Carxx: Tú siempre dándome ideas extrañas… jajajjaa, me gusta! Freezer como hada madrina con voz de Willy Wonka XD jajajaja… deja las drogas XD. Ya sabes que el rey es un tierno… ¡No spoilées! Te agrada Vili, y lo sabes, no por nada es una Ouji XD
CLS ZVN: De hecho para escribir el parto, estuve buscando videos explícitos de partos naturales, necesitaba ver en vivo el drama y cómo se vive y lo que pasa… creo que funcionó, jeje! Es lindo verlo, aunque un poco creepy
Leidy123: Ambos están enamorados pero es un amor salvaje y extraño, se odian, quieren matarse, pero no conciben la vida uno sin el otro… si es algo raro, pero pensando en cómo eran los saiyajin, posiblemente así era el amor entre ellos, o más que amor era costumbre y lealtad, no conocían el amor como lo hay entre los humanos. ¿Cuándo le dice que le tiene tanto miedo que bailaría para Freezer? ¿O cuando le promete a Vegeta nunca separarse de él? Jejeje… Aún falta para que Vegeta sea sexy, bendita pubertad! jajaja
Marilú Moreno: Gracias! Si, ya nació Vegeta :3 y Freezer provocó que "se le viniera el chamaco", pero bueno, todo salió bien
Diosa de la muerte: Se hace el malo el rey pero la quiere… en el extraño modo del querer saiyajin. Es una guerrera, qué más puede decirse de ella?
Jesever: Freezer es tan particularmente perverso, que es el villano perfecto. Nadie es tan así de cruel como él, y nadie ha afectado TANTO la vida de los personajes… y como dices, atormenta a Vegeta incluso antes de que el pobre nazca :( Ya casi se sabrá cómo es que otra mujer le dio un hijo al rey… ya casi lo sabrás
Capítulo 9
Prueba de Lealtad
Parece mentira que el tiempo ha transcurrido tan rápido. Vegeta, mi pequeño niño, ¡Has crecido tanto! No puedo creer que ya en pocos meses cumplirás 4 años. Me siento tan orgullosa de ti al verte entrenar con esos saibaiman, eres un niño excepcional.
¡Ja! Cada que pienso algo así recuerdo a Gine… Vegeta, sólo tú podías volverme tan sentimental, ni siquiera tu padre logra acceder a esa parte de mí… y eso que, creo que ya empieza a simpatizarme un poco ese maldito… Vegeta… sigo sin creer que llevamos juntos todo este tiempo, seguimos odiándonos como al principio, y sin embargo nos buscamos cada día y cada noche.
La reina supervisaba el entrenamiento de su pequeño, mientras él se enfrentaba a un grupo de saibaiman –Vegeta, ¡Cuida tu defensa!- indicaba ella mientras el pequeño bloqueaba los ataques de aquellos seres.
El príncipe mostraba gran destreza pese a su corta edad sin embargo, eran 2 contra el pequeño, y uno de sus oponentes lo golpeó por la espalda, lanzándolo al suelo –¡Rayos!- el pequeño príncipe estaba a punto de llorar
Una fulminante ráfaga de ki acabó rápidamente con los saibaiman –¡No quiero que llores, Vegeta!- dijo la reina al tiempo que se agachaba para quedar a la altura de su pequeño
El príncipe intentaba retener sus lagrimitas –mamá… me dolió- dijo el chiquito
La reina pasó una mano por la espalda de su hijo a modo de caricia -Vegeta, escúchame, esto es sólo un entrenamiento, y aquí estoy para cuidarte, pero cuando tengas peleas reales no estaré ahí para protegerte, y tus enemigos buscarán acabar contigo, así que debes ser fuerte, mi pequeño- explicaba Rosicheena
El pequeño asintió con la cabeza –¡Sí madre! ¡Te prometo que me volveré muy fuerte!- exclamó con ímpetu
Rosicheena le dedicó una sonrisa -¡Así se habla, mi príncipe!- dijo la orgullosa madre
Por el altavoz de la sala de entrenamiento se escuchó una voz femenina -Majestad, príncipe, la comida será servida en 30 minutos- dijo la mucama y a raíz del nacimiento de él, ahora también era la nana del pequeño
Ante eso, la reina extendió una mano a su hijo -Ya escuchaste a Cyla, Vegeta, hay que ir a asearnos y luego a comer- madre e hijo salieron de aquella sala, siendo recibidos por la joven ex compañera de la reina
Cyla les extendió una toalla a cada uno para limpiarse el sudor, y junto con ella, el guardaespaldas que antes protegía a la reina, ahora era el guardaespaldas del pequeño -Príncipe Vegeta, ¡Felicidades! usted ha mejorado muchísimo- dijo el enorme saiyajin
El pequeño sonrió muy al estilo de su padre -ya lo sé, por algo soy el príncipe- respondió
Rosicheena contuvo la risa ante la respuesta de su hijo -Cyla, lleva a Vegeta a su habitación a cambiarse- ordenó la reina
