"Es de más de ocho mil!"... Jejeje, les sangrarán los ojos.-


Dash despertó de golpe, como si algo la hubiera despertado, pero no había nada. Aparentemente el somnífero funcionó tal cual se había dicho en el capítulo anterior, porque al ver el recurrente radio-reloj marcaban las 11:50 AM "Wow, era verdad entonces" dijo para sí misma Rainbow con sorpresa y se dio cuenta luego de que Rarity nuevamente no estaba junto a ella "Espero que esta vez se encuentre en casa".

Como era usual, Dash era una floja de mierda, por lo que no se levantó en seguida sino que cruzó ambos brazos alrededor de su cabeza, pensando en lo que tendría que hacer hoy día.

Tenía que distribuir bien su tiempo, por un lado tenía que sacarle más información a Fluttershy y luego hacer que quedara junto a Twilight y después de eso lograr el loco cuádruple ideado la noche anterior.

"Hay mucho por hacer" dijo Dash y al momento saltó de la cama, primero que todo en dirección al baño, allí hizo sus necesidades excepto lavarse los dientes, ya que no tenía su cepillo ahí mismo.

Tras eso bajó al primer piso, para su suerte si estaba la diseñadora, no sabía si era el desayuno o el almuerzo, la hora era muy ambigua para pensar en eso. Sea como sea estaba sentada al lado de la mesa del comedor, comiendo unos cupcakes... ¿¡CUPCAKES!?

"Buenos días, Rainbow Dash" saludó amablemente Rarity mientras levitaba uno de esos endemoniados pasteles a la boca.

"¡NO RARITY!" gritó Dash corriendo hacia ella rápidamente y lanzando lejos el pastel.

Rarity casi en estado de shock por la forma en que reaccionó su (más que) amiga pegaso, se limitó a no perder mucho la compostura, ya que prácticamente el día estaba comenzando.

"Por Celestia Dash, ¿Qué te pasa?" preguntó gritando.

"¿De donde sacaste esos... cupcakes?" respondió preguntando Dash muy seria.

"¿Qué?"

Rainbow Dash entendía a la perfección que Rarity no sabía nada y mientras menos supiera mejor se desarrollaría la extraña situación (historia). Pero de todas maneras, no podía dejar que comiera ninguno de esos pasteles hasta que al menos supiera su procedencia (que no fuera Pinkie).

Rainbow tomó un poco de tiempo y volvió a preguntar "Los cupcakes Rarity, ¿Donde los obtuviste?".

"Te refieres a estos" apuntó a unos 3 que tenía en la mesa "Los compré ayer en Sugar Cube Corner, me quedaron estos hoy" dijo Rarity un poco más tranquila.

Rainbow se acercó a uno de ellos, lo pasó cerca de su nariz. Era muy distinto al que se había comido ayer, aquel que le provocó el repentino sueño "¿Puedo comer uno?" preguntó muy tímidamente Dash ante lo tonto que se comportó.

Rarity totalmente ya calmada le asintió con su cabeza "Si".

Dash se lo llevó a la boca como si nada hubiera pasado, lo probó muy meticulosamente y le quedó gustando al final "Estaba bueno".

La unicornio le sonrió cariñosamente, mientras bebía lo poco de café que le quedaba ya, se lo tragó entero y se levantó de su lugar "Rainbow allí dejé el último por si lo quieres y también algo de café" ofreció indiferentemente mientras se dirigía a la sala principal. Ya que prácticamente este era el desayuno de ella, no lo pensó 2 veces y se lo comió enseguida, seguido de tomarse la taza ya servida allí mismo.

La pegaso luego siguió hasta donde se ganó Rarity y la miró un momento, notó que estaba cosiendo un nuevo vestido con la máquina y su magia para quien sabe que (no hay necesidad de entrar en mas detalle de esto).

"¿Qué estás haciendo?" preguntó Dash luego de un tiempo, sacudiendo sus alas suavemente.

"Oh, nada realmente, solo mi trabajo" respondió Rarity con algo de nostalgia, como si algo le molestara.

"Ah ok" dijo Dash estirando sus articulaciones como cada mañana, excepto por ayer. "Y... ¿quieres ayuda con eso?".

"No te preocupes, puedo manejarlo" respondió nuevamente Rarity con una sonrisa casi forzada, siguió cosiendo, y remendando.

"Ok".

Rainbow Dash se sentía incómoda en ese momento, sintió que su presencia solo la estaba estorbando a su más que amiga, esto podría complicar su futuro. Verdaderamente Dash no sabía bien con que empezar el día, se había puesto muchas tareas para hoy, pero no sabía claramente con qué comenzar.

Un silencio permaneció por sus 3 minutos, hasta que sonó el típico timbre de la boutique, alguien estaba llamando y Dash sabía que fuese quien fuese (a excepción de Fluttershy) no era bueno que ella estuviera allí ahora.

"Dash ¿puedes abrir?" pidió Rarity aún metida en su trabajo.

Pese a todo lo anterior, Rainbow caminó hasta la puerta, primero asomándose muy lentamente por la ventana, entre las cortinas, sacando cuidadosamente un ojo, la pony que vio tratando de llamar a la puerta la dejó nerviosa.

"¿Twilight?" se preguntó para sí misma y se quedó paralizada. Si Twilight veía a Dash aquí todo se iría a la mierda, textualmente (paranoica).

El timbre sonó nuevamente.

"Rainbow Dash, por favor abre la puerta" pidió otra vez la diseñadora del otro lado de la sala.

Obviamente en vez de eso, Dash salió casi corriendo donde estaba Rarity "Uf... ¿Rarity puedes abrir tú?".

"¿Qué ocurre? ¿Quién es?" preguntó algo preocupada la unicornio blanco.

Dash tragó saliva y balbuceó... "Twilight".

"Oh, ya veo" dijo Rarity sin aún entender lo malo que podría ser.

"No puede verme aquí, sino vería que tenemos algo" dijo la pegaso sin variar su tono de nerviosismo (toda la situación no daba para pensar otra cosa). La verdad era que aparte de eso que decía, aún no se le borraba de la mente lo conversado ayer durante una muy extraña situación (lo de Spike y demás).

Rarity no contestó inmediatamente, sino se dio un breve momento para pensar.

"Rainbow Dash... ábrele" dijo determinante sin hacer mucho caso de lo que le dijo anteriormente la visita.

"¿Qué? Pero..."

"Sin peros querida, se que podemos llevar esto adelante, le diremos de lo nuestro si es necesario, pero sino que no sea así" respondió serenamente la unicornio blanco. "Además sería muy raro de parte de Twilight pensar de esa manera ¿no te parece?" preguntó con una corta y estúpida risa, guiñandole el ojo.

