-Esto se está volviendo una completa locura.- afirmó Tenten mientras daba un sorbo a su té y las demás asentían. Se encontraban reunidas en la casa de Temari. Había transcurrido más de una semana desde año nuevo, el curso había comenzado de nuevo y, en vistas de todo lo sucedido, era necesaria una reunión estratégica. Aprovecharon, pues, para dormir todas juntas y que Tenten las pusiese al día puesto que era la noche del sábado y aquella misma tarde la chica había ido al cine con Neji puesto que, por unos compromisos del chico, habían tenido que posponer la cita. Por eso, semejante frase las dejó bastante intrigadas.
- ¿Nos vas a contar de una vez?- preguntó Matsuri impaciente.
- Si. Ya voy, ya voy.- respondió la aludida.- Es sólo que sigo sin creerme que en apenas dos meses hayamos pasado de ser completamente ignoradas a ser el punto de máxima atención de los chicos.- añadió para desear haberse mordido la lengua al cruzar mirada con Sakura.- ¡Oh! Saku… Yo no quise decir...- balbuceó incómoda.
- No te preocupes Tenten-chan.- respondió la pelirrosa con una sonrisa.- Después hablaremos de eso. Ahora estoy de acuerdo con Matsuri. ¡Cuéntanos como ha ido esta tarde!- exclamó apremiante.
-Vale. Lo cierto es que estaba muy pero que muy nerviosa, pero evidentemente no era algo que fuese a demostrarle a Neji así que cuando llegó…- comenzó la chica.
"- ¿Llevas mucho esperando?- preguntó Neji a la chica que negó con la cabeza. Se había planteado dejar a Neji esperando por ella pero resolvió no hacerlo. El genio Hyuga no era alguien fácil de engañar o manipular. Aunque estuviese más que sorprendido con el cambio de actitud y apariencia de la chica Tenten sabía que dejarle esperando se vería como un acto intencionado si, además, teníamos en cuenta que la chica era bastante puntual. Así que resolvió que ese día debía dejar salir un poco a la antigua Tenten. Por eso mismo su atuendo, aunque bonito, hizo respirar de alivio a Neji. Temía encontrarse a Tenten arreglada de tal forma que terminase por destruir su ya bastante dañado autocontrol. Pero la chica llevaba unos pantalones vaqueros de color negro, un jersey rosa pálido y unas botas, negras también, si tacón. El pelo lo había recogido en una informal trenza y por todo maquillaje lucía un suave gloss transparente en los labios. No obstante, y aunque Neji no hizo el menor comentario, le pareció que la chica estaba preciosa.- Bueno… ¿Has pensado que podríamos ver?- preguntó de forma educada el chico.
- Sí.- respondió Tenten mientras esbozaba una ligera sonrisa.- Esa.- dijo mientras señalaba con el dedo el cartel de "El final de la historia, el principio del amor" que hacía referencia a una saga de películas ambientada en el Japón Ninja y dónde se sabría a quien escogería el protagonista: si a la chica que le había gustado desde su infancia o la que estaba enamorada de él desde el principio de la historia. Es más, tanto Neji como Tenten habían sido muy fans de la saga y en alguna ocasión habían visto en el cine alguna de sus películas. Sin embargo, cuando el año anterior habían salido los rumores acerca del lanzamiento de la última película y su trama Neji había dejado claro que no le interesaba ir a ver la película si iba a estar centrada en las relaciones amorosas. Por eso Tenten esperaba, medio divertida medio ansiosa, la reacción que tendría el chico esta vez.
- Bueno…- comenzó él frunciendo ligeramente el entrecejo.- Sigo sin entender que el final de una saga de aventuras sea una película de amor, pero yo también tengo curiosidad por saber a que chica escoge.- finalizó esbozando algo parecido a una sonrisa y dejando a Tenten boquiabierta.
- ¿Tú…-. La chica no sabía muy bien ni que decir.- ¿Tú de verdad quieres ver esta película?- preguntó estupefacta.
- Si, ¿por qué no?- preguntó él a su vez dotando a sus palabras de un tono burlón.- A no ser que no quieras…- dejó en el aire las palabras.
- No, no.- negó la chica.- Por mi está bien.- añadió mientras Neji asentía con la cabeza y entraban al cine.
Tenten, no queriendo que Neji se las diese de caballero medieval,, se empeñó en pagar las entradas. Neji,, sabiendo que sería inútil discutir con ella se adelantó para comprar las palomitas y los refrescos.
- ¿Cuánto es?- preguntó Tenten molesta al llegar a su lado con las entradas y ver que él le tendía los aperitivos. El chico negó divertido.
- Mmm… No sé…- comenzó burló.- ¿Tal vez lo mismo que mi entrada?- preguntó con sorna.- No es necesario, Tenten. Tú has pagado las entradas y yo pago los refrescos.- finalizó haciendo que la chica formase un puchero para luego reír. – Toma, palomitas y un refresco de melón para usted.- añadió tendiéndole la bebida mientras Tenten se quedaba estática un segundo.
- Te acuerdas…- murmuró ella.
- Claro.- asintió Neji que se había sonrojado un poco.
La primera vez que habían ido juntos al cine a Tenten la habían llamado por teléfono y Neji se adelantó a por las chucherías. El resultado fue que Tenten se encontró con un refresco gigante de coca-cola que, por más extraño que resulte, Tenten detestaba. Pero, por no disgustar al chico que quería, no dijo nada. A la mitad de la película la chica estaba muerta de sed por la sal de las palomitas y deseosa de que terminase y poder beber algo. No habría habido problema si no fuese porque, al ir a salir de la sala, Neji cogió su refresco para tirarlo a la basura y comprobó, no sin sorpresa, que estaba lleno.
- Me… Me gusta más el refresco de melón.- había balbuceado Tenten completamente roja mientras Neji no decía nada y simplemente se daba la vuelta con gesto serio.
Ahora, tanto tiempo después, resultó una grata sorpresa ver que el chico recordaba aquello. Y la chica no pudo evitar sentir que su corazón se calentaba un poco.
Se dirigieron a la sala indicada en sus entradas en silencio.
La mente de la chica era un torbellino. Ya se habían besado y bastante apasionadamente, habría que añadir. ¿Qué pasaría en la oscura sala del cine? ¿Empezarían a darse el lote? Conociendo a Neji eso no parecía posible, pero tampoco lo sucedido en el dojo parecía que pudiese pasar más allá de sus fantasías y así había sido. Así que…
Comenzó la película y se mantuvieron en silencio, concentrados en ella, hasta que el protagonista le robaba un beso al amor de su infancia. Tenten no pudo evitar soltar un bufido que no pasó desapercibido para Neji quien emitió una risita baja.
- Deduzco que eres fan de la otra.- susurró al oído de la chica haciendo que se le pusiese el vello de punta.
- Sí.- murmuró ella.- No me cae mal ella pero está claro que le gusta el otro.- afirmó.
- Ya. Yo también prefiero que elija a la que le ha estado queriendo desde siempre.- añadió el mientras Tenten se estremecía. ¿Palabras con doble significado?
Siguieron callados prácticamente el resto de la película hasta que, minutos antes del final, el protagonista era rescatado por la otra chica que le confesaba que le seguía queriendo a pesar de lo sucedido. Cuando el chico simplemente la abrazaba y se oía su voz interior diciendo "Tal vez esto… Sea el principio del amor" y la pantalla se oscurecía Tenten comenzó a aplaudir entusiasmada mientras se ponía en pie sin darse cuenta. La gran mayoría de la sala se unió al aplauso unos segundos después en tanto que Neji, sentado, la contemplaba con una sonrisa. Estaba comenzando a darse cuenta de que había cometido un terrible error cuando había apartado a Tenten de él. La chica siempre le había resultado importante, eso no lo iba a negar. Pero había pensado que no podría querer a una chica como ella. Que si ellos llegaban a ser pareja Tenten se convertiría en una novia demasiado posesiva, o pegajosa, siempre pendiente de él. Pero, al igual que ver una película de amor no había resultado la tortura que siempre había creído, estaba seguro de que se había equivocado también con respecto a todo lo demás. Tenten le había demostrado que, si quería, podía ser tan o más fría que él. Que tenía su orgullo y una gran fuerza escondida detrás de su dulce rostro. Y que ¡por todos los demonios! podía ser rematadamente sensual y femenina.
- ¿Vamos?- preguntó la chica sacando a Neji de sus cavilaciones. La sala había comenzado a vaciarse y él ni siquiera se había dado cuenta.
- Espera, Tenten.- susurró ronco cuando ya la chica había comenzado a moverse hacia la salida.- Yo…- murmuró cuando ella se giró hacia él. Y, de pronto, la besó. Fue un impulso. Parecido al del dojo pero completamente diferente. En el entrenamiento el beso había sido resultado de las provocaciones de la chica que habían acabado por minar su cordura y hacerle dejarse llevar por la pasión. Allí era diferente. Y Tenten pudo darse cuenta. No la estaba besando con furia como la otra vez. Ahora el beso era suave, delicado. Cuando ella le correspondió Neji la acercó hacia él mientras abrazaba su cintura dulcemente.
El beso bien pudo durar mil años que a Tenten se le antojó un segundo. Se separaron de mala gana y se miraron fijamente a los ojos. La chica sabía que debía recuperar el control de la situación de inmediato pero le resultaba francamente imposible. No pudo hacer otra cosa que perderse en los ojos plateados de Neji y esperar que él se hiciese cargo.
- Lo siento.- dijo él sorprendiendo a la chica y haciendo que una chispa de preocupación prendiese en sus ojos.- Siento haberme portado tan mal contigo.- especificó mientras pronunciaba las palabras despacio y con gesto serio. Tenten se quedó estupefacta. Neji Hyuga pidiendo perdón no era algo que pasase todos los días. Meditó la respuesta durante unos segundos. Si se ceñía al plan… Debería decirle que para conseguir su perdón tendría que esforzarse más. Pero si hacía caso de sus sentimientos entonces… Entonces Neji ya estaba perdonado. Porque si había algo que decir en defensa del chico es que nunca diría algo que no pensaba. Si le había pedido perdón lo estaba haciendo de corazón. Así que no pudo hacer otra cosa que esbozar una tímida sonrisa.
