Lo que todos perdimos
capítulo 9 : el encuentro.
disclaimer: Saint Seiya le pertenece a nuestro borrachín favorito, masami kurumada.
inició de la parte 2
sí lo notaron cambié la calificación del fic, ¿por que? Porque Rumiko se pondrá demasiado intensa, a partí de aquí se mencionaran encuentros sexuales y algo de violencia.
Ya han pasado tres años desde que Hiroshi despertó sin recordar nada en una cama de hospital, tres años desde que ha estado viviendo con su madre y su amigo, Altaír. También, ya habían pasado tres años desde que conoció a sus hoy mejores amigos; Shinnosuke Nohara y Shinji Najimi, realmente los aprecia y ellos a él. Su vida era tranquila, estudiaba, práctica Artes marciales, esta en el equipo de gimnasia el colegio, su madre lo consiente en por ello, él la obedece en todo.
hoy era viernes, y como es usual su despertador sonó a las 4:50 am. Rápidamente apaga la alarma, da un pequeño bostezo antes de salir de la cama, se quita la pijama y se pone su pantalón deportivo y sudadera (ambos naranjas), se coloca sus medias, camina al closet y busca sus zapatos. Cuando finalmente se colocó los zapatos buscó su reproductor de música y audífonos.
caminando de puntillas Hiroshi se acerca al baño, se peina el cabello y lo ata en una pequeña cola de caballo. Para cuando Hiroshi termina de arreglarse ya son las 5:00 am, feliz sale de su casa, se pone los audífonos, coloca musiquita y comienza a correr. Durante esa hora no tiene que preocuparse por nadie pues es demasiado temprano, él corre y corre sin parar por varios kilómetros, pasa por varias partes de la playa, incluso por el otro complejo de apartamentos donde su madre Dice que vive uno de los vagos, no prestando mucha atención continua. Ya recorrido varios kilómetros Hiroshi se detiene un momento para tomar agua, alzando un poco su mirada, y sin dejar de beber, Hiroshi visualiza lo que recuerda es un orfanato, por alguna razón el lugar siempre le parece conocido. Hiroshi siente como una pizca de curiosidad lo invade, pero rápidamente se maldice a si mismo por distraerse, coloca la capucha de su sudadera arriba, pues recuerda que su madre le prohibió ser visto en ese lugar. Tomando un sorbo mas de agua, Hiroshi se estira y continua corriendo a casa.
son exactamente las 6:00 am, ósea hora de prepararse para ir a estudiar. Mete la mano en el bolsillo de la sudadera, saca sus llaves y entra a casa; Altaír estaba esperando ahí.
- su merced, finalmente ha regresado.
- buenos días a ti también- ríe Hiroshi, él sabe de las maneras raras que tiene Altaír para saludar.
- su desayuno ya esta servido, tú madre te espera en la mesa- informó el sirviente mientras observa como el chico se quitó las zapatillas de correr y la sudadera, quedando solamente en calcetines y camisa centro.
- excelente muero de hambre.
Ya en el comedor, su madre estaba sentada comiendo sus huevos y tocino, a la par de ella un plato con lo mismo estaba servido.
- buenos días mamá.
- buenos días, Hiroshi.- Rumiko mira como su hijo devoraba su desayuno y bebia su jugo, concentrado, luego de un rato ella decidió hablar.- Hiroshi.
- ¿hum? - respondió entre bocados
- hoy cuando regrese del Colegio iremos a ver a Hikari al cementerio.
Hiroshi miró de reojo a su madre antes de asistir - si, madre.
Rumiko sonrió y tomó suavemente la mano de Hiroshi, para luego susurrar - andá... se que tienes sentimientos encontrados, que te sientes mal de no recordarla, pero no te preocupes, algún día tu memoria volverá completamente.
Hiroshi forzó una sonrisa - si, madre.
eventualmente ambos terminaron de comer, Altaír entró para retirar los platos y tomar las llaves del coche. Rumiko, siempre hermosa simplemente se acomoda un poco cabello para salir a trabajar, le da un beso a Hiroshi y luego se marcha.
Son las 6:30, la hora cotidiana en la que su madre se va. El peliverde se levanta, deja los platos en el lavadero, para así posteriormente, subir a bañarse y cambiarse.
Ya bañado, perfumado y perfectamente peinado, Hiroshi comienza a ponerse el uniforme. Si, para ser un varón, Hiroshi es bastante ordenado y coqueto, siempre lleva su pelo alizado y peinado hacia a la izquierda, quedando siempre un flequillo enmedio de su rostro.
Son ya las 7:00 am, debe apresurarse, el autobús escolar llegará en cualquier momento. Toma su mochila, llenandola con todos los libros que ocupará ése día, además de llevar también, por exigencia de su madre, su tessen. Se coloca la boina verde del uniforme, y por último agarra su almuerzo.
Hiroshi sonríe orgulloso, esta listo y justo a tiempo, pues el autobús esta aquí. Sale e ingresa al vehículo, que rápidamente se pone en marcha. Camina hacia los últimos asientos, ya que siempre se coloca ahí junto con sus amigos.
- ¡heeeey! ¡Hiro - chan!- saluda enérgicamente Shinnosuke, mientras Shinji solo saluda con la mano al recien llegado.
