Mechero: Hola, sentimos tantísimo haber tardado tanto en subir la continuación de este fic.
Machetazo: Pero somos humanos y tenemos muchas cosas que hacer. Joder, ¡entendedlo!
Mech: Y con esto damos pasó al capítulo, aunque os recordamos antes que DreamWorks es dueño de Kung Fu Panda.
El grito de Tigresa fue oído por todo el campo de batalla, haciendo que la lucha se detuviese momentáneamente y los furiosos restantes que lo oyeron reconocieron de inmediato quién era la persona que había gritado.
Sin pensarlo ni un momento, atravesaron a los soldados que se interponían entre ellos y el punto de origen de aquel alarido y llegaron hasta Tigresa que sostenía el sangriento cuerpo de Po con un gran corte en su pecho.
-DIOS MÍO- dijo Mono al ver aquella herida en el pecho de su amigo.
-¿Qué ha pasado?- pregunto Mantis.
-Todo es culpa mía. Si lo hubiese visto, Po no tendría que haberse sacrificado y ahora no estaría muerto.
-No lo está- dijo Víbora que, sin que nadie se hubiese fijado en ella, le había tomado el pulso en su brazo derecho-, pero sí que está muy mal. Hay que llevarlo a la enfermería.
-Muy bien- dijo Tigresa que dejo a Po en el suelo con cuidado y se puso de pie-. ¡Mono, Mantis!¿Podéis llevar a Po hasta el Palacio de Jade?
-Creo que si- contestó Mono.
-¿Pues a que esperáis?¡MARCHAROS!
Mono y Mantis, sin siquiera decir nada, cogieron a Po de sus patas y emprendieron rumbo al palacio.
-¿Pensáis que os lo vamos a permitir?- preguntó Guan Yu retóricamente- ¡No les permitáis escapar!
Los soldados rugieron ante la emoción de la lucha pero antes de siquiera intentar emprender su acción, notaron como un hálito helado recorriéndoles todo los huesos de su cuerpo.
Era como el aliento de la muerte que se dejaba mostrar en aquel lugar y que procedía de la mirada furibunda de la líder de los 5 furiosos.
Los ojos rojos carmesí de Tigresa dejaban ver una mirada decidida, penetrante e intimidante para todos aquellos que eran sus enemigos.
-No se os ocurrirá tocarles si sabéis lo que os conviene- dijo la tigresa de bengala con voz tenebrosa-. Ya tendréis conmigo suficiente.
Tigresa enfocó su mirada hacia Guan Yu que sintió ese aliento frío recorriendo todo su ser y sufrió un escalofrío.
Intimidado ante su presencia, el gran gorila gritó con una voz ligeramente temblorosa:
-Quién acabe con ella recibirá el triple de su sueldo.
A los soldados les pudo la codicia más que la cordura y se tiraron a por Tigresa
-Ha llegado el momento.
Tigresa sacó de su ropa un par de bolsitas de color rojo y amarillo, lo abrió, se reveló un polvo de color negro que lo vertió totalmente sobre sus manos.
-Ehm, Tigresa. ¿Qué estás haciendo?- preguntó Grulla un poco preocupado ya que los soldados estaban casi encima de ellos.
-¡APARTAROS DE AQUÍ!
Grulla, sin entender que iba a pasar, cogió a Víbora con sus garras y emprendió el vuelo mientras que Tigresa empezó a girar sobre sí misma a una velocidad de escándalo creando un ligero viento entorno a ellos, rozó sus garras contra el suelo y lo que ocurrió después fue una sorpresa para todos.
Los soldados que estaban cerca de Tigresa fueron ligeramente quemados ya que surgió una gran llamarada negra alrededor de la guerrera dejando a todos los presentes sin palabras.
Cuando esa llamarada desapareció, se vio a Tigresa con sus puños inflamados con aquella llama negra y con una sonrisa macabra.
-Veamos… ¿Quién quiere ser el primero en catar el fuego del Infierno?
