Llorar

.

A veces llorar parece tonto, pero muchas veces las palabras no pueden decir lo que una lágrima puede expresar.

Las lágrimas no solo significa estar triste, también puede ser alegría, odio, coraje y locura. Y si las aguardas para ti solo, te aseguro que algún día te ahogaras en el lago salado que creaste. A menos que alguien te ayude a salir de ahí antes de que sea muy tarde.

.

Y eso fue todo lo que paso. – Los tres se me quedaron viendo de manera triste. Me levanto de mi asiento y miro el techo, pues después de lo que he hecho no creo que tenga su perdón. – Lamento si en algún momento los ofendí. Yo actué de manera estúpida porque… porque…

Porque tenía miedo, ¿no es así, Ruby sempai? – Diamond completo mi oración con una ternura acompañada de tristeza.

Pude sentir como un par de brazos me abrazaban. La cabeza de aquella persona que me abrazaban se apoyaba en mi torso de manera cálida. Lagrimas caían de esa persona pues sentía como mi camisa de mojaba.

¡¿Diamond?! ¿P-por qué lloras? – ¿se supone que esto debe pasar? No, lo lógico es que ellos deben estar enojados. Entonces… ¡¿Por qué están llorando?! Platinum y Pearl estaban igual de sorprendidos que yo.

Ruby sempai… Usted es muy cruel consigo mismo. – Pearl y Platinum se levantaron con cautela y se acercaron a nosotros.- Cuando nos contó toda su historia. Pude notar como en ninguna parte lloró de tristeza o alegría… Yo estoy llorando… por usted. Estoy llorando sus lágrimas que no derramó, aquellas que deberían ser de sentimientos de su corazón. Usted están injusto con usted mismo… ¡Es un egoísta! ¡Es una idiota! ¡ !Es una gran persona!… Siempre se mostró alegre y sin ningún problema, nunca culpó a otra persona e incluso cambio porque quería remendar las cosas, ¡aunque no fuera su culpa!… ¡Incluso ahora!… Por eso digo que una persona como usted será difícil de encontrar. Yo estoy realmente feliz de conocer una persona como usted.

Diamond. - estaba muy sorprendido, no sabía que decir. Quería llorar… pero nada. Ninguna lagrima salía, literalmente, es como Dia lloraba por mí. Lo abracé con la misma fuerza que él lo hacía. Mientras él lloraba, yo sonreía de felicidad.

Platinum y Pearl se unieron al abrazo, formando un abrazo grupal. No puedo creer que esto esté pasando.

¡Estoy muy feliz de conocerlos! ¡Gracias!

~Al día siguiente~

Realmente estoy agradecido con los chicos de Sinnoh, ellos fueron muy amables y compresibles conmigo. E incluso decidieron ayudarme.

Diamond y yo observábamos como Pearl estaba jugando con Yoyo y Zuzu junto con sus pokemons. Platinum había ido a realizar una llamada con el profesor Rowan. En la fuente en la que estábamos sentados Dia y yo, creaba un ambiente tranquilo y relajante, a pesar que seguía algo confuso y temeroso.

Ruby sempai… ¿puedo preguntarle algo? – dice Diamond algo pensativo.

Claro, pregúntame lo que quieras. – es normal después de todo esto que tenga dudas. Pues de manera resumida les conté todo, desde el Salamence hasta lo ocurrido hace poco.

¿Nunca se sintió solo de pequeño? – esa pregunta me provoco que recuerdos regresaran a mi mente.

Si… Papá tuvo que ir en busca de aquel pokemon legendario que escapó por mi culpa, y mamá fue quien estuvo trabajando para mantenernos. Yo me quedaba en casa solo… bueno, Nana, Coco y Ruru estaba ahí conmigo.

Si pudiera regresar el tiempo, ¿hubiera cambiado ese momento que "arruinó" su vida? – el tono en que las dijo fue muy profundo.

No lo sé… - digo en un susurro.

Diamond, quien me sonrió de manera nostálgica. – Usted me recuerda a mi papá… - abrí con sorpresa mis ojos. Me le quedo viendo estático. - Papá siempre pensaba en otros e incluso se culpaba de todo lo que pasaba. Cuando me enfermaba o mi mamá, e incluso dejaba su trabajo por estar con nosotros… Pero también se esforzaba mucho, y no le importaba mientras nosotros fuéramos felices… Hasta que cayó del cansancio… a los pocos meses murió de una enfermedad que tenía desde hace tiempo, que nos ocultó para que no sufriéramos, la razón por la cual siempre quería estar con nosotros.

