"Pensamientos"
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Flash Back
Acto VIII - Castillo
Se encontraba en la pequeña ceremonia en honor a los valientes soldados que perdieron su vida protegiendo a la ciudad, y también a los desdichados ciudadano que no pudieron salvarse. Fueron pocos, afortunadamente. Pero aun así lamentaba las vidas perdidas. Miro al cielo, viéndolo tan despejado y azul, soltó un suspiro. Lo peor ya había pasado y, salieron victoriosos de esto. Pero no sabía por cuánto tiempo más. Cada vez la plaga de hollows parecía ser mayor. No podía dejar su pueblo indefenso, y tampoco podía darse el lujo de esperar a que ellos ataquen. Esta vez habían sido salvados por su hijo. Fue considerado un héroe cuando todos se enteraron que el solo se fue a detener a los monstruos e impedir que sigan su paso por el pueblo. A pesar de estar orgulloso de su primogénito, había algo muy extraño en todo esto.
El día del ataque, Tōshirō continuo peleando hasta que se desvaneció del cansancio. Para cuando eso paso, la mayoría de los atacantes habían sido aniquilados. De inmediato sus subordinados lo trajeron al castillo para que lo revise el médico, del mismo modo con que habían traído a aquella misteriosa joven que ahora descansaba en su hogar. Al igual que su hijo. Dos días se habían pasado de eso, y hasta ahora ninguno había despertado, el debido al cansancio extremo al cual sometió a su cuerpo. Y ella, debido a los medicamentos que le estaban suministrando para tratar su profunda herida. Su mejor médica estaba a cargo de ambos, Retsu, aunque aun no sabía por qué aquellos soldados habían traído a la joven herida al castillo bajo órdenes directas de su capitán.
El día después del ataque, los soldados que estaban en condiciones, tuvieron la ardua tarea de recolectar los cadáveres que dejaron al defender la ciudad. Podía no ser algo agradable de hacer, pero no podían dejar los cuerpos a la intemperie. Lo último que necesitaba su pueblo era una epidemia. Los cuerpos eran recolectados y llevados a un cañón lejano al pueblo para ser incinerados. Las cortinas de humo eran visibles durante casi todo el día. Y fue durante la recolección que sus soldados encontraron tres armas: una cuchilla corta en el suelo, una katana alargada incrustada en la cabeza de un monstruo, y, finalmente una espada con la cual su hijo peleaba. Era obvio para el que esa noche su hijo no peleo solo. Pero, este por alguna razón escondió el hecho, lo conocía bastante bien como para saber que no lo hizo por la gloria que obtendría al ser aclamado héroe, si no para ocultar a quien lo ayudo.
Sus sospechas recaían sobre la joven herida que reposaba en una habitación. Pero no podía ser, era demasiado descabellado todo. Como una mujer podría haber luchado? Tal vez se engañaba y ella quería proteger inútilmente a alguien, y al no saber luchar acabo herida. Eran demasiadas suposiciones vanas, lo mejor que podía hace hasta ahora era esperar que su hijo despierte, y hacerle un interrogatorio que no tenias ganas de realizar.
Su mente comenzaba a despertar lentamente. Y le indicaba que cada parte de su cuerpo estaba exhausto y adolorido. Abrió los ojos con pereza, algo raro en el. Pero, esta vez realmente no tenía energías para levantarse y entrenar. La pelea había sido extremadamente dura, no tenia certeza de donde había sacado fuerzas para poder seguir peleando. Después que la hubiesen llevado al castillo, el continuo batallando contra los hollows que aun seguían saliendo de algún lugar. Vio como algunos de sus soldados caían heridos cumpliendo su deber.
Comenzó a incorporarse de la cama con lentitud, y al hacerlo todos los músculos de su cuerpo reclamaron por tal acción. Tenía tantas cosas que hacer, como ver el estado de Murder, saber cuántas bajas hubo, además de los detalles finales de la batalla. A partir de cierto momento de la batalla en su mente se formo una laguna mental, estaba en blanco, no sabía que había pasado. Iría con Tatsufusa, después de visitar a la joven caza recompensas. Al parecer, los criados estuvieron no hace tanto tiempo, ya que contaba con agua caliente en su bañera. Genial. Camino con parsimonia hasta llegar a su destino, continuo su tarea al desvestirse con lentitud, revisando las heridas y hematomas que ahora su piel poseía. Con el mismo ritmo desde que se levanto de la cama, ingreso a la tina, sintiendo como cada musculo de su cuerpo le agradecía. Sumergido casi en su totalidad su mente comenzaba a divagar. "Murder, probablemente este inconsciente, bien podría entregarla, es probable que mi padre sospeche algo, tal vez no debí mandarla al castillo. Pero, si no lo hubiese hecho, ella hubiera muerto. Eres un nido de problemas." Su seno fruncido mostraba su enojo al pensar en la última frase. En definitiva ella significaba problemas.
