Lifelines
Capítulo Ocho
Al día siguiente, Dick despertó con mucha luz… no, más bien se despertó tarde. Una mirada a su viejo reloj le dijo que era más de medio día. Genial. Hasta ahora, ninguna herida o estar de vacaciones de verano habían impedido a Alfred despertarlo para el desayuno; era bueno saber que el cáncer era un buen argumento. Quizá también podría tener una excusa para el, muy elogiado por Alfred pero totalmente repugnante, escargots au gratin.
Contento, Dick rodó en su cama y enterró la cabeza una vez más contra las almohadas. Alejando de su mente todo tipo de cosas desagradables, como caracoles (o comida en general, le recordó su estómago). Comenzó a pensar en Tim y Damian. Aún faltaban en su plan maestro, pero sólo porque los consideraba la parte más fácil de involucrar.
Todo estaba resultando bien con Jason y Bruce, y Tim aceptaría a su hermano mayor tan pronto como su mentor lo hiciera. Dick hizo nota mental para llamar a Barbara después, incluído el encontrarse con ella en algún lugar donde nadie pudiera husmear y escuchar su conversación. Afortunadamente, Jason no estaba cerca, porque aún más aterrador que la ira de un Jason que descubrió que había estado persiguiendo a un grupo ficticio de tráficantes de drogas, era la ira de un Jason que descubrió que había estado persiguiendo a un grupo ficticio de tráficantes de drogas para "el Reemplazo".
Richard no pudo evitar sonreír. Había sido todo muy fácil, todo había encajado perfectamente después de que el mismo Jason dio el primer paso. Pedirle que fuera Nightwing por una noche no había sido sólo un acto, Dick había estado realmente desesperado y la ayuda de su hermano había sido un regalo de los cielos.
Después de saber que Jason realmente se preocupaba por él y había adoptado su papel como Nightwing, su mente se había iluminado cual árbol de navidad. Dos condiciones se tenian que cumplir para que Jason cooperara: que las drogas estuvieran involucradas, y que Bruce o Batman no estuvieran implicados. Por supuesto, Dick sabía que Jason se pavoneaba del hecho de que "El Chico Maravilla de Papi" estaba confiando en él y que, en cierto punto, se lo restregaría a Bruce en la cara, pero también sabía que no lo defraudaría. Jason mantenía sus promesas.
Damian le había presentado a un gran grupo de traficantes y Blüdhaven ofrecía una vasta selección de criminales adicionales que Dick podía fácilmente conectar con el grupo de Damian. Con respecto a Jason, el crimen que consideraba más abominable era la venta de drogas a niños, y ahí había muchos criminales que hacían eso. Todo lo que Dick tenía que hacer era hackear el servidor del Departamento Policial de Blüdhaven, alterar el expediente de algunos criminales, conectarlo al grupo original de Damian, y la magia se haría por sí sola. Richard no se sentía muy culpable por inventar un pasado criminal para uno o dos "inocentes" criminales. De todas formas, había altas posibilidades de que estuvieran involucrados.
La parte difícil era inventar un titiritero detrás de ese grupo tan estrechamente relacionado, aquel al cuál Jason trataría de encontrar para detener todo. Golpear a los criminales era la parte divertida del trabajo, pero sólo había atraído a un vigilante hasta el momento. Era al gran jefe a quien debían de atrapar, al gran jefe que no existía en éste caso. Dick había comenzado a modificar y reescribir algunos reportes policiacos y artículos de periódicos que conectaran todo. Había cambiado algunos de los terstimonios para agregar una o dos figuras anónimas, pero tenía que ser cuidadoso en no dejar a todo el departamento de policía en un callejón sin salida.
Después de presentar a Jason cada misión cuidadosamente preparada en las noches de quimio, tuvo que reescribir y reconsiderar los reportes y documentos necesarios, sin que Jason se diera cuenta preferentemente.
Era divertido, emocionante y alarmantemente fácil de hacer, pero sobre todo, era exhaustivo y Dick estaba cerca de alcanzar sus límites. Cuanto más fuerte se volvía el tratamiento, era más difícil para él mantenerse enfocado durante largos periodos de tiempo o comprender todo lo que estaba a punto de hacer.