Paso mi brazo sobre Dia y lo abrazo de manera indirecta, él estaba llorando. – Sabes, Diamond. Me acabas de describir un poco a tu personalidad. Estoy seguro que tu padre te adoraba. – Dia sonríe mientras se limpiaba las lágrimas. - En cuanto a tu pregunta, te lo puedo decir de esta manera. Después de tanto tiempo reflexionando y analizando la situación, te digo no. Yo no cambiaría mi pasado. Porque prefiero que ella me tuviera o tenga miedo a mí al protegerla y se aleje, a que la lastime o la pierda y vivir con la culpa de no haberla protegido.

Ruby sempai… - Dia ya había dejado de llorar, ahora estaba comiendo unos dangos.

Vaya, sí que eres muy glotón. – ambos reímos animadamente. Hasta que Platinum y Pearl, que parecía muy cansado de jugar con los pokemons, se nos acercaron. - ¿Pasa algo?

Platinum descubrió algo sobre los otros sempais y su viaje a Sinnoh. – todos centramos la mirada en Platinum.

Al parecer su viaje iniciara dentro de tres meses y solo duraran cuatro meses. Su objetivo del viaje varia, para los de Kanto y Hoenn es para entrenar, y para los de Jotho es de investigar a los pokemons de la región. – el ambiente se tensó un poco, puedo notar como se me quedaban viendo.

Ruby sempai, ¿Qué hará? – dice Pearl la pregunta que pensaban los tres al mismo tiempo. Podía notar algo de nervios y preocupación en ellos.

Me quedaré. – les sonrió y ellos parecen estar contentos con la idea. – Me iré una semana antes que lleguen ellos, por eso me gustaría que Platinum me ayudara a mantener contacto con el profesor de manera indirecta.

¿Y qué hará todo es tiempo? – dice Diamond.

Dominaré los concursos en menos de dos meses. Yo soy un coordinador profesional, no habrá problema. – digo con orgullo. Pearl y Diamond me miraban de manera rara.

Eso es genial. – dice Platinum admirada. – Me encantaría si usted me ayuda a mejorar.

¡Claro! – me levanto con alegría y Dia hace lo mismo. – Tengo que disfrutar todo el tiempo posible con ustedes. – Los tres sonríe alegremente y nos vamos caminado sin dejar de platicar sobre cualquier cosa que se nos venga a la mente.

~2 meses y tres semanas después~

PVO - Normal

Recuerdo tu imagen en un amargo recuerdo que me hirió. Pero ya no es una vieja herida que reabrir, solo una cicatriz que acariciar. Dejare el pasado y avanzare. Mira los amigos son la familia que se escoge. Así que bienvenido a la familia…- dice Ruby con una sonrisa.

Esas palabras iban dirigidas a Yoyo, que ahora ya era un Salamence. Yoyo lloraba de alegría, pues antes de manera indirecta se había enterado del pasado oscuro de su entrenador. Todos los pokemons se abrazan entre sí de manera alegre y cariñosa, mientras que su entrenador miraba con una sonrisa nostálgica todo al su alrededor.

Es hora de irnos. – dice Ruby. Se oye como unos pasos se acercan a ellos. – Chicos, Gracias por todo. – Eran el trio de Sinnoh, que se sentían tristes por la ida de su sempai pero también alegría por los buenos momentos que pasaron juntos. – No se preocupen, nos volveremos a ver dentro de cinco meses.

¿Cinco meses? – dicen confundidos.

Si, ¿acaso no irán a la liga de Hoenn? Creo que Sapphire entrará y lo más seguro que los invite… Gracias por todo. – Ruby regresa a todos sus pokemons, a excepción de Yoyo.

Fue realmente muy divertido estar con usted. – Diamond sonreía con arroz den sus mejillas, pues estaba comiendo Ongiris.

¡Deja de comer en un momento como este! - dice Pearl enojado.

Por avor, tenga cuidado al volar. – dice Platinum, ignorando a sus amigos.

