El disclaimer se ira haciendo acorde a la aparición de los personajes, Sailor moon y todos en SMstars son creación de Naoko Takeuchi, la trama es creación de Ash-X7, esto es solo una traducción pueden encontrar el link en el primer capítulo. Este FF es principalmente Seiya & Serena.
Antes que nada quisiera felicitar a Ash-X7 por haber ganado en los Premios Kousagui 2008 como mejor FanFic en Ingles =) y gracias a todas ustedes que votaron por NPA.
Gracias a mi amiga Elizabeth-01 ya que me corrigió algunos errores que se me habían ido =). Y Gracias a todas ustedes que se han tomado el tiempo de dejar un review.
Si no han visto las imágenes de Ash y su equipo creativo, vayan a su página les aseguro que les van a encantar, por favor respeten los derechos de autor ya que esta prohibido tomar o reclamar las imágenes de la página.¡¡¡
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El Pasado de él, La Aparición de Ella: Hace nueve Años
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"Sr. Kou, esta es su nueva residencia."
El chico de cabello castaño de nueve años se bajó de un Mercedes negro. Él estaba acompañado por cuatro hombres formalmente vestidos. Estando de pie, Seiya miró inexpresivamente al bungalow (casa de una planta) grande ante él. La casa de estilo victoriano tenía un jardín hermoso; altos árboles de flor de cerezo, arbustos de rosales coloridos y una cerca de metal blanco como su límite. Pero, en los ojos de Seiya, no encontró nada atractivo, la casa elegante o el jardín encantador, él no vio nada vibrante; todo es blanco y negro.
Que sencillo, que simple y aburrido…
"Sus padres han dejado este lugar bajo su nombre."
¿Padres? ¿Qué padres? ¿Quiénes son? El niño no tenía ningún recuerdo de tales personas. ¿Cómo son? ¿Cómo suenan? Las caras de sus padres y voces son vagas para él. Todo lo que él podría recordar era el día cuando su madre lo dejó en el cuarto de aislamiento donde él pasó sus próximos tres años, solo. ¿Por qué se molestaron en sacarlo? Esta casa era justo como su cárcel anterior, sólo que más grande.
"Después de que usted firme el contrato, este distrito será oficialmente suyo. "El hombre que era probablemente un abogado le presento a Seiya un documento de propiedad. Sin ningún afecto, él tomó la pluma y firmó el acuerdo.
"Eso servirá. Muchas gracias."
Seiya miro a los hombres que daban una cortés reverencia ante él, sus ojos mostrando un miedo obvio y ansiedad. Él permaneció tranquilo e insensible ya que él estuvo acostumbrado a tal tratamiento.
"Aquí está la llave a la casa. Su ropa y otras cosas necesarias ya están adentro. Y en cuanto a su entrada a la Academia Nacional Psíquica, el principal lo permitió. "El abogado dio a pequeño Seiya la llave de su casa. "Nosotros también arreglamos el transporte privado para llevarlo a la academia cada mañana. "El grupo de hombres se terminó con otra reverencia y apresuradamente entraron al coche.
El niño sin emoción alguna se dirigió a la puerta principal. Insertando la llave antigua en la perilla, él abrió el acceso revelando una sala de estar espaciosa y totalmente amueblada. El interior fue diseñado según la Era Victoriana, histórica y romántica. Pero su belleza diversa no fue apreciada por su joven propietario. Seiya indiferentemente tiró su maleta en el sillón más cercano y continuó hasta su cuarto.
Él tenía sólo nueve, pero ya era el propietario legítimo de una propiedad grande pero sin significado. Su par de ojos azules oscuros echaron un vistazo insensiblemente a los restantes ocho cuartos vacantes. Todos estaban muy bien amueblados con juegos de cortinas y sábanas frescas, pero ellos no tenían ningún uso.
¿Dónde están sus propietarios?
No, ellos no tienen ninguno.
Estos ocho cuartos no tenían ningún objetivo y el pequeño Seiya creía que ellos permanecerán vacíos siempre.
"Ellos son inútiles…" Él sencillamente los cerró.