- Bueno. Son cosas que pasan.- dijo con calma.- Acepto tus disculpas, Neji.- añadió haciendo que el chico sonriese de tal forma que la castaña no pudiese evitar sucumbir al impulso de acercarse a él y besarle de nuevo. Y la sensación de Neji correspondiendo al beso mientras volvía a abrazarla era simplemente indescriptible."
- Y después de eso fuimos a tomar algo por ahí y estuvimos comentando la película hasta que le dije que debía irme porque había quedado con vosotras.- finalizó la chica el relato con simplicidad, indiferente a las miradas de asombro y las bocas completamente abiertas de sus amigas.
En seguida estalló el escándalo en la habitación de Temari. Ninguna sabía que parte abordar antes. Si la del beso, el detalle del refresco o la súbita disculpa del Hyuga. ¡La chica tenía razón al afirmar que todo se estaba convirtiendo en una auténtica locura!
- Vaya…- comenzó Temari cuando se calmó el jaleo.- Estás haciéndolo genial Tenten.- alabó a la castaña.- Mezclas a la Tenten sensual con tu auténtico yo de una forma que… Es un milagro que Neji no se haya vuelto loco. Aunque poco le falta.- añadió haciendo que las demás se riesen.
- La verdad es que…- Tenten dudó un segundo.- No lo he hecho a propósito. Quería ser más dura con él cuando me pidió perdón pero fui incapaz. A pesar de todo lo que ha pasado entre nosotros la realidad es que quiero a Neji. Es decir… Todo empezó por eso. Por amor. Había más cosas, por supuesto. Pero si sólo fuesen unos chicos cualquiera que nos rechazaron no habríamos formado el club. Pero para mi Neji es… Neji es la persona a la que quiero. Y hoy… Hoy ha sido como un sueño. Mejor todavía.- finalizó con una dulce sonrisa que enterneció a las chicas mientras Hinata le daba un suave abrazo agradecida de que una chica tan maravillosa como Tenten quisiese a su primo.
- Me pregunto si no tendremos pronto otra pareja en el grupo.- dejó caer Ino mientras le guiñaba un ojo a la chica.
- Es posible.- asintió Temari.- Lo cierto es que habéis avanzado mucho. Así que no me extrañaría nada aunque con Neji nunca se sabe.-
- Lo sé.- dijo Tenten.- Pero no tengo prisa. Lo que ha sucedido es más que suficiente por el momento. Prefiero ir despacio. Aún no se me ha ido el miedo de que repentinamente todo vuelva a irse por el desagüe.- añadió con aprensión.
- No te preocupes Tenten-chan.- habló Hinata alegre.- Mi primo no es la persona más considerada del mundo pero si ha llegado hasta ahora contigo es por algo.- dijo tranquilizando un poco a la chica.
- Bueno, bueno…- comenzó Matsuri pícara.- Tú también vas a tener que comenzar a explicarnos con calma porqué ese chico alemán ha entrado al instituto.- dijo la chica haciendo que Hinata soltase un suspiro. Ese era otro asunto problemático.
- Estoy tan sorprendida como vosotras.- explicó.- Ya sabéis que… Que hasta que mi madre murió solíamos ir a pasar los veranos a Alemania. Kiba-kun es el hijo de unos amigos de mi padre. Me hice amiga suya y aún seguíamos manteniendo el contacto. No es que hablásemos todos los días pero una vez al mes o así solíamos mandarnos noticias. Resulta que tiene intención de realizar sus estudios universitarios aquí. Y como su nivel de japonés es alto, ya que su padre es de aquí, solicitó el traslado a nuestro instituto para, ahora que tendremos las clases más intensivas, prepararse bien.- finalizó la chica con un gesto similar al disgusto que llamó la atención de las chicas.
- ¿Por qué esa cara? ¿No te cae bien?- preguntó Ino curiosa.
- No es eso…- balbuceó Hinata.- Es sólo que…-
- Naruto no le traga.- afirmó Sakura sin poder evitar una risita.
Lo de Naruto y Kiba había sido aversión instantánea. Y así se había puesto de manifiesto cuando, el lunes anterior, el rubio se mostró claramente disgustado al ver aparecer al chico alemán con el uniforme de la escuela. Pronto tuvieron la primera bronca cuando, al ir intentar llevarse a Hinata para hablar a solas durante el recreo y enterarse de que hacía el chico allí, Kiba se negó puesto que quería pasar tiempo con ella. El cruce de palabras fue tenso y ciertamente desagradable. Y aunque Hinata intentó mediar, Kiba resultó vencedor cuando tras asestarle a Naruto un "No eres su novio rubio de bote. Ella misma me lo ha dicho. Así que no vengas a molestar." El chico de los ojos azules no pudo hacer otra cosa que marcharse tras dirigirle una larga mirada a Hinata que la chica no supo como interpretar.
Desde entonces la semana había estado plagada de miradas fulminantes ente uno y otro sin dejar de pasar la oportunidad para molestarse entre sí. Ahora era Kiba el que le ponía la zancadilla al rubio al pasar que después era Naruto sacudiéndole los borradores de la pizarra encima al castaño. Y así una y otra vez.
- No lo entiendo.- confesó Hinata para después añadir angustiada.- Kiba-kun ha sido mi amigo toda la vida y no quiero ser mala con él pero tengo miedo de que consiga que Naruto-kun me odie.-.
- ¿Por qué te iba a odiar tontita?- preguntó Temari con dulzura.- A mi más bien me parece que está celoso.- dijo con una sonrisa perversa haciendo enrojecer hasta las raíces a Hinata.
- Eso es imposible.- afirmó la chica categóricamente.- Para estar ce-celoso… Tendría que estar…-
- ¿Enamorado de ti?- preguntó Matsuri con picardía.- Bueno, tal vez todavía no pero yo creo que va por el camino. Estoy de acuerdo con Temari. Naruto no tiene ningún motivo para detestar a Kiba, a quien ni siquiera conoce. Salvo uno. Tú.- sentenció con una risotada.
- Cierto.- coincidió Sakura.- Tú eres lo único que enlaza a Naruto y a Kiba. Así que si no le gusta el chico el motivo está relacionado contigo.
- Más bien el motivo es que sea Kiba el que está "más" relacionado contigo.- apostilló Ino maliciosa.- Seguro que Naruto piensa que habéis tenido algún tórrido romance en algún castillo alemán y por eso no traga al chico.- dijo haciendo que Hinata se atragantase con aquello de "tórrido romance".
- En cualquier caso es una inesperada situación que hay que aprovechar.- sugirió Temari.- A ninguna se nos escapa que, aunque hayas avanzado mucho con Naruto, el chico no es lo que se dice mentalmente ágil. Así que si es cierto lo que pensamos y está celoso de Kiba pronto se dará cuenta y eso le llevará a entender que le gustas.- finalizó la chica dejando pensativa a Hinata.
La Hyuga sabía que era incapaz, sencillamente incapaz, de utilizar a Kiba para darle celos a Naruto. Primero porque no le parecía bien. Y segundo porque… ¡Ni siquiera sabría como hacerlo!
- Se lo que estás pensando.- afirmó Sakura rompiendo el silencio.- Pero no tienes que hacer nada. Simplemente no alejes a Kiba de ti por temor de lo que piense Naruto. Se su amiga, pásatelo bien con él… Y ya verás que pronto la situación cambia.- aseguró la pelirrosa.
- ¿Y tú que vas a hacer?- preguntó de pronto Ino a la chica que bajó sus ojos verdes con tristeza.
- No lo sé.- se sinceró.- Me siento como al principio de todo esto. Peor incluso porque antes no había llegado tan lejos con Sasuke. Y ahora… No se qué hacer.-.
Cuando Sakura les había contado lo sucedido después de la fiesta todas habían necesitado un segundo para asimilarlo. De todos los chicos Sasuke era, sin duda, el más difícil. Era el más frío, hosco y también él que podía llegar a ser más cruel. Y así lo comprobaron cuando Sakura, tras calmar la algarabía inicial, las silenció a todas diciendo que la había vuelto a rechazar.
- Ni siquiera he sabido nada de Itachi en toda la semana.- añadió con un suspiro.- Pero tampoco me extraña. No se si Sasuke le habrá contado lo sucedido, si se ha enterado sólo o simplemente ha perdido el interés. En cualquier caso no puedo reprocharle nada.- dijo mientras las demás la miraban compungidas.
- Tal vez deberías escribirle tú…- sugirió Tenten no muy convencida.
- No.- respondió Sakura con firmeza.- No es que Itachi no me gustase… Pero no sería correcto escribirle justo después de que su hermano me haya rechazado. No es justo para él y yo… Yo tampoco estoy preparada. Aún…- las palabras se le ahogaron mientras las lágrimas llegaban a sus ojos.- ¡Joder! Yo aún quiero a Sasuke…- comenzó a sollozar mientras Ino se lanzaba a abrazarla y las demás la contemplaban con la tristeza dibujada en sus rostros.- No… Ni siquiera lo entiendo.- balbuceó entre el llanto.- ¿Soy masoquista? ¿Por qué no puedo olvidarle a pesar del daño que me hace? ¿Por qué Sasuke no puede desaparecer de mi corazón?-.
Siguió sollozando un buen rato mientras las chicas intentaban reconfortarla como buenamente podían. Todas se preguntaban cuando se vendría abajo la pelirrosa. Había aguantado el tipo toda la semana y no se había permitido bajarle la mirada al Uchiha ni una sola vez pero, conociéndola bien, se podía saber que la chica no se sentía de la misma forma que demostraba estar.
El estallido de la chica puso fin a la charla. Todas decidieron que lo mejor que podían hacer era acostarse y descansar. Lo necesitaban. Especialmente Sakura.
En mitad de la noche las ganas de orinar despertaron a Matsuri.
- Maldito té…- susurró la chica mientras se levantaba en la oscuridad y ponía cuidado en no pisar a ninguna de sus amigas, cosa difícil, ya que ocupaban prácticamente toda la habitación de Temari.
