Notas de autor: Parte cuatro y última del segundo arco. Ahora si, veremos más fantasma en acción. Muchas discusiones de parte de Kai y Yuriy, y quizás la realización, o por lo menos, se darán la idea acerca de sus nuevos sentimientos =3
Advertencias: Ver la introducción.
Advertencias del capítulo: Violencia, muchas peleas y un fantasma muy enojado…pero creo que es peor un bicolor muy enojado.
=SEGUNDO ARCO: LA VIUDA=
Parte 4
El bicolor poco a poco comenzó a recuperar la consciencia de si mismo, logrando escapar de la influencia que el fantasma había tenido sobre su mente.
Aun así, sus sentidos se encontraban entumecidos, al igual que sus sentimientos. Sólo le interesaba encontrarse en aquella oscuridad, que lo embriagaba con su falsa tranquilidad. Nuevamente se estaba perdiendo, pero ahora no era a causa del fantasma, sino por el lugar en donde se encontraba.
Se encontraba en la Frontera, un lugar que no pertenecía ni a los vivos, ni a los muertos, sino a todas aquellas almas que se encontraban vagando sin permiso de encontrar el descanso eterno. Y definitivamente, aquel lugar no era el más indicado para alguien vivo.
Incluso los más experimentados exorcistas y espiritistas podían llegar a perderse en aquella área, hasta llegar a olvidarse de sí mismos y sus razones para seguir viviendo.
Kai estaba en peligro…
"Tienes que despertar" Escucho decir a alguien dentro de aquel espacio infinito, rompiendo el silencio que reinaba en aquel lugar, y atrayendo consigo el rostro de una persona.
"¡Escúchalo, por favor Kai!" Se escucho la voz de una segunda, la cual, termino de sacar al bicolor de su entumecimiento.
Y lentamente, la luz comenzó a acabar con la oscuridad.
=.=
El pelirrojo sintió que el alma le regresaba cuando por fin Kai comenzó a reaccionar.
Se había encontrado a un paso de sufrir un ataque de pánico, debido a que el bicolor no había dado reacciones de vida (ya no se diga intenciones de despertar), incluso lo había golpeado un par de veces, pero ni siquiera aquello le sacaba un leve quejido al otro.
Pero justo cuando la desesperación se había estado apoderando de él, sus esfuerzos dieron fruto. Lentamente el bicolor había comenzado a reaccionar a sus llamados, hasta que recupero la consciencia.
"¿Dónde estamos?" Pregunto el chico, mientras observara sus alrededores, no dando signos de reconocimiento. Al parecer aun se encontraba confundido.
"Estamos en el baño… ¿No recuerdas que paso?" Preguntó Ivanov, queriendo asegurarse que el bicolor no tuviera algún tipo de daño. Debía descartar cualquier golpe que el otro se hubiera dado en la cabeza al momento de caer inconsciente.
"Por el momento no, quizás dentro de un rato…" Respondió, dirigiéndole una mirada confusa a Yuriy. Sabía que el pelirrojo no podría esperar hasta que recuperara la memoria, y sinceramente tampoco él, así que se atrevió a preguntar. "¿Qué paso?"
"Pues, estábamos inspeccionando el baño, hubo un momento en que nos separamos, y cuando me acerque a donde tu estabas, vi en el espejo al fantasma. Creo que te ataco…la verdad, no estoy muy seguro que fue lo que te hizo, pero si sé que después perdiste el conocimiento, y recién acabas de despertar" Resumió Yuriy, sin apartar su mirada de Kai, el cual, escucho al pelirrojo, mientras un semblante de seriedad comenzaba a dominar en sus rasgos.
"Detesto cuando eso pasa" Dijo después de un rato, antes de tratar de ponerse de pie, descubriéndose aun un poco mareado por la experiencia que acababa de vivir.
"¿Qué sucedió?"
"Acabas de presenciar una de las pocas veces en que sirvo de médium para un fantasma" contesto de mala gana el bicolor, mientras le dirigía una mirada asesina al espejo. "No es algo que sea de mi agrado… nunca lo he hecho por voluntad propia, así que no se como dominarlo, por eso me cuesta trabajo despertar" Reconoció, mientras se sentaba en el borde de la tina, para permitirse un descanso.