Allí Dash se quedó en blanco, no sabía qué carajo responder, más argumentos revelarían sus juegos sexuales con sus demás amigas. Supuso que a pesar lo de Fluttershy, Rarity no soportaría esta extraña forma de compartirse con las demás, sin importar que fuera el elemento de la generosidad, aquí mismo no se aplicaba esa mierda.

Nuevamente sonó el timbre.

Dash permanecía inmóvil, solo su respiración y continuos parpadeos hacían evidencia de que aún estaba viva. Hasta que ya no dio más, tras el cuarto timbrazo, la pegaso sexual dio la vuelta a la puerta y se dirigió directamente a abrirla, con cada paso dado la presión aumentaba y eso fue más aún tras lentamente abrir la puerta de la tienda.

Justo afuera estaba esperando impacientemente, la unicornio cerebrito conocida por todos, Twilight Sparkle.

"Hola... ¿Dash?" saludó confusa la antisocial inteligente y con más presión de la misma manera que la pegaso adicta.

"Eh... ¿Qué hay Twi?" respondió titubeando y miró hacia donde estaba Rarity que no estaba ni mirando. Se volteó hacia la sabia y ladeo la cabeza "Entonces Twilight...".

Twilight que aún se preguntaba que mierda estaba haciendo aquí ella, "Um... ah sí em... ¿Está Rarity?" preguntó entre balbuceos torpes, mirando hacia otro lado, sin razón aparente o al menos eso era lo que quería parecer.

Eso prácticamente colapsó la mente de Dash (algo a lo cual ya estaba acostumbrada por cierto)... ¿Qué quería con Rarity? (no existe otro tipo de pensamiento!)

La forma de pensar de la pegaso adicta últimamente, casi todo le hacía referencia a algo sexual y no lo que era antes, osea estúpidas incursiones, aventuras inútiles o trámites sin el mayor sentido para su vida. En ese sentido era una malpensada.

Sin embargo, decidió tranquilizarse, después de todo era solo Twilight y a pesar de lo de Spike, no esperaba algo loco sino más bien, algo común (todo este pensamiento fue desarrollado en 5 segundos, Dash habló al instante).

"Si... claro" dijo Dash en tono evidente, se dio la vuelta mirando hacia donde estaba la diseñadora "Oye Rare, te busca Twilight" gritó como jugando.

Twilight quien obviamente seguía esperando allí afuera tan perpleja como Dash, murmuró "¿Rare?" para ella misma, como si eso sonara muy mal y extraño por sobretodo.

Sin voltearse, la adicta se mordió el labio de manera de sentirse más estúpida que de costumbre al decirle a Rarity de una manera que nadie le había dicho antes. Su respiración se hizo pesada, pero seguía sin darse vuelta a la espera que llegara la dueña de casa que aún no se le veía venir. Luego de un interminable rato, con suerte dijo algo la sexy.

"Espera, ya voyyyyy" respondió a lo lejos como si dijera "ideaaaaa", además que se demoró mucho en la respuesta, todo era raro ese día.

"Bueeeeno" respondió de la misma estúpida manera Dash, olvidando que la cerebrito estaba viendo esa estúpida actuación a la espera de su amiga, mas que amiga.

Como aún se demoraba haciendo quien sabe que mierda, Twilight sacó la voz para pasar el entre comillas vergonzoso momento, entre comillas porque no lo era realmente.

"Y Rainbow... ¿Cómo has estado?" preguntó tranquilamente casi pasando el nerviosismo adquirido al llegar aquí.

"¿Oh?... Bien, muy bien ¿y tú?" preguntó de vuelta también relajando los nervios.

"Bien como siempre, jejeje..." contestó riéndose torpemente, pero retomó postura y lanzó algo fuerte como si nada (palabras) "Por cierto ¿Qué haces aquí tan temprano?"

Dash tenía un poco de experiencia en las mentiras y no fue la excepción para este caso, solo fallaba continuamente contra Applejack "No mucho realmente, Rarity me había pedido el otro día que si le podía ayudar con algo que está haciendo para un tipo de pegaso, así que me lo pidió a mi" respondió rápidamente sin titubear, tenía lista la mentira en caso que le preguntara fuese quien fuese.

"Oh" fue la respuesta mas entendible frente al detalle entregado por la pegaso arcoíris. Twilight decidió no preguntar más de eso, sin embargo recordó lo del otro día y como quería estar segura de lo que habían hablado en ese entonces y frente a que Rarity aun no llegaba, decidió pegarse un full.

La mágica adicta unicornio se acercó a su amiga quien no se dio cuenta de ello porque continuamente volteaba la cabeza hacia donde estaba Rarity, por lo que al mirar de nuevo a Twilight, saltó del susto al darse cuenta lo cerca que estaba y como siempre le volvieron los nervios.

"Oye Rainbow" comenzó Twilight "¿Recuerdas lo del otro día?" preguntó con un susurro muy suave frente a frente.

"¿Eh?" balbuceó en cero pensamiento racional, ladeando levemente la cabeza.

"Em... ya sabes, lo de ayer... tú... yo... nosotros..." habló la unicornio en tono sensual, ya controlada sus emociones.

"Ahh si, jejeje claro, casi se me olvidaba" soltó un poco volada y agarrándola desprevenida, pero tan rápido como su vuelo, descubrió que responder en este caso igualmente "Bueno, ¿Y cuando terminas con Spike?" preguntó de vuelta levantando la ceja, tirándose la cara en contra de su amiga cerebrito.

Pero Twilight no se dejó estar y como estaba cerca de solucionar ese problema (por el hecho de estar allí mismo coincidentemente), respondió "Oh, no te preocupes por eso, me falta muy poco para arreglar ese detalle jejeje".

Rainbow Dash levantó más la ceja y con eso más preguntas le rondaban entorno a su mente, una de ellas había sido respondida, ella le tenía ganas aún. Lamentablemente no pudo consultar ninguna otra, ya que repentinamente apareció la dueña de la boutique, la sexy de Rarity un poco agitada, curiosamente.

"Uff, perdona la demora querida, tenía que adelantar ese trabajo lo más posible" explicó ya más calmada la ya saben quien.

"Uh claro, no hay problema" siguió Twilight normalmente.

Pero no supo como seguir con el plan y también con la presencia de Dash allí, por lo que decidió quedarse en silencio a la espera que alguna de las dos dijera algo. La pegaso realmente no quería decir nada, prácticamente quería salir de ahí lo más luego posible, pero sabía perfectamente que si se iba sin una buena explicación parecería muy raro para ambas unicornios (y en este caso estaba casi paralizada, al menos en sus ideas). No pasó más de 20 segundos de silencio hasta que Rarity soltó la voz, al lado de Dash.

