Los personajes de Glee no me pertenecen. Esto es pura ficción.


Capítulo 9:

Rachel

Más tarde, Quinn me alejó de los demás y me recostó contra la pared. La miré sorprendida como se acercaba a mi oído para hablarme. Me pidió que le siguiera el juego porque quería hacer sufrir a sus hermanas un rato. Acepté y fingimos darnos un beso muy apasionado. Escuché como los demás se daban cuenta, Papá nos pedía que nos detuviéramos mientras las hermanas de Quinn hacían ruidos de asco. Para hacerlas sentir aún peor y que se imaginaran asquerosidades sobre nosotras comencé tocarle el trasero, la cual rió levemente en mis labios. Pero escuché las risas de mi primo Michael, seguidas por las de Fernanda y Erica. Nos detuvimos y comenzamos a reír. Cuando se dieron cuenta que habíamos estado fingiendo todo nos dijeron muchas cosas malas, con muchos insultos de por medio. El padre de Quinn se había creído la trama por lo que para calmar la tensión, Quinn y Fernanda comenzaron a tocar Good Ridance (Time of your life) de Green Day con la guitarra y Puck cantó. No podía creer lo bien que tocaba y nunca me lo había mencionado. Cuando terminó le dije que era incluso mejor que Puck y se rió.

Hablaba con Erica cuando mi padre se acercó y me preguntó si iba a utilizar el anillo. Erica me miró con el ceño fruncido cuando me agarré la cabeza. Me dio la llave de su habitación y me dijo que en el bolsillo interior de su maleta encontraría la caja. Tomé a Erica de la mano y le dije que me acompañara. Entramos a la habitación y fui a la maleta. Revolví hasta que encontré el bolsillo y allí la caja. La abrí y ella miró el anillo sonriente. Le dije lo que iba a hacer y me pidió que por favor la dejara grabar el momento. Fuimos a la habitación de ella y Fernanda y tomamos una cámara que trajeron. Luego volvimos a la sala donde Erica encendió la cámara y empezó a filmar al ver que Quinn la miró. Tomé aire y me acerqué a ella, que estaba hablando con su padre. La tomé de la mano y pedí disculpas por interrumpirlos. Aclaré mi garganta lo bastante fuerte como para que los demás escucharan sin liberar mi mano de la de ella. Pedí que escucharan lo que iba a preguntarle a Quinn y la sentí ponerse frenética. Mis manos comenzaron a sudar y la miré a los ojos. Muy nerviosa, me arrodillé frente a ella, tomé la caja de mi bolsillo y se la extendí. Los demás pegaron un grito de sorpresa mientras ella me miraba aturdida. Sentí las risas y de igual manera abrí la caja para que viera que era el mismo anillo que yo tenía en mi mano en esos instantes. Me quedó mirando mientras yo tragaba saliva, histérica.

"Eres mi inspiración, te considero una gran escritora y persona desde antes de conocerte. Cuando apareciste aquél día por esa puerta mi vida cambió para siempre. Cito tus palabras: Estoy completamente enamorada de ti y puedes hacer conmigo lo que quieras. Y como ya viajamos a Canadá, solo me queda algo por preguntarte. Quinn Fabray. ¿Quieres casarte conmigo?"

Comenzó a reírse a carcajadas, me miró y asintió como si fuera lógica su respuesta.

Yo me puse nerviosa porque sabía que todos miraban como estaba arrodillada y además me estaba comenzando a doler la rodilla.

"Sí, quiero."

Le devolví la sonrisa y saqué el anillo de la caja. Lo coloqué en su mano izquierda y nos sonreímos mientras sostenía su mano en el aire. Me ayudó a ponerme de pie y me besó a la vez que escuchamos los aplausos de todos. Su beso fue increíble, estaba lleno de gracias, te amo y algo más importante, de me quiero casar contigo. Se separó de mí y comenzó a admirar su anillo, me miró y jugó con sus cejas, luego me sonrió abiertamente y tomándome en sus brazos, dio giros rápidos sin soltarme hasta que nos mareamos tanto que caímos al suelo y nos comenzamos a reír como si estuviéramos borrachas, drogadas, o algo parecido. Me había caído sobre ella y se quejaba de dolor. Entre risas la ayudé a ponerse de pie y le expliqué que como éramos dos mujeres, las dos merecíamos un anillo y una propuesta. Pero que mis intenciones reales eran que supiera que la amo a ella y a nadie más. Supo que me refería a Finn y me asintió comprendiéndolo. Como Erica había filmado la propuesta con su cámara, Quinn se la arrebató y la miró innumerables veces.

