si pensaron que dejaria de escribir la respuesta es NO!, despues de haber subido el cap 8 mi lap empeoró y no me permitia escribir más, habia decidido escribir desde mi cel y el muy desgraciado dejó de funcionar (se me cayó y se murió :'v) seguiré escribiendo aplicando mi plan C... usar el cel de mi hermana :v bueno les dejo el cap 9 hasta luego :B
Link se mantenía en posición defensiva ante el guardián que tenía frente a él, casi tan grande como Stallord, el jefe del templo del desierto.
-¿Es en serio?, ¿Otro dragón? - pensaba mientras observaba al colosal reptil, tenía escamas de color negro brillante, en la parte de la garganta a su pecho tenía los huesos al descubierto y se podía apreciar una llamarada de color morado, tenía cuernos puntiagudos a los lados de su cabeza que crecían en dirección a su cuello, sus grandes dientes eran puntiagudos y afilados, los brazos eran huesudos y sus garras eran largas, a lo largo del cuello hasta su cola tenía huesos puntiagudos , sus alas eran oscuras y tenía cicatrices al parecer de antiguas batallas.
El guardián rugió con fuerza a Link preparándose para atacar, el héroe esperaba el primer movimiento del reptil, pero antes de que pudiera comenzar la batalla un ser con una túnica oscura que lo cubría completamente apareció de pronto, la extraña presencia montó rápidamente sobre el dragón y le incrustó una pequeña daga en la espalda.
-¿Pero que le está haciendo?- se preguntó el héroe a sí mismo, repentinamente el dragón rugió en señal de dolor y comenzó a retorcerse y aletear derribando algunas rocas de los alrededores, poco a poco los ojos del reptil comenzaron a cambiar a un color rojo al igual que la llamarada que se apreciaba en su pecho, curiosamente el diamante de sangre cambió igualmente a un color rojo intenso. Unos segundos después el dragón nuevamente se calmó, el ser de túnica oscura sacó una espada que tenía pequeñas inscripciones a lo largo de la hoja y apuntó a Link, él joven héroe no bajó la guardia y se preparó nuevamente, el reptil reaccionó tratando de golpear a link con una de sus garras, pero este lo esquivó dando varios saltos hacia atrás, nuevamente el gran dragón atacó queriendo aplastarlo, pero el joven saltó hacia un lado para esquivar el ataque, al reincorporarse analizó rápidamente a su rival en busca de su debilidad pero su colosal enemigo atacaba rápidamente a pesar de su tamaño, el dragón escupió una gran llamarada de fuego que Link esquivó ocultándose tras unas rocas.
-Esta es mi oportunidad para contraatacar- pensó el héroe sacando su arco y apuntando hacia los ojos del reptil, la flecha salió disparada hacia el dragón dándole en el parpado, el dragón rugió furioso y estrelló su cabeza contra la pared, al hacerlo grandes rocas se desprendieron sobre él y le cayeron encima derribándolo en el suelo. Link aprovechó que el dragón estaba en el suelo para atacar a su jinete, sacó la zarpa y la disparó a uno de los huesos puntiagudos que tenía sobre su espalda el reptil, al subir atacó al extraño ser con la espada maestra, el extraño se defendió bloqueando varios ataques del héroe hasta que este lo desequilibro con el escudo y logró herirlo, el reptil comenzó a reincorporarse nuevamente moviéndose bruscamente provocando que Link cayera al suelo.
-Agh, bueno, eso funcionó mejor de lo que esperaba- se dijo a sí mismo riendo un poco el héroe, nuevamente se preparó para recibir los ataques del dragón, el reptil extendió las alas y comenzó a elevarse por el cielo hasta salir por el hueco que tenía la gran montaña, el dragón alado comenzó a volar alrededor de la montaña sin perder de vista al héroe.
-Vamos, ven aquí- decía Link concentrado totalmente en los movimientos de su adversario, el jinete le dio una orden al dragón y este descendió en picada para atacar, el joven se preparaba para esquivar el ataque cuando el dragón comenzó a escupir fuego nuevamente, sin mucho tiempo de reacción el héroe corrió a cubrirse de las llamaradas escapando solo por poco de ser freído por el dragón, de nuevo el reptil se elevó en los cielos para preparar su ataque.
-Maldición... Debo lograr derribarlo una vez más, sólo así derrotaré al dragón y a su jinete, pero... ¿cómo lo hago?- pensaba Link, prestó más atención al lugar en el que se encontraba, para su suerte logró divisar que había algunas partes donde las rocas estaban cubiertas por enredaderas de las que se podía sostener con la zarpa.
-Perfecto, tengo una idea, será algo arriesgada pero puede funcionar- se dijo a sí mismo, rápidamente sacó su doble Zarpa y comenzó a subir por las rocas hasta quedar un poco cerca del hueco de la montaña por donde sobrevolaba el dragón.
