Relevo Necesario…

En San Mungo la alerta roja no pasaba, eran las 7:00 a.m. y todos los medimagos estaban al pendiente de su famoso paciente. Se encontraba estable, pero el susto que les había dado el día anterior había sido de cuidado.


Hogwarts…

Minerva había vuelto a tomar un descanso y relajarse un poco. El día de ayer había sido en extremo difícil.

Primero decidió ver como iban las cosas en la enfermería, pero al llegar, encontró un desorden de frascos, vendas y otras muchas cosas por todos lados.

En una cama estaba dormido Harry y a lado de él se encontraba Snape leyendo un libro. McGonagall se quedó un tanto perpleja de la explicación que le había dado Severus de por que estaban las cosas así. Ambos coincidieron en que pasaron un mal rato a las cero horas del día.

El profesor de pociones no podía explicar lo sucedido, pero se veía ligeramente contento de que todo hubiera acabado. Solo estaba haciendo guardia con el joven Potter, después de todo, era algo típico de él asustar así a la gente.

-¿Cómo está Albus?-preguntó y la maestra se sentó en la cama de a lado

-¿después de morir por 5 minutos? Está bien-dijo soltando un suspiro –pero todavía esta en cuidados intensivos-

-¿vas a regresar?-

-si, me necesitará ahí cuando despierte-

Minerva se paró y salió de la enfermería, al mismo tiempo que entraban Ron y Hermione.

-buenos días profesora-saludaron los dos y ella les devolvió el gesto –buenos días profesor-saludaron los dos Gryffindors al profesor de pociones, desde anoche habían dejado de lado sus diferencias.

Snape inclinó la cabeza.

-¿se van a quedar con él?-les preguntó y ellos asintieron enérgicamente, después de eso, salió para tomar un pequeño descanso.


La dimensión oscura…

Gellert despertó con unos ojos llenos de confianza, se vistió rápidamente con mucha energía, como un niño preparándose para abrir sus obsequios de navidad. Caminó al comedor, donde ya lo esperaban 6 personas. Sonrió al ver que Salazar había vuelto. Los crows pusieron la comida sobre la mesa y todos empezaron a comer.

-¿donde andabas Salazar?-preguntó Gellert mientras cortaba la carne, Slythering se puso un poco a la defensiva

-no tengo que rendirte cuentas, pero si te hace feliz, pasé todo el día en una biblioteca-Gellert enarcó las cejas –te dije que quería averiguar sobre el presente-después de esa vaga explicación, Grindelwald se vio más contento.

-¿pasaron bien la noche?-le preguntó a sus demás invitados como todo un anfitrión, los demás asintieron como respuesta.

Uno de ellos se mantenía ausente, pensando y reflexionando sus acciones en vida. No se arrepentía de nada, en cambio quería venganza. Nunca le serviría a nadie, menos a Grindelwald. Solo armaría sus propios planes y cuando fuera el momento oportuno atacaría, no le dejaría el poder a otro, no cuando el estuvo tan cerca de obtenerlo.

-les explicaré las cosas-empezó Gellert dejando el tenedor de lado –hoy mismo planeo dar otro golpe, solo que esta vez será mas fuerte que el anterior y más decisivo- los demás se vieron interesados

-podrás participar y asesinar a quien quieran-eso les gustó aun más –y cuando conquiste el mundo, les daré un parte a cada uno si me ayudan en esto-asintieron con falsas sonrisas, todos eran conquistadores y amantes del poder y era obvio que cada quien actuaría por su lado. El plan no era del todo perfecto.

-esta noche atacaremos Hogwarts-dijo con orgullo y Salazar abrió los ojos notablemente y todos lo miraron

-pensé que después de tu derrota de hace dos días no volvería al colegio de nuevo-dijo y todos ahora centraron su vista en Gellert quien estaba un poco sonrojado de las miradas burlonas

-esta vez será diferente…-decidido acabó con la reunión


Hogwarts…

Ron jugaba ajedrez contra Hermione y por 5ta vez en el día le ganó. Estaban demasiado entretenidos como para notar que Harry estaba sentado mirando como la castaña sacaba su varita para maldecir a su amigo por decirle "no eres la mejor". En ese momento de lucha, Ron tropezó con una silla y cayó, pero Hermione quien venía tras él no se dio cuenta hasta que fue demasiado tarde para cambiar de rumbo y cayó arriba de él.