Erica, Fernanda y Evelyn estuvieron de acuerdo en que nuestra despedida de solteras había ido mal porque la habíamos celebrado juntas. Por lo que nos dividieron, Evelyn y Mary se encargarían de mí mientras que las gemelas de Quinn. Puck y Edward fueron excluidos por ser hombres y no le dieron importancia. Las chicas me llevaron a dar una vuelta al parque, donde me explicaron que esta no era una despedida a mi soltería sino una hacia los hombres y me reí. Luego nos fuimos a su habitación (la cual compartían) y miramos películas de los actores más sexys del cine. Como Brad Pitt, Johnny Deep, Tom Cruise, Ashton Kutcher, Robert Pattinson y para culminar Jonathan Rhys Meyers.

A la mañana siguiente fui a buscar a Quinn a la habitación de sus hermanas para saber que habían hecho. Cuando la puerta se abrió vi a una Quinn muy aturdida, dormida y llena de resaca. Se habían ido a un Pub, ella y Erica habían vuelto borrachas casi etílicas. Según lo que me contó Fernanda, que fue la única que volvió sobria. Era algo extraño para la persona que me pareció que era, no tomaba alcohol y me sorprendió.

En la tarde llegó el juez para casarnos, era tan Gay que tuve que ocultar una risa, pues comparado con mis padres que son discretos en cuanto a sacar su lado femenino fuera, este no lo ocultaba en absoluto, pero por respeto, decidí no burlarme. Fernanda no pudo contenerse y Quinn la codeó para que se callara. Evelyn se ofreció a ayudarme a cambiarme y Quinn se fue con sus hermanas. Me coloqué unos jeans azules y una remera roja muy linda que se ajustaba mi cuerpo y tenía mangas largas. Sabía que en cuanto Quinn la viera querría arrancarla de mí. Ondulé mi pelo y lo dejé suelto alrededor de mis hombros. Estábamos dentro del hotel, el cual tenía aire acondicionado, por lo que hacía tiempo para vestirme así. Evelyn me maquillo un poco y vi que se colocaba sus jeans oscuros, unas botas largas hasta las rodillas, una blusa color crema con un saco negro encima. Fuimos a la sala, donde varios funcionarios del hotel estaban presentes como representantes del lugar y me felicitaron al verme. Se los agradecí y me reuní con los demás. La tía Beth se acercó a mí y me tomó de las manos mientras se le llenaban los ojos de lágrimas. Abrí mis ojos en grandes proporciones y le sonreí.

"Estoy asustada."

Dije y Papá se acercó llorando. Nunca lo había visto tan emocionado como ahora.

"Estoy orgulloso de ti. Mi dulce hija... creció."

Me abracé a él con fuerza y después se acercó mi hermano a decirme algo similar.

Y la puerta se abrió, dejando entrar a Quinn y sus hermanas. Nos sonreímos al vernos y noté que se había puesto un pantalón oscuro, una camisa violeta oscura hermosísima que luego desprendería botón por botón, su pelo estaba atado en forma de cola de caballo y su cara no estaba maquillada, solo un poco de delineador de ojos para resaltar su mirada y un brillo de labios tenue. La hizo ver natural y más hermosa que antes.

El juez apareció y nos llamó para proceder lo antes posible. Quinn se acercó a mí y tomó mi mano temblorosa.

"Todos nos miran demasiado, me pone nerviosa."

Dijo y me reí disimuladamente. La miré y le hablé en susurros.

"A mi me pone nerviosa que al juez le de un ataque antes de que nos termine de casar."

Se rió y se acercó a mi oído antes de acercarnos al juez.

"¿Sabes que? Con lo hermosa que estás, solo podré mirarte a ti. Yo también quiero que nos case rápido para decirles a todos que eres mía. Te amo, mí amor."

¡Oh, dios! ¡Que ternura! Nos aferramos a la otra con fuerza, dándonos una hermosa mirada llena de amor y escuchamos al juez empezar. Nos preguntó si hacíamos esto por mutuo acuerdo y habló de cosas que no presté atención. Pues estaba mirando a Quinn y ella a mí. Procedimos a firmar en un cuaderno, primero yo y luego ella. Debido a su nueva ciudadanía, había tenido que cambiar su nombre y eligió Quinn Berry, al verla firmar con ese nombre me sentí orgullosa y extraña al mismo tiempo. Pues es raro que firme con mi apellido, con lo mucho que me gusta Fabray. Luego de firmar, lo hicieron Papá y Puck como los testigos. La mejor parte llegó, las hermanas de Quinn nos alcanzaron las alianzas y se nos llenaron los ojos con más lágrimas que antes. Dijimos los votos con un poco de improvisación romántica de nuestra parte y luego escuchamos al juez proclamar que éramos esposas gracias al poder que le ofrecía el estado de Canadá. Me sentí viva otra vez al escuchar eso y antes de que nos dijera "puede besar a la novia" o algo así, Quinn envolvió sus brazos en mi cuello y me besó como loca.