Los soldados volvieron a sentir aquel frío recorriéndoles pero mucha más fuerte. Parecía como un llamado de que la muerte les estaba esperando en aquel lugar.
Ante aquello, el instinto de supervivencia les dijo a todos y cada uno de los soldados que si no salían de allí no iban solo a morir sino de una forma muy cruel y cruenta.
En un instante, todos los soldados de Guan Yu se dispersaron raudamente ante aquella amenaza de muerte y de la cual no querían saber nada.
-Eh, vosotros. ¡Volved!- gritaba Guan Yu mientras su ejército se disolvía en la nada y desaparecía-. ¡Malditos cobardes!- vocifero muy enfadado.
Entonces, Guan Yu recordó que le habían dejado solo con los furiosos, se giró a verles, en concreto a Tigresa, y empezó a sudar helado.
-¿Qué pasa?¿Vas a salir con el rabo entre las piernas?- se burló Víbora al ver en miedo en sus ojos.
Guan Yu no retrocedió sino que gracias a aquel comentario que hirió su ego obtuvo ganas de pelear y restaurar su honor aunque ello pudiese ser su muerte.
-No creas que me vas a engañar tan fácilmente como a esos supersticiosos, gatita. El fuego es fuego y al igual que se enciende, ¡SE PUEDE APAGAR!- gritó el gorila cargando contra ellos con su hacha en mano.
Los tres se pusieron en postura de batalla y se separaron en cuanto aquel bruto intentó golpearles con el hacha que impactó contra el suelo, creando una pequeña grieta en el suelo.
Víbora se encontraba al lateral izquierdo del enemigo, Grulla en el lado contrario a su compañera y Tigresa enfrente de él.
Rápidamente, Tigresa corrió hacia el gorila y le golpeó con su puño derecho en el estómago pero no sufrió ningún daño debido a su armadura.
-Ilusa, si no puedes atravesar mi coraza no te vale de nada el fuego- fanfarroneó mientras levantaba su arma rápidamente con intención de partirla por la mitad.
Sin embargo, cuando pretendió bajar el arma vio que no podía hacerlo ya que Víbora le estaba tirando de los brazos, los cuales había enredado con su cuerpo.
-Eh, maldita. ¡Quítate!
-Yo creo que no- se burló del mastodonte.
Mientras forcejeaba con la serpiente, Tigresa saltó y se posiciono justo enfrente de su cara, la única zona que no estaba cubierta por ninguna clase de defensa y le soltó un puñetazo teledirigido a la mejilla que le mando a volar unos cuantos centímetros.
Tigresa cayó al suelo de pie y Víbora, que había bajado antes de que Guan Yu recibiese el golpe, se puso al lado suyo y Grulla que se había juntado con las chicas.
-¿Creéis que eso ha sido suficiente?- preguntó Grulla.
Un grito proveniente del gorila llamó la atención de los tres guerreros que le vieron cómo se tocaba la cara con ambas manos.
-Creo que no- contestó Víbora.
-¡Quema!- se quejó Guan Yu aún tirado en el suelo.
Enardecido por aquel dolor, se levantó dejando su hacha en el suelo y cargó contra sus enemigos con su cuerpo.
Los tres, de nuevo, se prepararon para evadir el ataque y lo esquivaron separándose pero el objetivo del gorila no eran ellos tres sino separarles para poder centrarse en la más escurridiza de ellos y esa era Víbora que se encontraba reptando lo más lejos de aquella bestia que le perseguía.
Aún a pesar de ser tan pesado, Guan Yu era lo suficientemente rápido como para estar a un par de zancadas de Víbora que buscaba que hacer para deshacerse de él pero no tuvo tiempo de pensar ya que vio como una sombra se cernía sobre ella.
Giro su cabeza mientras veía como el gorila caía sobre ella, siendo aplastada hasta el punto de desfallecer.