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Eran las cinco uno de la mañana. Pequeño de cabello castaño robóticamente se levantó y sin pensar echó un vistazo a sus alrededores. Como siempre, la recámara principal estaba oscura y tranquila, él salió de su cuarto. Afuera, el vestíbulo largo estaba igualmente sin vida, conquistado con el silencio sepulcral.
La casa entera y la propiedad no tenían vida, él era lo único vivo.
Saliendo de la casa tranquila, él se encontró cara a cara con la oscuridad; el cielo negro nublado y su atmósfera triste. No sintió y ni oyó nada mientras continuó por la sombra. Todo que él podría distinguir era la fecha y la hora. Era el fin de semana, él no tenía que asistir la escuela y era la hora del crepúsculo donde el día estaba más oscuro justo como su vida.
Él sobrevivió un mes de educación inútil. A diferencia de otros niños, no le permitieron participar en clases regulares. La academia había diseñado especialmente varios programas a los cuales solo él atendía. El niño no tenía ninguna objeción ni pensamientos en cuanto a tal injusticia ya que él no sabía nada sobre emociones. ¿Qué es felicidad? ¿Qué es tristeza? ¿Cómo uno reacciona cuando es feliz? Estas preguntas no tenían respuesta. Él no había hablado una sola palabra a alguien desde hace tres años y sus memorias eran tan vacías como sus pensamientos.
Apoyándose contra el árbol de flor de cerezo más grande de su jardín, él alzo la vista hacia el suave, difuso cielo. Era el principio del alba, donde el día da la bienvenida a su primera luz pero su corazón y alma permanecieron atrapados en la completa oscuridad. Él no absorbió nada. Él no podía oír el temprano pájaro cantando con alegría u oler lo dulce del esplendor de mañana. Incluso la reconfortante luz del sol no trajo ningún calor.
"¡¡Wah!!"
De repente, Seiya sintió algo pesado aterrizar sobre él desde arriba. Le había golpeado con fuerza y él estaba sujetado debajo de ello con sus labios cerrados contra eso, en un beso firme. En esto, sus ojos se abrieron por el shock y se encontró mirando a un par de ojos azules celestes.
El objeto de oro a toda prisa se apartó de su pecho, "¡Gomen! ¡Gomen! ¡No quise aterrizar sobre ti! ¡Yo miraba el amanecer en el árbol y me caí! ¡Realmente lo siento!" Una niña con el cabello rubio suelto, largo hasta el hombro, se arrodillaba ante él mientras le pedía perdón desesperadamente.
Seiya se sentó parpadeando por la confusión. No entendía lo que acababa de pasar. Tocó sus labios, sus ojos no abandonan a la extraña que le robó su primer beso. Pero extrañamente, sus labios se sentían calientes.
"¡¿Te hice daño en alguna parte?!"
Seiya vio sus ojos con inquietud explorando su cuerpo por cualquier herida. Para su alivio, ella no encontró ninguna y sonrió.
"¡Realmente lo siento!" ella pidió perdón otra vez. "¡Me salvaste! ¡Me habría caído a mi muerte si no fuera por ti!"
Seiya permaneció callado, su cara encantadora era inexpresiva. Todo que él podría hacer era mirarla. Durante años, él no habló ni una palabra y no tuvo ninguna emoción así que no sabía que sentir o reaccionar por sus disculpas.
Entonces, sintió que lo agarraban de sus brazos, "¡¿Eh?! ¡¿Te dañaste tu cabeza por mi caída?!" La falta de respuesta de Seiya tenía la niña asustada. "¡Vamos… Vamos a llamar una ambulancia!"
Seiya se levantó sin importancia y dio la vuelta con la intención de regresarse a su casa.
"¡Espera!"
Él oyó a la muchacha llamarlo pero él no se detuvo.
La rubia entonces corrió rápidamente y se paró directamente en frente de él, bloqueando su camino. Ella extendió su mano ofreciéndole un apretón de manos, pero todo lo que Seiya podría hacer era mirar fijamente su mano, incapaz de entender lo que ella quería.
Ella con audacia alcanzó y lo agarró. "Hola, mi nombre es Serena Tsukino. ¿Serás mi amigo?"
Él notó su grande sonrisa, una expresión la cual él nunca había visto antes.
"¿Cuál es tu nombre?" Serena preguntó interesadamente.
