Capítulo 7:
De nuevo planes ante el desastre

Spike surcaba los cielos en dirección a Canterlot a gran velocidad, pero no era que tuviera prisa, sabía de sobra que las Undeads eran prudentes y demasiado inteligentes; sino que no se quitaba de la cabeza todo lo que le había dicho Night Terror y le urgía despejarse la cabeza. Tal vez había sido muy duro con Twilight, de hecho últimamente se habían distanciado mucho los dos… pero no podía evitarlo, era el orden natural de la vida.

—Ajá, adivino que ya tienes una idea — dijo Irish saliendo a recibirlo cuando aterrizó.

Spike asintió con seriedad colocándose con su magia la túnica de los Caballeros.

—Reúnelos a todos, hay que pensar muy bien nuestro siguiente paso. Tratando con las Undeads un movimiento en falso podría significar nuestro fin.

—El Alto Consejo está esperando sólo por ti — dijo Irish con una sonrisa. — Hemos estado discutiendo por horas pero no hemos llegado a nada, sabía que podíamos contar contigo amigo Spike. ¿Seguro no quieres tú la posición de Gran Maestro?

—Menos bromas y más discusión — pidió Spike entrando en la Academia del Silencio.

Emerald Horn, Cream Cone, Eternal Wings Flash Sentry y el jardinero Bushroot se encontraban en una salita entre los dormitorios privados de los profesores. Y como siempre, se inclinaron ante el Caballero Spike. El protocolo de la Orden establecía que los miembros del Alto Consejo sólo se inclinaban ante su Gran Maestra, sin embargo todos sabían que Spike era el más poderoso de todos; además que era muy cercano con Irish Coffee, así que era considerado el segundo al mando, por lo que Spike era muy respetado por todos.

—¿Entonces traes noticias, compañero? — Preguntó Emerald Horn.

—Es una larga historia — dijo Spike. — Pero vayamos por partes… todo comenzó cuando recibí una carta de mi otro yo. Al parecer Night Terror quería discutir algo muy urgente conmigo. Hay varios puntos a tratar: primero que nada, Night Terror está por convertirse en un verdadero no-muerto. Una criatura oscura sin la capacidad de razonar poseído sólo por el deseo de matar, matar y seguir matando.

—¿Entonces esas cosas están por perder la conciencia? ¿Por qué ahora después de tanto tiempo? — Preguntó Eternal. — Y más importante, ¿podemos encerrarlas por fin?

—No es tan sencillo — dijo Spike. — El único cuya mente se perderá es Night Terror. A diferencia de las otras su alma no se aferra a él ya que no está sujeta a ningún Elemento de la Armonía. No comprendo muy bien cómo funciona pero aparentemente lo que mantenía cuerdo a Night Terror es su enfermizo amor por Midnight, sin embargo éste no es tan fuerte como los Elementos de la Armonía y al final no evitará que el Demonio reclame su alma.

—Bien, ¿entonces qué hacemos? ¿Sellamos al monstruo? — Preguntó Eternal Wings.

—Eso es lo de menos, lo importante aquí es el asunto de los Elementos de la Armonía — dijo Spike. — La clave de todo es separar a las Undeads de sus Elementos. De este modo sus almas descenderán por completo al infierno y todo lo que quedará serán cascarones vacíos fáciles de sellar para siempre.

—¿Ah? — Quiso saber Cream Cone. — Spike, hablas locuras, estás hablando de características que incluso en vida tienen tus amigas. No es posible separarlas de algo que es parte de ellas… ¿verdad? No sé, ¿qué opinan ustedes?

Flash miró a Spike y pronto sus ojos se abrieron al comprender. Miró a Spike sorprendido.

—De hecho, — dijo de pronto el pegaso, — es posible. No es algo que muchos sepan pero recuerdo que hace como doce años, cuando recién entraba a la Guardia Real, Discord fue liberado por primera vez. Fue un enorme desastre pero al final los Elementos de la Armonía lograron vencer a la maldita cosa… pero no fue tan fácil, ¿o me equivoco Spike?

Spike asintió feliz que alguien supiera la historia completa.

—Precisamente. Lo primero que hizo Discord fue estudiar a sus oponentes, sabía que si Twilight y las demás seguían unidas a sus Elementos podrían encerrarlo de nuevo, así se dedicó a explotar sus puntos débiles e inseguridades para poder separar a las chicas de aquello que lo hacían un peligro para él y por un corto tiempo lo logró. Cuando sus amigas la abandonaron, Twilight se quebró también y estuvo a punto de dejarlo todo e irse… hasta que la Princesa Celestia le recordó la Amistad que la unía con sus amigas a través de mí, y en serio no se me olvida ese dolor de estómago pero me estoy yendo por las ramas. El asunto es que es posible separarlas de sus Elementos, si Discord pudo con ellas en su estado normal, nosotros podremos con las Undead.

