Disclaimer: Los personajes y algunos escenarios utilizados pertenecen a Hideaki Sorachi autor de Gintama.
La imagen de portada tampoco me pertenece, es de kwonrugger. Sólo la historia es mía.
Aclaraciones/advertencias:
- Semi-au
- Los personajes pueden tener Ooc (Out Of Character = fuera del personaje)
- El fic irá "subiendo" de nivel con respecto al lenguaje subido de tono, insinuaciones y posteriormente lime-lemon 7u7, advertiré antes de todas formas.
- *cursiva* para los pensamientos.
¡MUCHAS GRACIAS POR LEER!
Espero que les guste el capítulo!!
~~
CAPÍTULO 9: "Charlas y Planes"
*Pov's Kagura*
Esta mañana desperté de mi "sueño de belleza", aunque más que sueño fue... una especie de pesadilla, creo que lo que presencié ayer me traumó de alguna forma porque soñé que me besaba con uno de los sádicos, entre medio no recuerdo que pasaba pero el "sueño" terminaba con una imagen del pene que ví a centímetros de mi rostro. No sé cuál de los sádicos era el que besaba, sólo su típica sonrisa sádica fue lo que alcancé a ver, lo que quedaba de su estúpida cara estaba borrosa. Mierda, hasta mi inconsciente me juega bromas de ese tipo.
Por alguna razón mi calzón estaba húmedo, no creo que se deba a mi "sueño" ¿o sí?, admito que cuando vi la escena en vivo y en directo me sentí sumamente incómoda, pero ¿eso es obvio no? Ya no soy una niña, y aunque he visto a Gin-chan y el gorila en bolas no es lo mismo, los dos son unos viejos y el gorila me provoca repulsión y asco... diuh... creo que vomitaré. Pienso que tal vez lo que me produjo más incomodidad no fue ver el miembro de unos de los sádicos... sino lo otro que hizo y para completarla nombrar el apodo por el que ellos me llaman...
Me despavilé y fui al baño, todavía el virgen de Shinpachi no había llegado y Gin-chan dormía. Corroboré que efectivamente, mi braga de conejitos estaba mojada, tuve que bañarme y lavarla yo misma en el proceso porque el que se ocupa de lavar la ropa es Shinpachi y no quiero que vea mi ropa interior en ese estado, sería muy vergonzoso para ambos.
Hoy debía juntarme con Mai-chan, porque aunque las dos somos inexpertas en los temas del amor, ella tiene otras amigas que tienen o han tenido novio... así que puede aconsejarme algo. Ya imaginaba su cara de loca enamorada cuando le contara sobre las flores y la tarjeta... lo que no podía era adivinar la que pondría cuando le contara sobre lo otro... seguro se sonrojaría igual que yo cuando le cuente.
Todavía me costaba creer mi súper actuación cuando le mentí a Shinpachi... debería ser actriz. Me apuré a terminar de ducharme para salir a buscar mi ropa y cambiarme antes de que llegara el cuatro ojos o se levantara Gin-chan, salí envuelta en una toalla y tiré mi panti —ahora mojada pero por la lavada que le di— en el cesto de la ropa sucia. Busqué un sostén y braga más la ropa que usaría para ese día. Me cambié en el baño y peiné, cuando salí Gin-chan estaba esperando afuera de este todavía entredormido.
—Buenos días Gin-chan.
—Buenos días Kagura, ¿qué haces despierta a esta hora? Siempre te molestas si te intentamos despertar porque según tú, necesitas de tu sueño de belleza. —Gin-chan me mira entrecerrando sus ojos de pescado muerto.
—Me levanté a bañarme para después llamar a Mai-chan y quedar con ella, y Gin-chan, no necesito dormir tanto, yo ya soy hermosa. Sólo me falta perfeccionarme para llegar a ser como mi mami. —le sonrío con altanería.
—Ah cierto que vas a juntarte con tu amiga... recuerda en lo que quedamos ayer señorita. —me dice serio y entra al baño.
Me fui a sentar en los sillones, esperando al otaku de Patsuan para que venga a hacernos el desayuno, a menos que Gin-chan lo haga hoy... en estos días ellos se habían ocupado de la comida, se negaban a que yo metiera mano en la cocina porque siempre salgo con arroz con huevo. En un futuro iría a clases de cocina y cuando cocine manjares no les daré ni las sobras ¡MUAJAJAJA!.
Patchie llegó y se puso a hacer el desayuno, yo aproveché y regué mis gardenias. Me gustaba mirarlas y pasar mis dedos por sus pétalos, eran tan bonitas. Sonreí y entré, Gin-chan estaba con su cara de pez muerto sentado, me senté al frente, Shinpachi apareció con las tazas de té, galletas, arroz y otros bocadillos.
—Ya era hora Shinpachi, ya me rugían las tripas. ¡Buen provecho! —dije para lanzarme a comer y tomar el té.
—Gracias por el desayuno Patsuan —dijo Gin-chan para hacer lo mismo que yo.
Comimos más o menos tranquilos, siempre nos hacemos bullying entre nosotros pero sobre todo a la persona que cargan los lentes. A mí como ya he crecido un poco no se burlan de mi pecho plano ni de mi falta de curvas. ¡JA! ¡Toménsela por desestimar mi belleza de loli!.
Una vez que terminamos de desayunar, Gin se fue a ayudar a la vieja con unas cajas de bebidas para el bar, seguro piensa que así se salvará de pagar la renta. Shinpachi se puso a lavar ropa y yo aproveché para marcar el número de Mai-chan, espero que esté.
El tono del teléfono suena un par de veces, y me atienden.
*Llamada a la casa de Mai-chan*
—Buenos días, habla con la familia Mayusawa.
—Buenos días, ¿estará disponible Mai? —habló con cortesía.
—Sí, ella habla. ¿Quién me habla? —me responde igual, Mai-chan no se ha dado cuenta de que soy yo.
—Mai-chan, soy yo, Kagura de la Yorozuya. —ahora mi tono ya es el mismo de siempre informal.
—¡KAGURA-CHAN! ¡TANTO TIEMPO! ¿CÓMO ESTÁS? ME ENTERÉ LO QUE TE PASÓ Y LO LAMENTO MUCHÍSIMO —dice alzando la voz, su tono parece de culpa y preocupación.
—No te preocupes Mai-chan, ya pasó y estoy perfectamente bien, no fue culpa tuya. —respondo tranquila, y era cierto, no fue culpa de ella sino de esos malditos desgraciados—. Los sádicos me salvaron, ellos dos nomás. —agrego en voz baja.
—¿¡En serio¡? Awww, aunque es su trabajo... ¡que tiernos que hayan acudido ellos dos a rescatarte! —podía ver desde aquí su sonrisa de enamorada. A ella estas cosas le debían parecer de novela.
—Sí, ehhh a propósito... te llamaba para que nos juntemos, tengo... mucho que contarte... —me sonrojo recordando.
—Ni que lo digas Kagura-chan! Yo también tengo algunas cosas para contarte —lo último lo dice bajito, mmm puedo sospechar que debe ser algo que tiene que ver con el vecino que le gusta.
—Sí eh, no es sólo sobre lo del secuestro... hay más y... necesito que alguien me escuche... Y tienes que ser tú. —siento mis pómulos calientes.
—Wow! Entonces quedemos, ya quiero saber sobre qué o QUIÉNES se trata Kagura-chan —bien Mai-chan, has captado la indirecta, pero apuesto a que no te imaginas de qué se trata.
—¿Te parece que nos encontremos hoy en el parque a las cuatro? —propongo como tenía planeado.
—Sí, por supuesto! ¡Ayyyy estoy ansiosa con lo que tengas que contarme Kagura-chan! —acepta risueña.
—Jaja, debes dejar de ver novelas Mai-chan... —respondo tratando de reírme.
Escucho que alguien llama a mi amiga desde el otro lado.