"Pues no se tú, pero no estoy muy agradecido por tener aquel privilegio" Contesto Yuriy un poco sarcástico, no queriendo aceptar que en sí, toda la experiencia le había metido un susto de muerte. Ni siquiera haber visto a un fantasma por primera vez le había causado tanto temor, como el sólo hecho de creer que estaba a punto de ver morir a Hiwatari.
"Hn…debemos seguir con el trabajo" El bicolor no dudo en cambiar de tema, consciente de la incomodidad del otro (aunado a la suya), así que era mejor dejar el asunto por la paz mental de los dos. "Creo que ya no tendremos problemas en purificar este lugar…el fantasma decidió abandonarlo"
Y efectivamente, no tuvieron mayores complicaciones en aquella área, así que después de terminar el proceso, abandonaron el baño para permanecer un momento en el área común.
"¿Qué te mostró el fantasma?" Hablo de improvisto el pelirrojo, ganándose una mirada indiferente de parte del bicolor. "No me creas un tonto…sé cual es el trabajo de un médium, así que el fantasma debió decirte algo… ¿Qué fue?"
Kai no estaba muy seguro de si darle la información a Yuriy o no, después de meditarlo unos momentos, decidió que lo más seguro era decirle a Ivanov lo que había visto.
"Me mostró como fue que murió…" El pelirrojo mantuvo su semblante serio, dando pie al otro para que continuara su relato. "Lo mató su esposa… La Señora Takahashi"
Pasaron varios minutos hasta que Ivanov se atrevió a hablar de nuevo "Debes estar bromeando" atino a decir, mientras veía sorprendido al otro, quien no cambio su semblante en ningún momento. "No bromeas" concluyo el pelirrojo al comprobar que el bicolor hablaba en serio, "¿Y por qué lo mato?"
"Creía que el señor Takahashi le era infiel, y además, le iba a dar toda su fortuna a otra persona…creo que el verdadero motivo fue por el dinero, ya que el señor no la estaba engañando…o al menos no en ese momento…al parecer tenía una hija sin que su esposa lo supiera" Contesto Kai, mientras le daba al pelirrojo sus propias conclusiones.
Los dos guardaron silencio por unos momentos, cada uno analizando los nuevos descubrimientos, hasta que el pelirrojo se decidió a hablar otra vez.
"¿Y ahora qué haremos?" Pregunto Yuriy, ganándose una mirada sarcástica de parte de Kai, antes de que se girara dirigiéndose a la última habitación.
"Nosotros vamos a terminar nuestro trabajo" contestó, quitándole importancia al asunto. Pero gracias a su actitud, despertó cierta molestia en el pelirrojo.
"Entonces… ¿sencillamente vas a ignorar el asunto? ¿Terminaras de encubrir el crimen de una desquiciada?", el enfado en la voz del ruso era identificable, aun así, aquel sentimiento no era provocado por la situación misma, sino por la actitud del bicolor. Sencillamente, nadie podía ser así de indiferente.
"Cosas malas ocurren en este mundo a diario, no me voy a poner a solucionar todo" respondió el bicolor, mientras se giraba para enfrentar a su compañero. "Además, ese no es mi trabajo…los asesinatos y otros crímenes son cuestión de la policía, no míos…" agrego, mientras su rostro se mantenía indiferente, no dejando ver cuales eran sus verdaderos sentimientos y pensar.
Yuriy no pudo evitar verlo con una expresión de asombro. ¿Así era como pensaba Kai Hiwatari? ¿Realmente no le interesaba nadie? ¿De verdad era tan frío como para pasar por alto el hecho de que estaba encubriendo a un asesino?
El pelirrojo en un principio se quería negar a creerlo. Si bien, el bicolor no había mostrado preocupación por alguien hasta ahora, Ivanov quería pensar que el chico sencillamente tenía problemas para expresarse. Era cierto que llevaba poco tiempo de conocerlo, pero aun así, Yuriy había querido creer que en cierto punto, Kai se preocupaba incluso por él (aunque sea a causa de su retorcida relación alumno-maestro), e incluso, que el bicolor contaba con algún amigo o familiar (poniendo en aquel último plano a los Kinomiya que había conocido). Pero ahora comenzaba a dudar.
"No te creo" se atrevió a decir, dirigiéndole su más fiera mirada al bicolor, el cual sólo lo observo interrogante. "No creo que realmente seas así de indiferente… El Kai que he conocido hasta ahora no es así" termino, pero nada lo podría haber preparado para la respuesta que le dio el bicolor.