¿Nombre? Nadie le llama por su nombre verdadero, él no puede recordarlo. ¿Y qué es un amigo? Él inconscientemente arrojó sus manos lejos rompiendo su agarre y siguió su camino a casa.
"¡Vendré otra vez mañana!" él oyó su grito antes de que la puerta se cerrara.
No, ella no lo hará. No hay ninguna razón para que ella este aquí. Ella no era su chofer privado, criada o cocinera. Él echó un vistazo por la ventana, la muchacha misteriosa se había ido pero de una manera extraña su imagen y voz permanecían guardadas en su cabeza. Él cerró la cortina creyendo que nunca la volvería a ver.
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La primera luz que se inmiscuía en el oscuro cuarto de Seiya lo despertó. Como siempre, él salió de la cama, pasó por la fila de cuartos vacíos después de asearse y salió de la casa. Sus ojos comenzaron a explorar el amplio jardín como si buscaran algo.
Como lo esperaba, nadie estaba allí.
No estaba enojado o decepcionado ya que estos sentimientos eran un misterio para él. Los tres años de aislamiento lo habían convertido en un robot.
"¡Hey! ¡Te acabas de perder el amanecer!" La voz familiar lo tomó por sorpresa.
Él miró fijamente hacia lo rosado.
Sentada en la cima del árbol grande de flor de cerezo estaba una joya de oro sonriéndole.
"¡El amanecer de hoy también estuvo espectacular!" Ella le dio una sonrisa más grande.
El callado Seiya continuó mirándola. Ella se veía doblemente hermosa en contra de los pétalos rosados y los rayos de sol, justo como una pequeña diosa viviente de arriba. Por alguna razón desconocida, su corazón comenzó a palpitar más rápido y su mejilla se oscureció con un leve tono rojo. ¿Qué es este sentimiento? ¿Y por qué está ella aquí?
Serena saco su lengua avergonzada, "¿Tienes una escalera o algo para bajar?" Su petición no fue contestada mientras miraba fijamente a su par de ojos inafectados.
"¡Esta bien, soy una niña grande! ¡Puedo bajar sin ninguna ayuda! "Ella sonrió abiertamente y torpemente colocó su primer pie en una rama inferior.
"¡¡WAHHHH!!"
Ella perdió su segundo paso. Cerrando sus ojos con fuerza, rezó para que la caída no doliera demasiado. Y como si su rezo hubiera sido escuchado, no sintió ningún dolor. Abriéndolos, estaba mas que sorprendida al encontrarse suspendida en el aire. Ella jadeó con incredulidad mientras la fuerza invisible la puso gentilmente en la tierra herbosa.
"Es… Esto…" Serena dio vuelta y afrontó a su salvador que tenía su espalda girada contra ella, listo para dirigirse de vuelta a su casa.
Ella apresuradamente se puso de pie, "¡Gracias! ¡Gracias por salvarme otra vez!"
Su apreciación ruidosa tenía Seiya deteniendo su paso. Y con una cara medio entusiasmada asintió levemente a Serena antes de regresar a su casa.
"¡Vendré otra vez mañana!"
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La pequeña Serena estaba en su cuarto mientras bailaba alrededor de la pequeña parte despejada antes de aventarse a la cama blanda. Miró hacia un objeto de tamaño natural que estaba cubierto por una tela larga roja y sedosa.
Quitando la cubierta, reveló un espejo de cuerpo entero.
Ella miró detenidamente en el y susurró, "Yuumei…"
Así de increíble como parece, su imagen fue vista oscureciéndose, su pelo y ojos se volvían negros. La reflexión fenomenalmente salió del espejo.
Tenía una sonrisa amistosa.
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"Yuumei quiere decir anochecer. " - traducción japonesa.
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En el punto de vista del espejo, la gemela no se reflejaba. Se parecía a un doppelgänger (doble fantasmagórico) de su imagen inversa, un Vardoger. Esta niña de nueve años tenía un pasado oscuro y terrible que planeaba no decirle a nadie y pocos lo conocen. Ella nació especial; sobrenatural entre lo sobrenatural. A pesar de todo, ella permanecía alegre y disfrutaba de la vida al máximo; su personalidad era única, rara vez fruncía el ceño.