—Kagura-chan debo ir a ayudar a mi mamá pero esta tarde nos vemos! ¡Hasta entonces! —se despide.
—Está bien Mai-chan, nos vemos. —sonrió y ella corta.
*Fin de la llamada*
El resto de la mañana traté de no pensar mucho en lo ocurrido, tenía que enfriar mi cabeza hasta que llegara la hora de juntarme con Mai-chan, debía ser neutra. Esperaba no encontrarme con ninguno de los sádicos por ahora, no sabría a donde mirar... ¡Y no lo digo en el doble sentido de que les miraría la entrepierna!... sino que no podría mirarlos a su estúpida cara sin que se me venga a la mente la expresión que tenía el que se tocaba y no intentar averiguar cuál fue.
Había pros y contras fuera quién fuera, el sádico 2.0 era un imbécil orgulloso que nunca admitiría nada, se me imposibilitaba verlo siendo cursi. Me imagino lo que le costó intentar animarme y no tratar de celebrarme un funeral. Nunca mostraba sus emociones... pero yo las comprendía de algún modo. Los pros de él eran... eran... que no había dudado en acudir a mi rescate? Como dijo Mai-chan es si trabajo como policía pero por la ropa que tenía esa noche puedo deducir que estaba fuera de servicio... pero lo mismo había acudido cuando podría haber mandado a otros... supongo que le importo un poco.
Después tenía al sádico... ay, maldita Mai-chan que culpa de ella que lo veía como un tipo de príncipe yo también comenzaba a tener preferencia por él... y es que... de verdad se comportaba como uno. Estuvo pendiente de mí en todo momento, me trataba mucho mejor que el otro ogro, me regalaba comida (algo muy importante para mí), podía pelear con él, era cariñoso... ¡YA KAGURA! me abofeteé mentalmente, también era un pervertido, se me insinuaba. ¡Un momento! ¿podría ser él al que vi? mmm, encajaba bien con su perfil de pervertido, ¡Dios! ¡Esto sólo lo empeoraba más porque si de verdad había sido él, cuando lo viera me pondría colorada pensando en su paquete!
Lo peor era que este idiota también notaba mis cambios, si me veía sonrojada y me preguntaba no le podía decir "Es que quería asustarlos y me metí en el armario de tu habitación, pero la asustada resulté ser yo al ver que te manoseaste tu cañón Armstrong Cyclone Jet Armstrong pensando en mí, ¿qué tal el clima?" quedaría como una acosadora pervertida y ese papel ya lo cumple Sacchan y el gorila. Y era suficiente con ellos dos...
Lo que resto de la mañana fui al bar de la vieja y conversé con ella, la gata ladrona de Catherine y Tama, a Gin-chan lo tenían de burro de carga. La vieja me preguntó que si no sabía nada del que me regaló las gardenias (se enteraron por el chusma de Shinpachi y los celos sobreprotectores de Gin-chan), eso me hizo pensar en que también debía investigar eso, espero que pasen rápido las horas para juntarme con Mai-chan de una vez y conversar.
Pasaron las horas y cuando tuve que irme Gin-chan me gritó que ya sabía que pasaría sino regresaba en el lapso de horas acordado. Le respondí gritando que si cuando volviera me faltaba un chocolate, le tomaría todas sus asquerosas leches de fresa y le rompería la figura de Ketsuno Ana. Patsuan dijo que tuviera cuidado y me deseó que la pase bien platicando con Mai-chan.
Estaba llegando al parque y vi que mi amiga también llegaba.
—Hola Mai-chan, ¿cómo has estado? —la saludo sonriendo. Nos dirigimos a sentarnos en uno de los bancos donde suelo sentarme cuando voy.
—Kagura-chan, hola!, yo he estado bien... pero ¿y tú? ¿cómo la pasaste? ¿Sentiste miedo, te lastimaron? Estuve preocupada pero mi mamá no me dejó ir a verte al hospital porque me castigó, lo lamento mucho Kagura-chan —me dice apenada.
—Ya pasó Mai-chan, ninguna tuvo la culpa. Y sí sentí miedo, me habían drogado y no podía usar mi fuerza para defenderme ni nada. Me lastimaron en algunas partes del cuerpo pero ya no me duele nada y gracias a mi raza no me quedaron cicatrices. Pero sí, los siguientes días fueron duros, sino fuera por él sádico celeste que fue a verme todos los días y el otro que por ahí hacía acto de presencia, tal vez todavía estaría en el hospital... estuve muy débil y parecía que todos se habían olvidado de mí, me sentía mal y el que estuviera gran parte del día en soledad no me ayudaba a mejorar. —le cuento resumiendo.
—En serio, lo lamento Kagura-chan. Mira te traje algo, no es mucho pero espero que te gusten... —Mai-chan me da unos bombones de chocolate. Se los acepto al ver su cara de culpa.
—Ya te dije Mai-chan que no te sientas mal, no fue tu culpa ni mía, sino de esos bastardos que trafican o mejor dicho traficaban, porque los sádicos y mi papi se encargaron de exterminarlos, ¿sabes? había chicas como de nuestra edad encerradas en jaulas en el barco a donde me llevaron. Pero todas ya están en su país o planeta con sus familias. —le sonreí aliviada—. Esto que me pasó con el tiempo me quedará como un mal trago.
—Tienes razón, y me alegro mucho por ti que lo tomes así —ella sonríe—. Dijiste que los oficiales Okita te visitaron... ¿cómo estuvo eso eh? —enarca sus cejas sonriendo cómplice.
Me sonrojo levemente.
—Bueno ehhh, en resumen, el sádico de ojos celestes me visitó todos los días y me llevó chocolates y sukonbu... Y... el primer día me sentía triste porque estaba sola y él puso su mano sobre la mía para consolarme. —miro el piso sonrojada.
—¡Ay que tierno Kagura-chan! Dale, ¡sigueme contando! —me anima sonriendo, esto le debe parecer una de las novelas que ve.
—El segundo día... él se ofreció a peinarme... acepte porque tenía el cabello hecho un desastre. Me sentí incómoda al quedar de espaldas, no recordé que la bata tenía una abertura atrás y mi espalda quedó al desnudo a sus ojos... por otro lado el sádico trató mi cabello con suavidad, sentía un cosquilleo cuando sus manos se rozaban con la piel de mi espalda. —seguí contándole, la miré y parecía tener dos corazones en sus ojos.
—¡¡Kyyyya me muero de la ternura Kagura-chan!! Esto está mejor que mi novela de la tarde! Dale, dale sigue amiga —dice emocionada.
—Bueno, ese día cuando estábamos en eso, el otro sádico entró y después de que le agradecí al de ojos celestes, el sádico 2.0 salió dando un portazo, seguro le molestó que lo ignorara... el había ido el día anterior pero culpa de él me alteré al querer pelear y no poder porque el muy imbécil me preguntó que si no fingía de nuevo. —digo frunciendo el ceño.
—Awww, seguro se puso celoso! ¡La pinta lo vende de que es tsundere! Me muero! —dice risueña.
—No, no te mueras Mai-chan! que todavía no termino de contarte todo... —le respondo abriendo los ojos.
—Es una forma de decir Kagura-chan, ¡dale sigue por favor!
—El tercer día sino fuera por él sádico celeste y... mi ángel guardián... estuve sola ese día. Ya me preparaba para despedirme... —le digo medio triste.
—¿¡Cómo que ángel guardián?! ¡Explica ya eso! —me demanda entusiasmada.
—Sí, verás, esa noche me pasó algo súper raro... recuerdo estar teniendo una pesadilla y la noche no acompañaba porque estaba con tormenta y el estar sola sólo me recordaba mi antiguo planeta... bueno, la cosa es que en medio de esa pesadilla sentí que susurraba que estaba sola y que no le importaba a nadie... pero alguien me consoló diciendo que no lo estaba, que yo le importaba mucho... Y que me mejorara pronto... yo entredormida lo abrazé y bueno... me quedé dormida del todo. Al otro día cuando desperté no sólo me sentía recuperada casi por completo sino que me habían dejado unas flores preciosas que se llaman gardenias. —terminé de contar eso con una sonrisa. De verdad quería encontrar a esa especie de ángel guardián. Debía agradecerle correctamente.