- ¡agh! Shin chan, tú sabes cuanto detesto ese apodo.- dijo divertido, fingiendo enojo y causando la risa de sus amigos.
- jum, vamos, todos en el colegio saben que tú odias que te llamen mas Shun. - comentó Shinji en su típico tono serio.
Shinnosuke rió, y golpeó juguetonamente a Shinji en el hombro - jajaja diste en el clavo, Shinji-bo.
- ha ha - rió sarcásticamente Shinji, Hiroshi rodó los ojos.
- ugh, ¡ni que lo digas! ODIO ese nombre, primero por él chico ese suicida... ¿cómo era? ¡Ahhh si! ¡Shun kido! Patético...
- bueno... para ser justos te pareces - vocifero Shinji, encogido de hombros.
- como sea...-Hiroshi le restó importancia al comentario - y segundo, por Shunekeshi, alias Shun Nayima.
- ohhh, ¡Hiroshi anda de mal humor!. - burla Shinnosuke
- estoy de acuerdo con Hiroshi aquí, ese niño es tan llorón.
- solo espero que ponga mas entusiasmo en las prácticas.- dijo Hiroshi, mirando de reojo al compañero del que estaban hablando y que era ignorante de las críticas de estos tres.
- está bien, irás por tu apodo normal, usagi.
- así esta mejor
- Hiro-chan, Shin-chan, ya estamos a punto de llegar, pónganse sus boinas y vamos.
ambos asistieron y obedecieron, pero antes Hiroshi vocifero :
-¡NO me digas Hiro-chan!
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Hyoga visita hoy, después de mucho tiempo la tumba de Shun. El ruso coloca un racimo de flores sobre la fría piedra de granito y se sienta en el césped.
- hey... Hola, Shun.- empieza el ruso, sintiendo nostalgia frente a la tumba - te vengo a poner al día... como todos los viernes.
Hyoga, entre todos es quien visita de manera mas regular a Shun; exceptuando, claro a Ikki y Tatsumi. El rubio pasa horas hablando a la fría roca frente a él, pretendiendo que el peliverde aún vive. Siempre preso de la culpa, siempre intentando olvidar el peso de consciencia, que siempre le recuerda que, las últimas palabras que tuvo con Shun fueron de odio, y que no importa lo que haga, jamás recibirá perdón verdadero.
- sabes... kiki esta en el último año de secundaria en el Instituto- la voz de Hyoga comienza a quebrarse - y Saori esta ya moviendo papeles para su matrícula en la preparatoria, la misma en la que tu irías.
Y como era de esperar, no hubo respuesta, Hyoga dejó un par de lágrimas rodar por sus mejillas.
- sabes, nunca pude agradecer la vez que me ayudaste en la casa de libra. - la brisa acaricia el rostro pálido del ruso - tú me salvaste... aunque yo nunca te traté como era debido. Yo era frío, déspota y soberbio.
finalmente, Hyoga dejó por fin sus emociones salir, llorando libremente.
- lo siento... lo siento mucho, Shun, nunca pude ser el amigo que tú merecias, que necesitabas.- Hyoga intenta retener su llanto - desearía tener otra oportunidad, desearía una oportunidad para verte otra vez y pedirte perdón de rodillas.
Y con eso Hyoga se levantó y dejó el terreno Santo, con lagrimas en sus ojos. Aunque un deseo estaba claro en su mente, desearía con toda su alma poder pedir perdón a Shun, aunque él sabe que es imposible.
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Saori mira por la ventana con tremenda angustia ¿la causa? El repentino alejamiento de Julián Solo, hace ya tres años. Sí, ya han pasado tres años del evento, é incluso la relación con ella nunca fue tan buena, pero aún así siempre se frecuentaban y compartían de vez en cuando, además de que Julián ayudó en la batalla definitiva contra Hades.
¿que habrá causado que Julián se alejara? Es la pregunta que ronda su cabeza. Ahora cada vez que la empresa de Saori necesitaba reunirse con la empresa solo, Julián explícitamente pedía que Tatsumi fuera ó cuando Tatsumi no podía, quien se presentaba era Sorrento.
Sorrento era otro enigma, Saori aún recuerda aquella ocasión que él se presentó a una reunión importante, en lugar de Julián. Llegó bastante herido, su expresión normalmente soberbia fue reemplazada por una de sedentarismo.
" a partir de ahora, señorita Saori, yo seré quien traté con usted"
"pero... ¿y Julián?"
"Él señor solo fue quien me dio la orden"
Y desde entonces, casi no ha visto a Julián, solamente un par de veces para posar para una revista. Por alguna extraña razón, Saori siente miedo, MIEDO porque su única alianza poderosa esta rota.
sus pensamientos son desviados por el sonido de alguien en la puerta.
- pasé
dijo Saori y momentos después ingresó Jabu, junto con Ichi, Ban y Geki.
- Saori...
- ohhh Jabu ¿que pasa?
Jabu alzó una ceja, confundido - Saori, tú misma me pediste que fuéramos a pedir la solicitud de ingreso de kiki para el colegio.
- ohhh
- solo venimos para avisar... - Jabu se empezó a preocuparse por la diosa, quien no se veía Bien - Saori... ¿estas bien?
- sí, ahora por favor, vete... necesitó estar sola.
Jabu y compañía obedecieron, aunque de mala gana, Saori sin embargo, ni siquiera notó cuando estos se fueron, simplemente siguió mirando por la ventana.
