Capítulo IX
"Sin salida"
Hermione Granger estaba completamente paralizada. Había sido descubierta espiando a Malfoy y lo que era peor… estaba sola. Si hubiera salido cuanto antes como Harry y Ron le dijeron en lugar de quedarse tratando de bloquear la estúpida puerta, no habría resultado así y ahora era demasiado tarde.
-¡¿Qué demonios?! ¡¿Granger?!- preguntó el rubio bastante confundido
La ojos marrones estaba muda.
¿Qué diablos le podría decir a Malfoy? "Oh sí, te estaba espiando junto con Harry y Ron" ni tampoco podía decir una estupidez como "Me dormí y cuando me desperté estaba aquí"… tenía que decirle la verdad, pero por nada del mundo involucraría a Harry y a Ron.
La chica miró directamente a Malfoy.
-Te seguí- dijo con voz seca pero decidida
-¿Me seguiste?...-Draco comenzó a observar a Hermione con un gesto de enojo - ¿Por qué diablos me seguiste? ¡¿Qué es lo que planeas bruja estúpida?!
-¿Por qué tanto escándalo? ¿No dejé claro que no quería interrupciones mientras trabajo?- dijo una voz molesta
Hermione, Draco y todos los presentes voltearon para ver de quien se trataba.
Lucius Malfoy acababa de entrar en la habitación.
-Señor, hay un intruso en la mansión, esta jovencita- el sirviente señaló a Hermione – La encontramos tratando de escapar por la ventana.
-Con que un intruso…- Lucius mira con detenimiento a Hermione y después de un pequeño momento dice arrastrando las palabras – Yo te conozco de algún lugar. Eres… la hija de los muggle ¿Cierto?
La castaña miró con odio a Lucius.
-Sí, te recuerdo. Aquel día en el callejón diagon, tus padres muggle estaban muggle estaban presentes. Sinceramente, no sé como pudieron haber permitido que esos desagradables impuros inmundos se mezclen con los que son de sangre pura, esa gentuza no merece tal privilegio ¿No lo crees?-
La chica estaba furiosa.
-Fue una mala idea haber pensado entrar a este lugar ¿Sabes por qué? Estas en la boca del lobo, niña. No podrás salir de aquí a menos que nosotros te liberemos, aunque está totalmente claro que eso no ocurrirá- Lucius señaló un sillón de cuero negro.- Siéntate.
Hermione no obedeció y se quedó parada molesta sin quitar su vista de los ojos de Lucius.
-Quisiera saber el motivo de tu… "visita"-
Cielos ¿Cómo pude haber sido tan tonta? ¿Ahora qué voy a hacer? No puedo decirle el verdadero motivo por el que estoy aquí, eso hará que quede al descubierto la plática que Malfoy escuchó en la cafetería y acarreará más problemas…
Lucius con su fría voz comenzó a decir:
-Te lo haré mas sencillo, si no respondes a lo que te acabo de preguntar, habrán serias consecuencias y cuando digo serias me refiero a GRAVES consecuencias. Así que te sugiero que pienses muy bien antes de quedarte callada, eso no te ayudará en absoluto-
-No le diré absolutamente nada-
Una mirada de evidente molestia salió de los ojos de Lucius, estaba claro que en la familia Malfoy no se les daba lo que nosotros llamamos: Paciencia. También era obvio que no aceptaban nunca una negativa.
-Bien, en ese caso…- Lucius sacó una varita color negro –Tendré que tomar otras medidas.
Lucius se comenzó a acercar a Hermione con sigilo y rapidez apuntando la varita hacia ella.
Se encontraba dispuesto a lanzar un hechizo a la chica pero…
Se escuchó un ruido muy fuerte en la parte de abajo.
-¡¿Qué fue ese ruido?!-gritó alterado Lucius
-No lo sé, señor – dijo uno de los sirvientes en la habitación –Iré a ver de inmediato-
Lucius hizo un gesto de molestia, dirigió su mirada a Hermione y después a Draco.
-No dejes que escape-
Lucius Malfoy sale de la habitación seguido de los sirvientes.
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-Harry, ¿Crees que haya funcionado?- preguntó Ron con tono nervioso
-Eso espero, ojala Hemione pueda salir de este lugar-
Ron miró a Harry. Estaba algo alterado.