Observé a Mai-chan y estaba que se le salían los corazones hasta por las orejas...
—AHHHHHHH ¡OH POR DIOS! ¡ESTO ESTÁ MIL VECES MEJOR QUE MIS NOVELAS! KAGURA-CHAN DIME QUE SABES QUIÉN FUE EL QUE TE VISITÓ Y REGALÓ ESAS FLORES!! —grita fangirleando como loca.
—Mai-chan baja la voz que van a pensar que estás loca —le digo avergonzada.
Mai-chan ve mi cara y se detiene.
—Oh, no me digas que no sabes...
—Lamentablemente no... pero... todavía hay más que contar... —le digo colorada.
—Prosigue por favor. —pide burlonamente imitando un tono aristocrático.
—Ay Dios, está bien. Esa tarde me fueron a visitar todos y sí, fueron los dos sádicos, el sádico 2.0 me molestó como siempre lo hace pero esta vez si pude responderle, dijo que quedaría como una debilucha si me moría y que seguía siendo una niña tonta, le dije que ya le había pateado el trasero, podía hacerlo de nuevo y que no era una niña... Anego nos interrumpió diciendo que qué bueno que peleáramos como siempre y todos reímos... hasta él... fue incómodo. Después cuando se despidieron el otro sádico me dijo sonriera que así me veo mejor... —ella me escuchaba atenta y sonriendo como enamorada.
—Awww los dos son tan tiernos a su manera... tenemos a un idiota orgulloso con complejo de tsundere que se preocupa por ti y el otro que sería el típico galán de telenovela, ¿hay más que contar Kagura-chan? —pregunta.
Ufff, todavía falta la peor parte. Me sonrojo al pensar que ella da por sentado que le gusto a los dos. No sé qué pensar... siento un enjambre de abejas y mi corazón se acelera.
—Sí Mai-chan, hay más. El siguiente día ya en mi casa cuando desperté, Shinpachi dijo que había un regalo y ¡era mí! Eran gardenias rojas en maceta y tenían una tarjeta que no llegué a leer porque el tonto celoso de Gin-chan se la quitó a Shinpachi pero él ya la había leído en voz alta y decía textual "No hay gardenias blancas porque son para la gente enferma o en recuperación, las rojas van más contigo... Y con lo que siento." ¿Tú qué piensas Mai-chan? ¿Sabes algo sobre el significado de las flores?, Shinpachi estaba anonadado ya ves que es virgen y esas cosas no le pasan pero dijo que al parecer le interesaba a mi "ángel guardián"... —cuento sonriendo sonrojada, no podía negar que me gustó mucho ese detalle y me sonrojaba pensar que significado quería enviar él que me las regaló.
—NO TE PASES! ESO ES OBVIO KAGURA-CHAN! Y por lo de las flores no te preocupes, que de eso me encargo yo. Te avisaré para que nos juntemos cuando lo sepa. —me guiña un ojo, está super emocionada. Bueno, por lo menos voy a saber qué significan, sonreí.
—Oh, muchas gracias por eso, ¡me ayudará mucho a saber quién es Mai-chan!
—¿Crees que los oficiales Okita tengan algo que ver con las flores? Yo si fuera tú pensaría en el Okita celeste, él haría eso... pero el otro como es orgulloso y tsundere también podría ser... me lo imagino haciendo eso a escondidas para no quedar como un sádico cursi jiji —me toma las manos y ríe al decir eso.
—Mmm no sé, podría ser... todavía falta la cereza del pastel Mai-chan... hay algo que me queda por contarte y después necesito tu consejo. —digo sintiendo el calor subir a mis mejillas y orejas. Me sentía super nerviosa recordarlo para contárselo a ella. Pero para eso nos habíamos juntado.
—¿Qué es Kagura-chan? Parece que te pasó de todo en estos días... Suelta la sopa que me pones nerviosa amiga —me observa como buscando alguna pista.
—Jaja, verás... el día que regresé a mi casa, los chicos me hicieron una especie de celebración y bueno estuvieron las chicas, las mujeres del bar y el gorila acosador colado... la cosa es que a los sádicos no los invitaron, ni siquiera al sádico celeste que estuvo siempre... y bueno, ayer pensé que sería bueno agradecerles a ambos personalmente... Shinpachi estuvo de acuerdo. —toco un mechón de mi cabello y lo peino nerviosa.
—Sí en eso tienes razón Kagura-chan, quedabas mal sino ibas a darles las gracias por muy idiotas que sean... ¿los fuiste a ver? Cuenta, cuenta —me anima a seguir, me pongo más nerviosa aún.
—Bueno... salí rumbo a los cuarteles del Shinsengumi, cuando llegué me encontré a Toshi.
—¿Toshi? ¿quién es? —pregunta interesada.
—Ah, es el subcomandante del Shinsengumi, Hijikata Toushirou, yo en broma le digo Toshi...
—Ahh, bueno sigue... esto se pone interesante... —ella me hace el ademán de que siga.
—Tenía la idea de hacerles una broma a los sádicos en modo de disculpa... ya sabes siempre molestándolos...
—¿Y qué pasó?
—Eh le pedí a Toshi que me dijera donde quedaba la habitación de los sádicos para meterme y cuando regresaran yo saldría y los asustaría y ahí les daría las gracias... pero...
—No me digas que fuiste vos la que terminó asustada? ¿Te descubrieron? —dice ella burlona. JA si supieras...
—No, no me descubrieron gracias a Dios... Y... más que asustada terminé... traumada, sorprendida, pensé que se me saldría el corazón, nerviosa... —enumeré más o menos las emociones, demás está decir que trataba de mantenerme tranquila.
—¿QUÉ? ¿QUÉ PASÓ? Me va a dar algo si sigues contando por parte! —dice colocándose una mano en el pecho.
—Pero si tú eres la que me interrumpe... ¿estás bien sentada? Por las dudas... —le pregunto intentando bromear.
—Sí, ya mujer, termina de contar. —ella se acomoda mejor quedando ambas de frente.
—Toshi dudó, pero como estaba ocupado me dijo donde estaba la habitación y regresó. Bueno, fui allí y escondí antes de entrar mis botas y parasol, entré y me escondí en el armario de ellos...
—Ay que nervios, nunca entré en la habitación de un chico y tú lo hiciste de dos! ¿Cómo olía? ¿estaba desordenada? —pregunta emocionada.
—Eh, estaba ordenada y olía que se yo Mai-chan, ¿olía a hombre? —le respondo sincera.
—Awww, que nervios debes haber sentido... sigue, sigue
—Estuve unos minutos escondida y vi que uno entraba apurado a la habitación... no traía su saco del uniforme y nunca levantó la mirada... se sacó el pañuelo...
—OH POR DIOS! —Mai-chan abre sus ojos sorprendida—. No me hagas caso, tú sigue.
Empecé de nuevo a sentir palpitar mi corazón rápido y calor en mi cara.
—El sádico se acostó en uno de los futones... se desabrochó el cinto y bajó el cierre de su pantalón... y... ay me da vergüenza seguir contándote Mai-chan —le digo tapándome la cara con las manos, roja como mi cabello.
—No, ahora que empezaste ¡tienes que terminar que mi cara está igual que la tuya! —me dice y me destapó la cara para ver que sí está un poco sonrojada.
