Capitulo 9: Al fin, Sola.

Habla Sakura:

Sentí que me derrumbaba, no era tan fuerte ni estaba preparada para llevar una responsabilidad tan grande, pero confiaba en Sasuke y no lo podía dejar solo, además en el fondo sabia que podía hacerlo, y no me quería dejar intimidar por el tipo frente a mi, quería que supieran que era fuerte y que no me iban a derrumbar; como mi madre siempre me dice: la primera impresión lo es todo.

-Por supuesto y gracias, -dije tomando los papeles con seguridad, sin titubeos- yo mañana por la tarde se lo traigo.

-Entonces, sin nadie tiene nada que decir, se da por terminada esta junta, reconociendo a Sakura-san como la nueva socia de Akatsuki. –dijo Madara-sama con algo de molestia, pero nadie podía hacer nada.

Cuando salimos de ahí me sentí, en el fondo como alguien poderosa en una empresa tan grande. Pero tenia que organizar mi tiempo, aun tenia otras cosas que hacer, Sasuke me invito a comer para "festejar" que ya estaba en esa empresa, pero yo me negué ya había quedado con Ino que saldría con ella y con Hinata ese día.

Al llegar a la casa, me fui a cambiar rápido y tome las llaves del auto, Sasuke estaba sentado en el sofá con su notebook tomando café, me daba algo dejarlo ahí solo, pero no podía solo invitarlo a que saliera con las chicas, se iba a incomodar.

-pues… al rato regreso, ¿quieres que te traiga algo del centro?

-no, gracias, que te valla bien –dijo algo serio

-Estás molesto… si quieres puedes venir… -termine por decir al ver su cara

-No quiero incomodarte gracias –el que se iba a incomodar era el, bueno, no me quedaba otra que hacerlo reír, no me quería ir viéndolo así -adiós

-Adiós, pelo azabache –dije bajito conteniendo la risa, el enarco una ceja y luego sonrío de medio lado

-Adiós pelo Chicle,-dijo remarcando sus palabras- estaré bien… tampoco es como si estuviera muriendo, solo me quedare un rato solo, eso es todo.

-Gracias

Las chicas llegaron, saludaron a Sasuke y luego subimos todas al auto, me sentí algo mal así que le hable a Naruto para que estuviera con Sasuke mientras yo no estaba; después de eso, deje que mis dos mejores amigas me arrastraran a donde ellas querían por todo el centro comercial, subimos y bajamos escaleras, cuando nos cansamos tomamos el elevador, y paramos a comer en un restaurante de ahí muy elegante, luego les di mi noticia:

-Soy la nueva socia de la empresa Akatsuki, -dije pero ambas me miraron desconcertadas

-La empresa Akatsuki que se dedica a exportar la mas alta tecnología – dijo Ino con cara de sorpresa, yo asentí y ella dio un gritito de emoción, la gente se volteo a vernos, Ino me abraso fuerte- Felicidades, eso es genial, estas vacaciones no te aburrirás

-Eso es muy importante Saku, Felicidades –dijo Hinata ofreciéndome una sonrisa y abrazándome también

-Entonces invita Sakura, Hina, aprovecha ahora, es nuestra oportunidad

-¿hee?, que dices Ino,

-Es broma, es broma –decía sacudiendo las manos, realmente me hacen sentir mejor- esta vez yo invito –dijo alzando la copa- por nuestra amiga la nueva empresaria

-salud- dijimos las tres al unísono

-Entonces nos tenemos que apresurar –dijo Hinata

-¿Para qué?

-Para comprar más, ya no vas a ir a un salón de clases si no a una empresa importante,

-Es cierto –le siguió Ino- ¡Tienes que comprar ropa y nosotras te ayudaremos!

-¿hee?, no bromeen –les dije haciendo la que era una broma, pero ellas me tomaron de los brazos y me llevaron, Ino puso el dinero en la mesa y salimos de ahí cuando apenas y habíamos comido.