Necesitaba la ayuda de Barbara, especialmente ahora que era necesario planear cómo conectar todo con Gotham. La meta de todo su plan era, después de todo, que Bruce y Jason se dieran cuenta de lo equivocados que estaban respecto al otro. Si Bruce veía que Jason era capaz de apegarse a la regla de no matar si tenía una buena razón, aceptaría trabajar con él. En un nivel más personal, serían obligados a hablarse en cuanto la condición de Dick empeorase. El hecho de que pudieron sentarse uno junto al otro durante la última sesión de quimio sin insultarse, demostró que eran capaces de dejar sus diferencias a un lado por el bien de Dick.
Richard tampoco se daba muchas esperanzas, Jason y Bruce nunca podrían construir una relación decente de padre e hijo, habían pasado muchas cosas para que eso no sucediera. Pero podrían ser aliados, incluso amigos. Podrían cubrir sus espaldas mutuamente y Dick no deseaba otra cosa más que saber que ellos estarían bien cuando él ya no estuviera.
Así que básicamente, reflexionó mientras se quitaba las sábanas de encima y alcanzaba sus medicinas, necesitaba juntarlos a todos en el mismo caso. En Gotham. Había estado fuera de la ciudad por demasiado tiempo como para estar familiarizado con los villanos de Gotham, así que no podía negar el hecho de que probablemente ya no sería capaz de cohesionar todo por su cuenta.
Realmente necesitaba a Barbara. Él podía hacer toda la cosa emocional, pero necesitaba ayuda con la organización.
Se tragó las píldoras y miró con recelo el cabello en su almohada. Durante la fase de recuperación la caída del cabello no había sido tan dramática como durante la quimio, pero aún estaba ahí. Se encogió de hombros y se apresuró a dejar los pensamientos acerca de su propia situación. En el fondo sabía que debería empezar a enfrentar su destino, pero distraerse con los problemas familiares era más fácil.
Ah, bien. No tenía sentido sentirse abatido.
Se dirigió a la ducha y el agua caliente le hizo sentir mejor que nunca. Sentía que habían pasado años desde la última vez que había estado tan descansado; sin nauseas y sin mareos.
Sentirse bien se había convertido en algo raro en su mundo. Antes, había ignorado el hecho de tener que sentarse en la bañera después de diez minutos de ducha, o los montones de cabello que se arrancaba.
Descendió las escaleras del diablo media hora más tarde, con el cabello todavía húmedo y llegó a la hora del almuerzo. Bruce y Damian estaban sentados a la mesa mientras Alfred caminaba alrededor de ellos balanceando con sus brazos unos platos, desafiando la gravedad.
—¡Joven Richard!— exclamó Alfred sorprendido cuando Dick se acercó a la mesa— Nos estabámos preguntando si debíamos ir a despertarle.
—¿Cómo estás?— saludó Bruce con una sonrisa.
Dick despeinó el cabello de Damian cuando pasó enseguida de él y se sentó en su silla.
—¿Dónde está Timmy?— preguntó ignorando a posta la pregunta de Bruce y la mirada asesina de Damian.
—El joven Timothy estaba en la bilbioteca— respondió Alfred y Dick rodó los ojos murmurando algo acerca de niños nerd y fines de semana—. Acabo de llamarlo, ya viene en camino.
Genial, gimió Richard en su mente. Esperaba poder evitar todo lo relacionado con el cáncer durante el almuerzo, pero una simple charla con Bruce y Damian no era tan fácil.
Para empeorar la situación, Alfred le puso un plato bajo sus narices en un segundo.
Tragó con dificultad y se obligó a bajar la mirada. Se veía delicioso pero en el momento en que el olor llegó a su nariz, su estómago se contrajo y suprimió las ganas de correr lejos. Hubiera limpiado el plato en sólo un par de minutos hace una semanas, pero ahora no podía imaginar nada más asqueroso que comer algo como eso. O comer algo en general para ser más exactos.