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"Un doppelgänger es un doble fantasmal de una persona viva, una forma siniestra de bilocación. Es también referido como 'doublewalker', que significa alguien que actúa de la misma manera que otra persona. Son generalmente considerados de mala suerte. En algunas tradiciones, un doppelgänger visto por la familia o amigos presagia enfermedad o peligro, mientras que si ves tu propio doppelgänger es un presagio de muerte. En la mitología nórdica, es un doble fantasmal que precede a una persona viva y es visto realizando sus acciones por adelantado. En el cuento tradicional, un doppelgänger no tiene sombra, y no tiene reflejo en el espejo o el agua. También puede tomar la forma de la imagen inversa de uno, conocido como Vardoger." - Hechos.
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"Él me salvó otra vez…" la rubia le dijo a su gemela de cabello oscuro. "Y un día, le pagaré."
El Vardoger respondió con una sonrisa dulce.
"Aunque todavía no sepa su nombre, puedo sentir que…" Serena abrazó su otra mitad. "Somos iguales."
"Quiero mirar el amanecer con él algún día…"
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Por las visitas regulares de Serena, el viejo árbol de cerezos se le dio su propia escalera y el joven propietario no tenía ninguna intención de quitarlo. Algunas veces, ella inclusive aparecía por las tardes admirando las flores que florecían en su jardín.
Aunque Seiya nunca hablara o viera el amanecer con Serena, ellos fueron vistos pasando más tiempo juntos. Él visitaba el jardín con más frecuencia e inclusive algunas veces se quedaba hasta que ella se iba. Pronto, las noticias de una joven muchacha misteriosa que se asociaba con el Némesis fueron difundidas.
A los tres meses de visitas de Serena, un grupo de oficiales que trabajan para el gobierno se le acercaron. Los habían mandado a investigar su relación con Seiya.
"¿Cuál es tu nombre, niña?"
Serena estaba sola en el jardín de Seiya cuando cuatro hombres desconocidos se le acercaron.
"Me enseñaron no hablar con extraños." Serena contestó cortésmente.
"No somos gente mala, niña." Uno de los hombres le insistió. "Somos enviados del gobierno estatal para vigilar al Némesis."
"¿El Némesis?" Serena ladeó su cabeza confundida.
"El muchacho que vive en esta propiedad. Lo visitas diario, ¿verdad?"
"Su nombre no es Némesis…" Serena aseguro, su sonrisa despacio que se desvanecía. Aunque él todavía no le dijera, ella de algún modo sabía que ese no era su verdadero nombre.
Los hombres intercambiaron miradas antes de volverla a ver, "¿Cuál es tu propósito de venir aquí? ¿Sabes que el Némesis es un niño peligroso? Por tu seguridad, se te aconseja no acercarte mucho a el…"
Seiya desde una distancia abierta oyó por casualidad su conversación, pero casi no sintió nada por el comentario de los adultos. Él lo oía todo el tiempo y le habían hecho creerlo.
"¡Dije que ese no es su nombre!" Su grito repentino cogió a todos incluyendo a Seiya de sorpresa. Él vio un cambio severo en su expresión, ella ya no sonreía. Aunque él no podía interpretar su emoción, algo dentro de él lo molestaba. Ella no estaba como de costumbre y eso no le gustó. Pero antes de que él pudiera acercarse, dos de los hombres de una manera extraña se cayeron de rodillas.
"No puedo respirar… No puedo respirar…" ellos lucharon por aire. Su síntoma inexplicable impresionó al grupo.
Uno llamó a la ambulancia mientras el resto en vano trataba de ayudar a los hombres que se asfixiaban. "¡Hey… Cálmate! ¡¿Qué pasa?!"
Alzando la vista, ellos dieron un grito ahogado por el color de sus ojos. ¡Eran negros! Era una ilusión óptica por la sombra o sus irises en realidad se oscurecieron.
"¿Qué… Quien? ¿Quién es ella "
Ligeras pisadas por atrás los salvaron. Sintiendo una presencia importante, Serena inmediatamente se dio vuelta y de una manera extraña, los dos hombres fueron capaces de inhalar otra vez.
"¡Estas aquí!" Serena aclamó.
Todo lo que Seiya podría hacer era mirar a la rubia feliz. Su malestar mágicamente desapareció al ver su sonrisa habitual.
