Capítulo 8.

| Comienza el día con el pie izquierdo. |


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Splendid giraba la cabeza frenéticamente a todos lados, intentando que sus ojos se acostumbraran a la claridad que en ellos se proyectaba gracias a los rayos del sol que se colaban por una ventana de la habitación. Estaba sobre una cama. Mientras que se preguntaba dónde nueces estaba ahora, recordó que era el mismo hotel, la misma habitación donde dormía sólo que ahora más iluminada.

Se sentó en la cama lo más rápido que pudo, frotándose los ojos e inspeccionando las sabanas y sus pantalones para cerciorarse que no se había orinado encima.

—Sólo...sólo fue una pesadilla Splendid, no hay por qué alarmarse —se repetía a sí mismo mientras controlaba su agitada respiración, su ritmo cardiaco se había acelerado como si lo soñado hubiera ocurrido en realidad.— Todo fue un sueño…

A pesar de que ya era de día y algunos rayos del sol traspasaban la ventana de la habitación del héroe, éste aún podía sentir un sudor frío y las manos ligeramente temblando. No era la primera vez que él tenía esa pesadilla, pero sí era la primera pesadilla donde aquellos ladrones aparecían, sin dudas, la peor de todas. La angustia aún no abandonaba el cuerpo del justiciero; se tumbó boca arriba de nuevo en la cama para intentar disipar aquellos malos recuerdos, ahora lo que él más necesitaba era un absoluto silencio para meditar.

¡Crack!

De improviso, se escuchó un fuerte y estrepitoso golpe, seguido de otro en seco, y la puerta de la habitación donde el justiciero estaba se vino abajo tras desprenderse de su marco.

— Ah, qué porquería…— se quejaba por lo bajo Shifty, el cual acababa de irrumpir sin ninguna restricción en la habitación del otro. El joven cleptómano miró debajo de sus pies a su ahora improvisado tapete–de hágale infeliz la vida a Splendid–; que no era ni más ni menos que la desgastada puerta que él mismo había derribado con fuerte patada.

— Good morning, pequeño Splendid—musitó con sorna el ladrón con sombrero antes de alzar la vista, y a su vez que una sonrisa 'amable' se dibujaba en sus labios. Lo único que escuchaba como respuesta era la vieja puerta de madera crujiendo debajo de sus pies.

La verdosa mirada de Shifty se paseó por la habitación, buscando algún rastro del mencionado pero sin mucho éxito. Sólo se podía apreciar pequeños trozos de roca sobre las sabanas. Chasqueó la lengua mientras la sonrisa en su rostro se reducía a un gesto monótono, Shifty se aproximó hasta un lado de la cama y la sujetó fuertemente de la base para voltearla con brusquedad, asumiendo que encontraría a un torpe héroe escondido debajo de la misma

Nada.

—¿Así que huiste, eh? — se preguntaba a sí mismo el mayor de los vándalos, torciendo la boca en una mueca de desagrado hasta que sintió cómo unas minúsculas piedras golpeaban sobre su oscuro sombrero al caer desde el techo. Por instinto, el ladrón miró hacia arriba y al instante una de sus finas y verdosas cejas se irguió con sospecha tras distinguir un agujero situado justo en el techo, encima de dónde él estaba ubicado.

La perforación alojada en el concreto superior, y que el ladrón observaba incrédulo, salía hacia el exterior y formaba perfectamente una silueta algo extraña; como si alguien hubiera salido disparado, azotando el techo de lleno, el cual no pudo parar el golpe y así terminó como un gran hoyo en la estructura.

Unos alborotados cabellos celestes se asomaron por el agujero, y el rostro de Splendid quedó a la vista del cleptómano. El ladrón ahogó una carcajada tras haberse imaginado la cómica situación del mayor, no imaginaba que podría llegar a asustarlo de esa forma.

— ¡No vuelvas a hacer eso! — gritó un alarmado héroe desde su penosa posición, que delataba a leguas la tremenda sorpresa que se acababa de llevar gracias a un indiscreto ladrón.

— ¿Hacer qué? — cuestionaba cínicamente el maleante mientras alzaba ambas cejas–aparentando sorpresa–aunque a sabiendas de lo que el aturdido héroe se refería continuaba haciéndose claramente el desentendido con el único fin de provocarlo. — Ahw~ no me digas —el gesto burlesco de shifty se intensificó—, ¿Te asuste~?