[·············]
Eran ya las 11 pm del viernes, este día y a esta hora Hiroshi tiene clase de educación física, como es usual todos van al vestidor, y al ser un colegio de solo varones eran bastante amplios. Como siempre es común en este ambiente, varios empiezan a molestar a sus otros compañeros mientras estos se cambian al uniforme de Deportes. El uniforme no era nada fuera de lo común; una simple camiseta Blanca manga corta y un short que llega a arriba de las rodillas de color azul. Lo único "divertido" del uniforme era que a los alumnos se les permite personalizar un poco el uniforme, usar pines, vendas, bandanas, ú otros.
Hiroshi no hizo mayor cambio al uniforme, él simplemente se ata el cabello, además de usar vendas que cubren desde sus manos hasta un poco más abajo de los codos y como detalle sentimental, un guardapelo que su madre le dio hace mucho, que tenía la imagen de Andrómeda. Sus dos amigos en cambio solamente utilizan vendas igual que él.
- ¿por que te atas el pelo? Lo tienes cortó. - pregunta Shinnosuke, terminando de vendarse la mano izquierda. - con tan poco pelo siempre se te hace una cola de conejo.
Shinji rió y le una palmadita a Hiroshi en espalda - por eso Hiroshi es nuestro conejito, nuestro usagi.
Hiroshi se sonroja y rueda los ojos - Baka.
- bueno, también te podemos llamar princesa- Shinnosuke rió, inconciente del aura malvada emanando de Hiroshi - ya que eres mas lindo que mi hermana.
Shinnosuke río otra vez, mientras que Shinji podía ver prácticamente, como una venita de la frente de Hiroshi se infla. Hiroshi rápidamente se abalanzó sobre Shinnosuke y comenzó a apretar su puño izquierdo contra la cabezota del pelinegro, quien chilla del dolor.
- ¡NO ME LLAMES NIÑA!
- ¡CONEJITO PERDÓNAME!
Shinji observa a los dos, mientras una gota de sudor baja por su frente.
- ush, maduren.
- ¡Sakurada, Nohara y Najimi! ¿Por que tanto jaleo? ¡Muevanse, la clase esta a punto de empezar! - gritó la profesora, a través de la puerta del vestidor
-siiiiii - gritaron los tres, aunque Hiroshi seguía martirizando a Shin-chan.
La mujer solamente tocó tres veces la puerta y murmura una amenaza de castigo. Los chicos ríen, para luego dejar el vestidor e irse a la cancha.
Ya en la cancha, la maestra los empezó a reunir en un gran grupo, los muchachos, siempre murmurando, bromeando, hasta que la profesora les hizo callar.
- muy bien, muchachos, hoy practicamos el kickball.
- ¡Bien! - gritaron todos, ya que el era del agrado general, además de que los juegos se ponen intensos.
- Bien, ahora que todos están tan emocionados solo queda...
La profesora no pudo terminar la frase, ya que Haku Futaba, levantó la mano y exclamó:
-¡yo quiero ser capitán de equipo señorita Sakamoto! Además, quiero a mis amigos de mi lado.
- siiiii - gritaron sus dos amigos
La profesora alzó una ceja y estuvo a punto de protestar, pero fue interrumpida por Hiroshi.
- ¡perfecto! Yo seré el otro capitán y tu adversario- luego sus amigos se acercaron a él - claro esta mis amigos están en mi equipo.
Tanto la maestra como el otro alumno quedaron boquiabiertos, pues Hiroshi tenía la fama de ser muy callado. Aunque algunos sabían que Haku Futaba le tenía cierto ODIO mezclado con miedo a Hiroshi, desde aquel incidente con la silla.
- bueno, perfecto... ya tenemos parcialmente los equipos.
- ¡Bien!
- pero, ahora... sólo falta completar los equipos- la maestra dijo mirando su lista de asistencia - Futaba...Shunekeshi Nayima irá en tu equipo.
El equipo mencionado se quejó, mientras que el equipo de Hiroshi celebró internamente.
- esto se pondrá picante- murmuró Shinji a Shinnosuke en el oído.
Hiroshi sonrió con malicia.
[············]
Shiryu estaba en la biblioteca de la mansión, leyendo el diario de Shun, aunque Shiryu mismo admite que nunca fue muy amigo de Shun. Suspirando cambio la página, a través de este diario logró conocer mejor a su amigo, a su hermano.
Recordando tiempo atrás, él nunca hizo equipo con Shun, siempre con Hyoga ó Seiya, pero nunca con Shun. En cierta medida pocas veces luchó a su lado, pero a pesar de éso, Shun siempre lo trató con cariño. Shiryu recuerda la vez de los caballeros negros, Shun vino con la idea de los cascabeles, además de que él fue capaz de descubrir las artimañas del dragón negro y advertirle.
Shiryu comenzó a leer en voz alta una cita del diario.
" todo ha cambiado, todos han cambiado. Yo lo sé, nunca fuimos amigos, pero esto es demasiado.
Hyoga, él que siempre fue callado, ha venido con la única intención de matarnos. Yo lo vi o mas bien vi la carta, fue accidente, una noche pasé por la puerta de su cuarto y la encontré en el suelo. La leí, asustado la metí por debajo de la puerta y me escondi en uno de los cuartos aledaños, momentos después vi a Hyoga apresurarse al cuarto"
- Shun... tú... - murmullo, y continua leyendo.
