre risas la manera en que McLaggen se había caído de su escoba hace unas horas. Haber terminado con Dean, había mejorado bastante su humor, se le veía más sonriente y ésto provocaba, de una manera inconsciente, que una gran batalla se formara dentro de la cabeza de Harry.

Es bastante linda.

Se trata de Ginny Weasley, idiota. ¿No reconoces el apellido de algún lado?

Y es muy graciosa.

Es su hermana.

Eso no importa.

Apuesto a que Ron tiene una opinión diferente.

Harry agitó la cabeza para apartar la discusión que se libraba en su mente y se concentró en la conversación que sucedía a su alrededor, en la que ahora ya participaba Hermione debido a que el tema del que charlaban había dejado de ser el quidditch.

Ron empezó a devorar otra pierna de pavo y Ginny no pudo evitar imitar la forma de comer de su hermano y todos rompieron en sonoras carcajadas. Mientras reían, Hermione le susurró algo a Harry que éste no alcanzó a escuchar.

– ¿Qué? –articuló las palabras para que los demás no se dieran cuenta.

Hermione rodó los ojos y susurró algo que Harry sí logró escuchar esta vez: "Hombres, todos son igual de testarudos. ¡Ya deja de mirarla todo el tiempo!".

N/A: Este fue el primer drabble que escribí para 'Magic Works' y quise incluirlo, aunque sea algo diferente a los demás. La escuela empezó la semana pasada y ya me quiere moler en pedacitos, así que disculpa de antemano si sólo llego a subir los fines de semana cada quince días. Por cierto, un capítulo más y la pareja avanzará un siguiente escalón ;) Besos de mariposa.