La saiyajin asintió con la cabeza -¿Vamos, príncipe?- preguntó con dulzura, dándole el paso al pequeño que comenzó a caminar para ir a asearse, dejando a su madre y su guardián solos
La guerrera se cruzó de brazos -Nappa... ¿Pudiste averiguar si es cierto que Freezer tiene planeado venir?- preguntó
-Así es, el gran Freezer llegará esta noche, y por lo que pude saber, quiere que usted y el príncipe asistan a la reunión junto con el rey- dijo el soldado
Rosicheena se quedó pensativa -esto no me gusta nada... Vegeta es muy pequeño... ¡No quiero que Freezer lo contamine!- dijo con desconfianza. Desde su nacimiento, Freezer sólo había visto en un par de ocasiones al pequeño príncipe, y en ambas aprovechaba para humillar a los saiyajin, pero últimamente, el tirano había comentado en reiteradas ocasiones su deseo de acercarse más al pequeño, cosa que a la reina no le agradaba en lo más mínimo.
-Quizá... bueno, el príncipe un día será Rey... tal vez por eso es que Freezer quiere conocerlo más- intentaba justificar Nappa
-Como sea... ya veremos qué pasa- dijo Rosicheena antes de retirarse de la sala de entrenamiento
Por la tarde luego de la comida, el pequeño príncipe se encontraba en su recámara junto con su madre. Ambos estaban sentados ante un escritorio donde había un tablero, similar a un juego de ajedrez o damas. Vegeta resoplaba fastidiado -madre... no entiendo porqué te gusta tanto este juego- decía el aburrido pequeño
-Vegeta, esto no es únicamente un juego... deja mostrarte- comenzó a acomodar las piezas en forma de conos -no pienses en esto como un juego, si no como una guerra- dijo la reina
El pequeño la miró intrigado -¿Cómo es que esto puede ser una guerra, madre?- no entendía a lo que se refería su madre
Rosicheena le dedicó una maliciosa sonrisa -observa, ésta pieza atrás de todas estas, eres tú; Tú eres el líder...- fue interrumpida
-¡Sí! ¡Porque soy el príncipe!- dijo emocionado
La reina asintió con la cabeza -así es, y todos ellos al frente son los soldados de tu ejército, entonces...- siguió acomodando las piezas para simular alguna situación de batalla -Y estas otras piezas son tu enemigo, observa su posición, piensa... reflexiona... Toda esta línea, son la defensa de tu enemigo, ¿Cómo rompes esa defensa?- explicaba mientras su hijo se quedaba pensativo
Miles de ideas iban y venían en la cabeza del pequeño -¡LO TENGO!- dijo con entusiasmo mientras movía algunas de las pirámides en el tablero
-Buena maniobra, príncipe, pero...- la reina movió algunas piezas -¡Ahora estás vulnerable! tu enemigo logró llegar hasta ti- explicó ella
El pequeño frunció el ceño, cruzándose de brazos -¡No me gusta esto!- dijo en puchero
-¡Nada de berrinches, Vegeta!- lo reprimió su madre, al tiempo que observaba por la ventana, estaba por caer el atardecer -Por hoy es suficiente de jugar al Ginnungap*, ponte tu armadura y tu capa... el... Gran Freezer...- suspiró resignada, odiaba darle ese título al lagarto, lo odiaba con todo su ser -...vendrá y tenemos que estar presentes en la reunión- no pudo ocultar la mueca de repulsión al hablar del lagarto
-Madre ¿No te agrada Freezer? dicen que es muy fuerte- preguntó el confundido príncipe
La reina se encogió de hombros -no confío en él, mi pequeño... Freezer no es alguien en quien puedas confiar, pero debemos tenerlo tranquilo... por ahora-respondió
El príncipe no salía de su duda -pero... ¿por qué, madre? ¿Por qué no hay que confiar en él?- preguntaba con inocencia
Rosicheena alborotó el cabello del pequeño -Sólo... nunca confíes en él... ¿Qué te he enseñado sobre mantener cerca a las personas?- preguntó
-Que debes tener cerca a aquellos que te son leales, pero más cerca a tus enemigos... ¡Pero no entiendo!- el niño estaba tan o más confundido que antes
-Ya te explicaré más a fondo, y tú descubrirás el porqué, pero, quien te es leal, debes tenerlo cerca por si necesitas algo de esa persona, y a tu enemigo debes tenerlo cerca para vigilar sus movimientos, y anticipar cualquier ataque- respondió la reina -ahora ve a prepararte, te espero afuera en cinco minutos- dijo antes de salir de la alcoba de su hijo
La hora había llegado, y en la sala del trono se encontraba el Rey sentado en dicha silla, a cada lado se encontraban Zorn y Sullión a medio metro de distancia del monarca cada uno. Junto del trono a la derecha de su padre, se encontraba el pequeño príncipe, y del otro lado, junto a su esposo, Rosicheena.