-No debimos haber dejado que viniera con nosotros... ni siquiera le hubiéramos dicho lo del encuentro con Malfoy, debimos haber inventado algún pretexto o algo... ¿Qué tal si le pasa algo?
Harry bajó la mirada. Él no quería perder a otro amigo no, eso no… no quería volver a experimentar aquel dolor que sintió cuando Sirius fue asesinado por personas injustas, por personas sin corazón, por mortífagos servidores de aquella persona despiadada que también asesinó a sus queridos padres, por aquella persona que además de dejar esa cicatriz en su rostro, también dio soledad y dolor a su aún corta vida… No, por nada del mundo permitiría que acabaran con una de las personas que le había hecho ver que no estaba solo y que hay algo más afuera de ese lugar oscuro, de ese dolor, que hay amistad y cariño incondicional.
Con determinación posó sus ojos verdes esmeraldas en los ojos azules de Ron.
-No le pasará nada, nosotros estaremos luchando para que esté a salvo.-
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-No me contestaste lo que te pregunté hace unos momentos-dijo el rubio mientras se cruzaba de brazos y se recargaba en la elegante pared.- ¿Qué es lo que planeas? ¿Por qué demonios me seguiste?
Hermione clavó su vista en los ojos de Draco, pero no contestó.
Malfoy se acercó a la chica lentamente.
-Cuando alguien te hace una pregunta, lo que tienes que hacer es contestarla, así que, adelante-
La presencia de Malfoy la ponía nerviosa y a la vez molesta.
-Olvídalo, no tengo porque decirle nada a una víbora como tú-
Draco soltó una risa cínica.
-Tú me dijiste que yo no había cambiado en absoluto en estos 2 años que han pasado y ¿Sabes qué? Pienso lo mismo que tu-
-Y no retiro lo dicho… te has convertido en la imagen de tu padre, eres igual a él- dijo la chica con desprecio
-¡Cierra la boca! ¡¡No tienes derecho a decir esas tonterías!!-
-¡Suéltame!- dijo la chica intentando zafarse
-¡Pide disculpas!- gritó el chico apretando los brazos de Hermione con más fuerza
-¡Me estas lastimando!- dijo Hermione con desesperación y miedo
-¡¡Te dije que pidieras disculpas!!- gritó Draco con más fuerza
Malfoy en verdad la estaba lastimando. No podía soportar que alguien le dijera en su cara lo que tanto odiaba y que sabía que era una realidad, Draco Malfoy era la imagen viviente de Lucius, misma mirada, mismo carácter, el mismo estúpido carácter y forma de ser, y por más que lo intentara nunca podría borrar eso pues ya formaba parte de él, era un Malfoy, y un Malfoy por mas que lo desee no puede elegir ser una persona diferente.
Como Lucius le dijo una vez: 'Los Malfoy cumplen con su deber y después mueren, así siempre ha sido y así siempre será'.
Hermione sentía un gran nudo en su garganta, un enojo y un miedo muy grande amenazaban con tomar posesión de ella. Solamente quería salir de ese lugar y no ver más la mirada de odio que Malfoy le lanzaba al tiempo que casi destrozaba sus brazos, por lo que en un intento desesperado por salir de ese lugar, golpeó a Malfoy en un lugar donde los golpes por muy leves que sean, suelen ser bastante… desagradables.
Draco soltó inmediatamente a Hermione y cayó al suelo, bastante adolorido y poniendo sus manos en la zona afectada.
La chica inmediatamente salió de la habitación corriendo para buscar una salida de ese enorme lugar. Corrió y corrió pero no la encontró… estaba sin salida, atrapada en un sitio en donde hasta el silencio mismo provocaba enormes escalofríos.
Finalmente, entró en una puerta color marrón y se encerró en ella.
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-¡Esa bruja estúpida!- dijo Draco aún adolorido
El rubio se puso de pie, se recargo en la pared y miró hacia arriba.
-No saldrás de aquí, Granger, de eso yo me encargo…-
Malfoy inició su camino en busca de la ex-gryffindor.
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-No hay nadie aquí, señor, seguramente uno de los elfos domésticos causó este alboroto –dijo uno de los sirvientes que estaba con Lucius
Pero Lucius Malfoy no era un tonto, y sabía que tal alboroto no lo causarían unos torpes elfos domésticos… algo dentro de él le indicaba que se trataba de algo más.