Bruce y Alfred lo miraban atentamente, lo sabía, y no se molestó en subir la mirada cuando empujó el plato unos centímetros de él y se excusó en voz baja.
—Alf, gracias, pero preferiría no…
—Joven Richard— dijo Alfred horrorizado— ¡Ni siquiera ha desayunado!
—Alfred tiene razón, al menos come algo— respaldó Bruce a su mayordomo.
—En verdad no tengo mucha hambre…— suspiró Dick pero acercó el plato otra vez. Si había aprendido algo durante sus años en la mansión era que nunca se discutía sobre la comida.
Sin mucho entusiasmo comenzó a picar la comida con el tenedor, luego se obligó a tragar un pedazo de vegetal. Su estómago protestó de inmediato, pero se las arregló para tomar una profunda bocanada y obligar a su estómago a calmarse.
Alfred sonrió, agregó más salsa gravy a su plato y anunció con entusiasmo que había un enorme pastel de chocolate en la cocina esperando sólo para él.
Richard se atragantó con esa información y casi escupió su comida, pero cualquier tipo de maldición que salió de sus labios fue surpimida por el ruido que hizo Tim cuando apareció frente a la puerta y caminó hasta ellos.
Dejó caer una pila de libros a pesar del disgusto de Alfred y se dejó caer en el asiento enseguida de Bruce. Dick estaba complacido, hablar con Tim era fácil y seguramente encontraría una forma de deshacerse del ridículo big steak de su plato cuando nadie lo viera. ¿No había un perro por ahí, verdad?
―¿Ahora estas planeando estudiar medicina?― preguntó Bruce a Tim.
Dick se sobresaltó, tenía un presentimiento muy sospechoso. Miró los gruesos libros con resentimiento y sí, indudablemente, todos los títulos tenían las palabras 'cáncer', 'leucemia' o 'quimioterapia'.
Diablos.
―Dime que pediste prestado todos esos libros porque los necesitabas para la escuela― suspiró Richard infeliz.
―No, he estado buscando información acerca de la leucemia. ¿Qué tipo tienes tú, Dick?
―LMA…―respondió Richard reacio y el plato enfrente de él fue sorpresivamente interesante― ¿No deberías estar haciendo otras cosas en tus fines de semana?
Tim sólo le sonrió abiertamente y tomó uno de los tomos, saltándose las páginas hasta llegar a un capítulo que decía 'Causas' con letras grandes.
Dick se entretuvo cortando su carne en pequeños pedacitos y se preguntó si vomitar sobre la mesa detendría la conversación o sólo la alentaría.
― ¡Hey, aquí dice que las oportunidades de obtener este tipo de leucemia son las más bajas en tu grupo de edad!―. Dick decidió mejor debatirse por 'vomitar en los libros o en Tim', pero Bruce, ¡por supuesto!, alentó a Tim para que siguiera leyendo. Ninguno notó la mirada asesina que les envió― Las causas son usualmente condiciones preexistentes en la sangre… exposición a la radiación o exposición laboral a químicos… y aquí están los otros factores más usuales― Tim los leyó con rapidez―: Fumar, nutrición pobre, negligencia respecto al cuidado del cuerpo… ¡ninguna de estas aplican contigo, Dick!
―Bueno, soy especial― respondió con los ojos fijos en el pedazo de carne en su tenedor, deseando desaparecer― ¿Cómo está Connor?
Tim no mordió el anzuelo, por supuesto. Para empeorar todo, Bruce tomó uno de los libros y comenzó a leer el índice. Desesperado por tratar de cambiar el tópico, Dick se giró a Damian y se estremeció: su pequeño hermano lo miraba con una mezcla de molestia y rechazo, y Dick se dio cuenta hasta ese momento de que Damian no había dicho ni una palabra.
―¿Qué pasa, Pequeño D?― preguntó preocupado, pero Bruce interrumpió cualquier cosa que Damian pudiera decir.