"no conozco los motivos de Shiryu, pero se que ha de tenerlos, NADIE es de confianza aquí, aunque... aún quiero creer en ellos"
- entonces, él sabía de todo.
Shiryu se siente culpable siempre había tenido a Shun como un chico demasiado ingenuo, al punto de creerlo tonto. Inclusive recuerda que muy pocas veces le llamaba por el nombre, como cuándo él pensó que iba a morir en la casa de Capricornio, llamó a todos por sus nombres, excepto a él. Lo llamó por su título, Andrómeda. Avergonzado, continua su lectura, sus ojos captaron una cita en particular, cuya fecha datada de poco después de su batalla con Poseidón.
" tengo miedo, tanto miedo... los sueños, NO los recuerdos siguen vagando en mi cabeza. Fuego, un canvas destruido, gente muerta. No solo eso invade mi mente sino terrores nocturnos, son pesadillas demasiado fuertes, demasiado reales. En algunos de ellos, Ikki... Mi hermano me mata..."
-¿Qué? - Piensa Shiryu.
"el sueño se siente demasiado real; siento como el puño de mi hermano se hunde en mi pecho y la sangre brota de mi herida, también por la esquina de mi ojo puedo ver a una chica que jamás he visto. El dolor en mi pecho es insoportable, siento las lágrimas caer por mis ojos y cuando alzó mi mirada... Ikki estaba llorando también, sus labios se movían, pero... no puedo entender que dice, mis párpados se hacían cada vez mas pesados, hasta el punto de hacer imposible el estar despierto."
Shiryu se estremece al leer esto, ya que según Saori contó, Ikki trató de matar a Shun, a petición de este para así, acabar la batalla con únicamente él de caído. Shiryu siempre se preguntó, ¿que hubiese pasado si Ikki hubiera matado a Shun? Nunca lo sabremos, pero aparentemente estaba destinado a ser puesto que Shun lo estaba soñando y no solo él, ya que tanto Seiya como Saori lo habían sonado también. Frustrado, Shiryu cerró el diario y se puso a pensar, deseando otra oportunidad para poder haber conocido a Shun; tal vez, en una futura reencarnación.
[············]
El juego, como todo mundo predijo se puso intenso. Tanto el equipo de Futaba como el de Hiroshi estaban dándolo todo en la cancha, estaban sudando a mares y lo mas interesante era que, estaban empapados. Finalmente todo dependería de la ultima patada, que sería en el turno de Hiroshi y quien sirviera del otro equipo era nadie mas que Shunekeshi Nayima, ohhh en esos precisos momentos Hiroshi tenía una pelea interna, el chico que le cae mal esta frente a él y él tenía una pelota en su posesión. Entonces ahí estaba, tratando de decidir sí empatar el Partido y golpear por "accidente" al querido Shun ó simplemente humillar a Futaba ganando. Suspirando decidió mejor no dañar su reputación de niño bueno, de niño correcto y ganar, sería humillante dejar ganar a Futaba y ademas ser castigado, sin mencionar que la maestra le llamaría conejito Bravo como siempre hace cada vez que él falla.
- muy bien chicos, este es el último tiro - informó la maestra - de este tiro dependerá sí el equipo de Hiroshi gana o ambos equipos quedan en empate.
ambos equipos se miraron fijamente, preparándose para la última jugada. Shunekeshi, mira nerviosamente a su adversario, preparándose para hacer rodar la bola en cuanto la maestra de la marca. Mira fijamente a Hiroshi, quien él sabe que no es del agrado del también peliverde.
- ¿listos?
pregunta la maestra, todos asienten, los que están en las bases preparándose para correr y los jugadores del equipo contrario, listos para marcar.
- ¡ya!
gritó la maestra y acto seguido Shunekeshi rodó la pelota, pero de manera nerviosa y débil, el efecto fue inmediato. Hiroshi saltó enormemente de la alegría, y pateo la pelota tan fuerte que se salió de la cancha.
- ¡ANOTACIÓN! - gritó Shin-chan, mientras corría y llegó a la base, seguido muy de cerca por Shinji
-¡idiota! Éso es fútbol americano... - corrigió Shinji, llegando a la meta también y así, seguido por el resto de sus compañeros.
- ¡eso! - celebra Hiroshi, saboreando su victoria y viendo cómo Futaba miraba amenazante a Shunekeshi.
la maestra se acercó a el y le dijo - Hiroshi, cariño... por favor, ve y recupera el balón, tengo que ir a salvar a Shun.
Hiroshi, sonriente asintió y hasta hizo un saludo militar - ¡sí señora!
- así me gusta, ve.
y con eso, Hiroshi corrió fuera de la cancha, en busca del balón perdido.
[···········]
Jabu y el resto de sus amigos habían ingresado ya a la preparatoria Kurumada, y quedaron asombrados ante tantas cosas. Se pararon un rato a seguir observando, cerca de uno de los edificios, desde donde se podía escuchar lo que parecía un partido de algo, pero le restaron importancia y siguieron observando los alrededores.
- wow... que buen lugar- comentó Ichi, mirando las instalaciones - creo que me gustaría estudiar aquí.
