UN OSCURO SECRETO
-Jamás me contaste como es que terminaste sólo en el bosque – dijo la tiradora mientras le pasaba a través de los barrotes un cuenco con agua.
-No hay mucho que te pueda contar – dio un largo sorbo al cuenco – fue un castigo.
-Es curioso porque esa misión también la sentí como un castigo – dijo sonriendo
-Eso quiere decir que los castigos Demacianos no son tan malos – devolvió la sonrisa
-Bueno y a mi me suena que si o si, los castigos Noxianos son la muerte.
-Tienes un punto
Tanto Talon como Quinn habían hablado durante unas horas sobre varias cosas, resulta ser extraño que ambos encontraron algo en el otro, una extraña confianza mutua que los llevaba a sentirse cómodos.
El guardia se hallaba sentado en la entrada de los calabozos, con cierta pereza en su rostro, era una tarde bastante tranquila para él, por lo que no pudo evitar cabecear por un momento y quedarse dormido, pero como su mente no lo dejaría ir tan fácil, sacudió su cabeza para despertarse, sin embargo, sus ojos le pesaban, así que nuevamente quedo dormido, hasta que una fuerte voz le hizo saltar de la silla.
- ¡Soldado!
- ¡Capitán Garen! – exclamó el hombre levantándose rápidamente de la silla y llevándose una mano a su cabeza en señal de respeto - ¡A sus órdenes!
- Descanse soldado – apenas dar la orden el otro bajo la mano sin perder su erguida postura - ¿Alguien vino a visitar al Noxiano?
- Si señor, una joven tiradora.
- Bien, siga en lo suyo soldado – entró por la puerta del calabozo, al ver eso, el soldado se acomodó de nuevo en su silla y dejó salir un bostezo – ¡No te duermas holgazán! – gritó Garen desde el pasillo de entrada, lo que evidentemente despertó al soldado al instante
- ¿Por qué lo crees?
-Siempre he estado a la sombra de todos, realmente no soy alguien destacable.
- ¿Bromeas?, vi como acabaste con casi diez soldados tu solo, desde la posición en la que estaba cuando te vi parecías una sombra, no hay duda de que eres un asesino bastante ágil y veloz.
-ja, pero si tus reflejos fueron más rápidos, ¿Te olvidas de esto? – señaló su brazo izquierdo – además de que tienes al mejor compañero de batalla que se puede tener – Valor al escuchar dicho cumplido giró su cabeza hacia otro lado mientras soltaba un pequeño graznido.
-Dice que no lo ganaras con palabras bonitas – soltó una carcajada
- Pero ¿qué dices? – dijo sonriendo – ese pájaro es genial, entiende cuando le hablas y hasta sabe como mantener callado a un hombre – Talon miró por unos segundos a ambos – ahora que lo pienso, ¿Cómo haces para entender lo que dice?
-Oh bueno… eso… no lo sé, es algo extraño, cuando el habla sé a lo que se refiere – miró a su compañero que se acercó más a ella y recostó su cabeza en uno de sus costados – es como mi hermano…
- ¿Tienes hermanos? – pregunto con curiosidad
-Tenía… - dejó ver un poco de tristeza en su rostro – pero… no está…
-L-lo… lamento, no quería…
-No… está bien, ¿Tú tienes? – preguntó intentando sonreír de nuevo
-Si… tengo dos hermanas, pero siempre he sido la sombra de ellas, además en sí, soy adoptado – respondió mirando al suelo
- Deben destacar mucho para ser mejores que tú – le animó Quinn
- Bueno… mi hermana mayor es la daga siniestra
- La da-daga sin…
La puerta del calabozo se abrió con fuerza y acto seguido entró Garen con su típico ceño fruncido
- ¿Qué haces aquí Quinn? – preguntó con un tono fuerte
-Solo estaba visitando al asesino que yo atrapé, ¿Hay algún problema con eso? – respondió con cierto tono de molestia.