A pesar de sus divagaciones no podía ignorar la pregunta que venía molestándolo desde que comenzó el ataque "De donde salió esa horda?, eso no es para nada normal, algo pasa aquí. Juntare un escuadrón de investigación, necesitamos prevenir otro ataque". Ignorando las ganas que su cuerpo tenia de quedarse más tiempo relajándose en el agua caliente, salió de la tina en busca de una toalla, dejando un rastro de agua a su paso, mientas la luz de las ventanas iluminaba su cuerpo digno de Adonis. Las cicatrices y hematomas le daban un toque masculino a su cuerpo, que de principesco no tenía nada. En vez de un cuerpo estilizado, mas blanco que la nieve, manos suaves y piel tersa sin ninguna marca, el ostentaba músculos, un cuerpo bronceado, manos ásperas y claro, todas las marcas de batalla que cargaba con orgullo. El era un Guerrero.
Mientras secaba su cuerpo, lo único que podía pensar era en la batalla pasada. Que hubiera pasado si, a pesar de las circunstancias el no hubiera estado ahí?, sin ella, además, que lo ayudo siendo que poco tiempo atrás, él la hubiese amenazado. Si se paraba a pensar, cada día menos entendía a la señorita Murder, "Como llego a ser la más famosa caza recompensas? Se supone que no es normal que las mujeres peleen, además, que pretende?". Tendría familia, amigos?. Probablemente no, si hubiera tenido familia, lo normal era que estuviese casada, con al menos dos hijos, no poniendo su vida en peligro por dinero y la adrenalina de sentirte invencible. Amigos. Dudaba que los tuviera, arisca y agresiva como era, además de vagar de reino en reino. Bueno, el no tenia que recriminarle nada. El, a pesar de ser de lo más alto de la nobleza, no tenía amigos. Bueno, Matsumoto tal vez contaba como amiga. Por su forma de pensar totalmente diferente a los nobles y a otros regentes y herederos, a excepción de Kurosaki, heredero del reino de Karakura, el resto pensaba que al nacer nobles, deberían tener la vida servida en un plato, sin hacer nada para realmente merecer todo esto. Ya completamente vestido, se disponía a salir en busca de noticias de la señorita Kusajishi, pero, no alcanzo a salir del cuarto.
- Que bueno que estas despierto, hijo mío - Con una amable sonrisa ingreso a la habitación feliz al ver a su hijo ya despierto - Dime, como te sientes?
- Bien, un poco adolorido aun - respondió recordándose lo que necesitaba preguntar - Cuantas bajas hubieron? Están realizando la limpieza en el local?
- Afortunadamente no hubo tantas bajas... - titubeando un poco antes de continuar - La limpieza ya fue realiza ayer... Estuviste dormido dos días.
La incredulidad del joven fue grande, nunca le había tomado tanto tiempo recuperarse de una batalla, aunque considerando la batalla que hubo, es comprensible, dado que forzó su cuerpo al límite. Pero aun así, dos días enteros?. En ese instante su mente se recordó de cierta muchacha que lucho junto a él "Cual será su estado?". Pero antes de poder preguntar, su padre volvió a tomar la palabra, esta vez, más serio.
- Hijo, quiero que me digas la verdad - mirándolo a los ojos, prosiguió - No luchaste solo en bosque, verdad? - Decidió que lo mejor era ir preguntando por partes, así, lograría que él le fuese sincero.
- No, no lo hice - a pesar de haber titubeado, no tenía sentido mentirle a su padre, aunque, tal vez esconda la identidad de su ayuda. - Pero, no sé quien fue el que me ayudo.
- Tōshirō , te pedí que no me mintieras - Lo conocía mejor que nadie, detecto duda en él, y posteriormente esa respuesta, había una razón para la que no le hubiese dicho nada. - Esa jovencita que mandaste herida aquí, tiene algo que ver en todo esto? - decidió decir esto de manera frontal, para ver si provocaba alguna reacción en el. Bingo.
