Holiwis :3 gomene por no escribir :c en compensación, les traigo un lemon! :D y… es la segunda vez que hago uno de estos (el otro lo hice en Mundo Yaoi)… Así que no sean malotes :c

Bueno, primero que nada, NECESITO rehacer "The Circus Neko". Cuando ya tenga la estructura base de la historia (cosa que no tenía cuando publiqué el primer capítulo, es más, no sabía de que trataría) recién actualizaré. Por ahora, lo siento, pero me queda seguir con este fic.

Bieeen… aquí vamos!

Capítulo 7: 'Te Amo'

Una semana había pasado desde aquel incidente, que al peliblanco le parecía una eternidad los días que pasaban. Pareciese que nadie en la Orden se daba cuenta de su existencia, porque nadie le hablaba, no había ninguna misión… Ni siquiera lo habían puesto en una asquerosa celda… Bueno, quién se atrevería a hablarle al muchacho que mató al Inspector? Por suerte, no se volvía loco, ya que siempre contaba con el golem amarillo, o el nuevo apodo que le dio: 'Limón Volador'.

Ahí se encontraba Allen, vagando sin rumbo en los sin fines de pasillos de la Sede. Además de todas las cosas contadas, nadie se había preocupado, acordado o dado cuenta de la herida superficial que Leverrier le había hecho con la navaja, así que él mismo tuvo que improvisar y tomar un poco de vendajes de la enfermería y envolvió la parte dañada. En el transcurso de los días se había infectado un poco, pero tampoco era doctor como para saber cómo tratarse una herida si es que nadie le ayudaba.

El muchacho estaba solo en su fría habitación, cambiándose los vendajes manchados, mientras su rostro tenía un fuerte rubor y muchas lágrimas. Sus alas cayeron a los costados, topándose con el suelo.

"…K-kanda… S-solo pido que me digas… si me a-amas o n-no… p-por favor…"Dijo para sí mismo, con la mirada baja.

Como si hubieran escuchado sus suplicas, alguien tocó la puerta de su habitación. El albino trató desesperadamente de limpiar el agua que salía de sus ojos, pero seguían cayendo como cascadas. Al ver esto, se decidió a que no lo dejaría entrar, para que no vean lo mal que se encontraba.

"G-gomen, yo… estoy a-algo o-ocupado ahora… v-vuelve más tarde p-por favor" Respondió Allen, luchando para que su voz sonara más normal, pero sin éxito.

"Moyashi, abre" Se oyó una voz masculina desde detrás de la puerta. Era Kanda.

Al escuchar la voz, se congeló en donde estaba. Se acomodó las vendas que no se había terminado de colocar. Se puso en pie y caminó lentamente hacia el sonido. Acercó su mano al pomo de la puerta, oyéndose como sus uñas chocaban al tacto. Dejó escapar un audible sollozo que se debió haber escuchado del otro lado, y unas cuantas lágrimas cayeron de sus ojos rojos e hinchados.

Abrió la puerta lenta y cuidadosamente, con algo de temor "Q-qué sucede, Kanda?" Susurró con voz temblorosa. Trató de esbozar una sonrisa, fingiendo que todo estaba de maravilla y no habían problemas, pero lo único que logró fue hacer una mueca, que revelaba su estado "Q-quieres pasar?" Se arrimó un poco para que pudiera pasar.

El pelinegro obedeció, entrando a la habitación. El peliblanco se sentó a un lado de la cama. El azabache imitó su acción. Y luego…

Silencio.

"Estás llorando" Soltó de repente el recién llegado, llevando una mano hacia su rostro y limpiándole un poco del agua que corría en ella "…Eh…yo… lo he estado pensando mucho últimamente… y… yo también te amo" Dijo Kanda, mirando hacia otro lado.

"Y-yo… B-bakanda! N-no tienes q-que mentir p-para hacerme s-sentir m-mejor!… Y… L-lo siento p-por ha-hacerte pasar t-tantas m-molestias…" Susurró, mientras que más sollozos escapaban de sus labios.