- ¿Visita?, ¿Quién te dijo que esto era un lugar de visitas?
- Tengo libertad de venir cuando yo quiera – se levantó de su silla haciendo que Valor se sobresaltara un poco.
- ¿Cómo te atreves a hablarme con esa altanería?
-Como lo ves, ¿Acaso no te gusta no poder tener el control sobre los demás siempre?
- ¡Vete al cuartel de una buena vez! – exclamó al final con una molestia notable - ¡Es una orden!, ¡Ahora!
- ¡No le grites maldito animal! – le gritó Talon desde la celda
- ¡Tu cállate! – le propinó un golpe en la cara entre los barrotes al asesino – Asqueroso Noxiano
- ¡No le pegues! – lo empujó Quinn
-Bien – respondió el guerrero – iré a hablar con el príncipe, esto no se quedará así Quinn – miró al asesino y luego a la tiradora – par de tontos.
Sin nada más que agregar, Garen salió con la puerta con un rostro aún más molesto del que tenía hacía unos minutos atrás, Quinn dejó escapar un suspiro de frustración y miró nuevamente a la celda, donde se encontraba el asesino sobándose la mejilla.
-Lo… lamento
-No… te preocupes – miró con una débil sonrisa a la tiradora – siempre he tenido problemas con los tipos que por ser grandes se creen los más fuertes y por eso creen tener derecho de tratar a los demás como se les da la gana.
-Parece que hay mucho aún que no sé de ti – le devolvió la sonrisa – si me disculpas… debo atender algo afuera
-Entiendo… espero poderte ver de nuevo antes de morir.
-Lo harás…
Quinn corrió por el pasillo hacia la salida y Valor voló tras ella rápidamente, Talon tuvo nuevamente que acostumbrarse a la soledad de su fría prisión, aunque en su interior esperaba poder volver a ver de nuevo a esa extraña mujer la cual había llenado un poco ese vacío que tenía desde tiempo atrás.
El guerrero caminaba con pasos fuertes y firmes, su notable enfado irradiaba cierto aire intimidador, por suerte, la tiradora logró alcanzarlo.
- ¡Garen! – exclamó jadeando un poco
-No tengo tiempo para tus juegos, Quinn – respondió sin detener su andar
-Por favor escúchame
- ¡No pienso escuchar nada! – gritó furioso – ¿eso es lo que haces ahora?, ¿proteger noxianos? – se volteó hacia la otra con fuego en la mirada.
- ¡Él también es un ser humano!, ¡Y ya no per…! - antes de seguir discutiendo, miró a su alrededor evidenciando que algunas personas se notaban asustadas por el tono con el que estaban hablando – yo… sólo quiero que entiendas que el ya no es nadie para Noxus, sólo un cadáver más – terminó entonces con un tono de voz mucho más suave
- Eso no me impedirá hablar con el príncipe, así que te pediré un favor, encuentra a Luxanna y llévala al palacio, te daré una hora, si no lo logras le contaré todo al príncipe.
- ¿Por qué debería buscar a Lux?
- Porque estoy temiendo lo peor…
- ¿Lo… peor? – preguntó con cierto nerviosismo – no… te entiendo
-Quinn… - se acercó a la tiradora, lo que le iba a decir no lo debía saber nadie más - Necesito que vayas el recinto de los magos…
- ¿Al re…? – guardó silencio al notar el tono con el que lo dijo Garen, pero lo que más le sorprendió fue el rostro de preocupación que denotaba – Lo… lo haré.
- ¡A trabajar soldado! – exclamó Garen intentando disipar la atención de algunas personas alrededor que aún se encontraban cerca
- ¡Si señor! – le siguió Quinn, la cual comenzó a esprintar de nuevo hacía el recinto.
"Espero estar equivocado… Luxanna", pensó Garen para sí mismo antes de seguir su camino hacia el palacio.