―Aquí hay algo del transporte de células madres hematopoyéticas[1]―. Ow, maldición, maldición, maldición. Dick se llenó la boca con comida, suprimiendo sus ganas de escupir todo pero tratando básicamente de lucir como si no pudiera contestar a nada. Bruce ni siquiera lo miró―. Transporte de médula ósea, de hecho, no es la terminación correcta. Al parecer, sólo toman las células madres que se suponen deben de transformar en todo tipo de células sanguíneas y esperar que funcionen con el receptor…. Pero éstas tienen que coincidir con el ADN del huésped, obviamente.
―¿Y eso qué significa?― inquirió Alfred, mirando con indignación el plato de Dick que se vacíaba lentamente.
―Significa que la mejor oportunidad de encontrar un donador coincidente es con un pariente o un miembro de su familia. Mismos ancestros, etnicidad, etc.― dijo Bruce, y por primera vez desde que había tomado el libro, miró a Richard. Justo como todos los demás.
Dick sólo se encogió de hombros. No había mucho por decir, ¿verdad?
―Pero los EUA tiene el registro más grande de donadores de médula ósea― trató Tim de mejorar la situación que se había hecho un poco tensa después de la última frase de Bruce― ¡Esas son buenas noticias!
Dick tragó
―¿Por qué lo son? ― preguntó automáticamente y se golpeó mentalmente. ¡Eres un estúpido!
―Bueno, las oportunidades de encontrar un donador son mejores en Estados Unidos que en otro lugar― contestó Tim confundido.
―Pero no soy americano.
Damian escogió el silencio que siguió para hablar por primera vez.
―Quizá esto por fin te enseñe que la familia está definida por la sangre.
―¡Damian!― sisearon Bruce y Tim simultáneamente.
El Chico Maravilla azotó su tenedor contra la mesa y se levantó de la silla, saliéndose del cuarto sin decir ni una sola palabra.
Todos lo miraron sorprendidos, Dick tratando de tragarse el nudo que se había formado en su garganta gracias a las palabras de su hermano. Había esperado tal difícil comportamiento, pero no podía ignorar el hecho de que eso había estado muy cerca a ser un abierto rechazo de parte de Damian.
Tim decidió terminar el incómodo silencio y comenzar un juego de preguntas y respuestas.
―¿Sabes qué tipo de antraciclina te están dando?, ¿daunorrubicina o idarubicina[2]?
― Daunorrubicina y Cytoxan…― respondió pensativo, aún figurando cómo reaccionar ante Damian.
― ¿Y ya estás en consolidación[3]? Hey, ¿has considerado la criopreservación de tu esperma?
― No, no he llegado a la remisión aún, Tim. Y no he… ¡¿qué?!
―Ah bueno, ya sabes…―. Obviamente Tim se acaba de dar cuenta de lo que había dicho y se sonrojó visiblemente―. Una de los posibles efectos de la quimio es la infertilidad y yo pensé que…
―Tal vez deberías dejarnos solos por un minuto, Tim― interrumpió Bruce y Tim aceptó de buena gana. Tomó todos sus libros y desapareció con una sonrisa de disculpa.
Dick se restregó las manos en el rostro después de que Tim cerró la puerta.
―No puedo decir cuál es más agotador.
―Bueno, tienes que perdonar a Tim. No es como si hayas dado la oportunidad de enfrentar tu situación―. No había nada que pudiera objetar respecto a eso, así que no lo hizo―. Y no creo que Damian haya lidiado con algo similar antes.
―Ninguno de nosotros― murmuró Dick desanimado y comenzó a picar su comida nuevamente―. Hablaré con él después.
― Tal vez deberías dejar a Tim hacer eso…― argumentó Bruce y Dick lo miró como si le hubiera crecido otra cabeza―. Damian no sabe cómo enfrentarte; quizá Tim pueda ayudarlo. Están en la misma situación, ¿sabes?
Bruce tenía razón, razonó. Los dos tenían miedo de perder a su hermano. El comportamiento despectivo de Damian estaba basado hasta ahora en su negativa ante la igualdad. Damian se negaba a aceptar a Tim como hijo de su padre y así mismo, él se negaba en reconocerlo como Robin o como su igual en la lucha contra el crimen, pero ahora, ambos tenían que enfrentar la pérdida de su 'hermano'.