Recorrimos tienda tras tienda, Hinata, pese a ser tímida tenía un buen gusto por la ropa, Ino era más atrevida y le estaba ayudando y yo, yo era su objeto de pruebas:

-Que hermoso

-Póntelo

-Se te ve genial

-lo llevo

-lo llevo

-lo llevo

Eso era todo lo que se escuchaba, salimos de ahí como tres horas después con un montón de bolsas con vestidos, trajes, zapatillas… y una pobre tarjeta de crédito.

Ya eran como las 8:00 p.m. pero aun así seguíamos de un lado a otro, estaba exhausta.

-No puedo más… -dije casi sin aliento, sentándome en un banco

-vamos, solo una tienda más y ya –decía Ino como siempre tan energética- vamos- jalándome del brazo

-esta bien, pero si mi tarjeta ya no pasa tu lo pagas ¿bien? –ella me cerro el ojo

Entramos a una boutique muy lujosa, llena de vestidos hermosos

-que lindos… -dijo Hinata tomando un vestido aperlado con tonos rosas justo de su talla- esta precioso

-Tómalo –le dije

-yo no…

-vamos, hoy invito yo ¿no? –ella me ofreció una sonrisa

-Gracias… -dijo tomándolo y yendo al probador, yo por mi parte me puse a buscar algo para mí, aunque ya tenía demasiadas cosas Ino me insistía, por fin encontré un vestido hermoso: Azul.

Hinata salió del probador: Que hermosa.

-Hinata… se te ve bellísimo –le dijo Ino y ella se sonrojo

-gracias… pero es muy elegante y yo casi no salgo… -dijo con su voz tímida

-pues nosotras aremos que te lo pongas pero es obvio que ese vestido fue hecho para ti.

-gracias Saku, gracias Ino, las quiero –y nos dimos un gran abraso,

Luego Ino nos arrastró hasta un pequeño bar:

-Ino… creo que ya es muy tarde no deberíamos…

-vamos Sakura, tu eres la festejada, no te pongas de aburrida, ¿Qué dices Hinata?

-bueno, pues… no se ustedes… yo vivo sola en mi departamento, Sakura… -dijo esperando una respuesta mía

-pues… solo un rato, un muy pequeño rato –Ino sonrió complacida

Ese pequeño rato se convirtió en un gran rato, dieron como las 9:40 p.m. y la verdad no estábamos ahí solo para ver, Hinata no estaba tan acostumbrada a tomar mucho así que después de un rato perdió su cordura, Ino la mas experimentada en esto seguía como si nada, y yo, yo ni siquiera me podía poner de pie.

-Creo… hip… creo que ya deberíamos irnos Ino –dijo Hinata

-Esta bien, pero ¿Quién conduce, tu no ni Sakura? Shikamaru dijo que vendría por mí…

-que, ósea que nos traes a tomar porque van a venir por ti pero a nosotras nos dejas… -le dije confundida

-no era eso… les puedo pedir un taxi… -dijo riendo, pero mi teléfono sonó

-¿Bueno? –era Sasuke

-¿Dónde estas?

-En el centro comercial… podrías hip… venir por nosotras…

-¿Estas borracha?

-que te hace hip, pensar eso… hip

-Tu tono de voz hip… hip… hip… -dijo imitándome, si fuese más mayor parecería un padre regañón- espérenme ahí, yo tomo un taxi y las traigo de regreso ¿Bien?

-gracias… -luego colgué

-¿Quién era? –dijo Ino

-Mi salvador, ya te puedes ir

-Entonces hasta luego, y perdón por dejarlas… -dijo mientras se alejaba, Hinata y yo salimos como pudimos a esperar a Sasuke, llegó como a las 10:00 p.m. y le di las llaves del auto, le di la dirección de la casa de Hinata y la llevamos hasta ahí, luego condujo hasta casa con un semblante serio

-estas…hip enojado…

-No –dijo con la vista al frente

-si lo estas…

-No lo estoy, es solo que tu madre me pidió que te cuidara,

-pero si yo ya soy grande… hip

-Pues no lo pareces, creí que solo ibas a comprar…

-Y compre hip… –le dije señalando las amontonadas bolsas que recubrían los asientos de atrás.