Las puertas se abrieron, dando paso al tirano galáctico que con sonoros pasos caminaba en dirección hacia sus "socios" mientras su cola daba latigazos de un lado a otro. Zarbon también caminaba por la alfombra, acompañando a su señor.
-Es una lagartija- dijo el pequeño en voz baja
El rostro del rey se puso azul ante el comentario de su primogénito –¡Vegeta! ¡No estés diciendo esas cosas, mocoso!- lo reprimió discretamente, mientras el pequeño temblaba de miedo. Si alguien podía asustar al príncipe, ése era su padre. El monarca volteó discretamente con su esposa –¡Más te vale enseñarle a este mocoso a comportarse!- ordenó casi en susurro
Rosicheena reía internamente por las ocurrencias de su pequeño –Sabe comportarse, pero sobre todo, sabe decir la verdad- dijo con cinismo
-¡La familia real! ¡Me da tanto gusto verlos!- dijo Freezer con su voz llena de hipocresía mientras extendía los brazos y sonreía sarcástico. Ignoró al monarca que lo observaba temeroso, dirigiéndose a la guerrera de ojos violeta –¡Mi querida Reina! Tanto tiempo sin verte… es casi como si me evitaras- sugería con malicia
La reina sonrió con toda la hipocresía que era capaz –¡Para nada, Gran Freezer! Pero, usted sabe, los asuntos domésticos y el príncipe… es una LÁSTIMA no poder estar presente en las reuniones- su falsa cortesía casi sonaba a sarcasmo
Los fríos ojos del icejin se posaron en el pequeñito que mantenía su erguida postura al lado del trono de su padre –Y supongo que tú eres el príncipe Vegeta- dijo con malicia
El pequeño asintió con la cabeza –¡Sí… Gran Freezer!- respondió con cierto titubeo, no atreviéndose a mirar a los ojos al lagarto, algo en él, lo que su madre decía del icejin, lo que escuchaba de otros, y percibir el miedo que su padre sentía internamente lo ponía tenso
Freezer notó el nerviosismo del pequeño, levantando la cara del niño con la punta de su cola –¿Acaso me tienes miedo, niño?- preguntó con fingida suavidad, no obteniendo más que una mirada confusa de parte del menor –bien, no te culpo, podría matar a tus padres, a los saiyajin y destruir este planeta usando tan sólo uno de mis dedos…- su helada y penetrante mirada provocaron que el pequeño tragara saliva asustado, logrando así el regocijo interno del tirano –¡Pero no lo haré! Ustedes, los saiyajin y yo, somos socios, trabajamos juntos… es más, cuando estés listo te regalaré un planeta para que mates TÚ solo a todos sus habitantes- dijo con malicia
Los ojitos del niño brillaron ante aquellas palabras –¿De verdad?- preguntó ilusionado
El lagarto reía complacido "¡Qué fácil es tener felices a estos estúpidos monos!" pensó, para entonces ver a los padres del menor –mis queridos reyes… espero que pronto este niño sea un hábil guerrero, quiero que empiece a purgar planetas cuanto antes- dijo él
El Rey tragó saliva –claro… ¡Sí! Gran Freezer… en un año o dos creo que… creo que estará bien- dijo nerviosamente
-Me alegro- comentó el lagarto, mientras con una mano alborotaba el cabello del niño –espero con ansias ese día- dijo con su típica y falsa cortesía
-Tal vez Vegeta sea muy fuerte- interrumpió la reina –¡Pero aún es un niño! Y en uno o dos años seguirá siendo un niño, en Vegetasei, un guerrero…- fue interrumpida
