Capítulo 9:
Las tres amigas se miraban sin saber que decir, según el mail que habían leído si no se presentaban en España ellos irían a Florida para llevarlas de regreso. Kagome estaba entre enfadada y emocionada porque Inuyasha le había dicho que era adicto a sus besos y que era su chica, cuando quería era muy tierno, pero por otro lado la había amenazado con ponerse en huelga de hambre, ella bien sabía que eso era algo grave ya que la pasión de Inuyasha era la comida¿podría aguantar? No sabía si contestarle y mandarle a la mierda o coger ahora mismo un avión y volver a sus brazos.
Ayame por su parte estaba más o menos igual que Kagome, solo que la forma en la que se le había declarado no había sido la más acertada ya que cada vez que lo leía una rabia recorría su espina dorsal. ¿Es que ese animal no tenía tacto¿Era tan difícil pedir disculpas y no se, decirla que la quería? No sabía si mandarle un mail personal para poder hablar con el, aclararlo todo y volverse a España lo antes posible.
Sango estaba que echaba humo, ese estúpido de Miroku, jamás lo perdonaría. Si esos dos se creían que con mandar ese mail ellas iban a ir corriendo a España estaban muy equivocados. Una traición no se perdona solo porque ellos digan que esas tipas eran unas pestosas y que les acariciaban en contra de su voluntad. ¿Se pensaban que eran tontas?
La primera que rompió el silencio que se había creado a raíz de la lectura del dichoso mail fue rota por Sango.
Se creen realmente que somos tontas, sin duda lo creen. Ya pueden esforzarse un poco mas para que los perdonemos, por mi parte Miroku ya se puede morir. No pienso perdonarlo en la vida
Yo no pienso volver a España y menos bajo amenazas. No se si lo perdonaré o no, pero lo que está claro es que no voy a dejar mi trabajo por Inuyasha, aquí tengo un futuro claro, en España no se lo que me espera con el¿y si solo somos una diversión para ellos¿Y si solo nos quieren como un objeto para lucirnos delante de sus amigos?
Ahora estoy confundida, no se lo que voy a hacer con el.
Yo conozco a Koga y se que me dice la verdad, por otro lado no me gusta que me amenacen pero supongo que es su forma de ser. Chicas, yo quiero volver con el, es mi pequeño lobito de ojos azules. Le echo de menos. Ayame comenzaba a lloriquear y a Kagome se le enterneció el corazón
Y yo quiero ver a mi cachorrito, también le echo de menos, quiero estar con el, pero no podemos dejar nuestra vida así sin mas, tenemos contratos firmados, eso lo tienen que entender. Nos pueden demandar si no cumplimos. Además, así los hacemos sufrir un poco. Contestó Kagome entre el llanto y la sensatez
¿Los vais a perdonar y ya está¿Ni siquiera dudáis un poco de su palabra? Creo que estáis realmente mal, yo no pienso volver, vosotras podéis hacer lo que queráis, pero lo que soy yo, no pienso ni volver ni perdonar a ese pervertido.
¿Ayame, contestamos el mail? Preguntó Kagome a su amiga sin hacer caso a Sango cosa que ocasionó que esta saliese de la habitación a por un tarro de helado y así pasar su desgracia sola en su habitación.
Ok, Manos a la obra
Las dos se pusieron a escribir y después irían donde estaba Sango para consolarla ya que sabían que aunque se hacía la fuerte era muy sensible, todo esto la afectaría, sobretodo porque en el mail Miroku no la había puesto nada.
A muchos kilómetros de distancia Inuyasha esperaba ansioso por la contestación de Kagome, un brillo de esperanza le hacía creer que esta le perdonaría y que volvería a su lado mañana mismo, podría abrazarla y besarla todo lo que quisiera y nunca más se separarían. Estaba planeando todo lo que haría en un futuro con Kagome a su lado cuando la puerta de su habitación se abrió dando paso a un demacrado Miroku. En solo un día parecía que había envejecido como veinte años y hubiese perdido diez kilos.
Inuyasha, Sango, se ha ido…… ni una nota, ni una despedida, ni un te odio pervertido, nada, se ha ido sin decirme nada. ¿Qué ha pasado? He ido a casa de Kagome y de Ayame y ninguna está, se fueron a Florida.