Llegamos a casa como a las 12:00 a.m.

Habla Sasuke:

La invite a comer, aun sabiendo que tenerla cerca era peligroso, para mi suerte o desgracia ella tenía un compromiso con sus amigas, llegamos a la casa y se fue a cambiar, unos tenis, unos jeans y una blusa que se le veía bien, yo estaba en el sofá revisando mis casos, y resolviendo algunos asuntos; me iba a quedar por no sé que tanto tiempo solo, yo ya estaba acostumbrado, siempre solo, pero esos últimos días, siempre estaba a su lado, me sentí algo extraño pero feliz de que ella saliera por primera ves, se veía tan hermosa, tratando de hacerme sentir bien, como si dejarme solo fuera un pecado, pero no quería arruinar su salida.

-Adiós pelo Chicle,-le dije - estaré bien… tampoco es como si estuviera muriendo, solo me quedare un rato solo, eso es todo.

-Gracias

Salió, se veía feliz, entonces solo sonreí, aunque me quedara solo. Aburrido y sin nada que hacer en una casa que no era mía, pero luego llego Naruto, que aunque no me conocía mucho se portaba como un amigo, esa era su forma natural de ser.

-Hola… ¿Qué haces aquí? Sakura no esta en casa… -dije al abrir la puerta

-Lo se… -me dijo, yo alcé una ceja sorprendido- Sakura me dijo que viniera, así como la vez es muy preocupona, y ¿Qué hacías, no te aburres solo?

-no, solo ya es costumbre, pasa –el entró, directo a la cocina

-Rayos… Sakura no tiene nada, apenas iba a comer ramen cuando me habló…

-Lo siento…

-No te preocupes

-No lo estaba –él se rio

-¿tu ya comiste? Teme -¿me dijo teme?

-No, dove

-Entonces vamos, yo te invito –dijo dirigiéndose a la sala

-A donde

-a comer ramen al Ichiraku, cocinan delicioso –dijo haciendo un gesto de aprobación con la mano

-pues…

-Anda, mi deber es acompañarte y no quiero quedar mal

-ok. Pero si manejas como Sakura yo manejo ¿Bien?

-Te compadezco, si ya te has subido con ella me sorprende que estés vivo –dijo riendo y yo también reí, era cierto.

Me dejo conducir su camioneta roja, a pesar de que a mi me gustan los coches, esta no esta nada mal.

Llegamos a un restauran y comimos, hablamos sobre muchas cosas… de cierta forma trabajábamos casi en lo mismo, él atrapaba a los criminales, y yo no los dejaba salir, defendíamos a los inocentes.

Después de comer, salimos a jugar bolos, cosa en la que yo no era nada bueno, el tiraba chuzas que hasta podría decir perfectas, yo no tiraba ni un solo pino, aun así, ese rubio hablador, me cae muy bien, es como estar… con mi hermano cuando niños.

-me rindo, solo te hago quedar bien en frente de todos –dije sentándome por ahí

-vamos esfuérzate, cuando te acostumbras es fácil.

-Pues no me acostumbro, yo soy mejor en el ajedrez… -dije bajito

-Yo no, pero cada quien es bueno en algo ¿no? –dijo sentándose a mi lado- se te ve muy solo, es duro… ¿Verdad, el no tener padres? –me sorprendió mucho lo que dijo, el parecía tan feliz

-yo no lo sabía, lo siento…

-tu no tienes que disculparte de nada, aquello paso cuando yo era un crio de tres años, desde entonces he estado con mi tío Jiraya, por eso Sakura y yo somos como hermanos… he jugado con ella desde que éramos niños… aun los extraño pero gracias a mis amigos y a las personas que me rodean soy feliz… tú, tampoco estas solo… ¿sabías? –lo que me dijo me hiso sentir feliz, me hiso reflexionar –ahora tienes a Sakura y a todos, a mí, porque ya somos amigos ¿no?