—Bueno... el sádico tenía un bulto de... considerable tamaño en sus bóxers y... se los... bajó ¡AH ME MUERO DE LA VERGÜENZA DE TAN SÓLO RECORDAR QUE ME QUEDÉ MIRANDO EN VEZ DE TAPARME LA CARA! —¿Qué pensaría Mai-chan? ¿que soy una pervertida por no quitar la vista y mirar todo? me tapo de nuevo el rostro avergonzada, trato de tranquilizarme al ver su cara esperando ansiosa a que termine, lo siguiente lo digo a toda velocidad y sin aire—. EL SÁDICO SACÓ SU CAÑÓN ARMSTRONG CYCLONE JET ARMSTRONG, SE PUSO A MASTURBARSE Y SABES QUÉ DIJO? SUSURRÓ "CHINA" Y VARIAS VECES!!! AHHH ¡QUIERO MORIRME DE LA VERGÜENZA MAI-CHAN! —la muevo efusivamente de los hombros.
—Kagura-chan, puedes repetir un poquito más lento lo que dijiste, entendí algo de un cañón y que te querías morir... —me toma de los hombros intentando calmarme.
—Ufff, escucha con atención porque no lo diré de nuevo... El sádico sacó su cañón Armstrong Cyclone Jet Armstrong...
—¿Qué es eso? ¿te refieres a su pene?
—Sí a... eso.
—Termina y te pregunto porqué el apodo...
—Bueno, él sacó su miembro... y... se empezó a tocar... ya sabes a... subir y bajar su mano...
—Wow.
—Y... él... suspiraba excitado mientras pronunciaba "china".
—¡¿Queeeeeeé?! ¡¡Ese es el apodo por el que te llaman!!! —su mandíbula parece que va a caer al piso.
—Después de unos minutos... él se tiró para atrás cerrando sus párpados con fuerza pronunciando mi apodo y... bueno, vi bastante cantidad de... semen saliendo de su pene... me dio un poco de asco porque se limpió con el pañuelo del uniforme y después se acomodó todo... eso en su pantalón y salió como si nunca hubiera llegado... —suspiro aliviada de terminar de relatar mi desventura.
Veo que Mai-chan tiene una expresión de lejanía.
—Mai-chan no te quedes en blanco, ¡reacciona, dime algo! —le exijo zarandeándola.
—Estoy asimilando lo que acabas de contarme... por Dios, con razón te urgía tanto que nos viéramos... Kagura-chan ¿no sabes que Oficial Okita fue? —pregunta.
—NO! Eso es lo peor! En ningún momento levantó la cabeza para saber cuál era! Y no traía su chaqueta que tal vez eso me ayudaba a diferenciarlos!
—Ya veo... y tú ¿qué hiciste después de eso?
—Salí corriendo antes de que llegaran los otros policías! ¡Escape saltando por detrás! ¡Quería desaparecer y olvidar lo que vi! —cuento.
—Ahhh sí, yo hubiera hecho lo mismo... Y dime Kagura-chan ¿cuál piensas que fue?
—No sé Mai-chan, por eso acudí para que me aconsejes algo...
—Bueno, yo no tengo mucha idea en eso... pero haber, a ti ¿te gusta alguno de ellos dos?
Temía que hiciera esa pregunta, lo peor es que no sé cómo me siento al respecto de eso.
—No lo sé, emmm puede... puede que me sienta un poco atraída hacia... el sádico celeste... —me sonrojo.
—¿Y el otro Okita? Aunque los dos son iguales con él has pasado más tiempo...
—Mmm, la verdad es difícil saber porque aunque creo que le importo como rival... eh, es un maldito orgulloso y aunque se mostró enojado o celoso como dices... no creo que me respondiera si le pregunto... —digo con una mano en el mentón pensando.
—Tienes razón en eso... bueno y si llegas a saber cuál es... ¿qué vas a hacer?
—No sé, no quiero encontrarme a ninguno por ahora por... obvias razones... tengo miedo de cruzarme a uno y... mirarle sin querer la entrepierna... —me tapo con el parasol el rostro.
—Y... hablando de ese tema... Kagura-chan ¿Qué te sorprendió más? El tamaño de su amigo, lo que hizo o que... tú eras en la que pensaba mientras lo hacía? O el saber que uno te piensa de esa forma? —Mai-chan pregunta titubeando, también está sonrojada.
—Mmm todo, nunca me esperé ver eso... Y menos de uno de los sádicos... el que fuera yo sólo me incomodó más...
—Y... Kagura-chan perdón por la curiosidad pero... la... ¿la tenía grande? —Mai-chan mira hacia abajo avergonzada.
—¡Ay Mai-chan! Que se yo!! Pero... creo... que sí... ¡no me preguntes esas cosas que me haces recordar todo y pensar estupideces! —le respondo rápido.
—Jajaja, vieras tu cara, no se diferencia de tu cabello!
—No me digas eso! ¡Vine para que me ayudes o me aconsejes algo! —le recrimino porque se ríe de mi cara caliente por vergüenza.
—Está bien, bueno sabes que yo no tengo mucha idea en temas del amor... por cierto ahora converso más con mi vecino, ¡creo que le gusto! —me comenta emocionada.
—Me alegro Mai-chan, pero continúa por favor. —pido.
—Creo que lo primero que debes hacer es saber qué sientes por cada uno, o por cual sientes más cosas...
—¿Y cómo hago eso? —pregunto.
—Mmm, recuerdo que Yui-chan una vez contó que ella sentía que le gustaban dos chicos y los dos se le confesaron —recuerda—. ... pero a ti uno te tira indirectas y es cariñoso y el otro es un idiota celoso y encima orgulloso... creo que aquí tú vas a tener que dar el primer paso... —me mira directo a los ojos, yo abro los míos nerviosa.
—Mai-chan, tú amiga Yui ¿cómo supo por quién sentía más? —pregunto dudosa, no quisiera saber la respuesta.
—A Yui-chan ambos chicos la besaron, y así supo..., por uno no sintió nada en el beso y por el otro dijo que sintió las famosas mariposas en el estómago. —responde.
—Ahhh...—respondo, pero siento como si me tiraran un balde de agua fría—. Espera un segundo... ¿me estás diciendo que yo debo besar a los sádicos? ¿te has vuelto loca?
—Tú quieres saber quién es tu "ángel guardián" ¿cierto? —pregunta seriamente.
—Sí, eso creo...
—Bueno, yo creo que es alguno de ellos dos..., no veo tan difícil el que beses por lo menos al oficial Okita celeste... el otro ya es caso aparte... pero si dices que te gusta un poco, esto puede servirte para aclarar tus sentimientos... pero de alguna forma deberás besarlos a ambos... eso opino yo Kagura-chan... —dice con semblante pensativo.
—Y cómo puedo hacer eso? Nunca besé a nadie y tú quieres que bese no sólo a dos hombres sino que A LOS SÁDICOS! ¿Cómo llegué a esto? —pregunto mirando al cielo buscando una respuesta.
—Ahí sí que no sé, tal vez en alguna de sus peleas, te haces la tonta y ¡BAM! te haces como que te caes y lo besas! ¿qué opinas? —dice emocionada—. Creo que serviría para el Okita rojo de esa forma...
—Opino que te está afectando el sol... Y tus novelas románticas... ¿de verdad crees que eso funcionaría? —enarco mis cejas preguntándole.
—Era sólo una idea, sino no sé, deberás ver como marcha todo cuando te los cruces... mientras que no dirijas tus ojos a su bragueta... creo que para el oficial Okita celeste, una charla casual como la del otro día puede servirte... o ¡lo besas y le dices que es su premio de agradecimiento por haberte visitado y estado contigo en el hospital! —me grita entusiasmada, sus ojos brillan emocionados como niña con juguete nuevo.
—Mmmm, esa idea suena mejor... ya veré. Voy a sacar un bombón, ya me dio hambre. —respondo abriendo la caja, saco uno y mientras lo meto a mi boca pregunto—. Oi, Mai-chan, tu amiga Yui-chan ¿sigue estando con el chico?
—Sí Kagura-chan... el otro día te conté que había llegado a tercera base... —responde nerviosa.
—¿A qué te refieres con "tercera base"? No sé qué significa esa metáfora... —pregunto, estoy entretenida comiendo otro bombón, restando importancia a la pregunta.