— ¡Por supuesto que no!, sólo que no me lo esperaba, es tu culpa —exclamó escandalizado el de hebras azules, para luego–como podía–descender por el mismo agujero que había creado, con cuidado de no provocar más destrozos. Y como siempre, el mayor de los ladrones ni se inmutó ante la acusación. El justiciero se puso de pie a una distancia considerable de Shifty–que aún se mantenía dentro de la habitación–, quién sabe qué quería ahora ¿estaría molesto por el desastre causado en el techo?, Splendid, un poco dudoso, abrió la boca para corresponder al saludo inicial del mayor de los bandidos:— Ah… buenos días.

Shifty observó de pies a cabeza al súper héroe, analizándolo, percatándose de la condición del justiciero que era imposible dejar pasar por alto; Splendid bostezada y se rascaba la cabeza, tenía el cabello todo despeinado y sus prendas ni decir, parecía que lo habían asaltado. Provocaba cierta diversión en el cleptómano.

— ¿De cuál zoológico te escapaste? —el de ojos verdes se mordió levemente el labio inferior, tratando inútilmente de mantener la seriedad y no soltar una carcajada. El aspecto del otro le causaba gracia, definitivamente, lucía peor que Lifty cuando éste se levantaba con el pie izquierdo los lunes. El mero pensamiento incitó a que Shifty se carcajease otro poco. Splendid parpadeó y luego miro hacia los lados, verificando que no había nadie más que él y el estafador.

— Ah ha muy gracioso…—murmuró en respuesta al cleptómano. El cual seguía ahí mirándolo como si se tratara de la más entretenida película con una sonrisa indescifrable; a Splendid le resultaba embarazoso, desvió la mirada antes de acotar—: ¿Cuándo debemos irnos?

— ¿Ya quieres irte, Dude? How ungrateful…— habló el de sombrero simulando un tono dolido e indignado. Antes de que el justiciero pudiera decir algo, Shifty ya estaba avanzando hacia él a paso despreocupado hasta quedar frente a frente del héroe, quien no retrocedió ni un paso atrás para enfrentar la problemática personalidad del ladrón.

« ¿Y ahora qué?», pensó el temerario joven de cabellos celestes, sosteniendo una firme mirada sobre los amenazantes ojos verdes clavados sobre él. Era realmente difícil saber lo que el mayor de los ladrones estaba pensando, su impenetrable mirada prepotente y maliciosa no dejaba ver más allá de lo que él quería mostrar a sus "victimas", y, en parte, eso era lo más inquietante para el justiciero.

—Con esas pintas nadie creerá que eres un empresario potentado, héroe idiota— comentaba alzando una mano. Los labios de Shifty se torcieron con una sonrisa arrogante y éste no dudo en colocar su diestra sobre la cabeza ajena, buscando una hebra azulada la cual arrancó con descaro del desaliñado cabello del héroe; importándole poco la queja que Splendid había soltado.

— ¡Auch!... Pues, si crees que no pareceré un empresario por qu- —no terminó su frase cuando otra de sus celestinas hebras fue arrebata de su cabellera, por la mano del atrevido ladrón.

— ¡H-hey! ¿qué haces? —cuestiona Splendid, colocando ambas manos sobre su cabellera.

— Es una mala costumbre, supongo— se excusó el cleptómano tras encogerse de hombros, restándolo relevancia a su acto, ni molestándose en disculparse. La observadora mirada de Shifty se percató cómo el héroe intentaba alejarse por lo que atrapó el rostro ajeno con su mano zurda, sosteniéndolo de la mandíbula, antes de que aquél escapara. — Pero primero arreglaremos todo esto, y no tienes la opción de negarte — agregó, mientras su verdosa mirada se afilada sobre Splendid con toda la intención de intimidar. Simultáneamente en la diestra frotaba la fina hebra de pelo que había arrancado al héroe entre su índice y pulgar, con diversión.

—¿Q-qué? —titubeaba el súper héroe, estremeciéndose ante la cercanía que el ladrón imponía entre sus rostros. Pero mostrarse débil ante alguien menor que él, no estaba en sus planes. Carraspeo ente de proseguir—: ¿Negarme?, ¿qué otra opción tengo sino? ¡Vamos!, cuanto antes lo hagamos antes terminaremos—expresó el heroico muchacho.

Lamentablemente, el ladrón sólo entendía lo que él quería entender.

— ¿Lo hagamos…? —entonó Shifty, alzando ambas cejas con sugerencia, a lo cual Splendid se mostró desorientado.