-Si –le dijo sonriendo- eres mi amigo.

Volvimos a la casa como a las ocho, antes de que se fuera le quería decir algo:

-Bueno pues me la pase muy bien, ojala salgamos otro día de estos –decía el rubio frente a mi

-yo también la pase bien, amigo. –él sonrió- pero… hay algo que te quiero decir… me tengo que ir

-¿A dónde? –dijo el confundido

-A Florencia, tengo que regresar…

-¿Por qué, cuando? –dijo sorprendido

-yo tengo mis responsabilidades, me vine sin arreglar nada, sin importarme lo demás pero soy abogado y tengo un nuevo caso que atender… no es como que me hubiera venido a vivir aquí

-por defender a los inocentes… ¿Sakura ya lo sabe?

-No, mi asistente me habló hoy después de que ella se fuera, pero cuando vuelva se lo diré, me iré mañana en la noche, ya he reservado mi vuelo…

-hoo… espero que te valla bien, pero dilo a Sakura hoy mismo o se enojara, no te digo adiós porque antes de que te vallas vendré, pero espero que vuelvas

-Lo haré, tal vez cada mes… pero un caso toma más que eso, lo mínimo serían dos meses después

-Entonces… nos vemos –dijo tendiéndome la mano

-Hasta luego

Cuando estuve solo subí a darme un baño, Sakura aun no llegaba, y me preocupe así que le hable a su celular y como si el otro día no me hubiera escuchado, estaba borracha.

-¿Estas borracha?

-que te hace hip pensar eso… hip

-Tu tono de voz hip… hip… hip… -¿en qué estaba pensando cuando era tan tarde y de seguro no podía ni manejar? - espérenme ahí, yo tomo un taxi y las traigo de regreso ¿Bien?

Salí a tomar un taxi pero de seguro por la hora no pasaban muchos y los que pasaban iban llenos, así que hable a una agencia, el taxista me llevo hasta el centro comercial y a la entrada estaban esas dos mas que borrachas, aunque la rubia no estaba me la podía imaginar peor que a las que tenía enfrente.

-que pena con usted Sasuke-san… -decía Hinata toda avergonzada –puedo tomar un taxi…

-No diga insensateces, yo la llevo a su casa y punto –no podía dejarla ir sola, menos en ese estado

-gracias…

Lo que me extraño fue que ella solo llevaba unas tres bolsas de ropa, lo cual era algo normal, pero Sakura metió como diez o más al asiento de atrás, nunca pensé que comprara tanto.

Cuando llegamos a la casa como a eso de las 12:00 a.m. tuve que bajar las bolsas y ponerlas en la sala, era obvio que ella no podía ni con su alma, lo malo era eso pues tenía que subir las escaleras.

-Que bueno que traes tenis…

-Gracias… por todo… -dijo al final con la típica risita de los borrachos, me exaspera

-¿Puedes subir tu sola? –pregunte al ver como le tambaleaban las piernas y se recargaba del barandal

-Claro que puedo… hip -dijo a la vez de que se le doblo un tobillo y tuve que correr a recogerla, lo bueno es que no llevaba ni seis escalones y se agarró con fuerzas, la ayude a levantarse pero se le escapo un quejido

-¿Te duele? –le dije señalando el tobillo

-Claro que no hip, estoy perfectamente bien…

-A si… -le toque el tobillo que se había doblado sin siquiera poner fuerza y ella pego un gritito- mentirosa, claro que te duele

Lo que no quería: tenerla cerca. Eso significaba que me podría dejar llevar por mis sentimientos, pero no podía dejarla ahí botada, la tome del brazo y la guie hasta su habitación, abrió la puerta pero todavía cojeaba así que la lleve hasta la cama y la ayude a acostarse