-¡El Rey ha hablado!- Espetó Freezer con molestia, si algo odiaba el tirano, eso era que lo contradijeran y que alguien se atreviera a interrumpir, por lo que se acercó amenazante a la reina para entonces, dedicarle una sádica sonrisa –Y si mi estimado Rey Vegeta ha dicho que el príncipe estará preparado en un año o dos, así será… ¿O acaso tiene algún problema con eso, alteza?- dijo con su voz fría
Rosicheena sólo lo miraba con odio "piensa en Vegeta, no hagas nada estúpido, piensa en Vegeta, ¡Gana algo de tiempo!" pensaba una y otra vez mientras respiraba para no decirle a Freezer lo que pensaba de él –Ningún problema, Gran Freezer- contestó, pronunciando aquellos halagos que tanto odiaba tener qué decir
El tirano sonrió, complacido de infundir ese miedo y precaución en los demás –bien… Zarbon, vámonos- comenzó a caminar hacia la salida, siendo seguido por su hombre de confianza –nos veremos pronto, rey Vegeta- dijo antes de retirarse del lugar
Una vez que el tirano se fue, el rey resoplaba por la nariz -¡Zorn! ¡Llévate al príncipe de aquí! Sullión, ¡Retírate!- ordenó a sus consejeros con molestia
El pequeño miró con miedo a su progenitor "¿Qué fue lo que hice?" se preguntaba el principito, el enojo de su padre y el tono de voz del mismo en esa orden lo había puesto nervioso, temiendo algún castigo de parte del monarca
-¡Si, Rey Vegeta!- respondió Zorn mientras hacía una reverencia, caminó junto al pequeño -Venga conmigo, príncipe- le cedió el paso al niño, quien presuroso salió antes de que otra cosa sucediera
Una vez que estuvieron solos -Vegeta... ¿EN QUÉ RAYOS PIENSAS? ¡Prácticamente le acabas de entregar a nuestro hijo a ese malnacido de Freezer!- reclamó la reina
El monarca se levantó de su trono, asestándole una bofetada en la mejilla a su esposa -¡¿ERES IDIOTA O QUÉ TE PASA, ROSICHEENA?!- espetó con furia -¡¿Cómo te atreves a decirle eso a Freezer?! ¡Harás que nos asesine!...- no pudo continuar
-¡SI FREEZER QUIERE ACABAR CON NOSOTROS, LO HARÁ SIN IMPORTAR SI YO DIGO ALGO O NO!- interrumpió la reina -Vegeta es un niño, y gracias a ti, ¡ESE MALDITO LAGARTO AFEMINADO QUERRÁ TENERLO A SU SERVICIO EN UNO O DOS AÑOS!- gritaba casi histérica, si alguien o algo en el universo significaba más que cualquier cosa para Rosicheena, ese alguien era su pequeño príncipe
-¡DEJA YA DE MALCRIAR AL MOCOSO! Tú trabajo, mujer endemoniada, es entrenarlo y volverlo fuerte antes de que empiece su educación militar, ¡NO VOLVERLO UN MARICA!- contraatacó el monarca
-¡Eso es lo que hago! Vegeta está desarrollando su potencial y créeme, estará listo para entonces... solo espero que el destino no te cobre con sangre las palabras que hoy has dicho- dijo con indignación, como si de una profecía se tratara, como si la reina hubiese en ese momento predicho lo que ocurriría dentro de algunos años con su esposo, su hijo y su raza
Después de ese encuentro con el lagarto, todo volvió a la normalidad, y casi dos meses habían transcurrido desde entonces. El pequeño príncipe por la mañana entrenaba con su madre, y por las tardes era educado en cuestiones más intelectuales, ya fuera lectura, cosas de política con su padre o Zorn, estrategias de batalla (como el juego similar al ajedrez), etc.