Sus ojos se desorbitaron, no era posible que su padre ya supiera de todo. Al principio la idea era que el atrape a Murder, y que fuese encarcelado en su Reino, por interferir en una misión oficial y herir a un capitán. Pero ahora, no sabía qué hacer, ni que pensar. No se imaginaba a aquella sagaz joven terminando sus días en un calabozo. Las cosas cambiaron desde su primera batalla, y se pusieron mucho más complicadas. Buscaba una respuesta convincente que darle a su padre. Pero, el también era muy perspicaz, así que no tuvo tiempo.
- Por tu reacción deduzco que si - trataba de transmitirle toda la confianza a su hijo - Por qué no quieres decirme la verdad?, si es algún problema relacionado con ella, te prometo que tomaremos una decisión en conjunto. Pero tienes que decirme quien es.
- Ella - tomo aire antes de proseguir. Esto sería un problema. Problemática mujer - es "Murder".
Esta vez el Rey se quedo con los ojos desorbitados y llenos de incredulidad.
El día estaba hermoso, y cálido, como a ella le gustaba. Había pasado toda la mañana en el hospital del cuartel del ejército, que se encontraba al lado del castillo. Dada las magnitudes de la batalla, no tenía tantos heridos que atender como esperaba en un principio. Algunos eran más graves, y requerían medicamentos y cambio de vendajes cada cierto tiempo. Algunos no resistieron sus heridas. Otros tenían apenas algunas laceraciones y hematomas. O algún hueso roto. Retsu Unohana era la encargada del equipo médico del reino. Se enorgullecía de llevar su titulo de experta. Hace algún tiempo, llego a ese Reino especialmente para tratar a su regente. Su estado era muy delicado, y otros médicos no le diagnosticaban tanto tiempo de vida. Pero, su hijo busco toda la ayuda médica que pudo. Eso era raro hoy en día. Cualquier heredero al trono hubiese dejado que la enfermedad consumiese a su progenitor para así ascender rápidamente al trono. Pero aquel joven no, el busco todos los mejores doctores para que alguno pudiese tratar la enfermedad de su padre. Ella lo logro, no fue fácil, pero el Rey se fue recuperando poco a poco. Decidió quedarse en el Reino, el ambiente que se respiraba era de pura paz y tranquilidad, los habitantes del pueblo eran felices. Ella rápidamente se contagio de ese ambiente.
Salió del cuartel en dirección al castillo. Tenía que ver a su paciente especial. No era algo común ver a una jovencita poseer tantas heridas de guerra como tenia aquella que descansaba por causa de los medicamentos suministrados para evitar infecciones. Cuando la vio llegar, pensó que era una pobre jovencita que se vio envuelta en todo aquel terror del ataque y salió herida. Pero, cuando la examino, se dio cuenta que aquella era una joven diferente. Desde las manos ásperas hasta el cuerpo atlético y ágil, hasta las varias cicatrices que ostentaba. Para Retsu, era obvio que aquella muchacha lucho aquel terrible día, pero eso solo hacía que añada más dudas a su mente. La herida frontal comenzaba en el hombro e iba en diagonal hasta la cadera. Era relativamente profunda. Además de haberse luxado el hombro derecho. Eran heridas habituales en batalla.
Llegando a su destino, se dirigió al cuarto en donde reposaba su paciente. Después de revisarla hablaría con el Rey. La joven se encontraba dormida, con vendajes cubriendo su torso. Era hora de cambiarlos para prevenir una infección. Se notaba a leguas que era una joven fuerte. Cuando llego había perdido bastante sangre, pero su cuerpo resistió al tratamiento. Según su pronóstico, ella estaría dormida tal vez durante unos dos días más, pero su herida tardaría en curarse del todo al menos un mes, donde no podría hacer ningún esfuerzo, reposo absoluto. Termino su trabajo con el vendaje, guardando todas sus herramientas, se retiro de la habitación.
El ambiente en aquel cuarto se quedo envuelto en un silencio incomodo. Mientras que el padre todavía no podía creer la información que le había dado su hijo "No puede ser que aquella muchacha sea el temible Murder, no puede ser...". Una parte de él se negaba a aceptar aquello que su hijo le había dicho, pero otra parte de el sabía que Tōshirō jamás le daría una información de esa importancia sin haberla confirmado antes. Pero, fue en ese momento que se dio cuenta que su hijo le había ocultado información que era demasiado importante para el Reino. Murder se había infiltrado en Fuyu No, y, además era el caza recompensas más buscado. Ser el reino que lo atrapase sería lo mejor que les hubiera pasado. "Por qué no me lo querías decir?"