-Recuerda que los puedes moldear, es simple cuando lo practicas, una simple bola luminosa, la cual puedes deformar, puedes agrandar o empequeñecer, depende completamente de la concentración con la que lo hagas.
-Déjame ver si entendí, lo único que necesito es concentrarme en poder moldear su forma.
-Es exactamente eso – sonrió – debes controlar cada pequeño vestigio de luz que crees, ahí es donde está tu fuerza.
- Te agradezco tu consejo – sonrió de vuelta – disculpa, creo que ya debería irme antes de que alguien sospeche que estoy aquí
- Cuídate, lucecita.
Subió su capucha y comenzó a rodear las varias prisiones para magos que había a su alrededor, sin embargo, vió como uno de los guardias se acercaba a ella, intentó seguir sin mirarlo, pero era evidente notar que se iba a dirigir a ella.
-Señorita Luxanna.
"rayos" exclamó en su mente - ¿Si señor?
-Alguien la está buscando
-Me dirijo a la salida, le agradezco – tragó saliva, su mente se encontraba alarmada, algo dentro de ella le gritaba que no saliera, a lo mejor era su hermano y seguro le daría un buen sermón, pero otra parte de ella le pedía que enfrentara los problemas, recordó entonces aquella vez en la que tuvo que esconderse por semanas junto a Katarina, aquella vez en la que la asesina por un orgullo destrozado dejó atrás sus ideales de noble noxiana, ese suceso la marcó, entendió que hacer lo correcto era algo verdaderamente subjetivo, protegería sus principios así su hermano estuviera en contra de ellos, "grítale al mundo lo que amas y quien te diga que no puedes, córtale la garganta" recordó que fue lo que le había dicho la pelirroja antes de que volvieran a sus respectivas capitales. Ya estaba por llegar a la salida de la prisión, fue entonces cuando su vista se iluminó.
- ¡Quinn! – corrió hacia ella sonriendo
-Luxy…
- ¿O-ocurre algo? – se detuvo luego de ver la expresión de su amiga
-N-no sé lo que estabas haciendo ahí adentro, pero… Garen sospecha algo
-Te lo puedo explicar, pero…
-No te molestes Luxy, mejor inventa una buena excusa, porque no dejaré que tu hermano te prohíba hacer lo que quieras, ya no eres una niña – dijo con cierta molestia en la voz
-Quinn, dime que ocurrió
-Debemos ir al palacio en menos de una hora
- ¿Por qué? -se sobresaltó - ¿Por qué Garen haría tal cosa?
- Bueno esto… es que… - dejo ver un ligero sonrojo en las mejillas – estaba… visitando a Talon…
- ¿Estabas?... ohhhh – sonrió pícaramente – El Noxiano, ¿no?
- ¡Luxy! – exclamó completamente avergonzada
La rubia soltó una fuerte carcajada al ver la reacción de su amiga.
-Que tierna eres Quinn
-Dime entonces, ¿Qué hacías ahí adentro? – reclamó aun con el rostro completamente rojo
-Bueno… yo…
- ¿Acaso hay algún mago que te guste? – sonrío un poco
- ¿Qué insinúas? – dejo ver un rostro de molestia – Katarina te cortaría la garganta si te oyera decir eso… y quizá también a mi… pero no estamos hablando de eso… estamos… estoy…
-Estas… ¡divagando! – terminó la palabra abriendo los brazos
-Como sea, es solo un amigo que hice ahí adentro
-Ah… ya veo – sonrió de nuevo – bueno, inventemos algo bueno que decir, aún tenemos tiempo para llegar al palacio, así que será mejor que lo pensemos cuidadosamente.
- ¿No le dirás la verdad a Garen? – se sorprendió un poco
-Suficiente tengo con que me quiera acusar con el príncipe por visitar al prisionero que yo atrapé
-Quinn – abrazó a su amiga – eres la mejor…
-Gr-gracias… - respondió el abrazo.