Quinn

Nos acercamos al juez que nos llamó para proceder lo antes posible. Mi corazón latía acelerado y pensé que iba a salirse de su lugar. Todos nos miraban con ternura, demasiadas miradas para poder soportarlas. Le dije a Rachel que estaba nerviosa por todas las miradas y se rió, diciéndome que ella tenía miedo que al juez le diera algo antes de que nos terminara de casar. Me causó gracia pero me acerqué a su oído y le hablé con el corazón antes de continuar, diciéndole que no me importaba si los demás nos miraban porque ella estaba tan hermosa que podía verla solo a ella. Y que también quería que nos casara rápido, así podría decirle al mundo entero que ella era completamente mía.

Nos preguntó si hacíamos esto por nuestra propia decisión y lo afirmamos. Habló de esto y aquello, nos preguntó si aceptábamos a la otra… bla, bla, bla. Luego colocamos una firma en un cuaderno, Puck y Leroy firmaron como los testigos y llegó la mejor parte. Nos pusimos las alianzas diciendo palabras cursis a la otra (eso fue improvisación nuestra) y miramos al juez. Proclamó que éramos esposas gracias al poder legal que le otorgaba el estado de Canadá y no esperé a que dijera "puede besar a la novia", me tiré sobre ella y la besé con ganas. Todos se rieron, incluso él. Pero lo único que pude hacer en ese momento fue disfrutar del beso que estábamos compartiendo. Rachel me abrazó la cintura con fuerza mientras yo había envuelto mis brazos en su cuello. A medida que pasaron los segundos, que se volvieron muy lentos, sentía lágrimas de ella y mías mezclarse como si fueran una sola, al igual que nuestras almas. No podía creer que hubiéramos llegado a esto, estábamos casadas, ahora era mía y yo era suya. Nos dejamos de besar pero nos abrazamos mientras seguíamos llorando como dos estúpidas.

"Te amaré por toda la eternidad."

Me dijo al oído y yo me acerqué al suyo.

"Y mi vida apestaría sin ti."

Aunque era el título de una canción, decía la verdad y emanaba de lo profundo de mi corazón. La miré adorándola, amándola incondicionalmente y acaricié su rostro con ternura. Nos separamos al ver que los demás venían a felicitarnos como se supone que ocurre en todas las bodas. El juez nos dio un certificado donde indicaba que estábamos casadas para presentarlo en Inglaterra ante cualquier cosa. Papá me abrazó llorando y expresó que estaba emocionado por ver a su hija mayor casada. Rachel se acercó a nosotros y le prometió que haría hasta lo imposible por hacerme feliz, yo hice lo mismo con Hiriam y Leroy que eran como mis segundos padres. El juez se despidió y se fue, Hiriam lo llevó al registro o algo parecido donde dejaría detallado nuestro casamiento. Mientras todos hablaban yo me acerqué a mi esposa, mi Rachel, mi mejor amiga, y la volví a besar. Esta vez la envolví de la cintura y ella colocó sus manos en mi cuello, entrelazando sus dedos en mi cola de caballo.

Rachel

Luego de comer alimentos proporcionados por el hotel como regalo de bodas, Puck colocó música con unos parlantes conectados a su notebook y nos obligó a Quinn y a mí a bailar el vals. Aunque en vez de la música clásica, colocó All I Need de Within Temptation. Nos colocamos agarradas por la cintura con un brazo y agarrándonos de las manos con la otra. Empezamos bailando juntas, luego se sumaron los demás que hicieron turnos para bailar con cada una. Empezando con los padres, hermanos, tíos y luego amigos. Pero en la parte de los padres, el padre de Quinn bailó conmigo mientras que la tía Beth con ella. Representando el papel de madre para las dos (pues había bailado conmigo para demostrar que ella es como una madre para mí), bailó con la autorización de Russell, por supuesto. No pude quitarle la mirada a Quinn porque estaba llorando, sabía que su madre le hacía falta y me alegró que mi tía estuviera dispuesta a ofrecerle un lugar como su hija en su corazón, me emocionó mucho. Luego de que Edward y Mary bailaran (los amigos) con nosotras turnándose, primero con una y después con la otra; terminamos el tema bailando juntas. Ninguna podía borrar la sonrisa que se dibujaba cuando nos encontrábamos con la mirada y me decía Te Amo cada 5 minutos.