Se miraron los dos a los ojos por unos momentos, pero Harry no aguantó la risa y sorprendió a los dos.

-¡que bonito!-les gritó mientras los dos se levantaban rápidamente y se acomodaban el cabello y la ropa como si nada hubiera pasado. Luego se lanzaron sobre Harry.

-¿recuerdas que te dije lo que te haría la próxima vez que me asustaras así?-preguntó Hermione algo furiosa pero contenta

-oh no-de inmediato se levantó de la cama y salió corriendo de la enfermería como si le fuera la vida en ello, pero pensándolo bien, así era.


San Mungo…

Ya era mediodía y el director de Hogwarts todavía no despertaba. Siempre era acompañado por la subdirectora.

No había mejorías, el daño en una persona de su edad era algo muy brutal. Al paso de las horas los medimagos se preocupaban más, tenía que despertar.


Hogwarts…

Harry había corrido hasta donde pudo, sin contar que no fue mucho porque se encontraba algo cansado todavía. Vigilaba más su espalda que no se dio cuenta de que se dirigía a un grupo de personas y chocó fuertemente con ellas.

Sirius se quitaba a Regulus de encima y luego se paró maldiciendo por lo bajo a la persona que no se fijó por donde iba. Harry estaba en el suelo tomándose la cabeza, siempre que se golpeaba tenía que ser ahí, un día de estos le causarían un derrame.

Los dos Black vieron con alegría el motivo de su caída y rápidamente lo levantaron y lo abrazaron:

-¡Harry!-gritaron los dos mientras lo abrazaban

-¿Qué pasó? ¿Por qué estas fuera de la enfermería? ¿Estas bien?-Regulus empezó a bombardear con preguntas y Sirius asentía a cada una dándole la razón a su hermano.

El profesor Snape venía llegando detrás de Harry y los sorprendió a todos, además de reprender al Gryffindor.

-¿no se supone deberías estar en la enfermería?-Harry asintió apenado y se fue en otra dirección pero no a la enfermería -¡Dije a la enfermería!-se dio media vuelta entre las risas de los Black y desapareció en los pasillos.

-¿y los ingredientes?-preguntó Severus encarando a Sirius primero

-no existen los colmillos de dragón helado-se defendió Sirius

-¿y que hubiera pasado si eran necesarios en la poción, y tu ahijado hubiera muerto Black?-a petición del joven Potter, nadie diría que de nuevo había dejado el mundo de los vivos, porque si no, su familia lo haría permanente

-si no te diste cuenta Sev, el está perfectamente bien- intervino Regulus

-ayer no lo parecía-elevó el tono de voz -¿y desde cuando permito que abrevies mi nombre?- ambos hermanos palidecieron por lo primero y Sirius se quedó boquiabierto

-¿Qué quieres decir?-preguntó asustado

-ayer estaba delirando y con fiebre alta, además, Albus sufrió un accidente y nunca pudo decirme como preparar la poción, fue pura suerte que ese muchacho sobreviviera-terminó viendo la cara de horror de los hermanos

-¿casi muere?...Albus…¿accidente?...¿donde?-preguntó Sirius

-que elocuente Black, Albus está en San Mungo y está delicado de salud-

Los dos hermanos dejaron con la palabra en la boca al maestro de pociones y partieron primero a la enfermería del colegio.


-Hermione por favor, ¡no me hagas nada!-rogó Harry al ver como la castaña se le acercaba peligrosamente con la varita en mano

-te lo advertí Potter-dijo ella mientras se le acercaba, pero para suerte del ojiverde, dos personas irrumpieron en la enfermería.

Sirius y Regulus entraron de nuevo abrazándolo más fuerte, pero el muchacho Potter no entendía el motivo.

-perdón Harry, perdón por no haber estado contigo cuando me necesitabas-dijo Sirius muy arrepentido, estaba seguro que su ahijado había pasado malos momentos él solo. Regulus se le había unido, pero su sentido intuitivo le decía que había pasado más en su ausencia.

Después de las disculpas y perdones, los dos hombres se fueron a ver a otra persona en hospital.


La orden fue llegando a lo largo del día. Primero iban a la enfermería a ver como estaba Harry, luego de asegurarse por sus propios ojos que estaba bien, dejaban Hogwarts para ir a ver a Dumbledore en San Mungo.