"¿Conocerme? ¡Tú no me conoces! No sabes nada de mí, no tienes idea de cómo soy en realidad" El enojo de Kai era palpable, y la mirada que le dedicaba al ruso era una de las más frías que había visto hasta ahora. Incluso su energía espiritual había pasado de una serena a un torbellino agobiante.
"¡Tienes razón! ¡No te conozco, pero no me puedes culpar de no intentarlo!" contraataco el ruso, elevando su propia energía espiritual al igual que el volumen de su voz. Se sentía herido, las palabras de Kai lo habían golpeado duro, y ciertamente, no podía entender porqué. ¿Desde cuando era tan importante que Kai se interesará por alguien? ¿Desde cuando la actitud de Kai le afectaba tanto? "¡Cada vez que he tratado de entablar una conversación contigo, terminas alejándome! Sino querías a nadie cerca de ti, ¡¿por qué terminaste ayudándome?" Pregunto Yuriy, ya harto de todo.
Se encontraba cansado, podía sentir una pesadez en sus ojos, y su agotamiento no sólo era físico o espiritual, sino también emocional.
"No es como si tuviera opción en el asunto, si te he ayudado hasta ahora, no es porque me intereses, ¡sino porque me vi obligado!" Respondió Kai, alzando su voz, la cual alcanzo los mismos niveles que la del pelirrojo.
"Eso no es cierto Kai…tú te quieres convencer que nadie te importa…pero no es así…Te preocupaste… toda esta misión has estado preocupado por mí, ¡no me vengas ahora que es porque alguien te esta obligando! ¡No me quieras mentir diciéndome que la muerte del señor Takahashi te es indiferente! ¡Porque no es así!" Yuriy tenía pensado agregar más cosas, pero le fue imposible, gracias a un golpe físico de parte del bicolor.
La furia de Kai era tal, que no había dudado en atacar al otro. Sencillamente, ¡cómo se atrevía a pensar que podía entender al bicolor! Mucha gente había tratado de engañar a Kai, haciéndole creer que entendían sus pensamientos y sentimientos. Y todas aquellas veces el bicolor había salido lastimado, ¡no permitiría que aquello se volviera a repetir! ¡Nunca más!
Claro esta, Yuriy no se quedo de brazos cruzados, correspondiendo la agresión de Kai con más agresión. Se sentía frustrado y agotado, no rechazaría la invitación que el bicolor le había dado para descargar su estrés, y si la manera era agarrando a cierto ojicarmín de saco de arena, que así sea.
Pero tan enfrascados estaba los dos en arrebato de ira, que no repararon en la figura que lentamente se iba haciendo presente en el lugar. Y mucho menos hicieron caso cuando esta se lanzo directo hacia ellos.
Sólo reaccionaron cuando sintieron el golpe.
La onda de energía logro separarlos a los dos, pero, ahora fue el turno de Ivanov de reaccionar más rápido, sacando de inmediato su pistola y lanzándole una bala al fantasma. El ente dejo salir un grito de agonía e ira cuando el proyectil espiritual hizo contacto con su cuerpo, desapareciendo de inmediato. Aun así, era obvio que seguía en la casa, el ambiente lleno de frialdad y pesadez se había intensificado, volviendo la atmosfera casi asfixiante.
"Cometimos un gran error" Kai rompió el silencio, atrayendo la atención del ruso, aunque Yuriy se pudo percatar que el bicolor hablaba más para sí, que nada. "Nunca demuestres tu ira, nunca" agrego, mientras comenzaba a caminar, analizando los escenarios posibles. "Le hemos dado parte de nuestra energía, corrompiéndolo aun más" informo al pelirrojo, quien no sabía como responderle al bicolor. "Debes salir de aquí"
"¡¿Qué?" Yuriy no pudo evitar mostrar su molestia en aquella simple frase "Oye, esta bien que te hice enojar, pero no es para tanto"
"No seas idiota, no es por eso" Agrego enojado el bicolor, dirigiéndole una mirada desesperada al ruso. "Se atrevió a atacarnos a los dos al mismo tiempo, hasta ahora lo había estado haciendo de manera individual. Eso significa que le dimos el poder suficiente para poder combatirnos. Incluso una bala espiritual sólo le ha causado un rasguño"
"¡Con mayor razón no te puedo dejar sólo!" Contesto el pelirrojo, ya que, si era cierto que por culpa de ambos el fantasma se había vuelto más fuerte, definitivamente no podía dejar a Kai lidiando con el problema. Debían solucionarlo los dos.