Se dirigió como un zombi hasta el cuarto de baño dónde descargó su vejiga y se refrescó un poco la cara. Volvía a la habitación de su amiga cuando una idea ciertamente perversa se le cruzó por la cabeza. En realidad no era la primera vez que se le ocurría tal cosa. Lo había pensado todas y cada una de las veces que se había quedado a dormir en casa de Temari. Pero era la primera vez que se atrevía a llevarla a cabo. Y ahora se encontraba con una mano en el pomo de la puerta de la habitación de Gaara. Un nudo se le alojó en el estómago cuando la puerta hizo un ligero ruido al abrirse y a punto estuvo de salir corriendo. Pero nada siguió a ese ruido y, no sin respirar hondo, se aventuró a la habitación del chico. Despacio y, notando la sangre golpeteándole en las sienes, se acercó a la cama del chico. Esta se encontraba debajo de la ventana y, puesto que Gaara al parecer dormía con la persiana levantada, la luz de la luna le permitió recrearse contemplando el dormido rostro del pelirrojo.
Definitivamente… Gaara era tremendamente guapo. Sin poder contenerse acarició el cabello del chico con lentitud. ¡Quería tanto a ese tonto pelo tomate!
Las chicas se habían quedado muy sorprendidas al saber de la bofetada que le había propinado. A decir verdad le preocupaba la reacción de Temari pero la chica sólo afirmó que su hermano se lo merecía. Y todas coincidieron que lo que Gaara le había dicho después era un claro avance. Pero… ¿Hacia dónde? Esa era la gran duda de la chica. Tal vez Gaara sólo quería ser un buen amigo suyo. Y esa idea le resultaba insoportable.
Resuelta a volver al cuarto de Temari se levantó con rapidez sin reparar en que tenía el pie descalzo enredado en una sábana que se escurría hacía el suelo. Así que en cuanto dio un paso cayó de bruces con un fuerte estruendo llevándose mantas y sábanas que cubrían a Gaara despertando al chico en el proceso.
- ¡¿Pero qué…?!- exclamó el chico mientras encendía con rapidez la luz. Agradable sorpresa al encontrarse de lleno con el culo de Matsuri, que había caído de rodillas poniendo las manos para no comerse el suelo y se encontraba a cuatro patas de espaldas a él.- ¿Matsuri?- preguntó completamente confundido el chico.
Completamente avergonzada y sin saber como salir de esa la chica se levantó despacio y se dio la vuelta para enfrentar a Gaara. La visión del chico a punto estuvo de provocarle un derrame nasal. ¡Por Kami, que era invierno! ¿Por qué Gaara tenía que dormir en calzoncillos?
- ¿Qué haces en mi habitación Matsuri?- preguntó el chico curioso mientras la chica se mordía el labio y miraba al suelo intentando no saltarle encima al pelirrojo y hacerlo suya en su propia cama.- ¿Ha pasado algo con Kakashi?- preguntó entre preocupado y ansioso al verla tan seria.
Alzó la cabeza sorprendida. ¡Eso era! Gaara acababa de proporcionarle la excusa.
- Si…- murmuró intentando sonar triste lo cual resultaba difícil teniendo a Gaara prácticamente desnudo en frente.- Hemos discutido porque últimamente, cuando quedamos, no para de darme lecciones como si estuviésemos en clase. Y me molesta que se comporte como el sensei cuando estamos fuera de la escuela.- explicó mientras, astutamente, dejaba la mirada perdida. Lo cierto es que nada más lejos de la realidad. Se lo pasaba genial cada vez que quedaba con Kakashi y había sido él quien le había sugerido que, ahora que la relación con Gaara mejoraba, había llegado el momento de que le dejase caer que había problemas en su relación. Y la misma excusa que le estaba dando al pelirrojo era la que le había sugerido el sensei.
Aunque duró menos de un segundo, pudo percibir un breve destello de alegría en los ojos de Gaara.
- Pero no debería molestarte con esto.- añadió Matsuri fingiéndose avergonzada.- Es sólo que como nadie más lo sabe…- dejó caer como quien no quiere la cosa.
- ¿Las chicas no lo saben?- preguntó Gaara realmente sorprendido.- Bueno… Es comprensible.- añadió tras quedarse pensativo un momento.- Es mejor así. Puedes venir a contarme lo que quieras, de verdad.- le ofreció el chico sonriente a lo que Matsuri asintió contenta. Lo cierto es que inconscientemente eso le daba una ventaja tanto a uno como a otro. Así Matsuri tendría más oportunidades de hablar con el chico y, sin saberlo, eso mismo pensaba Gaara. Si sólo el sabía el secreto Matsuri recurriría a él para desahogarse y podría asegurarse de separarla del maldito de Kakashi-sensei.- Y con respecto a eso… Bueno… No quiero ofenderte, pero has sido demasiado tiempo su alumna como para que se le quite esa costumbre.- explicó mientras se sentaba en la cama y le hacía un hueco a la chica que, tras un momento de duda, tomaba asiento a su lado.
- Ya lo sé…- respondió Matsuri sin saber exactamente que inventarse a continuación.- A veces me pregunto si me quiere de verdad.- soltó de golpe viendo con sorpresa y alegría que los ojos de Gaara se ensanchaban de horror.
- Tú…- comenzó dudoso.- ¿Tú le quieres?- preguntó mientras suplicaba internamente por una respuesta negativa.
- No lo sé.-
Temari apagó con rapidez su despertador antes de que pusiese en pie a alguna de las chicas. Ella debía salir temprano puesto que había quedado con unos compañeros de universidad para realizar un trabajo. Tanteando en la oscuridad agarró la ropa que había dejado lista la noche anterior y se encaminó al cuarto de baño. Al pasar por el cuarto de su hermano le sorprendió ver la puerta del chico abierta y dio un rápido vistazo al interior quedándose petrificada. En la cama de su hermano se encontraba el chico durmiendo con su cabeza apoyada sobre la de cierta castaña que también dormitaba tranquilamente y a la que estrangularía en cuanto le pusiese las manos encima. Pero, por otra parte, no pudo evitar que un suspiro de ternura escapase de sus labios. Se veían tan dulces allí dormidos que resolvió no despertarles. No obstante cerró despacio la puerta. Aunque no es que estuviesen en una posición comprometida sólo dios sabía el grito que emitiría su madre y las torturas a las que sometería a Gaara si los veía juntos en el cuarto del chico.
Con una leve sonrisa se dirigió a ducharse preguntándose que diantres habría pasado entre esos dos para encontrárselos de tal manera.
Ino fue la siguiente en levantarse. Un par de horas después de que saliese Temari. La verdad es que no había querido decirles nada a las chicas pero esa tarde había quedado con Sai y la ansiedad no la había dejado dormir tan bien como querría. ¿El motivo? El chico le había dicho que sus padres no estarían ese fin de semana y le había propuesto ir a ver una película a su casa. La rubia tenía los nervios a flor de piel. La idea inicial de Sai había sido quedar el sábado pero ella se excusó diciendo que ya tenía planes con las chicas. Pero el moreno no se había dado por vencido y había propuesto que, entonces, quedasen el domingo. Y ahí ya no había tenido escapatoria posible.
Por un lado, si se ceñía a las reglas del manual y, sobretodo, al sentido común era imposible que tan sólo una semana después de "convertirse en pareja" el chico quisiese tener… ¡Cielos! Se ponía colorada tan sólo con pensarlo. Era imposible que el chico quisiese tener relaciones sexuales ¿no?
Pero, por la otra parte, Sai no era precisamente la persona más fácil de entender. Tal vez le diese un arrebato como cuando la besó en el centro comercial y entonces… ¿Qué debería hacer?
Debía reconocer que algo de curiosidad sí tenía por el sexo y… Esas cosas. Pero no creía estar preparada. Es decir. Sabía perfectamente lo que podía esperar de una primera vez y lo que no. No era que no estuviese lo suficientemente informada. Pero no creía estar preparada en lo que a su relación con Sai se refiere. Conocía al chico desde hacía bastante tiempo, se había enamorado de él aún a pesar de su carácter distinto y sus acciones premeditadas pero aún así no creía sentir esa confianza en la otra persona que hacía falta para entregarse por completo.
Largo rato pasó perdida en sus elucubraciones hasta que Sakura abrió los ojos y se desperezó lentamente.
- ¿Cómo estás frentona?- preguntó Ino en un susurro a la pelirrosa.
- Bien.- respondió ella también en voz baja.- El sueño después de una llorera es de los más reparadores que hay.- añadió risueña aunque Ino sabía que en sus palabras había una amargura imposible de ocultar.
- No luches contra tus sentimientos, Sakura.- dijo Ino tan seria que sorprendió a la aludida.- Lo que sientes por Sasuke no es algo que desaparecerá de la nada. Llevas enamorada de él desde que éramos niñas. Forzarte a olvidarle sólo te hará más daño y te llevará a cometer errores de los que te arrepentirás y mucho.-finalizó con seguridad dejando a la chica sumida en sus pensamientos.
Ino la contempló despacio. Le dolía en el alma ver a su mejor amiga de esa forma. Aunque el amor es imposible de medir y todas querían al chico que tenían en el corazón con todas sus fuerzas… Siempre había tenido la certeza de que las fuerzas de Sakura eran las más grandes.
- A veces, bueno, la mayoría del tiempo no tengo muy claro porqué quiero a Sasuke.- murmuró Sakura un buen rato después.- Y eso me hace pensar que mi amor hacia él es banal y superficial. Pero cuando siento como late mi corazón al verlo, hasta el punto de que se convierte en dolor y no uno metafórico, entonces pienso que es imposible amar más ni más profundamente.- confesó con un nudo en la garganta.
Ino asintió despacio. No se equivocaba. El corazón se le aceleraba hasta el punto de parecer desbocado al ver a Sai pero no llegaba a experimentar esa agonía física de la que hablaba Sakura.
Minutos después fue Hinata la que despertó seguida, muy pronto, por Tenten. Comenzaron entonces a charlar sobre las clases y los deberes cuando Hinata hizo un descubrimiento.
- ¿Dónde está Matsuri?- inquirió sorprendida al no verla en su saco.
- ¡Oh! ¡Es verdad!- exclamó Ino cayendo en la cuenta que la castaña no estaba en su saco.
- ¿Se habrá ido con Temari?- preguntó Tenten a lo que Sakura negó con la cabeza.
- No. Sus cosas están ahí.- dijo señalando la mochila de la chica y sus zapatos.
- Creo que se dónde puede estar…- apuntó Ino con una sonrisa pícara.
Durante un segundo las chicas la miraron confundidas hasta que sus bocas se abrieron por la sorpresa.
- ¡No puede ser!- exclamó Hinata completamente roja.