"¿Twilight?" preguntó repentinamente la estilista ante la lentitud de la situación y la incertidumbre de su más que amiga.

Por su parte la mágica adicta se puso lenta cuando quería, este fue el caso, pero pudo reaccionar ya más tranquila de lo que tenía que hacer de inmediato.

"¿Ah? Oh si verdad" exclamó en respuesta y se aclaró la garganta "Encontré un libro que muestra la historia de la moda en el tiempo, creo que quizá te interesaría verlo" declaró en su tono intelectual y sereno al mismo tiempo "No pude traerlo, porque ya no me permiten retirar libros de la biblioteca, por temas de seguridad".

"Oh querida, suena genial ¿Cuándo podría ir a echarle un ojo?" preguntó ansiosa Rarity dejando en segundo plano su trabajo previo.

"¡Ahora!" exclamó repentinamente pegándole un susto a Dash y Rarity, pero más a la segunda porque estaba más cerca "Perdón, si quieres ir ahora, ve nomas".

Rarity aún pasmada ante la reacción de Twilight, tomó un ligero respiro y contestó "Bien, iré ahora entonces, quiero relajarme un poco del trabajo" y luego miró a Rainbow Dash en busca de un gesto como de aprobación "Rainbow no se lo que vayas a hacer ahora, pero si sales toma" Rarity levitó (de algún lugar) unas llaves, Dash supuso al instante que eran de la boutique, le recordó a la noche pasada "Quizá te quieras pasar por aquí después, tengo unas copias de estas" terminó diciendo en tono normal, pestañeándole ambos ojos rápidamente, Twilight no se percató de eso, pero de todos modos se preocupó aunque no lo demostró de ninguna forma. Solamente un "¿Eh?" circuló por su mente, tomando mayor prioridad a su objetivo obviamente.

La adicta sólo atinó a tomar las llaves y responder torpemente "Oh está bien" y luego siguió "Yo tengo cosas por hacer aun en mis vacaciones jejeje".

Ambas unicornios asintieron y entonces Rarity hizo el primer movimiento hacia la lavanda "¿Vamos querida?"

"Sí" respondió vagamente Twilight y miró una última vez a la pegaso celeste "Nos vemos Dash" se despidió cortésmente para después ponerse en marcha junto a la estilista al mismo tiempo.

Por su parte Rainbow Dash solo las observó alejarse en dirección obvia a la biblioteca y suplicaba para que Twilight no le hiciera mas preguntas en cuanto a porque ella estaba allí. Logró notar que un poco lejos, Rarity volteó la cabeza hacia ella y le guiño un ojo seguido por tirarle un beso a distancia, Rainbow Dash le hizo el mismo gesto de vuelta. Ciertamente esta situación solo la dejaba un lugar donde ir en su día atareado... ver a Fluttershy y sacarle algo de sentimientos en cuanto a lo de anoche. Pese a lo anterior no se movió de allí hasta que las perdiera de vista totalmente, una vez ocurrido aquello cerró la puerta de la casa con llave, levantó las alas en señal de emprender vuelo y sin mayor preámbulo se elevó hacia los cielos, en dirección a la choza de Fluttershy, tratando de paso de olvidarse de las unicornios.

Ya a media distancia fue disminuyendo la velocidad media a la que iba, no había tanto apuro de hacer esto, sin Rarity cerca obviamente tendría que descubrir qué hacer para pasar el largo rato que eso implicaba y una buena manera era con la tímida pegaso, puntualmente en lo que debía hacer.

Volada en sus pensamientos, Dash bajó mucho el vuelo a tierra, más de lo normal tanto así que casi por suerte pudo esquivar como 5 árboles de por allí, pero no corrió la misma suerte en el sexto. Chocó de frente con el árbol, pero gracias a que había disminuido la velocidad no le hizo un gran daño, solo le provocó desestabilizarla cayendo en seco al suelo. "¡Mierda!" fue la típica expresión que le salía ante estas situaciones. Se levantó de inmediato y teniendo a pocos metros su objetivo, decidió simplemente caminar hasta allí para evitar más problemas.

Ya en el, podemos decirle, delante jardín, Dash pudo notar la tranquilidad que rondaba en ese lugar, era evidente lo lejano que estaba del pueblo por ello el silencio. Pero ella no era afanada por el silencio sino era adicta a la emoción y aventura, aunque al menos entendía sin drama momentos y momentos para sus cosas.

Ahora en la realidad, caminó unos pasos, lo suficiente para ponerse directamente frente a la puerta. Y como si fuera una loca caricatura, la puerta principal se abrió de golpe, pero no golpeó a Dash, ya que con un leve movimiento evitó el golpazo.

La razón de la puerta, un conejo blanco saltando hacia afuera muy rápidamente sin destino claro, pero muy conocido por varios. De todas formas no es necesario para el desarrollo, la celeste se asomó por la entrada que estaba abierta claramente y miró muy detenidamente todo el lugar. Todo estaba muy ordenado como era de costumbre de su humilde amiga.

Ciertamente no venía aquí hace mucho tiempo, aunque no se recuerda bien de cuanto tiempo se habla, quizá 2 meses, que sabía ella de eso. Aún no entraba cuando ya logro divisar todo el lugar, no quería pasar como si nada (aunque siempre lo hacía).

"Fluuuuuuttershyyyy" llamó hacia dentro y sin darse cuenta entró.

La respuesta no vino, así que ya dentro y por lo que podía recordar, caminó hasta su cuarto que estaba en el segundo piso. Cuando ya llegó hasta ese lugar, miró la cama, había un bulto tapado enteramente y eso se movía lentamente como si estuviera respirando.

Dash asumió al instante que era Fluttershy que por raro que pareciera estaba durmiendo, quizá su trabajo madrugador fue muy largo y latero, pensaba la pegaso adicta. Pero de igual manera, era extraño para ser de ella.

Entonces para no despertarla, se acercó muy sigilosamente y con su casco izquierdo deslizó lentamente hasta la cubrecama que cubría el bulto. Pero ni siquiera pudo deslizarlo ni un centímetro, ya que el bulto realizó una especie de golpe tan fuertemente que pasó a llevar a Dash que la lanzó unos 3 metros, casi a la entrada de la habitación.

El bulto se destapó y se acercó muy rápidamente a la pegaso que estaba tirada de espalda y no era otra más que Pinkie Pie, claro que Dash la vio de frente, no cuando la tiró muy lejos.