"¿Qué deberíamos hacer hoy? Déjame ver…" Serena se puso a pensar.
La pequeña pareja estaba demasiado enfocada el uno en el otro para notar a los oficiales irse.
"¡Encontré un lago cerca! ¿Quieres ir conmigo?" Serena terminó con una sonrisa brillante.
Como siempre, él no le contestó mientras Serena siguió mirándolo detenidamente, con sus ojos ablandándose.
Hubo un breve momento de calma.
"Sei…ya…" un susurro fresco rompió el silencio.
"¡¿Qu-qué?" Los ojos de Serena se agrandaron por la sorpresa absoluta. ¿Estaban sus oídos jugándole trucos o realmente él dijo algo?
"Nombre… es…" él habló un poco más claro evitando su mirada. "Sei…ya".
Ese era su primer discurso después de tres años de aislamiento. Esto tenía a Serena jadeando por la incredulidad. ¡Él habló! ¡Él le habló! ¡Ella finalmente sabía su nombre! Lagrimas de alegría fueron vistas escapando y asintió entusiasmadamente mientras se las limpiaba.
"Él tiene una voz tan hermosa…" ella en secreto pensó.
"Qu… que nombre tan lindo…" Ella agarró sus manos de maravillada. "Seiya… Seiya… Seiya…"
Él no quiso que su repetición de adoración parara. Era como música para sus oídos, agradable y serena.
Sus mejillas se quemaban. ¿Por qué? ¿Tenia fiebre? ¿Qué es este sentimiento? Era la primera vez que oía su verdadero nombre siendo pronunciado con tal afecto. Y sonaba bien. Él siguió mirándola mientras que todavía lo tenía sujetado. Ella tenía la sonrisa más brillante de todas; era tan acogedora y calida. Pero también, él vio lágrimas en sus ojos. Él definitivamente no entendía por qué ella sonreía y lloraba al mismo tiempo.
"Eres rara…" Sus labios fueron vistos curveándose en una gentil sonrisa.
Una rojez leve se poso a través de sus mejillas oscureciéndolas. Era extraño, ella no podía quitar sus ojos de su sonrisa; sin precio, casi perfecta (si no fuera por su broma) y adictiva, al tal grado que ella pasaría por lo que fuera para verla otra vez.
Poco sabía que era prohibida. Esta nueva felicidad encontrada era el principio de una futura miseria inesperada; una que creó historia.
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"Taiki-sama, estos son los libros que usted pidió." Una criada cargando un montón de libros los presento respetuosamente.
"Colócalos aquí." Un muchacho joven con pelo aseado castaño le instruyó sin mirarla, sus ojos todavía en la página. "Ya te puedes retirar."
Durante su tiempo libre, Taiki visitaba la biblioteca nacional del estado y se alimentaba de su conocimiento. Él solía quedarse hasta la caída de la noche ya que él tenía asuntos importantes que atender, pero después de su encuentro con Serena, él nunca fallaba en marcharse antes del anochecer solamente para mirar el atardecer con ella.
El pequeño genio suspiró. Él no podía concentrarse en la lectura, su mente seguía recordando lo que paso ayer lo cual era su primer encuentro con el Némesis. Serena era obviamente la única feliz con la 'Fiesta de vamos a conocernos'.
Entre ellos, los primos no tuvieron una buena primera impresión. Taiki sin embargo encontró a Seiya sorprendentemente atractivo. Es difícil de creer que un niño bonito como él fuera clasificado bajo el término peligroso. Él solía imaginar a el Némesis como un niño de aspecto feo, pero como lo predijo era terriblemente difícil ser amigable con él. Seiya no habló nada y como si no fuera bastante malo, su mirada fulminante enviaba ondas de choque. Esto tenía Taiki preguntándose como Serena lograba estar cómoda con él. Ella debe ser una deidad o algo así para estar en el lado bueno del Némesis. Pero una cosa era cierta, a Seiya no le gustaba Taiki. No, no lo odiaba pero no era su aficionado. El genio sabía los motivos; parcialmente debido a su educación y a Serena.