-Bien, una menos- comentó el gorila mientras se levantaba y miraba a los otros dos furiosos restantes. Quedan dos.
Los furiosos observaron el cuerpo de su compañera y sintieron una gran rabia y frustración al verlo tirado debajo de aquel tiparraco.
-¿Cómo vamos a hacer para vencerlo?- preguntó Grulla.
-Tenemos que atravesar esa maldita armadura de alguna forma. Es lo único que se interpone entre él y mis puños. Sin embargo, lo primero es alejar a Víbora. Yo le distraeré. Tú llévatela lejos de aquí.
-Entendido- dijo Grulla que alzó el vuelo.
Tigresa miró a su enemigo y se lanzó a por él con una patada voladora su cuerpo que, aunque no le hizo daño, consiguió desequilibrarlo ligeramente para obligarle a retroceder y conseguir un pequeño espacio entre ellos y Víbora que le permitió a Grulla recuperar a su amiga y marcharse de allí.
Guan Yu, después de estabilizarse, se dio cuenta de la desaparición del pajarraco y a lo lejos oteo como se marchaba volando.
-¡Volved aquí!- gritó con mucho rabia al ver como se escapaban de la pelea ya que quería acabar con esos dos también.
-Mejor preocúpate por ti- dijo una voz tenebrosa a su espalda.
Rápidamente, se giró y se cubrió de un puñetazo de Tigresa con su brazo izquierdo y retrocedieron ambos contendientes.
El gorila respiró con ligeras dificultades mientras Tigresa le observaba detenidamente.
-¿Ya estás cansado?- se burló Tigresa con una sonrisa altanera.
Aquel guerrero no iba a permitir que se siguiera burlando de él así que recogió su hacha, tocó el afilado filo mientras una sonrisa macabra se cruzó en su cara, la agarró con ambas manos y con una rapidez sorprendente lanzó su hacha con fuerza portentosa a la furiosa.
Tigresa dio un gran saltó para evadir el arma pero no se fijó en que Guan Yu había cogido carrera y también le siguió el saltó.
Ella, aún a pesar de tener una posición estratégica mejor al encontrarse por encima de él no lo podía aprovechar ya que no había cogido fuerza para intentar algún ataque aéreo mientras que su enemigo tenía impulso de sobra para realizar un ataque demoledor.
El gorila se preparó para asestarle un poderoso puñetazo mientras que Tigresa se cubrió el cuerpo con ambos brazos para aguantar el golpe.
La líder de los furiosos recibió un puñetazo que iba a la zona del estómago pero sus brazos recibieron la fuerza del impacto y salió volando un par de metros hacia atrás aunque consiguió estabilizarse y ponerse de pie pero el fuego de sus manos se había apagado por el aire.
-No me esperaba algo así. Eres mejor de lo que creía- reconoció Tigresa con cierta desgana.
-Es un honor que la líder de los 5 furiosos me diga algo así- dijo Guan Yu con tono de burla.
Tigresa hizo un chasqueo con la lengua y se tiró al ataque de nuevo.
El gorila no se movió del sitio ya que la esperaba para rechazar sus golpes una y otra vez sin importar de donde viniesen.
La tigresa de bengala estaba realmente sorprendida que un tipo de semejante tamaño como el tuviese suficiente agilidad como para bloquear sus ataques con ligera dificultad pero en realidad el problema de esa pelea es que solo podía atacar a un sitio y se trataba de la cara de su enemigo ya que el resto de su cuerpo estaba blindado por una armadura que le cubría y bloqueaba cualquier daño que pudiese recibir.
Estaba muy frustrada. Nunca había tenido una pelea en la que estuviese tan frustrada y que se le estuviese complicando tanto y no por la habilidad de su contrincante sino por la situación en la que se encontraba.
Se hallaba muy preocupada por el estado en el que se encontraba Po y quería terminar con eso rápidamente para poder ir a verle.