¿Ahora te enteras? Yo llevo todo el día esperando noticias de Kagome, y nada. ¿Sabes porque se fueron? Le dijo Inuyasha enfadado
No, sus madres solo me han dicho que tenían trabajo y que por eso se fueron, pero ellas pensaban que se habían despedido de nosotros. Contestó Miroku con una clara angustia recorriéndole todo el cuerpo.
Pues se fueron por tu culpa, idiota. Fueron a buscarnos al instituto y vieron a tus amigas coqueteándonos. Se fueron sin decir nada por eso. Siempre andas de pervertido y por eso las hemos perdido. Por tu culpa. En parte Inuyasha no quería hablar así a su amigo pero es que la rabia lo hacía querer estrangularlo. ¿Cómo podía ser tan tonto?
¿Cómo puedo ser tan tonto? Se preguntaba mientras se daba golpes en la cabeza.
Inuyasha se quedó callado ¿es que acaso Miroku leía la mente? La verdad es que le daba un poco de pena. Estaba mirando como Miroku se rompía la cabeza contra la puerta de su habitación cuando su ordenador emitió un pitidito advirtiendo de que tenía un nuevo mensaje. Se emocionó tanto que dejó de mirar a Miroku para abrir el mensaje.
Inuyasha, soy Kagome.
Aunque no comparto la forma en la que habéis pedido perdón tengo que admitir que yo también te echo de menos. Lo siento mucho pero no podemos volver a España durante un buen tiempo. Tenemos muchos contratos firmados de los que no podemos deshacernos ya que si lo intentáramos nos podrían demandar.
Te informo que no fui con ningún chico a tu bar, simplemente nos los encontramos allí y con el pensamiento de que no éramos nada para vosotros aceptamos su compañía. Yo no tenía ni idea de que me considerabas tu chica ya que no habíamos hablado sobre el tema.
Me gustaría coger un avión ahora mismo para poder abrazarte pero mi trabajo me lo impide. Ayame también a perdonado a Koga pero siento decirte que con Sango será mas difícil ya que Miroku ni siquiera la a pedido perdón. Está muy dolida, no se si llegará a perdonarlo. Te quiero mucho y espero verte pronto. Un beso.
POR CIERTO, LA PROXIMA VEZ QUE ME AMENACES TE ROMPO TODAS LAS COSTILLAS. A MI LAS COSAS SE ME PIDEN PORFAVOR NO ADVIRTIENDOME QUE SI NO HAGO LO QUE TU QUIERES VAS A VENIR POR MI.
Deja la huelga de hambre, no quiero encontrarme con un cachorro desnutrido cuando vuelva. Xao
A Inuyasha se le vino el mundo encima. ¿Kagome no volvía? Bueno por lo menos lo había perdonado. Pero ¿de que le servía a el que lo perdonara si no podía tenerla con el? Después de meditarlo un poco decidió contestar al mail y así por lo menos aclarar unos cuantos puntos, después consolaría a su desastre de amigo, al fin y al cabo era su amigo de la infancia. Llamó a Koga para saber que le había puesto Ayame y la verdad es que su mail era un poco más cariñoso, pero bueno, Kagome era así.
Nada, Miroku no se consolaba con nada, le había puesto porno en el ordenador, incluso le dijo que le pagaría un año de subscripción a play boy, pero nada, el seguía con esa cara de niño abandonado y con unas ojeras que le llegaban hasta los pies. La verdad es que empezaba a preocuparse por su amigo. Después de una semana de hablar con Kagome todos los días a base de mail, en los que la pedía ayuda con Miroku, no había conseguido nada. Esa Sango si que era dura de corazón. Entonces mientras pensaba en como solucionar todo, vio una pequeña chispa en los ojos de su amigo y miró para donde la atención de Miroku se dirigía, la pantalla del ordenador, una oferta de vuelos a Florida. A este chico si que le faltaba un tornillo. ¿En que estaría pensando?
Miroku, en que piensas, me das autentico miedo. Decía con los ojos temblorosos ya que sabía que en situaciones dramáticas su amigo podía salir por cualquier sitio
Yo no pienso, yo actuó. En ese momento dio al botón de comprar y ya tenía los billetes de avión para la semana que viene. Lo ves, es muy fácil. Si no me quiere perdonar por carta, lo va a hacer en persona.