-No lo creo. Mantengan vigilada la mansión, si descubren a otro intruso, no duden en atacarlo-
-Sí, señor-
-Yo también estaré alerta. Jonathan, pregunta a los elfos si han visto u oído a alguien escabulléndose por los alrededores-
-De inmediato, Sr. Lucius- contestó el sirviente retirándose para cumplir la orden
-Todos los demás, manténgase atentos-
Lucius se retiró.
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Hermione se dio la vuelta para ver a que clase de lugar había entrado.
No se veía absolutamente nada, todo estaba completamente oscuro.
La castaña sentía un dolor muy grande en sus brazos.
Se recargó en la pared y se dejó caer al suelo.
-Me duele…- se dijo en voz baja mientras se sobaba los brazos, sentía unas tremendas ganas de llorar, pero de ninguna forma lo haría.
-¿Pero por qué Malfoy reaccionó de esa manera? Tal vez no debí haber hecho ese comentario… pero aún así, no debió haberme gritado ni lastimado así, aunque… siendo Malfoy, estoy segura de que no le interesó en absoluto si me dolía o no… a él no le interesan las demás personas, solamente él y nadie más… yo… no… entiendo como… pude enamorarme de alguien tan frío y de tan poco sentimiento…- pensó con tristeza
Hermione se puso de pie y apretó con fuerza el puño se su mano izquierda al tiempo que se mordía el labio inferior.
-Estoy harta… de vivir esta tortura en vida…- respiró profundamente –Y también estoy harta de esconderme…
Cuando estaba a punto de abrir la puerta por la que había entrado alguien entró primeramente a esa misma habitación.
En ese momento sintió como alguien la tomaba por el brazo.
Miró rápidamente y se encontró con la mirada molesta de Draco.
-Esta vez no te irás, sangre sucia, y no pienses en golpearme de nuevo-
La chica quitó bruscamente el brazo, el cual aún seguía adolorido.
-No se te ocurra volver a tocarme de nuevo- dijo Hermione con desprecio
-¡Ja! ¿Ahora me amenazas? ¡No me hagas reír! – dijo con sarcasmo –Dime, ¿Qué me puede hacer alguien como tú?
-Puedo romperte la cara-
-Inténtalo- desafió el rubio
Draco volvió a tomar a Hermione por el brazo, la chica intentó golpearlo pero sostuvo su otro brazo antes de que lo tocara.
-¡Te dije que no me tocaras! ¡Me lastimas!-
Hermione volvió a golpear a Draco en los bajos.
El chico soltó un gemido de dolor y furioso estrello a Hermione contra la pared, sin soltarla, se acercó a ella lo más posible a tal grado de que podían sentir sus respiraciones, todo esto para evitar ser golpeado de nuevo.
-Vuelves a hacer eso y te juro que…-
Hermione no lo dejó terminar, volvió a golpear a Draco en el mismo lugar.
-¡¡¡AAAH!!! ¡BRUJA ESTÚPIDA!-
El rubio la soltó nuevamente y cayó al suelo totalmente adolorido.
-Estúpida sangre sucia…- dijo entre gemidos de dolor –Espera a que me levante, vas a ver lo que es el dolor…
Hermione se colocó enfrente de Malfoy y se agachó a su altura, pues este se encontraba recostado furioso y adolorido y por alguna razón algo la impulsó a hablar.
-¿Sabes qué, Malfoy? Fue una tontería de mi parte pensar que tú… podrías cambiar en estos años… Ahora me causa gracia… yo pensaba que tu manera cruel de comportarte a los demás tenía una causa… 'Malfoy es una buena persona, yo se que dentro de él hay alguien diferente…' pero ahora puedo ver la realidad… tu eres así y pase lo que pase nada logrará que tu sientas y veas el daño que has causado a los demás, y también a mí… no sé porque diablos te estoy diciendo esto, tal vez porque ya estoy harta de haberlo estado guardando dentro de mí durante tanto tiempo, y pensar que yo siento… -Hizo una corta pausa –Olvídalo… no creo que quisieras saber, pero si te digo algo… yo se algo sobre ti y eso lo pude notar desde hace tiempo y por más que quieras ocultarlo, por más que quieras enterrarlo en algún lugar lejano, siempre habrá una persona que descubra que tú… por más riquezas, lujos y chucherías que poseas, no eres feliz…-
Draco ya no estaba con la mirada llena de odio de hace unos momentos, esta se sustituyó por una mirada llena de confusión. El rubio había escuchaba atentamente lo que Hermione le decía.