"¡Sólo serás un estorbo!"
"¡No lo seré!"
"¡Sal de la casa!" Grito desesperado Kai, antes de intentar tranquilizarse. No se podía permitir perder los estribos una vez más. Podría ser un error fatal.
"¡Somos un equipo!" Era obvio que Yuriy no recordaba sus lecciones, ya que su energía espiritual estaba comenzando a mostrar su frustración y enojo en aquel momento. Los dos estaban en peligro, Kai podía sentir como el fantasma estaba recobrando nuevas fuerzas. Los iba a atacar de nuevo.
"¡Cuidado!" grito Kai, antes de empujar al ruso para quitarle del camino, para después levantar su brazo izquierdo protegiéndose del ataque del ente. "¡Debes tranquilizarte! ¡Estas corrompiendo aun más al fantasma!"
Afortunadamente para el bicolor, Yuriy no siguió discutiendo, claro esta, tampoco hacia mucho por moverse de su lugar. Mucho menos hacer algo por ayudar al otro.
Simplemente no podía apartar su mirada de la imagen que estaba delante de él.
Era la primera vez que veía a Kai utilizando su propia energía espiritual para atacar al fantasma. Hasta ese momento, sólo había vislumbrado pequeñas acciones, pero la mayoría de las veces, era él pelirrojo el que hacia más despliegues de poder, mientras Kai se había limitado a usar en su mayoría a los shikishines.
Pero ahora, el ver al fantasma concentrando sus ataques en el bicolor, quien actuaba como si aquello no fuera nada, le hacia recordar el primer comentario que hizo Hiromi respecto a Kai. Tal parecía que el otro se había ganado a pulso el titulo del "mejor agente".
El pelirrojo noto como el guante del bicolor había comenzado a liberar un aura, demostrando que la energía del ojicarmín se encontraba concentrada en aquella área, gracias a lo cual, daba la apariencia de que el accesorio era más grande y con forma de garra, permitiéndole cubrirse de los ataques del fantasma, y a la vez atacándolo.
El bicolor lanzó un grito, antes de asestarle un último ataque al fantasma, quien de nueva cuenta volvió a desaparecer, dejando en el lugar a los dos desconcertados humanos.
"Volvió a escapar" susurro el bicolor, mientras se limpiaba un poco de sudor de su frente con su antebrazo, para después dirigir su mirada hacia su compañero, quien seguía en el mismo lugar donde lo recordaba, antes de que empezara su pequeña lucha con el fantasma. "Espera en el patio"
"¿Qué?"
"No lo volveré a repetir, Yuriy, espera en el patio" habló nuevamente Kai, su tono de voz indicando que aquello era una orden, no una sugerencia ni petición.
"Creo que no lo haré" Pero el pelirrojo decidió que no se quedaría atrás. "He estado ayudando desde el inicio, y definitivamente no permitiré que me saques, no cuando estamos tan cerca de terminar el trabajo"
"Eres un necio…no lo hago por hacerte a un lado…" Kai se detuvo, no queriendo agregar más de lo que ya había dicho, no le quería dar más razones al pelirrojo para creer que realmente lo conocía. Decidiendo que no habría manera de que el otro abandonará la misión, decidió permitirle seguir, "Muy bien, pero si sales herido, no quedará sobre mí…a menos que te golpee porque de nuevo tengas tus rabietas, ahí sí feliz cargo con la responsabilidad"
"Hecho" Respondió el pelirrojo, sin poder ocultar una leve sonrisa, pero rápido la quito antes de que Kai lo descubriera. Sabía que ojicarmín no podía ser tan insensible. El tan sólo pensar en ello le provocaba que una sonrisa quisiera nacer en su rostro. Pero inmediatamente se dio una bofetada mental al analizar mejor la situación.
¿Y a él qué, si Kai se preocupaba por él o no?
"De verdad que todo esto me está afectando" Pensó, antes de alejar aquellas sensaciones. Tenía cosas más importantes en que preocuparse.
Un fantasma muy enojado y vengativo era un ejemplo de ello.
"Esta es la habitación con mayor actividad…aquí deberemos usar la 'artillería pesada'," Yuriy sabía que la traducción a aquella frase era atacarlo con todo, y a pesar de que se imaginaba como sería la situación, no podía evitar que un escalofrío le recorriera y sus manos le temblaran por la anticipación de lo que estaría próximo a vivir.