- lo mismo digo- dijo Geki, quien miraba asombrado donde kiki pronto estudiaría.
- ¡ha! ¡Pues yo no! - Dijo Ban, cruzado de brazos - ¡miralos! Todos son unos niños mimados, yo creo que no podría encajar aquí.
Jabu rió y palmeo a Ban en la espalda - estoy de acuerdo contigo, Ban, pero no por lo de los chicos mimados, sino porque no hay chicas.
- aquí vamos otra vez...- suspiró Ban fastidiado, mientras que Jabu si logró captar la atención de Ichi y Geki.
- ¿a que te refieres? - pregunta Ichi, Jabu sonrió para luego rodear con su brazo los hombros de su serpentino amigo.
- piensa un poco, Ichi, sí aquí también estudiarán chicas estaría por seguro que son de buena familia.
- ohhh entiendo - asintió Ichi - entonces estudiando aquí podrías encontrar una buena chica.
Jabu asintió - así es, educada, leal e inteligente, además rica ¡qué más podría pedir!
Geki rió a carcajadas y encaró a Jabu diciendo - ay, Jabu Jajaja hay una pequeña falla en tu afirmación.
alzando una ceja Jabu pregunta - ¿cuál?
- ¿que chica en su sano juicio se fijaria en ti?
los demás se rieron, bueno excepto Jabu, quien ofendido afirmó :
- ¡oye! ¡Yo soy guapo! Además yo...
Jabu no pudo completar la Frase pues, de la nada, un potente balonazo a la cara lo derribó al suelo. Rápidamente sus amigos fueron en su auxilio, pues el golpe hizo que el unicornio quedará aturdido.
- ¿alguien anotó la matrícula? - balbuceo el aturdido caballero, mientras trataba de levantarse. Tanto Geki como Ichi, se pusieron a darle aires a su compañero caído.
Ban tomó el balón y espero a quien venga por el para reclamar, Jabu ya era lo suficientemente idiota como para que un niño rico y descuidado lo hiciera peor. Ban se espero a varios minutos hasta que finalmente un chico se acercó, pero Ban perdió el aliento súbitamente, además de estar seguro que palidecio.
frente a él estaba parado, quien Ban creía que era Shun, él fallecido Shun. Era prácticamente igual, mismo pelo, misma cara, mismos labios. La única diferencia era que los músculos los tenía un poco mas formados; además de tener un peinado diferente, pero sin duda alguna era idéntico a Shun.
Ban se forzó a si mismo de salir de su asombro, a la vez que "Shun" se le acerco sudoroso.
- ¡Hola! - saludó, haciendo una pequeña reverencia. - ¡buenos días!
¡hasta la voz era idéntica!
- h.. Hola- dijo entrecortado.
- disculpa... tienes mi balón entre tus manos- dijo tímidamente, jugando con su verdad cabello
Ban, por causa de la impresión le iba a dar el balón por inercia al peliverde, pero la exclamación de Ichi, le detuvo en secó.
- ¡ay Atena Santa!- Ichi, quien rápidamente se posiciona al lado de Ban contempla al joven, estupefacto.
- ¿les pasa algo...? - pregunta el joven uniformado, ante las miradas de sorpresa que Ban é Ichi le echan.
Geki, quien estuvo ocupado, tratando de ayudar a Jabu, volteó su mirada para ver en que se entretenían tanto sus compañeros; cuando el mismo sintió todos los colores de su rostro abandonarlo.
- ¿¡ Shun!? - Exclamó el León menor, mirando al joven de cabellera verde y su voz, logrando sacar a Jabu de su letargo.
Jabu, a diferencia de sus amigos, que quedaron piedra por la impresión, él sintió una gran ira. Se sintió traicionado, pues según él, había encontrado finalmente al caballero de Andrómeda, vivo y ocultandose de ellos.
- ¡tú! ¡TÚ! - gritó furiosamente el unicornio, levantándose del suelo y caminando rápidamente hacia donde el joven.- ¿¡COMO PUDISTE HACERLES ESTO, SHUN!? ¿¡COMO!?
- ¿¡Shun!? ¿De que habla? Yo no... - Jabu le interrumpe, tomandolo toscamente del brazo, y comenzando a jalar.
- VENDRÁS CON NOSOTROS, TU FARSA ACABÓ, SHUN - gritó aún mas, jaloneando al joven, pese a las protestas del mismo.
- oye... para... Jabu... tú... - de repente, él joven para en secó, tocándose la cabeza.
Jabu iba a reclamar mas pero, una maestra, la de educación física apareció, deteniendo a todos.
- ¿que sucede aquí? ¿Que hacen con mi alumno? ¿Cómo entraron?
la lluvia de preguntas paralizan al unicornio, que finalmente suelta al peliverde, quien se soba la muñeca.
- regresa a la cancha. - ordenó la maestra, el peliverde, toma el balón y salió corriendo. Después de ello, la maestra, les dio toda su atención - aún no me han respondido ¿que hacen aquí? Y más importante aún ¿que tienen contra uno de mis alumnos?
Jabu abrió y cerró su boca, sinceramente no sabía que decir; no puede simplemente decir " ¡hey, tu alumno es un amigo mío que se suicidó, pero aparentemente no y lo quiero llevar de vuelta a casa!" ¡Lo tomarían por loco! Por el momento tendría que mentir y hacer lo que Saori les ordenó hacer en primer lugar, Shun puede esperar.