De repente, vio a lo lejos a Grulla muy cerca de ellos y no pudo evitar sonreír ya que sabía que con su ayuda terminarían esto en un santiamén pero se distrajo demasiado, tanto que Guan Yu cargó contra ella y, al estar distraída, no pudo esquivarle y recibió un golpe directo con toda la complexión del cuerpo del gorila y se estrelló contra el suelo para la felicidad de este.
-¡Tigresa!- gritó Grulla que se puso al lado suya para ayudarla pero rechazo su ayuda y se puso de pie- ¿estás bien?
-Sí, solo me distraje- dijo Tigresa mientras se levantaba y se tocó ligeramente su brazó izquierdo que había sufrido un gran raspazo y estaba empezando a sangrar ligeramente.
-¡Qué bien que has regresado pajarraco!- se mofó Guan Yu después de reírse- Así podré acabar con ambos aquí y ahora- dijo mientras estiraba su mano hacia delante y la cerraba con fuerza como signo de amenaza.
-¿Ah sí? Pues no estés tan seguro- contestó Grulla decidido mirando al gorila y cambio su mirada a Tigresa para hablarle en voz baja-. Creo que he dado con la forma para atravesar su armadura.
-¿De veras?- preguntó Tigresa impresionada.
-Sí pero necesitamos del fuego de antes. ¿Podrías hacerlo de nuevo?
No tardó ni un segundo en sacar un par de bolsitas con aquel polvo e impregnarse las manos con él.
-¿Qué necesitas que haga?
-Pégale en el centro de la armadura continuamente hasta que yo te lo diga, te apartarás, yo me encargaré de debilitar su armadura y en cuanto te haga una señal dale con todas tus fuerzas.
-Eso está hecho y ahora aléjate.
-Por supuesto- Grulla emprendió el vuelo hasta el punto que desapareció de la vista de todos.
Tigresa comenzó de nuevo a girar y se creó de nuevo un círculo de fuego negro entorno a ella que se fue apagando hasta que se vio a Tigresa con llamas del susodicho color y Guan Yu, mientras tanto, recogió su arma y observo el numerito de Tigresa.
-Otra vez el mismo truco. Si no te funcionó antes, ¡ahora tampoco!- y empezó a cargar de nuevo.
-No te lo creas- dijo Tigresa lanzándose al ataque.
Guan Yu la embistió con un golpe lateral de su hacha que Tigresa evitó rodando hacia adelante y aprovechó para darle como 5 puñetazos rápidos en el estómago.
El gorila la empujo con el cuerpo, tirándola al suelo e intentando decapitarla pero gracias a la agilidad adquirida de la tigresa de bengala se puso de pie con un salto y esquivo el hacha que se quedó clavada en el suelo.
La fuerza con la que había golpeado con su hacha en el suelo le estaba forzando a perder unos cuantos segundos para intentar sacarla, tiempo que aprovechó Tigresa para soltar una gran ráfaga de puñetazos en su estómago que hacían que retumbase la armadura pero también ayudo a que se desencajará el hacha del suelo.
-¡Muere!- gritó Guan Yu tras alzar su hacha.
-¡Ahora!- se oyó una voz arriba de ellos que distrajó al guerrero mientras que Tigresa se apartó de ahí rápidamente y se preparaba para ejecutar su golpe más potente.
Cerca de ellos, Grulla se encontraba cayendo en picado y dirigiéndose hacia su enemigo que no tuvo tiempo de reaccionar debido a la velocidad del ataque y recibió un impacto directo del todo el cuerpo de Grulla en todo el estómago que le arrastró un par de metros aunque se quedó de pie.
-Disfruta de mi golpe aéreo- dijo el ave tirado en el suelo por el daño que había recibido al impactar a tamaña fuerza que llevaba.
-Maldito- gritó Guan Yu mientras respiraba agitadamente.
Tigresa observó al gorila y de repente se fijó en que había una pequeña grieta en la armadura y oyó como Grulla decía:
-Acaba con él.