En uno de los salones del palacio se podía escuchar como una espada chocaba, el sonido metálico resonaba por los pasillos, el príncipe se encontraba entrenando con su fiel compañera dragona, la cual, paraba con grandes reflejos los ataques que el otro le intentaba darle, era evidente que se tenía gran confianza el uno del otro, de repente, Shyvana detuvo la espada con su armadura del brazo derecho, pero acto seguido, el príncipe le trató de dar un patada al costado para desequilibrarla, sin embargo, la dragona demostrando su gran velocidad, esquivo la patada y rápidamente barrió el suelo con su pierna derecha dejando sentado en el suelo al príncipe.
-Ha mejorado mucho, su majestad – dijo mientras le estiraba una mano para ayudarle a levantarse.
-Sigues siendo muy veloz para mí – tomó la mano de su compañera
Una vez Jarvan estaba de pie, la dragona le hizo una reverencia, pero el príncipe estaba seguro de que ya no necesitaría de eso, así que se acercó a ella y le rodeo la cadera con sus brazos.
-Por favor, deja las cortesías – dijo acercándose su rostro
-Ma-majestad – respondió completamente pérdida en la mirada del otro – yo…
-Tranquila…
Jarvan se acercó lentamente a los labios de la dragona, podía percibir como las mejillas de su compañera se sonrojaban dejando ver un extraño color, que para él le parecía hermoso, cada vez era menos la distancia que había entre ellos, lentamente ambos entrecerraban sus ojos para poder llegar a disfrutar de ese pequeño momento, ese rose tan suave y tierno.
- ¡Su majestad! – gritó un guardia abriendo la puerta del salón de entrenamiento, al ver como ambos se sobresaltaron y se alejaron el uno del otro, miró hacia otro lado avergonzado – discúlpeme… su majestad
-Adelante soldado – respondió un tanto apenado.
-El capitán Garen lo quiere ver – apenas terminar esto el guardia fue cerrando la puerta lentamente – con su permiso majestad – termino por cerrar completamente la puerta.
El príncipe dejó escapar un suspiró de cansancio y miró a su compañera la cual estaba igual de avergonzada a él, por lo que solamente se acercó a ella y la abrazó nuevamente.
-No hay de que preocuparse, aquí estaré – dijo abrazándola un tanto más fuerte
-Lo sé… yo también estaré.
Jarvan se apartó un poco de al dragona, pero ella simplemente no estaba dispuesta a dejarlo ir tan fácil, pero cuando vio la expresión de intranquilidad que expresaba, sintió una pequeña tristeza, por lo que lo soltó, sin embargo, verlo alejarse poco a poco la hizo estremecer, por lo que no pudo evitar correr hacia él, se puso frente a él y sin pensarlo un segundo más se lanzó hacia él, besándolo con todo el amor que sentía hacia él.
-Jamás te dejaré ir tan fácilmente – le dijo la dragona, aun se encontraba a unos pocos centímetros de su boca
-Gracias – sonrió de nuevo
Ambos abandonaron el salón de entrenamiento, tomados de la mano.
Quinn se encontraba hablando con su compañero volador sentada frente a una pequeña sastrería, se estaba tomando con calma el tiempo que tenía para presentarse al palacio junto con su amiga, en ese mismo instante, Luxanna tuvo el pequeño capricho de probarse unas prendas que brillaran mejor con su radiante apariencia, como siempre, obtuvo lo que quiso, por ellos, se encontraba dentro de aquella sastrería probándose unas prendas, con característicos arreglos dorados y seda blanca.
-Tal vez te equivoques, ¿Has estado viendo en secreto a alguien? – Valor negó con la cabeza y emitió un suave sonido – se supone que yo lo sé, ¿Verdad? – como respuesta obtuvo un graznido – esta bien, esta bien, pero no me grites – el halcón giró su cabeza y cerró sus ojos en símbolo de negación – eres muy odioso amigo – le dijo con sarcasmo, al ver que su compañero emprendió vuelo, soltó una carcajada - ¡Regresa pronto! – le gritó aun riendo.