- Estoy de acuerdo, no creo que Matsuri…- comenzó Sakura para callarse de golpe. De cualquiera de las demás no dudaría pero Matsuri, además de cabeza loca, era muy propensa a las fantasías subidas de tono. ¿Y si había perdido el poco juicio que tenía y se había aventurado a hacerlas realidad?
- ¿Y si lo comprobamos?- sugirió Tenten algo sonrojada.
Estaban levantándose ya cuando se abrió la puerta del cuarto dando paso a la protagonista de la conversación que se encontraba, también, algo colorada y con la mirada perdida.
- ¿Matsuri…?- comenzó a preguntar Ino intrigada. De pronto la castaña se desplomó sobre su saco y empezó a dar vueltas por el suelo como un rollito de primavera.
Las chicas asistían al espectáculo completamente incrédulas. Definitivamente Matsuri había perdido el juicio.
Minutos después, ya más tranquila, confirmó sus suposiciones.
- ¡Pero no hicimos nada malpensadas!- exclamó con una sonrisa.- Estuvimos hablando, nada más. Kakashi-sensei me sugirió que, después del arrebato del otro día de Gaara, podría empezar a dejarle caer que mi relación con él no iba tan bien como cabría esperar. Así que eso he hecho. ¡Ah! No creo que Gaara decida preguntaros nada pero, por si acaso, vosotras estáis seguras de que yo no tengo ninguna relación y menos con un profesor ¿sí?- pidió a sus amigas que asintieron despacio.- Es que le he dicho que sólo nadie más lo sabe. Así tiene más lógica que sólo recurra a él para contarle mis problemas y eso.- explicó sonriente. Las chicas volvieron a asentir sin saber que otra cosa hacer. Condenada Matsuri. ¡De angelito solo tenía la cara!
La tarde había llegado más deprisa de lo que a Ino le habría gustado. Tras la vuelta de Temari habían comido en casa de la chica. Su madre era una excelente cocinera a la que, además, le encantaba inventar nuevos platillos y complacer los gustos culinarios de las chicas así que, cuando iban a comer allí, sabían que su plato preferido las estaría esperando por más que se quejasen de que no hacía falta.
La madre de Temari tenía un especial aprecio por Matsuri y no la dejaba levantarse de la mesa hasta que no hubiese comido, al menos, dos o tres raciones más el postre. A consecuencia la pobre chica se iba siempre inflada como un globo.
- A este paso tu madre conseguirá que me ponga como una vaca.- afirmó mientras recogían sus cosas de la habitación de la chica.
- Creo que ella también piensa que haces buena pareja con Gaara.- respondió la chica con una sonrisa mientras Matsuri se ponía como la grana.- Aunque a saber que hubiese dicho si os llega a ver esta mañana.- añadió con cierto tono de regaño.
- Ya te lo he explicado…- murmuró la castaña sonrojada.- ¿Por qué sois todas de mente tan sucia?- inquirió burlona a lo que las demás la miraron alzando las cejas.
- ¡Porque tú eres una pervertida!- exclamaron todas al unísono mientras se reían.
- Bueno, ya estoy aquí.- habló para sí una rubia mientras tomaba aire. Después de salir de casa de Temari había ido a la suya a darse una ducha y cambiarse. Si bien en un primer momento el conjunto elegido era una falda negra hasta la rodilla, bastante ceñida, y un jersey azul cielo finalmente cambió la parte de abajo por unos vaqueros grises. No quería propiciar situaciones incómodas.
Llamó al timbre y apenas un par de segundos después un Sai ligeramente sonrojado le abría la puerta.
La hizo pasar a su habitación, cosa que la puso aún mas nerviosa.
- ¿No íbamos a ver una película?- preguntó sin poder evitar un timbre nervioso.
- Si.- afirmó el.- Pero en el ordenador portátil.- añadió mientras salía hacia la cocina a buscar unas bebidas.
Ino se dedicó a echar un vistazo a la habitación del chico. Las paredes estaban pintadas en un suave gris casi blanco. La ventana se encontraba al fondo y bajo ella un escritorio lleno de papeles. Era el único reducto en la habitación que estaba desordenado. Por lo demás la cama se encontraba situada bajo un mueble que abarcaba una de las paredes y que hacía las veces de biblioteca. Al otro lado estaba el armario de Sai que tenía pegado a él una mesilla baja dónde había una pequeña lámpara y un sillón no muy grande. Un par de cuadros de obras abstractas le daban color a una habitación que Ino no pudo juzgar de otra forma que aburrida.
Se acercó a examinar los papeles que había en el escritorio. Eran dibujos en su mayoría. Lo cierto es que Sai era muy talentoso en ese aspecto. Paisajes y animales parecía ser a lo que más se dedicaba. Contempló ciertamente admirada el dibujo de un águila que surcaba el cielo. Estaba tan bien realizado que casi parecía una fotografía en blanco y negro. Un destello de color llamó su atención. El papel estaba dentro de una carpeta pero sobresalía una esquina. Curiosa tiró por él y se quedó de piedra.
En sus manos tenía un retrato de ella misma. Era tal la similitud que podría haber pensado que se contemplaba en un espejo sino fuese porque ella tenía la boca abierta y el retrato mostraba una dulce sonrisa. Además Sai la había dibujado con su rubio cabello suelto, al viento, y el flequillo se levantaba dejando ver sus ojos azules. Tan ensimismada estaba que no escuchó al chico regresar.
- Ino.- la llamó el sobresaltándola. Había dejado la bandeja con zumo y unas galletas en la mesilla y la miraba con el entrecejo algo fruncido.- No me gusta que anden en mis cosas sin mi permiso.- dijo enfadado.
- Lo siento, es sólo que…- murmuró ella sonrojada mientras le enseñaba el retrato y Sai enrojecía también.- Es precioso, Sai.- dijo emocionada.
- No me lo digas a mí. Yo solo copio la realidad.- explicó él con un tono de voz tan neutro que Ino estuvo segura que no se había dado cuenta de que aquello, en realidad, era un cumplido.
La chica dio un suspiro mientras dejaba el dibujo dónde lo había encontrado y tomaba asiento al lado de Sai, en la cama.
De golpe las preocupaciones regresaron a ella. Sai estaba recostado a su lado, con el portátil sobre las piernas, mientras buscaba la película entre las carpetas. Ino le contempló de reojo. Se le veía tan calmado que resolvió tranquilizarse ella también. Estaba claro que Sai no tenía segundas intenciones. ¿Verdad?
Devoraron las galletas con toda su atención puesta en la película, un drama sobre policías, sin prestarse demasiada atención el uno al otro.
El problema se desató cuando la película comenzó a mostrar el apasionado reencuentro entre el policía y su novia.
Las manos de Ino comenzaron a sudar mientras su respiración se aceleraba. Por un lado se resistía a apartar los ojos de la pantalla y encontrarse con los de Sai pero, por otra parte, seguir contemplando tan sensual escena no la ayudaba a relajarse.
De pronto sintió la mano de Sai sobre su brazo y, al girarse, vio como él acercaba su rostro al suyo y se detenía unos segundos, como esperando su aprobación.
La rubia cerró los ojos y unió su boca a la de Sai. Comenzaron a besarse lentamente, olvidando la película. Pronto el bajó hacia su cuello provocando un ligero gemido a la chica que se sentía al borde del abismo.
¿Qué estaba haciendo? Pero… Sai la quería ¿no? A su manera pero la quería. No había visto el dibujo de nadie más que ella. Eso tenía que significar algo, pero aun así.
El portátil se había resbalado de las rodillas de Sai hasta caer en el colchón cuando el chico se había girado para aprisionar a Ino entre sus brazos.
La estaba besando cada vez más apasionadamente y la rubia, sumida en las sensaciones que le estaba provocando todo aquello, no tomó conciencia que el estaba prácticamente encima suyo.
Regresó a la realidad, eso sí, cuando las manos de Sai se colaron por debajo de su jersey hasta llegar a sus pechos.
Entonces abrió los ojos y se encontró con los de él, ciertamente oscurecidos por el deseo. Y aunque una parte de ella la instaba a seguir la realidad fue que le apartó de un empujón.
- Lo… Lo siento, Sai.- comenzó ella con la voz entrecortada.- Pero no estoy… Aún no estoy lista para esto.- se sinceró con el chico.
- Tranquila.- respondió él amistosamente lo que tranquilizó a Ino y la hizo sonreír aliviada.- Tampoco tenía pensado que llegásemos a más. Sólo era un poco de preparación previa.- añadió haciendo que la sonrisa de la chica se congelase.
- ¿Preparación previa?- pregunto estupefacta.
- Si. Ya sabes… Jugueteo y eso.- explicó él mientras Ino, que si bien sabía que tenía que volver a su papel, era incapaz de musitar palabra.- Además… Cuando tengamos nuestra primera vez no quiero que sea así.- finalizó el chico sin que la rubia supiese muy bien a que se refería. ¿No quería que fuese así porque deseaba un escenario más romántico con pétalos, velas y eso? O… ¿No quería que fuese así porque consideraba que habría que fijar con antelación una fecha en el calendario y planificarlo bien?
No quiso ni preguntárselo. Se quedó en casa de Sai cerca de una hora más. Acabaron de ver la película y se despidieron con un dulce beso en la puerta del chico que insistió en acompañarla, pero Ino se negó. Necesitaba estar sola y poner sus pensamientos en orden.
Fue por el camino más largo, que pasaba por el parque, y allí se sentó a reflexionar.
- Tal vez…- dijo para sí.- Tal vez no debería obsesionarme tanto. No se que significa para Sai "preparación previa" pero lo que está claro es que no ha intentado todo eso simplemente por "obligación conyugal"- y al emplear semejante termino se echó a reír ya más contenta.- Lo pude ver en sus ojos. Sai sentía deseo en ese momento. Y creo que eso es algo muy bueno. El deseo llega a un momento en que se hace irrefrenable ¿no? Así que en algún momento los sentimientos de Sai acabarán por salirse de control.-
Se dirigió a su casa bastante más contenta. Había encontrado un punto flaco del chico que le obligaría a tener que dejarse llevar por lo que sentía. ¡Genial!
Lunes. Lunes otra vez. Maldita Temari. Ella tenía suerte. Los lunes no tenía clase en la universidad. Pero, para su desgracia, las demás si. Y con los últimos acontecimientos cada lunes era una nueva prueba de fuego.