Y eso sólo había abierto la puerta que quería.
― No se lo digas a Alfred― dijo Bruce de pronto y sacó a Dick de sus pensamientos. El hombre se estiró por la mesa, alcanzó el plato de Richard y comenzó a comerse los quedes.
Richard sonrió, aliviado
―Igual lo va a saber, siempre lo hace.
―Tú siempre dejas de comer cuando estás estresado― reflexionó Brce un tanto nostálgico―. Alfred solía quejarse por tus hábitos alimenticios.
―Hey, soy acróbata. Se supone que sea delgado.
Bruce sonrió tristemente, una expresión que desconcertó por completo a Dick. No se iba a poner sentimental, ¿verdad? Dick no creía que pudiera soportar eso ahora.
―Quería hablar contigo…―comenzó Bruce incómodo―, acerca de Jason.
Richard se tensó de inmediato, listo para defender a su hermano si era necesario.
―¿Qué hay con él?
―Pienso que es demasiado impredecible para estar cerca de ti… después de tu tratamiento.
La temperatura de la habitación bajo en un instante. Sintió la bilis subir por su garganta y apretó sus manos hasta hacerlas puños.
―Jason ha sido más que asombroso en las últimas semanas. Creo que se merece un poco de crédito.
Bruce notó el camino que la conversación había tomado.
―Sólo estoy preocupado.
―Entonces preocupate por mi número de glóbulos, ¡no por Jason!―. Bruce alzó las manos, indicando las mejores intenciones. Dick casi pudo escuchar las ruedas moviéndose en su cabeza―. Jason me ayudó mucho― clarificó, tratando de terminar esta conversación de una vez por todas―. Y él no ha matado a nadie desde que empezó a ser Nightwing. Eso debería al menos contar para ti, ¿no lo crees?
Bruce suspiró.
―Es que no sé cómo lidiar con él, Dick.
―Así que decidiste no lidiar con él para nada. ¿Qué quieres que haga, Bruce? ¿Hacer lo mismo que tú?―. La expresión de Bruce le dio un claro sí, me encantaría que hicieras eso. La ira burbujeó en Dick y su antiguo temperamento apareció― ¡Pues adivina qué, Bruce!― escupió molesto, poniéndose de pie e inclinándose sobre la mesa para enfatizar su determinación en ese tema― ¡Estoy a punto de morirme y creo que puedo decidir con quién quiero pasar mí tiempo!
Bruce palideció notablemente, ese había sido un golpe bajo.
―Tú no te estás muriendo― murmuró con dificultad.
―Ese no es el punto.
―Ese es exactamente el punto.
―Escucha― respiró Richard profundamente―. Significa mucho para mí que Jason me acompañe durante y después de la quimio. Significaría mucho que tú también lo hicieras. Jay demostró que se preocupa y te demostró que puede seguir las reglas. Así que es tu turno ahora. Esta es tu oportunidad para demostrar que te importa todo esto, y si lo haces, tienes que darle algo―. Se dio la vuelta cuando Bruce no contestó―. Así es como lidias con él―. Tim estaba detrás de la puerta cuando la abrió, pálido. Claramente estaba escuchando su conversación―. Lo mismo aplica a ti, en caso de que te lo estés preguntando.
Comenzaba a caminar cuando escuchó la voz de Bruce alzarse:
― Lo intentaré― dijo detrás de él antes de que cerrara la puerta. Dick se giró un poco, sin poder disimular una sonrisa pacifica.
Podía hacer que todo esto funcionara.
Unos días después
Richard se despertó con el sonido de una puerta golpeándose y miró a todos lados desorientado. Le tomó un momento reconocer la sala de la mansión Wayne; debió haberse quedado dormido en el sillón otra vez. Tim había insistido en que vieran una película antes de irse a patrullar y Dick tardó quizá veinte minutos antes de empezar a cabecear.