-Quinn…
-Luxy, ya… - se sorprendió al ver las prendas que llevaba puestas su amiga, con una seda tan blanca como la nieve y sus bordados dorados que brillaba como autentico oro – te ves… hermosa Luxy…
- ¿T-tú crees?... – preguntó apenada
-Pero por supuesto, ¿Estás segura de que quieres ir así al palacio?
-Si, lo estoy
-Bien, vamos entonces – la tomó del brazo y la empezó a llevar con ella hacia el palacio.
-Tienes mi atención, Garen
-Majestad, cuanto antes interroguemos al asesino, es posible que sea más fácil prevenir futuros ataques por parte de Noxus.
-Pero aún estamos pensando la manera en que se podría hacer, puesto que el tipo parece ser un tipo rudo.
-La mayoría de los noxianos lo son, pero les falta honor, así que podríamos hacer de eso un factor a nuestro favor.
- ¿Puedo decir algo? – preguntó apenada la dragona
-Si, claro – respondió Garen
-El fuego es algo que nadie soporta, con un poco puede decirnos todo
-No… creo que sea buena idea… lo siento – dijo el príncipe
-E-está bien, su majestad – bajo la mirada avergonzada por su comentario
-No te preocupes – tomó la mano de la dragona – tratemos de pensar en una manera que no pueda matarlo tan rápido, ¿bien?
-Si majestad – respondió sonrojada
-Con… permiso su majestad, llamé también a mi hermana, puesto que ella fue quien solicitó mantenerlo con vida, así que quizá ella nos de una mejor idea al respecto – dijo entonces Garen atrayendo de nuevo la atención del príncipe.
-En ese caso, esperemos unos minutos – dijo la dragona mirando fijamente a Jarvan
-Por mi está bien.
-Gracias su majestad, espero que no sea una molestia.
-Para nada.
Estuvieron por lo menos unos quince minutos esperando a que llegara Lux, sin embargo, la molestia de Garen empezó a volverse evidente, puesto que cada vez era más notorio su ceño fruncido, hasta que un guardia por fin llego a avisar la llegada de ambas, Jarvan le dio indicaciones para que las dejara entrar y las guiara al salón, el hombre se fue y luego de unos pocos minutos regresó con las dos chicas, la sorpresa de las personas de la sala se mostró apenas pudieron ver las prendas que vestía Luxanna.
-Tomaré como un halago el que estén tan sorprendidos por mi nueva vestimenta – dijo sonrojada Lux
-Pero que hermosa te ves – dijo la dragona
-Muy brillante – dijo Garen con un ligero tono de molestia
-Deslumbrante – terminó por decir Jarvan – y Quinn… ¿Algo que reportar?
-Esto… su majestad yo…
-Bueno le pedí a Quinn que…
-Ella vino por algo muy importante su majestad – dijo Lux interrumpiendo a su hermano – es evidente que el no brindará información a alguien a quien odia, lo único que conseguiría sería ser torturado, y quizá… - "las torturas Demacianas no le llegan a los talones a las torturas Noxianas" pensó para sí misma recordando lo que le contó Katarina tiempo atrás – termine muriendo antes de lo necesario, lo ideal sería conseguir alguien en quien el pueda llegar a confiar.
- ¿Confiar? – Jarvan arqueó una ceja- ¿En quién podría confiar él?
Luxanna se acercó de manera disimulada a su hermano y le dio un golpecito en el hombro, Garen la miró fijamente a los ojos y con las pupilas la rubia lo guio hacia Quinn, una vez el guerrero se dio cuenta lo que su hermana le trataba de decir, abrió los ojos sorprendidos y se sobresaltó.
-Creo conocer a esa persona su majestad.