Kai lo observo un momento, antes de tomar la manija de la puerta, pero sin abrir ésta.
"¡Ábrela de una vez!, no te daré la satisfacción de acabar con el fantasma tu solo" exigió molesto el ruso, sabiendo lo que significaba el silencio del otro. Kai sonrió levemente al ver la muestra de coraje del pelirrojo. Entonces así sería.
No detuvo por más tiempo lo inevitable, permitiéndole el paso al ruso a la última habitación de la casa.
Y justo cuando entro, sintió como una ola de aire frío lo golpeaba de lleno, dejándole la sensación de vacío en su ser. Decir que el ambiente se encontraba pesado o denso, se quedaba corto. Yuriy no encontraba palabras para describir lo que sentía en aquel momento.
"El aire de la muerte" comentó Kai, como si supiera lo que pensaba el otro. "No se si así se llame, pero creo que es la forma más certera de describirlo…bien, manos a la obra" dijo mientras le pasaba el incienso a Ivanov, "te toco ser la carnada"
"¿Eh?" Yuriy tomo el traste, y observo confuso al otro, hasta que por fin sus neuronas hicieron sinapsis y le permitieron comprender el panorama. "¿¡Carnada!"
"La mejor manera de sacar a un fantasma es provocarlo en su propio territorio, el incienso cumple a la perfección con ese papel" explico Kai de lo más normal.
"No me digas" comentó sarcástico el pelirrojo, sabiendo que el debía manejar el incienso, y por lógica, sería el primero al que atacaría el fantasma.
"Manos a la obra" Kai no dudo en ignorar el tono de su compañero. Quizás en otro momento, se hubiera sentido culpable por poner a Ivanov en semejante dilema, pero la verdad era, que debía vengarse de todas las que le había hecho, y si podía salir sin que se le relacionará con el daño, que mejor. Enseñar al ruso a lidiar con un fantasma sólo sería un extra.
Con cuidado Yuriy encendió el incienso, y comenzó a recorrer el lugar. No se hizo esperar el aumento de agresividad del ambiente, e incluso, la actividad era tal, que los pocos objetos que quedaban en el lugar, habían comenzado a reaccionar, dando manifestaciones físicas de la presencia del ente.
Por otra parte, Kai estaba atento a cualquier señal que indicara la posición real del fantasma. Debía encontrarlo antes de que pudiera hacerle un daño real a su compañero (sí bien, era cierto que quería darle una lección al ruso, tampoco quería que terminara muerto…sólo medio muerto).
Los dos se encontraban expectantes, ninguno se atrevía a mencionar palabra, por temor a romper la concentración del otro. Y justo cuando la presión era insoportable, Kai detecto un movimiento en su visión periférica.
"¡Allí!" Grito antes de dirigirse hacia una de las esquinas de la habitación, liberando en el proceso un ataque de energía espiritual. Yuriy logro quitarse por poco, ya que se había encontrado a escasos dos metros de donde Kai había dirigido su energía, pero no tuvo tiempo de reclamarle al otro, debido al grito que soltó el fantasma, el cual, después de recuperarse un poco, no dudo en contraatacar al bicolor.
Kai esquivo el intento del fantasma, para inmediatamente, dirigir otro golpe directo al cuerpo del espíritu, la diferencia es que el ataque lo realizo ahora con su guante, el cual comenzó a brillar al hacer contacto con su objetivo.
"¡Dispara Ivanov!" Grito Kai, mientras hacia distancia del enfurecido fantasma, el cual había comenzado a realizar movimientos compulsivos, casi como si se encontrara en mucho dolor.
Desgraciadamente, el pelirrojo había estado tan concentrado en la lucha que había olvidado por completo su arma, por lo que no pudo reaccionar lo suficiente rápido para el gusto del bicolor.
"¡¿Qué esperas?" exigió Kai, girándose levemente para observar al pelirrojo. Muy tarde se dio cuenta de su error.
Yuriy temió la peor al ver como el fantasma se dirigía hacia el distraído bicolor, tomándolo por su garganta y obligando así, que el cuerpo del bicolor abandonara el piso.
"¡KAI!" No tardo más en sacar su arma, apuntando directo al fantasma, pero le fue imposible disparar al ver como en su camino se encontraba el cuerpo del bicolor.