El hospital mágico estaba custodiado por la orden del fénix, que presentía que alguien se podría aprovechar de la situación aunque la noticia del accidente del profesor Dumbledore no se había dado a conocer a los medios, porque si no el hospital estaría lleno de gente de todos lados, sin mencionar que el ministro estaría controlando toda la publicidad de un hecho tan importante.


Estaba sentado en la oscuridad, buscando algo que acariciar. Siempre tenía su mascota rastrera para entretener sus manos, pero había muerto hacia mas de un mes.

Estaba solo, había perdido el don del mal, su nombre fue ridiculizado en solo unos días. Sin contar que había sido vencido por un muchacho de solo 16 años. Ahora no trataba de enderezar su vida, esta otra posibilidad que le había dado Grindelwald; era para hacer todo lo que estaba en sus manos y vencer, lamentaba que el otro mago fuera tan tonto. El traer a gente que quería lo mismo sin duda causaría problemas, pero el juraba por su nombre que vencería.

-¡acabaré con ese muchacho!-

A su lado y contemplando los pensamientos de su señor, estaba Bellatrix. Le hacía feliz volver al mando de su tan querido amo y poder servirle de nuevo.


La noche llegó…

Gellert reunió a sus tan famosos invitados, para darles una gran noche de destrucción y gritos.

Todos vestían sus mejores ropas para su regreso a la sociedad. Estaban preparando los últimos detalles y Grindelwald pondría a prueba a sus aliados, hoy se presentaría como la Alianza Maldita.

El mago oscuro ignoraba el hecho de que su amigo estaba en San Mungo…

Así partieron con órdenes de hacer de ese un gran día para los magos oscuros, de hacer un día memorable. Se atrevió a compararlo con el 31 de octubre de 1981, para molestia de Voldemort.


Hogwarts…

Harry estaba sentado en el comedor, hacía una hora que había pasado la cena y hasta ahora comía pues no quería sentarse con sus compañeros y dar explicaciones.

Lo acompañaban Hermione y Ron, ambos en silencio. Harry de repente se llevó la mano a la cabeza, tenía una insistente jaqueca desde que había despertado. Sus dos amigos lo miraron preocupados pero argumentó que solo era momentáneo.

Luego de cenar, salieron a caminar un poco por los pasillos. Observaron la luna y las estrellas, todo estaba en extremo silencioso y calmado. Se sentaron unos momentos viendo al bosque, recordando por lo que habían pasado.

De repente salieron unos cuervos volando del bosque, asustados por algo. Ese movimiento no les extrañó, siempre pasaba. Pero después, los árboles se empezaron a doblar a los lados, formando un sendero. Por arte de magia dejaban pasar a 7 personas con capuchas, y los conocidos mortífagos.

El trío se asustó, no había nadie en la escuela en esos momentos. Se suponía que las barreras del castillo recientemente habían sido aumentadas y hecho más fuertes, así que todos los alumnos estaban solos, teniendo "dulces sueños".

El profesor Nicholas no estaba, ni el profesor Snape. Se suponía que todos aprovecharían la tranquila noche para visitar al afamado director, pero no contaban con que las barreras serían tan poco resistentes.

Harry sabía lo que tenía que hacer, pero, rara vez lo invadía el miedo de un futuro incierto y para su desgracia esta era una de esas veces. Hermione lo tomó de la mano fuertemente, ella estaba asustada. Por obvio Ron no le tomaría la mano, pero demostraba su temor escondiéndose tras Harry.

De nuevo buscó el tan famoso medallón y los sostuvo frente a él. Sus dos amigos lo observaron por unos momentos, en realidad no tenían otra salida. Harry apretó el medallón con su mano, -aquí vamos de nuevo-

Respiró lentamente al momento que se lo colgaba alrededor del cuello, cerró sus brillantes ojos esmeralda con pesar. Todo cambiaría de nuevo, tendría que aceptar que su destino era no tener una vida tranquila, por lo menos hasta que muriera y eso no era alentador.

Abrió sus ojos, con un nuevo cambio radical. De nuevo volvía a la oscuridad y al color opaco, un verde oscuro con manchas del pasado y del futuro que imaginaba. Ahora se volvía a encadenar al destino del mundo. Ron y Hermione lo notaron, ellos de nuevo volvían a ser el apoyo de su amigo, y aunque el sentimiento de ellos cambió, no era tan notorio como en Harry.