Raras veces algo se escapaba de la visión de Taiki. Él sabía la intención real detrás del aislamiento de Seiya. No era un castigo por los homicidios o porque era peligroso, eran sólo encubrimientos, excusas. El verdadero propósito era de dominar y controlarlo para su futuro uso. Psicológicamente, aislar a un niño en temprana edad hará que él sufra de una carencia de sensibilidad haciendo que no le afecte su entorno y acontecimientos. Era crecer sin probar ningún sentimiento, como un cuerpo sin corazón, viviendo la vida de un robot. Seiya era un nacimiento distintivo, un niño que tenia una incalculable energía telekinética, mas letal que cualquier arma nuclear alguna vez inventada. La familia Kou nunca permitiría tal poder escaparse. Nada sirve mejor que alguien sin emociones.
"El robot es creado para obedecer, no tiene ningún sentimiento por lo tanto nunca traicionará."
El convertir a Seiya en uno, era una garantía la familia Kou de mantenerse en la cima. Cruelmente hablando, ellos lo desarrollaban en un arma, un instrumento horrible. Era un secreto oscuro detrás de la familia superior por generación.
Y Taiki estaba seguro que si ellos no podían satisfactoriamente convertirlo en uno, lo matarían. "Un fracaso no sirve para nada. Destrúyanlo por seguridad." El muchacho frunció el ceño y agarró la página. Su alta inteligencia le traían demasiado dolor ya que estos eran secretos él preferiría no saber. Él viviría una vida más feliz sin ellos, justo como la mayoría de las personas comunes.
"Ella ama las cosas más simples en la vida, ¿verdad?" Un repentino pensamiento de Serena destelló en su mente ocupada. Había estado pensando mucho en ella últimamente. Él una vez creyó que un ser como ella no existía. Uno que pasaba su día sonriendo desde el amanecer hasta el atardecer y es amistoso con casi todos incluyendo las flores y las abejas. Pero aun así, el genio estaba seguro ella estaba lejos de ser simple y común. Para él, ella era un misterio bien oculto.
"Su nombre es Serena Tsukino."
Esto cogió la atención de Taiki. Él dio un vistazo a los dos caballeros que estaban en mesa a su lado. Él los reconoció - ellos trababan como mensajeros para el gobierno.
"Nos dijeron que no investigáramos más…" otro hombre habló susurrando. "Así que, deje este tema…"
"¿Pero no quieres saber si ella es la que trató de matarnos en la propiedad del Némesis? ¡Es demasiado extraño! ¡De repente, nosotros estábamos en un estado de inhabilidad para inhalar! ¡Estoy seguro que ella tuvo algo que ver con eso!"
"No tan alto, Daniel. Sé que todavía estas enfadado por eso, pero por favor ten presente que nos dieron órdenes de no investigar…"
"Esto se esta volviendo muy sospechoso. Primero las autoridades establecen una investigación sobre la muchacha que se asocia con el Némesis y sin una razón, ¿ellos lo disolvieron después de oír su nombre?"
"¡Hey!, nosotros no deberíamos hablar de eso aquí…"el hombre viendo a Taiki que fingió no notar su presencia.
Ellos susurraron algo secretamente y se marcharon.
Taiki en secreto temblaba. Sentía una emoción mezcla de curiosidad, preocupación y confusión. ¡Él tenia que solucionar este misterio! ¿Debería investigar silenciosamente? Pero será grosero e inapropiado invadir en su vida privada o su pasado. Serena era esencial para él y no podía permitir que lo odiara. Tal vez debería esperar a que ella le cuente. ¿Pero lo hará? ¿O solamente debería preguntarle?
"Así que, esto es sentirse preocupado." Su sonrisita repentina llamó la atención de todos.
Finalmente, había encontrado algo desafiante, un misterio inalcanzable. ¿Había más de ello? ¿Quién es esta muchacha realmente? ¿Y alguna lo sabrá?
"Serena Tsukino… que interesante…"
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"Bo-Bombón…" Seiya señalando a Serena se rió.
Ambos estaban sentados en el jardín de una azotea en espera del amanecer y Seiya estaba ocupado riéndose del nuevo peinado de Serena.
"Bombón…"
Serena ruborizada lo fulminaba con la mirada. Ella estaba tratando de elegir ya sea besar sus pequeños labios, esa hermosa sonrisa, o golpearlo en la cabeza por darle un sobrenombre tan malo.