Aquella tarde, el rey había llevado a su primogénito a una sala, cerca de los puertos de despegue y aterrizaje de naves donde se observaba perfectamente cómo los vehículos espaciales se iban y llegaban al Planeta.
-¿A dónde van esas naves, padre?- preguntó el niño
El monarca siguió contemplando aquel espectáculo por el ventanal -cuando los saiyajin nacemos, nuestra capacidad como guerreros es analizada, tú por ejemplo, príncipe, naciste con un poder que rebasó al de cualquiera; guerreros como tú que eres de élite, otros de clase alta, y los de clase media permanecen en Vegetasei para ser entrenados por sus padres, antes de entrar al sistema de formación militar; pero los que nacen débiles son enviados a diferentes planetas donde no existen enemigos fuertes para que los conquisten- explicó
El pequeño príncipe se quedó pensando en las palabras de su padre, cruzó sus bracitos y esbozó una sonrisa a medias -¡SON SOLO BASURA!- exclamó con soberbia
Orgulloso de su primogénito, el rey volteó a mirar al pequeño –Príncipe Vegeta, desde que naciste, perteneces a la mejor clase que existe dentro de nuestra familia, probablemente te convertirás en el saiyajin más fuerte del universo...- se quedó pensativo unos segundos, para dirigirle una expresión de orgullo a su hijo -a lo mejor tendrás grandes posibilidades de convertirte en el legendario Súper Saiyajin- pronunció con emoción contenida
-¡Claro que será el Súper Saiyajin!- interrumpió una voz femenina, llamando la atención de padre e hijo. La reina llegó hasta su pequeño, alborotando su puntiagudo cabello -tu padre tiene razón, Vegeta, tu poder es inmenso, no tengo dudas de que serás el súper saiyajin legendario- dijo con orgullo
El pequeño príncipe sonreía, soberbio y a la vez ilusionado -entonces ¡Quiero entrenar mucho más para volverme el más fuerte y dominar el universo!- decía mientras apretaba sus pequeños puños
El orgullo se podía leer claramente en los ojos de Rosicheena y el rey -Entrenarás más duro mañana, mi príncipe, por ahora ve con Nappa, es hora de cenar- dijo la reina
-¡Pero quiero entrenar ahora!- respondió el pequeño con algo de decepción, ya quería entrenar, ya quería ser el más fuerte, y ahora que la idea había sido sembrada por sus padres, ya quería ser el súper saiyajin
-Tu cuerpo requiere alimentarse para fortalecerse, así que has caso a tu madre, príncipe- dijo el rey con severidad
El pequeño se cuadró ante su padre -¡Si, majestad!- dijo antes de dirigirse a la puerta, donde su guardaespaldas esperaba por él
La pareja quedó a solas en aquella sala, el rey se acercó a su mujer, rodeando con su cola la cintura de ella, a lo que Rosicheena correspondió rodeando a su marido con su cola también, y propinándole un sensual beso en los labios -cumpliré tu orden más tarde, majestad- dijo seductoramente
-Llegaré un poco tarde a dormir, tengo reunión con Freezer esta noche- intentó devolverle el beso a su mujer, quien correspondió pero de un modo menos efusivo, hablar del lagarto era un perfecto anti-afrodisíaco
La reina resopló por la nariz disgustada, y entrecerró los ojos para no empezar una discusión -Supongo entonces que tampoco cenarás con nosotros- intentó sonar lo más indiferente posible
Vegeta arrugó el entrecejo -Sabes que tengo que hablar con Freezer, finalmente es nuestro socio- desvió la mirada
Rosicheena luchaba por no reír con cinismo -¡Socios!... Vegeta... somos las mascotas de Freezer y tú eso lo sabes perfectamente, un día se cansará de sus mascotas y acabará con todos nosotros- afirmó
El rey le dio la espalda, y comenzó a caminar hacia la puerta -no me pondré a discutir contigo sobre tus idioteces, mujer del demonio ¡Tengo cosas qué hacer!- exclamó con molestia
Antes de que su esposo saliera -Espero que sólo sean estupideces mías... créeme Vegeta, que espero estar equivocada- alcanzó a decir antes de que el Rey se retirara