El jinete nuevamente ordenó al dragón poseído atacar a su adversario, el reptil una vez más bajó en picada hacia donde lo esperaba Link, esta vez iba con la intención de devorar al héroe, cuando el reptil se encontraba lo suficientemente cerca, el joven disparó su Zarpa hacía otro extremo de la montaña haciendo que el dragón chocara contra las rocas, las paredes de la montaña se agrietaron haciendo que miles de rocas se desplomaran sobre el aturdido dragón y su jinete dejándolos sepultados.
Link observaba desde lo alto la escena y comenzó a bajar lentamente, de pronto, de entre algunas rocas logró salir el jinete del dragón, el héroe decidió ponerle fin a la batalla, estando a pocos metros del suelo Link se lanzó al jinete dándole un golpe de gracia atravesándole el pecho, el ser emitió un grito desgarrador y se desvaneció completamente, por fin la batalla había concluido, envaino la espada nuevamente y se dirigió a donde se encontraba el diamante, subió rápidamente y se detuvo a observarlo unos instantes, notó que el color había cambiado, cuando estaba por tomarlo, el dragón se levantó nuevamente echando un rugido.
-¡¿Qué?!, ¿cómo es posible que se haya levantado de nuevo?- se preguntaba Link atónito ante la situación, la bestia mítica se dirigió hacia el héroe quien de nuevo se puso en guardia, sin embargo, a pocos metros de él se desplomó en el suelo, la daga que tenía en su espalda se deshizo y poco a poco sus ojos volvieron a tornarse a su color morado natural, de nuevo guardó su espada y se dispuso a tomar el diamante, lo tomó con mucho cuidado y pudo notar que estaba tomando el mismo color que el guardián.
-Qué extraño... ¿Qué significará esto?- se preguntaba mentalmente mientras observaba el repentino cambio de color.
De repente el diamante comenzó a brillar y a cambiar de forma dejando a Link más confundido y sorprendido de lo que ya estaba, el diamante se había convertido en una especie de collar del que colgaba un dije en forma de cristal.
-No entiendo que ha sucedido... Pero no puedo perder el tiempo, ahora debo resolver ese acertijo, veamos- se dijo mientras repasaba el extraño acertijo.
"El diamante de sangre en tu alma reposará y sólo entonces la puerta al crepúsculo frente a ti se abrirá"
-No comprendo, ¿a qué se refiere con que debe reposar en mi alma?...- dijo confundido, pensó por unos minutos y luego se acordó de algo que había mencionado el anciano del pueblo.
-"El devorador de almas ataca en el pecho porque se cree que el alma de una persona se encuentra en ese lugar"-
Link meditó un momento las palabras del anciano mientras observaba la nueva forma que tenía el diamante, no tardó mucho en relacionar ambas cosas hasta tener una idea
-Si estoy en lo correcto...- decía mientras se colocaba el collar.
-Haciendo esto debería de abrirse un nuevo portal al crepúsculo- finalizó mientras el dije con forma de cristal quedó a la altura de su pecho, al hacer esto el dije emitió un brillo durante unos instantes, las nubes de oscuridad comenzaron a formar un espiral sobre donde se encontraba Link. Un rayo cayó cerca de él golpeando al dragón que yacía en el suelo, el héroe se cubrió los ojos unos instantes ante el impacto y luego dirigió su vista al reptil, el joven se quedó boquiabierto al ver como nuevamente el colosal enemigo se levantaba.
-¿Qué clase de monstruo es este?- pensaba mientras veía como se acercaba nuevamente a él, desenvainó su espada una vez más y espero a que lo atacaran, sin embargo el dragón se detuvo a pocos metros de él y simplemente lo olfateó para después emitir un gruñido e inclinarse ante él. Link no comprendió el extraño comportamiento del dragón que apenas momentos atrás había intentado matarle.
-Esto... Es muy extraño- se dijo a sí mismo mientras observaba detenidamente al guardián alado. Después se percató de que ningún portal se había abierto tras colocarse el collar.
-No ha sucedido nada... ¿Acaso hay algo que no he hecho?...- pensó observando a su alrededor, meditó una vez más el acertijo tratando de encontrar una respuesta.
-El portal frente a ti se abrirá... Pero aquí no hay ningún portal y mucho menos ha pasado algo...frente a mí-Link se dio cuenta de que no apareció un portal frente a él, pero lo que sí había aparecido nuevamente era el guardián. El héroe se acercó con cautela al dragón mirándolo con incredulidad, el reptil simplemente lo observaba sin mostrar intención de atacarle.
-Entonces si no hay portal... Eso quiere decir que tú...-
-Es correcto- dijo una voz al joven héroe llamándole la atención.