"¡DISPARA!" Logro gritar Kai, mientras luchaba por escapar de las garras del fantasma, podía sentir como sus reservas de aire se agotaban, además que las manos que se encontraban en su garganta se sentían como si fueran acero al rojo vivo, provocándole bastante dolor. "¡AHORA! Dis-" Pero el bicolor no pudo terminar la frase al quedar su mirada directamente con la del fantasma. Segundos después, sintió como su mente era arrebatada de su cuerpo. "No otra vez" Alcanzo a reflexionar, antes de verse sumergido de nueva cuenta en la mente del fantasma.
Lentamente los esfuerzos del bicolor por liberarse comenzaron a ceder, hasta que sus brazos quedaron quietos al lado de su cuerpo. Yuriy sólo pudo pensar en lo peor.
"¡KAI!" No pudo resistir más, se negaba a permitir que alguien más muriera por su culpa. No lo permitiría. No lo pensó dos veces y disparo una bala espiritual, la cual dio directamente en el cuerpo del fantasma, golpeándolo con toda la energía del ruso.
El espíritu soltó de inmediato el cuerpo inconsciente del bicolor, mientras soltaba gritos llenos de dolor, a la par que una luz azul comenzaba a rodearlo, y justo cuando estaba por cubrirlo por completo, los gritos se detuvieron, coincidiendo con un cambio de expresión en el rostro del fantasma.
La ira fue cambiada por una mirada llena de alivio y serenidad.
Lentamente su cuerpo comenzó a distorsionarse más, hasta que dejo de ser visible para el ojo humano.
Yuriy supo que todo había acabado en cuanto el último rastro de energía del fantasma había desaparecido de la habitación, llevándose consigo la sensación de opresión y frialdad del lugar.
Todo había acabado.
=.=
"¿Qué estas haciendo?" Pregunto por enésima vez el ruso, esperando que ahora sí el bicolor se dignara a responderle. Al no recibir respuesta, se arriesgo a abandonar su puesto en la entrada de la casa, para dirigirse al área de las habitaciones, donde había visto al bicolor por última vez.
Uno creería que después de haber sido atacado por un fantasma, y casi morir por culpa de este, lo último que querrías sería permanecer más tiempo en el lugar donde sucedieron los hechos. Pero al parecer Kai no opinaba lo mismo.
Una razón más, que demostraba que el bicolor no era normal.
"¿Kai?" Llamo el ruso, mientras entraba a la habitación principal, encontrando al bicolor, el cual se encontraba hincado en una de las esquinas de la habitación.
Kai sólo se giro levemente para ver al ruso, antes de levantarse del piso y dirigirse a la salida. "Ya vámonos, debemos avisarle a Hiromi que el trabajo ya esta acabado"
"¿Crees que este despierta? Ya van a dar las cuatro de la mañana" comento Yuriy, aunque ciertamente no se veía muy preocupado.
"¿Realmente te importa si esta dormida o no?"
"La verdad no…"
"A mi tampoco, además, yo creía que estabas desesperado por tener tu primera paga" al escuchar la última frase del bicolor, Yuriy recordó un pequeño detalle, pero que aun así, era de vital importancia.
"¡No recibí mi primer pago!" Exclamó, recordando las cláusulas de su contrato. ¡Hiromi debió darle un adelanto de su pago!
"Ni lo recibirás" comentó Kai, quitándole importancia al asunto, para salir de la habitación, dejando atrás a un muy molesto ruso.
"¡Él si se acordaba y no me dijo nada!" Se quejo en voz alta, mientras le dirigía una mirada asesina al lugar en donde había estado el bicolor momentos antes. "No se como permito que me trate así", si bien, aquello era un pensamiento que había estado molestando al ruso, decidió ignorarlo por ahora. Lo que importaba es que por fin tendría su primer pago.
Oficialmente dejaría de ser pobre…hasta que tuviera que pagarle al bicolor.
"Un problema a la vez Yuriy, un problema a la vez"
=.=
"No entiendo que hacemos aquí" gruño nuevamente Yuriy, mientras seguía al bicolor a través de un intricado de callejuelas que bien podrían formar un laberinto. Ya habían pasado cinco días desde su primera misión, pero la verdad aun se sentía agotado por la cantidad de energía que debió ocupar. Y esta pequeña salida no le estaba ayudando mucho.
"Yo si lo entiendo, lo que no entiendo es porque me estas siguiendo, no había necesidad de que tu vinieras" gruño Kai, mientras se acomodaba la bufanda que se había puesto para esconder las marcas que había dejado el fantasma en su cuello. Afortunadamente nunca eran permanentes, pero si tardaban en desaparecer.