- perdón, señorita - empezó Ichi, sorprendiendo a todos - mi amigo fue golpeado por el balón y a causa del golpe confundió a su alumno con alguien mas.
La maestra alzó sus cejas, no tragando totalmente el cuento, pero cuando vio la marca de la pelota en la cara de Jabu se convenció un poco.
- Bien... - dijo, cruzando los brazos - entonces, ¿que buscan aquí? ¿ Como entraron?
esta vez fue, Geki quien habla - el portero nos dejó entrar, venimos por papeles de nuevo ingreso para el siguiente año.
La maestra suspira, masajeandose las cienes - bueno, será mejor que los llevé donde el director Kurumada y así me asegure de que no ataquen a otro estudiante.
todos asienten y comienzan a seguir a la señorita, pero de repente un chico pelo negro aparece.
- ¿que sucede, Nohara?
- señorita Sakamoto, Shun esta teniendo una crisis nerviosa. - informó el joven, Nohara, a su maestra
¿¡crisis nerviosa!? Suena como Shun, es por que ése chico era Shun, además, ¿por que tan nervioso? Era obvio, y para acabar de confirmar sus sospechas, él lo llamó por su nombre, Jabu. Definitivamente Seiya y los demás se enteraran de esto.
La mujer rueda los ojos - ahhh, tenía que ser Nayima... - la mujer mira a los jóvenes y luego a Nohara,- mira, Nohara, tengo que guiar a estos jóvenes a la oficina del director. Ve y dile a Sakurada que se llevé a Shun a la enfermería, además dile a Najimi que se asegure de que todos se duchen y guarden sus cosas ¿entendido?
Nohara asintió - sí, señorita.
- ahhh y no quiero guerras civiles.
el joven solo rió y continua su cambio, no sin antes gritar " Team capitán América"
Y así siguieron a la mujer camino al director.
[···········]
Jabu se había separado de los demás, pues le dolía la nariz por el balonazo que Shun le había dado. El director amablemente, le dijo que podía usar la enfermería y hacer que le curen la nariz. Caminando por los pasillos, encontró la enfermería, cuya puerta no estaba del todo cerrada, él estuvo a punto de tocar la puerta, pero unas voces lo detuvieron.
- hey chicos, ¿quieren ir a comer hamburguesas después del entrenamiento? - pregunta una voz, la cual Jabu recordó como la del tal Nohara.
otro voz, una que nunca oyó, suspiró - no puedo, tengo turno en el negocio.
- ¿y tú conejito?
- tampoco puedo. Tengo asuntos pendientes hoy, lo siento.
La última voz la reconoció como la de Shun, él muy maldito seguro estaba planeando huir directamente a su escondite.
- ohhh, bueno ¿que tal sí vamos al parque mañana? - pregunta Nohara
- ¿a que hora? - pregunta la otra voz
- a las dos.
- sí, me parece bien, ¿al parque de siempre? - dice Shun. ¿Cuál parque? Pregunta Jabu internamente.
- ése mero - confirmó Nohara -el que queda cerca del Colegio.
- excelente. - dijo la otra voz.
- usagi ¿te sientes mejor?
- si ¿por que?
- por que esos tipos te afectaron los nervios - respondió la otra voz - mira que hasta la nariz te ha sangrado.
Jabu sintió su sangre arder ¿como se atreve? Bueno, Jabu tenía ya una valiosa información y él se la compartiría a Saori y a los demás, también a June y Nachi, todos lo iban a saber. Es más, Jabu se le estaba ocurriendo la gran idea de sorprender a Shun, llegando con TODOS al punto de encuentro. Sonriente, Jabu se fue y se olvidó por completo de su nariz.
Mañana Shun, mañana tendremos una reunión familiar.
[·········]
Ya eran pasadas las 4:00 pm y Nachi la estaba pasando de lo lindo, aunque sí, él sabía que nunca podría tener a June como él quisiera, pero al menos la tenía como amiga. Hoy habían pasado casi todo el día en el centro comercial, fueron al cine comieron y por fin ya era hora de volver a casa.
Irían a casa por metro, pues no querían molestar a Tatsumi ni a Saori con el problema de irlos a traer. Por el momento estaban en la estación, saliendo del tren, camino a su casa.
- dime, June ¿te gustó la tarde? - pregunta sonrojado
La rubia rió y asintió contenta- si, muchas gracias.
La chica y el lobito caminaron, riendo y jugueteando, en fín pasándola bien.
- oye, June ¿quieres ir a cenar?
- si, sería buena I... - June se detuvo de golpe, y se puso pálida.
- ¿June? ¿Qué pasa?- Nachi pregunta, preocupado - ¿te sientes mal?
- s- Shun - mascullo ella, señalando una dirección.
Nachi sigue la mirada de June, y siente igual, su aliento entrecortado.
- ¿Shun?- musitó el lobo, comenzó a balbucear incoherencias.
Parado frente a él, estaba Shun o así parecía. Él estaba a unos cuantos metros de distancia hablando por teléfono, con uniforme de colegio. Luego de un rato colgó el teléfono y comenzó a caminar a su dirección, June sintió con como si sus piernas estuviesen hechas de gelatina, además su garganta estaba cerrándose, ella estaba petrificada.