¡¡¡Miroku!!!¿Estas loco o que te pasa? No entiendes que si te presentas en Florida Sango te va a matar…… amigo eso es amor. Compra uno más para mí, yo también voy. Recapacitó Inuyasha uniéndose a la locura de Miroku.
Lo ves amigo, yo tengo razón, y si Sango no me quiere perdonar aunque esté delante suyo…… pues me suicido desde su bacón. Para que le quede el remordimiento de que es la causante de mi muerte. Contestó Miroku aun mas decidido. Si esa chica no tenía el corazón de perdonarlo, pues la martirizaría hasta en su muerte.
Hombre, tanto como suicidarse…… tampoco es eso ¿No? Inuyasha empezaba a ponerse nervioso, bien sabía que su amigo era capaz de eso y de mucho más.
Nada amigo, para problemas desesperados, medidas desesperadas. La vida es corta, y si no la voy a pasar con Sango, no la quiero para nada
Bueno, pero solo haz el amago, no lo cumplas. Haber hasta donde aguanta el corazón de Sango. Tú eres muy teatrero cuando quieres…… de seguro la matas de un infarto al corazón.
Pues que muera a mi lado. Prométeme que nos enterrarás juntos.
Estas empezando a desvariar, pero te lo prometo.
Inuyasha llamó a su amigo Koga y este por supuesto también quería ir. Trabajarían en el bar del tío de Miroku durante toda la semana, sacarían un dinero, Miroku se encargaría de buscar las universidades, Koga alojamiento, algún apartamento para pasar los años de universidad e Inuyasha prepararía todo para que las chicas no se enteraran de nada, su labor era averiguar todo lo que harían la semana que viene para que a su llegada supiesen donde localizarlas.
Todos trabajaron como en su vida lo habían echo, preparaban todo para su viaje, y unos días antes se juntarían para decidir su futuro. Era algo muy importante pero estaba claro que la vida solo se vive una vez y como la madre de Inuyasha decía "arrepiéntete de lo que haces, y no, de lo que no haces" Un consejo muy bueno. Su madre no se lo había tomado muy bien, pero pensándolo bien, le vendría muy bien a la hora de madurar y de hacerse un hombre, ella no quería ser el obstáculo que no dejara a su pequeño niño crecer.
Después de una semana agotadora, cuando solo faltaban dos días para coger el avión y nuestros amigos se habían reunido para ultimar los detalles que les llevarían a vivir la locura de sus vidas. Pero después de la semana que habían compartido con sus novias habían aprendido que la locura es contagiosa y que después de todo, era mejor que tomaran las decisiones casi sin pensar, porque sino al final no lo harían.
Bien, entonces hemos decidido esta universidad ¿no? Decía Miroku señalando una de las universidades que tenían sobre la mesa
Si, ahora solo tenemos que elegir la carrera. Contestó Koga mirando todas las especialidades que tenían.
Yo me decido por……periodismo. Dijo Miroku.
Yo prefiero medicina. Contestó Inuyasha
Pues yo magisterio de educación física. Eligió Koga.
Bien, ya está todo decidido, ahora a preparar las maletas, en dos días estaremos solos en Florida en busca de nuestras chicas. Animó Inuyasha
Por cierto, Miroku¿tu tío nos encontró trabajo en Florida? Preguntó Koga
Pues si, en el bar de un amigo suyo, creo que le debe un par de favores, así que tenemos trabajo, casa, chicas, universidad, transporte, todo, es hora de empezar a despedirnos de nuestras familias, nos vemos en dos días. Dijo Miroku saliendo de la habitación de Inuyasha y despidiéndose de ellos.
Pronto esos tres chicos emprenderían la mayor aventura de su vida, y todo gracias a tres maravillosas chicas que no tenían ni idea de lo que pasaba. Ninguna sospechaba que era lo que tramaban esos chicos. Pero bueno, seguro que les gustaría la pequeña sorpresa que les tenían preparada.
Continuará……………………
Muchas, muchas gracias por la paciencia que habéis tenido. La verdad es que estoy un poco trabada con esta historia pero creo que veo un poco de luz al final del túnel.
No tengo excusa, lo se, pero voy a seguir esta historia y todas las demás, aunque me abandonéis. Yo actualizaré. Soy muy cabezona y estoy segura que pronto terminaré esta historia.
Mando un beso enorme a toda la gente que a esperado la actualización, y a los que se unen ahora, les doy las gracias por interesarse en mi fic.
Gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias.