"No, Allen. Lo que siento por ti es muy real"

El peliblanco puso una mano en la mejilla derecha del oriental y poco a poco, ambos se fueron acercando más, hasta quedar a centímetros de sus bocas y susurraron algo inentendible al mismo tiempo.

Kanda había abierto la boca, y Allen no tardó en corresponderle, abriendo sus labios también, dejando paso a la lengua del otro. El peliblanco mordió suavemente el labio inferior de su amante, dándole más intensidad al beso. El oriental rodeó la cintura de su moyashi, de vez en cuando tocando su trasero, pero a este no parecía importarle y rodeaba el cuello del anterior mencionado, acariciándole el sedoso y largo cabello negro azulado.

El japonés arrastró al chico maldito (malditamente sexy *o* okno ._.) a echarse en la cama, quedando el encima.

Se separaron por falta de aire, dejando que los conecte un fino hilo de saliva colgando de sus labios. Kanda miró el miembro de Allen por encima de la tela de su pantalón, como si estuviera preguntando con la mirada. Éste solo se limitó a asentir, muy sonrojado, ya que esta era su primera vez.

El mayor comenzó a tirar de los pantalones de su ahora amante hacia abajo, y le arrancó el polo, quedando la prenda en el suelo, hecha pedazos. Ahora su moyashi estaba solo en boxers, con una notable erección que se veía inclusive en ropa interior.

Kanda no se quedó atrás. Se quitó los pantalones, camisa y ropa interior que llevaba puesta, quedando completamente desnudo. Luego procedió a quitarle la única ropa que quedaba en el cuerpo de su amante.

*~Atención! Lemon! Si no te gusta no leas!~*

Fue dando pequeños besos desde el cuello del menor, hasta llegar a sus rosados pezones, Kanda introdujo uno de ellos en su boca.

"K-kanda? Q-qué estás…? NGHH!" Un fuerte gemido lo calló, ya que el azabache mordía suavemente los pezones…

"Necesitas ayuda, moyashi?" Preguntó burlón, viendo que las mejillas del peliblanco eran de un tono rojo brillante por su creciente erección, acariciándola, haciendo que gimiera de placer.

"S-si" Respondió avergonzadamente, con la cara roja, tanto de cansancio como de placer.

"Si así quieres…" Dijo, ensalivándose los dedos "S-seguro?"

"Nunca… n-nunca lo he… lo he estado m-más…"

Diciendo esto, el samurái introdujo cuidadosamente un dedo en la entrada del albino, haciendo que este soltara un leve quejido. Empezó a mover los dedos en movimientos rítmicos de afuera hacia adentro, mientras que Allen gemía de dolor y placer.

Introdujo el segundo dedo, haciendo que al albino se le pusieran los ojos plateados llorosos y gimiera más fuerte. Siguió con los movimientos rítmicos.

Metió el tercer y último dedo.

"Gaaahh!" Gimió de dolor y placer, apretando las sábanas con sus manos.

Sacó abruptamente los dedos del interior del peliblanco, haciendo que este gimiera un poco, tanto en confusión como en dolor.

Lentamente y entre jadeos y gemidos, logró meter su miembro a la estrecha entrada del menor, quien ahora estaba muy excitado.

"K-kanda! M-más~!" Pidió, moviendo sus caderas de lado a lado, como si de un baile se tratase.

"No sabía que… que podías ser… tan pervertido… m-moyashi"

En cuanto el vaivén terminó, los dos llegaron al clímax juntos, soltando ambos un gran gemido de placer.

"Allen"

"Kanda… Te amo…"

"Yo igual, moyashi… Yo igual…"

Bueno… Qué les pareció? Igual está corto TTwTT Gomen! Pero no sé si verá poco en Fanfiction… Ocupé 4 hojas…

Pasen un lindo día!

Ciao~

Hikaru Line 28