Cuando se levantó se percató de que alguien lo había tapado con una cobija, probablemente Alfred. El viejo mayordomo se había convertido en algo así como su guardián personal en lo que llevaba en la mansión. Le recordaba (innecesariamente) que debía tomar sus pastillas, tomaba regularmente su temperatura (innecesario) y regañaba a Tim, Damian e incluso a Bruce cuando estaban terriblemente ruidosos después de su patrullaje y lo despertaban de su, tan necesario, descanso (muy necesario).
Dick amaba a su familia incondicionalmente, pero maldición, eran una bola de ruidosos. Claro, su horario de dormir era ridículo, pasaba más tiempo dormido que despierto, pero sólo deseaba un poco de benevolencia. Escuchar a Tim y a Damian pelear se había convertido en una experiencia tan predecible que incluso ahora era capaz de saber qué era lo siguiente que iban a decir. Y Bruce era malditamente ruidoso cuando maldecía, especialmente después de que un patrullaje salió mal o cuando intentaba anudarse la corbata sin ahorcarse.
Así que cuando se despertó esa noche, esperaba a Damian o Tim entrando a la habitación, no a un Alfred bajando las escaleras apurado.
― Dick, estás despierto. Gracias al cielo―. Alfred estaba pálido y Dick se preocupó al instante.
―Alf, ¿qué está pasando?―. Alfred no respondió pero tomó a su nieto adoptivo por el codo y le ayudó a ponerse de pie― ¿Algo pasó?, ¿alguien resultó herido?
―Ven, rápido.
En menos de un minuto Dick estaba sentado en el Bently con una cobija en sus hombros y muy, muy confundido. Alfred se deslizó en el asiento del conductor, con una mochila, ¡su mochila!, que arrojó al asiento trasero y encendió el motor.
― ¿Alfred?, ¡¿qué demonios está pasando?!
―El amo Bruce se lo dirá en un segundo, muchacho―. El viejo mayordomo estaba moviéndole a su teléfono mientras conducía hasta la reja―. ¿Bruce? ― habló por el intercomunicador y obtuvo la respuesta que estaba buscando―, sí… sí, está conmigo… exige hablar con usted.
Dick le arrebató el celular de una vez por todas, absolutamente molesto y listo para decirle unas cuantas cosas a Bruce.
―¿Bruce? ¿Qué jodidos está pasando?
―Nos topamos con Poison Ivy hace una hora, se las arregló para rociar a Tim y a Damian con algo―. La voz fría y distante de Batman no pudo encubrir una desgarradora tos que se oía en el fondo. La sangre de Dick se heló al instante.
―¿Están bien? ¿Qué fue lo que les roció? ¿Le hablaron a Leslie?
― Sí, lo hicimos. Estarán bien, solo fue un hongo, un aspergillus. Pero necesitamos que te salgas de la mansión antes de que lleguemos.
―¿Qué? ¿Por qué?
―Estás inmunocomprometido[4].
Dick necesitó un par de segundos para procesar la información que escuchó
―¿Me estás echando porque Ivy les arrojó moho?
La voz en la otra línea sonó impaciente y las toses en el fondo sonaron más fuerte. Estaban discutiendo algo pero Dick no pudo entender sobre qué.
―Ellos pueden defenderse de la infección con facilidad, pero tú no puedes. Leslie nos dijo que te sacáramos de ahí. Tim quiere hablar contigo.
Discusión terminada. Richard suspiró frustrado, esto no era real, ¡¿verdad?! Maldición, lo único que quería era acurrucarse en una cama y dormir ¿Era eso mucho pedir?
―¿Dick?― una débil voz sonó por la bocina―. Lo siento…
Su enojo desapareció de inmediato
―Timbo, ¿estás bien?
―Sí, solo tosiendo… Leslie como que tuvo un ataque cuando le dijimos. Amigo, creo que esto puede ser bastante serio para ti.