Increíblemente, el Chico paso a la par de los dos, sin dirigirle palabras o mirada alguna, eso hiere profundamente a June; quien corre tras de "Shun". Nachi la sigue de cerca y mira anonadado al Chico frente a él, cuando finalmente June lo alcanza lo toma fuertemente del brazo, obligándole a girar y encararla.
- Shun...
El chico la mira, primero luce asustado y luego fastidiado, rápidamente comienza a luchar para soltarse.
- ¿que quieren? ¿Dinero? - dijo, mientras se busca algo en los bolsillos, para luego entregárselo de mala gana a June - ten, ahora váyanse...
- ¡alto! ¡No puedes hablarle así a June!- intervino Nachi, agarrando del hombro a "Shun"
- disculpa, amigo, ella salió de la nada... yo... - empezó a titubear el peliverde, para luego de un jalón soltarse - solo déjeme en paz, yo no tengo nada que ver con ustedes.
- Shun, por favor - solloza la rubia, poniendo una mano en la mejilla del chico, pero esté la interrumpió.
- deja de llamarme así, ya váyanse.
Ambos no podían creerlo, Shun, aquí en carne y hueso, mandandolos lejos. June no lo podía creer, en definitiva era él y no alguien igual, ella puede ver como él comienza a ponerse cada vez más nervioso. Así que, June decidió tomar acción, sin permiso alguno, se acercó a él y junto sus labios contra los suyos, sintiendo por primera vez las mieles de los labios que siempre deseo. Aunque June se sentía en la gloria, "Shun" rápidamente se separó y tenía lágrimas en los ojos.
- ¿¡qué te pasa!? ¡Estás loca! - después de eso, la empujó y salió corriendo, dejando al lobo y camaleónica sorprendidos.
- June, tenemos que decirlo... a Jabu... a todos.- susurra Nachi, quien ayuda a la rubia a ponerse de pié, mientras ella al borde de las lágrimas, asiente.
[············]
varias horas después.
Finalmente llegaron a casa, Hiroshi se quitó el uniforme y se encerró en su cuarto, totalmente agotado. El día había sido cuando menos agobiante, gente confundiendolo con Shun Kido. Pero lo mas loco era que ellos trataron de llevarlo a la fuerza, y para acabarlo, tuvo que ir al cementerio todavía, sinceramente Hiroshi tenía ganas de dormir hasta año nuevo.
De repente, un leve toquido a su puerta llamó su atención.
- pasé. - dijo el joven, comenzandose a ponerse la pijama.
Por la puerta, entró Rumiko, quien aún vestía un ligero vestido que destacaba su figura y llevaba su castaño cabello claro atado.
- hijo, son apenas las 7 y ya te veo listo para dormir- dijo ella, sentándose en la orilla de la cama, junto a él - ¿no cenaras?
Hiroshi negó con su cabeza y suspiró - no, madre, estoy cansado.
La madre agarró su mano y se acercó mas a él, poniendo su cálida mano en el pecho del su hijo - ¿que paso, Hiroshi? ¿Mal día?
Hiroshi empezó a sentir su mente hacerse débil, su fuerza de voluntad dejándolo lentamente - madre... yo...
Rumiko ríe maliciosamente, besa el cuello de Hiroshi, oliendo su piel y pregunta - ¿me amas Hiroshi?
-sí, madre.
Un gemido abandona los labios de la mujer, mientras comienza a deshacer los botones de la pijama del chico. El peliverde por su parte, yacía dócil a los movimientos de su "madre", dejando que la mujer lo despojase de su ropa, dejando que ella lo besara en todo el cuello.
- no te preocupes, hijo - pausa ella, susurrando en el oído del joven - mañana no recordará nada.
Dicho eso la mujer continua su asalto, besando, mordiendo el cuello de su hijo hasta dejar marca, luego, besa sus labios fervientemente, causando que el chico también gimiera de placer. Lo recosto en la cama y se posiciona encima de él, disfrutando plenamente del encuentro, de como "madre" é "hijo" se unen en uno sólo, gozando del placer de la carne.
- eres mió, mió y de nadie mas. - susurra la mujer, llegando al clímax y continuando así por varias veces ésa noche.
[·····°·°·······]
A la mañana siguiente.
Todos en la mansión entraban gozando de un refrigerio de medía mañana (10:00 am). La mañana era perfecta, Tatsumi andaba en viaje de negocios y no volverá hasta el lunes en la tarde, Kiki se había quedado en casa de un amigo a dormir y las chicas ( Shunrei y Eri) estaban ayudando en el orfanato. Dejando una mañanita libre para los amigos de charlar, Saori estaba ahí tomando café mientras veía como todos practicaban.
- que buen café. - dijo Seiya, tomando otro sorbo.
Shiryu asintió - sí, además el día es preciso, deberíamos salir.
Hyoga toma otro sorbo y dice- sería buena idea, podríamos invitar a Jabu y su pandilla, ya que de todas formas tienen los papeles de kiki.
- Hyoga tiene razón, deberíamos llamarles. - sugirió Saori, sacando su teléfono pero un sirviente entró.
- señorita Kido, los caballeros secundarios están afuera a la espera de ustedes.
- hágalos pasar- ordenó Saori, ignorando las risas de Seiya.
