Capitulo 08: La Primera Pelea

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-¡Gente de Siena!- gruño la bestia dorada desde el palco del castillo- se acerca el último de los males

Alrededor del castillo, en la pequeña plaza frente a este se arremolinan entre soldados, gente de dinero y algunos civiles que van de paso, los murmullos no se hacen esperar y del barullo una gigantesca voz se puede distinguir un "¿Cómo?"

-Al comenzar el descenso del sol- la Quimera señalo al astro rey- el ser maligno que ha acosado a Siena todo este tiempo vendrá a reclamar la cuidad- los murmullos pasaron a ser gritos de miedo- ¡pero no teman!- gruño mas fuerte dando un salto del palco al centro de la plaza- ¡DEFENDER LA CUIDAD EN LA QUE NACI CON MI VIDA SI ES NECESARIO!- para acentuar su palabras dio un estruendoso rugido que se llevo consigo el miedo de la gente dejando solo exclamaciones de victoria.

-Quinn nunca hubiera dicho eso- suspiro Britt- seguro que eso lo dijo el humano que vive dentro de ella- inflo las mejillas, era condenadamente molesto cuando Quinn cambiaba repentinamente de actitud- como extraño a la Quinn sirena.

Ciertamente la Quinn sirena hubiera tenido un mejor plan que meter a toda una cuidad en pánico el cual tardo 4 horas en calmar el rey y sus soldados, rugir a cada 5 minutos golpeándose el pecho y esperar a las puertas de la cuidad para romperse la cara con el demonio. Pero cada que se trataba de pelar por Siena la quimera se transformaba completamente se volvía mas… humana.

-pero un humano no puede vencer a un demonio… no sin ayuda- suspiro el blanco ser comenzando a implantar trampas afuera y dentro de la cuidad mas una barrera de luz de la que se aseguro que Quinn hiciera la pantomima de ser ella quien invocaba el poder del jefe de arriba.

-¿segura que no se darán cuenta que fuiste tú?- pregunto el ser dorado a su compañera que descansa en su lomo, a la espera del atardecer.

-esta barrera la puede crear un ser neutral sin mayor problema- a lo largo de los años Lucifer obligo a Britt leer muchos libros de hechicería neutral y practicarla hasta volverse condenadamente buena en ellos, todo para evitar que cualquiera reconociera la procedencia divina de sus poderes.

-no creo que cualquier ser neutral…- las barreras se dividen por números siendo 1 la barrera mas fácil, una que hasta los humanos sin mucha experiencia pueden crear hasta el nivel 22 las barreras santas que protegen los campos de energía sagrados para los seres de luz las cuales fueron creadas por los 7 arcángeles. La barrera que creo Britt fácilmente podría llegar al número 20 y la creo ella sola.

-Quinn…- una ligera briza mece el pelaje de la quimera quien después de tanto estrés ha comenzado a dormirse sin querer. Esto seguramente es a lo que llaman "la calma antes de la tormenta"

-hmmm

-¿tienes un plan?- rogaba a Lucifer que tuviera uno

- tengo que matar a lo que sea que venga a Siena ese es mi plan

-eso no es un plan- suspiro- es un suicidio…

-¿no confías en mi Britt?- la quimera se levanto un poco obligando al bicorn a retirarse de su lomo

-no es que no confié Quinn… es que… Santana siempre tiene un plan cuando va a batalla y si ese plan no funciona tiene otros tres atrás que puede usar dependiendo de lo que suceda- maldición, ese demonio tiene un plan hasta cuándo se van a la cama.

-no necesito nada de esa basura- gruño la quimera- solo tengo que matar a lo que se acerque y…

-¿y cómo lo vas a matar? ¿Sabes cuáles son sus puntos débiles? ¿Si es que alguna magia lo protege? ¿Siquiera lo puedes tocar? –Britt no suele ser el elemento que piensa una estrategia, ella se dedica a hacer barreras y recolectar información u objetos del campo de batalla pero tantos años a lado de dos demonios le ha dado mucha experiencia con las estrategias y solo si es realmente necesario ella vendrá con alguna.