Claro que lo era. La leucemia había dañado su sistema inmunológico; la mayoría de sus glóbulos blancos habían mutado y no estaban haciendo su trabajo. La quimio había destruido la mayoría de éstos y los pocos que quedaban estaban tratando de trabajar bien. Las infecciones eran un peligro muy común para pacientes con cáncer. Y cuando se trataba de leucemia, los resultados siempre eran desastrosos para el sistema inmunológico. Tim le había dicho que el número de pacientes que habían muerto de una infección en lugar del cáncer en sí eran ¿cuántas? ¿un cuarenta por cierto?
―Tienes razón, entonces supongo que los veré cuando no sean contagiosos…― desconectó la línea y se dejó caer en el asiento, pensativo―. Mierda― murmuró―. Así que, ¿a dónde vamos?
―La señorita Barbara se ha ofrecido a ser su anfitriona por esta noche.
―¿Babs?― gritó. Aún traía puestas sus pijamas, ¡por amor de Dios!
―Tengo entendido que de todas forma tenía una reunión con ella el día de hoy―. Alfred dejo claro que no estaba para una discusión―. ¿El Joven Jason lo llevará a Blüdhaven? Creo que Leslie le ha prohibido visitar la mansión en tres semanas.
Maldiciendo en voz baja, Dick buscó su celular. De hecho, todo eso era perfecto. De todas formas, él necesitaba una excusa para regresar a Blüdhaven después de visitar a Barbara. Claro, había preferido algo menos peligroso o algo que no involucrara a sus hermanos enfermándose, pero hey, no estaba en posición de elegir.
―Qué mal que también se llevó a Tim― murmuró Dick con molestia fingida―. No hubiera sido un problema si sólo fuera Damian ya que de todas formas él no me habla.
La molestia era sólo un acto, el asunto de Damian no. Desde el excepcional abrazo que le había dado la noche en que llegó, Damian lo había estado ignorando cuidadosamente. Usualmente, entrenaban juntos cuando Dick los visitaba o cuando patrullaban juntos, pero ahora, con su condición, eso estaba totalmente fuera de cuestión. Dick había encontrado prácticamente imposible iniciar una conversación con su pequeño hermano en toda la semana y hasta cierto punto, comenzaba a rendirse. Se sentía mal por eso, pero no había nada de energía en su sistema para tratar con un ex asesino descontento.
―Lo superará― calmó Alfred su preocupación―, pero por favor, deja de actuar conmigo―. Richard se congeló―. Te conozco, Richard John Grayson― el mayordomo rió con calidez―, y sé cuando estas actuando. Puede que engañe a sus hermanos menores, y el amo Bruce no sepa cómo lidiar con esa situación en general, pero no puede engañarme. No se siente mal por dejar la mansión.
―Alf, escucha. Yo…
Dick dejo de hablar cuando no supo qué decir. El viejo hombre podía leerlo como un libro abierto, y le sonrió.
―Entiendo que no quiere preocuparlos pero sé que está buscando un lugar… vamos a decir, más silencioso. Pero, Dick―. Detuvo el auto en medio de una calle solitaria y lo miró a los ojos―. No serás capaz de seguir con esa actuación. Eres un buen actor, pero sé que ahora estás cansado y fastidiado de ser despertado por patrullajes y villanos―. Alfred colocó una mano en el muslo de Dick, confortándolo―. Por favor no me mientas. Vas a necesitar a alguien tarde o temprano. Prométeme que serás honesto conmigo.
Desconcertado, Richard no pudo responder. En lugar de eso, estrechó la mano del anciano como afirmación. Fue suficiente para Alfred quien lo estrechó de vuelta y revivió el motor, continuando con su camino.
Dick volvió su cabeza y marcó el número de Jason.
―¿Estás bien?, ¿tienes idea de qué hora es?, ¿te pasó algo? ¡¿Por qué estás hablando tan tarde?!
Dick no pudo evitar reír.
―Perdón. No puedo decir si estas preocupado o enojado, Jay.
―¿Necesitas que te recoja?
―Sí, mañana en la torre de Oráculo.
―¿Qué sucedió?
―La mansión fue atacada por un moho asesino.