"Hola Dashie, ¿Qué haces aquí?" saludó y preguntó inocentemente como si allí no hubiera pasado nada.

Dash no respondió, se quejó al principio y se sobó la cabeza tras el impacto en el suelo que fue muy fuerte (como ya se dijo varias veces).

"¿Yo? Dime tú ¿Qué mierda haces aquí?" le preguntó enojada aún el suelo de espaldas, sobándose muy suavemente su cabeza que le dolía demasiado.

Aunque no lo demostró, Dash si estaba un poco nerviosa por el hecho que la adicta a las fiestas estuviera justamente en este lugar, luego de lo que había ocurrido con Fluttershy. Se limitó a suponer que la estaba siguiendo a ella, no a la tímida.

"Bueeeeeno" empezó con ese estúpido tono de voz "No te veo desde ayer luego de lo que pasó, así que decidí buscarte y te encontré camino hacia acá y llegué antes que tú jejeje" respondió rápidamente como era casi habitual.

Rainbow se paró muy lentamente sobándose aún la cabeza y mirando a Pinkie con una combinación de molestia y extrañeza, pero más molestia sobretodo.

"Oye Pinks, ¿Qué acaso no tienes nada mejor que hacer? Digo que no tienes trabajo en la pastelería o algo parecido, te pregunto" dijo Dash tratando de relajarse y evitar algo que quizá se veía venir.

"Jajaja, no" se rió la rosa "estoy de vacaciones bobita, serán 2 meses de fiestas, ocio y..." entonó la voz y se acercó mucho a Dash "De ti".

Ahí la pegaso se desesperó, con Pinkie de vacaciones sería un hostigamiento recurrente todos los días. No sabía cuánto podría soportar eso, creyó que hasta volver al trabajo del clima cuán rápido fuera, sería mejor que vivir esta situación en también sus vacaciones.

Perdida en sus pensamientos, Pinkie Pie aprovechó el momento para tirársele a Dash y lo hizo abriéndole su boca contra la de la arcoíris. Sí allí mismo parada como si nada, empezó a besarla fuerte, saboreando su labio mientras esta no pescaba, como si estuviera dormida y como si le dieron anestesia en toda la boca.

Pese a eso, Dash inconscientemente como aún yacía, se dejó llevar nuevamente ante la situación, así que cualquier movimiento de lengua que hacía la diabética, la adicta lo devolvía, pero sin muchas ganas en principio.

Rainbow Dash no se quejaba mucho, en realidad si le gustaba ese sabor dulce de Pinkie dentro de su boca bien suave y húmeda, la única diferencia que ahora sí pudo apreciar esa característica de ella.

Sorpresivamente, Pinkie rompió el beso, dejando a una atónita Dash con ganas que ni supo como le había dado.

"Vamos a hacerlo" Pinkie dijo con la misma voz de aquella noche, donde la pasaron bien, en sentido figurado.

"¿De que estas...?" Dash fue interrumpida con un empujón de su amiga que le provocó caer en la cama de su otra amiga, que por cierto estaba ya desordenada.

Allí la adicta a la azúcar saltó hacia Dash, la cual esta vez pudo contenerla con la fuerza de ambos cascos y evitar hacer algo en el momento menos indicado y el lugar inadecuado.

"¿Qué estás loca o que? (Si, si estaba)" le cuestionó la pegaso que estaba debajo de ella, rozándose suavemente "No podemos hacerlo aquí, estamos en la cabaña de Fluttershy, en su cama, hasta yo sé que está mal, osea que mierda!".

Pinkie que al parecer no le tomaba importancia a esa situación, solo se burló "¿Y? eso es solo un detalle".

Dash había hecho cosas locas en su vida, absurdas, temerarias, estúpidas, fuera de su conocimiento, pero jamás haría esto, le tenía mucho afecto a Fluttershy desde siempre y mucho más por lo de su quiebre con quien ahora ella estaba. Reunió suficiente fuerza en ambos brazos y logró casi lanzar lejos a Pinkie, en realidad solo la pudo bajar de la cama, Dash se levantó de inmediato y en un pestañeo apareció a la entrada de la habitación.

"Pinkie estas mas loca de lo que creí, mejor vuelve a hacer fiestas como era antes y ya olvídate de mí en ese sentido" Dash habló muy sensatamente, pero persistía el nerviosismo anterior, ella conocía perfectamente el doble estándar de la rosada, que lo peor que podría terminar sería en asesinato (claro, no creo que lleguemos a eso en todo caso).

La rosada en el suelo, se levantó con cierta gracia, parecía que no podía aún concebir la realidad del asunto "Esto demuestra una vez más lo que pensé" habló Pinkie en un tono sombrío, como el de Pinkamena, que ella aun no lo parecía en su aspecto, en todo caso.

"¿Eh?".

"No te hagas tonta, Dashie" exclamó sin cambiar el tono pese a la última palabra "Esa estúpida de Fluttershy tiene que andar dando pena y ahora se te lanzó a ti como si fuera un perro perdido". Con la última palabra dicha, ocurrió nuevamente la transformación a Pinkamena.

Dash entendía la manera distorsionada de pensar de su amiga bipolar y se rió nerviosamente "Jajaja, Pinkie no es así" soltó ella y no supo bien cómo seguir porque ciertamente decirle acerca de qué está buscando a Twilight sería como soltar más secretos que no corresponden al menos de parte de ella.

Pinkamena levantó la ceja "No lo creo, ¡Mientes!" gritó pesadamente.

"Pero si es en serio" contestó Dash potentemente para no dejar que su amiga pareciera más fuerte. "Mira, en realidad estoy cansada de toda esta cagada contigo y lo demás" Dash se le pasó por la mente soltar lo de ella y Rarity quizá con eso acabaría todo o parte de este problema conjunto.

La pony rosado gris curiosamente se relajó un poco y se interesó en lo que tenía que decirle la pegaso ante esto. "A ver... ¿Qué tienes que decir?".

Eso tranquilizó bastante a Dash, era un paso para acabar con este dilema, que sin importar revelar un secreto sexual, podría arreglar otro más importante. Rainbow Dash juntó todo el valor e ideas dentro de su mente y empezó, simple y completa.

"Estoy enamorada de Rarity" esa fue la idea resumida de su realidad que por fin era resuelta a una de sus amigas ajenas a eso. No había necesidad de mencionar el sexo realizado.

Pinkamena quedó con los ojos muy abiertos, ahora había comprendido quizás o se resistía a creerlo. Pero palabras eran palabras sin algún hecho en particular que lo demostrara, eso no representaría nada, esa era la forma general de pensar de Pinkie Pie y Pinkamena juntas en una misma pony.