-joder… ni siquiera sé que es lo que viene a atacar- bufo enojada la quimera- no se que carajos atacara a mi cuidad… pero lo que sea yo…

-lo mataras si ya me quedo claro

-y justo cuando creí que Santana se había ido

-… jajajajajajajaja- los dos seres comenzaron a reír

- no sé mucho sobre demonios… todavía no leo sobre ellos –acepto la quimera

-yo te ayudare desde lejos – el bicorn toco por arriba del pelaje del pecho justo donde se encuentra la marca demoniaca- esta marca nos permite comunicarnos entre nosotros mentalmente sin que ningún otro ser sea capaz de interceptar nuestros pensamientos – era como una línea directa entre los esbirros de Lucifer- cada que quieras hablar conmigo, con Santana, o los chicos del castillo… incluso con el viejo Ferre o la misma Lucifer

-no lo sabía- comenta un tanto extrañada que tan valiosa información se le fuera negada

-es que Santana tenía miedo de que te pusieras a insultarla todo el tiempo sin que ella pudiera pararlo- porque esta comunicación entre los marcados por el demonio no hay manera de evitarla.

-y no tiene ni idea, comenzare a leer muy fuerte en mi mente hasta que no pueda soportarlo- sonrió la quimera

"trata de no cabrearla mucho o Lucifer las volverá a castigar"

-tu voz resonó en mi mente- la quimera se espanto un poco

-sí, es un poco extraño la primera vez que la escuchas- siguieron platicando y preparando una pequeña estrategia que debería de servir para mantener a lo que fuera a llegar lejos de Siena hasta el último momento.

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La caída del astro rey llego lenta y tensamente, se podía partir el aire con un cuchillo y el único sonido que se escuchaba era el del viento moviendo la copa de los arboles al compas de una vieja canción de cuna para las almas en pena. Todos los humanos se encuentran recluidos bajo la barrera creada por Britt pero se mantienen tan callados que pareciera que no existieran.

Quinn se encuentra sobre la muralla principal mirando al horizonte y de a poco va escondiéndose el sol en un mar de llamas naranjas y ocres… ocres como su pelaje. A lado suyo se encuentra Britt cubierta por una gruesa capa verde que la esconde por completo, a los costados de la quimera se encuentran todos los soldados que quedan de Siena fuertemente armados, tan armados que Quinn puede escuchar el tintineo de sus armas y armaduras causado por el tremor de sus cuerpos.

-Quinn…

-Julieta – los felinos ojos dejan de mirar al sol para concentrarse en la joven de cabello chino- ¿sucede algo? –sus palabras son cortadas por un efusivo abrazo acompañado de lagrimas

-una vez te perdí… no quiero perderte dos veces

-no lo harás- la quimera trata con todo el cuidado del mundo el tomar a la joven por la cintura y mirarla directo a los ojos- te protegeré a ti y a nuestro reino

-tengo un mal presentimiento- seguían las lagrimas corriendo por su blanca piel y aun con la armadura que lleva se nota su debilidad… la fragilidad humana.

-pase lo que pase…- se acerco mas a la mujer, cubriéndola con su inmenso cuerpo- yo estaré aquí para cuidarte… aun cuando no me puedas ver- mas sollozos.

-¡Quinn!- el bicorn encapuchado alerta a la quimera quien da un salto hacia la entrada de la cuidad pasando las murallas pero aun dentro de la barrera.

-señora Julieta usted sabe quién es…- ante la alerta la figura alta y encapuchada desaparece- era el que acompañaba a nuestra salvadora

-no… pero debe ser amigo suyo

Siena fue azotada por un terrible terremoto que derribo algunas casas, después de este impacto la tierra comenzó a abrirse en dos para asombro y horror de los humanos presentes quienes solo habían escuchado de estas grietas en sus libros sagrados. Esta grieta era monumentalmente grande y de ella emanaba olor a peste mezclado con podredumbre, junto al hedor una nube fue cubriendo el cielo tornándolo de un color gris muerte.

De la rajadura salió una oz que al tocar la tierra volvió todo alrededor en un verde musgo, Quinn nota que este debe ser una clase de hechizo pues todo afuera de la barrera ha quedado suspendido en el tiempo.