- ¿Enserio? – preguntó sorprendido
-Quinn…
La tiradora dio un pequeño saltó al escuchar su nombre de la boca de Garen, poniéndose en situación, notó como todos en la sala estaban guiando su mirada hacia ella, lo que la hizo apenarse.
-Yo… ¿Qué? – sonrió nerviosa
-He visto que te llevas bien con el asesino… de una forma curiosa – dijo Garen
- ¿Hablas enserio? – preguntó el príncipe con cierta seriedad en el rostro - ¿Has estado viéndote a escondidas con ese asesino acaso?
Quinn abrió sus ojos bastante nerviosa, sentía como una gota de sudor bajaba de su frente, sabía muy bien que Demacia tiene como reglas estrictas no dejar ningún tipo de contacto cercano con enemigos y que se guiaban por ideales de justicia muy estrictos
-No, su majestad – respondió Garen nuevamente – el día de la ejecución, encontramos al asesino muy calmado dentro de la celda, pareció tener una noche tranquila, algo me dice que el se siente tranquilo cuando esta cerca de ella… ¿Verdad? – sentenció posando su mirada sobre la tiradora esperando que esta le siguiera la corriente
-B-bueno… y-yo esto… emmm s-sí, c-creo que si – tartamudeó bastante nerviosa
-Quinn… - dijo entonces el príncipe, solo pronunciar eso fue suficiente para que la pobre tiradora se arrodillara asustada - ¿Qué te ocurre?, ponte en pie
-S-sí, s-su m-majestad…. – obedeció entonces, aunque le costó un poco de trabajo, pues sus piernas le temblaban, pero increíblemente algo la hizo ponerse firme, y fue ver el rostro burlón que tenía la dragona
-Ahora bien, cuéntame que sabes de él – dijo con tono serio
-Bueno yo… esto… - nuevamente se encontraba divagando sin encontrar las palabras que decir, pero entonces Lux le tomó el brazo y le sonrió, dándole una extraña confianza en ella, regresó entonces su mirada al príncipe y lo encaró – Su nombre es Talon Du couteau, pertenece a una de las familias nobles de Noxus – al decir esto lux dejó ver una sonrisa extraña, sin embargo, la quitó inmediatamente para evitar sospechas – la última misión oficial que tuvo como soldado oficial del ejercito Noxiano fue fallida, puesto que dejó escapar a uno de los hombres, que de hecho, fue el mismo que avisó sobre los ataques, luego de eso me dijo que la mano de Noxus lo había obligado a atacar un campamento en solitario, fue entonces cuando lo atrapé, se podría decir que fue una prueba más que una misión.
El príncipe abrió los ojos sorprendido al ver la información que ella había logrado sacar del asesino, por lo que luego le brindó una sonrisa.
-Entonces lo estabas haciendo bastante bien ya, ¿Cierto?, capitán
-Mejor de lo que esperaba – dijo Garen mirando a la tiradora con un rostro de alivio
-Entonces está decidido, mañana en la mañana te presentarás ante él y lo acompañarás por unas horas, quiero que le saques la información que puedas, regresa entonces antes del anochecer y cuéntame la información que le logres sacar, ¿Entendido?
-Si, si majestad – respondió con firmeza
-Retírense por favor
El príncipe dio media vuelta y se acercó al lugar donde se encontraba la dragona.
-Buena suerte, pajarita – le deseó la dragona, sin embargo, dicho comentario alteró notablemente a Quinn.
Apenas tuvo la oportunidad, Shyvana tomó la mano del príncipe y entrelazo sus dedos con los de él, caminando juntos tomados de la mano, al verlo, Quinn sintió que algo dentro de ella se quebraba, lo que representaba el príncipe para ella era algo mas que solo su mayor autoridad, a pesar de que siempre se recordaba lo muy poco probable que era estar junto a él, algo en su interior le gritaba que siempre podría intentarlo, su corazón se lo decía, pero en ese momento, al ver como sus ilusiones no solo se arrastraban por el barro, si no que además, se hundían más allá del subsuelo, sin esperar a que un guardia la guiara a la salida, corrió como nunca antes lo había hecho, dejando detrás de ella, un aire de tristeza muy notorio, Lux no tuvo oportunidad de detenerla, pero entonces su hermano le tomó el hombro.