- caballeros secundarios jajajaja - ríe Seiya, cubriendo su boca para disimular.
- ¡Callao, burro alado!- gruñe el Fénix, dándole un coscoron a Seiya.
- ¡AHHHH, pavo! - se quejó el Pegaso
Entre tanto escándalo, entraron Jabu y compañía, causando casi por completo que Seiya se comportará.
- Jabu, que grata sorpresa.- saluda Saori.
- Atena, venimos aquí por un asunto que nos concierne a todos en este salón - anunció el unicornio, luego señaló a Ikki - en especial a él.
- ¿que ocurre pony? - bufó el Fénix - ¿alguien te está quitando el dinero del almuerzo?
- Ikki - regaño Saori - ¿que ocurre, Jabu?
- Atena, necesito que todos, SIN EXCEPCIÓN nos acompañen a un parque, cerca del Colegio de kiki.
- ¿por que? - pregunta Hyoga, siempre alerta.
- es mejor que lo vean. - afirmó Geki - entonces, ¿vendrán?
- ¿a que hora? - cuestiona Shiryu, quien también sospecha algo.
- a las dos.
- esta bien, iremos- respondió Saori, no esperando opinión de los demás - pero falta aún, así que ¡vamos! Quédense a comer.
Dicho eso, todos se sentaron a la mesa, en silencio. June temerosa de la reacción del Fénix.
[··········]
Se sentía totalmente drenado, exhausto, sin fuerza. Hiroshi siente su cuerpo totalmente entunecido, de repente siente unos brazos rodeado su cuerpo.
- buenos días, Hiroshi.
Rápidamente Hiroshi se volteó, y le sonrió a su madre, su madre le besa la frente con cariño.
- buenos días, madre.
Hiroshi se levantó de la cama, mirando el reloj se sobresalto.
- ¡es tarde! - exclamó, -¿como se hizo tan tarde?
- ayer tuviste pesadillas, hijo- dijo Rumiko - por eso me quedé a dormir contigo.
- entiendo, madre, pero tengo que irme ahorita.- Hiroshi dijo, poniéndose su ropa.
Rumiko sonrió y asintió - ve hijo mío, divierte.
Hiroshi se acercó a su madre y le besó la frente a su madre, ella luego lo besa también - Hiroshi, ve y dile a mi cuarto y toma dinero, compra lo que quieras.
- gracias, madre.
[·············]
Mas tarde
Ya todos los Kido se encontraban en el parque, donde Jabu les dijo que les enseñará algo increíble. Alrededor de ellos habían varios niños jugando, y otros jugadores en un partido de baloncesto.
- ¿que se supone que tenemos que ver? - pregunta Ikki, visiblemente aburrido.
- ya verás, ten paciencia. - respondió Nachi
Saori también estaba por preguntar que se supone que tenían que ver cuando de repente, Jabu exclamó.
-¡ahí están! - Dijo apuntando a tres figuras que se iban acercando a ellos, desde ahí pueden ver que se trataba de tres chicos uno de cabellera castaña y flequillo, otro con cabello negro corto y un último, que lleva un suéter anaranjado con un pantalón deportivo del mismo color, pero su rostro era cubierto por la capucha del suéter.
- ¿quienes son ellos? - Pregunta Hyoga, viendo como los muchachos se acercaron a ellos.
- Callao, que vienen ellos... - susurra Jabu, callando efectivamente al ruso.
Cuando Hyoga iba a reclamar, los chicos se acercaron é incluso el chico de pelo negro les habló.
- ¡hey! Ustedes son los mismísimos del torneo galáctico- exclamó emocionado el pelinegro - wow, es increíble. Entonces Shun tenía razón.
- ¡calmate! ¡Baka! - Dijo el castaño, apretando ambos puños contra la cabezota del pelinegro - se Cortés y presentate como es debido.
Shiryu mira como la tercera persona se golpeó la frente en frustración, lo cual causó que unos mechones de cabello le cayeron, y fue ahí donde notó que tenía el cabello de color verde.
- owowowowowow ¡está bien! ¡Perdóname! - sollozo el pelinegro - mi nombre es Shinnosuke Nohara.
Seiya alzó la ceja - ¿como el personaje?
Shinnosuke río altamente - ¡sí! Jejejeje mis padres son muy fans del personaje y mi padre se apellida "Nohara" no desperdicio la oportunidad de llamarme por él.
Luego el siguiente joven, el castaño se Acercó y dijo - mi nombre es Shinji Najimi.
Naturalmente, los chicos saludaron por compromiso, Saori incluso queriendo irse, aburrida. De repente Shinji volteó a la tercera persona, haciendo señales a su amigo dijo:
- ¡hey, usagi! No seas mal educado, quítate la capucha y presentate.
El joven, simplemente murmullo algo en descontento - esta bien.
La voz extrañamente familiar atrajo la atención de todos, inmediatamente los muchachos se acercaron.
- me quitaré la capucha, pero no diré mi nombre, bien saben que no me gusta decir mi nombre a extraños. - dijo este, quitándose la capucha del suéter y revelando su cara.
Todos, exceptuando Jabu y sus amigos se impresionaron, estaban estupefacientes ante el joven de verdes cabellos y ojos turquesas.
Quizás, por ser el mas frío de todos, fue Hyoga quien habló primero, pronunciando un solo nombre.
- Shun...