La primera clase la impartía Kakahi-sensei que, extrañamente, estaba llegando demasiado puntual últimamente.
Matsuri sabía que lo hacía para molestar a Gaara cuanto más tiempo mejor. A ojos de los demás no había nada raro en que el sensei se inclinase sobre el pupitre para ayudar a la alumna más patosa en matemáticas de toda la clase pero, para el chico que creía que ambos tenían una relación, aquello era simplemente tortuoso.
Tan descontento estaba que, lo que sí comenzaba a llamar la atención, era que el aplicado y serio Gaara se mostrase tan descortés con su profesor. No sólo desobedeciendo sus órdenes sino que, además, intentaba humillarle en cualquier ocasión posible.
- Eso no es correcto, sensei.- escupió el pelirrojo esa misma mañana.- No se resta y después se eleva. Es a la inversa. O estaremos calculando la proporción de forma inversa.- explicó con aire de superioridad y mirando a su maestro con chulería.
La clase se quedó en absoluto silencio. Todos se habían dado cuenta de que el sensei se había equivocado en explicarlo pero que la fórmula la había escrito de forma correcta, así que simplemente se había hecho un ligero lío de palabras. Kakashi-sensei sonrió por debajo de su acostumbrada máscara.
- Me alegra ver que está usted tan atento, señorito No Sabaku.- comenzó con ironía.- Le vendrá muy bien tener notas tan altas en matemáticas que compensen el fracaso tras fracaso que resulta su inglés. Desde primaria les vienen recordando que "carpet" significa alfombra pero para usted, al parecer, siempre significará "carpeta". ¡Very good!- exclamó con sorna provocando las carcajadas generales en tanto que Gaara se ponía rojo como su pelo.
Matsuri le contempló apenada. Lo cierto es que Gaara se había buscado el solito la humillación pero le resultaba imposible no preocuparse por el chico. Sobretodo si se paraba a pensar que el motivo de todo aquello era culpa suya.
- ¡No, no y no! ¡No puedes hacerlo teme! ¡Eres mi amigo!- gritaba Naruto enfurecido ya en la hora del recreo. Estaba formando tanto alboroto que en seguida se formó un corrillo de curiosos a su alrededor. Las chicas también se acercaron intrigadas, especialmente Hinata, quedándose muy sorprendidas al encontrarse a un Sasuke con el ceño fruncido, a un rubio enrojecido y chillando y a un castaño que le miraba de muy mala manera.
- ¿Quieres callarte dobe?- escupió Sasuke de mala gana.- Nos hace falta alguien que cubra el puesto o nos machacarán en el próximo partido.- intentó explicar al rubio que se veía crispado.
- Con nosotros es más que suficiente. ¡Sabes que soy muy bueno, dattebayo! No necesitamos otro delantero.- replicó Naruto enfadado, colmando la paciencia de Kiba.
- ¿Eso crees rubio alcornoque?- preguntó burlón haciendo que Sasuke tuviese que sujetar a su amigo.- ¡Demuéstralo entonces! Un partido. El uno contra el otro. Si gano yo entonces entro en el equipo. Si ganas tú entonces me retiro.- retó con una sonrisa peligrosa al rubio que detuvo su pataleta mientras le miraba fijamente.
Hinata se adelantó unos pasos. La rivalidad de Naruto y Kiba estaba llegando demasiado lejos. Pero… ¿Qué podía hacer? La disputa no tenía que ver con ella. Era por un puesto en el equipo de fútbol. Pero… ¿A quien debería apoyar?
Un destello plateado hizo a Naruto levantar su vista de Kiba y girarse hasta encontrarse con los ojos de Hinata. La chica le devolvió una mirada que no supo como interpretar. Sabía que el alemán era su amigo pero no le aguantaba. Y ahora que sabía que ella estaba allí y que lo había oído todo…
- Yo soy el capitán y yo decido…- comenzó Sasuke para ser cortado por el rubio.
- ¡Acepto dattebayo!- exclamó esbozando una zorruna sonrisa.- Te voy a hacer morder el polvo, alemán de pacotilla.- dijo con ferocidad.
Kiba se quedó silencioso un instante. Había visto la mirada que Naruto le había dirigido a Hinata antes de darle la respuesta. Puede que su amiga dijese que el rubio y ella no eran novios pero Kiba estaba seguro de que, o se daba prisa, o ese idiota intentaría arrebatarle a su amor de la infancia. Así que decidió meter más leña al asunto.
- ¡Hinata!- exclamó sobresaltando a la chica y haciendo que todas las miradas se posasen sobre ella.- ¿Me animarás, verdad?- preguntó mientras le dedicaba una dulce sonrisa.
El corazón de la chica triplicó su ritmo en tanto que el de Naruto prácticamente se detenía. Volvió a mirar a la chica temeroso. ¿Animaría a Kiba? Tenía toda la lógica. Al parecer, por lo que había sabido, eran viejos amigos. Y él… Él prácticamente no se había percatado de su existencia hasta hacía poco. Entristecido bajó la cabeza. No. Hinata no le apoyaría a él.
- Lo… Lo siento Ki-Kiba-kun.- dijo la Hyuga en un susurro sorprendiendo a Kiba y sobresaltando a Naruto.- Pe-pero ambos sois mis amigos así que…Os deseo suerte a los dos.- añadió temblorosa por la mirada que le dirigían los dos chicos.
Kiba tenía el entrecejo fruncido pero respiraba con alivio. Que la chica no se hubiese decidido por Naruto aún le dejaba esperanzas. Por otra parte el rubio se encontraba felizmente sorprendido. ¡Hinata debía de apreciarle bastante para no ponerse de parte de Kiba! Y extrañamente ese pensamiento le puso de muy buen humor.
Humor que Sasuke y Neji minarían minutos después.
- Naruto…-comenzó Sasuke en un tono peligroso.- ¡Soy el capitán! ¡No puedes tomar ese tipo de decisiones si mi consentimiento!- exclamó enfurecido.- ¡Tendríamos que haberlo decidido entre todos!- volvió a gritar molesto.
- No sabíamos dónde se ha metido Gaara y Shikamaru no ha venido hoy…- intentó excusarse Naruto.- ¡Y ese alemán odioso no iba a esperar por la respuesta ttebayo!- añadió furioso también.
-¿Se puede saber por qué le odias tanto?- inquirió Sasuke curioso.- Sabes que sería bueno para el equipo, en su país su instituto ganó…
- ¡Me da igual!- le cortó Naruto.- No me gusta. Tenerle en el equipo sólo traería problemas.- afirmó haciendo que Neji, que se encontraba con ellos en los vestuarios, le mirase suspicaz.
- Mi prima no tendrá algo que ver… ¿Cierto?- dejó caer con seriedad. Y aunque a Sasuke ni se le había pasado por la cabeza que la tímida Hyuga tuviese que ver con la extraña pataleta de Naruto podría ser una perfecta explicación. Él mejor que nadie sabía las locuras mentales que podía llegar a producir una mujer.
El sonrojo que se expandió por el rostro de Naruto sirvió de confirmación a pesar de su negativa.
- No se que tendría que ver ella en esto Neji…- balbuceó mientras se reía tontamente.
- Más te vale.- respondió Neji que, si bien no se creía palabra de lo que el rubio le estaba diciendo, sabía que no tenía sentido presionarle para admitir algo de lo que ni el propio Naruto se había dado cuenta.- No te acerques a Hinata-sama más de lo necesario.- ordenó seco.- Mi prima es una persona muy delicada. Tú solo le traerías problemas.- añadió haciendo que Naruto se quedase estático.
- Pero… ¿Qué cosas dices, Neji? A mí me gusta Sakura-chan.- afirmó el rubio mientras esbozaba una sonrisa.- Siempre me ha gustado.- acotó mientras Neji se encogía de hombros y salía de allí sin llegar a ver como se nublaban los ojos de Naruto.
Sasuke, en cambio, si pudo contemplar el cambio de expresión en el rostro del chico. Eso le dejó pensativo. Últimamente había estado tan sumido en sus propios problemas que no se había fijado en apenas nada más. Pero, si su memoria no le fallaba, casi podría jurar que en los últimos tiempos la insistencia de Naruto con Sakura había disminuido considerablemente y que el rubio ya no se pegaba a ella como hacía antes.
El sonido del timbre los devolvió a la realidad y pusieron camino al aula, cada uno en sus pensamientos. Y, aunque Sasuke jamás lo habría creído posible, se descubrió, por un momento, deseo de saber que pasaba por la cabeza de su amigo
-Hola, Temari.-
La voz de Shikamaru a su espalda la dejó rígida por un instante. No podía ser. Shikamaru estaba en el instituto. Respiró un poco mas tranquila
Pero cuando se dio la vuelta y se encontró de frente con el chico, los nervios regresaron. ¿Qué hacía el allí?
- Shikamaru…- comenzó Temari tomando aire.- Me estoy planteando seriamente ponerte una orden de alejamiento.- dijo burlona.- ¿Qué haces aquí? ¿No deberías estar en clase?- preguntó mientras miraba alrededor.
Había ido a la librería a comprar un par de manuales que necesitaba y, de paso, tenía pensado llamar a Karin para preguntarle si quería ir a comer con ella. Pero claro. La aparición de Shikamaru ya lo echaba todo por tierra.
- Debería.- respondió el sin mucho interés.- Pero tenía mucho en que pensar y no me apetecía ir a clase. Estaba dando una vuelta y te he visto entrar aquí.- explicó pausadamente.
- Bueno. Pues "hola".- dijo la chica un poco molesta mientras se acercaba a la caja a pagar los libros seguida por Shikamaru.
Cuando salieron se debatió entre decirle algo más o dar media vuelta y poner pies en polvorosa. Aunque había transcurrido una semana imaginaba que Shikamaru dejaría pasar más tiempo hasta que se volviesen a encontrar. Seguramente para que ella se comiese la cabeza pensando en que tal le iría con la chica del karaoke. Pero, al parecer, el chico tenía otros planes.
- ¿Te apetece que vayamos a comer por ahí?- preguntó sorprendiéndola.
- Esto…- comenzó Temari dudosa pero recomponiéndose al instante.- Si. Claro. Me parece bien.- asintió con una sonrisa que el chico correspondió.