"Esta bien, esta bien, te dejaré tranquila, peeeeeeeeroooo... quiero que me demuestres eso que dices" dijo contundentemente con una sonrisa maléfica en su rostro "De hecho que todas nosotras veamos eso, las 4 al mismo tiempo".

Fue una estocada para Dash, se desharía de toda esta mierda, si admitía su amor por Rarity frente a toda su junta, eso era demasiado, no estaba en los planes aún revelar su ya relación con la unicornio blanco. Las repercusiones que generaría esa situación sería más terrible (se habla por lo de Twilight, por lo que cree Applejack y por Fluttershy por lo que es arrastrada) que si aún tuviera que aguantar a la rosa en su ocio y casi desesperación por seguirla siempre, después de todo quizá los dos meses podría soportarlo.

"Emm... nop" dijo vagamente Dash en su repentina tranquilidad "Prefiero que me sigas molestando a decir eso, aun no estamos listas para decirlo".

"Ya, puedo seguir así el resto de mi vida o quizá puedo hacer algo distinto" declaró Pinkamena como repentinamente sufrió la transformación de vuelta a ser Pinkie Pie.

La puerta de abajo se escucho cerrar, Dash pensó al instante que Fluttershy ya había vuelto de quien sabe donde, pero volvió de todas maneras. Pinkie miró a Dash con sarcasmo por la escena que al parecer se venía.

"Adiós Dashie, nos veremos en otro momento, te aseguro que será pronto" susurró la rosa y se volteó hacia la ventana de la habitación para saltar a través de ella y caer afuera, luego de eso se fue brincando alegremente (insisto, como si nada hubiera ocurrido).

"Eso no es novedad, solo esta siendo ella como siempre, uffff" resopló Dash para sí misma, con intención de bajar y ver a Fluttershy, pero por razones desconocidas la dueña de casa subió rápidamente las escaleras como si estuviera preocupada de algo. Rainbow se tranquilizó y espero allí.

"Oh, Rainbow ¿Qué haces aquí?" preguntó perpleja la tímida, con derecho a saber que pasaba y de paso vio su cama desordenada.

"Perdona Flutter, solo te venía a ver, pero como no había nadie subí hasta aquí para ver si estabas" respondió Dash tranquilamente y de manera honesta también.

"Oh ya veo, había salido en busca de alimento especial para tanque, él necesita un tipo especial de comida para su desarrollo" estipuló Fluttershy sinceramente (no había nada que ocultar allí).

"Oh si tanque, que buenos tiempos, seguro que está bien a tu cuidado" siguió Dash con alegría por su mascota y luego miró la cama desordenada por lo ocurrido anteriormente "Disculpa otra vez Fluttershy por este desorden que te ocasioné, te la arreglaré en seguida".

Rainbow se acercó al lugar, recogiendo la cubrecama en el suelo y poniéndola encima de la cama para ordenarla, pero esta fue interrumpida por una voz detrás de ella.

"No te preocupes por eso Rainbow, así está bien" dijo la pegaso amarilla y le dio un empujón a Dash por la espalda tirándola encima de la cama, como anteriormente se lo había hecho Pinkie.

Dash si se preocupó, no se levantó pero si se volteó en sí misma mirando a Fluttershy que estaba con una ligera sonrisa "¿Em? ¿Qué ocurre?".

La antisocial no respondió, en lugar de ello saltó encima de Dash, tan fuertemente que la cama casi saltó de su lugar, quedando cara a cara como para decirse algo.

"Rainbow Dash, es solo que parece que encontré lo que estaba buscando" dijo Fluttershy bajando el tono a uno insospechadamente (me falta diccionario!) sensual, que nunca antes se le había escuchado ya al momento, bajó su hocico para chocar y besar cortamente el de Dash que estaba cerrado.

La atlética no sabía qué pensar, se sentía extraña ante estos sucesos, no se le pasó por la mente tener sexo con su amiga en ningún momento, en realidad si le gustaría, con ello prácticamente se habría agarrado a toda su junta, se sentiría grande por eso. Pero le molestaba que si supuestamente estaba en busca de Twilight, en realidad estuviera confundida por ella. Pensó que lo mejor que podría hacer para que quedaran todos felices era dejarse llevar y más tarde hablar detenidamente por lo de la cerebrito.

En medio segundo ella habló, separándose un corta distancia de la cara de su amiga que la miraba sonrientemente "¿Ah sí? ¿Y qué sería eso?" preguntó bajando el tono irónicamente.

Fluttershy abrió la boca, pero no contestó en lugar de ello, volvió a bajar su cara hacia Dash, y la cerró en su hocico en un intento por besarla, pero más profundo esta vez.

En esta circunstancia, Rainbow si copero abriendo también su boca, permitiendo que la lengua de su amiga entrara sin impedimento y compartiendo mucha saliva en el proceso.

En el fondo, Dash no hacía completamente caso de la situación, de vez en cuando le aparecían imágenes o escenas de algo innombrable en ese mundo (así que tampoco será mencionado). De todas formas para "cooperar" con la situación y como era común, se dejó llevar (cerró los ojos y gimió cuando sintió que era así).

"¿Estas ebria?" preguntó repentinamente Dash con los ojos semi-abiertos, y con un sabor raro en su boca.

"Uh... no" contestó Fluttershy apoyando su nariz junto con la de Dash. "Por..."

"Nada" exclamó al instante, y con el casco derecho se separó de Fluttershy "Oye Flutter, yo sé que quisiste tener algo con Twi" dijo titubeante, pero con mirada decisiva.

Sin embargo, la naturalista se resistió sin mucho sentido "¿Acaso me estas espiando?" preguntó inseguramente.

"No realmente" respondió sensatamente "Es solo que emm... parece que Rarity dice mucho" dijo moviendo la pata en el suelo torpemente.

Fluttershy soltó un bufido en señal de molestia, pero al no ser así se recompuso inmediatamente y se relajó "Olvida eso Rainbow, um... eso solo fue..." no pudo terminar allí, bajando la cabeza en señal de lastima. No estaba ebria, pero sí débil. Lo de Twilight seguía latente y lo de Pinkie... era una molestia.

Por supuesto como lo había demostrado antes, Dash si sentía lástima por su amiga, tenía que hacer algo para solucionar ese problema, y que no fuera tener sexo con ella precisamente, aunque si fuera el caso (como ahora) quizá lo haría.

Dash tosió un poco "Oye Flutter, tranquila, puedo ayudarte con eso" ofreció acercándose de vuelta a ella.