-Eso te pasa por tomar de más, espero que mañana no te duela la cabeza –le dije poniéndome de pie y dando la vuelta para irme, pero ella me tomo la mano… sentí como se me aceleraban los latidos, me había esforzado para solo llevarla hasta ahí y dejarla pero

-no te vallas… -me dijo, yo me di la vuelta y la mire, ahí indefensa y con algunas lágrimas en sus ojos, sabía que estaba mal, ella no sabía lo que decía a causa del alcohol y aun así, me acerque a ella y la bese, suave y lento, dulce y salado, sintiendo como la quería y me dolía; estaba mal.

-no, no me dejes…hip… Itachi… no te vallas –sintiendo como me dolía aun mas, porque ella no me quería, pero hasta eso estaba bien, yo sabía que ella amaba a mi hermano, que siempre sería así pero aun así dolía, dolía demasiado, solo la abrase, fuerte…

-Lo siento, pero me tengo que ir… -le dije y salí de ahí

Llegue hasta mi habitación y me bote en la cama, mi mirada se perdió en la noche… mientras dentro de mi me preguntaba ¿Por qué ella, por qué no alguien más?, ella nunca será para mi, desde el principio lo supe, desde que leía aquellas cartas y me daba cuenta del gran amor de ellos dos, uno casi mágico, de los que no se olvidan.

-soy un… completo idiota… - me dije a mi mismo, pero soy el idiota que la quiere

No quedaba nada más, no podía seguir ahí con ella, me hacia daño, me tenía que ir ya. Antes de que llegara Naruto me habló Sai, me dijo que había un caso que me podría interesar pero yo no le dije nada, en Florencia todavía no es tan tarde… tomé el teléfono y le hablé

-Sai… soy yo Sasuke, quiero que me hagas una reservación para el próximo vuelo a Florencia, y dile a ese cliente que acepto su caso. Regresare.

Habla Sakura:

Al otro día me desperté como a las 10:00 a.m., con un dolor horrible en todo el cuerpo, como si me hubieran golpeado hasta quedar toda molida, más la cabeza, sentí que me iba a estallar; trate de pararme pero me dolía horrible el tobillo derecho.

-Joder…

No me acordaba de nada y para colmo aun no había leído los documentos que se supone debía firmar, apenas y recuerdo que Sasuke nos recogió después de que Ino nos dejo ahí, pero lo demás esta todo en blanco, aunque tengo una extraña sensación de haber visto a Itachi… seguro fue un sueño.

Bajo a la cocina como siempre, cuando apenas y me había desenredado el cabello, como lo tengo tan largo se me enreda horrible. Las bolsas de ropa estaban en la sala sin abrir, creo que ni siquiera las lleve a mi habitación. Tome un par de aspirinas y no vi a Sasuke así que me fui a bañar, cuando salí él estaba ahí en la sala

-¿Dónde estabas? –le pregunte

-Salí un rato… porque como estabas ayer pensé que no te levantarías hoy –me dijo algo serio, yo apenas iba a desayunar y él ya hasta había salido

-¿No has comido? –pregunto sentándose en la mesa

-No, pero creo que tú ya

-No… ¿Quieres salir a desayunar? O quieres cocinar con el buen dolor de cabeza que debes de tener –me dijo recargando la cara en la mesa, se notaba algo raro

-Claro, pero tu invitas… ¿Qué te sucede?... –dije poniendo una mano en su hombro

-Nada –dijo poniéndose de pie, por alguna razón no me mira a la cara- voy a traer los documentos parra revisarlos

-si… yo me cambio y bajo.

Actuaba extraño pero no le tome importancia, mejor me apuraba a subir las escaleras, el tobillo aun me duele y eso no ayuda mucho.

Esta vez el condujo, fuimos a un restaurante que para mi sorpresa era muy familiar, aquí veníamos Itachi, Naruto y yo cuando iba a la escuela, Ichiraku Ramen. Desayunamos un poco en silencio, él se puso a leer los papeles y yo me puse a mirar como las nubes se arremolinaban y formaban extrañas figuras.