Se dirigieron a un simpático restaurante italiano dónde escogieron una enorme pizza para compartir. Tres trozos después Temari no podía más.
- Estoy llenísima.- suspiró mientras daba un trago a la copa del vino que Shikamaru se había obcecado en pedir. No sabía a que había venido aquello y vino un lunes y con Shikamaru no era buena combinación. Pero al final acabó cediendo. Tal vez hasta pondría las cosas más interesantes.
- ¿Ya?- preguntó el chico con la boca llena.- Un trozo más y te acabas tu mitad, anda…- suplicó mientras Temari le miraba alternativamente a él y a la pizza.
- Imposible.- sentenció.- Una migaja más y necesitaré que me saquen de aquí en grúa.- afirmó mientras ambos se echaban a reír.
La comida transcurrió tranquilamente. Hablando como si fuesen viejos amigos, sin ironías o frases con doble sentido. Charlaron acerca de algunas clases de Temari y la rubia comprobó con grata sorpresa que Shikamaru controlaba bastante sobre el tema. Se descubrió pensando que si tuviese que puntuar aquella… ¿Cita? Le pondría un diez.
- No estoy saliendo con la chica del karaoke.- escupió de pronto Shikamaru cortando lo que estaba diciendo Temari y dejándola descolocada durante un instante.
- ¿Qué?- acertó a preguntar incapaz de decir otra cosa.
- Sé que no lo has preguntado y que, tal vez, ni siquiera te hayas vuelto a acordar del asunto.- admitió el dolorosamente.- Pero necesitaba que lo supieses.- se sinceró.
Y aunque se sintió tentada a contestarle que efectivamente ni lo había vuelto a pensar o que no era algo que le interesase… La pregunta se le escurrió de los labios antes incluso de darse cuenta de lo que iba a decir.
- ¿Por qué?- inquirió con los ojos muy abiertos la chica.- ¿Por qué me estás contando esto Shikamaru?- preguntó en un tono que le dejó muy claro al chico que la rubia no esperaba otra cosa más que la pura y dura verdad.
- Porque la persona con la que quiero estar es contigo.- respondió el sin mudar el gesto pero con un peculiar brillo en sus ojos.
Y, entonces, el tiempo pareció haberse detenido. Se contemplaron fijamente durante largo rato. ¡Por fin! Ahí estaban las palabras con las que la chica había soñado tanto tiempo. Pero… ¿Y ahora qué? Según su estrategia ahora ella debía hacerle ver que era un crío. Que ella era la adulta y que no saldría con un chico de instituto. Pero lo cierto era que, en ese momento, Shikamaru parecía de todo menos un crío de instituto. Allí plantado, serio, mirándola fijamente… Se veía como un hombre hecho y derecho. Pero si le aceptaba… ¿Qué pasaría? ¿No estaría tirando sus planes al caño?
El silencio de Temari, que le miraba como si hubiese salido un tercer brazo de la cabeza, le estaba poniendo nervioso.
- No se que estarás pensando.- se animó a decir.- Pero. Si te gusto, aunque sólo sea un poco, dame una oportunidad, por favor.- pidió él sorprendiendo de nuevo a la chica.- Te demostraré que puedo estar a tu altura.- afirmó serio.
¿A su altura? ¿Tanto habían cambiado las cosas? Shikamaru creía que ella estaba por encima de él cuando, hasta no hacía mucho, la chica creía que las cosas eran a la inversa.
- Shikamaru, yo te dije…- comenzó para ser cortada por el chico.
- Si. Que solo querías pasar un buen rato.- recordó el sin poder evitar un deje de amargura.- Y yo te respondí que no era eso lo que quería. Pero no te dije que era exactamente.- apuntó.- Ahora lo estoy haciendo. Te quiero a ti. Quiero estar contigo.- afirmó convencido.
- ¿Por qué?- volvió a preguntar ella.- ¿Por qué ahora, después de tanto tiempo?-.
- Ni yo mismo lo se…- murmuró el chico.- Siempre me habías parecido una gran chica pero sólo desde hace poco he comenzado a darme cuenta de lo increíble que eres. Y de lo mucho que me gustas.- se sinceró sin poder evitar, esta vez, que un pálido sonrojo apareciese en sus mejillas.
Y Temari, a pesar de sus estrategias y sus planes, se vio obligada por una fuerza más grande que ella a mandarlo todo al diablo.
Despacio se inclinó ligeramente hasta tocar con sus labios los del Nara que respondió gustoso profundizando el beso.
- ¿Eso es un sí?- preguntó jadeante cuando se separaron.
- Es un quizás.- respondió Temari igual de alterada pero con una sonrisa que le llegó hasta lo mas hondo de su corazón.
El término de las clases constituyó un alivio para Sakura, quien se sentía incapaz de seguir viendo a Sasuke ni un minuto más.
Aunque se alegraba por sus amigas… No podía evitar sentir cierta envidia. Ino se encontraba saliendo con Sai y, aunque aún le quedaba camino por recorrer, sabía que el chico, a su manera, correspondía sus sentimientos. La cita de Tenten y Neji no podría haber sido más exitosa y estaba convencida de que serían la próxima parejita. La historia de Hinata con Naruto, que parecía que avanzaba a la velocidad de un caracol, se había visto sacudida con la llegada de Kiba y la pelirrosa estaba segura de que muy pronto pasaría algo importante con esos dos. Matsuri, por su parte, había pasado a tener una relación de complicidad con Gaara y se veía de lejos que el chico se moría de celos. Y por último estaba Temari, de la que habían recibido un mensaje un poco antes de salir. Al parecer ya se lo explicaría con calma pero había habido un importantísimo avance con Shikamaru. Y, después, estaba ella. Igual o peor que al principio. Sasuke había vuelto a rechazarla. Y aquella vez había sido aún más terrible porque nunca habían ido tan lejos.
Sus amigas habían sugerido que reenganchase el plan desde el principio y volviese a darle batalla al Uchiha pero ni siquiera se sentía con fuerzas. No iba a dejar que la menospreciase de vuelta, claro que no. Pero no tenía ánimo para buscar pelea con él. Sasuke le había demostrado por activa y por pasiva que no quería tener nada que ver con ella y ya era hora de asumirlo. Sasuke Uchiha nunca, ni aunque hiciese todo lo posible, se enamoraría de ella.
Bueno. No era ni sería la única chica en este mundo a la que rompían el corazón. Ni la única que no vería correspondidos sus sentimientos. Tenía que comenzar a desprenderse de toda esperanza de una vez por todas. El golpe ya estaba asumido. Pero lo que no la dejaba avanzar era la maldita fe en que las cosas cambiarían.
Se había ido sola, a pesar de los reproches de las demás, porque necesitaba pensar con tranquilidad. Aunque era inútil. Su mente daba las mismas vueltas que una lavadora en centrifugado. Una y otra vez sin dejarle discernir las cosas con claridad.
Por eso encontrarse de golpe con el Uchiha no ayudó demasiado.
- Sé que esto es doloroso para ti, Sakura.- dijo él con calma.- Pero necesito que seas sincera conmigo y me expliques bien las cosas porque te juro que no entiendo nada.- añadió con un suspiro mientras removía el chocolate que había pedido.
Habían ido a una cafetería cercana puesto que el chico le había dicho que necesitaba hablar con ella urgentemente. Y Sakura, aunque muy avergonzada por lo ocurrido, había aceptado.
- No sé que quieres decir…- murmuró ella.
- Lo sé todo.- sentenció con calma Itachi Uchiha mientras Sakura abría mucho los ojos.- Tú enamoramiento de Sasuke, tú cambio de actitud, el beso en la fiesta…- susurró y Sakura se ponía colorada.
- Lo siento mucho, Itachi-senpai.- se disculpó automáticamente sorprendiendo al chico.- No estaba jugando con tus sentimientos, lo prometo, es sólo que…- se atropelló sin saber como continuar. El chico esbozó una cálida sonrisa.
- Si alguien debería disculparse por eso soy yo.- rebatió.- Yo fui el que te encerró en la fiesta en la habitación de mi hermano.- confesó ruborizándose un poco y dejando estupefacta a Sakura.- Seguramente con eso lo único que he conseguido es causarte más daño, pero, después de hablar con Sasuke, creí que las cosas habían cambiado.- admitió con el ceño fruncido.
- ¿Cambiado? ¿Por qué creerías eso?- preguntó desconfiada.
- Antes respóndeme una cosa.- pidió él.- Se que Sasuke habló contigo, después de la fiesta. ¿Qué fue lo que te dijo?- inquirió.
- Que no recordaba nada y quería saber si había hecho alguna tontería.- respondió Sakura amargamente.
Aquello bastó para confirmar lo que Itachi llevaba intuyendo toda la semana. Contando con ver a su hermano feliz y saber de la noticia de su relación con Sakura, se encontró con un Sasuke aún más frío y hosco si eso es posible.
- Mi hermano es un idiota. Un completo idiota.- afirmó Itachi mientras acompañaba sus palabras con una inclinación de cabeza.
- ¿Qué debería hacer, Itachi-senpai?- preguntó Sakura sin pensar. Estaba tan desesperada, necesitaba olvidar a Sasuke a tal precio, que no le importaba tener que pedir ayuda a su hermano mayor.
- Nada.- respondió con simpleza.- No tienes que hacer nada, Sakura. Al contrario. Ya te has esforzado demasiado.- añadió mientras ella le miraba confusa.
- ¿Qué te hace pensar que me he esforzado?- inquirió molesta.
- Qué conozco a Sasuke. Me he criado con él.- dijo burlón.- No creo que mi hermano haya hecho ni el mínimo esfuerzo.- aseguró.- Quiero a Sasuke, aunque veo claramente sus defectos. Siempre ha sido un terco y un orgulloso. No se de dónde le viene porque yo, por ejemplo, soy encantador.- bromeó arrancándole una sonrisa a Sakura.- Lo que quiero decir es que no deberías seguir esforzándote por una persona que no hace lo mismo por ti.- la aconsejó con dulzura.
- Te agradezco tus palabras, Itachi-senpai. Pero yo creo que Sasuke sí es capaz de esforzarse por las personas a las que aprecia.- dijo con tristeza.- Lo que sucede es que yo, en todo este tiempo, no he sido capaz de admitir que Sasuke no me quiere ni me querrá nunca.- sentenció mirando fijamente al Uchiha mayor.