—Tercera base es... que Yui-chan le... le... le hizo sexo oral al chico... —musita colorada.
Me atraganto con el bombón, pero me recupero rápido.
—Qué?! Con razón no te sorprendiste tanto cuando conté que vi el pene del sádico y que se masturbo... —respondo comprendiendo su expresión de antes.
—Ehh sí, y hay más... hace dos días estuve un rato con ella y... me contó que había pasado a la cuarta base con ahora su novio... —cuenta ella, todavía más colorada.
—En español Mai-chan que de béisbol y metáforas no entiendo... —respondo.
—Yui-chan me contó que había tenido relaciones sexuales por primera con su novio, perdió la virginidad con él... ¿ahora captas? —me responde sonriendo dada por vencida.
Mi quijada debe llegar al suelo.
—Ella lo hizo? ¿y qué más te contó? —pregunto, estoy entre estupefacta e interesada.
—Sí, contó que... le dolió un poco al principio porque según ella su novio la tiene de buen tamaño, pero que después se sintió bien...aunque no duraron mucho por ser la primera vez... pero dijo que estaba ansiosa por la próxima vez y que había buscado información para que los dos la pasen mejor... —contó murmurando para que sólo yo la escuche.
—Wow, se ve que le gustó... por eso me preguntaste sobre el tamaño del amigo de abajo del sádico?
—Sí, sentí curiosidad porque Yui-chan lo contó con cara de orgullo la vez que dijo que le había hecho sexo oral... pero tu cara parecía que habías visto...ese cañón no sé cuánto... —dice Mai-chan medio riendo porque recuerda lo que dije del miembro del sádico—. Kagura-chan ¿tú has pensado en cómo será tu primera vez?
—No. —respondo rápido. Me meto otro bombón a la boca.
—Yo tampoco. Pero creo Kagura-chan que tú darás ese paso primero... —me codea.
—Qué?! ¿Por qué piensas eso? —pregunto con las orejas calientes.
—Porque tienes a dos chicos interesados en ti, a ti también te atraen... porque estoy segura que los dos te atraen —me guiña un ojo cómplice—. Y a uno le viste el paquete... y lo que hizo lo hizo pensando en ti... si después de besarlos, avanzas con uno más allá de eso?
—Vamos a la sombra Mai-chan. Creo que te afecta el sol más que a mí.
—Kagura-chan no seas tonta, son cosas de la vida, ¿no te gustaría hacerlo con uno de ellos? No puedes negar que son lindos amiga... por lo menos con uno —me codea nuevamente y me guiña divertida, yo estoy que mi cara se prende fuego como ayer.
—Mai-chan, estábamos hablando de que no he dado mi primer beso y ¡¿tú quieres que entregue todo?! Encima con los dos!?
—Bueno Kagura-chan! Es que harías tan linda pareja con uno de ellos! Seguro el oficial Okita celeste debe ser del tipo cursi, te haría sentir segura y que disfrutes de todo! El otro bueno... creo dentro de todo lo haría parecido pero debe ser más salvaje... mmm —ella pone una mano en su barbilla pensando y me mira, roja obviamente—. Tú ¿qué opinas?
No puedo evitar sentirme incómoda, debo cambiar de tema... digo lo primero que se me viene a la mente.
—No sé Mai-chan, cuando lo haga te cuento.
—KYYYYYA!!! Entonces ¿si piensas en ellos para hacerlo?! ESA ES MI AMIGA! VA POR TODO! ¡HIJA DE TIGRE! —me grita como perra loca, me pego una cachetada mental. Maldita lengua, maldito cerebro que piensa tarde.
—Ja, ja, ja —no sé dónde meterme, trágame tierra—. Por cierto Mai-chan... puedes contarme... si es que sabes... pero ¿Cómo fue que Yui-chan llegó a hacerle sexo oral a su novio antes de pasar a cuarta base? —dudo en preguntar porque seguro va a pensar que estoy pensando en hacer eso...
Mai-chan levanta y baja sus cejas mirándome burlona.
—No es lo que piensas! Sólo siento curiosidad! —agrego sonrojada.
—Sí como digas... ya te caché Kagura-chan, picarona! JAJA —dice riendo.
—Mira quién lo dice! La que pregunta los tamaños de los penes! —la acuso.
—Sí, pero yo no vi ninguno y a vos parece que te causó DEMASIADA curiosidad —dice resaltando la palabra demasiada y arqueando sus cejas.
Está bien, creo que me causó mucha curiosidad... pero estoy en la edad ¿no? Mis hormonas de yato se alborotan... Y con mi amiga imaginando como sería si lo hiciese con alguno... me hace imaginar cosas... recordar mi sueño...
—Ya cuéntame, a parte ¿qué tiene de malo si quiero saber? —digo rodando mis ojos.
—Tienes razón, a parte estamos en la edad. Bueno, Yui-chan contó que se estaba besando con el chico y que el calor le iba subiendo, y que en un momento se pegó más a él y sintió que tenía un bulto en su pantalón y ella quería demostrar que no era tan inocente... y dijo que le empezó a tocar la bragueta y después de besarse apasionadamente, se arrodilló, le bajó el cierre y sacó su pene, lo tocó un poco y después se lo metió de a poco en la boca y bueh... empezó a chuparlo... Y eso me contó Kagura-chan... —termina ella sonrojada. Lo que me contó me hace pensar en mi sueño... ¿acaso había soñado que le chupaba el miembro a uno de los sádicos? Dios.
—Wow, creo que al chico le quedó claro que no es tan inocente... pero... Mai-chan al relato de tu amiga le falta algo... —digo recordando el semen que largó el pene del sádico...
—Lo dices por la leche que largan los hombres cuando llegan al orgasmo o después? —me pregunta y yo abro mi boca sorprendida por los términos que usa, parece tan inocente y sabe más que yo...
—Sí. Sobre eso...
—De eso no contó nada, supongo que el chico se corrió donde fuera que Yui-chan lo hizo... —dice pensativa.
—Sí puede ser... bueno Mai-chan, ya está atardeciendo. Gracias por escucharme y... aconsejarme. Creo... en conclusión tu consejo fue que me lanzará a ellos, los besé y según lo que sienta, que pase lo que tenga que pasar ¿No? —le resumo.
—Sí, más o menos... tú sabrás qué, cómo, cuándo y con quién hacer, yo me ocupo de averiguar lo de las gardenias! Cuando lo sepa te aviso para juntarnos! —me dice sonriendo feliz.
—Mmm, espero no ser tan estúpida para mirarle de una el paquete a esos idiotas... aunque no creo que se dieran cuenta, Toshi no debe haberles dicho... y tampoco quiere decir que justo al que vea si llego a ver a uno solo sea el que se jaló el ganso... —pienso en voz alta y ella me mira raro.
—¿Jalarse el ganso? JAJAJA esa nunca la había escuchado, ¿dónde la escuchaste? Después soy yo la de las metáforas —dice llorando de la risa.
—Ahh seguro que a Gin-chan o Shinpachi... pero no digas así, es muy desubicado... yo lo dije porque estoy contigo y cómo hablas de la leche y chupar...
—Sí ya entendí Kagura-chan. —me detiene con la mano—. ¿Quieres dar una vuelta por el parque antes de irnos? Así retiramos las piernas. —propone levantándose del banco.
—Claro.
Me pongo de pie junto a ella y salimos caminando tranquilas. Es un atardecer hermoso. Digno de un beso de película con ese fondo. ¡¿Qué cosas dices Kagura?! me pego mentalmente una bofetada.
—Oye Kagura-chan, ese que va allá no es uno de los oficial Okita?—dice Mai-chan señalando a la distancia. Y parece que la suerte me olvidó, porque es uno de los sádicos... Gracias Dios por escuchar mi deseo de que no quería verlos... y por si no te diste cuenta, estoy siendo sarcástica.