-Parece que todo esta en orden… pero hay una clausula que me incomoda un poco… -dijo sacándose los lentes

-¿Cual?

-Esta –me dijo señalando un párrafo en letras pequeñas- dice que si algo le pasa al propietario de las acciones y en dado caso de que no tuviera a nadie a quien heredar y no hubiera decidido que hacer con ellas… se repartirá a todos los otros socios, pero supongo que estará bien, todo esta en orden, entonces firma y también este –dijo sacando otro documento- aquí te cedo el derecho de las acciones para que tu tomes las decisiones y las controles como nos convenga, pero me tendrás que informar sobre las decisiones más… complicadas o riesgosas, tu aceptas todo este control y yo te pagare –me dijo algo serio mirando el papel en sus manos

-Yo no te dije que me pagaras… además no me cuesta nada…

-Tu tiempo si, es como si te dejara las responsabilidades de todo sin que recibieras nada, no seria justo para ti, bueno entonces firma ambos, yo también lo are

-esta bien… -le dije, cuando el los firmo me los entrego y yo los firme también, estaba demasiado cayado como si algo estuviera mal, de alguna forma incomodaba- ¿Te… pasa algo?

-no es nada…

-mm… oye y por qué me trajiste aquí, ¿ya has venido?

-pues… Naruto me trajo ayer y es un buen lugar

-si… lo es –evocando mis memorias del pasado- pero ya deberíamos irnos –le dije poniéndome de pie, pero como el otro día, me tomo la mano y

-¿podemos quedarnos un poco más?... hay… algo que quiero decirte –me dijo y me volví a sentar

-¿Qué es?, anda, ¿Quieres salir a algún lugar? –le dije intentando animarlo

-No. Pero si me iré a otro lugar… -esta vez me miro a los ojos, me sentí un poco mal, parecía que estaba sufriendo, sabia hacia donde se dirigía- Sakura yo… tengo que regresar a Florencia, te lo iba a decir ayer que me avisaron pero tú…

-yo estaba muy borracha… ¿verdad?

-si, lo siento

-¿Por qué? No tienes la culpa, tú tienes tus propias responsabilidades y sabía que algún día te tendrías que ir y no tardaba mucho, además ya arreglaste todo lo que tenías que arreglar…

Habla Sasuke:

Se lo había dicho, que me iba mas no por qué, ella parecía tan normal… a fin de cuentas el único que la extrañara seré yo.

-si… ya todo esta arreglado… -le dije con voz baja y como siempre, no me esperaba lo que ella diría

-Te deseo lo mejor… y sabes que cuentas con todos nosotros ¿Verdad?, no necesito decírtelo pero siempre estaremos aquí por que somos amigos…

-si… -amigos… solo eso, no podía haber nada más, yo fui el tonto que se hiso ilusiones de la nada- gracias…

-¿Cuándo te vas?... espero que no me digas que ahora mismo como mi madre –me dijo con su típica sonrisa, al menos ya podía decir que estaba bien dejarla sola

-pues en este mismo instante no, pero si esta misma noche

-oh… no es mucha diferencia de todos modos… pero estarás bien –parecía que se preocupaba por mi cuando en realidad yo y todos nos preocupábamos de ella, sonriendo y ocultando el dolor, llorando en las noches…

Salimos de ahí después de un rato, volvimos a casa y nos preparamos para ir a la empresa, ya eran como las 2:00 p.m.

-espérame un momento, solo me arreglo y bajo –me dijo ella mientras subía algo lento las escaleras, recordé lo que paso ayer… y después de eso, sin duda no debía seguir ahí, menos si no me podía quedar cayado

-aun te duele ¿o me equivoco?