« Este tipo es virgen », pensó para sus adentros el ladrón, exteriorizando una repentina carcajada divertida. Para el mayor de los ladrones era irónico que alguien que lo exasperaba, con ese comportamiento vivaz, no entendiera la vulgaridad en sus ambiguas palabras.

— ¿Qué es tan gracioso? — exigió saber el iluso justiciero, ligeramente avergonzado por la facción ajena ¿qué le sucedía ahora?

— Splendid…¿quién diría que el "Héroe" de la ciudad estaría apresurado en terminar un trabajo con nosotros? Me siento emocionado—comentó, sin apartar su frívola mirada del justiciero, y con un tono bastante sarcástico. Splendid bufó y frunció ligeramente los labios, la actitud del maleante ya le desconcertaba lo suficiente.

Provocar el enojo del otro era como deleitarse con un festín, un bufet exótico para Shifty; sin embargo transcurrido unos segundos, procedió a explicar lo siguiente de su plan. — ¿Lifty no te dijo nada ayer?—cuestionó el de sombrero, liberando la barbilla ajena de su mano.

—No — movió la cabeza a los lados, negando en respuesta.

—Ah, supongo que tendré que repetirlo, qué fastidio— se quejaba el de hebras verdosas, soltando un pesado suspiro—, Primero iremos a la ciudad para escoger nuestros…ah, ¿cómo diría, "disfraces"?, ya luego tendremos listo todo para continuar el plan inicial.

— ¿Disfraces? —mencionó el justiciero, con duda. Sabía que se trata de una fiesta, pero ¿era necesario usar disfraces?

— Así es, Little hero —afirmó el mayor de los ladrones, posando sutilmente el dorso de su dedo índice sobre los labios del justiciero ya que, de antemano, pronosticaba que Splendid haría una pregunta antes de que él concluyese. El héroe parpadeó completamente perplejo, ¿tan fácil era prever sus acciones?

— Recibí una llamaba hoy mismo. Se trata sobre la fiesta en el crucero, ¿recuerdas al viejo y su hijo, de quienes hablamos?—cuestionó Shifty, con una facción seria en el rostro, sólo para asegurarse que el héroe estaba al tanto de la situación.

Splendid completamente distraído por el suave tacto en sus labios, asintió rápidamente al percatarse de que se estaba retrasando más de la cuenta en responder. Y hasta ahora lograba caer en cuenta que era malditamente difícil sostener la mirada en Shifty, más aun cuando aquel ladrón enseriaba el semblante de ese modo los ojos le brillaban con misterio.

¿Serán nervios?,
se cuestionaba el súper héroe para sus adentros.

— Los muy idiota, hicieron un cambio de último momento; ahora la fiesta tendrá más seguridad de la estábamos al tanto. Millonarios, quién los entiende —entonaba Shifty.

Volviendo a sus características facciones traviesas, fijando la mirada en el peliazulado con un suave gesto de burla mientras deslizaba su largo dedo índice delineando la comisura de los labios impropios el ladrón se acercaba peligrosamente al rostro del héroe.— Pero no hay de qué preocuparse, ya tengo todo arreglado para nosotros.

— ¡…! — Splendid se apartó en un santiamén del ladrón luego de que su cuerpo se estremeciera a causa del cosquilleo que no sólo sentía en sus labios, Shifty sonrió con triunfo observando al confundido justiciero.

¿Nosotros?

— Oho, estás muy arisco~ vamos, no es como si fuera a hacer algo malo, no aún. De hecho, estaría haciéndote un favor —el vándalo paso lentamente su lengua por su labio inferior con coquetería antes de que una pícara sonrisa se dibujara en él, aunque sólo estaba burlándose y así observaría las graciosas reacciones del héroe.

Aquellas palabras no era algo que oyera habitualmente y, lo más seguro, es que Shifty lo había hecho adrede con la intención de despertar la incertidumbre en él; pero si de algo estaba seguro el justiciero era que, por nada del universo, la sonrisa del ladrón significaría buenas intenciones.

— ¿A qué te refieres con ello?

—¿De verdad lo quieres saber?

—Sí, por eso pregunto.

Te darás cuenta, y sabrás de lo que hablo.

—Entonces para qué me dejas con la duda.

—Porque no es divertido si simplemente te lo digo, dude—.Shifty acomodó el sombrero sobre sus cabellos. No daría una respuesta completa si lo que quería era confundir a Splendid debía dejarle dudas, y al mismo tiempo sería un buen método de entretenimiento.

El justiciero se cruzó de brazos, frunciendo levemente el semblante con inconformidad. Estaba a punto de reclamar pero un ruido sorno que provenía de otra habitación se lo impidió.