—En esencia siguen siendo ellas, ¿no? — Dijo Bushroot. — Pues tiene algo de sentido pero de todos modos es peligroso. No será tan fácil ahora que son esos monstruos.

—Por eso quise discutir esto con ustedes antes — dijo Spike gravemente. — Puede hacerse, pero tendremos que trabajar juntos. Y tener muchísimo cuidado, a diferencia de cuando Discord se enfrentó a ellas, nosotros no tenemos las de ganar.

—Podríamos preguntarle cómo lo hizo — opinó Emerald.

—Nadie lo ha visto en mucho tiempo, ni visto ni oído en toda Equestria desde la aparición de las Undeads — suspiró tristemente Spike. — Me temo lo peor.

Todos torcieron el gesto pero no insistieron más en el tema. Entonces Irish miró fijamente a Spike.

—¿Hay más, no es así?

—Exacto — dijo Spike con pesadez. — Hay otra opción que no requiere que intervengamos, pero suena demasiado buena para ser cierta. Además que tengo ciertos problemas personales con eso, sé que son razones egoístas pero no puedo evitarlo, ¿sí? Como sea, hay alguien más que nosotros cazando a las Undeads.

—¿Qué? — Preguntaron todos.

Spike asintió.

—Como dije antes, no comprendo muy bien cómo funciona esto pero así como el alma de Night Terror no tiene nada lo suficientemente poderoso como para evitar que éstas descienda al infierno, los Elementos de la Armonía son los que retienen el alma de las Undeads en este mundo…

—Sí, eso ya lo dijiste también — dijo Eternal.

—En palabras de Night Terror, al final Él reclamará lo suyo sin importar qué. El demonio desea reclamar lo que le fue negado, sus almas. Han enviado a alguien del infierno para cazarlas que aparentemente tiene un arma capaz de destruir a los no-muertos.

—¿QUÉ? — Soltaron todos.

—Como lo oyen, Él no se quedará con los brazos cruzados y al final reclamará lo suyo sin importar qué. Ha enviado a una vieja enemiga del pasado de las Undeads a reclamar sus almas… ¿pero realmente se detendrá ahí? No confío en los enviados del infierno, más tomando en cuenta que ella misma es una no-muerta pensante igual que las Caballeras Undead. ¿Realmente podemos confiar en que una vez elimine a las Caballeras Undead se detendrá ahí?

Todos comenzaron a hablar entre ellos y de nuevo Spike levantó su garra pidiendo silencio.

—Comprendo que suene mejor y menos riesgoso dejar que la criatura se encargue por nosotros, y por eso no les pediré que me ayuden con el primer método si no quieren… de todos modos yo haré lo que pueda por eliminarlas por mi cuenta.

Irish Coffee miró a Spike confundida pero luego le sonrió.

—Oye te comprendo, ¿pero a qué te referías que eran razones egoístas? A decir verdad yo tampoco confío en ningún tipo de no-muerto. ¿Verdad compañeros?

Los demás asintieron despacio.

—Es cierto amigo Spike, no te mortifiques por tonterías — dijo Emerald. — No confiamos en los monstruos y ya.

—Exacto — añadió Eternal acariciando su ojo de vidrio. — Spike, te apoyamos. ¿O alguien prefiere huir? Es entendible, estamos hablando de algo muy riesgoso y casi sin probabilidades de sobrevivir…

—No, yo estoy contigo — dijo Emerald.

—Y yo — se unió Cream Cone.

—Yo… yo haré lo que pueda pero no pelearé directamente — dijo el jardinero Bushroot.

—Lo cual es completamente válido — lo consoló Flash Sentry colocando su casco en el hombro de su compañero. — También cuenta conmigo en la batalla Spike.

Todos extendieron sus cascos para formar un círculo, entiéndase que todos para uno y uno para todos. El dragón asintió complacido pero antes de colocar su garra añadió:

—Se los agradezco amigos, pero antes de darme su veredicto final escúchenme, ¿sí? Es cierto que no confío en la enviada del infierno… pero también prefiero eliminarlas por mi cuenta porque fue la última voluntad de Night Terror. Aún no se ha ido, pero le falta muy poco y me suplicó que lo haga antes que su vieja enemiga… que es su último favor para sus amigas. No sé por qué y la verdad prefiero no saber. Por eso quiero hacerlo, porque aunque sea una criatura cruel y con un montón de muertes a cuestas… en ese último deseo me vi a mí mismo, lo poco que queda de mí dentro de él, luchando desesperadamente por hacer algo por sus amigas antes que sea demasiado tarde para él.

Los Caballeros permanecieron firmes.

—¿Recuerdas que sabemos leer almas, verdad? — Preguntó Irish con una risita.

—Sí, y aunque no fuera así, no eres muy difícil de entender una vez te conocen Spike; tu rostro es muy sincero — aseguró Eternal. — Y tranquilo, entendemos.

Spike sonrió y colocó su garra en el centro del círculo agradecido con todos. Nadie sabía si existía tales lazos entre los originales Caballeros del Silencio pero era bueno saber que por siempre y para siempre se tendrían los unos a otros como amigos y caballeros.