"¡No es Bombón! ¡Es SE-RE-NA!" Serena gritó pero Seiya no le hizo caso y siguió riéndose tontamente.
Ahhh. Como amaba su sonrisa y odiaba aquel sobrenombre. ¡¿No puede solo llamarla por su nombre o por lo menos inventar un mejor sobrenombre?!
Serena agitadamente pellizcó las mejillas de Seiya. "¡Este es tu castigo por darme ese sobrenombre extraño!" ella sonrió malvadamente.
"¡E…Daii… (Eso duele)!" El reaccionando agarró sus manos tratando de abrir los dedos y los pulgares dañaban sus mejillas.
De improviso, ella liberó su agarre contra su carne y su cara fue atrapada entre sus delicadas manos. Todo que él podría hacer era mirarla directamente a los ojos cariñosos. Él permitió que sus manos cayeran a sus lados sin ninguna intención de resistirse. Su toque se sentía caliente en contra sus frías mejillas y él en secreto quiso se quedaran así por siempre.
"¿Sabe que tienes una hermosa sonrisa? Igual que la luz del sol llena de calor y vida…" Serena sonrió antes de inclinarse más cerca. Él miró como la distancia entre ellos desaparecía hasta que sus labios estaban a menos de una pulgada aparte.
Al igual que la temperatura de Seiya se elevaba, también lo hacia el sol de mañana.
Serena se alejó y miró hacia el horizonte oriental. "¡¡WAHHHH!!" ella se levantó y exclamó alegremente. "Kirei (hermoso) neh, ¿Seiya?" Ella giró y sonrió intensamente.
El muchacho ruborizado asintió ligeramente. Sí, era una belleza; ella contra el sol naciente. La atmósfera, la luz refractada, causando el azul destellar y el cielo cambiar su color. Durante un momento, él se sintió calido por dentro, ¿era debido al resplandor del sol o de ella? Su primer amanecer juntos era el nacimiento de una nueva admiración.
"¡No solo te sientes ahí!" Tomándolo de las manos, trató ligeramente de levantarlo. "El paisaje es mas bonito mientras estas de pie…"
Él no liberó su mano por miedo a que ella podría abandonarlo. Ella entró en su vida y lo revivió; él en realidad puede sentir y hablar otra vez, pero si ella se marcha, él estaba seguro que volvería como antes sin emociones. ¿Lo abandonará como todos los demás? ¿Lo odiará si supiera de su peligroso poder? ¿Será capaz de ver el amanecer con ella mañana?
"Prometo…" La gentil voz de Serena alivió su inquieta alma. "Miraré el amanecer contigo todos los días."
Hubo un breve momento de silencio mientras el sol dejó el horizonte. Él estaba contento, pero al mismo tiempo sorprendido. ¿Ella era telépata? ¿Cómo sabía lo que él pensaba? ¿O tal vez puede sentir lo que él siente?
"¿Eres una Empática?"
Si ella fuera una, tendría que ser al menos de nivel elite para ser capaz de leer su sentimiento exacto; hay que ser de un nivel igual o más alto para usar su habilidad en él.
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"Empatista es el que tiene la habilidad de la Empatía; quien reconoce y percibe o siente directamente la emoción de otro por cualquier medio físico como un simple toque. Es también un concepto reconocido como "leyendo"las emociones de otra persona. Un Empatista de alto nivel es capaz de controlar los sentimientos de otros."-Hechos
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"Iie…" Serena sacudió su cabeza. "Pero, salí bastante bien en mi Prueba de EQ." Ella exclamó con orgullo. Era el único papel que ella sobresalía ya que no se necesita pensar mucho.
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"EQ conocido como Coeficiente de Inteligencia Emocional describe una habilidad, capacidad o destreza para manejar emociones de si mismo, de otros o un grupo. En sentido estricto de la palabra, un alto EQ no necesariamente te convierten en un empático y nunca debería ser confundido con IQ."- Hechos
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"¿Tu eres…?" Seiya quiso saber más sobre esta muchacha; su pasado, gustos y aversiones. Seguro había no psíquicos en el país y eran ciudadanos de clase inferior a menudo criadas y sirvientes. Pero, ella es definitivamente psíquica, ya que ella parecía deambular libremente y atender a la misma academia que él. Sinceramente, no le importaba si ella fuera una o no; nada iba a cambiar sus sentimientos hacia ella. Él nunca se interesó en alguien; ella era la primera y probablemente la última.