—Sí Mai-chan es uno de los sádicos, creo que es el sádico de ojos celestes... no logro distinguir su uniforme pero por sus ojos que apenas se diferencian deduzco eso... —digo maldiciéndome, espero que no nos vea.
—¡OFICIAL OKITA! ¡OFICIAL OKITA! —escucho que le grita Mai-chan para llamar su atención. Gracias Mai-chan, justo iba a hacer eso... maldita.
El bastardo para mi buena suerte sarcasmo se dio vuelta en nuestra dirección, y cuando nuestras miradas se cruzaron sonrió, esa sonrisa que con todo lo que había hablado con Mai-chan, me hizo sentir nerviosa y que mi corazón empezara a palpitar más rápido. Esto no me debería estar pasando...
El idiota pervertido se va acercando a nosotras, y yo quiero evitar mirarle el amigo de abajo o recordar lo que vi. Tarde. Me sonrojé al recordar la expresión de placer y pensar que podría ser él. Seguro Mai-chan lo llamó para que aproveche y lo bese... maldita, me entrega en bandeja de plata. Bueno... haré lo mejor... no puedo creer que estoy pensando en besar a un chico y es el sádico, si Gin-chan se entera, me va a encerrar de por vida, va a castrar al sádico y le hará juicio al Shinsengumi para sacarle hasta la mayonesa a Toshi.
—Kagura-chan, aprovecha y sácale conversación.., yo diré que me voy a casa para dejarlos solos y no sé como pero bésalo ¿si? así sabrás si te gusta más de lo que piensas. O no.—me susurra Mai-chan y me codea sonriendo para animarme.
—Eres una maldita, ¿por qué tiene que ser ahora? no es como si no lo cruzara nunca...—le respondo murmurando.
—Porque si apareció ahora, debe ser por algo ¿no? una señal o algo así, y piensa que es mejor que el primero sea él que es super tierno y lindo, seguro le va a gustar que seas tú la que dé el primer paso y no reaccionará mal... tú hazlo, ya escuchaste el dicho "el que no arriesga no gana", ¡no pierdes nada! —dice animándome.
— Pierdo mi dignidad Mai-chan si todo sale mal... pero... tienes razón en que puede ser una "señal" y mejor si es él, porque con el otro sádico no sé si podría de esta forma... seguro si le gritabas, saludaba por respeto y me hacía "Fuck you" a mí para seguir de largo... —respondo reflexionando. El sádico está a metros de nosotras así que dejamos de susurrarnos cosas, agarro el último bombón y me lo como, para tirar la caja.
El sádico llega a nosotras, y me limito a mirar detrás de él o a su cara de idiota para no guiar mis ojos a ninguna otra parte...
—Buenas tardes señorita, china.—saluda él atento con una sonrisa ladina.
—Buenas tardes Oficial Okita.—saluda Mai-chan.
—Hola sádico. —musito.
—China, parece que te encanta andar tarde con tu amiga. —comenta mirándome.
— ¿Para qué sos policía?—le respondo poniendo los ojos en blanco.
— Tienes razón, estoy aquí para cuidarte que no te suceda nada y... si algo te sucede te rescataré las veces necesarias.—responde sonriendo sincero, me sonrojo un poco. esto me recuerda a mi "ángel guardián" ¿será él?.
—El oficial Okita tiene razón Kagura, ya se nos hizo tarde de nuevo... por eso me iré.—Mai-chan hace una expresión de concordar con el sádico. Yegua. —Oficial Okita, le encargo a Kagura-chan, ya me contó todo lo que hizo por ella y se lo agradezco mucho. —sonríe, malditaaaa, mándame al frente, no hay problema.
—Con gusto señorita, usted vaya nomás.—le sonríe el sádico. Claro hagan como que no estoy.
—Mi casa queda a un par de cuadras, adiós Kagura-chan. —me saluda sonriendo, su sonrisa es lobuna, maldita. Seguro se esconderá para verificar que lo haga.
—Adiós Mai-chan... —respondo sonriendo falsamente.
Mai-chan se retira caminando un poco y veo que dobla a la izquierda, ella vive para el otro lado.
Quedamos solos con el sádico y siento mis nervios aumentar, más cuando sé que están vigilándome. *Ya está, que sea lo que Dios quiera* me digo dándome por vencida. Yo también debo irme o sino me comerán los chocolates.
—China, ¿ya estás del todo bien? Han pasado unos días desde que te vi... —me pregunta observándome. No me mires maldita sea, no quiero pensar en si al que vi fue a ti.
—Sí, ya estoy al cien por ciento...—respondo esquivándole la mirada .
—No sabes cuánto me alegrochina, no me gustaba verte postrada en esa cama en ese estado... —dice sonriendo alegre. Pero, mi cabeza toma en doble sentido lo de "postrada, cama y ese estado", putas hormonas...
—Ah sí, eso fue en gran parte gracias a ti que fuiste a visitarme... a tus atenciones conmigo... —le digo mirando hacia abajo nerviosa, uff, debo despejar mi mente para hacerlo...
—No sé qué hubiera hecho si empeorabas... Creo que hubiese llamado a tu padre... o el idiota de tu hermano... —comenta.
—Ya no importa, ya estoy bien... —le sonrío nerviosa—. Oye sádico, ehh... te quería agradecer... por haber estado al pendiente de mí... —levanto mi rostro y nuestras miradas azul y celeste se cruzan, siento que mi corazón se saldrá del pecho.
—No hace falta china, me gustó que dejaras que te peine, tu cabello es hermoso y suave como seda. —me sonríe, siento un cosquilleo en mis entrañas—. Espero que me dejes tocarlo otra vez. —ahí está su sonrisa lasciva, idiota pervertido. Podría ser él al que vi...
—Ahh sí... gracias, son los genes de mi mami. Ella tenía un cabello precioso... —sonrió melancólica recordándola.
—Es una lástima que no la conocí... Me hubiera gustado agradecerle por haber tenido una hija tan hermosa y fuerte. —sonríe y pone una mano en mi cabeza acariciandola. Esto no lo esperaba. ¿Por qué este sádico se comporta tan fuera de su personaje? Aunque, tal vez así se me hace fácil lo que tengo que hacer. Es ahora o nunca, puedo sentir la mirada de él intensa sobre mí y la de Mai-chan detrás de los arbustos.
—Sádico, siento que debo agradecerte de alguna forma... —digo mirándolo directo y él mira con expresión de duda, ja, ni yo me creo lo que haré...—. Así que... lo haré de la forma que creo te va a gustar... —espero no quedar como una lanzada me digo y él me mira sin comprender. Seguro pensará que le daré un golpe o algo parecido...
—¿Qué piensas hacer china? —pregunta.
No contesto. Estiro mis manos a su cara y la acerco a mí para pegar mi boca a la de él. Cierro los ojos y muevo mis labios sobre los de él, un poco tímida porque ni puta idea de cómo besar. Espero no morderlo.
Pero él... me corresponde. Y despacio va recorriendo mi boca, lame mis labios y recuerdo que había comido bombones de chocolate. Tengo un huracán en mi mente y mi corazón con taquicardia, Mai-chan tenía razón, el sádico me besa lentamente, tomando mi boca de a poco, siento su mano en mi cintura y decido separarme de él.
Me separo lentamente y mi cara está roja como un tomate. Él sádico me mira sonriendo, y no sé qué decir, todavía puedo sentir la sensación de sus boca sobre la mía. Suelto tropezando nerviosa con mis palabras lo primero que se me viene.
—Eh... ese... ese fue... mi... mi regalo... en... en forma... de agradecimiento. —quiero salir de allí, no puedo sentirme así...
—Mmm, así que mi regalo ehh, perdón china pero tus labios tienen un sabor a chocolate que se mezcla con el tuyo que necesito probar de nuevo. —me dice tomándome de las mejillas calientes y acercando su boca a la mía de nuevo.