Sin dudarlo ni un segundo, Tigresa corrió con ambas manos juntas con las palmas hacia fuera y cuando estuvo cerca de su enemigo, dio un fuerte salto hacia delante mientras gritaba:
-Golpe del tigre incendiario.
-Ja, te cortaré antes de que puedas tocarme- dijo este levantando de nuevo su hacha listo para acabar con la tigresa.
Calculando la velocidad a la que se desplazaba, Guan Yu bajo su arma listo para rebanar a Tigresa pero algo se torció en sus planes.
Antes de estar a rango del hacha, Tigresa apoyó de nuevo un pie en el suelo y saltó con mucha más fuerza hacia Guan Yu, consiguiendo esquivar el filo del hacha por escasos centímetros e impactar ambas manos en la grieta de la armadura y mandándole a volar bastantes metros.
El golpe de Tigresa consiguió hacer que aquella pequeña grieta se transformase en la destrucción total de la coraza y en un gran daño para el gorila que, no solo sufrió la fuerza como tal de la técnica de Tigresa, sino que sentía como su carne se quemaba al contacto de las manos ardientes de la furiosa.
Mientras Tigresa veía como el cuerpo de aquel chimpancé volaba sabía que el combate había finalizado así que se giró mientras empezaba a andar hacia Grulla, que aún seguía tirado en el suelo, y le entregó la mano para ayudarle.
Grulla aceptó la mano de Tigresa y se levantó con ciertas dificultades ya que le dolían mucho su cabeza y las alas.
-¿Te encuentras bien?- preguntó preocupada por su compañero.
-Sí, solo es un rasguño- dijo Grulla pero al dar un pequeño paso se derrumbó ligeramente y soltó un pequeño grito-. O no.
Tigresa apoyó uno de sus brazos por debajo del hombro de Grulla para que pudiese andar.
-Sigamos adelante.
-¿Y qué hacemos con él?- preguntó Grulla con cierta preocupación- Si le dejamos marchar puede que regresé.
-No lo creo. Porque te juró- dijo mientras alzaba la voz para que aquel tonto le escuchase- que como vuelva a aparecer por aquí no tendré la piedad que he tenido hoy. Marchémonos.
Tigresa, arrastrando a Grulla consigo, fue corriendo con todas sus fuerzas al Palacio de Jade preocupada por el Estado en el que se hallaría Po.
Mech: Hasta aquí el capítulo de hoy. De verdad, que lamentamos haber tardado tanto en subirlo y al ver que había gente que aún quería leer como continuaba hemos decidido que vamos a centrar toda nuestra escritura en este fic.
Mach: Sí, a ver si así lo terminamos y nos quitamos historias de encima.
Mech: Sí, que tenemos otras historias pendientes que hacer. Pero eso ya es otro tema. Hasta la próxima. Chao.
PD: Hola, soy Mecherazo, creador de este y otros fics, y quería decir unas cuantas cosas.
La primera: Siento mucho haber tardado en actualizar pero estoy con la Universidad, trabajos, exámenes y tengo muchas más tareas para hacer en casa porque mi hermana ha encontrado trabajo.
La segunda: Desde aquí quiero hacer un anuncio importante y es que seguramente deje esta sección de Fanfiction. Sé que empecé en FF gracias a KFP y siempre la tendré en mi recuerdo pero ya no siento lo mismo que cuando empecé a escribir y no me gusta ya leer en esta sección sinceramente. No obstante, terminaré TODOS los fics de KFP que tenga pendiente incluyendo Historias de Po pero después de haberlos terminado creo que ya no escribiré más en esta sección.
La tercera: Quiero dar gracias a todos aquellos que hayan leído, seguido, comentado mis fics de KFP ya que me habéis dado apoyo para hacer lo que más me gustaba que era imaginarme mundos y plasmarlos con palabras. Muchas gracias. Siempre os tendré en el corazón.
Un saludo.
Mecherazo.