-¿Eh?... Tú eres... ¡El anciano del pueblo!- exclamó con sorpresa al ver al mencionado a pocos metros de él. Hubo un breve momento de silencio mientras el anciano lo miraba con una sonrisa.
-Es correcto, Link- repitió el anciano mientras se acercaba al dragón lentamente hasta detenerse cerca de él, la bestia mítica parecía reconocer al anciano lo cual intrigaba más a Link sobre su identidad.
-¿A qué se refiere?- preguntó el héroe guardando su espada en la vaina. El anciano volvió a mirarlo y sonrió.
-Tu pensamiento sobre este dragón es correcto... Él es la puerta al crepúsculo- le respondió con tranquilidad el anciano. Link se sorprendió ligeramente.
-¿Cómo este dragón puede llevarme al crepúsculo que está en otra dimensión?- preguntó el hylian con curiosidad.
-Este no es un dragón común, fíjate bien, ¿has visto alguno como este?, estoy seguro que ni en tus batallas anteriores- le respondió el anciano con esa perturbadora tranquilidad. Link echó una mirada al guardián y lo que más llamó su atención fue que el dragón viviera con los huesos de la garganta expuestos al igual que sus brazos.
-¿Qué clase de dragón es?- preguntó al anciano.
-Este dragón proviene del antiguo crepúsculo y tiene la capacidad de viajar a través de las dimensiones, sin embargo, para poder controlar al dragón es necesario tener el diamante de sangre transformado en collar, y solo adquiriría esa forma en las manos del elegido...- finalizó el anciano mirándolo fijamente a los ojos. Link tenía muchas preguntas por hacerle al anciano, tantas cosas por ser aclaradas, pero no pudo hacerlas ya que el anciano habló de nuevo.
-La respuesta a tus preguntas está en el crepúsculo, date prisa y ve con la princesa- dijo el anciano, después levantó sus manos en dirección al dragón y sobre el cuello de este apareció una silla de montar y unas riendas.
-¡Espera!, no me iré hasta saber quién eres tú realmente- exclamó el héroe con determinación.
-jeje, paciencia muchacho, en su momento sabrás quien soy yo- y dicho esto el anciano se desintegró con el viento.
El héroe se quedó inmóvil unos instantes, luego fijó su mirada al dragón, sacó la zarpa y disparó a la silla que tenía sobre su cuello, se acomodó en la silla tomó las riendas dudando un poco sobre lo que haría a continuación.
-Bien, ahora... ¡Llévame al palacio del crepúsculo!- dijo jalando la rienda, el dragón extendió sus grandes alas y comenzó a elevarse hacia el cielo. Link se aferró a las riendas para no caerse pues nunca se imaginó volar en un dragón.
La mítica bestia salió de la montaña y comenzó a elevarse más y más con dirección al espiral que se había formado en el cielo, poco a poco fue aumentando la velocidad, repentinamente el reptil rugió con fuerza y se abrió un portal, el héroe se sorprendió por lo ocurrido mientras el dragón atravesó el portal que conducía al crepúsculo.
En Ordon...
El alcalde Bono buscaba a su hija ya que no la había visto en todo el día, aun así sabía dónde se encontraba, caminaba con rumbo a la casa de Link y al llegar la vio sentada frente a la puerta de la casa mirando hacia el camino que daba hacia la fuente y salida del pueblo, su mirada era triste, para todos fue una sorpresa que el chico se fuera sin decir nada, fue algo muy duro para los niños, pero sobre todo para Ilia pues era su amigo de la infancia, su repentina partida le hizo pensar que ya no le importaba nadie del pueblo.
-Ilia... - dijo su padre llamándole la atención.
Ella simplemente negó con la cabeza mirándolo unos instantes.
-Hija ya hablamos sobre esto- le dijo acercándose a ella y con un tono de preocupación.
-No lo acepto... ¡no es justo!- le respondió Ilia conteniendo las lágrimas.
-Debes hacerlo hija, él ya no es el mismo chico de antes, ahora es un héroe, y sabíamos que esto podría pasar- intentó convencerla Bono, sin embargo la chica se negaba a escucharle.
Ilia desvió su mirada al cielo y se percató que una esfera de color negro había aparecido.
-¡Padre mira eso!- exclamó la chica señalando la oscura esfera en el cielo, su padre dirigió la mirada a donde le indicaba su hija y al ver tal cosa se quedó igual de sorprendido.
-Dioses...- atinó a decir.
En el castillo de Hyrule...
-¡Princesa!- gritaba Shad corriendo entre los pasillos del castillo, finalmente la encontró en el balcón del castillo.
-Así que ya te has dado cuenta Shad...- dijo Zelda sin voltear a verlo, su voz sonaba muy tranquila, sin embargo por dentro estaba preocupada.
-Sí princesa, ¿qué cree que pueda significar este fenómeno?, nunca antes había visto uno parecido- comentó con preocupación.