-despierten a todos los alumnos-ordenó –pónganlos en alerta- ellos asintieron seriamente

Miraba las sombras y su forma de organizarse, ya se estaban dando órdenes y uno de ellos quería ser el primero.

-¿se podrían encargar de los mortífagos?-les preguntó a Ron y a Hermione, ellos se miraron por un momento pero asintieron

-ya hemos luchado contra ellos-dijo Ron mientras sacaba la varita

-pero que no los reconozcan-continuó Harry –será mejor que no sepan que son ustedes, si nos mantenemos anónimos será mejor-de nuevo asintieron esperando estar en forma después de un mes de inactividad

-Ron, dile a tus hermanos y a Ginny que traten de conseguir ayuda, por red flu o como sea- el pelirrojo asintió mientras veía con miedo como uno de los encapuchados se acercaba al castillo con muy malas intenciones.

Los dos se fueron, deseándole suerte a su amigo. Se quedó solo contra ellos. La túnica del colegio desapareció, dejando paso al traje blanco. El justiciero de Francia estaba de vuelta.

Gellert pensaba usar a uno de sus recién revividos colegas de sebo, de todas formas su intención era que al final murieran. No pensaba compartir su dominio del mundo.

Voldemort avanzó primero con sus mortífagos a un lado, decidido a tomar venganza esa noche. Caminó seguro sosteniendo su varita, esperando un cálido recibimiento por parte del personal de Hogwarts, pero nadie aparecía.

Una figura de blanco salió de la oscuridad del colegio. Voldemort se quedó parado al reconocerlo, esperaba ver primero al viejo del director, pero no se quejaba por tener primero a su objetivo principal. Como podría olvidar ese disfraz en el que se resguardaba el pequeño Potter, eso fue el motivo de su derrota la última vez, hoy sería diferente.

El otro caminaba seguro también, sin demostrar una pizca de temor. Voldemort usaría el elemento sorpresa y empezó a hablar:

-pensé que Dumbledore saldría en persona y no tú-dijo con sorna

Su voz, sus acompañantes, su forma de decir las cosas. ¡No, no! No podía ser él, 15 años le llevó para acabar con él. No podía regresar simplemente después de un mes. ¡No, no! Se había esforzado por acabarlo, había sufrido, había peleado y había perdido.

Sintió que el mundo se le venía encima, sintió que era una pesadilla un terrible sueño ¡pero que lo despertaran ya!, no era posible, no era probable, no era él. Se negaba a creerlo, todo para nada. El estaba seguro de haberlo destruido por completo y ahora…ahora…

-¿estás sorprendido?-preguntó Voldemort

Hasta ahí quedó su valor y fortaleza. Palideció hasta no poder más, sintió que sus sentidos le fallaban, solo por deber, se mantuvo ahí parado.

Entonces Voldemort atacó…


Ron y Hermione corrieron a cada sala común del castillo, avisando y despertando a todos los prefectos. Prefirieron decirles que se reunieran en el gran comedor, así todos estarían alerta y juntos.

El pelirrojo les dijo a sus hermanos lo que tenían que hacer y de inmediato partieron a la oficina del director.

Los alumnos se encontraban asustados, sabían perfectamente que no había ningún adulto en el castillo y se sentían indefensos ante algo que no conocían.


Hasta el momento, el solo se defendía de cada uno de los hechizos de Voldemort.

No estaba pensando con claridad, se sentía raro. Sentía que no estaba pasando nada de lo que pasaba frente a sus ojos. Solo bloqueaba cada ataque porque no se atrevía a hacer nada más, sentía que se encontraba en un deja vú. Se movía lentamente, todo le parecía tan irreal.

-esperaba más del niño que vivó-dijo sarcásticamente mientras empezaba a lanzar maldiciones. Les hizo señas a sus mortífagos para que entraran al castillo a divertirse, pasando de lado a Harry.

Ese fue un detonador para volver a la realidad. Cuando se asegurara de que todos estaban a salvo podría hasta llorar de su destino y de las nuevas noticias, pero por el momento tenía una gran responsabilidad. Empezó a hacer lo que debía de haber hecho desde el principio, y contraatacó con energía, por fin Voldemort se tragaba sus palabras.


Gellert miraba como el inútil de Voldemort no podía contra quien fuera su oponente. Así que decidió entrar a atacar con todo, con la esperanza de que Dumbledore saliera para que viera como su tan amado colegio caía. De nuevo. Según sabía, Hogwarts ya había sido destruido el año pasado, así que deseaba hacerlo mejor.