-¿he? ¿Tú sabes por qué me duele? Porque yo no me acuerdo de nada… -era obvio que no se acordaba de nada, si se hubiera acordado estaría en problemas

-por eso te dije que no bebieras pero no me hiciste caso, ayer mientras subías te doblaste el pie y casi te caes…

-entonces… cómo llegue a mi habitación, porque con este dolor creo que yo no… -se cayó un momento y sonrió- Gracias… ¿me podrías ayudar otra vez? aun me duele –dijo sonriéndome, sin saber que esa sonrisa era como un dulce veneno

-si… yo te ayudo a subir… de nuevo –dije sonriéndole

Después de eso fuimos a Akatsuki a entregar los documentos, un hombre llamado Pein le explico a Sakura todo lo necesario, al parecer él era el abogado de la empresa, le dijo cada cuanto se podía presentar y luego volvimos a casa, algo que no me esperaba es que al abrir la puerta… todos estaban ahí… todos por mi. Aquello me hiso sentir bien, no se en qué momento lo habían planeado, de seguro cuando estábamos en la empresa y Sakura salió "a tomar aire"; aunque al rato llegó a despedirse de ella Chiyo-sama y ella se fue, los demás se fueron casi a las cinco, me dio tiempo de ir a ver a Itachi y dejarle algunas flores, cuando llegue baje mis maletas y luego llegó Sakura para llevarme al aeropuerto

Habla Sakura:

Después de esa tarde, se fue Chiyo-ba-sama, yo la lleve a la central de camiones, me apure para llegar rápido a la despedida que le organicé a Sasuke con las chicas y Naruto, pero llegue como a las siete, para cuando ya todos se habían ido pues Sasuke se tenía que ir en el vuelo de las ocho.

-Lo siento… llegue tarde –le dije, el ya tenia sus maletas en la puerta

-No importa, tenías que dejar a Chiyo-Sama también –dijo subiendo las maletas al auto

Conduje hasta el aeropuerto como si él tuviera mala suerte, con prisa, pero iba muy callado, cuando llegamos me despedí de el

-Pasajeros con destino a Peretola-Florencia, favor de abordar el vuelo 306… -se oía la voz desde los megáfonos

-Espero volverte a ver pronto –dije mientras lo abrase- no creas que te desharás de todos nosotros –entonces el me abraso… fuerte, lo sentí algo extraño- ¿Estas bien?

-Gracias…-dijo alejándose y mirándome a la cara- claro que volveré… porque ahora tengo algo aquí –dijo con su típica vos seria pero con un brillo en los ojos

-Tu empresa…-murmure

-No. Amigos… –me dijo y sonrió, después de todo el tiempo que estuvo con nosotros si reflexionó, sobre las cosas importantes de la vida.

Ahora me había quedado sola en esa casa, pero no sola en la vida porque tenía a mis amigos conmigo, los que siempre están a mi lado.

Al fin sola, para que nadie se dé cuenta de como me hundo en el vacío de la venganza, sola para buscar todo lo que tenga que buscar sin tener que explicarle a nadie… Sí, al fin sola.

Capitulo siguiente: Un día más.

¿Les gusto? Pobre tarjeta de crédito, digo Sakura, digo Sasuke.

Si se los digo así: Sasuke siempre estuvo solo y cuando salió con mujeres estas solo querían su dinero o eran "superficiales" por decirlo así, por eso cuando leía las cartas que Itachi le enviaba no creía que existiera tal mujer, hasta que vivió con ella y se dio cuenta que era la misma a la que ya conocía, pero también era la misma que estaba enamorada de su hermano. No es nada fácil para el, pero tómenlo como que él entiende que un amor así no se puede olvidar y menos en ¿una semana?, si se dieron cuenta solo estuvo 6 días ahí.

¿Qué es lo que planea Sakura? ¿Qué pasara en el otro capitulo?

Cosas interesantes…

Los espero también la otra semana ¿nee? Y Gracias por leer y por los reviews, siempre escriben cosas que me hacen sentir bien, los quiero a todos.