La naturista volvió la mirada a la celeste, con signos de sollozo "¿Con qué?".

"Emm, con Twilight pos" contestó la celeste.

Parecía que Fluttershy, a pesar de no estar ebria, no podía contestar o captar bien lo que le decía su amiga, pese a la obviedad de que trataba. La piola se limpió la cara y suspiró "No lo sé Rainbow, ella me dijo que no quería y no quiero hacer algo que ella no quiera".

Dash entendía a la perfección esto, pero ella sabía algo que su amiga no sabía y eso era simplemente que Twilight estaba haciendo esa "cosa" con Spike contra su voluntad y seguramente luego de solucionar esa cosa podría generarse un vínculo, eran los raros pensamientos alrededor de la celeste. Sin embargo no sería conveniente revelar el asunto con Spike, después de todo lo prometió y era algo bastante complicado como para divulgarlo así como así.

"¡Nah! Twilight no tiene problema, lo que pasa es que la cerebrito solo está metida mucho en sus estudios" dijo convincentemente con una sonrisa en su rostro.

"¿En serio?" preguntó esperanzada Fluttershy.

"Claaaaaaro" exclamó Dash "Ósea, es lo que me dijo Twi ese día que saliste de allí y... weno ya sabes".

La piola se animó nuevamente, de verdad quería a la lavanda. "Se la merece y yo con Rarity jejeje" pensó calientemente en esa situación que podría darse.

"Pero..."

Dash perdió su concentración en su estúpido pensamiento (que era prácticamente en lo único que pensaba muchas veces) "¿¡Ah?!".

"No, es que..." Fluttershy se contuvo.

"¿Qué pasa?" Rainbow se acercó un poco más.

"Umm... yo..." un titubeo permanente salió de su boca temblorosa.

"Vamos Flutter, dilo nomás".

"Ok" se calmó la callada y tomando aire soltó algo divertido "Antes de ir con Twilight, me gustaría tener sexo contigo para tomar vuelo, umm... bueno si estás de acuerdo con eso".

Rainbow quedó pa' la cagada, como para reír, pero no quiso. Como para querer, pero no quería comprometerse y asumió que era lo mismo para su amiga tímida, pero implicaba mucho. "Hem, hem... ¿En serio quieres?" soltó con aire de autosuficiencia.

Fluttershy solo asintió en su insistencia por garcharse a su amiga y así Dash lograría algo impensado. Además que analizando la situación ya hace tiempo que no lo hacía, solo había hecho cortas aproximaciones, pero el sexo en si ya se cumplía un día casi entero sin tenerlo.

"Está bien, pero no te puedo quedar gustando ¿ya?" explicó con tono divertido e irónico.

"¿Supongo que a ti tampoco?" preguntó utilizando el mismo tono anterior de la celeste.

"Jajaja, para nada, me gusta mucho Rarity y trato de mantener eso por sobretodo" respondió tranquilamente.

Fluttershy se rió solo para entrar en confianza, en realidad no había mucho de qué reírse sobre eso y su situación actual.

"Bueno... yo empiezo" empezó la celeste.

Y sin hacerla esperar más, Rainbow avanzó hacia su amiga que la esperaba con ansias y primero que todo se dirigió muy lentamente a su boca para calentar el ambiente en una típica tarde de Ponyville. Fijó su cara frente a sus ojos y sus bocas semi-abiertas a no más de unos centímetros a punto de tocarse. Sólo para molestar, Dash sacó su lengua antes de tocarse con la de su amiga y le lamió ligeramente los labios, como para saborearlos primero. El sabor no era algo que le importaba, solo quería aprovechar este momento y disfrutarlo.

Dash entró su lengua de vuelta a su boca y ya con sus labios tocándose empezaron a besarse. De momento fue torpe la situación porque no se ponían de acuerdo en el desarrollo, así que como de costumbre Dash tomó el mando de lo que hacían y claro que Fluttershy solo asumió.

Para eso, Rainbow abrió bien ancha su boca y empezó como a succionar en su intento de poder realizar un beso normal, cosa la cual a la larga no le resultó, así que luego solo se saboreaban los labios de ambas. Y Fluttershy fue la primera en un intento casi desesperado, metió su lengua para juntarse con la de Dash y de esa manera pudieron ensalivarse como ya debían hacerlo hace un rato.

Se inspeccionaron en cada rincón dentro de la boca de cada una, sus lenguas bailaron en una mar de saliva y líquidos pegajosos, mientras se masticaban dulcemente ambas con los ojos ya cerrados y sus alas levantadas en tono de excitación.

De vez en cuando, Dash se corría hacia atrás para poder respirar, pues a medida que probaban cada sector de la boca de su amiga, la velocidad del proceso aumentaba ligeramente y eso la agitaba (pero no tanto).

Por su parte, Fluttershy parecía disfrutar mucho el evento, fue muy natural como si de verdad Rainbow fuera su novia (más que amiga), por lo suave que era, gemía ante cada gusto que se daba la celeste dentro de su boca con sus fluidos salivales mezclados y eso a la otra le sorprendía.

Pero la sorpresa fue mayor al captar en que se estaba tornando el ambiente, pues luego de separarse del beso, Fluttershy se abalanzó hacia ella, tirándola directamente a la cama (ya mencionada como 5 veces) y esta vez Rainbow se quedó allí.

En 2 segundos ya tenía encima a Fluttershy de frente a ella, respirando dificultosamente, como con más ganas que la mierda de hacerla gritar en el acto plenamente sexual y caliente al mismo tiempo.

"... Dashhhhh... voy a... um... ya sabes... ufff" dijo entre aliento cortado y con obvia incoherencia.

Dash no contestó se quedó pasmada (aunque no tanto), por aquella "otra" forma de ser de su típica amiga inocente, no tanto esta vez y para más remate el ambiente se volvía más cálido y embriagador para ella. Por lo cual lentamente, la pegaso amarilla bajó al sector ya conocido y sensible por todas las yeguas, donde realizan... la cosa ya sabida por libro, que seguramente hasta Twilight se pegaría un clop leyendo eso.

"Mierda, no se si alegrarme o preocuparme" pensaba en su subconsciente la celeste, pues claro esto era un récord inesperado para ella, pero era algo de doble filo, esto de "compartir" no era bien aplicado al sexo, mas aun pensando en lo que ya tenía con Rarity, pero de todas formas solo era un "juego" o "preparación" para su amiga, así podría enfrentar a Twilight con más confianza y además Rarity también lo hizo con ella, así que no debería haber tanto problema...