-tbc-
Nota de autora:
[1] Transporte de células madres hematopoyéticas/ trasplante de médula ósea:Un trasplante de médula ósea es un procedimiento para reemplazar la médula ósea dañada o destruida por células madre de médula ósea sana. La médula ósea es el tejido graso y blando que se encuentra dentro de los huesos. Las células madre son células inmaduras en la médula ósea que dan origen a todas las células sanguíneas. Para pacientes con leucemia, se administran altas dosis de quimioterapia, radioterapia o ambas para destruir cualquier tipo de células cancerosas. Esto también destruye toda la médula ósea sana que queda y permite que crezcan nuevas células madre en la médula ósea. Para evitar el rechazo, la médula ósea donada debe ser compatible con la del paciente, y eso sólo ocurre en una persona entre 40.000; por eso es conveniente que seamos muchos los donantes voluntarios.
[2] Antraciclina (daunorrubicina, idarubicina y cytoxan): son una clase de drogas que se dan durante la quimioterapia. Las antraciclinas dañan el ADN de las células cancerosas, provocándoles la muerte. Hay muchos tipos y variaciones, la selección de éstas depende de la salud del paciente en general. Estas también son las responsables de los efectos tan pesados de la quimio.
[3] Consolidación y remisión: La meta de la quimioterapia es la remisión. Esta es una etapa temporal cuando no hay más células cancerígenas en el cuerpo del paciente. Entonces, la quimioterapia cambia a otra fase: la consolidación que es cuando tratan de mantener al paciente en remisión lo más que se pueda. Algunos tipos de cáncer pueden ser erradicados con persistente remisión. Los pacientes con leucemia usualmente necesitan un trasplante ya que la causa de su enfermedad es el malfuncionamiento de un órgano que no puede ser simplemente detenido o removido.
[4] Inmunocrompromiso. La quimioterapia no solo destruye las células cancerígenas del paciente, si no también aquellas que están sanas. Con esto, muchos de los glóbulos blancos del sistema inmunológico (leucocitos) son eliminados, provocando un debilitamiento del sistema inmunológico. Esto es aun peor para los pacientes con leucemia, ya que su sistema de leucocitos son de por sí, muy limitados. Los pacientes están inmunocomprometidos y ya no son capaces de enfrentar las infecciones. Esto no solo aplica con las infecciones fuertes, sino también las 'usuales' infecciones, bacterias y virus que el sistema inmunológico de una persona sana se enfrente todos los días.
¡Okay! Como pueden ver, agregue una explicación muy necesitada en este capítulo. Sin embargo, no explicaré tales términos como 'leucemia' o 'quimioterapia', tampoco repetiré las explicaciones una y otra vez. Palabras tales como 'leucocitos' o 'eritrocitos' serán presentadas más adelante, así que pueden checar capítulos previos. ¡Espero que eso funcione para ustedes!
Así que, este capítulo fue muy tranquilo. Quería retratar la situación de la familia así como darle un respiro a Dick (tanto como se puede hacer en una casa donde los miembros de la familia se visten como murciélagos gigantes para combatir el crimen). Algunas cosas básicas se explicaron, como el 'plan maestro de Dick'. Los fans soltarán el llanto en el próximo capítulo así que estoy muy emocionada por subirlo pronto.
Love, Pekuxumi.
Nota de traductora:
Hey, ¿cómo están? Paso a dejar rápido el capítulo. Como saben, siempre leo sus comentarios y me encantan :3
En este capítulo mejor decidí traducir los términos médicos de la autora ya que ella enfocó sus definiciones en lo que se refiere a la leucemia. Me dicen si no quedo bastante claro.
Además quería comentar algo. Estoy muy agradecida por los 'Favoritos' que me han dado pero no comentan nada. Con esto no quiero decir que necesito los review, estoy más que satisfecha con las personas que me escriben pero siempre me es grato saber qué opinan de esta historia, qué les ha gustado más o qué no les gusta; cuál personaje les gusta más o cuál ha sido una agradable sorpresa. No sé, lo que ustedes gusten. El hecho de leer sus comentarios hace valer mi esfuerzo.
Qué tengan una bonita semana.