—En ese caso quedamos así — dijo Irish. — Entonces, ya es bastante tarde Spike, será mejor que te quedes aquí.

Spike le dio la razón.

—Eso pensaba hacer. Digamos que salí sin darle explicación a Twi luego de ausentarme el día entero, no creo que tenga el valor de volver a casa así como así.

No se dijo más, cada quien se retiró a los cuartos que tenían en la Academia, uno de los pocos recuerdos de cuando era una residencia estudiantil.

Spike se encontraba sentado en la cama de Irish viendo hacia la ventana pendiente de las sombras, siempre vigilando a que las Undeads aparecieran por ahí. Por su parte Irish había ido a preparar un cuarto para él, que a pesar que se ofreció a ayudarla fue rechazado. Entonces la Gran Maestra entró y lo vio pensativo.

—¿Te pasa algo Spike?

—Nada fuera de lo común, de nuevo esta horrible sensación de hace seis años, siento que volveremos a perder algo o a alguien valioso — dijo Spike con pena. — Tengo miedo.

—Es natural sentirlo Spike — dijo Irish uniéndose a él. — Aún recuerdo cada parte de esa horrible noche… la última despedida de nuestra Gran Maestra, fue difícil para todos, sobre todo para Emerald.

Spike asintió con tristeza.

—Esperar tanto para confesar sus sentimientos…

—Él la amo de verdad — dijo Irish. — Por suerte Eternal lo ayudó poco a poco a sanar su corazón. Ahora que son felices los dos juntos me sorprende que vuelvan a enfrentarse a las pesadillas estas.

—Como diría Twi, es la magia de la Amistad — dijo Spike. — Ninguno de nosotros está dispuesto a perder a otro amigo nunca más.

—Y el problema es que a pesar de todo nunca aprendemos — dijo Irish con un dejo de melancolía. — Sólo mírame a mí, esperando a que estemos al borde del desastre con el regreso de esas criaturas antes de confesar mis sentimientos al dragón que amo.

Spike se congeló mirando fijamente a la Gran Maestra, que le sonrió alegremente.

—¿Qué? Además de leer almas podemos ocultar nuestros sentimientos más secretos si así lo queremos, ¿recuerdas?

—Es cierto — dijo Spike en cuanto recuperó el control de sí mismo y retiró la venda de sombras que ocultaba sus sentimientos a sus camaradas del Silencio.

Al leer el alma de Spike Irish se enjuagó una lágrima de alegría y lo besó con ternura.

—Jamás fui a arreglar tu cuarto, sólo me daba valor para este momento. Pasa esta noche conmigo Spike, esta y las que siguen. Puede que nuestro tiempo esté contado y quiero aprovechar el tiempo que nos queda.

—Ya me extrañaba que no aceptaras mi ayuda — dijo Spike acariciando el rostro de Irish. — Suena precipitado… pero quiero creer que una fuerza más grande que el miedo nos empuja a esto. Y también que vamos a sobrevivir.

—Y si no, que nos llevaremos a cuantos monstruos podamos con nosotros.

Twilight no había querido salir de su habitación en todo el día, y todo porque todo el maldito asunto con Spike la dejó hecha polvo, ¿en qué momento se habían distanciado? De acuerdo, se fue a Canterlot en donde se había hecho Caballero y todo… pero pese a todo seguían siendo muy unidos. Pero ahora era 'Gran Maestra esto', 'el Alto Consejo aquello', simplemente vivían en mundos diferentes pero nunca había sido tan obvio como ahora. Y lo peor era que las Undeads lo único que hicieron fue hacerla caer en la cuenta del problema, no había nadie a quién culpar más que a sí misma y eso era lo que más le dolía.

—¿En serio era así de patética cuando estaba viva? — Preguntó Midnight apareciéndose entre las sombras. — Madura niña, las madres y los hijos tienen que separarse algún día, es el orden natural de la vida. O bueno, puedes elegir estar con tu hijo para siempre pero su relación debe cambiar, corazón. Si eso quieres adelante, te aseguro que es genial en la cama… y basada en mi experiencia personal te puedo dar ideas de algunas poses…

—¿Qué quieres aquí? — Dijo Twilight sin ánimos de nada. De por sí esas criaturas eran invencibles y ella misma no estaba en su mejor forma, ¿qué podía hacer entonces?

De cualquier manera la respuesta de Midnight no la esperaría ni en sus sueños más extraños:

—Quiero salvar a Spike por supuesto.


Y no podía ser una de mis historias sin un agregado en sentimental y dramático pero ya que es el final de la trilogía quiero despedirme de la historia tocando todos los puntos que me gustan en una historia, ya saben, cerrar con broche de oro.

Cyandel25 (suspirando): en serio traté de disuadirlo pero bueno, es su historia. Esperamos que les haya gustado y:

Chao; nos leemos!