"es otra especie de barrera, la suelen utilizar los demonios para evitar que los seres de luz se den cuenta de lo que hace" la voz de Britt retumba en su mente respondiendo a sus incógnitas, ahora más que nunca agradece que Lucifer le obligara a llevar al bicorn consigo.

"parece bastante grande" comenta Quinn saliendo de la protección que da la barrera

"muy grande y muy mal hecha pero es normal, el que mucho abarca poco aprieta"

Lo siguiente que paso dejo congelado el corazón de todos los que observaban, de la grieta salió un demonio color café oscuro, tan grande como una casa de dos pisos, su parte inferior se asemeja a un ciempiés con el cuerpo hinchado lleno de veneno, de este se extiende un torso musculoso con la espalda llena de picos, un cuello ancho donde se encuentra una cara con ojos afilados y rojos, en la frente un cuerno que asemeja a un pico, sus dientes afilados van de extremo a extremo de la cabeza que a comparación con el cuerpo se antoja pequeña y para rematar, en lugar de brazos este demonio tiene picos iguales a una oz.

-bueno… no es tan grande como me lo imaginaba… - dice para sí misma la quimera

"pero debe ser rápido, no te confíes" sonó la voz de Britt "yo estaré en mi forma invisible alrededor de aquí para buscar información así que no podre ayudarte mucho"

-no es necesario…

-oye tú – una lúgubre y gruesa voz sale del demonio- ¿con quién hablas?

- ¡contigo imbécil!- gruñe- ¿Quién te dijo que podías atacar esta cuidad humana?

-eres muy creído para ser un pequeño gusano- el demonio camino hacia el encuentro con la quimera- ¿eres la bola de pelos que ha estado matando a mis bestias?

-nunca me ha agradado ese nombre…- recordando al demonio que siempre la llama así- soy el ser que fue invocado para proteger estas tierras

-¿una invocación?... ya veo… con razón no te podía encontrar forma- lo de la invocación fue idea de Santana para evitar que otros seres de luz o de obscuridad dudaran de su procedencia, las bestias invocadas tienen cientos de formas diferentes, no existe nadie que las conozca todas.

-¿Qué te llevo a atacar esta ciudad?- pregunta entrando en posición de combate

-no es de tu incumbencia mis razones- lanzo una rápida estocada hacia la quimera quien de un brinco se alejo-… este gusano peludo tiene talento

La batalla comenzó, por momentos parecía que todo se desarrollaba a una velocidad sobrehumana pero con el pasar de los minutos el ser dorado que protegía a Siena comenzó a ir mas y mas lento.

"esto va mal" desde una esquina segura la bicorn ve la batalla y no le gusta lo que ve.

"extrañamente me siento muy… fría…" el cuerpo de Quinn había comenzando a temblar sin control y sus movimientos se hacían más pesados, por el contrario de su oponente quien llevaba el mismo ritmo.

"debe estar usando un aura congelante"

-¿un aura congelante? -gruñe al dar un brinco hacia atrás

-veo que te diste cuenta- el demonio comenzó a reír- no hay ningún ser, de este u otro reino que pueda contra mi aura congelante, he matado infinidad de paladines con sus tontos - otra estocada, esta rozo el pelambre dorado- e inútiles medallones contra la congelación… humanos inútiles.

-algo se podrá hacer- comenta la quimera tratando de controlar sus temblores, ahora le cuesta trabajo sentir la puta de sus garras.

"no puedo hacer nada sin que el note que estoy aquí… maldita sea…" el bicorn maldice mientras le da vueltas a la escena, si ella trata de neutralizar el aura congelante del demonio seguro que sabrá que alguien con poderes divinos ayuda a Quinn y metería en problemas con Lucifer a las dos… en serios serios problemas.