El chico se quedó callado un instante. Por una parte se moría de ganas de soltarle todo lo que sabía a Sakura, decirle que su hermano estaba enamorado de ella y que solo Kami podría saber que se habría cruzado por la mente del estúpido Uchiha menor para soltarle semejantes palabras. Pero… Sabía que aquello no le correspondía. Una cosa era ayudar su hermano o facilitarle la situación… Y otra muy distinta era dárselo todo hecho. Sasuke debía esforzarse por la chica.
Lo que Itachi tenía claro es que ahora le faltaba averiguar que había en el medio del "creo que la quiero" al "espero no haber hecho ninguna tontería".
- Debo decirte algo.- escupió de pronto Sakura intrigando a Itachi. La chica parecía entre temerosa y avergonzada y en sus ojos había algo parecido a ¿la culpabilidad?
- La verdad es que yo siempre he perseguido a Sasuke.- confesó en un susurro y viendo que él no decía nada continuó.- Supongo que ya lo sabrás pero, la verdad, es que sí que era una pesada. Le seguía a todas partes, no dejaba de atosigarle con atenciones… Siempre estaba atenta a todo lo que hacía y siempre intentaba estar a su lado. Evidentemente no me importaba que el Sasuke de ocho años rechazase mis atenciones. Creí que las cosas cambiarían. Pero cuando el Sasuke de dieciséis me dijo que no era más que un estorbo me di cuenta que, en tantos años, todo seguía siendo igual. Bueno. No todo. Yo cada vez tenía el corazón más destrozado. Así que… En fin. Si la montaña no va a Mahoma, Mahoma irá a la montaña.- añadió intentando sonar animada.- Por lo que resolví cambiar. Y empecé a plantarle cara a Sasuke, a ser dura con él, a fijarme en otros chicos… Lo que quiero decir es que no hice todo esto porque le superase. Sino que era un plan más para ver si conseguía ganarme su afecto. Y por eso… Por eso fui a hablar contigo en la fiesta de Sasori-san. Porque Sasuke había vuelto a herirme y quise devolvérsela. Lo siento mucho.- finalizó sorprendiendo a Itachi. El chico había creído que acercarse a él había sido espontáneo. No parte de un plan aún mayor. Sakura aguardó en silencio su respuesta. Estaba feliz de haber podido sincerarse aunque Itachi la odiase. Aunque no podía contarle toda la verdad. Significaría implicar a sus amigas. Y eso no podía hacerlo. La primera norma dictaba que el "Club S" era secreto.
- Eres muy valiente, Sakura.- dijo Itachi sorprendiéndola.- Y no debes avergonzarte por ello. Sasuke necesita que le den caña y no me importa haber aportado mi granito de arena. Porque, además, eso significa que en tu interior le sigues queriendo a él y sólo a él, ¿no?- pregunto dudoso.
- Si.- admitió.- Y me odio a mi misma por eso. Es necesario que le olvide. ¡Él no me quiere!- exclamó más para ella misma que para Itachi.
- Eso es lo que te hace creer a ti.- soltó el chico de golpe dejándola confundida.- Mira, Sakura… Ya me he inmiscuido bastante y no me corresponde hablarte de los sentimientos de Sasuke. Sólo el puede hacerlo. Pero lo que sí te digo es que no te rindas. No ahora, por favor.- pidió a la pelirrosa que estaba segura de que Itachi había perdido la cabeza.
Aunque Itachi jamás se lo diría a la chica, le había dolido su confesión. No estaba enfadado con ella porque sabía que sus disculpas eran sinceras y que no pretendía hacerle daño. Pero la dulce Sakura-chan le gustaba. Le gustaba de verdad. Le parecía simpática, lista y divertida. Y además resultaba tener más carácter del que se apreciaba a simple vista.
Por eso, cuando llegó a su casa, le resultó imposible no entrar en la habitación de su hermano y asestarle tal puñetazo que lo dejó sentado en el suelo.
- Pe… ¡¿DE QUE COÑO VAS?!- exclamó Sasuke levantándose para devolverle el golpe cuando las palabras de Itachi le frenaron.
- Eso es por Sakura.- escupió con frialdad.- Tal vez ella no te lo pueda hacer pagar, pero yo sí.- añadió enfureciendo al Uchiha menor.
- ¡DEJA DE METERTE EN MI VIDA!- gritó fuera de sí.- ¡Estoy cansado de ti! ¡No puedes obligarme a hacer lo que te de la gana! ¡Sí no te gustan mis decisiones te jodes! ¡NO NECESITO DE TI NI DE TUS OPORTUNIDADES! ¡SI TANTO TE GUSTA SAL TÚ CON ELLA! ¡A MÍ SAKURA NI ME GUSTA NI ME IMPORTA!- chilló ya fuera de sí mientras empujaba a Itachi y lo sacaba de su habitación mientras le cerraba la puerta en las narices.
Unas manchas rojas en el suelo llamaron su atención y se llevó la mano a la mandíbula. El imbécil de Itachi le había roto el labio.
Muy cabreado comenzó a tirar libros y cosas por el suelo, en un ataque de ira. Sabía que eso iba a pasar, por supuesto. Aunque sus intenciones fuesen buenas sabía que quedaría como el malo de la película. Pero aún así le jodía.
- Yo solo lo he hecho para protegerla.- se recordó para evitar salir detrás de Itachi y gritarle que Sakura sí que le importaba y que había renunciado a estar con ella para no llegar a hacerle más daño.
No podía decirle la verdad a su hermano. Itachi era un bocazas. Ahí estaba la prueba. Una semana había tardado en enterarse de que rechazó a Sakura, y ya le parecía bastante tiempo. Si le explicaba sus motivos iría a contárselos a la pelirrosa. Y Sasuke no sabía que tan fuerte podría ser su determinación si volvía a encontrarse con Sakura y ella aún le seguía queriendo. No. Cuando la chica se olvidase de él, cuando se recuperase y siguiese con su vida, entonces tal vez podría intentar ser su amigo. Llevarse bien con ella y cuidarla desde la distancia.
Pero mientras existiese la mínima posibilidad de que aún le quisiese debía ser firme en su propósito y tratarla con toda la frialdad posible, algo que cada vez le costaba más.
Y aunque Itachi le odiase… Daba igual. No era un precio a pagar tan alto si eso le daba la seguridad de que Sakura no volvería a sufrir por su culpa.
Emm… ¿Hola? ¿Hay alguien ahí? Jajajaja. Bueno, aquí está el nuevo capítulo! Y comienzan a pasar cosas cada vez más importantes…
¡Ah, si! Con respecto a eso… Aun no lo se seguro, pero quizás el proximo capítulo avance algunos meses en el tiempo. La única situación del presente que se ha quedado "en suspense" es la del partido de Kiba y Naruto, pero supongo que eso, si finalmente adelanto el tiempo (juas, sueno como una bruja xD) lo introduciré por medio de un flash-back.
He pensado en hacerlo así para acelerar un poco la trama. Aunque me gusta explicar bien las cosas y eso, ir dando nota de todos y cada uno de los avances de las chicas podría llevarme a montar un fic de doscientos capítulos! Y tampoco es la idea xP Con respecto a eso… No se exactamente cual puede ser la duración aproximada. Van nueve capítulos y estamos, más un menos, un pelín antes de lo que podríamos definir como "la mitad de la historia"
Por eso no os extrañeis si con el adelanto aparece que se ha consolidado una pareja más (o varias xD) pero tranquilas, daré sus buenas explicaciones y escribiré los flash-backs necesarios para que no parezca cogido con pinzas.
Si más o menos el capítulo diez u once serán la mitad…. Entonces calculo que lo más probable es que tenga entre veinte, veintiuno o veintidós capítulos. Pero bue… Tiempo al tiempo jajajaja.
Y ahora… A los reviews!
*Ah! En el review a ss forever hago una aclaración con respecto a la película que van a ver Tenten y Neji al cine y que tiene que ver con el final del manga de Naruto y una peli que va a salir, por si a alguien le interesa informarse. ;)
DULCECITO311: Hello! Efectivamente Sasuke es un tonto… Y aún no se ha redimido en este capítulo. Pero en algún momento se dara cuenta de que, como tu dices, con lo que hace solo consigue lastimar más a Sakura. Con lo de Tenten y Temari… Efectivamente. Han avanzado muchisimo, en este capítulo se ve. Y Matsuri cada vez más cerca de Gaara. Ino está también en una fase bastante… Uff. Y Hinata… Cada vez más metida en algo que pinta que va a convertirse en un triangulo amoroso xD Muchas gracias por comentar y espero que te gustase el capítulo.
BIAN NARA: Guau! Me alegro mucho de que te guste tanto el fic, de verdad. =) Aquí tienes la conti. Espero que no te defraude! Un saludo. PD: Escritora xP
con-y: Nop… Sasuke no ha recapacitado. U_U Pero lo hará xD Espero que te gustase este cap. Un saludo!
La chica de ojos jade: Ohh… No llores… El SasuSaku de este fic tiene tiras y aflojas muy evidentes pero algun dia seran felices (supongo…) ajajaja. Un saludo y espero que te gustase este capítulo!
CONEJA: Aunque Sasuke no lo creería Naruto y él no son tan distintos. A veces son tan lentos que parece que fuesen para atrás xD Esperemos que enmienden sus errores. Un saludooo!
yourdeathangel91: Holaaaa! Me alegro de que te guste el fic. Respondiendo a tus preguntas…
Es posible que Temari sienta celos, según lo que pueda pasar cuando lleguen al "retroceso" pero por el momento me temo que no.
A Naruto… Ya lo estamos viendo xD Aunque el pobre ni se da cuenta. Con respecto a los demás, por el momento, no. Al menos no celosos en plan Sakura con Itachi y Sasuke. Pero puede que, ya estando juntos, se pongan celosos si ven a alguien que les coquetea a las chicas o algo así. Cosas puntuales.
Si… La verdad es que ahora que lo pienso Naruto es muuuy tonto. Jajajaja. Ahora mismo empieza a estar celoso de Kiba pero ni se da cuenta de lo que le pasa. Él aun cree que quiere a Sakura. No se cuanto tardara en ver la realidad…
Pues… Habitualmente sí. U_U Intentaré no tener retrasos tan largos como el de medias entre capítulos seis y siete, que fue casi un año! Pero en general soy lenta escribiendo. Gomeeen. Intentare mejorar eso.