-la escuela está repleta de jóvenes magos ¿no?-preguntó una mujer blanca, de cabello café oscuro. No era joven pero tampoco era una vieja, tenía entre 30 y 40 años y era famosa por sus gustos a la hora de comer.

En sus tiempos, ella fue temida por los jóvenes. Ella tenía un pensamiento "el beber sangre joven, te mantiene joven y bella", muchos la consideraron una vampiresa, por matar a muchos niños y jóvenes, pero la apodaban "la condesa sangrienta" su nombre, era Elizabeth Bathory.

-eso creo…pero se dice que Hogwarts es rica en tesoros antiguos, en los que destaca una espada de plata con rubíes y esmeraldas-respondió otra mujer. Ella era joven y atractiva, de cabellos rubios y ondulados.

"la ladrona hechicera" el título se lo debía a su belleza. Engañaba hombres para despojarlos de sus posesiones más valiosas, se dice que era una tradición de familia de varios siglos. Llegaron a engañar a hombres importantes. Muchos magos han tratado de encontrar el escondite donde guardaban tantos tesoros robados en varios siglos. Pero nunca fueron encontrados. Su verdadero nombre era Marie Pittbergs

-mujeres tontas, dejen de discutir y hagan lo que tienen planeado-dijo un anciano con barba larga grisácea, ojos oscuros, muchas arrugas y encorvado. Rasputín era su nombre. Fue conocido en el mundo muggle, pero sus fechorías eran más reconocidas en el mundo de la magia. Conocido enemigo del mago Merlín.

-deja de insultar a las señoritas-dijo otro hombre, de cabello negro lacio y largo. Amarrado en una cola de caballo, moreno claro y galante. "Salem" como el conocido pueblo donde murieron personas inocentes. El lo fundó mucho antes, un pueblo de perdición donde se sentían muy malas vibras, fue hogar de muchos magos oscuros y él les había enseñado. Despreciado por el mundo mágico por asesinar a demasiados muggles, con el argumento de que eran una raza inferior que no merecía estar viva.

Una vez que todos discutieron sus planes, empezaron a caminar al castillo.


Voldemort se sentía un poco avergonzado de no poder pasar a un chiquillo de 16 años. Aunque a sus mortífagos no les iba mejor, eran obviamente los amigos del joven Potter.

-¡que inútiles son!-dijo Gellert mientras llegaba detrás de Voldemort, lanzó un simple avada para acabar con el enemigo con el que batallaba el cara de lagartija, pero para su sorpresa, el hechizo fue bloqueado con un movimiento de mano.

-¿es lo mejor que pueden hacer?-preguntó la persona de blanco en tono de burla, Gellert se enfureció, pero Voldemort parecía acostumbrado a esas palabras, había aprendido a controlarse frente a la provocación.

-les presento a Harry Potter-dijo Voldemort con falso orgullo y señalando al duelista de blanco –muchacho altanero, una piedra en el camino, con un gran ego…-empezó a describir ante la mirada de todos.

Harry asintió mientras reía, solo siguiéndole el juego a Voldemort, el tampoco se dejaría intimidar.

-olvidaste mencionar que fui yo quien te derrotó-su voz sonaba fría y decidida, el mago tenebroso había revelado quien era y no tenía caso esconderse más. Se bajó la capucha ante la mirada sorprendida de sus amigos y se puso en guardia, 6 contra 1 porque Salazar se mantenía lejos, el fundador no pensaba participar del lado de Grindelwald, pero no quería descubrirse tan pronto, aunque veía que el trío de Gryffindor esta solo.

-muchachos, adentro-ordenó Harry a sus dos amigos los cuales se miraron desconcertados

-¿estas loco?- preguntó Ron sin bajar la varita

-si, ¿estás loco?- lo imitó Grindelwald -¿tú contra nosotros? Por favor- todos comenzaron a reír

-¡ya!-les ordenó Harry seriamente a sus dos amigos los cuales obedecieron a regañadientes

Totalmente solo contra todos ellos.

-nadie saldrá de aquí hasta que todo esté terminado-dijo Grindelwald, alzó su varita y los escudos de la escuela vibraron y brillaron azul por unos momentos. Cuando volvieron a su color normal, empezaron el duelo.