Aunque me quedé con ganas de bailar lentamente un tema entero con ella, por lo que me acerqué a la notebook de Puck, elegí una canción y le dije que cuando yo le hiciera seña la colocara. Le dije a Quinn que quería bailar un lento solo con ella y luego de sonreírme, aceptó muy feliz. Colocó When you say nothing at all de Ronan Keating. La letra expresaba el cómo podíamos ver el amor de la otra sin decir nada en absoluto. Tal y como se llama el tema. Bailamos juntas sin interrupciones, abrazadas por la espalda con una mano y Quinn sostenía mi otra mano contra su pecho, para que escuchara los acelerados latidos de su corazón y ella los míos, muy romántico.

Tuvimos que posar para una foto del hotel, querían tener detallado que nuestro casamiento había sido allí. Les prometimos promocionar el hotel en Inglaterra y nos lo agradecieron.

Mientras que los adultos conversaban entre ellos, nosotros bailamos y Beth nos agradeció por cansar a Michael, que se quedó dormido sobre un sillón. En un momento determinado, Puck y Edward colocaron I Kissed a Girl de Katty Perry y nos reíamos mientras Quinn y yo cantábamos la letra a todo pulmón. Sí, yo también lo canté. Es una de las ventajas de estar borracha, te animas a hacer cosas que estando cuerda no haces. Como por ejemplo, aprovechando que mi primo de 9 años estaba dormido y no teníamos que ser reservadas en su presencia, coloqué Telephone de Lady GaGa con Beyonce y bailamos de forma sexy. Afirmándonos una a la otra, haciendo lo que las hermanas de Quinn llaman "el baile del Hot Dog", que consistía en agacharnos lentamente y volviendo a estar de pie sin separar nuestros cuerpos mientras Quinn me abrazaba por mi espalda… muy sexy. Entre otras cosas más que consistieron en no quitarnos la mirada y bueno… tocarnos un poco. Erica y Fernanda bailaron de forma similar con Puck entre ellas, el cual lo disfrutaba enormemente a pesar de que tenía a Mary fulminándolo con la mirada. Y noté algo muy extraño entre Fernanda y él, como… una mirada seductora entre ambos… pero no quise darle importancia, pues quizás era solo mi imaginación. ¡Puck tiene novia!

Todo se fue volviendo cada vez peor, cuando las gemelas se enteraron que Quinn había sido la novia de Puck, con mi permiso y el de Mary exigieron que se dieran un beso. Se negaron pues no querían que nos enojáramos y para alentarlos prometimos que Mary y yo nos daríamos uno también. Fue idea de ella, lo que me sorprendió, aunque todo era culpa del alcohol que llevábamos encima. Luego de que se dieran un beso medio incómodo, Mary me besó en grandes proporciones. Ocasionando que nuestras respectivas parejas exigieran un beso similar a cada uno. Mary le dio uno a Puck y yo a Quinn. Pero los "adultos" nos habían estado observando y exigieron que dejáramos de hacer idioteces y nos sentáramos a conversar.

Durante buen rato hicimos eso mismo, hasta que nos hicieron contar como nos enamoramos y cada parte de la historia me hizo querer besarla. Quería tenerla junto a mí, sostenerla en mis brazos y hacerla mía. Quería estar en nuestra habitación, solas. ¡Quería nuestra noche de bodas! Poder acostarme con ella y hacerle el amor. En esos momentos tenía mucha necesidad de ello, necesitaba que nos demostráramos amor una a la otra. Así que cuando los demás comenzaron a hablar de otra cosa, la hice apartar de los demás y la besé. Me agradó tanto su beso que para que se diera cuenta de mis intenciones acaricié sus senos lentamente mientras la besaba. Al instante apartó las manos de ahí y dejó de besarme. Me miró con una sonrisa y nos dijimos todo con los ojos. Los suyos me decían que mi idea era fantástica. Me envolvió por la espalda y nos acercamos a los demás, Quinn aclaró su garganta y fingió un bostezo, el cual no le salió bien en absoluto y revolotee los ojos.

"Disculpen, pero estamos cansadas y nos vamos a dormir."

Las gemelas comenzaron a reírse sarcásticamente y nos hablaron las dos a la vez.

"Sí, claro… a dormir."

Los demás las acompañaron en la diversión y mi papá hacía lo mismo mientras le hablaba a Beth y Alan. Ésta no se rió y nos sonrió amablemente. Papá se acercó a nosotras y nos apartó de los demás.

"Su primera vez fue en un momento de tristeza por la separación y las otras, que de seguro hubieron muchas…"

Dijo y nos reímos para luego dejarla continuar.