-Este no es un fenómeno común... Es más bien una señal, pero no estoy segura sobre qué- respondió Zelda sin apartar la mirada del cielo.
En el palacio del crepúsculo...
Midna recién salía del entrenamiento con su nana, ella le estaba ayudando a dominar la antigua magia de su pueblo, era algo agotador ya que le consumía mucha energía mágica. Había estado practicando pues debía prepararse lo mejor posible para la amenaza que se aproximaba. Al finalizar decidió ir a su habitación a descansar un poco, se recostó en su cama y una vez que se había acomodado dio un profundo suspiro y su cuerpo se relajó. Sus ojos se cerraron lentamente pero los volvió a abrir cuando sintió que alguien se subía a su cama, miró alrededor de su cama y pudo ver a un perro muy similar a la forma de lobo que tenía Link, solamente que el cuerpo de este era completamente negro con algunas rayas y círculos azules típicos del mundo crepuscular.
El perro subió y se acercó a Midna quien comenzó a acariciarlo mientras sonreía.
-¿Cómo estás Linky?- dijo a su mascota. El perro le respondió con un ladrido y se aurrucó en sus piernas.
Midna comenzó a cerrar sus ojos nuevamente sin dejar de acariciar a su mascota, pero a los pocos minutos el perro se levantó y comenzó a gruñir con dirección al balcón, la princesa sintió que algo había entrado en su reino, se levantó de su cama y se dirigió al balcón.
-¡¿Qué es eso?!- exclamó con mucha sorpresa al ver a una gran criatura alada dirigiéndose hacía su palacio, igualmente pudo divisar que sobre el cuello de aquella bestia había una silueta que se le hacía conocida, cuando se acercó un poco más pudo notar de quien se trataba.
-¡¿LINK?!-
-¿Cómo se detiene esta cosaaaaa?- gritaba el héroe tratando de no chocar con el palacio crepuscular, el dragón comenzó a volar por lo bajo llamando la atención de los habitantes del crepúsculo.
-¡Detente ya!- ordenó Link, el dragón obedeció, pero al detenerse de golpe el héroe fue catapultado de la silla.
-¡AAAHHHHH!- Gritó el héroe hasta chocarse en las paredes del palacio.
-Uuuuh-dijeron algunos haciendo una mueca de dolor.
El joven cayó de espaldas al suelo y se quedó ahí unos instantes con los ojos cerrados, al abrirlos notó al dragón que volaba sobre él y parecía que se burlaba.
-Te odio...- dijo Link frunciendo el ceño, después se puso de pie recuperándose poco a poco de la caída que acababa de sufrir, dirigió su mirada a la entrada del palacio crepuscular y vio a varias personas paradas observándolo, entre ellas se encontraba Midna.
-¿Midna?... ¡Midna!- gritó el chico corriendo hacia la princesa crepuscular. La princesa fue a recibirlo corriendo también hacia él.
(La siguiente parte es en cámara lenta)
-Miiiiidnaaaaa- decía Link corriendo hacia ella con una gran sonrisa.
-Liiiiink-decía de igual manera la princesa regresándole la sonrisa.
-Miiidna- volvió a repetir el chico sin dejar de correr.
-Liiiink- dijo de nuevo la princesa pero esta vez en un tono molesto y materializando un palo entre sus manos.
-¿Miiidna?- atinó a decir Link frenando su carrera.
-¡Liiiink!- exclamó la princesa preparando su "arma", el héroe se percató de las intenciones de la princesa y emprendió su huida.
(De vuelta a la velocidad normal)
-¡No Midna espera!-gritaba el héroe mientras corría sin parar con la princesa tras de él.
-¡Ven aquí lobo desobediente!-
-¡Tranquila Midna, tranquila!-
-¡No huyas cobarde!-
Repentinamente Link se tropezó y cayó al suelo.
-¡Ya eres mío!- celebró la princesa.
-¡No por favor Midna!-
-¡Te voy a enseñar a no desobedecerme!-
-¡Calma, espera...no...auch...aahh...tranquilízate...en la cabeza no... Aaahh- gritaba el héroe tras recibir golpe tras golpe por parte de la princesa.
Después de unos instantes de una buena paliza, Midna recostó la cabeza de Link sobre su pecho estando ella de rodillas en el suelo y lo abrazó mientras reposaba sus labios en la cabeza del chico.
-Te extrañe tanto idiota- dijo Midna con tantas emociones entremezcladas.
-Yo también te extrañe Midna, más de lo que te imaginas- le respondió el héroe sonriendo.
A lo lejos Lya observaba la escena, pensó que la manera de mostrarse afecto entre ambos era la más extraña.
-Amor de jóvenes- se dijo Lya a sí misma sonriendo divertida.
si se preguntan por qué midna se tundió a link, es por no haberse quedado en hyrule donde pertenecia... o por bipolar :v