"¿Y quedarme con esa cosa que llamas perro? Te juro que quiere comerme…puedo sentirlo" contesto Yuriy en un susurro, temeroso que el susodicho apareciera de un momento a otro y lo atacara.
"Galian no te va a comer…de hecho, ni siquiera come" recalco Kai, para después seguir su camino. De verdad que empezaba a dudar de la sanidad mental del ruso. "Llegamos" Hablo Kai un rato después, deteniéndose enfrente de una puerta de madera.
Por la fachada, era obvio que se trataba de un dojo, aunque se veía viejo y descuidado. El bicolor se cercioró por segunda vez que aquel fuera el lugar, antes de tocar la puerta. No tuvieron que esperar mucho hasta que una joven castaña de 27 años les abrió. Sus orbes avellanas los observaron con curiosidad y extrañeza, antes de animarse a hablar.
"¿Les puedo ayudar en algo?"
"¿Eres Miho Nakamura?" Pregunto Kai, aunque ciertamente ya sabía la respuesta.
"Así es… ¿Quién eres tú?" Cuestiono la chica, consciente de que jamás había visto a aquellos dos muchachos en su vida.
"Tengo algo para ti" fue la simple respuesta del bicolor, mientras sacaba un sobre de entre su ropa, para después entregárselo a la castaña. "El señor Takahashi me pidió de favor, que en caso de que no se contactara conmigo en determinado tiempo, debía buscarte y entregártelo"
"¿El señor Takahashi?...Pero él falleció hace tiempo, además porqué tendría que darme algo…" susurro la joven para ella, antes de proceder a abrir el sobre.
Kai no lo dudo más, y se dio la media vuelta, seguido de cerca por su compañero. Yuriy se giro levemente, permitiéndose ver como la joven caía de rodillas al piso, mientras sus ojos se llenaban de lágrimas al leer lo que había en aquella carta.
Perdió de vista a la mujer en cuanto doblaron en una esquina. Pero sabía que ella no le interesaba. Casi podía imaginarse lo que había en aquella carta.
Lo que le intrigaba era la actitud de Kai…
"Y yo que creía que no te interesaba nadie" comento burlón el ruso, recordando el pleito que había tenido con el bicolor a causa de aquel tema. "Pero es obvio que hasta tú tienes un corazón…frío y oscuro, pero un corazón al fin y al cabo"
"Cállate" Fue el turno de Kai de gruñir, ocultando un leve sonrojo que le estaba provocando el hecho de saber que Yuriy lo había atrapado en un momento de vulnerabilidad. Acelero su paso para dejar atrás a su molesto compañero. "Nuestra misión es ayudarlos a cruzar la frontera…su última preocupación era su hija…si saber que entregaríamos su carta nos facilitaría el trabajo, valía la pena el esfuerzo"
"Si Kai, lo que tu digas" Agrego sarcástico, antes de emparejar su paso con el del bicolor, era obvio que no le había creído, pero ya habría tiempo para discutir con él y echarle en cara su victoria.
Se permitió una leve sonrisa, mientras veía de reojo a su compañero.
La situación seguía siendo casi una locura para él, y realmente no había sido de su agrado el saber que por causa de Kai había sufrido varios sustos en un lapso menor de 24 horas. Pero aun así, todo se sentía como si perteneciera a aquel lugar…todo encajaba tan bien, como las piezas de un rompecabezas.
Quizás dentro de poco podría encontrar aquello que tanto había añorado…
"¿Y cual es nuestra próxima misión?"
=.= FIN SEGUNDO ARCO =.=
Shuu, el capítulo más largo que he hecho, espero haya valido la pena ^^U, y no sea muy confuso, lo escribí teniendo un bloqueo de escritor. Además, tuve que eliminar varias escenas, que me quitaron como dos hojas del escrito original, y que, al final, tuve que reescribiendo todo el capitulo XP
Muchísimas gracias por aquellos que me dejaron review! ^0^ Espero este capitulo les guste =3
También quiero agradecer a aquellas personas que entran a leer este fanfic! ^0^, espero les haya gustado el capitulo.
Sin más, nos vemos en el "Tercer Arco: El niño maldito"(errr…probablemente le cambie el nombre XD, suena medio raro), con la participación de un nuevo personaje, muajajajajajaja X3. Sayo!