Se bloqueó el pensamiento, al momento de sentir como se le humedeció su clítoris ante el débil toque de la lengua de Fluttershy "Ahhh" se quejó en el buen sentido.

Con esa señal Fluttershy agarró más confianza, para poder tener una mejor perspectiva de su punto a probar, levantó suavemente ambas piernas de Dash y luego las separó cuidadosamente para apreciar su punto en todo su esplendor, con lo que mantuvo ambos cascos en los muslos de Dash y se acercó nuevamente allí, se lamió los labios y se pegó otra lamida de aquellas, en la cual realizó un trazo indefinido por los labios inferiores de su amiga, la cosa era saborear ese sabor como del arcoíris que se menciona tanto en algunos lugares aledaños a Ponyville y sus alrededores.

"Biiiennnn, lo haces... ahhhh... excellleeente... daaale assiiii ayyyyy" Así de rápido cayó Dash en el éxtasis del buen trabajo que estaba realizando su amiga en el tema sexual.

Luego de dejar bien húmedo el sector de la excitación (o pubis), Fluttershy trató y logró ingresar más dentro de su amiga, de manera que besó sus labios y succionó delicadamente ambos de ellos en su boca, con ya presencia del líquido de dudosa procedencia, mientras también mordía juguetonamente el labio izquierdo, provocando que Dash perdiera su compostura y se retorciera en la cama, estirando sus alas en su máxima longitud (algo así como Rarity lo había logrado la vez pasada).

"AHHHHH" gimió fuertemente la celeste en su reacción excitadora.

"Oh Rainbow, ya me habían dicho que eras así, jiijjijiji" se rió sombríamente Fluttershy con tono a su opuesto (ya visto en donde apareció Discord) y luego de eso volvió a su trabajo de seguir lamiendo, pero más rápidamente y masajeando parte de su clítoris con el casco derecho, apoyándose justamente al lado del muslo derecho de la celeste.

Dash se mantenía con esos espasmos seguidos y para no desaprovechar la situación, cargó ambos cascos en la cabeza de su amiga, con la clara intención de que Fluttershy la satisficiera. Esto daba el significado, que el ambiente de calor en la habitación le había afectado al punto de tomar seriamente la situación y olvidarse de ese juego de mentira. De una manera repentina, Fluttershy se detuvo y se sentó apreciando como su amiga estaba prácticamente bajo su control. Dash por su parte se percató de eso y abrió muy dificultosamente el ojo izquierdo y luego el derecho.

"¿Es todo...?" preguntó inocentemente quien fuera la celeste.

Fluttershy no contestó, solo sonrió maliciosamente y tras lamerse los labios, se subió lentamente sobre ella y cuando estaba cara a cara con Dash soltó una risa entre sexy y curiosa.

"Umm... te toca a ti" dijo con la típica voz de tímida, pese a su actitud.

Tras eso se subió más aún hasta que ella quedó sobre la cabeza de su amiga, en clara posición de ser probada, trató de acomodarse con la delicadeza que la caracteriza y logró sentarse.

"Por favor" dijo entre jadeos la tímida (ya no lo era tanto).

Obviamente "Dashie" captó y obedeció al instante, por lo que empezó con una suave lamida, a su hinchado miembro, bien coherente. Ya en ese momento no importaba nada, parecía que ella estaba en un trance, uno sexy.

Esta demás de decir que sus alas ya estaban en la cúspide de la excitación, de vez en cuando se movían, como si aletearan de felicidad. Dash se concentró y cerrando nuevamente sus lindos ojos, le pegó otra lamida al miembro, pero esta vez con mayor profundidad en su trabajo. Y no fue de esperar que Fluttershy soltara un gemido satisfacción seguido de un suave movimiento de arriba abajo, cosa que sólo generó que Dash se mamara aún en mayor extensión su sexy y caliente miembro.

De allí no cambiaron más, Rainbow continuó sin dar descanso a su lengua, invadiendo en más lugares, humedeciendo cada zona que le pareciera seca y sino, repasando los mismos lugares, persistiendo en su afán por tener claro el sabor de su amiga. Con todo esto, la dulce yegua canario, aumentó su velocidad en sus piernas y su movimiento fue cada vez más duro, sujetándose de lo que sería la cabecera de su cama, en algunos casos su movimiento era como si estuviera golpeando algo con su entrepierna (clara referencia al punteo). El movimiento era tal que el colchón seguía el mismo trayecto que el movimiento generado, causando un rechinido constante, así tal cual como escuchó Rainbow Dash esa curiosa noche.

"Ahhhhh, Rainbowwwww Dashhhhhh, dame masssss" gritó casi en desesperación la tímida (que ya no lo parecía tanto).

Dentro de su consciencia y pese a lo que estaba haciendo, Dash si le parecía rara la actitud de su amiga, esta forma de ser nunca la había visto antes, pero con el rato se fue dando cuenta de la razón de la forma en que estaba siendo.

Pues mientras la saboreaba aún, se dio cuenta del olor que la hacía sentir distinta, lo pudo captar con mayor detención y esa sospecha que tuvo repentinamente fue aclarada... Fluttershy estaba en celo.

Esto era un descubrimiento que podría resolver tantas dudas, como quizá de por qué el quiebre con Pinkie Pie, de por qué el curioso sexo con Rarity la pasada noche (siendo que ella había dicho que no era gay), y claro su búsqueda de relación con Twilight (quizá eso era lo más raro de todo).

Pero Dash no tenía cómo salir de esta situación, ella tenía más que claro que Fluttershy estando en celo tenía que complacerla hasta que quedara exhausta. "No es por aprovecharme, pero lo haré al menos esta vez" un pensamiento le apareció y lo afirmó volviendo con más ganas a su trabajo y se decidió de pasar a otro nivel.

Sin detener su jugueteo con el clítoris en la boca, movió su casco al lado de su lengua y lo empezó a frotar constantemente para tener apoyo en lo que estaba haciendo, cosa la cual le fue un poco complicada, porque su amiga seguía con esos movimientos fuertes y le costó llegar con su casco hasta allí, pero igual lo logró.

¿Qué pasó con esto? Fluttershy en su excitación solo continuaba con su duro movimiento sacando gemidos al aire nunca antes oídos, su respiración se hizo muy pesada y sus alas ya habían logrado una máxima extensión en lo que ella sabía. Dash con lo traviesa que era, movió su casco izquierdo a lo que sería el ano de Fluttershy (eso fue LOL), nunca antes lo había hecho, ni con ella misma en sus tantas corridas, igual fue moderada con eso, no tenía ni la más mínima intención de ingresar su casco, en un agujero tan pequeño el daño colateral que podía hacer era malo, no tan terrible, pero no bueno, solo se limitó a pasarlo con la mayor delicadeza posible, tocándolo con la punta presionando un poco, pero sin hundirlo para no penetrar esa área tan débil.