"fueron por volverse a ver pero Rachel estaba en un mal momento. Así que les sugiero que olviden el pasado y piensen que su vida empezó desde que las declararon esposas. Disfruten esta noche como si fuera su primera vez, y será la que recuerden como la más feliz de sus vidas. Comiencen de nuevo chicas."

Lo abrazamos entre las dos y luego le agradecimos, diciéndole que tomaríamos en cuenta su consejo. Nos despedimos de los demás con un saludo de la mano, quienes nos desearon divertirnos mucho. Quinn me tomó entre sus brazos y fingió que me raptaba. Mi padre Hiriam se acercó corriendo y antes de que nos fuéramos nos entregó la llave de la habitación. Quinn le sonrió mientras la agarraba y él nos hizo una guiñada divertida, la cual nos avergonzó.

Salimos de allí y subimos las escaleras hasta el siguiente piso, llegamos al lugar y mientras Quinn la abría, verifiqué que no había nadie alrededor y comencé a desabrocharle la camisa. Al notar lo que le hacía la abrió con rapidez y me metió dentro. Dejó la llave sobre una mesita que estaba cerca y me miró. La recosté contra la puerta cerrada y me observó mientras terminaba de desabrocharle los botones. La ayudé a quitarse la camisa a la vez que le daba besos en su cuello y la tiré a un lado sin importarme lo que había a mi alrededor para luego besar delicadamente la parte de su seno que no estaba cubierta por el sostén. La oí suspirar placenteramente y estiró su mano para acariciar mi espalda. Me quitó la camiseta roja y se acercó a besar mi cuello, mientras lo hacía comenzó a quitar mi sostén y yo el de ella a la vez que me hacía caminar hacia atrás, directo a la gran cama matrimonial. Nos terminamos de desnudar y me recostó en la cama. Nos quedamos mirando y sentía como mi corazón latía acelerado de la euforia. Me besó apasionadamente y nuestras manos recorrieron nuestros cuerpos, acariciando a la otra lentamente. Sentí su mano en mi zona íntima y enloquecí, me deje acariciar por mi esposa, mientras gemía y me excitaba cada vez más, dejándome amar por ella y amándola a cambio. Y cuando me estaba volviendo loca, note que ella también, antes de que me diera cuenta, había ingresado dos de sus dedos dentro de mí y abrí los ojos para mirarla. Recordé lo que había pasado cuando pensé que era ella y la miré asustada. Pareció entender mi duda y mi tensión y me sonrió.

"Soy yo mi amor, Quinn. Esta vez soy real… no es él. Déjame amarte."

Al sentir su voz, supe que esta vez si era real y olvide mi miedo, dejándome llevar por ella. El placer inundó mi cuerpo, hice lo mismo que ella e ingresé mis dedos, haciéndola mía por completo. La escuché gemir de placer y estuvimos así por largo rato, sintiéndonos una a la otra mientras nos decíamos te amaré por siempre y fue increíble. Papá tuvo razón, las otras veces había dolor o culpa entre nosotras, esta vez hubo felicidad y logro introducirse en nuestra sangre para hacerse parte de nuestro organismo.

Y estuvimos haciéndolo una y otra vez hasta altas horas de la noche. Me sentí increíble y toda la culpa se fue de mí, ya que ella me demostró seguridad y amor, era todo lo que necesitaba para que esta noche fuera especial.

Se que toda mi depresión crónica y todo el tema se irá, ya que Quinn me dejó claro esta noche que me ama y está para mí. Me trató con delicadeza y me demostró un amor que jamás había sentido en mi vida. Y me volví a enamorar de ella, de Quinn Berry Fabray.


Hola gente!
Se nos casaron las Faberry! :3 Que lindooo...
ok... en este fic, si se nos casaran en la vida real, hago una fiesta solo para festejar que salieron del closet.

jajajajaja

Ok, estoy subiendo un capítulo por día porque ya tengo terminada la historia y estoy trabajando en el capítulo 9 de "Something to Die For", estoy con un poco de bloqueo mental. Pero entiéndanme... es por motivos personales! :$
Ok, gracias a todas las que firman siempre, que dejan un review. Ya sean biblias o un simpe, Me gustó, sigue. :) Para mí eso ya es mucho, GRACIAS.

Ahh! Y por ahí me pidieron Lemonn, dejenme decirles que no soy para nada buena escribiendo esas cosas. Si quieren romance... bueno, últimamente estoy muy inspirada... pero para lo otro... naaa.. déjen lo otro por ahí. :p

Bueno, DEJEN REVIEW.
Gracias nuevamente.
Natalie.