"Hmmm…" Serena vaciló. "Te diré si me dejas vivir aquí."
Seiya fue sorprendido por su petición. Ni en su sueño más salvaje se imaginaria que alguien solicitara vivir con él.
"¡Voy a escoger mi cuarto!" Ella felizmente lo jaló, bajaron la escalera hacia el tranquilo pasillo de cuartos vacíos. Ella detestó el vestíbulo sin vida; era frío y solitario. Mientras caminaban, ella notó a Seiya inexpresivo; había vuelto a su antigua personalidad.
Serena disgustada colocó sus dedos en los bordes de sus labios y los estiró, "¡Sonríe!"
Seiya la miraba extrañamente mientras lo soltaba, "No te diré nada a no ser que sonrías."
Él de mala gana le dio una débil sonrisa. Ella no estaba satisfecha, pero al menos él lo intentó.
"¿Dónde esta la llave de este cuarto?" Serena cambió el tema esperando animarlo.
"Llaves…" Seiya tartamudeo con su sentencia ya que no estaba acostumbrado a hablar todavía. "En el sótano… las traeré…"
Serena lo vio desaparecer en la distancia. Ella echó un vistazo a su alrededor y frunció el ceño; tanta soledad. Entonces, ella vio un pequeño espejo colgando y en el momento ella se poso enfrente de el, su gemela de cabello oscuro fenomenalmente apareció como su reflejo.
"Me quedare aquí con él de ahora en adelante…" Serena le informó.
Su reflejo inverso le sonrió intensamente.
"¿Qué piensas?" Serena miró su cabello, e inmediatamente recordó la sonrisa de Seiya. "¿Este peinado me queda?"
La Serena negra en el espejo asintió acordando.
"Los amarraré con regularidad entonces… y…" ella exploró a través de los vacíos cuartos cerrados. "Iluminaré este lugar. ¿No será grandioso si un día todos estuvieran ocupados? ¡Estará tan vivo!"
Pero antes de que su reflejó pudiera contestarle, se escucharon unos pasos aproximarse. Extrañamente regreso a su imagen original.
"¿Conseguiste la llave?" Serena se lanzó hacia Seiya y sonrió.
Él asintió y abrió el cuarto que ella solicitó.
"WAHHHH…" Serena con impaciencia entro y navego por el cuarto tranquilo. Ella inmediatamente fue atraída por sus paredes suaves rosadas, el alto techo, la ventana de tamaño natural y la amplitud.
"¿Puedo tener este cuarto? ¿Puedo tener este cuarto, por favor?" ella suplicó ojos de cachorrito.
Seiya fue dejado sin habla, todavía incapaz de creer ella estaba dispuesta a vivir aquí con él. "¿Tu… Tu segura…?"
Serena asintió con anticipación. "¡Hai! ¡Quiero este cuarto! ¡Y después de que me mude, voy a llamar este lugar! ¡Ah! ¿Olvidé de preguntar, cuánto está el alquiler aquí?"
"¿Alquiler?" Los ojos de Seiya mostraban una leve confusión.
"¿Eres el propietario verdad? Por lo tanto tengo que pagarte." Serena explicó. "¿Cuánto es? ¡No te preocupes, puedo costearlo!"
Seiya sacudió su cabeza gentilmente, "No tienes que pagar."
"¡¿Eh?! ¡Pero no puedo quedarme aquí gratis!" ella protestó.
"No necesito el dinero…" Le dijo.
"¿Entonces, hay algo que pueda hacer para compensar por el pago?" Serena se sintió mal ya que no quería convertirse en una aprovechada.
Hubo segundos de silencio.
"Tu promesa…" Seiya solicitó. "Mantenla…"
Ella se sorprendió por el modo de pago y tomó un segundo para responder. "¡Hai!" ella asintió con una sonrisa agradable.
Aunque Serena se mudo al día siguiente, fue tres años más tarde que le dieron un nombre a la propiedad.
Lo llamaron: El Distrito Ases.
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