—¿Qué ha sido eso?

— Ah…—la sonrisa en los labios del ladrón paulatinamente se desvanecía, tal vez Splendid no se daba cuenta pero él sí sabía muy bien el nombre de aquel ruido: Lifty, ¿qué mierda estaría haciendo ahora?. Dejar a su hermano menor solo tanto tiempo no fue buena idea.

Debía regresar con su idéntico enseguida antes de que el otro causara un desastre. Pero primero debía terminar el asunto con el justiciero.

—¿Lo has escuchado? —insistió el héroe, estando a punto de dirigirse a la salida de la habitación—, tal vez debería ir a inves-

—No —le interrumpió el ladrón—, sólo apresúrate en arreglarte y ve abajo—ordenó con severidad al súper héroe. Shifty alzo su diestra para frotar sus sienes y guardar la calma, soltó un ligero suspiro antes de encaminarse a la salida pasando por encima de la puerta que había derrumbado anteriormente.— No tardes, héroe de pacotilla —dijo antes de cruzar el umbral de la puerta y desaparecer de la vista del justiciero.

— ¿Jah? Qué grosero puede ser algunas veces —resopló Splendid. Él sólo tenía la mera intención de ayudar y el ladrón le daba semejante respuesta, aunque no era de extrañarse. Despejo sus pensamientos sobre el bandido por unos instantes para centrarse en lo que aquél había dictado antes de irse. ¿Arreglarse?, se preguntó a sí mismo Splendid sin comprender muy bien a lo que el ladrón se había referido. Necesitaba algo donde poder verse, ¿ el espejo de un baño tal vez?

— Uhm…—. Recorrió con su vista la habitación, no había un espejo alojado en ella, pero lo que sí logro divisar fue una puerta. Se aproximó hasta ella y le abrió, al parecer conectaba con un pequeño baño, notablemente viejo. — ¿Cómo se puede vivir en un lugar así? —se cuestionó a sí mismo, ni siquiera él daba con una respuesta concreta. Las paredes del baño estaban agrietadas y faltaban trozos de pintura que se caían a pedazos, la ducha y el inodoro eran inusables–agradecía que no le dieron ganas de ir al baño–, lo único que para su suerte estaba en un estado aceptable, era el lavamanos y por supuesto, un espejo.

—Es lo que hay, no puedo quejarme—musitaba con ligereza. Demoró apenas unos segundos en lavar su rostro para luego alzar la cara al espejo delante de él; su reflejo estaba un poco opaco, pero al menos era visible. Splendid abrió los ojos con sorpresa al encontrarse con su reflejo, no podía reconocerse a sí mismo. Parpadeó. — Ahg… en qué momento—mascullaba. Ya podía hacerse una idea del porqué las burlas del ladrón, todo gracias a su desarreglado aspecto. ¡Un héroe no debía estar con esas pintas!

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Por otro lado, los gemelos ya se hallaban en la parte más baja de la edificación, la recepción. Cada uno sostenía una maleta y una tercera estaba a un lado de ellos en el suelo; aquellas maletas formaban parte de sus preparativos y Lifty se había encargado de ello con anticipación. Aunque por un torpe tropezón que tuvo, el menor se llevó algunas burlas y regaños de su hermano mayor.

— No puedes estar dos segundos sin mí, ¿eh, hermanito? —sisea un burlesco Shifty, pasando una de sus manos por encima de la nuca de su idéntico.

— Imaginas muchas cosas, hermano —respondió sin demora Lifty, mirando de soslayo al mayor—, serás tú el que no puede vivir sin mí, te veías tan preocupado cuando me encontraste~.

—¿Yo? ¿Preocuparme por ti?, estarías alucinando por el golpe que le diste a tu cabeza —alegaba el mayor entre risas.

— Eres un idiota —decretaba el menor rodando los ojos. Inmediatamente retiro el codo de su hermano para alejarlo, pero sin apartar su mirada de él, Lifty formó una pequeña sonrisa de malicia. — ¿Qué le hiciste al idiota de Splendid?

— ¿Acaso debí hacerle algo? —Shifty alzó la ceja derecha al cuestionar, gestando una sonrisita sarcástica.