Harry se supo defender por todos lados pero se ponían de acuerdo para atacarlo y confundirlo, dando varios hechizos en el blanco. El era muy fuerte y convocaba varios escudos pero no estaba en condiciones de pelear y tampoco se podía concentrar del todo bien.

Muchos cruciatus lo tumbaron varias veces, los imperius no funcionaban, y él se levantaba siempre a seguir. Cuando creían que lo habían vencido y se disponían a entrar al castillo, se los impedía.

-me estoy cansando de este juego Potter-dijo Gellert, Harry se levantó por novena vez en esa hora y amenazó con la varita todos, el se veía sorprendido de estar en pie después de tantos hechizos y de que todos lo atacaran a la vez, era muy difícil tener que pensar en todo tipo de cosas cuando se está peleando.

A punto de lanzar un fuerte hechizo para que todos se fueran y se dieran por vencidos por los menos ese día, sintió que su energía se drenaba de su cuerpo extrañamente. Cayó al suelo de rodillas tratando de defenderse pero no podía hacer nada, ¡diablos! Todos rieron ante la escena, no parecía la misma persona que les había estado causando problemas.

Gellert se le acercó y lo tomó del brazo levantándolo:

-solo están ustedes en el castillo ¿verdad?-preguntó impaciente, pero Harry no dijo nada –eso es obvio, si no Dumbledore nunca te hubiera dejado tomar su lugar, ser su relevo contra mi-rió macabramente mientras llevaba a Harry al castillo y lo metía forzosamente. Lo empujó y salió corriendo, después de dejar un paquete en la puerta de entrada, sonrió mientras desde lejos ponía un escudo más pequeño sobre cada salida de la escuela, para dar un gran final a ese día.

¿Por qué a los magos tenebrosos les gustaba poner bombas de tiempo? Se preguntó Harry mientras trataba de ponerse en pie, pero simplemente estaba agotado.

A lo lejos, la alianza de magos se perdía en la oscuridad.

Voldemort no estaba del todo feliz por tener que seguir la órdenes de un mago tan confiado como, porque si conocía a Harry, el muchacho encontraría la manera de sobrevivir.


Hermione y Ron llegaron corriendo a ayudar a su amigo, que estaba perdido en sus pensamientos y sentado en el suelo recargado a la pared.

-¡Harry!-le llamó ella, entonces el ojiverde despertó y fijó su vista en el paquete que estaba en la entrada, con una cuenta regresiva de 1 minuto.

-por dios-dijo Ron mientras se levantaba y ayudaba a Harry a ponerse en pie, juntos corrieron lo más rápido al comedor, gastando la mitad del tiempo.

-escuchen muchachos-habló rápidamente Harry, consultó el reloj con solo 15 segundos -¡hay una bomba en el colegio, todos al suelo!-

Muchos creyeron que era una broma, pero la mayoría se tiró al piso o se metieron debajo de las mesas.

Harry trató de hacer un escudo cuando la cuenta llegó a cero…pero…no pudo hacer nada y levantó su cabeza en dirección a la puerta, pidiendo un milagro para sobrevivir esta vez.


1...2...3...!Despejen!

siguen vivos?

no se si para mi desgracia si...porque estoy segura de que me van a maldecir peor que la alianza .

Bueno, yo no soy la mala en este capi, son las fechorías de Gellert lo que hace que este capi sea...en mi opinión...macabro.

Claro que Dumbledore no se quedará tan tranquilo, pronto pagará por no estar al pendiente de sus deberes.

y...sobre Hogwarts...yo creo que...este...(sonrisa nerviosa) creo que ya me voy o terminaré muerta.

próximo capítulo: "talón de Aquiles" (se que ya me quieren asesinar, eso desde el fic pasado, pero...jiji)

si siguen vivos, dejen review como seña de eso.

si están muertos...ahora mismo pondré protecciones contra fantasmas alrededor de mi casa.

miles de gracias a sus reviews, esos que dejan al final de un capi como este, donde ponen maldiciones, felicitaciones o simplemente gritan mi nombre a los 4 vientos.

se despide

anypotter

(p.d. los personajes mencionados aparecen en los trailer, espero que encuentren más o menos quienes son, por cierto, los links están en mi profile)

(p.d. 2.- sería una molestia pedirles que me dijeran que les parece un oneshot que acabo de publicar? no slash. Sobre Sirius y sus errores de casanova)