-Quédate junto a ella esta noche, has lo posible para que deje de llorar
- ¡Garen! – le respondió frunciendo el ceño - ¿Cómo puedes ser tan frío?
Luxanna no perdió un segundo más y corrió en la dirección a la que su amiga lo había hecho, el guerrero solo suspiro cansado y se dirigió a su casa.
Como las últimas noches todo se encontraba muy tranquilo, la celda de Talon, aunque fría, ya la podía hallar incluso reconfortante, para él, un asesino Noxiano de renombre le era muy sencillo adaptarse a las condiciones extremas, una fría celda llena de paja no era nada para él, pero entonces escuchó que alguien entraba por la puerta del pasillo y se acercaba a su celda, cuando pudo divisar la figura, baja de estatura, delgada y con una capucha en la cabeza, pudo saber de quien se trataba.
-Así que eres tú, ¿Qué quieres?
-Talon… - bajó su capucha, dejando ver su cabello rubio – No pensé volverte a ver en estas condiciones
-Bueno, resulta que tu amiga logró atraparme.
-Lo estas haciendo bien, le estas contando a Quinn algo verdaderamente irrelevante.
-Supongo que los Demacianos no pueden hacer nada con saber que soy de la familia Du Couteau
-Y menos aun cuando ellos te enviaron a morir, no pueden llegar a amenazar a tu familia con tu vida.
- ¿Lo llegaron a considerar? – sonrió incrédulo
-Ambos sabemos que a Katarina le daría igual – sonrió la rubia de vuelta
-Touché - respondió el asesino
-Entonces es sencillo lo que harás ahora.
-Maldito anciano ya se estaba demorando.
-Mañana Quinn se quedará contigo por unas horas, necesito que me prestes atención sobre lo que le contarás… ah y esta vez no fue el anciano, fue Le Blanc.
-Maldita desgraciada – sonrió Talón – por cierto, donde esta ella… Quinn…
-La dejé durmiendo, ¿Te estas interesando por ella? – dijo con una sonrisa
-Que estupidez que pienses así, ella no significa nada para mí.
-Me lo esperaba, ahora cállate y escúchame bien.
-Katarina hizo un buen trabajo contigo sabandija, directo al grano, siempre tan notable de ella…
Unos minutos más tarde, la rubia abandonó el calabozo nuevamente con mucho cuidado de no despertar a los guardias que se encontraban durmiendo, algunos por hechizos que ella mismo hizo sobre ellos, luego de caminar por las silenciosas calles de Demacia y los oscuros caminos rurales de las afueras de la ciudad capital, llegó a la casa de su amiga, miró hacia una de las esquinas de la sala de estar, donde se encontraba el halcón descansando, sintió un pequeño remordimiento por haber tenido que dormirlo con magia, pero no podía permitir que nadie supiera sobre el oscuro secreto que tenía.
Notas del autor
Si no es muuuuuuucha molestia quizá me demore algunos días en actualizar, estoy tratando de acomodarme, pero me esta costando un poco, espero no dejarlos tan a la expectativa (Si lo sé, siempre lo digo y una vez me perdí por meses) pero esta vez trataré de no volverlo a hacer.
Guest - Teemo escuadron Omega
sinceramente no se como referirme a ti, así que lo dejaré así, te agradezco por leer y por estar también esperando este capitulo, no te defraudare.
Y bueno espero que les haya gustado este capitulo, lo hice largo para pedirles una disculpa por el tiempo en el que no actualice, y espero volver a ver a los que me acompañaron en el inicio de esta historia, los extraño :c
Por último les agradezco por seguir y leer esta historia, que tengan una excelente semana.