"Ohhh, Dash siiii... quiero que um... lo metas hasta el... ahhhhh, fondooooo" gritó nuevamente algo que no era correcto.

Dash se detuvo de golpe, "¿Qué? ¿Estás loca? No puedo hacerte eso, ni siquiera sabes lo que estás..."

"¡Hazlo!" se quejó fuertemente saltando en su cara, sin mirarla directamente.

Como Rainbow ya sabía, tenía que hacerlo si quería terminar con ella, además que había sido su error esa ocurrencia que le dio, así que asumió su culpa "Eh... bueno, pero después no me culpes de lo que pueda pasar" respondió inocentemente.

Tragó saliva y por cuarta vez, siguiendo lo que estaba haciendo, con su casco izquierdo bien firme, tocó la punta otra vez de su hendidura, pero esta vez lo presionó más, eso sí teniendo cuidado en ingresarlo lo más suave posible, cosa que sí le costó, aparentemente no había forma de meter eso en ese lugar, entonces para no oponerse a quien estaba encima de ella, utilizó su pata derecha para ayudarse.

Luego de torpes intentos, pudo apenas meter un poco menos de la punta de su casco y para que no se le saliera, empezó a girarlo, como si estuviera atornillando un clavo (muy inteligente). Y de allí en adelante lo fue ingresando muy lentamente, tanto por ser cuidadosa como que aún le costaba mucho.

Por raro o no que pareciera, esto en realidad no complicaba a la celeste, no le daba asco hacer algo anal a alguien más, claro aunque tampoco tenía ganas de encontrarse algo asqueroso en ello, ella no era así totalmente.

Por realizar un empujón sin premeditación, su pata izquierda pasó casi hasta el fondo, provocando que la activa de Fluttershy se pegara un salto, con un gemido de aquellos únicos en la vida.

"¡Ahhhhhhh!" gritó se satisfacción en Fluttershy, que ya parecía inconsciente con su actividad.

Ahí Dash vio su oportunidad de acabar de una vez con ella, por lo que retiró lentamente hasta casi la mitad y lo volvió a hundir con mayor violencia, pero sin causar daño realmente y pues claro, la tímida soltó otro gemido más fuerte que el anterior. Para asegurarse de terminar bien, siguió provocando esa acción durante un buen rato, disminuyendo la fuerza, pero aumentando su velocidad.

Rainbow también se movía allí abajo, siguiendo el movimiento igual a su pata trabajadora, lo disfrutara o no, se prometió nunca hacer más esto, al menos con ella quizá.

Hasta que ocurrió, Fluttershy tiró más de eso por donde siempre ocurre y también por el ano (¿WTF?), Dash sintió los típicos líquidos, pero de venir por la hendidura le parecía más extraño, era absolutamente infrecuente que salieran jugos por ese lugar, así que para no dejar pasar la oportunidad, no se tardó, retiró toda su pata de allí y la llevó directamente a su lengua con detención.

"Que loco" pensó estúpidamente ante probar un sabor curiosamente dulce.

"Mmmmmh, ¿Me dejas umm... probarlo? Digo, si no te molesta" preguntó suavemente en su voz inocente de vuelta.

Rainbow le sonrió y le acercó su casco a su boca, Fluttershy lo agarró abriendo mucho la boca y metiéndolo bien adentro y saboreandolo con mucho gusto, sintiendo su delicada lengua pasándola por todo el contorno y tras un breve tiempo lo retiró de allí.

Fluttershy se sonrojó "¿Este es mi sabor? Que dulce".

Dash le guiñó el ojo "Sep, eres muy dulce, estoy segura de que Twilight caería por ti".

La yegua canario le devolvió el guiño "Gracias Dash, eres una buena amiga".

"¿Buena amiga? Heh, no sé si de verdad soy eso" un pensamiento fuerte le golpeaba la cabeza. Se miraron fijamente como si buscaran algo en cada una, Dash estaba esperando que su amiga hiciera un movimiento y lo hizo, se quitó de su vista parándose de la cama y poniéndose de pie en el suelo.

"Me daré un baño, si quieres..."

"¡Oh! No te preocupes, yo me puedo arreglar" Dash se adelantó a algo inesperado y brincó de la cama también.

"Bueno, como quieras" Fluttershy rió.

Rainbow Dash no quería importunarla más, suponía que quizá tenía trabajos que hacer con sus animales, después de todo ya era hora de almorzar, al menos para ella. "Yo creo que me retiro Flutter, voy a practicar una técnica que últimamente no he hecho, y veremos el asunto con Twilight más adelante" mintió parcialmente. Como era usual, ya se había quedado sin nada que hacer, una idea le daba vuelta, pero no estaba convencida totalmente.

"Um... está bien" se despidió dándole un corto abrazo la mal dicha tímida, como apurada y partió casi corriendo adonde estaría el baño.

"Tan raro como Pink" primer pensamiento saltado. Encogió los hombros, bajó las escaleras a velocidad moderada, y con la puerta semi abierta en frente, la abrió y salió, gritando hacia arriba "Adiós Fluttershy", la respuesta no llegó y tampoco le importó en realidad.

Pero arriba ocurría algo...

"Uh... lo hice de nuevo, no sé lo que me pasa" sonaba una desesperada voz, manteniendo un leve silencio, mientras se refregaba la cara con agua del lavamanos. "Primero un intento con Twilight, luego algo con Rarity y ahora termino con Dash, esto esta mal, tengo que hacer algo..." se volvió a pasar sus cascos por su cara, tratando de sacarse lo pegaso en todo su rostro. "Quizás si me aíslo por un tiempo..." pensó seriamente eso, pero solo quedó en el aire tal idea.

Cerró la llave, se miró al espejo con un rostro apenado y preocupado, asintió para sí misma tras ocurrírsele algo "Ya sé lo que debo hacer..." se dijo para ella con asertividad (capítulo desconocido) y fue a su habitación, aparentemente en busca de algo.

Volviendo abajo...

Rainbow Dash, ya afuera procedió a cerrar la puerta de la cabaña y cuando se disponía a emprender rumbo desconocido, Applejack la abordó por la izquierda casi de susto, saltando muy cerca de ella.

Como la celeste ya estaba acostumbrada a estas situaciones, no se asustó realmente, pero si se preocupó al ver su cara, entre pena y molestia.

"¡Ah!, ¿Qué mierda quiere está ahora?" pensó cansada, sin importarle la razón de ser.