"debo de estar en una situación muy jodida si te pones a maldecir Britt Brtitt" suspiro tratando de evitar otra estocada, esta vez no lo logro y un certero cuchillazo cruza su pecho

-tienes la piel dura gusano peludo- el demonio ríe estruendosamente- pero si mis manos no te cortan mi aura congelante terminara por parar tu triste corazón- la prodigiosa piel de león le ha salvado de una buena pero esta no evita que las manos comienzan a moverse sin su consentimiento

"a este paso no tardaras en desmayarte Quinn" ahora mas preocupada que antes Britt deja a tras el miedo a ser regañada por el miedo a perder a su amiga.

"ni lo pienses Britt Britt, te pondrás en peligro y eso no lo permitiré" de un gruñido se mueve para utilizar su única opción usando el ultimo control que posee sobre sus garras para abrir una herida en la palma de sus manos obligando a salir su espesa sangre dorada "tengo que clavarle las garras a como de lugar"

Al darle la espalda al demonio este se aprovecha lanzando otra acuchillante estocada la cual logra lacerar un poco el costado de la quimera a lo que soltó un terrible gruñido, pero cuando el demonio cree haber ganado un insignificante humano le apuñala el costado trasero con una lamentable espada de plata.

-miserable humano ¿Cómo has logrado llegar tan cerca de mi?- para un humano cualquiera su aura congelante resultaría mortal

-no dejare que te lo lleves… no… no lo perderé… de nuevo…- Julieta esta que se muere de frio pero el calor de su amor es lo único que la mantiene enfrentando al temible demonio, ahora que está frente a el desearía haber llegado con algún talismán o espada mágica, lástima que el amor te de fuerzas mas no inteligencia.

-tú has de ser su invocadora- se rio por lo bajo- matarte hará mas fácil mi trabajo- es bien sabido que al matar al invocador sus invocaciones son las siguientes en abandonar este mundo.

Julieta sube su espada habiendo olvidado el significado del miedo a morir y el demonio gustoso levanta su temible oz cuando con la velocidad de un rayo la quimera se engancha de su espalda usando sus negras garras empapadas de sangre que cortan como cuchillo en mantequilla la piel café en tanto sus poderosas fauces están a punto de llegar a la carótida del demonio.

-¡Gusano!- con una tremenda sacudida la quimera termina cayendo a varios metros lejos del demonio en tanto la humana misteriosamente ha desaparecido de la escena. Su sangre sale a borbotones, no entiende el poder de la bestia dorada pero su poder de regeneración no está trabajando y si no hace nada rápidamente se desangrara- esto no ha terminado- tan rápido como llego el demonio se esfumo por la grieta.

"Gila abre una entrada ¡Ahora!"Britt aparece aun con la capa verde corriendo hacia el cuerpo de Quinn

-despierta… por lo que más quieras… despierta- a lado de la bestia dorada una mujer llora desesperada

Pero la quimera no puede ni abrir los ojos de lo agotada que se encuentra, ese último movimiento le consumió toda la energía que le quedaba, quería gritar, quería abrazarla decirle que la ama… ¿Qué la ama?... ¿amar?... ¿Rachel?

Antes de que Julieta pueda seguir su escena trágica la figura envuelta en la capa verde llega y de nuevo mágicamente ella aparece arriba de la muralla principal en tanto un remolino de tierra le evita ver lo que sucede, para cuando la tierra se asienta, tanto la grieta como los seres que peleaban han desaparecido por completo.

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En tanto algo lejos de ahí en el bosque una arpía ve con cierto pesar en el corazón el final de esta batalla.

-¿Qué habrá pasado con la bestia dorada?- pregunto más para ella que para el ser que la acompaña

-mi jefe debió matarlo- comenzó a moverse lentamente hacia otra grieta abierta- ¿vienes o no?

-… voy.

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COMENTARIOS DE LA AUTORA

Se que me tarde mucho mucho mucho y que algunos no es la historia que esperaban que actualizara y pido disculpas por eso pero este capituló lleva la semana rondando mi cabeza.

El nombre del demonio se revelara el capítulo siguiente en tanto les contare que el poder de Quinn está muy mal aprovechado y... y muchas cosas que será mejor lean un día de estos jajajajajaja, solo diré que en los próximos capítulos habrá mas Faberry! Que es lo que nos atañe no? Jajajajaja. Nos vemos.