— Escuché fuertes ruidos cuando preparaba los maletines—comentó el menor de los ladrones mientras recargaba su espalda en la pared cercana, y al mismo tiempo cruzaba los brazos sobre su pecho— ¡Vamos, hermano! Te conozco y algo de habrás hecho al héroe de pacotilla, aún no ha bajado. Además, no habrás ido a su habitación sólo para decirle que iríamos a la ciudad —insistía Lifty. El menor sabía de antemano que Shifty no se tomaría la molestia por cosas tan insignificantes que bien podía informar en otra ocasión, casi podía asegurar que se traía una jugarreta entre manos.

— Qué necio eres —bufó el mayor—. Creo que lo asusté un poco, hubieras visto su cara~ y estaba realmente muy a la defensiva. No vi conveniente dar otro paso, sólo hubiera provocado que se asustara aún más y eso echaría a perder mis planes.—En el rostro de Shifty se proyectó una ferviente sonrisa frívola y entrecerró por efímeros segundos sus verdosos ojos— Recuerda que el heroecito debe estar de nuestro lado.

— Ya veo… —Lifty alzó una mano y la colocó en su mentón, analizando todo lo que su idéntico le había dicho. Pero entre sus pensamientos una duda ya había salido a flote—, entonces ¿ya no podremos molestarlo?

— Hm…No he dicho eso—respondió el ladrón con sombrero.

— Pero si continuamos molestándolo sólo lograremos espantarlo —argumentaba Lifty. No había encarado a Splendid desde "eso" ocurrido en la noche anterior, pero asumía que el héroe se pondría nervioso con sólo su presencia.

— Sí, sí, lo sé. Por eso hay que evitar ser tan imprudente como hiciste con él ayer en la noche —anunció el de hebras verdosas, lanzando un mirada irónica a su hermano menor.

Lifty se sobresaltó levemente, era como si su gemelo le hubiera descifrado los pensamientos.— A-ah, eso, eso fue porque…

— Ahórrate excusas, hermano —inquirió con sorna el mayor de los ladrones.

— Cómo sea, no estábamos hablando de eso —alegó Lifty, tragando saliva con dificultar. Se hacía el desinteresado a sabiendas de que su gemelo aún sostenía la mirada sobre él, tampoco era el momento de hablar sobre sus inclinaciones con Splendid.

—Como decía, hay que evitar imprudencias —reitera Shifty—, pero es divertido jugar con el héroe de pacotilla. Lo que quiero decir con esto, querido hermano, es que—enunciaba el mayor con cierto deje de picardía en su tonalidad, volviendo a pasar su brazo encima de la nuca ajena y aproximándose al oído de su gemelo idéntico—: Hay que saber cuándo y cómo molestarlo~.

— ¿Ohoh? —Lifty rió por lo bajo—, así que habrá un límite para los juego —comentaba mientras contemplaba de reojo a su hermano mayor, el cual sonreía cómplice junto a él—, me parece bien —concluyó Lifty con una risita socarrona, al igual que su idéntico.

Existía una parte incluida en los planes de los ladrones la cual no habían notificado al héroe por obvias razones, no querían que aquél despistado justiciero se enterara. No por los momentos.

Shifty asintió tras haber parado la hilaridad, retomó la distancia inicial con su hermano mientras sostenía firmemente una característica sonrisa sarcástica en sus labios— No te excedas como la última vez, hermanito urgido —escupió con burla.

—… ¿Sabes en lo que puedo excederme, hermano estúpido? —replicó Lifty al borde de la cólera. Apretaba los puños lanzándole una mirada amenazante a su idéntico.

— Ohoho~ sería interesante saber. ¿En qué será, en qué será~? —insistió Shifty con mofa. Afilando su mirada sobre su hermano hasta volverla desafiante.

— Molerte a golpes, por ejemplo.

— Blah blah blah, perro que ladra no muerde.

— ¡Entonces cállate, hijo de puta!

— Ven y cállame, mocoso precoz.

Y así empezaba una pelea verbal entre los dos ladrones, algo bastante típico entre los idénticos que tenían sus choques el uno al otro. A pesar de ser prácticamente exactos físicamente sus personalidades no compartían esa misma similitud.


¡Finalmente, he actualizado!

Me disculpo por tardar excesivamente, en realidad iba a publicar en el inicio del mes pero no se pudo.

No me salió como yo esperaba y díganme si ven–muy probablemente–un error por allí, ah, y espero que este capítulo sea de su agrado. ¿Ya algunas más o menos sabrás de qué van Shifty y Lifty?. Comenten, no seáis tímidas (os).

No tengo alguna otra cosa que agregar, así que no alargo más esto.

¡Muchas gracias por seguir mi fic!, nos veremos en una no muy lejana actualización.