Delinea mis labios con su lengua y siento mis rodillas flaquear, necesito tomar aire. Pero al abrir mi boca apenas él se lanza a besarme, lentamente pero ay, me gusta muchísimo, introduce su lengua en mi cavidad bucal y toca la mía. Es tan delicado al besarme pero tan pasional, inconscientemente pongo mis brazos en su cuello, necesito estar segura de que lo que siento por él es más que atracción. Creo que pude escuchar a Mai-chan fangirlear desde su escondite... pero... estoy más ocupada en besarme con el sádico ojos celestes...
Nunca pensé que mi primer ni segundo beso sería así. Y menos con el sádico, que él me fuera a besar de esta manera, su boca sabe a menta y se mezcla con el chocolate de la mía.
Nuestras lenguas intercambian sabores y se entrelazan despacio, el sádico lleva una de sus manos a mí cintura y me apreta más a él, profundizando aún más el intercambio de saliva. Me siento en las nubes, el bastardo sabe como llevar el beso sin volverlo salvaje pero haciéndome desear más. Pero... empiezo a sentir la falta de oxígeno, y nervios porque siento que alguien además de Mai-chan nos observa... espero no sea alguien conocido porque lo último que quiero es que Gin-chan se entere... por ahora.
Con mucho pesar, porque el beso del sádico me gusto más de lo pensado... voy separándome de él. Debo regresar a la Yorozuya y reflexionar sobre esto, por ahora puedo asegurar que sí, el sádico este me gusta. Pero... para estar más segura, todavía debo besar al otro idiota 2.0. Eso sí estará difícil...
Me separo por completo y no sé donde mirar, podría asegurar que este sádico es el que me dejó las gardenias... pero algo muy en el fondo me dice que no. Pero si no es él ¿entonces quién? no veía posible que fuera el sádico 2.0... tal vez si me hubiera dejado unas flores marchitas con un cartel que dijera "China estúpida, mejórate o terminarás como estas flores".
—¿Te gustó china?—pregunta el sádico acariciándome una mejilla sonriendo, su sonrisa es ladina pero tierna. Bajo la mirada al piso nerviosa por la respuesta que le daré y sonrojada. Me pregunto si Mai-chan ya se fue o sigue espiando.
—Sí... creo que probaste de más sádico... pero... me gus... gustó —le respondo bajito pero lo suficiente como para que escuche.
—Lo siento china, pero no pude resistirme a besarte de nuevo, no pensé que ibas a agradecerme de esta forma, me sorprendió y tenía que comprobar que no era un sueño...—responde.
—Lo entiendo, soy la reina de Kabukichou, nadie se resiste a mí.—le sonrío altanera, me sorprende lo bien que estoy manejando la situación. ¿Dónde está mi premio?, de pronto veo que el sol ya casi se escondió, debo irme o Gin-chan me comerá los chocolates o me preguntará que tanto estuve haciendo... y no creo que le guste que le diga "Estuve teniendo una conversación para mayores de dieciocho con Mai-chan, y luego pintó besarme con el sádico para comprobar si me gusta más que como rival"... y quería evitar mentirle.
—Jaja, que graciosa china, eso quiere decir que me consideras un posible rey para ti? "El rey de los sádicos con la reina de Kabukichou, que además también es una sádica" —dice riendo. Frunzo el ceño.
—Te dije que sólo fue mi forma de mostrarte mi agradecimiento, no te lo tomes tan a pecho sádico. Y... debo irme sino Gin-chan me comerá los chocolates que me diste.—respondo intentando sonar seria.Ya no siento que me observan por lo que intuyo que Mai-chan se fue a su casa.
—Está bien china, como digas... Si quieres practicar besar a alguien u... otras cosas... me ofrezco voluntario —sonríe malicioso—. ¿Quieres que te acompañe? —pregunta.
—No gracias sádico, seguro querrás besarme de vuelta. —lo miro de reojo. El ríe. Pero lo que dice me hace pensar en si el susodicho fue al que vi masturbarse... y a su amigo de abajo...
—No me culpes por eso, ¿qué tiene de malo desear besarte de nuevo? —me mira directo, una sonrisita juguetona se dibuja en su rostro. Me sonrojo más, él es bastante directo con sus insinuaciones, y para alguien inexperta como yo me resulta difícil responder.
—Ehh... te dije que era sólo una recompensa a modo de agradecimiento. —respondo dudando, en realidad... No me importaría que me besara otra vez... pero no sé cómo decirlo—. Tal vez... si me invitas algo... lo considere...¡PERO TIENE QUE VALERLO! —le digo en voz alta exigente.
—Así que lo considerarás ehh... ya pensaré en algo. —responde sonriendo de lado, pensativo—. ¿En serio no quieres que te lleve? El auto debe estar por ahí... creo que Sougo 2.0 lo tiene...
—Estaré bien, no me detendré hasta llegar a la Yorozuya. —le respondo pensando en que fueron demasiados sádicos por hoy... una parte de mis dudas estaban respondidas. Pero en cuanto a las demás... No sé cuánto me tomaría...
—Bueno, entonces ve de una vez para no preocupar a Danna, Shinpachi-kun ni a mí. Te vigilaré desde aquí. —dice. Una sonrisa sádica asoma en su cara.
—Entonces, adiós sádico. —me despido y tomo mi parasol que había quedado tirado a un costado cuando me lancé a besarlo.
—Adiós china, que descanses. Espero verte pronto. —me saluda.
Y emprendo mi viaje de regreso, no quiero darme vuelta a mirarlo por lo que me largo a correr, por suerte la Yorozuya no queda lejos, sólo a unas cuadras. Espero que nadie más a parte de Mai-chan nos haya visto...
*Pov's Sougo rojo*
*Minutos antes*
Ese pedazo de infeliz... odio tener que salir de ronda con él. No sé en qué momento pero desapareció de mi vista, andamos por los alrededores del distrito Kabuki... espero que... no se haya encontrado a la china. Hace varios días no la he cruzado, pero puede ser porque Danna y el cuatro ojos no la han dejado salir. Me pregunto si ella querrá saber quién le regaló las gardenias... o acerca de su "ángel guardián"... mmm tal vez algún día se lo diga.
Busco al bastardo por varios lugares, ya se nos pasó la hora y debemos regresar, no quiero escuchar los reclamos de Hijikata-san. Seguro el imbécil se escapó al parque porque... eso haría yo. Camino hacia allí, la patrulla la dejé ahí cerca. Vaya, hace bastante no pisaba el parque, las últimas veces que había ido no habían salido nada bien para mí. Todo culpa de ese bastardo y también de la china por ignorarme. Si la estúpida estaba tratando de hacerme sentir mal... lo estaba logrando, parecía que había borrado de su mente cada batalla por la que pasamos y... todo lo demás.
Lo peor de todo era que el bastardo este a parte de pelear tan bien como yo, tampoco dudaba en insinuarsele o ser directo con sus palabras y/o acciones. A mí, eso me costaría horrores... aunque había dado un paso... aunque lo hice con ella dormida, le dije que me importaba mucho y besé su frente. ¿Eso era algo no? lo malo es que ella pensaba en algún tipo de ángel... pero lo bueno es que eso la había hecho sentirse acompañada y feliz.
Sin embargo él avanzaba más rápido que yo... y si le decía que había sido él, el que le regaló las flores y la visitó a media noche? No, no creo que lo haga. Debía hacer algo, ahora mis pensamientos se estaban aclarando de a poco, la china me atraía más que como una rival fuerte, me costaba verla ahora como la inmadura marimacho que era. Mis terminales nerviosas reaccionaban distinto, pero no sabía a qué se debía... o tal vez sí y no lo admitía todavía.
Recorrí un poco el parque, por alguna razón, sentía que no debía estar ahí. Y cuando miré a en dirección a la puesta de sol, supe que algo no andaba bien.
La china estaba conversando con Sougo y se la notaba nerviosa, él otro por su parte estaba con expresión rara... de no comprender algo. No alcancé a preguntarme qué sería.