Sip. Bueno, me voy. – Ruby se monta en Yoyo y éste empieza a mover sus alas, trayendo consigo un montón de polvo. – Diamond no seas muy flojo y conserva tu inocencia. Pearl no golpes muy fuerte a Dia y suerte con los Manzais. Platinum espero verte con más libertad de expresión y que logres declararte. - dicho esto sale volando. Dejando detrás al trio saludándolo desde lo lejos.

Tengo una duda. – dice Pearl que ya había dejado de saludar, Ruby ya no estaba a la vista.

Yo también, ¿A qué se refería con declararte, señorita? – dice Dia mientras que mira a Platinum al igual que Pearl. Ella simplemente se sonroja.

Luego l-les digo. - eso fue lo último que dijo antes de salir huyendo del lugar y provocando confusión en los chicos. Y la empezaron a seguir con temor de que algo malo pasara.

~Cinco meses después~

La gente paseaba animada dirigiéndose al estadio pokemon de Hoenn. La liga de Hoenn iba empezar y eso provocaba alegría en los espectadores. A pesar de no haber muchos participantes no significaba que no iba a ver buenas peleas.

Entre la multitud resaltaba un grupo de personas. Eran los líderes de gimnasio y los miembros de alto mando. Iban caminando con orgullo hacia dentro del estadio. Que por detrás eran seguidos por Sapphire, Emerald y Wally.

¡Esto será genial! Espero encontrarme con grandes oponentes. – dice Sapphire ardiendo de alegría. Ella se veía un poco más alta que hace unos meses, pero aún conservaba el traje que le dio Ruby (el azul).

No creo que te esta emocionando demás. Solo hay seis participantes en el torneo. – dice Emerald algo molesto por la actitud de la chica. Estaba sin sus máquinas o aparatos que lo ayudaban a ser más alto. Solo vestía unos pantalones negros y camisa verde, y su cabello estaba, lacio por el momento, atado a una coleta. Había crecido un poquito.

Pero, Emerald san. Eso significa que habrá solos mejores entrenadores de la región. Espero que no me toque con Sapphire san, sino ya estuvo que ya perdí. - Wally se mostraba nervioso al pensar esa idea. Él estaba un poco más alto que Sapphire y llevaba su ropa de ninja (la que uso en el entrenamiento de Norman para liberar a Rayquaza). Había sido admitido en la liga por haber ayudado en la catástrofe de los titanes.

¡No digas eso, Wally! Estoy segura que será una batalla difícil. Vamos adentro, de seguro los sempais nos esperan adentro. – Sapphire iba a correr cuando un sujeto con un ramo de flores la detuvo de manera repentina.

¿Usted es Sapphire Birch? – dice el sujeto. Emerald y Wally miraban con curiosidad al sujeto.

Si, así es. Yo soy Sapphire. ¿Por qué le importa quién sea? ¿Y quién es usted? – pregunta con desconfianza.

Tomé son para usted. – le entrega el gran ramo de flores. Provocando un sonrojo en ella. – Soy un florista de Portual, pero me encargaron entregarle estas flores hasta aquí, Ciudad Colosalía. Bueno, mi trabajo ya está hecho, con su permiso.

E-espera. – antes de que Sapphire reaccionara, él ya se había ido. -¿Flores? ¿Por qué me dieron flores?

Es lo que nos preguntamos. Sapphire no tienes una idea de quién te las haya dado.

Y si checan en el sobre. –Wally apunta a un pequeño sobre entre las flores. Sapphire lo toma con curiosidad y saca la carta. Y empieza a leerla mientras su cara empezaba a ponerse pálida. Fue hasta que cayó de rodillas y la flores cayeron a un lado, eso sí, aun sostenía la carta entre sus manos; Emerald y Wally se alarmaron. - ¿Qué paso? ¿Es algo malo?

S-son de Ruby… - su voz tartamudeaba con miedo, sin embargo, en su rostro se podía ver alegría y esperanza. - ¡Son de Ruby! – gritó alegremente mientras tomaba las flores y las abrazaba con fervor.

.

.

.

.

.

Notas de autora:

Sé que estuvo muy apresurado este capítulo en cuestión del tiempo de la historia. Lamento la tardanza.

Ya son los últimos capítulos de esta historia, quiero llorar de alegría T_T ha sido muy divertido escribirla.

Alguna duda o pregunta será respondida y/o comentario positivos como malos se aceptan.

Gracias por leer