- Hijo... - la verdad era que no sabía por dónde comenzar, no podía creer que su hijo le estuviese ocultando información- Sabes que atrapar a Murder significa mucho para nuestro reino? Nuestro ejército estaría en la cima. Así que quiero saber, porque no me lo habías dicho hasta ahora?
- Yo... - Como explicar algo que ni el mismo sabia? - No tenía la seguridad de esa fuera en realidad su identidad hasta la batalla. No quería hacer correr rumores falsos. Decidí investigar por mi cuenta - Eran medias verdades, pero jamás admitiría que quería atraparla primero por su orgullo herido.
- Y por qué solo me lo dijiste después de que casi te forzara a contármelo - seguiría sacándole información hasta que le contara todo.
- Es difícil... - "Mierda... que opinara del hecho que su hijo contrato a una caza recompensas?", al notar la mirada seria que le dedico ante esa esquiva respuesta, decidió proseguir - La noche del ataque yo había ido hasta la una posada en donde según mis fuentes se había hospedado ella. Necesitaba confirmar la información. La tenía atrapada hasta que escuchamos los rugidos que indicaban que muchos hollows estaban cerca de nosotros. Salí corriendo para eliminarlos hasta que la vi a mi lado tendiéndome una mejor arma. Fue ahí cuando me di cuenta que solo podría proteger al pueblo si es que luchaba a su lado. Así que la contrate.
- Que! - No podía creer que su hijo había contratado a Murder, aunque pensándolo bien, gracias a eso el daño en el reino fue mínimo. Se calmo - Dadas las circunstancias fue lo mejor, pero, sabes que por tu reputación nadie debe enterarse de eso?. Además, que haremos con ella? Como justificaremos su estancia en el Castillo?.
No se había puesto a pensar en eso aun, pero considerando que hace poco había recuperado el conocimiento era lógico. El hecho que una mujer desconocida estuviese recibiendo atención médica en el castillo en vez del hospital del cuartel era demasiado llamativo. Tanto soldados como aldeanos heridos por el ataque fueron atendidos en el cuartel. A excepción de ella.
- Además ya no podemos derivarla al hospital del cuartel, y a partir de ahora, su cuarto será vigilado 24 horas. Prefiero levantar un poco de sospechas que dejar que se escape. Mientras no decidamos que hacer con ella, diremos que ella vio el rostro de Murder. Sera testigo a partir de ahora. - Con esos argumentos, dio por terminada la conversación.
Los problemas apenas empezaban
Hellooo queridoos! Quien es la autora responsable que actualiza su historiaa? Yo! :3
Creo que este capitulo a pesar que no hubo tanto drama marca una nueva estapa de esta historia. Alguien ya conocio a su futura nuera.
Además de haberles dejado una parte interesante. Confío en que sus mentes pervertidas harán buen uso de la escena de Toshi en la bañera jojojo. *hemorragia nasal*
fanny3lol: Publicando de nuevo :D. Me deja muy feliz que te encante mi historia :3.
Mikoto-Uchiha06: Lo sientoooo *llora* no quiero hacer mal a tu salud. Y conste que trate de no ser malota en el capitulo anterior. Aquí la continuación-anti-ataques :D
aresuri-cham: Gracias de nuevo, me alegra que te guste :3.
nekozombie3000: Es mi heroína también :3. No te preocupes, no puedo matar a Karin, si no Shiro-chan se quedara solterón jajaja
Lushca: eehhh se quieren se quieren Toshi y Karin jaja. De a poco superando ese complejo para ser una mejor autora :D
JhorseL: Son tan lindos los dos :3. A mí tampoco me gusto herir a Karin, pero mira el lado bueno... tendrá a un sexy-príncipe pendiente de ella jaja *muere de la envidia* Saludos :D
aleja2000: Bienvenida y gracias por favoritear :3
MikeRyder16: Yo también creo que alargar los encuentros resultara en un final más interesante ;), ya sabes, cuando toda la tensión explote *mirada pervertida* byee hasta el próximo capitulo!
Guest: Gracias! Me alegra que te guste mi historia :3. Saludos
mariposa-inferna: jojojo que suerte que te encanto! he aquí la actualización :D
Nos leemos!