La china estiró sus manos y lo tomó de la cara, lo besó. Sentí algo partirse dentro de mí. El pensamiento de que ese era su primer beso me dolía, ¿por qué justo a él? ¿por qué ella fue la que dio ese paso?. Estaba a un par de metros y ellos no sé habían percatado de que los veía, vi como Sougo celeste delineó los labios de la china y deseé saber a qué sabrían, su beso parecía de película con el atardecer de fondo. El beso fue lento y cuando él puso su mano en la cintura de la china, ella fue separándose de él. Su cara no sé distinguía del color rojo de la tarde, vi que miraba cabizbaja y dijo algo que por la distancia no logré escuchar. El bastardo también le dijo algo.
Y como si mi el imbécil supiera que estoy ahí, toma a la china de las mejillas y se acerca a besarla de nuevo. No comprendo por qué no me muevo de ahí, pude ver como ella abrió su boca y él se lanzó a esta. Me quedo mirando como se besan, a ella debe gustarle porque pasó sus manos por detrás del cuello de él, de seguro recorren la boca del otro con sus lenguas. Su beso se intensifica y siento un dolor en mi pecho más agudo, esto no debería estar pasándome a mí. Sougo aprieta a la china más contra él, hijo de puta. No sólo me la estás robando como rival sino que tienes la maldita suerte de ser besado por ella y devolverle el beso sin temer a recibir un golpe o patada por parte de ella.
El beso se hace interminable para mí, me abstengo de ir e interrumpirlos aunque es lo que más quiero. Podría jugársela y decirle a Danna pero más allá de la castración que podría hacerle a Sougo, los besos ya se los habían dado y no se borrarían de mi memoria. Me pregunto si de casualidad habrá un porqué del accionar de la china, tal vez... está buscando a su "ángel guardián" o comprobar algo... tal vez después podría averiguarlo.
Su intercambio de saliva se hizo más extenso que el anterior, pero parecía que ninguno quería separarse del otro. Él era delicado al besarla y eso debía gustarle a la china, me pregunté como podría hacer para besarla sin morir en el intento... Debía de alguna u otra forma hacerle comprender lo que sentía... porque las palabras no me funcionaban bien a mí.
Al fin se separaron y vi como él la observaba sonriendo, maldito, como lo envidio. Le preguntó algo y ella respondió cabizbaja y sonrojada. Me gustaría escuchar qué es lo que dicen porque ella después sonríe con altanería a lo que el idiota se ríe y le responde. La china mira el sol esconderse, supongo que debía regresar... Sougo debe haberle preguntado si quiere que la acompañe a lo que ella niega y le dice algo con cara seria. Él la mira directo y no sé qué le dijo pero ella se sonroja y siento arder mi interior.
Después ella dice algo mirando el horizonte para después decir en voz alta "¡PERO TIENE QUE VALERLO!" ¿a qué se referirá? No quiero ponerme a imaginar... eso me hace sentir peor. Él idiota le responde sonriendo ladino, conozco esa sonrisa... seguro debe pensar en besarla la próxima vez que la vea. O avanzar más allá... ¡No! ¡Borra ese pensamiento! me grito internamente. Sí lo mejor es hacer eso.
Ellos se dicen algo más pero gracias al Dios de los sádicos, la china se va, menos mal que en otra dirección así que no me vio... El bastardo se queda observando como se va, desgraciado seguro le debes mirar las piernas, recordar sus pechos cuando los vimos e imaginar su trasero. Cuando ella desaparece de la vista de ambos, Sougo se da vuelta y me ve parado ahí casi en el medio. Sonríe triunfante y se acerca a mí. Hijo de puta, podría golpearte hasta que no hay rastro de similitud entre nosotros.
No dice nada pero su expresión sí, seguro a la hora de dormir alardeará sobre el beso. Siempre hace eso y después termino soñando con la china.
En el camino al Shinsengumi se la pasó sonriendo... yo apretaba mis puños en torno al volante. Quería estrangularlo.
En la cena cuando Kondo-san le preguntó por su expresión de felicidad el bastardo respondió "sólo tuve una gran recompensa a mis servicios" ¿Qué carajos había querido decir con eso? pensé, quería saber pero nadie más le pregunto nada... pero después seguro me diría algo.
Y así fue. Cuando estábamos por irnos a dormir el habló.
—Oi Sougo, tú... ¿qué tanto viste en el parque? —pregunta neutral. Está mirando el techo con sus brazos cruzados por detrás de su cabeza. No quiero responderle. Me duele recordarlo.
—Lo suficiente como para decirle a Kondo-san e Hijikata-san que besaste a una menor y te suspenda. —le respondo. Sí, se me ocurrió después de que Kondo-san preguntó.
—Ja! Entonces ¿no viste cuando la china se abalanzó sobre mí a besarme? —pregunta sonriendo soberbio. Maldito, obvio que lo vi, no hace falta que me lo recuerdes.
—Así que fue ella... vaya. —respondo inmutable.
—Sí y a propósito... me dijo que era su forma de agradecer por haber estado con ella y visitarla en el hospital. —agrega. Oh, así que así agradece la china... tal vez... entonces pueda hacer algo para obtener mi recompensa...
—Ahh, mira vos. —respondo en tono inexpresivo.
—No pude resistirme a besarla de vuelta, sus labios sabían a chocolate y se mezclaba con su sabor... Me fue imposible no probar de nuevo su boca. —dice, maldito bastardo, apreto mis puños debajo del fusuma, lo odio por hacerme desear besarla, también quiero comprobar a qué sabe ella.
—Mmm si tú lo dices... —No puedo dejar que él note mi enojo, mis... celos. Eso lo hará sentir que me sigue ganando.
—Ya estoy ansiando besarla de nuevo. Ella dijo que le gustó y a mi también me gustó sentir nuestras lenguas entrelazadas. Fue... un gran paso... —No respondo, me hago el dormido porque tengo temor de enloquecer, estoy que exploto de la ira, envidia a él por ser el primero de nuevo, Y DE LOS PUTOS ce... celos.
Pero el bastardo antes de darse vuelta y darme la espalda dice para sí mismo pero dirigido a mí que me deja mudo.
—Si no reaccionas pronto... No sólo seguiré besándola, sino que también seré el primero entre sus piernas.
NO, ESO NO PUEDO PERMITIRLO. Me decidí ahí mismo. Solo debía verla espero que cuando lo haga no esté estorbando el parásito de mi lado.
Me dormí enojado, dolido, me está costando demasiado aceptar lo que siento. Por ahora sabía que... quería a la china y que me importaba... pero... lo que vi hoy me dolió más que cuando mi hermana hablaba con el bastardo de Hijikata. Porque el que besó a la china era como yo pero a la vez no, ese hacía las cosas bien y directas, en cambio yo, a escondidas por ser un maldito orgulloso y cobarde.
Soñé con la china de nuevo. Esta vez que la besaba, que descubría qué gusto aguardaban sus labios.
Continuará...
NOTAS:
-El capítulo cuenta con 10208 palabras.
-Espero que les haya gustado, si hay algún error de ortografía o de redacción, agradezco que me lo hagan saber.
- ¡Esto cada vez se pone más tenso!
¿Qué hará Sougo rojo cuando vea a Kagura? ¿Kagura llevará a cabo su plan de "agradecer a los sádicos" con Sougo rojo? ¿Mai-chan averiguará qué significan las gardenias rojas? ¿Le servirá esto para aclarar sus sentimientos? ¿Dejará de pensar en nepes xD? ¿Sougo rojo le partirá la cara al otro? ¿Avanzará más la relación de Kagura con Sougo celeste?
# ¡No se pierdan los próximos capítulos de "Dos Sádicos"!
# ¡¡MUCHAS GRACIAS A LOS QUE LEEN, COMENTAN, VOTAN!! Me alegro que les esté gustando la historia :')
Eso es todo por ahora.
Nos leemos.
25/03/19 - Re-subido Fanfiction
Flopy.