Y lo siento…. Itachi vuelve a sufrir de nuevo… Jooo. ¡Pero el compensare! Jajaja. Muchas gracias por tu review. Espero que te gustase este nuevo cap! =)
la enamorada: Me alegro de que te haya gustado el capitulo y espero que con este suceda lo mismo =) Un saludooo!
Aidil: Pues se le ocurre…. Al alma torturada de Sasuke, ¿a quien si no? Jajajaja. Y si, Itachi se ha enterado, pero la propia Sakura le ha dicho que aun ama a Sasuke. ¿Intentará que el amor de esos dos triunfe o luchará por ocupar el lugar de Sasuke en el corazón de la pelirrosa? Leeremos y veremos xD Espero que este cap te haya gustado. Un saludooo!
Stefany BM: Primeramente… Gracias por tomarte el tiempo para dejarme un review así. Demuestra mucho esfuerzo comentar cada parte de lo que sucede en el fic y no puedo evitar morirme de felicidad cada vez que veo que hay gente que me lee dispuesta a hacer algo así. Así que muchas gracias, de corazón.
Para seguir… Con Naruto… Como ya me dijeron por ahí quizás lo estoy plasmando demasiado tontainas y en la nube, pero lo que intentaba plasmar es justamente lo que me has dicho en tu review. A un Naruto tierno e inocente, tan simple que sea incapaz de ver segundas intenciones en las cosas. Para él… Hinata es maravillosa y él no, por lo que jamás podría estar con ella. Pero, estoy segura, de que poco a poco se irá dando cuenta de que no hay nadie mejor para Hinata que él y los sentimientos de la propia chica. Precisamente por eso ha entrado Kiba en accion! Porque sino Naruto tardaría demasiado ;) Jajajaja.
Efectivamente, y aunque no debería decir esto… (spoiler, spoiler) llegará un momento en que Sasuke, sin pretenderlo, dejará salir sus verdaderos sentimientos. ¿Cómo? ¿Cuándo? Ni yo lo se todavía jajaja.
En cuanto a Neji… ¿Se ha redimido ya el pobre a tus ojos? Jajajaja. En el fondo él siempre ha apreciado a Tenten, pero como dice en este capitulo, no creía que fuese buena idea salir con ella. El cambio de actitud de la chica le ha hecho sentir lo contrario y entonces ha sacado al Neji bueno que hay en él. (No me digas que lo del refresco no ha sido un detallazoooo xD)
Con Temari… ¡Shikamaru se ha lanzado a la piscina! Y mira que la chica iba a ser paciente… Pero verás. Mi decisión para hacerlo así es que Shikamaru es el menos "infantil" de los chicos. Puede parecer raro, pero aunque Sasuke, Neji y en menor medida Gaara sean serios y vayan de indiferentes… Digamos que obcecarse en algo sólo porque siempre lo has creído no es una actitud madura. En eso Shikamaru se distingue de ellos. Ha empezado a gustarle Temari y no va a pasar el tiempo intentando luchar contra sus sentimientos o negándoselos a sí mismo. Ya intentó algo en capítulos pasados y salió mal (el beso en la fiesta y los celos del karaoke) así que ha decidido que lo que mejor le puede ir es ser directo… Y parece que esta vez las cosas han salido bien para el!
Sai… Sai es un caso, el pobre. Yo creo que tiene tanto miedo de hacer o decir lo érroneo que por eso se guía por lo que "debería hacer" en lugar de por lo que siente. Pero en el amor no existen los "debería" y estar con Ino le va a provocar que cada vez se guíe más por sus sentimientos. Extrañamente para Ino ella debía primero salir con Sai para luego solucionar sus problemas, a la inversa que las demás.
Y en cuanto a Matsuri… Ya ves que la "niñita" lo tiene todo bien montado. Con Kakashi dándole siempre los consejos más acertados y Gaara deseoso de darle los peores…. Presiento que muy pronto va a pasar algo entre ellos dos. Y también presiento que Gaara va a suspender inglés, pero no se muy bien porqué… Jajajaja.
Y en cuanto a la foto… Aun queda algo de tiempo hasta que tenga su protagonismo pero… Ahí está por algo… Ñehehehehe.
En fin…. Espero que este capítulo te haya gustado también, de nuevo muchísimas gracias por tu comentario, y espero que sigas leyendo. =) Un saludo amiga!
Guest: Me alegro de que te haya gustado el fic.
Just-Hatsumi: Yo también espero que hayas podido avanzar más! Jejejeje. Un saludooo
namii: Me alegro mucho de que te guste el fic y tener una lectora más. Jejeje. Un saludooo!
Azul-Bleuu: Pues aquí esta la continuación! Espero que te guste tanto como las anteriores. Gracias por comentar =) Un saludooo!
Kelani3: Aquí la tienes! Un saludoooo!
Guest: Hello hello! Que honor que te hayas enamorado de mi fic… Me pone muy feliz jejeje. Yo también adoro el NaruHina. Es mi pareja preferida junto al SasuSaku. Cuando empecé a escribir la historia aun no habían implementado lo de poder poner dos parejas en el summary y después no me volvi a acordar… A ver si lo cambio xD Aquí tienes la conti! Espero que te guste! Un saludooo =)
Lamm: Es un honor que este fic se encuentre dentro de lo bueno que has leído. Muchas gracias, de verdad. Y tranquila… No lo abandonaré a no ser por causa de fuerza mayor, en cuyo caso dejaría un aviso. Así que aún queda Club S para rato. Espero que te gustase este capítulo! Un saludooo
DinamoGirl23: He estado como diez minutos riéndome con lo de "ahorcaría a uno por uno usando una corbata." Y además ha sido deja vu porque me suena que, de la primera vez que leí tu review, al recibirlo, me pasó lo mismo. Jajajaja. Por lo que he leído por ahí a todos/as os ha parecido para matarle la reacción de Sasuke con Sakura. Pobrecillo. Solo quería protegerla… Jajajaja. Itachi ahora está en una encrucijada. La propia Sakura le ha dicho que quiere a Sasuke y él quiere que su hermano sea felíz, pero le gusta Sakura también así que… ¿Qué debería hacer? En cuanto a los demas… La rivalidad de Naruto y Kiba llega al punto álgido, Shikamaru ha decidido sincerarse con Temari, Gaara cada vez más cerca de Matsuri (y más cerca del suspenso xD) Neji y Tenten muy muy cerca e Ino y Sai… ¡Mas cerca aun! Jajajaja. Espero que te gustase este capítulo aunque no haya sido muy divertido. Nos leemos! Un saludooo!
GirlBender L: Contigo quería llegar yo… ¡Muchas gracias por tus reviews! Los he leído todos y me ha parecido un detallazo que comentases en todas las historias que te han gustado. Pensé en responderte por privado pero, al ver que comentabas en esta historia, decidí hacerte un reconocimiento público jejeje. Me alegro de corazón que te guste el fic… Siempre digo que nunca me he considerado una persona muy graciosa y cuando veo que decís que os causa mucha gracia pues… ¡Me quedo muy contenta! Jajajaja Por lo que he visto eres sobretodo fan del NaruHina… Así que estás de suerte porque yo también (como ya sabes) y en este fic me centro sobre todo en ellos y en el SasuSaku (o eso digo aunque luego acabo escribiendo de todas las parejas porque me siento mal si dejo a alguna fuera del cap jajajaja) La canción me la recomendó otra chica para el fic y la verdad a mi también me encanto. Ahora la escucho a menudo. Y si, si ninguna causa de fuerza mayor lo impide, terminaré este fic aunque sea lo ultimo que haga! (que drámatica soy… jejeje) Espero que te haya gustado este capítulo! Un saludo…. ¿Fan número uno habías dicho? Jajajajaja. Un besote!
ssforever: Pues has dado en el clavo. Aunque aún no se cuando sucederá pretendo que el fic comprenda las vacaciones de verano también. Así que habrá mar, piscina y demás xD En cuanto a tus preguntas… Supongo que te refieres al momento en que Sasuke sujeta a Sakura. La verdad me quedé histérica en ese momento! Aunque no hizo otra cosa que confirmarme lo que todos los fans SasuSaku suponemos: Que a Sasuke le importa Sakura. Y con lo que ha pasado recientemente… Por un segundo pensé que la había asesinado pero, después, me tranquilicé al ver que era un genjutsu y volví a pensar: "Sasuke dice que no la quiere y posiblemente sea verdad. Pero yo creo que no lo hace no porque no pudiese llegar a enamorarse de ella, sino que se lo impide a sí mismo porque la venganza era su única motivación y porque está convencido que no puede ser felíz." Esa es mi visión del asunto. Decir que Sasuke está enamorado de Sakura es imposible. El mismo ha dicho que no. Pero sí creo que se preocupa por ella más de lo que dice y que, si no la quiere, es porque él mismo se ha negado en redondo a ser feliz. En cuanto a la noticia del final… Pues por un lado me entristece y por otro me hace suspirar de alivio. Hay algunos mangakas que, al dibujar una obra de éxito, acaban tirando demasiado del hilo alargando de más la historia y convirtiéndola en un sin sentido. Me alegro de que Kishi haya sabido poner punto y final a una historia que, las cosas como son, aunque en España se popularizó aun no hace muchisimo, lleva editandose desde 1999 si no recuerdo mal… Y de todas formas, creo que el final-final (o, al menos, el que pasó después) lo tendremos en Naruto: The Last. La película que se estrenará en Japón el 6 de diciembre. Es más… No se si lo sabes, pero la película que Neji y Tenten van a ver al cine tiene por título una de las frases que aparecían en el cartel publicitario de Naruto:The Last: La de "El final de la historia, el principio del amor." Así que ya veremos que pasa Jujujujuju.
Espero que te gustase este nuevo cap. Un saludo!
Hinata HyugaOoc: Bueeeno… Piensa que mejor tarde que nunca jejeje. Me alegro de que te guste. Espero que este capítulo también te agradase. Un saludooooo!
Y con esto… Me voy despidiendo… ¡Por ahora! Nos leemos pronto! Gracias por comentar y por leer y espero que sigáis haciéndolo.
Mata ne!