¿Pero qué diablos? Como es que Granger, la sabelotodo, la amiga de Potter, la de padres muggles, una impura no merecedora de absolutamente nada podía hablarle a Draco, de la prestigiosa familia Malfoy con tanto atrevimiento… le habló como si se tratase de un viejo conocido… en realidad lo era, pero ni siquiera un compañero cercano le hablaba de ese modo. ¡Pero como se atrevía! Aunque en cierto modo ella descubrió algo que temía que saliera a la superficie… él era infeliz, aunque no tomó en cuenta que el hecho de que fuera infeliz, era la razón por la que se comportaba de ese modo, razón por la que soltaba toda su frustración dañando y haciendo sentir mal a los demás y el hecho de ver como los demás sufrían, lo hacían sonreír, aunque en el fondo… su alma estaba gritando desesperada por ser liberada… y aún seguía ahí, ese niño pequeño asustadizo, al que privaron de cariño, de amor, de felicidad, se estaba ahogando en dolor, en el sufrimiento que día tras día tenía que pasar, tratando de sobrevivir en un mundo imposible, tratando de cumplir las ordenes que día con día su padre le daba y haciendo hasta lo imposible sólo para complacerlo… pero eso parecía no funcionar, todos sus esfuerzos eran inútiles. Hubiera muerto por una sonrisa de su padre, cualquier señal de cariño, lo que sea… para que pudiera ver que este lo amaba y poder llenar ese vacío inmenso dentro de él, pero sabía que eso jamás pasaría.
Draco pensó en decir algo para herir a la chica, para demostrarle que lo que acababa de decir no le importó en absoluto, aunque eso no fuera cierto, pero de su boca no salió palabra alguna.
Solamente mantenía su mirada en los ojos miel de ella y ella en los ojos grises de él y duraron así por unos momentos, en completo silencio… era una sensación extraña que solamente una mirada pudiera decir tantas cosas y que tan sólo unas palabras pudieran dejarte mudo cuando solo hace unos momentos estabas a punto de estallar de furia.
De pronto, unos pasos rompieron el impotente silencio e hicieron que los 2 chicos se sobresaltaran, la voz de Lucius y de los sirvientes se alcanzaba a escuchar, era obvio que estaban revisando las habitaciones que estaban a su paso y que pronto llegarían a la que se encontraban.
Hermione se puso rápidamente de pie al igual que Malfoy.
El rubio miró nuevamente a Hermione, esta vez detenidamente.
Algún extraño motivo empujaba al chico a hacer algo para sacarla de ahí…
-Sal de aquí- dijo en voz baja
Hermione lo miró confundida
Acaso Malfoy había dicho… ¿Sal de aquí?
-¿No escuchaste? Apresúrate o te encontrarán aquí… Hay una ventana en la esquina de esta habitación, ábrela y te encontrarás con unas escaleras que dan a la parte trasera de la mansión-
Hermione aún confundida por la actitud que Draco presentaba, se dirigió a la ventana y la abrió con rapidez.
La castaña dirigió su mirada a Draco y una sonrisa tímida apareció en su rostro.
-Gracias…-
Dicho esto salió por la ventana.
Draco no podía comprender porque hizo lo que hizo, y lo más raro es que no se arrepentía en absoluto… De alguna extraña manera, las palabras de aquella sangre sucia a la que tanto detestaba, le habían abierto los ojos…
23 de Diciembre del 2004:
¡Hola! nn Espero que les haya gustado este capítulo, perdonen por la tardanza en subir los capítulos, creo que no tengo excusa… pero si puedo decirles que lo he estado escribiendo durante todo este tiempo y ya tengo más de la mitad del próximo capítulo y trataré de subirlo con más anticipación…
Como podrán ver, los momentos entre Draco y Hermione ya se están haciendo presentes y ¡Habrán muchos más! … Quiero desearles una muy feliz navidad y un bonito y próspero año nuevo, que todos sus deseos se cumplan… Los quiero mucho.
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¡Espero ver sus comentarios!
Atte. Lúthien of Dorthonion