La reina y el príncipe cenaban en el comedor del palacio, mientras el monarca se encontraba en una extensa, desgastante y ridiculizante (como siempre) reunión con Freezer. Ambos ya habían terminado sus alimentos -Es hora de dormir, Vegeta, mañana tienes lección para pilotear naves- indicó la reina
-¿Me enseñarás a pilotear una nave grande como la del Gran Freezer?- preguntó el niño
Rosicheena le dedicó una sonrisa maliciosa -quizá mañana no... Pero un día te enseñaré- respondió, e hizo un ademán con la cabeza para que la nana de su hijo se acercara a la mesa -Cyla, lleva a Vegeta a su habitación- sus ojos amatista se posaron en los azabache del pequeño -iré por ti mañana temprano y quiero que estés listo, ¿de acuerdo?- indicó
-¡Sí, madre!- respondió el pequeño, quien se levantó de la mesa para irse a dormir
-Después de usted, Príncipe Vegeta- dijo la nana, quien dejó al pequeño avanzar, caminando ella detrás del principito
Mientras tanto, aquella reunión con Freezer se estaba alargando más de lo usual, el tirano escuchaba los informes y estrategias del monarca, intercalando sus juegos mentales para probar la paciencia del rey -Bien, bien, mi querido rey Vegeta... por cierto, hay un asunto que tengo que tratar contigo- volteó a ver al consejero que acompañaba al rey en ese momento -...a solas- pronunció
-Retírate, Zorn- ordenó el monarca, a lo que su hombre de confianza atendió en silencio, dejando solos a su rey y al tirano
Freezer se quedó pensativo unos instantes -Rey Vegeta, estos años que hemos trabajado juntos han sido muy buenos pero... comienzo a sentir dudas de parte tuya- decía con falsa consternación
-¿Dudas? Gran Freezer, usted lo sabe que estoy a su completo servicio- se apresuró a contestar
El tirano movía la cabeza dubitativo -Los saiyajin me han sido muy leales pero... Vegeta... ¿Estarías dispuesto a probarme tu lealtad?- preguntó con malicia
Estaba acorralado, el rey sabía que, lo que fuera a pedir, no había una respuesta correcta, negarse era sinónimo de suicidio, aceptarlo seguramente, no le agradaría la solicitud del tirano -si... ¡Claro, Gran Freezer!- respondió a regaña dientes
-Es muy simple... tu esposa, y tu hijo... son muy importantes para ti, ¿cierto?- preguntó incidiosamente
Las mejillas del rey se tornaron en rojo -ellos... mi hijo será rey algún día y mi mujer, cumple su función- fue su respuesta
-¡Vamos! conmigo no tienes qué hacerte el duro, Vegeta- disfrutaba de ver el nervioso rostro del saiyajin -bueno, no te presionaré con la respuesta, simplemente, probaré tu lealtad hacia mí- se quedó pensativo unos instantes, entrecerró los ojos, posando su fría mirada en el rey
Afuera de la sala del trono, Rosicheena había llegado unos momentos antes, escuchando esta última parte de la conversación, quedándose perpleja y casi temblando al oír lo que Freezer le acababa de pedir a su esposo para probar qué tan leal le era el rey.
-CONTINUARÁ-
¿Qué creen que Freezer le haya pedido al rey como para que Rosicheena haya reaccionado así? Una prueba de su lealtad…
Por cierto, Vegeta aún es un niño "bueno" porque está empezando a entrenar, tiene como 3 años y medio, antes de que me reclamen que está demasiado sweet el personaje, hasta ahorita su vida ha sido perfecta, criado como príncipe con mami y papi… fueron las tragedias de su vida, y el dulce Freezer las que lo hicieron como es.
El próximo capítulo será dramático… sólo diré eso.
Por cierto, "Guinungap" el nombre del juego que inventé y que es parecido al ajedrez, pero con pirámides en lugar de peones, etc. El nombre "Guinungap", si, lo tomé de la canción "Guinnungagap" de Therion, sólo le quité un "ga". Dirán que tomo muchas cosas de ellos… y si, es mi banda favorita pero otra cosa es, que muchas canciones suyas son en lenguas muertas como el accadio, latín, y también tienen canciones en inglés, que es la mayoría, alemán y sueco, o Quetzalcóatl cuyo coro es en español… así que encuentro en ellos muchas palabras extrañas, jeje!
Nos leemos pronto, ¿reviews?
